miércoles, 29 de febrero de 2012

LAS SOLEARES NUESTRAS DE CADA DÍA (y 19)


Me bebo al día un vasito
(pero ya no me emborracho)
para que se entere el vino
de que yo soy el que mando.

De la pena qué sería
si la pena no escondiera
un poquito de alegría.

La gente sabe que hablando
arregla sus diferencias.
La excepción del matrimonio
sólo confirma la regla.

El mundo tiene averías.
No pudo quedar bien hecho
lo  que se hizo en seis días.

Quién no ha hecho ante el espejo
más de una vez el tonto.
El espejo guarda un niño
que espera a que estemos solos.

Yo conocí a un sabio un día
que era sabio por saber
las cosas que no sabía.

Nada queda, nada importa,
sólo me hace compañía
el dolor de la memoria.

La lectura de sus versos
el poeta ha terminado.
La basura que es su vida 
se convierte en un aplauso.

La tarde, muy lentamente,
va cayendo sobre el mundo
como una gota de aceite.

La desgracia de los hombres:
siendo tan poquita cosa
y soñando con ser dioses.

La plenitud de la vida
no se alcanza con el tiempo.
La tuvimos cuando niños.
Luego la fuimos perdiendo.

Miedo de ser lo que soy,
de perder lo que más quiero,
de lo que nunca seré,
y miedo de tener miedo.

Del querer se espera tanto
que por poco que nos falte
nos parece un desengaño.

Juan Peña



Nota del editor de este blog: Podríamos haber seguido con este tema hasta querer agotarlo, lo que es ciertamente imposible. Ningún manantial tan inagotable como el de las coplas de "Soleá", coplas sentenciosas, plenas de mensajes, preñadas de emociones, cuajadas de ternuras, dardos sinceros al corazón del hombre. Creo que nos ha bastado esta muestra para saber un poco más de la gran sensibilidad poética del pueblo andaluz. De todas formas, en cualquier momento podremos volver sobre él. No sé si he sido un buen antólogo. Sé que muchos creadores se han quedado fuera de estas páginas, pero no he querido poner coplas sueltas, sino cordeles de coplas para que se entienda mejor la personalidad del poeta. Posiblemente algún día podamos poner, en el  marco de esta página comunitaria, las 50 "soleares" que a mí más me han herido en su mensaje. Es posible que coincidamos en la mayoría. Si he querido cerrar con el poeta de la localidad sevillana de Paradas, mi querido amigo Juan Peña, al que he repetido con coplas distintas a lo largo de estos días, es porque lo considero, en la actualidad, como el más genial creador de tan difícil género en nuestros días, y no exagero, desde Manuel Machado hasta aquí. En su homenaje se han fragüado estos latidos. ¡Vaya por usted, maestro en la más grandiosa filosofía del pueblo andaluz! ¡Dios le guarde por mucho tiempo!

Emilio Jiménez Díaz

FRASES PARA EL DESAYUNO (y 49)


"Todos los hombres son mentirosos".
(Salmos)

Porque todo es mentira aquí en la tierra:
nos miente la criatura a quien amamos,
miéntennos los objetos que miramos,
nos miente y nos engaña el corazón,
miéntenos la esperanza que nos guía, 
nos miente la lisonja y nos asecha,
miéntenos la venganza, aun satisfecha,
nos miente, aun victoriosa, la ambición.

Julio Arboleda

LIBROS CON POESÍA: LOS POETAS Y PINTORES DE CÓRDOBA AL VINO MONTILLA-MORILES


Con motivo de las fiestas de mayo de la ciudad cordobesa, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles editó este libro en homenaje a las "Tabernas de Córdoba". Con introducción del Secretario del Consejo, Manuel María López Alejandre, participaron en él: Francisco Carrasco, Alfonso Cabello Jiménez, Alfredo Jurado, Antonio Flores Herrera, Antonio F. Rengifo, Antonio Varo Baena, Antonio Quintana, Fernando Serrano, Ginés Liébana, José María Molina Caballero, José de Miguel, Manuel Gahete, Matilde Cabello, Ramón Vázquez Orellana, Pilar Sababria, Cristina Ruiz Rodríguez, Soledad Zurera, Balbina Prior y Juan Tena, estando ilustrado por: Ángel López-Obrero, Antonio Bujalance, Antonio Ojeda, Antonio Quintana, Antonio Poveda Marrugat, Aurelio Teno, Eduardo Corona, Emilio Serrano, Julia Hidalgo, Juan Hidalgo del Moral, Teresa G. Courtoy, Manuel A. Jiménez, Rafael Benítez, Alejandro López-Obrero y María Teresa García López. Como ilustración, he elegido este soneto de Alfonso Cabello Jiménez.


SONETO AL VINO

El sol hecho fragancia y ambrosía,
su lento palpitar en la madera.
Esencia de la eterna primavera,
que llena el corazón de fantasía.

La aurora en el cristal. Su sinfonía,
transparente y fugaz, pura y austera
nos llena de pasión y la solera,
dejando entre los labios la alegría.

Catarata de aroma refulgente
que perfuma la brisa con su aliento,
dando fuerza vital al peregrino.

Majuelo, sombra, sol. ¡Y de repente!
Se llena el corazón de un sentimiento.
¡Brindar con una copa de buen vino!

Alfonso Cabello Jiménez


Autor: Varios
Edita: Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles
Ciudad: Córdoba-2000
Páginas: 72
Depósito Legal: CO-515/2000

martes, 28 de febrero de 2012

OFICIOS PERDIDOS, COSAS Y COSTUMBRES DEL AYER (46)


LAS BICICLETAS

Esta fotografía, del fondo de la Fototeca del Archivo Municipal de Córdoba, no tiene desperdicio. ¡Qué contento está este personajillo con su mascota y su bicicleta recién estrenada! Tras el primer sueño del caballo de cartón, el deseo de un niño era tener una bicicleta. Se comenzaba con el clásico triciclo de pedales delanteros, fuerte y recio, para seguir con esta bicicleta de "más mayor", con sus frenos de varilla, sus rodines hasta cumplir el aprendizaje, y hasta su cartuchera de herramientas que iba cogida al sillón. ¡Y a volar, convirtiéndose en un peligro público por calles y parques!

En mi barrio de El Turruñuelo, en una pequeña accesoria de la calle Arnao de Flandes, un amigo de mi padre, Genaro, tenía un modesto taller de bicicletas y las alquilaba cobrando un real por media hora trotando por allí. Por aquello de la amistad paterna, a mí nunca me cobraba, con lo que tenía la oportunidad de practicar a base de bien. Después de caerme diez mil veces, por fin la aprendí a manejar con soltura y gozaba de lo lindo echándome carreras con los chavales de mi edad. ¡Qué tiempos aquellos! Un día atropellé a mi propio mecenas, al bueno de Genaro. No podré olvidarlo.

Ya mi primera bicicleta formal y en propiedad me la regaló mi padre en el año 1963. Estaba yo interno en el Seminario Menor de Pilas, y a nuestros sacerdotes formadores se les ocurrió que sería bueno que todos tuviésemos una bicicleta para hacer excursiones a las localidades cercanas. Nuestros padres seguro que se empeñaron hasta las cejas, pero aquello era una fiesta de cientos de bicicletas que nos harían pasar ratos muy felices. Los días de descanso, con los tutores por delante, viajábamos, con la mochila de bocadillo a cuestas, a Villamanrique, a Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Carrión, Hinojos... ¡Qué maravillosos paseos, que alegría y contento, y qué de deporte hacíamos en aquellos años en los que nos estábamos formando! Nunca se me podrán borrar de la memoria aquellos años en los que fui más feliz que nunca, cuando la vida navegaba bajo mis pies sin otra obligación que divertirme y estudiar para el futuro.

Nunca tuve por Reyes una bicicleta. Con mi amigo Genaro no me hacía falta, y tampoco estaban los tiempos para esos derroches. Tuve que esperar a crecer un poco para que mis sueño, como el de todos los niños, se viera cumplido. Hoy sigo practicando por la ciudad y con un vecino de casi mi misma edad disfruto de lo lindo haciendo paseos culturales: la ruta de las iglesias fernandinas de Córdoba, la de los parques, la del río o la de la Judería y los importantes monumentos. Dale que te pego a los pedales de mi "Trianilla" -que ese es su nombre-, me lo paso fenomenal. Una vez que se vayan los fríos, de nuevo volveremos a esa hora y media diaria de bicicleta que tan bien nos viene y tanto nos reconforta.

Para todos los niños, una bicicleta es la gran ilusión. Para los mayores -lo que son las cosas- pura necesidad.


LAS SOLEARES NUESTRAS DE CADA DÍA (18)


Tengo un capote bordao
del color de la esperanza:
ésa que nunca me has dao.

Se iba el pensamiento mío
por entre los juncos verdes
de la orillita del río.

Salga el sol si ha de salir,
y si no, que nunca salga;
que para alumbrarme a mí,
la luz de tus ojos basta.

Piensa bien antes que hables:
que palabra que se escapa
no hay jinete que la alcance.

Los vientos lo barren tó.
Semillita que no agarra,
el viento se la llevó.

El hombre que llora o canta
es como arroyo que vierte
el agua de su palabra.

Hay cosas que dan la muerte,
como trabajá el olivo
y no probar el aceite.

El campo es un libro abierto,
allí aprendo la verdá
de los vivos y los muertos.

Estando en el campo arando
se me torció la besana,
tan sólo porque pensé
la blancura de tu cama.

"Cantares del 900"
(Recopilación de Manuel Barrios)

FRASES PARA EL DESAYUNO (48)


"Los que se dejan dominar por la intensidad de sus pasiones,
se hacen viejos en un día".
(Teócrito)

La juventud ardiente y atrevida
se entrega a la pasión porque no advierte
que, siendo hijo querido de la vida,
el amor es el padre de la muerte.

Ramón de Campoamor

LIBROS CON POESÍA: LOS LÍMITES


Antonio Luis Baena (1932), poeta de Arcos de la Frontera, que falleció en diciembre del pasado año, nos dejó este poemario, ciertamente hondo y vivencial, que el autor dividió en dos partes: "Mi tiempo en flor" y "Mi tiempo en agonía", apartados que abre con el poema "Te encuentras sobre el suelo" y que habla del hombre limitado. Perteneció al grupo fundador de "Alcaraván" y codirigió la emisión "Poesía" de Radio Nacional de España en Sevilla. Entre  su obra poética, podemos destacar: "Historia de una ausencia" (1961), "Paso del hombre" (1963), "Campana sobre campana" (1971), "Tiempo muerto" (1974), "La muerte va lamiendo mis cimientos" (1985) y "La voz quebrada" (1997). Como ilustración, he elegido el poema "El tiempo nació conmigo".


El tiempo nació conmigo
y en mí se me está muriendo;
si el tiempo vive es que yo
lo crezco a cada momento.

La historia es un cuento triste
de otro planeta sediento,
ya que la historia sin mí
son letras de un libro muerto.

Dios, con ser Dios en la tierra,
también con serlo en el cielo,
espera que yo le oiga
para ser Dios en mi centro.

El tiempo, la historia y Dios
-triángulo de misterios-
son tres personas distintas.
Sólo hay un ser verdadero:

Yo, que viviendo conmigo,
le doy al tiempo su tiempo,
a Dios su espejo sin fondo
y a la historia su argumento.


Autor: Antonio Luis Baena
Edita: Punta Europa
Ciudad: Madrid-1968
Páginas: 58

lunes, 27 de febrero de 2012

DESDE MI TORRE: EL DOLOR QUE NO CESA


Me encontraba demasiado entero para soportar tanto dolor, pero ayer me derrumbé por completo y caí abatido por la tristeza y la soledad. Siempre he sido duro para llorar, y no sé por qué. Me parece que lloré demasiado de niño y que ya no cabían más lágrimas en mis odres. Pero ayer, tampoco sé por qué, se me derrumbó el mundo a mis pies y la mesa de mi estudio se hizo charcos de lagrimales. Como en una película, con un guión de eterno amor, me fueron apareciendo las secuencias de una vida compartida con esta mujer: la declaración, los años de novios, la esperanza de comprarnos un piso, la boda, los hijos, la felicidad, las broncas normales de parejas, la economía, los nietos, la jubilación... Y ahora, cuando verdaderamente podíamos disfrutar de la cosecha y del beneficio de tanto sacrificio durante tantos años, viene Dios y se la lleva, y me quedo preguntando, todavía, ¿por qué?

Creía que podía superarlo y que iba a ser fuerte ante tanta adversidad, pero sólo me he engañado a mí mismo. Ayer me desmoroné como las torres vigías que yacen tumbadas en las orillas de las playas. No puedo con esta ausencia. Como dije hace años en un poema "nací para los gozos y los mimos", y no estaba dispuesto para el hachazo. Toda mi vida me he llevado intentando hacer felices a los demás, a los que compartían mi entorno. Soy, como decía el gran Antonio, en el sentido de la palabra, bueno. Pero sólo a los buenos nos caen las desgracias de golpe. Estoy hundido, y el Titanic se queda en pura anécdota con mi naufragio. Salgo a la calle e intento distraerme, y cuando veo a las parejas jóvenes y ancianas paseando, charlando, tomando el sol, o sentadas en las terrazas, me veo que estoy solo, que nadie me acompaña, que Lola ya no está conmigo, que los hijos quedan lejos, que los amigos están desubicados y que, en definitiva, estoy más solo que la una...

No creo que pueda aguantar mucho tiempo en estas circunstancias. Mal como, mal me alimento y a deshora, mal me arreglo, mal pienso y mal duermo. He perdido cinco kilos en 15 días. No importan. La pérdida terrible ha sido la de ella, la de esa maravillosa mujer que, si Dios no lo remedia, me va a arrastrar a su lado desde aquí al infinito.

No fue buen día el de ayer, y eso que el sol lucía esplendoroso sobre la sierra y la ciudad. Quizás, amigos, porque no quiero entristeceros, es que no tuve mi mejor día.


LAS SOLEARES NUESTRAS DE CADA DÍA (17)


Tú sólo tienes el grito
y yo la cruda verdad,
mejor que hablemos bajito.

Siempre choca mi alegría
con el muro que separa
tu casita de la mía.

Desde tu cama
nos saluda la luna
por la ventana.

Lo que yo sueño contigo
me da lacha de contarlo
por eso no te lo digo.

Tiene un olor esta cama,
el mismo del panaero
que viene por la mañana.

Diez veces que te casaras
no podrá negar tu niña
que tiene mi misma cara.

Perdóname si lo notas,
para decirte te quiero
me he tomado cuatro copas.

Se oye el tic, tac de un reloj
y asomado a la ventana
agoniza un corazón.

Qué malo tiene que ser
estar casao y sentirse
morir por otra mujer.

He notao que me traicionas
porque te tiembla la voz
si te nombro a esa persona.

Dije que no te quería
y es la mentira más grande
que he dicho en toda mi vía.

Manuel Melado

FRASES PARA EL DESAYUNO (47)


"Si no os hacéis semejantes a los niños, no entraréis en el reino de los cielos".
(Evangelio)

Si al niño, al viejo, con razón reparte
miel la ilusión, acíbar la experiencia,
sé tú niño y tendrás la mejor parte.

Ricardo León

LIBROS CON POESÍA: LOS CIELOS TARDÍOS


La biografía y parte de la obra de esta gran poeta sevillana, María Sanz, está recogida en nuestro blog en la sección que realizamos el pasado año titulada "El poeta de la semana". Sólo tienen que buscar las fechas del 24 al 30 de septiembre de 2011 para conocer una pequeñísima parte de su poesía, a la que pueden acceder, también a través de este blog, ya que su página está recomendada a los lectores. María Sanz (1956), publicó su primer libro "Tierra difícil" en 1981, y desde entonces no ha parado de publicar y de ser ganadora de los más importantes premios literarios. Entre su amplísima obra se cuentan, entre otros, los siguientes títulos: "Cenáculo vinciano y otros escorzos" (1985), "Aquí quema la niebla" (1986), "Pétalo impar. Antología 1981-1991" (1991), "Polifonías" (1997), "Domus aurea" (1999), "A cierta altura" (1998), "Tu lumbre ajena" (2001), "Dos lentas soledadaes" (2002), "Voz mediante" (2006), "Lance sonoro" (2007), "Luna de Capricornio" (2007), "Lienzos de cal" (2008), "Hypnos en la ventana" (2009), "Los pulsos cardinales" (2010), "Retablo de cenizas" (2011) y "El templo de albatros". Como ilustración para este libro, he elegido el poema marcado con el número XVIII.


XVIII

Jamás me rebelé
mejor que aquella noche,
cuando la luna llena
mostraba tu desnudo
de casta orfebrería.
Advertí que temblaba
con brevedad de lirio
al mirarte yacente,
como si me rompiera
en mil pétalos mustios.
Jamás me condené
mejor que entre tus llamas,
crepitando de éxtasis
y dulce arrobamiento.
La noche distinguía
la pena de la culpa,
urdiendo en mi regazo
su manto de inocencia.
Jamás me arrepentí.

Autor: María Sanz
Edita: Ayuntamiento de Piedrabuena
Ciudad: Ciudad Real-2009
Páginas: 43
ISBN: 978-84-935063-7-7
Depósito Legal: CR-634/2009

domingo, 26 de febrero de 2012

DESDE MI TORRE: DIOS ME LIBRE...


Dios me libre de hacer juicios paralelos, aunque poco me fío de la Justicia ordinaria. Dios me libre de acusar tirando la primera piedra y escondiendo la mano. Dios me libre de condenar a quien todavía no ha recibido el veredicto de su posible delito y, aun siendo acusado, Dios me libre de recrearme en el gozo de las culpas ajenas porque bien puede caer uno mismo cualquier día. Dios me libre de poner el dedo en la llaga del contrario para comprobar mi fe, de estigmatizar con mi verbo, de matar con mis opiniones y de encender la hoguera de una nueva inquisición por las ideas propias. Pero, hay casos en los que sólo quiero que Dios -que está arriba y dicen que lo ve todo- me libre de los asesinos, de los dictadores, de los pederastas, de los prepotentes, de los que se atribuyen estar por encima del bien y del mal, de las malas personas, de los amigos falsos, de los que viven como reyes a costa del prójimo que se muere de hambre, de los explotadores, de los sinvergüenzas, de los machistas acérrimos y las feministas recalcitrantes, de los ultras y de los agnósticos, de los listos y de los memos que se lo hacen.

Ayer se inició en Palma de Mallorca el juicio que cita a Iñaki Urdangarin en relación a un caso que se las trae por ser él quien es y por la cantidad de millones distraídos. No quiso llegar en coche hasta la intimidad de la presala y, sin duda por indicación de sus abogados y asesores, lo hizo a pie, con un discurso más aprendido que el que mi tocayo Castelar daba en las Cortes en tiempos de la República. Cuando España está de la manera que está, y todo por culpa de los corruptos, la verdad es que los ánimos no pueden estar serenos, y es lógico que todo el personal se haya puesto en contra -menos los fanáticos de la monarquía- de este hombre al que no le hacía falta para nada, supuestamente, meterse en estos berenjenales del mangui al que ya estamos tan acostumbrados con el gobierno anterior y con el presente.

Cuando los españoles queremos saber cómo se están solucionando las cosas, cuando hay familias enteras que no tienen qué comer y todos sus miembros están en paro, cuando hay una juventud que se está perdiendo con todo su potencial, cuando el runrún se está instalando en la mala leche de todos hasta que hierva la olla y salga la espuma por las calles, cuando no se puede acudir a ningún medio de comunicación sin que nos enteremos de una nueva corrupción, no me digan que no es normal que estemos punto avizor a este caso que sienta a un miembro cercano a la Corona -se quiera o no-, en el banquillo de los acusados, duque de Palma (y no precisamente de Palma del Río), marido de una infanta y lleno de prebendas desde este matrimonio.

Dios me libre -he dicho-, de que mi dedo se vuelva acusador, pero no me den alas, no dejen que mi imaginación vuele, pero tampoco quieran emplear tijeras a lo que pienso sobre el asunto. Cuando el río suena -dice el refrán- es que agua lleva. Y aquí hay torrenteras de millones evadidos, de cuentas falsas, de apropiaciones indebidas, de facturas que no cuadran... Estoy seguro -porque ya son muchos los ejemplos hablando de políticos y de altos potentados- de que Iñaki Urdangarín va a salir sin cargos y por la puerta grande, y que a nosotros se nos va a quedar, una vez más, la cara de gilipollas que siempre se nos ha quedado con los casos de Juan Guerra, de Puyol, de la Gurtel, de los EREs, de Manuel Chaves... Los grandes son los que tienen la llave de la casa, y los demás somos sus inquilinos. Y desgraciadamente, aunque algunos de mis lectores pertenezcan a las siglas de un Partido, son tontos si creen lo contrario.

Urdangarín es evidente que ahora lo está pasando mal y, por supuesto la Casa Real. Jamás, por culpa de  este caso del "yernísimo" le hicieron tan buena publicidad, y gratis, a los republicanos. Pero peor lo está pasando este país que sólo ha gozado la dicha de la libertad durante muy pocos años. Después vino la crisis y vuelta a empezar. Pero la crisis, que se sepa, y Dios me libre de levantar el dedo, sólo la han creado miles y miles de sinvergüenzas que crecieron como los hongos en empresas, bancos, ayuntamientos, diputaciones, oficinas oficiales, subdirecciones, autonomías... A todos los que tenemos nómina nos están quitando por la cara el dinero bien sudado, pero mientras no extirpen esos tumores del Poder todo será para nada: poner una tirita donde hay un cáncer.

El Rey dijo hace poco que la Justicia es para todos. Esperemos que con el caso Urdangarín, su yerno, se empiece a emplearla. Y Dios me libre, Dios me libre, de decir que es un ladrón antes de que la propia Justicia se pronuncie, aunque yo, íntimamente, pueda pensar lo que quiera.


OFICIOS PERDIDOS, COSAS Y COSTUMBRES DEL AYER (45)


LOS PREGONEROS

Por la España de aquellos años míseros años de la posguera, era muy habitual ver a este tipo de hombres buscándose la vida vendiendo casa por casa, acompañado por el borriquillo como ayudante de carga, que transportaba en sus serones toda clase de mercadería. En la fotografía de hoy, realizada en Sevilla por aquellos tiempos, podemos contemplar al vendedor de hortalizas con la indumentaria clásica campera, vendedor posiblemente venido de las ubérrimas y cercanas huertas de Gelves y Coria o de las muy ponderadas del Aljarafe.

En mis años de niño recuerdo fielmente cuando vendían los caracoles y cómo los serones eran a manera de un frondoso bosquecillo de hinojos repletos de este exquisito manjar tan apreciado por los sevillanos. El pregón se dejaba sentir por toda la calle: ¡Caracoleeeeeeeeeeeeeeeeees de la Isla! Otras veces, estos borriquillos venían cargados de sandías y melones palaciegos, los mejores de todos los pueblos de alrededor, y el hombre, con voz recia, también dejaba su pregonar: meloo¡Asandías y melones a calá, dulceeeees meloooooones! En otras ocasiones, el jumento estaba cargado con orzas de aceitunas de varios tipos... Recuerdo que allá por 1972, pasaba con frecuencia por nuestras calles un pregonero de aceitunas que cantaba mejor que Pepe Marchena, qué dulzura en su voz, quizás recordando el antiguo pregoncillo, cantado por tanguillos, que recogió Bonifacio Gil en su "Cancionero del campo":

Una niña en er barcón
me preguntó esta mañana
si por fortuna traía
asitunas sevillanas.
Al punto le contesté:
Yo vengo de Dos Hermanas
sólo por traer a usté
asitunas sevillanas,
manjá de pobres y ricos,
de españoles y extranjeros,
con mucho orgullo lo digo:
Aquí está el asituneeeeero.

Por aquello de que la vida sigue y la modernidad, los mercadonas e hipercores y los grandes supermercados de barrio, ya desaparecieron estos entrañables hombres de nuestras calles y se ha quedado mudo el hermoso pregonar de sus mercaderías. Junto a ellos, también se perdieron los pregoneros que compraban ropa vieja, lana, chatarras, botellas y papel. Eran otros tiempos, ni mejores ni peores que los actuales, distintos. Hace muchos años, y cuando ya se estaba echando en falta su presencia, dejé el testimonio de ellos en un soneto sin otra pretensión literaria que el fijarlos para siempre.

Se acabaron las voces aflautadas
que cantaban por plazas y callejas
el cambio, compro y vendo de las viejas
mercancías pulidas y gastadas.

Las aceitunas, verdes y aliñadas,
no son tan ricas ya ni tan añejas
como, desmadejando sus madejas,
las ofrecía un hombre pregonadas.

La lana, las chatarras, las botellas,
el papel viejo y todas aquellas
cosas que ya le sobran a estos valles,

antes tenían su voz que las cantaba
y en rito de pregones salmodiaba.
¡Qué tristes sin pregones estas calles!


LAS SOLEARES NUESTRAS DE CADA DÍA (16)


Es mentira la igualdad.
Siempre tendrá más derecho
quien tenga más propiedad.

Le están robando la historia
al pueblo que no le tapan
los huecos de su memoria.

Buscaban armas de muerte.
Mataron sin encontrarlas.
¡Mire usté qué mala suerte!

Negros, moros o gitanos:
¡qué más dará la creencia
o la coló de las manos!

Está mu claro el misterio:
a los muertos de la droga
muchos les ganan dinero.

Manuel Jesús Perales Gómez

FRASES PARA EL DESAYUNO (46)


"Veo el bien y lo apruebo, pero hago el mal".
(Ovidio)

Alabo el bien y la verdad imploro;
mas despierto con otra ventolera
y el vicio ensalzo y la mentira adoro...

José Zorrilla

LIBROS CON POESÍA: LOS ÁNGELES DEL VINO Y OTROS DUENDES


Con prólogo de los también hermanos arcenses José y Jesús de las Cuevas, nos llegó este hermoso libro de Antonio y Carlos Murciano en homenaje al vino, que está acompañado por excelentes ilustraciones de Paco Toro. El volumen se divide en tres apartados -el primero de ellos íntegramente dedicado a Jerez-: "Alas y vides", "Música de los lagares andaluces" y "La espuela", cerrándose el poemario con la amplia bibliografía de   los hermanos, que ya habían publicado conjuntamente: "Los ángeles del vino de Jerez" (1954), "Antología de poetas de Arcos" (1958), "Corpus Christi" (1961), "Plaza de la memoria" (1966) y "Arcos en la poesía española y los premios Alcaraván de Poesía". Como ilustración a esta ficha, he elegido al azar el soneto titulado "El ángel de la copa".


EL ÁNGEL DE LA COPA

Sobre la mesa está la copa llena.
La copa tiene un ángel escondido,
Ángel para beber, ángel bebido,
que salta y suelta al vino su melena.

Vacía ya la copa. No. No suena
el ángel por aquí. ¿Por dónde ha ido?
Pasó el puente del labio y va perdido,
sangre arriba y abajo, por la vena.

Sangre arriba y abajo canta, encanta,
viene, se va, se tumba, se levanta
y trina treinta trinos de jilguero.

Caballero de sol, luego, galopa,
y en su capa se escapa, ya sin copa,
camino de Dios sabe qué lucero.


Autor: Antonio y Carlos Murciano
Edita: Caja de Ahorros de Jerez
Ciudad: Jerez de la Frontera-1984
Páginas: 83
ISBN: 84-505-0808-8
Depósito Legal: CA. 594/84

sábado, 25 de febrero de 2012

EL NUEVO NÚMERO DE "TRIANA CRÓNICA"


Por causas que todos conocéis, es la primera vez que no abro mi página de "Triana Eterna" en esta querida publicación mensual que es la crónica fidedigna del viejo arrabal, pero agradezco muchísimo a su redactora jefe, Ana Díaz, las palabras de aliento y ánimo que me dedica en esas páginas centrales, en las que recuerda el inicio de ese "Sueño de papel" que hoy es una auténtica realidad. Espero que Dios me de la suficiente fuerza para no faltar jamás a esa cita que hoy, al recibir el periódico, he añorado de veras.

En cada número, "Triana Crónica" está demostrando una madurez de gran periodismo y una sensibilidad exquisita con los asuntos y problemas del barrio. Sus columnas y artículos tienen tanta diversidad que te invitan a leerlos de cabo a rabo, dejándote un agradable regusto. Su editorial, dedicado a hacer un poco de balance del año anterior, nos hace ser optimistas de cara al futuro, que se presume con más y mejores cambios y con la consolidación económica de la publicación. Las centrales, dedicadas a comentar la historia de este sueño, su génesis y desarrollo, no olvida a los hombres y mujeres que la hicieron y la están haciendo posible con maestría y total altruismo. Y, como siempre, las habituales secciones "Desde la Cava", "Tejar del Husillo" -de nuestro admirado Ángel Vela-, "Isla de papel" -de mi compañera y vieja amiga Caty León, a la que agradezco que me eleve casi a "trianero de pro"-, "En profundidad", "La mirilla" -con esa vista atrás de mi añorado "Pintillo de Triana"-, el humor de Manuel Melado "Desde mi óptica", "Alto & Zano", las páginas de actualidad, cofrades, flamencas, gastronómicas, deportivas y taurinas, y la entrevista, maravillosa como siempre, que realiza Ana a quien fuera Alcalde de Sevilla y secretario general del Partido Andalucista, Alejandro Rojas-Marcos.

¡Ánimo, y a por el siguiente, que ya tengo ganas de calentar motores y unirme de nuevo a esa gran familia!


OFICIOS PERDIDOS, COSAS Y COSTUMBRES DEL AYER (44)


LAS NIÑERAS

En mis años de chaval era muy fácil ver por las calles y plazas, por los bulevares y parques de la ciudad, a unas mozas muy relimpias y bien cuidadas, con impolutos delantales blancos, rodeadas de una abundante grey infantil. Eran las niñeras, chicas jóvenes que ante las pocas expectativas de sus pueblos cogían la maleta y, siempre recomendadas por algún paisano, se colocaban en las casas burguesas, a cambio de cama, comida y un mísero salario, para hacer las labores habituales del hogar y, por las tardes, sacar a pasear a los niños de la familia.

En esta fotografía vemos que niños y doncellas se están divirtiendo de lo lindo tocando las palmas mientras una de las niñas baila y el resto de niños permanecen atentos -hasta la niña del bocadillo-, viendo las evoluciones de la cría. Las niñeras siempre dejaron muchas huellas en los niños que tenían a su cargo, eran las que los mimaban, las que los aseaban para salir a la calle, las que los divertían con cuentos, y hasta las que les enseñaban los juegos de corro y esas cancioncillas del folklore infantil que, probablemente, gracias a ellas no se perdieron para siempre: "Quisiera ser tan alta como la luna", "El patio de mi casa", "Cómo planta usted las flores", "El corro de la patata", "¿Dónde está la llave?", "Pasemisí-pasemisá", "La señora Juana"...

Las sirvientas o niñeras, en sus pocos ratos libres, siempre estaban asociadas a la compañia de los "quintos", la mayoría de pueblos como ellas, con los que paseaban tranquilamente por los jardines tomando un helado y charlaban animadamente ligándose el uno al otro. En las familias en las que no había "posibles" para contratar a una niñera, se recurría siempre a las "tatas", que eran vecinas del corral o de la casa cercana que le habían tomado a uno cariño desde el nacimiento. Algunas de estas personas, como a mí me ocurrió con mis "tatas" Ana y Gertrudis, eran más que familiares y verdaderamente nos cuidaban como si fuésemos sus hijos, nos quitaban las liendres y piojillos a la vuelta del colegio, nos daban de merendar, nos curaban las heridas de las muchas caídas jugando a la pelota, perfeccionaban nuestra torpe lectura y hasta nos bañaban los sábados en aquellos lebrillos inmensos de barro, cuya agua se calentaba con el sol que daba en el patio.

Ya de mayor, y conociendo a personas que tuvieron en casa una niñera, o que disfrutaron de una "tata", me he dado cuenta de que jamás la abandonaron de sus corazones, tal la huella que ellas dejaron en aquellos años infantiles en los que se absorbe todo cuanto nos pasa alrededor.


LAS SOLEARES NUESTRAS DE CADA DÍA (15)


Jazmín, llovizna, pan tierno.
Hay palabras que pronuncio
para espantar al infierno.

Cuando nadie me quería
encontré el mejor amigo
en mi propia compañía.

Qué lastima que mi muerte
tenga que hacerle más daño
a aquellos que más me quieren.

Si alguien te quiere enseñar
no olvides que lo importante
es aprender a dudar.

Para unos fui el mejor,
para otros el más malo.
Los dos llevaban razón.

Digo que sí y hago no.
Como cualquier ser humano
vivo en la contradicción.

Hallo un poco de consuelo
creyendo que alguien encuentra
las cositas que yo pierdo.

Cualquier momento es eterno.
Cierra los ojos y mira
la luz con el tiempo dentro.

Todo lo que yo quería 
era perderme en tu cuerpo
y no encontrar la salida.

Juan Peña

FRASES PARA EL DESAYUNO (45)


"La envidia es como la sombra de la gloria".
(Cornelio Nepote)

Así como el laurel el rayo atrae,
sobre la gloria la centella cae
de la envidia encubierta y suspicaz.

Rafael Núñez

LIBROS CON POESÍA: LOS 8 NOMBRES DE PICASSO


Este libro del poeta portuense Rafael Alberti fue un homenaje al pintor malagueño en sus 89 años de vida, y se escribió entre los años 1966 a 1970. El poemario, dividido en siete apartados, recoge un total de 72 poemas, entre versos libres y sonetos de gran estructura, y contiene ilustraciones del propio Picasso. Libro original y divertido a mayor honra y gloria del genial artista. Para ilustrar su ficha, he elegido el poema "Escena Picassiana", inspirada en el cuadro "Mendigo de azul".


ESCENA PICASSIANA

Soy un mendigo azul.
El año tres del siglo
me senté en este azul junto a mi nieto.
Pido limosnas. Fueran
azules las limosnas.
Mas como no lo son...
Nadie me escucha. Pido.


Autor: Rafael Alberti
Edita: Kairós
Ciudad: Barcelona-1970
Páginas: 152
Depósito Legal: B. 35272-1970

viernes, 24 de febrero de 2012

LA VOZ APAGADA DE MANUEL BARRIOS


La llamada urgente me ha llegado esta tarde a través de mi paisano de arrabal Ángel Vela, comunicándome que el viejo amigo y gran escritor, Manuel Barrios, había fallecido. Aunque sabíamos que estaba mal y que ya se encontraba retirado en una residencia junto a su mujer, siempre hemos sabido de su fortaleza y de su incansable batallar, y jamás se espera uno, aún por esperada, la terrible noticia.

Tuve la suerte de conocer a este gaditano de la Isla de San Fernando hace muchos años, tantos que ni me acuerdo. Había sido amigo de mi padre en los tiempos de Radio Nacional, y yo continué esa amistad, agradeciéndole que en mis inicios en los terrenos del Flamenco -del que él era un apasionado- me abriese las puertas de la Tertulia Flamenca de Radio Sevilla y de "El Correo de Andalucía". Siempre lo llamaba como mi maestro, y se lo decía de corazón, porque fue mi maestro en muchas de las asignaturas de la vida. Era combativo y no se doblegaba ante las injusticias; denunció con valentía el señoritismo andaluz; fue de los que lucharon de verdad por la democracia, hasta el punto de tener que comparecer en varias ocasiones ante el temible TOP; fue un escritor extraordinario, con varias docenas de libros en los que destilaba un lenguaje especial, un articulista de primera línea y un radiofonista de los que forman escuela. Pero, sobre todo, fue para mí un amigo cabal y generoso, un asesor de gran valía y un espejo en el que reflejarse.

Hoy no es cuestión de relatar su amplia biografía. Es la hora de decirle adiós y de expresar mis sentidas condolencias a toda su familia, hora de rezar a Dios por su alma y de sentirse triste, muy triste, por tan gran pérdida. ¡Descanse en paz!

DESDE MI TORRE: LAS MENTIRAS DE LOS POLÍTICOS


Creíamos que ya habíamos pasado lo peor, que las mentiras del PSOE no volverían a repetirse, que las promesas de las campañas electorales se cumplirían de principio a fin, que, en verdad, la gente del PP nos iba a tratar como a personas inteligentes y no, otra vez más, como a unos borregos torpes que van detrás del silbido de su pastor. Pero, han vuelto a engañarnos de nuevo. ¿Hasta cuándo? Posiblemente, hasta que este pueblo se harte y diga que ya está bien de tanto cachondeo; cuando no se conforme con tanta apisonadora en nombre de una crisis y ya no haya lugar para promesas que no pasan de la publicidad electoral, el titular periodístico y el autobombo televisivo.

El señor Rajoy, decía que decía y seguía diciendo -sin exponerlo claramente nunca- que tenía un proyecto para que el paro se acabase. Y ya se ha visto. De 5 millones de parados pasaremos a 6 de un momento a otro. El consumo se desvanece. La tristeza es generalizada, las tiendas cierran, los bares pierden más de el 70% de sus clientes, los taxistas se pudren en las paradas. El pueblo español tiene ya más ojeras que "La Lirio" de la copla, el "Tranquimazín"" se toma como un vaso de agua, la mala leche aflora, y miles y miles de familias no tienen que comer. Era trágico escuchar ayer el informe de "Cáritas" en todos los programas de radio y dramático el reportaje de TVE del miércoles en "Comando actualidad". Mejor no mirar la prensa... ¡Y esta es la nueva España prometida! ¡La nueva España del señor Rajoy, el que nos iba a quitar el mal sabor de Zapatero...!

Lo malo, entre otras cosas, es que el señor Rajoy, en sus mentiras electorales, dijo que las pensiones eran "sagradas" -palabras textuales-, intocables, es más, que se subirían las pensiones. Tan sagradas que hoy, a la chita callando, he recibido una carta de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social -que les habrá llegado a todos los pensionistas- con este texto que me gustaría leyesen y valorasen:

Estimado/a pensionista: (vean que la Ley de Igualdad estriba sólo en una "o" o una "a").
Con el objeto de reducir el déficit público, por Real Decreto Ley 20/2011, de 30 de diciembre, se ha establecido un gravamen complementario a la cuota íntegra estatal en el Impuesto sobra la Renta de las Personas Físicas, que resultará de aplicación en los periodos impositivos 2012 y 2013. Como consecuencia de lo anterior, el tipo de retención aplicable sobre los rendimientos que se abonen a partir de 1 de febrero de 2012 deberá recalcularse tomando en consideración dicho gravamen.
Por ello le comunico que a partir del mes de febrero de 2012, el importe líquido mensual de su pensión quedará establecido en..., resultado de aplicar sobre el ímporte íntegro un tipo de retención por IRPF del 18,04%.
Lamentando los incovenientes que esta situación le haya podido ocasionar, le saluda atentamente:
Mª Eugenia Martín Mendizábal.

Por mentir en cosas insignificantes, han tenido que abandonar sus cargos muchos políticos en EEUU, Alemania, Francia e Inglaterra, porque la mentira se considera como una traición al pueblo. Aquí, en nuestro país, no dimite ni el chaval de los bocatas del Congreso por la sisa diaria. ¿Cómo puede un Presidente mentir al pueblo que lo ha votado sin pagar por ello y sin que se le caiga la cara de vergüenza? ¡Ya está bien de que todo caiga sobre los mismos hombros! Esta nueva tomadura de pelo al electorado, tendría un pase si la señora o señorita que me firma la carta se impusiera el mismo sueldo que a mí me va a quedar después de 44 años cotizados, que a lo mejor ella ni los tiene de edad; sería comprensible si el señor Rajoy no ganase más de 3.000 euros al mes, que me parece mucha pasta todavía; si ninguno de los ministros y directores generales, secretarios y recogecosas tuvieran una pensión vitalicia sin haber cotizado siquiera lo que se le pide  a la ciudadanía. Bien dice el refrán que una cosa es predicar y otra dar trigo.

Si de las tres o cuatros reformas sorprendentes que ha hecho el gobierno del señor Rajoy hubiera dado cuenta en su campaña electoral, no lo vota nadie. Ha ganado las elecciones por cansancio de un gobierno agotado, como el del PSOE, del que por cierto tampoco nadie dimitió con todas las barbaridades que hizo. Pueden seguir así: tienen la batuta, la fuerza de las leyes impuestas y la mayoría absoluta; pero les falta una cosa: la razón, y cuando el pueblo se de verdaderamente cuenta de que lo están esquilmando y lo están haciendo pobre a base de decretos tomará su camino, y muchas veces decir y defender la verdad llega a situaciones peligrosas.

¿Por qué no nos dijo el señor Rajoy en su campaña que nos iban a enviar esta carta a los pensionistas? ¿Por qué no se le ha dado ninguna publicidad a este tema en los medios de comunicación? ¿Por qué tienen miedo de que estas cosas se sepan en su integridad?

OFICIOS PERDIDOS, COSAS Y COSTUMBRES DEL AYER (43)


EL GLOBERO

Contra viento y marea, a pesar de las diversas crisis, y en todos los países, se ha mantenido puntualmente el gremio callejero de los globeros, esos hombres y mujeres que acuden con su gran fardo a las grandes celebraciones de fiestas, cabalgatas, ferias y celebraciones patronales, y los fines de semana, aunque en menor cantidad, a los parques que se extienden por las grandes ciudades. Pocas cosas hacen más ilusión a los pequeños que el mantener un globo en sus manos y, si es de gas, mejor que mejor. Lo malo es cuando el globo estalla, o se escapa, al compás de sus juegos, y la llantina se hace irremediable. O los padres le compran uno nuevo, o hay llanto para rato.

Los globeros no se pierden por Navidad buscar el mejor sitio en las puertas de los grandes almacenes, paso obligado de la grey infantil acompañando a sus progenitores. Se les ve -no pueden fallar- por las cabalgatas de Reyes. Piñas y piñas inmensas de variopintos colores se elevan por el paisaje de una muchedumbre que espera con ilusión las carrozas. No fallan en ninguna feria o romería, y algo de beneficio tiene que dar el negocio cuando vuelven año tras año a sus sitios comunes. Los globos, que tan de moda se han puesto ahora en los cumpleaños de los peques, y cuya presencia tanto decora, son un auténtico estorbo cuando los lleva un niño en la mano entre tanta algarabía. Milagro es, a veces, que un globo pueda durar más de diez minutos sin estallar o escaparse, o ser incendiado, sin querer, por algún fumador incansable.

En mis años de niño no existían esos globos con formas de peces, pájaros o escudos de equipos de fútbol, ni siquiera los atractivos de gas. El globo, más grande o pequeño, según el dinero que tuviese el padre en la cartera, era liso y normal, atado a la punta de un junco curtido, pero eso nos hacía felices, aunque la felicidad durase el tiempo que su efímera vida.

Dentro de poco, una vez pasado el Carnaval, los globeros volverán a ocupar las calles y plazas en el mismo momento que llegue el Domingo de Ramos, y las pupilas se nos iluminarán viendo esos fardos volar sobre el caserío, quizás recordando aquellos tiempos idos del "trapero" que nos regalaba un globo a cambio de las prendas viejas de la casa o las botellas inservibles. ¡Ojalá que nunca falten niños prestos a llevar un globo en la mano, señal de que algunas señas de identidad de la infancia no han desaparecido!