martes, 10 de octubre de 2017

DESDE MI TORRE: LOS BARÓMETROS


Es curioso que teniendo más de 68 tacos de almanaques jamás me han "barametrizado" las encuentas tan proclamadas del CIS. Nadie me ha preguntado por si estoy de acuerdo con los partidos políticos que nos gobiernan, ni de si soy partidario de la independencia catalana, ni si estoy de acuerdo de que la Feria de Abril de Sevilla se alargue, se acorte o se suprima, ni si estoy a favor de la pena de muerte o en contra, si me parecen bien las parejas del mismo sexo, o si me preocupo, o no, de la llamada Ley Mordaza. Yo creo que las encuestas siempre se las hacen a los mismos, ya que a mí jamás me han preguntado.

Esto de los barómetros es un lío de los gordos, un embuste muy grande, algo para forrar a las empresas de demoscopias, que normalmente se equivocan más que un bizco en un cruce. Cuando en un programa de debate de las televisiones se habla de un tema, jamás llaman a los que pueden comentar el tema en primera persona. Los papagayos trincantes, que jamás escuchan al contrario, hablan de las pensiones como si estuviesen jubilados y se preguntasen si se puede vivir con 700 euros y ayudar, además, a esos hijos que están en el paro. Si hablan sobre los políticos, se crecen y vociferan según el propio credo de cada uno..., pero jamás esas televisiones invitan a un labrador, a un autónomo o a un parado para que ellos expliquen sus historias. Los papagayos trincadores saben de todo, de todos los temas. ¡Qué pena que la vida no los ponga algún día en la orilla contraria!

Con estas cosas que comento puedo parecer un radical, como hace unos días, sin gustarme en absoluto, porque es injusto, me llamó uno de mis compadres. No pertenezco a ningún partido político, ni a ningún sindicato, ni a ninguna cofradía. Sólo tengo -que jamás lo he usado- el carnet de jubilado del Centro de Día de Mayores de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, centro de la Junta en la que si te da por tomarte una cerveza te sale 20 céntimos más barata que en los demás bares. De radical, nada de nada. Soy un hombre que aspira a que la justicia social llegue a todos, por encima de los partidos políticos y de las creencias religiosas. Un hombre que quiere un mundo justo, una España justa, un país en el que si un rico delinque vaya a la cárcel -y no sólo a la elitista de Soto del Real-, como se hace con los menos favorecidos por la vida. Una España en la que la corrupción sea perseguida y penada como de los delitos más punibles. Una España en la que el Jefe del Gobierno actue como tal y no amparando a los que están esquimando el país. Una España abierta, constructora de ideas para el pueblo, con vallas de becas y buenos sueldos para que no se nos fuguen nuestros mejores cerebros y científicos a otros paises. Una España aconfesional -tal como reza en la Constitución- que cobre todos los impuestos a las muchísimas propiedades de la Iglesia. Una españa, en definitiva, clara, joven, dinámica y alegre. Una España que -si quiere mantener a la Corona- no tenga que pagar a dos reyes. No creo que esto sea radicalismo, sino una postura honesta ante la vida.

Me cabreo ante las injusticias. Y en este país son tantas que todos los días me tengo que tomar un "Orfidal" para, al menos, poder dormir unas horas.

lunes, 9 de octubre de 2017

DESDE MI TORRE: FELICIDADES A RAFAEL RIQUENI, XXXI DISTINCIÓN "COMPÁS DEL CANTE"



Hace ya muchos años, Rafael, tenías tú tan solo trece, cuando, en la intimidad de mi estudio de Santa Ana, se te hizo la primera entrevista para mi página del vespertino "Nueva Andalucía" y te saqué algunás instantáneas como esta acariciando a esa mujer de madera a la que has llegado a sacar a lo largo de tu vida sus mayores secretos.

Hoy -me he enterado hace unos minutos por las redes sociales-, que has conseguido la XXXI Distinción "Compás del Cante", la que creamos junto a don Enrique Osborne y don Luis Marín en 1984, de la que he sido miembro del Jurado durante 33 años y Secretario del mismo durante varios lustros, y de la que en el pasado mes de junio me apartaron  sin saber todavía por qué. Pero ese es mi tema. Lo principal es que este año, por fin, te han concedido tan preciado galardón, al que llamó mi compañero Manuel Martín como "El Nobel del Flamenco". Siempre has estado a la altura de los más grandes, posiblemente el mejor. Eres un músico nato, un genio creador. La vida te ha jugado malas pasadas, pero de seguro que esta Distinción, a la que tanto amo, te va a resucitar entero.

Recuerdo parte de aquel recuadro que te realicé en noviembre de 1977, y que he podido encontrar gracias a mi paciencia para guardar todo aquello que me interesa.


Y de esta entrevista de enero de 1979.


Hoy es tu día, un día para que lo disfrutes como yo lo estoy gozando desde la Córdoba en la que me encuentro pensando en aquellos días, en aquellos hermosos años, en aquellos tus primeros conciertos como el que diste en la Peña Flamenca "Torres-Macarena", el primero, y para el que te dediqué este soneto en el programa de mano, y que en 1994 se publicó en el libro "Muy ilustres personajes de la Triana popular", acompañado por un retrato tuyo realizado por el gran pintor y amigo Antonio Badía:

No sé por qué senderos, qué aventuras,
se encalló la guitarra entre tus manos,
siendo bendito tú, entre los humanos,
arrancándole hieles y dulzuras.

Nunca sabré por qué suenan tan puras
-crespadas olas de tus oceanos-
las notas de unos duendes alazanos
que cabalgan al son de tus diabluras.

Arañas, sortilegias, luz floreces
en ese diapasón que forma mares
de orillas blandas para tu corcel.

Pleamar de seis cuerdas, tú te creces
y eres jinete que en sonoros lares
siempre domas al duende, Rafael.

Me ha dicho un pajarito que este año no habrá cena de gala para la entrega, aunque evidentemente no faltará la Cruzcampo y las lógicas y abundantes tapas. No estaré contigo, Rafael. Primero porque no me van a invitar y, segundo, porque si lo hicieran no tendría más remedio que declinar la invitación. Cualquier día nos tomaremos tú y yo unas cervezas por el Altozano.

Tú vas a ser el rey de la noche. Te lo mereces. Has aportado a Sevilla, a Andalucía, a España y al mundo un bagaje muy alto de Arte y sensibilidad. ¡Felicidades!

¿QUÉ PASARÁ MAÑANA?


Pues nada, no pasará nada. Aquí lo que está pasando es que el personal, los españoles, todos, estamos ya hasta los mismos del tema catalán y que también estamos de los nervios. Todo lo tenemos que interpretar por las cosas que se comentan en las diversas televisiones con esos repetitivos comentaristas y pagados contertulios. Papagayos, más que analistas serios.

Cuando la calle se toma para una manifestación de una u otra clase, es que están fallando ostensiblemente nuestros políticos, y en este caso están fallando más que las escopetas de las ferias de pueblo. Todos están nadando pero queriendo guardar la ropa. Y es lo que dijo "El Guerra": "Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible".

Rajoy está dando más vueltas al tema que un niño en las calesitas. Pedro Sánchez aparece y desaparece, como el Guadiana y como Soraya. El rey dijo lo que tuvo que decir, aunque no fuese Navidad. El "emérito" ni se sabe. El Congreso, cerrado por presunta defunción. Los leones broncíneos sevillanos de su puerta, más aburridos que una abuela haciendo bolillos, que lo que hace es matar el tiempo.

¿Dónde el Gobierno de la Nación? ¿Dónde? Si no saben ni dialogar ni tener lo que hay que tener que se marchen.


martes, 3 de octubre de 2017

DESDE MI TORRE: CON DOS "BORBONES", SÍ SEÑOR.


No sé quién le ha escrito el discurso, o si ha sido usted mismo quien ha firmado esas sensatas reflexiones que han calado y de lleno -al menos, a mí sí- en el pueblo español. Eran necesarias sus palabras. Y, además, ha puesto usted el acento justo y la templanza necesaria para dar a entender su mensaje. No me lo podía perder después de tanto reclamo particular. Y lo he escuchado con la misma veneración que un cristiano siente algo dentro de él cuando el oficiante levanta la hostia y nos dice que es el cuerpo de Cristo. Creo, señor Felipe VI, y no me confieso como muy monárquico, que ha acertado usted plenamente en la diana del corazón de todos los que nos sentimos españoles. Su mesura, su calidez, pero también su firmeza, me han aliviado soberanamente, aunque el Soberano sea usted. Espero que todo el pueblo, y el primero el catalán, haya sabido escuchar.

Ahora hace falta que lo que usted ha dicho se transmita al Congreso de los Diputados/as, que trabajen a fondo y que se impliquen. El jefe del Estado, usted, se ha mojado, y en sólo cinco minutos de auténtica verdad. El Presidente del Gobierno y los ministros tienen que mojarse ahora como usted, hablar claro, y decir valientemente si se aplica el artículo 155 o no. Más caminos no tenemos que recorrer.

Usted, cuando casi nadie se lo esperaba, ha salido a dar la cara con "dos borbones", como debe ser. Le agradezco este gesto esperado y le ruego, ya que usted sí puede, procurar que este país no se nos desmande a pesar de los malos políticos que tenemos.

Mi aplauso, vaya. Sí señor.

DESDE MI TORRE: LOS INDEPENDENTISTAS ESTÁN GANANDO POR LA MANO


Parece mentira que después de la que se está liando en Cataluña, de las semanas que lleva el tema más que liado, el Gobierno no acierte -porque lo del domingo fue un desacierto- a dar con el tema que podría acabar con esto, con esta ofensa general a todos los demás pueblos de España, a sus representantes y a sus fuerzas de seguridad del Estado. No sé si el Congreso está cerrado por omisión, pero con la que está cayendo es para que los congresistas tuviesen un debate diario, se currasen el abundante sueldo que cobran al mes, y demostrasen a la sociedad que trabajan y luchan por ella.

Mientras las fuerzas policiales se están jugando el tipo en un territorio hostil con todo lo que huela a español, el presidente, el rey, el ministro de interior se cobijan y parapetan en los despachos de Madrid y dan las órdenes desde lejos, como las daba Queipo de Llano desde los micrófonos de Radio Sevilla en los inicios de nuestra guerra incivil.

Los independentistas catalanes, organizados por su gobierno autónomo y por fuerzas a las que interesa esta rebelión popular, están bastante mejor organizados que los mandamases de nuestro gobierno, que es que no saben por donde tirar. Nadie en Cataluña, como si ese territorio no perteneciese a España, nadie en el Congreso, nadie en una comparecencia seria en las televisiones que pueda tranquilizar al país. Estamos desalentados, abatidos, confundidos, perdidos en este desierto, abandonados por aquellos que gobiernan gracias a los votos del pueblo, de muchos de sus votantes. Digo yo que habrá que tomar esta cuestión en cuenta para las próximas elecciones, aunque en nuestro país, desgraciadamente, y en materia política, apenas si tenemos ruedas de repuesto.

domingo, 1 de octubre de 2017

DESDE MI TORRE: ¿PODREMOS VOLVER A LA NORMALIDAD?


Lo primero que habría que preguntarse es qué es la normalidad. Es difícil después de lo que ha pasado hoy en Cataluña, en cuya comunidad se ha impuesto más la fuerza del gobierno central que la razón. A falta de diálogo político han preferido matar moscas a cañonazos: ancianas y ancianos tirados por el suelo, porras y más porras contra tranquilos manifestantes, más de 475 heridos, pelotazos de goma, arrancadas de urnas en las mesas de varios colegios, rotura de cristales con mazas por mano de la fuerza policial para cumplir "su" deber. De pena. Si el gobierno que tenemos en el Poder es este que dirige el señor Rajoy, con menos cintura que un bailaor de flamenco, es para pensarse seriamente atravesar la frontera y no volver, al menos hasta que la verdadera Democracia esté instaurada en esta España, que hoy ha dado una lección de indignidad y vergüenza ante nuestro país y ante el mundo.

He madrugado lo mío, porque me importa España, para estar enterado de todo lo que podría pasar en este día que ya imaginaba tenebroso, sin olvidar que Cataluña es tierra nuestra: de ellos y de todos, pero un pueblo valiente que ha dado la cara -salvando la clara ilegalidad y la chulada de sus políticos- para ponerse enfrente de una casta establecida que está haciendo mucho daño, muchísimo, a todas las comunidades.

Lo de hoy ha sido un bochorno nacional, una mascarada, una grotesca pantomima del gobierno para justificar lo que no tiene justificación. Rajoy, más callado que una puta en Cuaresma. Al mediodía nos endiñaron las palabras sin sentido de la vicepresidenta y las torpísimas del ministro de interior, para nada convincentes en estos momentos tan cruciales. Lo de los independentistas es una charlotada, y ya lo he denunciado varias veces, pero la entrega de las fuerzas policiales una corrida de rejones.Y el rey, como siempre, callado y viendo la tele, como yo, mientras Letizia, probablemente, se estuviese probando algunos modelitos nuevos para salir como referente de la moda, no como reina, en las revistas del corazón.

En estos momentos de tensiones, me acuerdo mucho del poema "Reyerta" de mi paisano granaíno García Lorca, asesinado por locos fanáticos.

Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.

Menos mal  que, hasta  esta hora en la que escribo, ningún cadáver puede contabilizarse por la bendita tierra catalana: ni de un bando ni de otro. Pero es de urgencia que el gobierno central espabile para asegurar el diálogo, la paz y la cordura. Después de tantas historias de crisis y de tantas crispaciones, qué menos nos merecemos los españoles.