martes, 24 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: ¡VIVA EUROPA!


Jamás quería escribir este artículo. Estas imágenes me parecían del ayer, de cuando Europa estaba arrasada por culpa de las guerras y del genocidio de Hitler, y de cuando en España era muy difícil de vivir en una contienda entre hermanos y en una posguerra tan injusta como innecesaria y, evidentemente, peor para los que habían combatido -por creencia o mala suerte- en el bando republicano-. Parecía que se habían curado las heridas desde todos los frentes que la política levanta y aviva a su antojo. No nos bastó y sobró con el gran holocausto que propició un dictador germánico, ni con los asesinatos de otro llamado Mussolini, ni con los crímenes en cunetas y tapias de cementerios locales que ordenó a la Falange "nuestro" Francisco Franco, a quien todavía muchos nostálgicos echan de menos.

Son ahora otros los gobiernos de esta Europa reunida, y casi todos dicen llamarse democráticos cuando son los mismos lobos con las mismas pieles de cordero. Nos engañan como quieren; nos hacen esclavos a sus antojos monetarios; nos asesinan y apartan cuando les da la gana. Los ricos cada día más ricos, y los pobres, como siempre, cada día más pobres. Pero, encima, para mayor escarnio, nos venden que estamos en una Europa en continuo avance, en una progresión social sin precedentes, en una unión totalmente libre y moderna. ¡Viva Europa!

Si cuando en la posguerra los españoles con dos dedos de frente sentíamos vergüenza de ser español, ahora -si los mismos dedos actúan de baremo-, sentimos una revolución interior y un vómito constante, una fatiga inmensa, hasta una especie de odio hacia nuestros políticos comunitarios, por este segundo holocausto en el que todos nuestros gobernantes de los países que conforman esta mal historia del siglo XXI tienen las manos llenas de sangre.

¡Viva Europa!

jueves, 19 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: BANDERAS


Este gobierno, aún estando en "funciones" para lo que le interesa, se equivoca más que una pobre vieja tuerta haciendo punto. La que ha liado con lo de las banderas, prohibiendo la presencia de la llamada "estelada" en la final de la Copa del Rey del próximo domingo, es una barbaridad. Por supuesto que no sólo para mí, que entiendo poco o nada de derecho constitucional, sino para los más prestigiosos juristas sobre el tema, los mejores intelectuales y los más serios políticos, a los que he escuchado hoy en varias emisoras, algunas, todavía, muy partidarias del régimen anterior, que más o menos viene a ser lo mismo del que hoy tenemos "funcionando", aunque debería estar mejor callado.

Son ellos los que ponen el barril de pólvora y encienden la mecha. ¿Qué importa una bandera catalana -constitucional-, o una bandera andaluza -constitucional-, o la de este país de locos que es España? ¿Por qué no se ha metido jamás el PP cuando sus acólitos salen en multitudinarias manifestaciones con la bandera del águila franquista -inconstitucional-, de tan ingratos recuerdos?

Si el gobierno no tuviese esa inclinación constante de prohibir y prohibir y prohibir, nada hubiese pasado. Con el silbato del árbitro se acaban todas las ideologías. Pero nada, se empeña en meter la pata allí donde no existe problema alguno. Así les va a esta gente que aplauden al "pollo" mientras condenan a una bandera que, además, tiene los mismos colores de la de este país que cada día, por ellos, por sus intereses, se está enfrentando de nuevo. 

Ante tantas meteduras de pata, siempre es mejor retirarse a tiempo.

lunes, 16 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: LAS COSAS PINTAN BASTOS


Entre tanto Rocío, tanto san Isidro,  tantas ferias y romerías, tanto mayo vivo y caliente, tanta Eurovisión y tanta liga de fútbol, tanta Copa del Rey -¿cuál de los dos?-, y tanta farfolla, el personal apenas si piensa que tenemos unas nuevas elecciones a la vuelta de la esquina y que llevamos camino de seis meses sin Gobierno, aunque Hacienda no descansa. Quizás que a este país que se llama España, y al que quieren dividir como un puzzle, sólo le interese de verdad el trajinar festivo y jaranero, la guasa, la gastronomía comarcal y el mucho cachondeo, el marear a santos mal estofados y de ínfima factura, sacando a procesionar a muñecas vestidas de oro al grito desaforado de miles de personas en paro que justifican todas sus posturas en aras de la Fe.

Y nos llegará la modorra del verano y nos quedaremos como estamos: es decir, con nuevos mangantes a los que no hemos tomado en cuenta y que se convertirán en esa nueva casta a la que tanto han criticado.

Hace mucho tiempo que dejé de creer en los políticos, desde que me engañó el PSOE, en el que confié ciegamente, cuando el caso de Juan Guerra. Todos los presidentes y allegados están hoy supermillonarios, cuando hasta tocar el Poder sólo eran, como mucho, abogados de segunda fila.

No sabemos la sorpresa que nos deparará las urnas a partir del 26 de junio. Me parece -y no soy gafe- que el porvenir va a pintar bastos. En tres meses seguidos, España desaparece al mar o a la montaña, aunque no haya un euro. Esperemos las broncas de octubre, cuando todos nos demos cuenta -de un signo o de otro- de qué está pasando de verdad en este país.

Ya no habrá romerías, ni procesiones de santos, ni fiestas pueblerinas, ni ferias de tapas y convites. Sólo nos enfrentaremos con nuestra propia realidad: la de un país que canta como la cigarra y nunca labora y piensa como la hormiga. 

domingo, 20 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: MI VOTO INMACULADO


Hoy he ido a votar
y me he explayado
con mi voto, de siempre inmaculado:
blanco, como los sueños de mi infancia.

¡Qué tranquila mi estancia!

Desde niño,
sólo supe de engaños,
y, a mi vejez, cuajada ya de canas y de años,
no le vienen muy bien las profecías:
mía es la vida. La vida sólo es mía.

Me escriben, me llaman, me molestan.
Suplicando mi voto se me atesta 
de siglas el buzón de mi vivienda.

Nunca me han preguntado
si estoy en amparo o desamparado. 
Y hoy me prometen juntos cielo y tierra.

Nací al frío del hambre de posguerra
y ya de niño me aburrían los cuentos. 
Y hoy, de mayor, los odio, los persigo.

¡Inútiles políticos, dejadme,
no molesten jamás, no perturbarme
este mundo sencillo en el que vivo!

sábado, 19 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: FELICIDADES PARA TODOS LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD


En estos días, tan tópicos y típicos,
de desmadre común y de locuras,
quiero brindar mi copa con vosotros,
alzarla al cielo y estrellar nuestros vidrios 
de mutuas emociones y esperanzas.

Se acaba un año, ¿y qué?,
ya nacerá el siguiente con nuevas ilusiones,
o con nuevas tristezas, nuevas guerras
y más gente en pateras entregando sus vidas
a esta sinrazón que llaman mundo.

Alza tu copa, hermano, y llora 
por la emoción de estar vivo
muy a pesar de todos los pesares.

Aunque no sepas cantar, canta.
Aunque no te haya tocado ni el reintegro, canta.
Aunque estés viudo y solo y pobre, canta.
Aunque tu soledad sea tan canalla, canta.
Sólo el cantar premia a los desheredados.

Hoy estoy yo cantando fiando en el futuro.
 Estoy loco, es verdad, pero qué importa
pegarse un homenaje en estas fechas
en las que todos, por no sé qué misterio,
nos volvemos tan locos de repente.

Si crees en Dios, canta en su nombre.
Y si no crees en Él, canta a la vida.
Mas nunca desfallezcas. Canta.

Cántale al hombre nuevo,
al agua que se cruza en tu camino,
a la carta del banco, a la de Hacienda. 
Pon un tercio al cante de tu vida
en esta Navidad que se nos viene encima.

Tú eres un hombre de buena voluntad.
Y no quiero que me dejes por embustero, amigo.


Felicidades a todos:
Emilio



jueves, 17 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: MI CAMPAÑA PARTICULAR SOBRE EL VOTO DEL 20-D


Los que todos quieren arreglar en 24 horas, lo podían haber hecho con las promesas del cambio (PP) y con los alientos de la oposición (PSOE) en menos de los cuatro años que se han llevado, unos y otros, viviendo de la mamela, de la corruptela y del cuento. Ahora, todos nos quieren bajar el precio de la electricidad, del gas, subir las pensiones y ocuparse de la "cosa" pública. Cuatro perdidos años no han servido para atajar las grandes corrupciones, la pobreza generalizada de todos los españoles -a excepción de ellos-, y la triste desesperanza que anida en un pueblo que, a trancas y barrancas, todavía quiere llamarse español. Nos creen, sencillamente, gilipollas, tontos, analfabetos, zamburiños, gente desgraciada que sólo tiene la oportunidad de ir a las urnas cada cuatro años..., para votarlos, según piden, evidentemente.

Son muchos tacos de almanaques los que guarda el Poder en sus archivos. No han hecho nada: sólo jodernos la vida a los habitantes de este país. Nos engañan con mentiras de cuentos de toda la vida. Ellos se enriquecen -ninguno son lumbreras- ejerciendo el cargo mientras sacan su panes, sus posiciones y queridas al coste del personal trabajador, que es el que verdaderamente tributa en nuestro país, y por una muy estricta ley: en la que nada se le perdona a los pobres pero que, siempre, favorece a los ricos.

Soy jubilado desde el año 2009. Tengo mi propio asesor fiscal para que nada me falle en ese fusilamiento anual de la declaración tributaria. Y, a pesar de todo, aguantan hasta el último día para devolverme lo que me adeudan. Ignoro si es el mismo baremo que aplican a Bárcenas o a tantos mangantes como andan sueltos, o poco amarrados por nuestro país. Me cobraron un montón de miles de euros -en los que Hacienda se llevaba una parte, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y, por supuesto el Notario- cuando quise formalizar el fallecimiento de mi esposa. Al parecer, ni Hacienda sabe que mi mujer ha muerto -a pesar de la sangrante testamentaría, de los informes bancarios y sabiendo de más con tanta burocracia, que yo soy el que pago la hipoteca de un piso que tengo en usufructo, del cual son herederos mis hijos.

Y me animan ahora a que los voten, porque son los mejores, por sus caras bonitas, porque trabajan por el bien de España y de todos sus ciudadanos. Y encima aparecen dos partidos emergentes que se disputan el solar, para hacer lo mismo que los demás y para forrarse en cuatro años, como todos. ¡Y un mojón! y no precisamente de los que marcan las carreteras comarcales.

Cuando me devuelvan el dinero que me pertenece, a lo mejor voy el día 20 a depositar en la urna el voto al que tengo derecho. Siempre lo hago, aunque blanco. Y siempre le pido a la Democracia que este voto sea útil para eliminar a tantos inútiles como nos gobiernan. Al final -si Dios no lo remedia- van a hacer bueno a Franco. Son un calco.

lunes, 14 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: TRIANA SIEMPRE ES TRIANA


Nunca le vino bien el PSOE a Triana. Jamás. En todos los periodos de la Democracia que hemos vivido y sufrido, Triana, los trianeros, tuvimos la mala suerte de que los delegados no se ocupasen de este viejo y sabio y archiconocido arrabal. Parece que nos hemos caído mal, sin saber el por qué, muy a pesar de que la trianera Susana Díaz -hoy, presidenta de la Junta de Andalucía- pasase por aquí de rositas: sin haber hecho nada por su barrio de nacencia. 

La oposición, sin embargo, siempre se entregó por él, tanto en la época floreciente de Alberto Jiménez-Becerril (adecuación y arreglo del arquillo de la Inquisición, monumento al Arte Flamenco en el Altozano, placas cerámicas a sus hijos más ilustres, exposiciones...), como en la de Faustino Gutiérrez Alviz, en la de Adolfo Lama o, muy especialmente, en la última legislatura, en la que se emplearon a fondo Curro Pérez, su concejal, y el director del distrito Manolo Alés, quienes no pararon en convocar actos culturales de todo tipo: exposiciones, conciertos de la Filarmónica Municipal, reactivación de nuestro Corpus y dando prestigio al Pregón de la Velá y a sus premiados en tan singular gala.

No sé si es que el PSOE -desde que echamos a Manuel Fernández Floranes, así tal como suena, y desde que pusimos en la picota al gafe de Luis Yánez- en un pulso a corazón abierto de Manuel Lauriño, Ángel Vela y el que esto escribe, tachó de su lista de favoritismos a este pueblo tan singular y con tantas características. Restaron, en vez de sumar. Fueron tontos, como aún lo siguen siendo sus representantes. Triana es siempre Triana, arrabal al que nunca le importaron los vendavales de los políticos de turno: un barrio que tiene su Estrella, una Salud que siempre la conforta, una O que une a todos sus miembros, una Esperanza eterna, una Patrocinio que a todos nos protege y una Victoria que nos define en todos nuestros sencillos afanes.

Pero, a pesar de los políticos -los que suman y los que restan-, Triana es tierra mundial del Arte; se pisa en su solar con un pie al ritmo de bulerías, de tangos o de soleá..., y lo telúrico fructifica en  materia viva. Ayer pasó eso. Este año -el primero del PSOE en su nueva legislatura- ha acordado no convocar la "Poleá Flamenca", que tanto favor gozaba por parte de trianeros y visitantes. Pero mi compadre José Luis Jiménez Buzón, con el apoyo de grandes amigos, la han celebrado en la antigua barreduela de Valladares, alrededor del sencillo y hermoso monumento que labró en su día en homenaje a la Virgen del Rocío,  Paco Maireles.


Me bajé del Avant a la hora estimada, y a las 11'30 ya estaba en la Catedral para darle gracias por la vida a mi virgen de los Reyes, para pedirle salud y para que me regrese a casa, a mi barrio de siempre. Enseñé a mi compañera la Catedral, y Ella lucía en el altar de lujo de la gran Custodia. Paseo por la avenida, por la Plaza Nueva, parada en el mercado del Barranco, y el cruce por el puente, por mi puente de niño, por la puente, con las lágrimas fileteando mi rostro. Dios. Triana. Mi nacencia. Mi juventud. Mi vida entera. Mis mejores y mayores emociones. Mis primeros amores. Mis primeras muertes...


Esto es pueblo, esto es vida, este es mi eterno arrabal, donde se invita a cada uno que pase por la calle, y donde el amor está presente en cada segundo, y donde el Arte -así, con mayúsculas- es Arte de verdad. No vale aquí el dinero, no convence, no nos importa, no nos vale. ¿Cuánto daría uno por tener a pie de calle a Cristina Hoyos, Pepa Montes, Manolo Marín, Juan Antonio, Ricardo Miño, Paco Bulerías, Manuel Machuca, Gualberto..., y a gente de tanto abolengo patriarcal como  Manuel Melado, Juan Cembrano, Antonio Fernández-Cachero, Ángel Vela...; flamencos de Morón, de Paradas, de Dos Hermanas... Cantes por todos los estilos, sin faltar los villancicos flamencos. Comida para aburrir a un regimiento: filetitos de lomo aliñados; aceitunas gordales; potaje de los clásicos para darle una medalla de oro; sangre encebollá al estilo de Sevilla; pavías de bacalao, pero de las de verdad; secretitos ibéricos; manzanilla del mejor aroma de Sanlúcar; tinto de Rioja y de la Ribera; cerveza "Cruzcampo" a su punto; refrescos... Nada de la nueva cocina: la gran cocina tradicional que nos llegó a conformar el cuerpo orondo y saludable que tenemos. ¡¡La Gloria!!


Triana, mi barrio de nacimiento, mis esquinas, sus espacios, mis olores, las aceras de mis juegos, mi vida entera, de nuevo me la devolvió visitando a la Estrella, vestida de hebrea, a la Esperanza de azul purísima, y tomando una cerveza fría con gambas en mariscos Emilio.


Conocimos a buena gente, exquisita; nos reímos, disfrutamos de lo lindo gracias a mis amigos de siempre. A las 19'35 mi Avant me volvía a la Alemania del Sur, a la Córdoba que habito. Vine echando un sueño todo el trayecto, soñando lo que había ocurrido todo el día y esperando que estos ratos se vuelvan a repetir. Gracias a todos mis amigos por hacer posible que estas cosas ocurran de vez en cuando.

ÁLBUM  DE RECUERDOS







¿Hay quien pague esto? Este milagro sólo puede ser posible en Triana.

jueves, 10 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: DEWATERs


Todos quieren hacerse dueños del piso de Protección Oficial que es España, quedarse con sus terrenos, mandar sobre nosotros e imponernos leyes nuevas que, rara vez, van a favor del pueblo. En el dewaters de hace unos días, estaban el guapo, el feo y el malo, aunque el más malo y feo huyó de rositas y dejó su puesto a su vicepresidenta. Lo seguí con auténtica pasión. Parecía que por fin nuestro país iba a cambiar de una vez por todas, pero vuelta a la noria, como el borrico castigado por ser torpe.

No voto ni por uno ni por otro, ya que todos me parecen iguales, gemelos, siameses, idénticos, con la misma avaricia por el Poder y con la misma desvergüenza de aquellos que ya nos han gobernado, aunque con nuevas promesas para arrancar el voto. El más tranquilo de todos, Pablo Iglesias, a pesar de que nombre y apellidos coincidentes no tengan nada que ver con aquel fundador del PSOE que, sin querer, dejó más que una herencia multimillonaria a sus sucesores, y a cuyo partido no pertenece; el más nervioso, casi sin manos para expresarse el catalán Rivera, que no sabe si se va a la izquierda, a la derecha, al centro, o a la calle Sierpes de Sabadell; una agencia de datos Soraya, cargante y derechona en su propia imagen y cumpliendo un papel que para nada le pertenecía, ni siquiera como vicepresidenta; y el más vapuleado, Pedro Sánchez, que no se ha zafado aún de ese martillo de herejes que es Susana Díaz y que, normalmente, suele confundir las churras con las merinas, cosas que no hacen los pastores de una tropa. Bueno, al ejemplo de Susana.

Estos debates son, amigos, de WC, de urgencias que nadie puede aguantar, de pipís rápidos y de cacas inmisericordes atadas al reloj de las prisas perentorias. No son debates, sino de Waters. A todos se les dispara el riñón, y a todos los alumbra la "cara del muñeco" si no son ganadores, nuevos dueños de este coto privado que es España. 

Muy pocas veces me ha gustado recomendar un libro, pero les remito al de "Avaricia", del andaluz Juan Eslava Galán, dentro de su serie "Los pecados capitales de España" (Ediciones Destino. Volumen 276. año 2015. ISBN: 978-84-233-5003-2)

Mientras ustedes se lo leen, y yo pienso, volveré una vez más a tirar de la cadena.

viernes, 27 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: LOS SUEÑOS DE RAFAEL RIQUENI



Estas fotografías se las hice en mi despacho hace 40 años a Rafael Riqueni, y fueron las primeras que se publicaron suyas en la prensa, concretamente en el vespertino "Nueva Andalucía". Estaba tomando lecciones de Manuel Carmona hijo, un exquisito y humilde tocaor de Los Palacios que jamás, por su espíritu, quiso encumbrarse cuando Dios le había dado la sabiduría de la sonanta. Por la terquedad del padre de Riqueni -que tenía una tienda de bicicletas junto a la iglesia de los Paules de Pagés del Corro-, me interesé sobremanera en él, aconsejándole en lo que pude y sabía, diciéndole fervientemente de que jamás tuviese prisas en su más que prometida carrera. Le costó mucho trabajo el inicio, casi obligado paternalmente, y adquirir el amor que se debe a un instrumento tan universal, del que muy pocos alcanzan sus glorias.

He vivido momentos sublimes escuchando a Rafael. Y he vivido los más tristes de su vida, y de la mía, cuando veía que se tiraba a un pozo sin salida. Rafael es pura música, es la música en sí mismo, rozando los momentos flamencos más sublimes y esas creaciones propias imposibles de calificar en unas líneas.

Creo que uno de mis hijos -funcionario de la prisión sevillana en la que tuvo que ingresar por antiguos problemas- se ha portado muy bien con él ante mi llamada de alerta y ante el amor de mi hijo a ese singular instrumento. La mayor alegría fue la del concierto de pájaros y trinos, y agua, que ofreció hace unos días en el Maestranza. Rafael, resucitado. Qué suerte para Sevilla y para el mundo la de recuperar a este maestro al que hay que besarle las manos por la calles, como decía Alberto García Reyes en las páginas de ABC.

Suerte, amigo, maestro, creador de un nuevo universo entre los seis ríos que bajan por el diapasón. Sevilla siempre te acompañará como bien te mereces. Yo te llevo -bien lo sabes- en el alma y en el corazón, desde que eras chico.

Recuerdo aquel soneto que te dediqué -qué de años han pasado, Rafa-. Aún espero que lo recuerdes con el mismo amor que yo en estas felices jornadas de tu vida.

No sé por qué senderos, qué aventuras,
se encalló la guitarra entre tus manos,
siendo bendito tú entre los humanos,
arrancándole hieles y dulzuras.

Nunca sabré por qué suenan tan puras
-crespadas olas de tus oceanos-
las notas de unos duendes alazanos
que cabalgan al son de tus diabluras.

Arañas, sortilegias, luz floreces
en ese diapasón que forma mares
de orillas blandas para tu corcel.

Pleamar de seis cuerdas, tú te creces
y eres jinete que en sonoros lares
siempre domas al duende, Rafael.

jueves, 26 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: ES SU TURNO, SEÑORA


Ahora le ha tocado el turno, paisana de arrabal, de entrar en un combate profundo para salvar a la empresa mayor de Andalucía y una de las más importantes del mundo. No hay ni que decir que se llama Abengoa. De palique está usted para comérsela, pero de acciones está usted más falta que la defensa del Betis y la delantera del Sevilla. Todo se le va en sus labios y en su forma corralera de expresarse, pero ni una ganancia para nuestra tierra andaluza en su mandato. Nada ha cumplido de su programa de a bordo. Todo en su política es un bla, bla, bla que nos deja atónitos. A usted le da igual, señora Susana. Ha conseguido lo que pretendía: llegar a ser presidenta de la Junta, de una comunidad que, más o menos, tiene ocho millones de habitantes bajo su voluntad, aunque no me canso de repetir que su cultura es la de un cero patatero, y quiere enfrentarse -aunque nadie la haya votado, absolutamente nadie, sólo el dedo de Griñán- a intelectuales, catedráticos, ingenieros, grandes escritores, poetas valorados, artistas de todos los órdenes...

Pues bien, hija, hasta ahí ha llegado. Pero no nos tire ahora balones fuera con el tema Abengoa. En este momento tiene que dar la cara para la defensa de nuestra empresa líder. No nos hable de bancos, ni de historias. Como decía León Felipe -el zamorano- no nos cuente cuentos. Actúe, mójese de una vez, grite con razón, explique, díganos algo a nuestro favor que sea creíble. Más cuentos no, señora Susana, no más milongas, no más versarios de Campoamor. Verdades como puños es las que usted nos tiene que contar, realidades fuera de las mentiras comunes. Ahora le toca a usted mover a la reina sobre el tablero del ajedrez o a la blanca doble en el dominó de esos viejos a los que ha abandonado. Es su turno, señora, y mueva ficha pronto.

Yo no la he creído nunca desde que fue concejal del ayuntamiento en nuestro barrio de Triana, en la que fue un desastre, y en cuyo mandato de aprendizaje político no dejó nada positivo.

Ahora, en momentos ciertamente difíciles para una triste Andalucía, ahí la espero como Presidenta de nuestra Comunidad: defendiendo a esta empresa señera, luchando por su miles de trabajadores, dando la cara por las energías alternativas y defendiéndolas.

Sí es capaz de conseguir lo que le propongo, de seguro que algún día le envío un piropo. Palabrita del Niño Jesús.

lunes, 23 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: VUELTA A TRIANA


De nuevo vuelvo a Triana, mañana.
A escuchar su diapasón y el son
que me alegra el corazón.

Me trasiegan los amigos, testigos
 de la vuelta a mis linderos
con mil abrazos sinceros.

Y estaré en El Altozano, de la mano
de mis amados de siempre:
corazones permanentes.

Volveré triste al regreso, con un beso
de mi barrio enamorado
al que jamás he olvidado...

Y menos, nunca, en mi verso.


Córdoba, 23 de noviembre 2015

jueves, 19 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: ¿NERVIOS?


Anteayer me ocurrió una cosa que no me había pasado desde el año 1974, cuando trabajando yo en unos grandes almacenes de la Plaza del Duque, foco de ebullición de protestas por la cercanía de la indeseada Jefatura de la Gavidia - cuyo edificio quieren convertir ahora, más o menos, en arquitectura singular y protegida (?)- y en donde estaban ubicados los sindicatos franquistas verticales, se daban todas las citas de protestas habidas y por haber en los estertores de un pueblo que sabía y creía que ya Franco estaba caducado y que dada era la hora de que la juventud -como la mía- viviésemos en plena libertad, sin aquellas botas que nos aplastaban los pescuezos, las razones y los corazones limpios.

Había que andar con cuidado, ¡vaya que sí!, con mucho cuidado. No te podías fiar ni de aquel que se tomaba el café contigo en el cercano bar Vitoria. De nadie. Cualquier amigo era un auténtico hijo de puta que se chivaba a la "pasma" de conversaciones particulares sobre el régimen. Yo fui uno de los que pasaron por sus acristaladas estancias  a los pocos días de morir mi querido padre y cuatro días después de nacer mi segundo hijo, Pablo. Yo ayudaba a unos chavales -sin cobrar ni un duro- a que algunos jóvenes del Polígono San Pablo se interesasen por la cultura en general, por la literatura y el teatro..., y por eso me convocaron allí, con los huevos puestos de corbata, aunque nada pudieron achacarme, sólo me dejaron el alma acojonada.

Así funcionaba aquello por aquellos años a los que hemos vuelto de repente tras el bigote de Aznar y la derechona de Rajoy. 

Caminando un día del café a mi trabajo, que estaba a cincuenta metros, o menos, un policía me pidió que me identificara. Sin problemas. Año de 1974. Nervios en España porque el dictador ya pegaba coletazos muy graves, aunque tardó año y algo en palmarla definitivamente.

Hoy, al salir de casa para hacer un rato de deporte, mientras me estaba poniendo mis guantes para pedalear un rato con mi bici, bautismada como "Trianilla", un chaval joven de cuidada barba, con pantalones vaqueros y una sudadera de marca, que estaba sentado en la parada del autobús que tengo en mi propia puerta del bloque, se identificó como policía con su placa y me preguntó mi nombre. Naturalmente le dije que Emilio. Y añadió: -completo, por favor. -Jiménez Diaz, le contesté con la misma amabilidad con la que me estaba tratando. -¿Su piso? -3º-2. -Que tenga usted un buen paseo y un buen día. -Gracias agente, ¿Pero pasa algo? -Nada, nada, un vecino suyo un poco distraído. Y hasta ahí. 

Me fui  en la bicicleta un tanto acojonado por el impacto del policía secreta y por aquello de qué vecino sería el fruto de las investigaciones, ya que a los pocos minutos todo mi bloque estaba rodeado con un furgón policial y varias motocicletas del gremio.

A los 41 años de aquella odisea de la plaza del Duque, es la segunda vez  que me he tenido que identificar a la policía. Espero que sea la última. ¿Nervios?

miércoles, 18 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: JAMÁS PUEDEN BORRARNOS LA SONRISA



JAMÁS PUEDEN BORRARNOS LA SONRISA

Nos pueden atacar metiendo el miedo
en el pétalo frágil de la rosa,
atacando a la dulce mariposa
de corta vida y de hermoso vuelo.

Pueden cambiar el fuego por el hielo,
la primavera por la nebulosa
de un otoño que lleva la biliosa
sangre y terror que deja un negro velo.

Pueden decirnos que matarnos quieren,
que en nombre de no sé las vidas hieren
hasta a hacer del suicidio su divisa.

Que tiren, y disparen y me maten.
Aquí estoy preparado, cuando quieran,
pero siempre encendida mi sonrisa.

martes, 17 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: PARÍS


PARÍS

Siempre me quedará París para el recuerdo
de húmedos besos y eterno escalofrío.
Y siempre en la memoria estará el río
que loco me volvió, estando cuerdo.

¡Cómo me acuerdo, amor, cómo me acuerdo
de aquel intenso rayo de amorío
que puso en nuestros cuerpos luz y brío!
Hoy, soñando en el Sena, yo me pierdo.

Nuestro París de entonces está triste,
la sonrisa bohemia ya no existe
y no está la ciudad para conquistas…

Le han roto el corazón los asesinos,
se han cargado el amor varios cretinos
a los que el mundo llama terroristas.

domingo, 25 de octubre de 2015

DESDE MI TORRE: UN AUTÉNTICO COCINILLA POR FUERZA (II)



Otro día experimenté con el pollo al ajillo. Hay muchas recetas por ahí, y todas ricas. Yo lo hago a mi aire tras los consejos de algunos amigos cocinillas. Escojo los muslitos o los jamoncitos de pollo, les quito la piel pacientemente hasta dejarlos perfectamente limpios, los pongo bajo el grifo, los seco un poco en papel absorbente y los coloco sobre una bandeja. Sal y pimienta negra molida.

Mientras va salpimentándose, corto varios ajos en laminas finas, y unos tres, aproximadamente, los dejo enteros. Frío en una sartén una rebanada de pan y los aparto. En un mortero de madera machaco el pan y los ajos enteros, añadiendo una cucharadita de nuez moscada, una de finas hiervas y un poco de romero. Cuando el perol está caliente, añado un pelín de cebolla muy triturada y el ajo laminado hasta que quede dorado sin quemarse. A continuación añado los muslitos y los voy dorando lentamente, dándoles vueltas con una cuchara de palo. Seguidamente, con un punto más fuerte de calor, una copa de fino, media de brandy y un tercio de Pedro Ximénez. Cuando elimina los vapores, bajo el fuego a temperatura media y los acompaño con un vaso de caldo de pollo. Cuando notamos con el tenedor que están tiernos, sólo hay que añadirles abundante perejil fresco y dejar reposar. Una delicia.

viernes, 23 de octubre de 2015

DESDE MI TORRE: ¿HABÍA EPIDURAL EN VALME PARA NUESTRA PRESIDENTA?



Si le dicen que se tiene que quedar ingresado en cualquier hospital público de Sevilla -que será dos minutos antes de morirse porque no hay camas disponibles-, recomiéndele a sus allegados que le lleven papel higiénico, si es que no quiere limpiarse el trasero con el dedo y después lavarlo; que le lleven pijama propio, si es que no quiere dormir en slips, porque es que allí no hay; que no se olviden de las toallas, de las sábanas, de las tiritas, del Betadine, hasta de la cama plegable esa que guardan en su casa. Sea precavido, hombre, haga las maletas aunque sólo sea para dos días. El SAS -a pesar de lo que diga nuestra presidenta sacando pecho -aunque ya lo tenga de por sí-, está de capa caída, la Sanidad es un desastre y, además, usted tiene la culpa por ponerse enfermo, que es usted un inconsciente total.

No vaya a protestar ante la dirección: primero, porque no lo atenderán a tiempo, o no lo atenderán ni a destiempo; segundo, porque le dirán que usted ha sido un borrachín y un odiado fumador, no que ha trabajado durante cuarenta y tantos años con un sueldo de mierda y cotizando brutalmente; y tercero, que se vaya usted al carajo..., porque hasta las buenas formas están faltando.

Me extraña mucho que Susana Díaz haya parido en una habitación compartida con otra parturienta en el Hospital de Valme, que no tuviera sábanas, ni camisones del SAS, que alguno de sus miles de pelotilleros le haya tenido que llevar celulosa para la limpia del obligado proceso diario de hacer caca, y que ella misma se haya tenido que llevar la Epidural de la farmacia de nuestro paisano Aurelio Murillo...

Me encantaría que algunos de mis amigos del citado hospital público me contase cómo fue aquello: si cerraron una planta entera para ella; si con ella estaban todos los ginecólogos, matronas y enfermeras del hospital; si tenía más vigilancia policial que la que se presta a todos los distritos de la ciudad...

La Junta de Andalucía, desde las primeras elecciones autónomas, sólo ha vivido del cuento, de la publicidad subliminal en todos los medios para que éstos no pudieran atreverse a meterse con ellos so pena de quitarles las entradas monetarias. Voces, voces, muchas voces, alharacas de éxitos, cohetes, miles de palmas paniaguadas... Pero hágame caso, señor enfermo: ya que le queda unas horas para morirse llévese lo necesario e imprescindible de su casa, porque en los hospitales públicos de la Junta falta de todo. Y lo principal: la vergüenza. Y además, ya que su muerte es segura, hágale una peineta gloriosa a toda esta panda, ya que, una vez muerto, no podrán aplicarle la Ley Mordaza.


DESDE MI TORRE: UN AUTÉNTICO COCINILLA POR FUERZA (I)


Cuando falleció mi Lola el 30 de enero de 2012, no sólo me quedé sin ella -que fue algo terrible- sino que me tuve que tirar a la calle a comer, literalmente, porque yo no sabía ni encender la vitrocerámica. Mal comía en los bares cercanos: unas tapas y vuelta a casa. Pero siempre he sido muy terco, una de las posibles virtudes con la que Dios me dotó. Y me eché a mí mismo el pulso de tener que aprender y hacerlo bien. "San Google" me enseñó mucho. Todo está en sus páginas. Tomé los manuales de la vitro y comencé a ensayar cómo se encendía, como se apagaba, qué potencia de calor tenía cada punto, y qué sartenes, ollas y cacerolas eran las más adecuadas para hacer guisos o cualquier otro tema.

Poco a poco, fui cogiéndole el gusto a la cosa: hacer huevos duros y saber freírlos con calidad, rellenarlos, gratinarlos..., cosas sencillitas. Viendo mis primeros y humildes éxitos culinarios, me atrevía ya a ir a los mercados de la ciudad y a los supermercados de las grandes superficies para comprar productos e intentar hacer platos más elaborados. Machacando el yunque un día y otro día, casi me echo a llorar en la cena de fin de año cuando vino mi hijo Emilio y su mujer, y otra pareja compañera. Tenía miedo, pero preguntando a unos y a otros -tienen fama los hombres cordobeses de cocinar muy bien-, les cociné una merluza a la vasca de la que todavía se acuerdan. Eso me animó para soltarme, para esmerarme aunque sólo fuese para mí. Y de ahí salté a la palestra familiar para incorporar algunos de mis platos a esas comidas generales que celebramos de vez en cuando en Valencina, en casa de mi hija Myriam.

Todo puede lograrse con algo de interés. Y yo, que ya he perdido el interés por tantas cosas, me he sentido totalmente feliz convirtiéndome en un "cocinilla" a la fuerza. No soy un amante de la gastronomía y como menos que un pajarillo nuevo. Por eso me siento feliz, muy feliz, de que los que prueban mis guisos y mis especialidades -que ya las tengo-, me digan a cambio: ¡Ay, qué rico, qué maravilla...!

El plato de la ilustración es un bacalao al estilo de mi amigo-hermano Juan Peña. Un plato que se prepara en veinte minutos y al que sólo hay que echarle amor, como él dice: un sofrito bien hecho, un poco de tomate triturado sobre el sofrito, unos buenos lomos desalados el día antes y sellados por la freidora, una lata pequeña de guisantes, una buena copa de brandy -yo normalmente lo adobo con "Centenario"- y a fuego medio. Cuando aquello ya dice que está dispuesto, la guinda la pone dos o tres cucharadas de tomate frito de lata y fresco perejil bien picado. ¡Y a comer!

Hoy, después de no saber nada de nada durante tantos años, disfruto cocinando, haciendo potajes con una suculenta "pringá", lentejas, chícharos, gazpachos de diversos sabores, croquetas a mi estilo -que son una delicia-; bacalao con leche y pasas, espinacas con garbanzos al estilo trianero, espárragaos esparragaos..., todo lo que se me ponga por delante. Y si tengo dudas que me asaltan, como las que me ofrece el atún, llamadas a los amigos o recurrir a "San Google". Todo es cuestión de paciencia y amor. Y elegir, por supuesto, los mejores productos del mercado. Al final, lo barato sale caro.

jueves, 22 de octubre de 2015

POEMAS VIEJOS DE MI CAJÓN: MI JUBILACIÓN


I

Hoy Mozart se ha colado por mi oído
y oigo temblar su música en la arena;
de fondo, en mi alegría hay una pena
que no sé si es quizás por lo vivido,

porque es duda la fuerza del olvido, 
porque, aún libre, mi vida me encadena,
o, absuelto, ya no sé si hay vida plena
después de tantos golpes que he sufrido.

En mi bronce ha sonado la campana
de la torre cobalto de Santa Ana
repicando de júbilo y de gozo...,

para que yo vislumbre un nuevo día
y de nuevo me nazca la alegría
mientras arrojo mi tristeza a un pozo.

30 de junio de 2009


II


Entre la mar y entre el amor estoy
flotando entre las nubes de estos versos
que son piezas de miles de universos
por los que ya pasé y recuerdo hoy:

la nacencia, la juventud hermosa,
la madurez, distante por la ausencia,
la senectud, cuajada de experiencia.
Y las mismas espinas en la rosa.

Y aún no me creo, ¡ay, Dios!, qué gran profano,
que tú llevas mi vida de tu mano
y en ti debo dejar siempre el futuro.

Jamás me abandonaste en mi destino
y ahora, que ya es muy incierto mi camino,
me has de brindar tu luz entre lo oscuro.

Julio de 2009

miércoles, 21 de octubre de 2015

POEMAS VIEJOS DE MI CAJÓN: A MI HIJO EMILIO



                Canario de la casa, mi alegría,
               mi leve campanil de la mañana,
           suspiro que al levantarse me reclama
           a un nuevo amanecer de un nuevo día.

               Tú eres el aro blando de mi guía;
            de mi huerto, la fruta más temprana,
              la última vendimia de mi andana,
               breve sonrisa porque yo sonría.

                El penúltimo goce de mi vida
             y esa vidriada copa de la suerte
            quise izarla por ti y, en mi delirio,

           tan sólo quiero que mi sangre siga,
        aún más allá del tiempo y de la muerte,
              en ese río-amor, querido Emilio.

                  29 de diciembre de 1984 

martes, 20 de octubre de 2015

DESDE MI TORRE: ESPAÑA ESTÁ EN CARNAVAL PERPETUO


Entre las ocurrencias dialécticas de una economía que Mariano Rajoy desconoce -a pesar de sus muchos asesores-; la intriga por el Poder entre Sánchez y Susana Díaz; la casi desaparición cantada de IU; la absoluta del Partido Andalucista; el mamarracho público de los partidos independentistas; la bajada de tensión de Podemos y la subida de la de Ciudadanos; y el oficio antiguo de nadar y querer guardar la ropa de los otros adláteres de la cosa, España, nuestro país, está en un continuo Carnaval  para ver quién dice las mayores barrabasadas y en el menor espacio temporal. ¡Qué de barbaridades de un tiempo a esta parte! ¿Se nota que hay próximas elecciones?

Ahí tienen la imagen de Kichi -al que nadie conoce por José María González Santos-, exhibiendo el bastón de mando de Cádiz -la trimilenaria ciudad de occidente, reina de la Constitución de 1812, "La Pepa"- como si lo estuviese recibiendo en el proscenio del teatro Falla de su tierra de acogida en un premio de comparsas. Es patético que un licenciado en Geografía e Historia desconozca los orígenes, el saber y el bien estar de cuantos han ido conformando esta tierra andaluza a través de los siglos, acumulando una extraordinaria Cultura que ha sido faro y guía de toda la Humanidad. Pero los tiempos cambian, y ahí está Kichi contradiciendo, en sólo una fotografía, la Historia y la Geografía que lo acogió desde hace casi cuatro décadas. A él no le vale la corbata, ni el traje oscuro, ni el ceremonial, según el antiguo refrán -que goza de muchas interpretaciones-, ignorando que el hábito no hace al monje, pero sí es cierto que lo distingue.

Ha dicho muchas barbaridades desde que ascendió a la alcaldía gaditana el 13 de junio de este año, sustituyendo a Teófila Martínez, con muchos años en el cargo. ¡Cosas -y buenas- de la regeneración política y de la modernidad de las urnas! Lo que me pregunto es cómo un pueblo tan sabio como el gaditano puede elegir a este alcalde que se presentó a la municipales "Por Cádiz, Sí se Puede", una filial de Podemos, nacida de la filosofía de indignados del 15-M, que ya va a la deriva.

Bueno, a lo mejor me estoy pasando y no contemplo en esta indignación personal que la Democracia es la mejor de las dictaduras. Sólo sé -porque se ha difundido mucho en todos los medios de comunicación, tanto de izquierdas como de derechas-, que el alcalde de Cádiz, al que llaman en señal de respeto Kichi, se reía ante los insultos de un ciudadano que se cagaba en los muertos de la Guardia Civil y de la Policía en el acto en el que el sorprendente alcalde daba cuenta de sus cien días de gobierno municipal. Por cierto, 100 días de nada.

¿Qué hubiésemos sentido si alguien se caga en todos los muertos de José María González en un acto público? Yo, personalmente, lo hubiese sentido como cosa propia y lo hubiese denunciado públicamente. No me hubiese reído, ni sonreído, para nada. Y creo que él hubiese tomado las medidas pertinentes. O no. A lo peor -para toda España- es que se hubiese puesto la nariz de bufón, hubiese pasado por la sala de maquillaje, y hubiese salido al escenario de este nuestro triste país gritando en su comparsa de siempre: ¡Esto es Carnaval, esto es Carnaval, esto es Carnaval...!

Triste y perpetuo carnaval español en los que unos se ponen la careta de la desvergüenza para defender el Poder, y otros ya las llevan puesta desde nacencia, como el señor Kichi.

Carnaval. Triste Carnaval para la hambruna de España.

lunes, 19 de octubre de 2015

DESDE MI TORRE COBALTO: CUANDO EL ARTE NO VALE UN DURO O MUCHOS MILLONES


Fue hace unos días, cuando octubre iniciaba su presencia en el almanaque de otro año. En Córdoba -donde resido, mis amigos vinieron a alegrarme la vida por unas horas, y eso no tiene precio, o el precio de muchos millones que no tengo para pagar. En la taberna de mi hermano Juan, se presentaron mi compadre con su mujer, Elisa, loreña pero más trianera que el puente; Cristina Hoyos con Juan Antonio; Pepa Montes con su marido Ricardo Miño; Juan Cembrano -más rociero que el puente del Ajolí-; Ángel Vela -el nuevo Justino Matute de esta Triana universal-; Manuel Melado, el barbero, letrista, gran poeta y mejor amigo, aparte de bético, que ese sí que es un gran título nobiliario; mi vecino y gran artista Manuel Luque "Pechete"; el gran guitarrista y cruzcampero Pepe Sacristán, con su esposa Inés; y un servidor, al que, en los postres, le acompañó su compañera Elena.

Tras el suculento almuerzo que nos ofreció Juan Peña, empezó el arte, arte de verdad, del que no hay dinero para pagar. Con la guitarra que hace poco me regaló José Luis Postigo, a cambio de un amigable truque, flamenquísima según los expertos Ricardo y Pepe, con la más absoluta normalidad comenzó la fiesta, esa fiesta que no se puede meter en un libro sobre flamencología y que normalmente suele darse de muy tarde en tarde.


Un rasgueo, unas falsetas invitadoras, y "Pechete", con su enorme afición por todo lo jondo, poniéndole voz a "Fosforito", y Cristina recitando -a la par que bailaba- un hermoso poema a la memoria de Carmen Amaya, y Manuel Melado  contando sus chistes más nuevos del repertorio sevillano, recitando algunos poemas eróticos preñados de humor, y cantando sus propias letras por "sevillanas". Hasta el anfitrión -mi hermano Juan- cantó por soleá de nuestro barrio, yo recité algo que siempre me piden los que me quieren, Pepa y Cristina bailaron con el mejor arte...


Atraídos por el ambiente que había en el salón adjunto al mesón, donde celebramos el almuerzo, unos grandes amigos aparecieron tras él: el también sevillano José María Redondo -cirujano maxilofacial- y el cantaor Juan de Juanes, cuya profesión es la de imitar a Marchena, con su más alta veneración y con una voz que nos hacía sentir al "maestro" como si estuviera allí con nosotros. Como es de suponer, nos lo pasamos en grande, que es para lo que sirve esta vida tan corta y tan traicionera a veces. Ricardo y Pepe Sacristán se intercambiaban la guitarra y todo salió a pedir de boca, como cada vez que nos juntamos para pasar un rato bueno y de arte. ¿Cuánto vale una fiesta íntima como esta? No tiene precio.






domingo, 18 de octubre de 2015

DESDE MI TORRE: ALGO SE MUERE EN EL ALMA



Las llamadas de los lejanos compañeros te dan muchas alegrías, pero, algunas veces, te llenan los ojos de lágrimas que no puedes contener. Son tantos los recuerdos y las vivencias que, cuando te enteras que alguien con el que tanto has convivido durante tan larga vida laboral, fallece y lo ha llevado Dios, o quien sea, a otros cielos, se le viene a uno a la memoria la letra inolvidable de mi buen amigo Manuel Garrido, que hicieron eterna Los Amigos de Gines con la bendita música de Manuel García. 

Pues el pasado fin de semana, me llegó  una de esas noticias negras que jamás desearías recibir: el adiós, la muerte de mi querido compañero Carmelo Jiménez Herrera, gran amigo, gran profesional, cofrade de San Isidoro, y con el corazón más bético que el escudo y equipo de sus amores.

Tras la terrible noticia -aunque es normal, pero nunca nos acostumbramos a ella-, me pasó por la mente la película de los recuerdos, de esos grandes momentos vividos, de esas manzanillas sanluqueñas en la bodega Barón de la calle San Eloy, tan cercana a nuestro trabajo en la Plaza del Duque. Reviví todo cuanto nos habíamos reído por cualquier cosa; el mote que se ganó de "gafe" ganado a pulso; la cara cadavérica con la que aparecía los lunes porque a su Betis -y el mío- le habían calentado de lo lindo en el Villamarín o en campo contrario; las noches que con todo los compañeros nos íbamos de marcha por la Sevilla nocturna en un microbús escolar del padre de uno de nuestros compañeros...

El entró a trabajar en la empresa cuando yo tuve que ausentarme para la mili, en el año 1970. Desde entonces, y hasta que me destinaron a Córdoba, he convivido con él toda mi vida laboral, nuestras bodas, nuestros bautizos, nuestras alegrías y desesperanzas. Han podido más las risas que las tristezas en tantos años. Hoy lo recuerdo como era: alto, moreno, guapo, de buena patada futbolera, triste como el célebre personaje de "Don Pésimo" en algunas ocasiones, y pasado en el humor como en las viñetas tebeísticas de "Don Óptimo". Lo de "gafe" nadie se lo quitaba porque cualquier cosa, por muy leve que fuese, le pasaba a él, y fueron cientos las anécdotas entre risas que comentábamos al respecto con todos los compañeros.

Ahí lo tienen, en nuestro estudio de artística, izando la Copa del Rey -en su primera edición- que conquistó el Betis en Madrid en el Vicente Calderón frente al Bilbao el año 1977. Hoy, desgraciadamente, tan sólo nos queda su imagen alegre en el recuerdo. Fue de los compañeros que dejaron esa huella imposible de borrar de la que nos hablaba Manuel Garrido, y por eso, por su ejemplo y compañerismo, hoy se nos ha muerto algo en el alma a los que tuvimos la suerte de conocerlo. ¡Descanse en paz!





POEMAS VIEJOS DE MI CAJÓN: HOY ME ASUSTA MIRAR EL HORIZONTE




HOY ME ASUSTA MIRAR EL HORIZONTE


Quizá mis lentos ojos no verán más el  sur…

(Luis Cernuda)


Ya no huelo jazmines de los patios
de aquel corral en que murió mi infancia
entre vecinos pobres que tenían
la sonrisa en los labios como prenda valiosa.

No me ofrece la vida aquella brizna sana
de luz y de color y de calor humanos
que entraban en mi alma como entra la abeja
al corazón nutriente de las flores.

Parece que fue ayer cuando estiraba
intensamente la gota de las horas
e iba sorbiendo el jugo empalagoso
que traía un almanaque de pocas alegrías.

Ayer mismo volaba al tiempo que ellos
con los pájaros grises de mi corral vetusto
y  remontaba al cielo mi cometa de caña
mientras mis ojos verdes volaban en su seda.

Devoraba con ansia el horizonte
de mi río y mi calle de nacencia,
la acera de los juegos, mi humilde caserío,
el rostro de mi madre inmensamente bello y
hasta el casero olor del jabón de mis sábanas.

Han sido dos suspiros, cuatro días y medio,
dos golpes de reloj funambulistas,
diez lágrimas saladas resbalando y quemando,
siete muertes profundas con setenta orfandades…

Parece que fue ayer cuando en diciembre
 viajaba la esperanza a las húmedas losas de mi patio
y el olor de pestiños y alfajores
se me colaba adentro para nunca olvidarlo.

Tapaderas de ollas aboyadas
y botellas del anís La Asturiana
y chinchines cruzcampeando sones
daban agudos a los zumbidos sordos
de un cántaro alfarero herido de alpargatas.

Y mi abuelo, sobre su pierna única,
me sentaba curtiéndome la cara
de besos y caricias y ternuras
que jamás mejoraron mujeres de mi vida.

El mundo era tan chico entre mis manos
que podía abrazarlo, acariciarlo, olerlo,
sentirlo mío, porque mía era su luz,
su libertad, su sencillez, su matriarcado.

Ayer el olor del primer lápiz, de la primera goma,
la pizarra de marco barnizado,
las líneas paralelas de un cuaderno
que aún guardo con “mi mamá me ama”.

Y don  Ángel, de exquisita paciencia,
el vasco más canijo que yo he visto,
y más deteriorado y más prudente
y con más miedo, formándome despacio.

Y en la húmeda pared de mi colegio
un hombre que parecía un gigante
con bigote menudo, cara de mala leche
y medallas colgadas del bolsillo.

Y otro, con los brazos cruzados,
cinco flechas y un yugo en la pechera,
mirándome peinado con gomina
desde una juventud que le fue breve.

Y un tío muy feo con lentes muy redondas,
con un blanco bonete y una mirada fría
que se fijaba en ti por donde fueras
y se llamaba Pío, con un XII romano
que don Ángel ya me enseñó más tarde.,

Y mi padre llevándome a la sierra
para una tosferina interminable,
y el practicante cebándose en mis nalgas
infantiles, moradas de Hepal Crudo.

Me amamantaba a golpes de silencio,
voces entrecortadas, brazaletes de luto,
brazos en alto que cantaban sones
de un Cara al Sol que familiar se hizo.

Y el niño que yo era iba corriendo alegre
por las aceras y losas de los patios
y triste se ponía entre los rayos
de un camión que pintaba, en blanco y verde:
Liga Antituberculosa…

Hoy ya voy preparando entregar mi cuchara,
doblar la esquina esa que jamás nadie quiere,
dejarme, irme, alzarme por esos altos cielos
en los que habrá familias y amigos que encontrarme.


Sevilla-1972
Córdoba- 2015