viernes, 22 de enero de 2010
TRIANA PUNTO Y APARTE: CORRAL DE SARGUEROS
LA GUASA FINA DE SEVILLA: DESCUENTO A LOS TRIANEROS
Ayer, tras la presentación del cartel de la Bienal en el ayuntamiento sevillano, me fui con mi querido amigo Ángel Vela -hermano en tantas cosas- a tomar unas cervezas y unas tapas en esas tabernas de tanta solera y sabor que aún existen en el centro de la ciudad.TIEMPO DE SAETAS: XXXIX CONCURSO DE MAIRENA DEL ALCOR
La Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena y la Delegación de Cultura de Mairena del Alcor, con la colaboración de la Fundación Antonio Mairena, han convocado su XXXIX Concurso Nacional de Saetas, que es, sin duda, el más antiguo y prestigioso de España.TRIANA PUNTO Y APARTE: GABRIEL SÁNCHEZ "GASÁN"
Esta vez, él ha sido el cazador cazado. Por fin lo logré. Se lo merecía. Tras llevar toda su vida sin que se le escape ni un sólo rincón de Triana, ninguna de sus calles, sus celebraciones, sus hombres y mujeres y niños, sus bautizos, comuniones, bodas y lutos, ya era hora de que me tocase a mí rendirle este pequeño homenaje. jueves, 21 de enero de 2010
LA HORA DE LA BIENAL: PRESENTACIÓN DEL CARTEL
Esta mañana cogí mi lanzadera desde Córdoba, y tardé menos desde allí a Santa Justa que desde la estación a la plaza Nueva. Esa maravilla de tren me acercó a mi tierra en sólo 45 minutos, cogí el C-2 nada más llegar a la parada, me dejó en El Prado, tras 40 minutos viendo obras y más obras, a las 11'45 tomé el tranvía, carísimo para tan poco trayecto y bastante más lento que aquel "peligro amarillo" que circulaba por nuestra ciudad hasta finales de la década de los 50..., y lo dicho: tres cuartos de hora cortas desde Córdoba a Sevilla y cincuenta minutos desde Santa Justa al ayuntamiento sevillano, desde donde se sigue diciendo, hasta que nos lo creamos de verdad, que estamos en la época dorada de la movilidad sostenida o de la sostenibilidad de los recursos, o vaya usted a saber. PARA UNA TEORÍA DEL DUENDE: FERNANDA DE UTRERA
Ved a esta mujer. Es el grito en carnes vivas de un pueblo que ha sentido muchas veces en sus espaldas el látigo de la indiferencia, la marginación, el desprecio y el odio.miércoles, 20 de enero de 2010
TRIANA PUNTO Y APARTE: CALLE PUREZA

martes, 19 de enero de 2010
PARA UNA TEORÍA DEL DUENDE: ANTONIO MAIRENA
En esta ocasión, tan se ve a Antonio Mairena embebido en el cante, concentrado en sus raíces y poseso de algo tan lejano, tan sumamente misterioso e incomprensible, que hasta la propia fotografía de hace más de treinta años -original de Domingo Acevedo-, tiene duende, porque ha sabido fijar, a través de la mecánica, las décimas de segundos precisas en las que la expresión de Antonio extrovierte su dolor de quejíos y ayes, rezumando sus adentros quejas imposibles de definir si no es por el vehículo vital del cante.ZAPATOS APASIONADOS (y 3)
Los zapatos de flamenca son simples, sin grandes abalorios de ostentación: piel de vacuno de primera calidad, suelas de cuero cosidas a mano, tirilla, punta ancha por lo general y tacón ancho, pero no muy alto, lo justo para que la bailaora se sienta segura sobre las tablas y se aferre a ellas dejando sus huellas imposibles de imitar. Nada tienen que ver estos zapatos con los que llevaban las mujeres en la Grecia clásica, ni con los muy suntuosos del Medioevo, ni con las botitas cortesanas usadas en el Renacimiento, ni con el estilo rococó de la Portugal del XVII, ni con el zapato veneciano de plataforma. No es el frágil zapato de cristal de Cenicienta, ni el stiletto de vértigo, ni el que diseñara Roger Vivier para la coronación de la reina Elizabeth II. Son sencillos, como la propia bailaora, demasiado sencillos para la grandeza que salen de ellos produciendo escalofrío y emoción. Si acaso, para alegrar la vista, colores puros, como el baile o como la tierra que se ha pisado del barrio de nacencia. Para esta inmensa e intensa liturgia, poco más se necesita que esos zapatos simples que nos llevan a la concentración de la artista para llegar a sentir ese duende del que todos nos hablan, pero que sólo sienten los intérpretes.ZAPATOS APASIONADOS (2)
Los zapatos de las bailaoras de flamenco tienen sentido y alma propia, se apasionan desde el corazón y hacen llegar los latidos al de todos los que tienen la suerte de contemplar ese momento único y ciertamente irrepetible. No hay en el flamenco guión exacto ni partitura como en la ópera. Todo es sentimiento y afirmación telúrica. Los zapatos, los que marcan el hálito de la tierra andaluza, están preñados de pasión, son zapatos apasionados para cada estado emocional: la madre Soleá, la Seguiriya y el Martinete, para exponer la hondura de una tierra bautismada por la pena y el sacrificio y marginada de por siempre; el Zapateado, el Garrotín y la Farruca, para el lucimiento de la vitalidad y la técnica, para que, con el movimiento y habilidad del redoble y la percusión, la artista demuestre su fuerza racial: -Zapatéate, gitana,/ zapatéate en el suelo/ si te rompes los zapatos/ yo te compraré otros nuevos; los Tangos, las Alegrías y las Bulerías para el desenfreno, para que todo el potencial del ritmo y del compás se abran, como mascarón de proa, en el mar embravecido de la danza: -Tus zapatitos enlunaraos/ están dejando lunares/ por el sitio en que has bailao...lunes, 18 de enero de 2010
ZAPATOS APASIONADOS (1)
Cuando se apagan la gran araña del teatro y las candilejas doradas de los palcos; cuando se alza el telón de boca de rojo terciopelo para la liturgia del baile, la luz débil de un cenital apenas si va descubriendo los perfiles del rostro y las manos de un cantaor, que parecen flotar en el espacio. Negro el fondo. Negra la vestimenta. El espacio vacío -como acertaba Peter Brook- en espera del milagro. Suena el preludio de una guitarra llorando lentamente por Soleá, y nos envuelve, timbrada y rotunda, vieja de siglos, la voz del oficiante: -Zapatitos blancos/ ni son tuyos ni son míos/ de quién son esos zapatos... Todo es pura escultura en movimiento y básica geometría cuando el cuerpo avanza, majestuoso, dibujando arabescos, marcando contorsiones, cigüeñeando con la rodilla derecha encogida mientras la punta del zapato de hematíes mira al suelo para cambiar de pie con la misma habilidad y rapidez con la que nos hacen sus trucos los ilusionistas.
Redoblan sus fuerzas las piernas tensas que dejan entrever con el desplante, tras la soberbia subida de los volantes en izada estampida, unos muslos morenos, torneados, sensuales, cercanos para soñar y lejanos de lascivia. Fuego alto, pira humana entre tercios y compases, entre desafíos donde los pechos de la bailaora son como enhiestas banderillas que se enfrentan, bien cerca, al morlaco del éxito, el aplauso, o la nieve.
Tac-tac-tac-tacatacatá-tacatá..., endiablada torrentera de palmas y tacones marcando los contratiempos. El cantaor redobla las palmas en un ejercicio medido en los que el hueco de la mano izquierda, dispuesto como una concha de mar, recibe de la derecha el golpe rápido, exacto, preciso y sonoro para marcar los tiempos, mientras sube su voz en espiral de gozos elevando los últimos alientos: Quién fuera collar de perlas,/ de tu cintura el llavero,/ de tu zapato la hebilla/ y alfiler de tu pañuelo.
Y la bailaora, ahora el talle encorvado,como queriendo guardarlo en sí mismo, ahora alta, con los brazos al cielo como Giralda de carne, parece que ha entrado en un estado transitorio de locura que irradia a todos los quicios del teatro, mientras suenan rendidos los aplausos. Ella, emocionada, sudorosa, exhausta por el esfuerzo, avanza hacia las candilejas doblando su cintura enjuta, cruza sus manos sobre los hombros, se inclina de nuevo, tira ramos de besos al espacio y agarra de cada una de sus manos al cantaor y al tocaor que le han acompañado para repetir la misma liturgia del sincero agradecimiento. Baja el telón de boca de rojo terciopelo y, tras santigüarse varias veces, camina al camerino, donde su vestidora le ofrece una toalla mientras le baja la larga y apretada cremallera. Ella, aún fatigada, se sienta en la banqueta y de nuevo inicia un rito singular que siempre suele hacer en solitario: se descalza sus zapatos granates, tan sudados como su cuerpo, los coge cariñosamente en su manos, los acerca a sus labios, los besa, les de las gracias y, en una hermosa caja de cuero negro pespunteado, una vez limpios y secos, los acuesta para que descansen hasta la próxima función, el próximo escenario, el próximo país, cuando de nuevo se levante el telón y el cante por Soleá la convoque, una vez más, al ruedo de los miedos: -Cuando sales a bailar/ con tus zapatos de raso/ te pareces a la reina/ cuando sale de palacio...
domingo, 17 de enero de 2010
EL ADIÓS A PEPE HEREDIA MAYA
Hoy hemos recibido la triste noticia de la muerte de un gitano de oro de ley como ha sido, es y será siempre, José Heredia Maya. Toda la gran familia flamenca nos sentimos hoy de luto, porque Pepe, además de ser un excelente poeta, un genial dramaturgo y un profundo ensayista, poseía el tesoro de ser una gran persona, de tener una bondad sin límites y de estar sellado con una gracia socarrona y profunda.TRIANA PUNTO Y APARTE: ¿SERÁ POR CARRIL BICI?
MI BREVE HOMENAJE A CURRO ROMERO
Mi buen amigo levantino Ginés Jorquera, gran escritor, dibujante, flamenco y extraordinaria persona, y tan currista como yo, me hizo de memoria estos apuntes de Curro, el 16 de agosto de 1990, en uno de los folios oficiales del Festival Nacional del Cante de las Minas, al que yo asistía como miembro del Jurado. Ni que decir tiene que lo tengo enmarcado con gran cariño, no sólo por venir de sus manos sino por lo que el torero significó para mí desde mi más tierna afición a este Arte, tan en peligro hoy.DESPUÉS DE TOREAR CURRO EN SEVILLA
Torea el Paseo de Colón
sábado, 16 de enero de 2010
TRIANA PUNTO Y APARTE: UNAS GOTAS DE HUMOR
Tal como prometí ayer a uno de mis visitantes del blog: C.L.B., hoy, en marcha humorística para que nadie se enfade -como solían hacer Galerín y don Cecilio de Triana, aunque los munícipes se enfadaban mucho, muchísimo-, escribo de esa nueva transformación del puente que le ha llegado a los 33 años de la última. A inicios de la década de los 60, una vez eliminado el tranvía de nuestras calles, lógico era que se eliminaran los raíles por los que caminaba, entre ellos los de este puente (ver mi libro "Sevilla y sus tranvías". Gráficas Tebas. Sevilla 1979).BREVE HISTORIA DEL PUENTE DE TRIANA

Muchos nombres tuvo este puente que es el otero singular de los trianeros: Puente Nuevo, Puente de Hierro y Puente de Isabel II, pero a todos les ganó, por el amor del arrabal, el nombre popular del barrio, "guarda y collación de Sevilla": Puente de Triana.
viernes, 15 de enero de 2010
UNA TRAVESURA QUE SALIÓ MUY BIEN
Tuvo que ser el año 1956, y sí es seguro que en los días previos a la Navidad. Mis padres habían tenido que ir a Madrid a una cuestión médica de mi madre y me dejaron al cuidado de mi abuela paterna, que vivía en la calle Pureza, número 35, asistiendo como ama de llaves a un canónigo, don Miguel Bermudo, quien, aparte de los latines que tuviese que entonar en la Catedral de Sevilla, cantaba flamenco de bien para arriba, no sé si por aquello de su nacencia en Écija. Pues bien, una buena tarde, acompañado de un primo hermano mío, un año menor que yo, pero más despierto, decidimos irnos al Teatro San Fernando -que yo conocía por asistir alguna vez con mis padres- al enterarnos de que había un espectáculo de no sé qué y a beneficio de tampoco recuerdo qué. Entre la bulla, nuestros dos cuerpos diminutos lograron sortear la entrada y colarnos al colosal recinto. Un teatro cuyo derribo jamás debe perdonarse Sevilla, entre otras atrocidades.
DESDE LA AUSENCIA
No soy serrano yo, por más que tenga pegada a mi mirada la califal belleza de Medina Azahara, cuya lumbre borraron los siglos con sus vientos. De agua y de barro sí, de juncos y de aneas, de mástiles y jarcias, de velas y timones, pataches y vapores, carabelas y barcas que de siempre adornaron mis orillas, salinadas de historias allende los mares. Desde la ausencia, desde la nostalgia, desde el triste balcón de la diáspora, desde la carencia amorosa de mi arrabal, se amplía la voracidad de la memoria, se incrementa la hambruna del terruño, se duplican el amor, el corazón, la voluntad y el asimiento. Esta hambre de tierra nativa me hace soñar con ella con pasión lujuriosa, revivir en mi mente paso a paso mis días, acariciarla al tacto de sueños que provoco, rendir el albedrío a su espíritu vivo.
Desde esta lejanía en la que habito, desde el pretil sin barandales de un puente que nunca fue el mío, desde la azotea de otros paisajes, Triana me convoca a cada segundo y amo aún más los perfiles de esos hombres que en mí dejaron huellas, mis aceras, las esquinas de los primeros besos furtivos, los amigos a los que la distancia nos dejó huérfanos de palabras y emociones, y las mínimas cosas que hoy forman la materia de la memoria herida.
Ahora, más que nunca, está mi alma empapada de emociones, abierta a su lluvia amorosa, perdidamente franca al amor más profundo. Me atrapó el barrio en la red de seis letras que fueron las primeras que parieron mis labios: sonoras como el agua que cae en los aljibes, hermosas como todas las que forman un nombre con el latido rítmico de tres tiempos de gracia. Un día más su nombre supo llevarme hasta su orilla, sentarme en la zapata para ir desmadejando confidencias que me lloran por dentro carenando mi cuerpo.
¡Quién estuviera allí paseando su puente, acercando en los pasos mi corazón al suyo! Desde su otero mágico de barandas forjadas -palco para la historia del mundo navegante-, siempre niños mis ojos mirando el caserío con exquisita fe, cual el cura que alza el cáliz al cielo en la seguridad completa de que Dios va entre sus manos, con la que tiene el capataz en su martillo haciendo un nuevo Paraíso en cada levantá, con la pasión que un novio pone por vez primera su temblorosa mano en los pechos de la amada, con la religiosidad que requiere la pronunciación de su nombre.
Voy andando su puente en el recuerdo y es como si toda mi vida se llenara, de golpe, de gozo y resurrección. Se me nota en el rostro su presencia cercana, su corazón latiendo, alegres los amigos. ¿Qué habrá pasado al filo de los días, siglos más bien dijera, en que no estoy con ella? La amo tanto que hasta miedo me da acelerar la ruta en mis andares por creer que no existe. Todo es como un eclipse, borrón en mi cuaderno, mancha en el paño que al fin desaparece, noche oscura que espera el oro de la aurora para verte, Triana, como siempre te quise: amaneciendo, al alba, desnuda en tu paisaje.
jueves, 14 de enero de 2010
A LA MEMORIA DE MI AMIGO GUILLERMO FRANCO
ADIÓS, AMIGOHoy me ha herido la vida que vivía,
EL LEJANO INICIO DE ISABEL BAYÓN
Isabel Bayón ya es, desde hace años, la gran bailaora que, al menos yo -y también sus maestros, Matilde Coral y Rafael- presentía que iba a ser. El tiempo vino a darme la razón con tres niños a los que apoyé desde sus más tiernas infancias artísticas: Isabelita -como así la llamábamos-, Manolito Franco y Rafaelito Riqueni. Tenían ese "algo" especial que parece sólo intuimos los bohemios, los que estamos tan inmersos en la vida del Arte que no deja de darnos sobresaltos y guiños de atención. Observaba a esos niños con paciente e ilusionada atención y aguantaba a sus padres con un estoicismo senequista y una paciencia aún mayor que la del santo Job. ¡Qué pesados eran los padres de los futuros artistas! Ni Sevilla ni Betis, ni Curro ni Paco Camino, ni blanco ni negro..., todas las conversaciones posibles en torno a esos niños que no se me atragantaban porque sabía bien lo que valían para la regeneración del futuro próximo. Con estos tres, al menos mi sufrimiento se vió compensado viéndolos triunfar, aunque, una vez con alas, ninguno de los tres se acordaron de que hubo un momento, quizás crucial, en que alguien les tendió una mano sin intereses.ALMA DE ARRABAL
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ALMA DE ARRABAL
miércoles, 13 de enero de 2010
RIFA PARA LA PLACA DE ANTONIO MAIRENA
El autógrafo que ilustra esta página es de Antonio Mairena. Un buen día de los muchos que iba a visitarme para charlar y tomar la copa de mediodía, llegó al estudio en el que trabajaba, en la plaza del Duque, le dijeron mis compañeros que no estaba y, en un cartoncillo que habría en alguna mesa de dibujo, me dejó esta nota que intentaré explicar con el humor que el caso propició. POÉTICA Y DIDÁCTICA DEL FLAMENCO
Nuestro querido amigo José Cenizo Jiménez, gran aficionado, escritor y profesor, lleva más de 20 años trabajando con un tesón envidiable en el mundo de la didáctica del Flamenco en todos sus aspectos: culturales, lingüísticos, poéticos y musicológicos, al que él mismo aporta -me imagino que con suma paciencia y mimo- todo el acarreo personal de su experiencia en este campo, apoyado por una amplia y selecta bibliografía, ejemplos sonoros, etc.martes, 12 de enero de 2010
NOSTALGIA DE LOS VIEJOS FESTIVALES (2)
El año 1978, cuando yo era el responsable de las páginas flamencas del diario vespertino "Nueva Andalucía", dirigido por el afabilísimo periodista Javier Smith y corregido y maquetado por el incansable Francisco Anglada, una crítica que se publicó el día 1 de Agosto, con motivo de la actuación de José Menese en el Festival de la Mistela de Los Palacios, abrió una triste polémica entre el cantaor de La Puebla de Cazalla y el que esto escribe hoy como anécdota y recuerdo de tiempos pasados. Se cruzaron las réplicas, aunque firmadas por Menese escritas por su tutor, amigo y formador, Francisco Moreno Galván, y yo volvía a responder con más argumentos que creía a la medida de la crítica -hoy sigo creyendo que justa, aunque severa- que realicé en la citada fecha. Incluso muchos amigos de ambos intentaron, sin éxito, que las aguas volvieran a sus cauces. El tema de la crítica en cuestión -que no voy a citar aquí para no reavivarla, y que puede encontrarse en las hemerotecas- no merecía tanto gasto de papel inútil y tanto sinsabor. Recuerdo que mi querido y desaparecido compañero Miguel Acal, a través de su programa de La Voz del Guadalquivir, me hizo una defensa que para su currículum la hubiese querido Stampa Braun.