jueves, 7 de septiembre de 2017

DESDE MI TORRE: LA CHARLOTADA CATALANA


Cataluña -jamás le voy a llamar Catalunya- está teatralizando la comedia, o más bien drama, o la vergüenza publica mayor de España desde el sainete del 23-F. Lo que pasó en el Parlamento catalán, lo que está pasando, más bien parece una charlotada sin gracia alguna, sin personajes como El Bombero Torero y su cuadrilla de enanos. Aquí los enanos, pero enanos mentales y locos de remate, son estos politicrastos de medio pelo que están viviendo del cuento desde hace muchos años y que, en vez de dar las gracias, se empeñan en mutilar a España. El Gobierno español tiene que hablar fuerte y lo más claro posible, y decidir con prontitud sin dejar margen a más payasadas. Sería conveniente -aunque pueda parecer una barbaridad y un crimen a los beneficiarios- suprimir todas las autonomías, descabalgar a esos 17 presidentes/as, a los cientos y cientos de asesores y consejeros, a los miles y miles de funcionarios que han cambiado sus vidas y ganancias gracias a las siglas de un Partido, de acabar con los abrepuertas, los recogecosas, los mindundis del Poder que viven como reyes mientras una gran parte de España -los trabajadores que la levantan- no llegan a fin de mes. Y, además, muchos, como los separatistas catalanes, no están contentos. ¡Cosas!

miércoles, 30 de agosto de 2017

DESDE MI TORRE: MI FULMINACIÓN DE LA DISTINCIÓN "COMPÁS DEL CANTE"



Tendría que llegar algún día mi cese, pero no mi fulminación premeditada, después de 33 años vinculado a la Distinción "Compás del Cante", que gestamos en 1984 don Enrique Osborne Isasi, director de relaciones externas de Cruzcampo; don  Luis Marín, gerente de Alas Publicidad; y un servidor, que retransmitía en mi programa "Ser del Sur", de Radio Popular de Sevilla, muchísimos festivales flamencos veraniegos con el patrocinio de la firma cervecera. Un buen día de inicios de aquel año, don Enrique Osborne -al que admiro profundamente, como admiré y quise a su hermano don Eduardo- me citó en su casa, en la calle Zaragoza, 29,  para comentarme esa idea que creo rondaba ya por todas nuestras cabezas: era hacer algo que diera al Flamenco un gran punto de distinción. Después de más de dos horas de amigable charla -en la que me regaló y dedicó el Pregón de la Semana Santa de Sevilla que él ofreció en 1983-, llegamos al acuerdo común de crear una Distinción que no tuviese premio económico, pero al que se le diera la máxima solemnidad. Tras la despedida, me puse a trabajar como un loco creando lo que tendrían que ser las bases para otorgar la Distinción, busqué al escultor, que entonces no podía ser otro que Jesús Gavira; hablé con todos los amigos para hacer la formación del primer Jurado, que creamos amplio con la mayoría de los medios flamencos de comunicación de España; cité a las Peñas y Entidades Flamencas para que emitieran sus votos; y nos reunimos un buen día en el restaurante La Albahaca, cuya exquisita dueña, María Luisa del Vando, y su compañero Bartolomé, nos ofrecían risas benditas y glorias en la mesa.

Muchísimo trabajo hubo desde aquel inicio que no fue fácil. Trabajé de gordo, como siempre en mi vida, para que el proyecto alcanzase su máxima dignidad, hasta lograr que mi compañero y amigo Manuel Martín Martín lo definiera, muy acertadamente, como el "Nobel del Flamenco". En mi transcurso con don Enrique Osborne no parábamos de crear. Y durante mi trayectoria se publicaron cinco libros sobre la Distinción, se le tributó un maravilloso homenaje a don Enrique Osborne en su despedida, en la que se le regaló una copia a tamaño natural del "Compás", se hizo un magno Día de Honor de la Cruzcampo en la Exposición Universal de 1992, que presenté junto al prólogo exquisito de Antonio Gala. Fui, también, un artífice, creo que importante, de que el Potaje Gitano de Utrera se le dedicase a Cruzcampo. Monté con patrocinio de mi empresa una gran exposición de los primeros "Diez años a Compás" del fotógrafo Manuel Gallardo en los salones del Alfonso XIII. En fin, y dejando al lado algunas cosas nefastas de la organización, como el desastre de la entrega a "El Güito"en Huelva y la organización de la entrega de la XXX Distinción a José Mercé, sólo puedo decir que he trabajado lo máximo por esta Distinción que pasó a manos de la Fundación a través de don Jorge Paradela después de nombrar a don Julio Cuesta Domínguez como Presidente Honorario de la Fundación. La dirección del ente la asumiría doña Mª Ángeles Rodríguez de Trujillo, quien formó su guardia pretoriana sobre la "Distinción" nombrando como asesor al exrector de la Universidad de Sevilla don Rafael  Infante Macías, director de su Cátedra de Flamencología -aunque de Flamenco tenga la misma idea que yo de física cuántica, lo que no empaña para nada su gran labor en la divulgación de este Arte-. Cuando me enteré de esta decisión de la Fundación, ya me pensé que todo esto era un cambio general. Quien entre de nuevo en cualquier tema, como Mª Ángeles, quiere cambiar todo lo anterior, aunque lo anterior haya funcionado divinamente. Nada que objetar. Cada empresa puede hacer lo que quiera con sus colaboradores, pero al menos con estilo, que nunca ha faltado en Cruzcampo, creo, hasta en esta ocasión.

Mi sorpresa fue cuando, el 21 de junio del presente año, me encontré con una página, difundida por la Agencia EFE en todos los diarios, en los que se anunciaba que se había presentado en Madrid, en el restaurante BIBO, del chef Dani García, La XXXI Distinción "Compás del Cante", con presencia de José Mercé, ganador de la pasada edición, la directora de la Fundación Cruzcampo, doña Mª Ángeles Rodríguez de Trujillo, don Rafael Infante Macías y don Julio Cuesta Domínguez; que pienso yo, tonto de mí, que deberían haberme llamado antes para advertirme, al menos, de que me habían fulminado por los motivos que fuesen.


Me lo tomé con calma, como siempre me he tomado todas las adversidades en mi vida. Y no quise llamar a su Presidente Honorario para que me dijera algo, ni al hasta ahora amigo don Rafael Infante. Creí que sólo era una broma de mal gusto. Pero, ya avanzado el mes de julio recibí una llamada del señor Cuesta -muy jocoso él en la conversación hablándome de otros temas sin interés- en la que me indicaba que a lo mejor este año no me llamaban para formar parte del Jurado, sin darme otras explicaciones, ya que se había formado una "secretaría técnica" para llevar desde ahora las aventuras del "Compás", y que él sólo sabía que entre el nuevo Jurado estaría José Mercé -ganador de la anterior edición- y Alberto García Reyes, del diario ABC. Más no te puedo decir, fueron sus palabras. Yo le comenté que precisamente este año, cuando se hiciese la reunión de los miembros del Jurado, iba a pedir mi cese porque ya eran muchos años dedicados a la Distinción, y le dije que no ignoraba la presentación en Madrid de la edición de este año, celebrada dos semanas antes.

Yo tengo miles de defectos, pero una gran suerte: que no soy envidioso ni le guardo rencor a nadie. Todo lo que me han hecho en contra -y han sido muchas cosas en mi vida- se me han olvidado de un día para otro, tal como si el día actual fuese el único que me quedase por vivir. En esta ocasión, sólo me ha molestado el estilo, las formas, y es porque creo que después de 33 años de entrega no me merezco ese tratamiento. Al menos, una carta de la directora de la Fundación, una llamada cálida y sincera... Pero tal vez los poderes fácticos de esta oscurantista ciudad de Sevilla no saben hacer eso, porque siempre han seguido el camino de la soberbia y la prepotencia. Todos somos sus vasallos.


Seguiré bebiendo mi Cruzcampo fresquita al filo de la hora del Ángelus, recordando a mis buenos amigos don Enrique Osborne y su hermano Eduardo, a Ramón Ramos, a cuantos en estos años han formado parte de los miembros del Jurado, a los que consiguieron la Distinción, y a todos los amigos de los medios de comunicación, que siempre me alentaron. Y por supuesto al señor Cuesta, a la directora de la Fundación, a los que componen su nuevo equipo, y a su Presidente. No tienen que preocuparse los nuevos inquilinos de esta Fundación de que los moleste en absoluto ni una vez más. Sólo les digo a todos, muy especialmente a su directora, que yo no soy un títere al que puedan manejar, por mucho poder que tengan, cuando les venga en ganas.

Para mí, incluso ha sido una liberación, aunque las maneras de la fulminación hayan sido indecentes. Al fin y al cabo todos tomaremos un buen día el camino a la glorieta de San Fernando y, además, estoy tan hecho a las putadas que recuerdo aquella gran soleá del genial Manuel Torre:

Pérdidas que son ganancias
son caudales redoblaos,
que estoy tan hecho a perder
que cuando gano me enfao.

martes, 29 de agosto de 2017

DESDE MI TORRE: AL MAL TIEMPO, BUENA CARA.


Calor terrible en Marbella el pasado miércoles, pero con todo y con eso nos desplazamos varios amigos hasta allí para asistir a un almuerzo al que nos había invitado Luis Adame, presidente de la Academia de las Artes y Ciencias del Flamenco, con sede jurídica en Barcelona. Antonio Fernández Díaz "Fosforito" nos recogió en la estación del Ave junto a su mujer, Maribel, para llevarnos al lugar del encuentro, camino que iniciamos junto al excelente amigo y gran periodista flamenco Gonzalo Rojo.

 A orillas de la playa, en el restaurante "La Paella", ya comenzaron a llegar los demás amigos, la mayoría grandes artistas: Cristina Hoyos y su compañero Juan Antonio, Pepa Montes y su marido Ricardo Miño, La Cañeta de Málaga y su pareja José Salazar, Juan de Juanes, Diego Fernández y señora, el guitarrista Antonio Soto..., un cuadro flamenco al completo.


Tras el almuerzo, pues lo esperado: cante, baile y toque para animarnos en estos días convulsos que estamos viviendo: sevillanas, fandangos, bulerías, tangos, y docenas de guiris cubriendo las cristaleras del local y utilizando las cámaras para guardar el momento improvisado.



Un día, tras un copioso almuerzo, que en verdad nos merecimos. No todo van a ser problemas de la política y los políticos.

lunes, 28 de agosto de 2017

DESDE MI TORRE: ANTONIO, UNA DE TUS DOS ESPAÑAS...


Cuando el fanatismo quiere excluir a la razón, los fanáticos se hunden y la razón se crece muy a pesar de las componendas partidistas que se quieran trajinar los políticos. He visto muchas barbaridades a lo largo de mi vida, y he escuchado más idioteces de las necesarias en los 68 años que me asisten. Pero lo del tema "machadiano" de Sabadell ha roto el ánfora de las imbecilidades: querer quitar el nombre de una plaza a don Antonio Machado por anticatalanista y sentimientos hostiles hacia esa Comunidad.

El informe, pedido por el ayuntamiento que maneja la CUP, se lo encargaron, previo pago de su importe, a un aprendiz de historiador, evidentemente independentista, llamado Pepe Abad -que le llamen Josep en su casa-, un tal Pepe que no sólo la ha tomado con nuestro ilustre poeta y pensador sevillano, republicano de pro que murió en el exilio, sino con Quevedo, el cordobés Luis de Góngora, Lope de Vega, Larra, Goya y otros notables más por poseer ellos un "perfil franquista" (sic). Ante el revuelo en todos los medios, el alcalde de Sabadell, Matías Serracan -que le llamen Maties en su casa- ha tocado a retirada en la CUP (Compañía Unificada de Papanatas) negando que se vaya a retirar el nombre de la plaza dedicada al poeta.



Lo mejor que podría pasar es que le quitasen la placa con su nombre a Antonio y que cambien el nombre a la plaza. Machado, en verdad, no se merece darle lustre y esplendor a esta ciudad catalana a la que aconseja con sus informes un historiador de mojones. Antonio tiene que estar en los recuerdos de su casa de nacencia: en el Palacio de Dueñas, en los olivares de Baeza, en las alamedas y caminos de las tierras sorianas, y en su sencilla tumba de Colliure, junto a su madre, la trianera Ana. A Antonio no le hizo falta jamás Cataluña, a la que adoró desde su primer viaje con su hermano Manuel en 1928, tierra en la que vivió varios meses en 1938 antes de partir para el exilio obligado por el fascismo; tierra en la que escribió sus valientes artículos en La Vanguardia; tierra en la que leía a Jacinto Verdaguer, a Juan Alcover, a José Carner y a Juan Maragall; tierra en la que hizo -ya viejo, agotado y muy demacrado- importantes amistades  en el mundo de la Literatura y las Artes. Pero, según el tal Pepe Abad, el gran Antonio, el bueno de Antonio, era anticatanalista y debe desaparecer del nomenclator. Ojalá. Los sevillanos, los muchos machadianos que existimos por el mundo, no queremos darle el gran honor a una plaza de Sabadell, cuyo alcalde y Pepe, su historiador, a lo peor ignoran que fue un gran catalán, Juan Manuel Serrat, quien en 1969 le rindiera un máximo homenaje con su disco "Cantares", obra maestra de un catalán universal a un maestro, también universal, de la poesía, la lucha y la bondad humana como él.

Pepe Abad: hoy me encuentro escatológico y te despido, a ti,a tu alcalde y a tu Sabadell, y a toda la Cataluña que piensa como tú, con una expresión muy de mi tierra: ¡Tararí, tararí, tararí, un mojón pa ti!



domingo, 27 de agosto de 2017

DESDE MI TORRE: MANIFESTACIONES


Yo tampoco tengo miedo, ni siquiera de decirlo en español y en Cataluña. ¡NO TENGO MIEDO! Ya está bien de miedos de un lado y de otro, ya está bien de ser cobardes e ir nadando según la corriente que va marcando la vida. Nací en los inicios de la posguerra española, cuando mis abuelos, mis padres, mi familia entera seguían acojonados. Nací y crecí con la boca sellada, y mi gente me fue educando como si fuera un niño que no tuviera derecho a la sonrisa. Pero no tuve más remedio que crecer y darme cuenta muy pronto de la mentira de tantos cuentos, como decía el zamorano León Felipe. Y ahora, cuando estoy limpiando la cuchara por si tuviera que entregarla pronto, me quieren seguir durmiendo con los mismos cuentos, con las mismas historias de las dos Españas, con las mismas milongas de siempre. Y no estoy dispuesto.

No le tengo miedo a quienes quieren desmembrar mi país de nacencia y que están poniendo de los nervios a todos cuantos lo amamos, a pesar de sus malos gobernantes. No le tengo miedo a la izquierda ni a la derecha, a cuantos -como Ciudadanos o Podemos- se arriman al pesebre como hacen los demás. No le tengo miedo ni a ese Dios tan poco benevolente que parece autocomplaciente con su obra y del que se hizo su dueño el Vaticano: la cueva de Alí Babá de innumerables tesoros y foco principal de pederastas.

Esperé la manifestación del sábado en Barcelona por ver si algo había cambiado después de unos asesinatos sin sentido. Y me encontré que no había manifestación contra los asesinos, sino contra el legítimo gobierno salido de las urnas, contra el rey, contra todo lo que no significase adherirse al proceso de independencia que cuatro locos preparan para desestabilizar la convivencia.

¿Contra quién gritó la manifestación de Barcelona? ¿A quién silbó y abucheó? No a los criminales, no a los fanáticos de la yihad, tan incrustada en el tejido independentista, no a los imanes que se saltan las reglas de esa llamada religión de la paz, no a los que están consiguiendo -a pesar del gran pueblo que habita la Comunidad- que Cataluña sea la región más odiada de España. Gritaron al rey, al gobierno y a su presidente, a cuantos se desplazaron a Barcelona para unirse a su dolor. Nada tenía que ver con los asesinatos de la semana anterior: era una manifestación de odio hacia todo lo español, un canto a la independencia, un alegato contra el poder establecido.

No, políticos catalanes independentistas, yo no os tengo medio, os tengo pena. Hay muchas clases de tontos, y vosotros, los políticos catalanes, fuisteis el sábado los tontos con balcones a la calle para que al fin todo el mundo se diera cuenta de la cantidad de gilipollas que aún viven en España.

jueves, 24 de agosto de 2017

DESDE MI TORRE: EL DOLOR NO SE DULCIFICA CON POLÍTICOS


El dolor que está soportando y viviendo Barcelona, España y el mundo desde el pasado jueves, no se calma ni se dulcifica ni se seda con los políticos que dicen representarnos y que, además, se tiran los trastos a la cabeza para hacer creer al pueblo que tal o cual partido es mejor que el del contrincante en la lucha contra el terrorismo, ya sea nacional o yihadista. Cataluña está, desde hace muchos años, metiendo el miedo en el cuerpo a todos aquellos que no queremos que se desmembre del racimo unido del pueblo español. Pero cuatro locos separatistas están ofreciendo un pulso al Estado cueste lo que cueste, a costa de lo que sea, hasta de la propia felicidad y tranquilidad de sus habitantes. Muchas de las importantes empresas radicadas en esa Comunidad -la más favorecida con el dinero de todos los españoles-, se están exiliando como si una nueva guerra civil volviera a asentar sus reales por largo tiempo en esta región tan hermosa y de tan grandes emprendedores. Muchos de los emigrantes andaluces que allí se fueron cuando el hambre azotaba en los sesenta, y que allí tuvieron a sus hijos, hoy están deseando volverse a sus pueblos de origen para, al menos, poder vivir en paz y en este país, que no debe tener vergüenza de llamarse España.

Pero en fin: algo muy grave falla en el sistema político de nuestro territorio, tanto por parte del Presidente del Gobierno y sus ministros, tanto por parte del Estado -que sigue manteniendo a dos reyes-, como el del grueso de los políticos, esos que han hecho de la corrupción, de la esquilma de la hacienda pública, su modo diario de vivir.

Ignoro los argumentos que ha tenido este atentado ni quiénes fueron sus principales idealistas. Tampoco, en verdad, hay nadie que ponga explicación a mis dudas. Si seguimos así, con la cuerda tensa, una vez más España tendrá el alma destrozada como hace más de 80 años. El hombre, y aún más con los políticos, es el burro que cae más de dos veces en la mismas piedra.

Quien quiera entender, que entienda.

martes, 22 de noviembre de 2016

DESDE MI TORRE: ¿NO SON DEMASIADAS PROCESIONES?


Me reafirmo en que no soy, desde niño, ni capillita ni capirotero, aunque sí me gusta la Semana Santa de Sevilla, mi tierra, en las emisiones de televisión, pero más por el esplendor de sus ajuares: canastillas, bordados, orfebrería y otras artes que acompañan a los titulares de las diversas hermandades que por la fe (?) que exhiben sus hermanos. Mamé nuestra Semana Mayor desde chico por la machaconería absurda de mi padre, hermano de la Estrella, en la que salí un Domingo de Ramos -quiero recordar que fue en 1956- desde San Jacinto al Altozano, donde le dije que eso no iba conmigo. Y hasta ahora. Tardes intensas de triduos, predicaciones, rezos y quinarios debilitaron mi paterna fe impuesta. Yo quería jugar al aro con mis vecinos, a la piola, al trompo, a las cajillas..., y no verme encerrado de una iglesia a otra iglesia por aquello de una conversión de mi padre en los llamados Cursillos de Cristiandad.

Respeto a las personas, a los miles y miles de sevillanos cofrades que hacen posible esta eclosión de fe de nuestra tierra. Aunque no comparto tanta devoción, los admiro de alguna forma. Pero me pregunto: ¿No son demasiadas procesiones las que ya hay en Sevilla, aparte de la Semana Santa? Es raro el día que no sale alguna advocación por cualquier motivo: el 25 años de su coronación; el décimo aniversario de la muerte de su capataz; la rotura "histórica" del búcaro que hace una generación daba agua a los costaleros; el año de la Misericordia -como el pasado-; el cambio de túnica del Señor; el cumpleaños del bordado de un manto; el aniversario de la caída de un varal..., centenarios y más centenarios, motivos y más motivos para sacar a la calle a sus titulares sin que las hermandades quieran darse cuenta de que estamos en una sociedad laica, aconfesional y si me apuran, en Sevilla, demasiado condescendiente con estas hermandades y cofrades que creen que las calles de nuestra ciudad les pertenecen.


Evidentemente, no voy a ser yo de aquellos que quieren poner un semanasantódromo en un polígono de la periferia, y soy totalmente consciente de lo que la Semana Santa ayuda de una manera bárbara a la economía de la ciudad. Pero una cosa es una cosa y un abuso es otra. 

Gocemos de esos días, llamados de Pasión, que tanto  alucinan a los sevillanos y los convocan a calles y templos de todos los barrios y que atraen a miles de turistas de todo el mundo. Pero, durante los demás meses del año, dejemos y veneremos a las imágenes en sus altares, cada uno con su fe, con sus creencias, con su amor. Muy respetables. Pero vuelvo a repetir: ¿No son demasiadas procesiones?


martes, 24 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: ¡VIVA EUROPA!


Jamás quería escribir este artículo. Estas imágenes me parecían del ayer, de cuando Europa estaba arrasada por culpa de las guerras y del genocidio de Hitler, y de cuando en España era muy difícil de vivir en una contienda entre hermanos y en una posguerra tan injusta como innecesaria y, evidentemente, peor para los que habían combatido -por creencia o mala suerte- en el bando republicano-. Parecía que se habían curado las heridas desde todos los frentes que la política levanta y aviva a su antojo. No nos bastó y sobró con el gran holocausto que propició un dictador germánico, ni con los asesinatos de otro llamado Mussolini, ni con los crímenes en cunetas y tapias de cementerios locales que ordenó a la Falange "nuestro" Francisco Franco, a quien todavía muchos nostálgicos echan de menos.

Son ahora otros los gobiernos de esta Europa reunida, y casi todos dicen llamarse democráticos cuando son los mismos lobos con las mismas pieles de cordero. Nos engañan como quieren; nos hacen esclavos a sus antojos monetarios; nos asesinan y apartan cuando les da la gana. Los ricos cada día más ricos, y los pobres, como siempre, cada día más pobres. Pero, encima, para mayor escarnio, nos venden que estamos en una Europa en continuo avance, en una progresión social sin precedentes, en una unión totalmente libre y moderna. ¡Viva Europa!

Si cuando en la posguerra los españoles con dos dedos de frente sentíamos vergüenza de ser español, ahora -si los mismos dedos actúan de baremo-, sentimos una revolución interior y un vómito constante, una fatiga inmensa, hasta una especie de odio hacia nuestros políticos comunitarios, por este segundo holocausto en el que todos nuestros gobernantes de los países que conforman esta mal historia del siglo XXI tienen las manos llenas de sangre.

¡Viva Europa!

jueves, 19 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: BANDERAS


Este gobierno, aún estando en "funciones" para lo que le interesa, se equivoca más que una pobre vieja tuerta haciendo punto. La que ha liado con lo de las banderas, prohibiendo la presencia de la llamada "estelada" en la final de la Copa del Rey del próximo domingo, es una barbaridad. Por supuesto que no sólo para mí, que entiendo poco o nada de derecho constitucional, sino para los más prestigiosos juristas sobre el tema, los mejores intelectuales y los más serios políticos, a los que he escuchado hoy en varias emisoras, algunas, todavía, muy partidarias del régimen anterior, que más o menos viene a ser lo mismo del que hoy tenemos "funcionando", aunque debería estar mejor callado.

Son ellos los que ponen el barril de pólvora y encienden la mecha. ¿Qué importa una bandera catalana -constitucional-, o una bandera andaluza -constitucional-, o la de este país de locos que es España? ¿Por qué no se ha metido jamás el PP cuando sus acólitos salen en multitudinarias manifestaciones con la bandera del águila franquista -inconstitucional-, de tan ingratos recuerdos?

Si el gobierno no tuviese esa inclinación constante de prohibir y prohibir y prohibir, nada hubiese pasado. Con el silbato del árbitro se acaban todas las ideologías. Pero nada, se empeña en meter la pata allí donde no existe problema alguno. Así les va a esta gente que aplauden al "pollo" mientras condenan a una bandera que, además, tiene los mismos colores de la de este país que cada día, por ellos, por sus intereses, se está enfrentando de nuevo. 

Ante tantas meteduras de pata, siempre es mejor retirarse a tiempo.

lunes, 16 de mayo de 2016

DESDE MI TORRE: LAS COSAS PINTAN BASTOS


Entre tanto Rocío, tanto san Isidro,  tantas ferias y romerías, tanto mayo vivo y caliente, tanta Eurovisión y tanta liga de fútbol, tanta Copa del Rey -¿cuál de los dos?-, y tanta farfolla, el personal apenas si piensa que tenemos unas nuevas elecciones a la vuelta de la esquina y que llevamos camino de seis meses sin Gobierno, aunque Hacienda no descansa. Quizás que a este país que se llama España, y al que quieren dividir como un puzzle, sólo le interese de verdad el trajinar festivo y jaranero, la guasa, la gastronomía comarcal y el mucho cachondeo, el marear a santos mal estofados y de ínfima factura, sacando a procesionar a muñecas vestidas de oro al grito desaforado de miles de personas en paro que justifican todas sus posturas en aras de la Fe.

Y nos llegará la modorra del verano y nos quedaremos como estamos: es decir, con nuevos mangantes a los que no hemos tomado en cuenta y que se convertirán en esa nueva casta a la que tanto han criticado.

Hace mucho tiempo que dejé de creer en los políticos, desde que me engañó el PSOE, en el que confié ciegamente, cuando el caso de Juan Guerra. Todos los presidentes y allegados están hoy supermillonarios, cuando hasta tocar el Poder sólo eran, como mucho, abogados de segunda fila.

No sabemos la sorpresa que nos deparará las urnas a partir del 26 de junio. Me parece -y no soy gafe- que el porvenir va a pintar bastos. En tres meses seguidos, España desaparece al mar o a la montaña, aunque no haya un euro. Esperemos las broncas de octubre, cuando todos nos demos cuenta -de un signo o de otro- de qué está pasando de verdad en este país.

Ya no habrá romerías, ni procesiones de santos, ni fiestas pueblerinas, ni ferias de tapas y convites. Sólo nos enfrentaremos con nuestra propia realidad: la de un país que canta como la cigarra y nunca labora y piensa como la hormiga. 

domingo, 20 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: MI VOTO INMACULADO


Hoy he ido a votar
y me he explayado
con mi voto, de siempre inmaculado:
blanco, como los sueños de mi infancia.

¡Qué tranquila mi estancia!

Desde niño,
sólo supe de engaños,
y, a mi vejez, cuajada ya de canas y de años,
no le vienen muy bien las profecías:
mía es la vida. La vida sólo es mía.

Me escriben, me llaman, me molestan.
Suplicando mi voto se me atesta 
de siglas el buzón de mi vivienda.

Nunca me han preguntado
si estoy en amparo o desamparado. 
Y hoy me prometen juntos cielo y tierra.

Nací al frío del hambre de posguerra
y ya de niño me aburrían los cuentos. 
Y hoy, de mayor, los odio, los persigo.

¡Inútiles políticos, dejadme,
no molesten jamás, no perturbarme
este mundo sencillo en el que vivo!

sábado, 19 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: FELICIDADES PARA TODOS LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD


En estos días, tan tópicos y típicos,
de desmadre común y de locuras,
quiero brindar mi copa con vosotros,
alzarla al cielo y estrellar nuestros vidrios 
de mutuas emociones y esperanzas.

Se acaba un año, ¿y qué?,
ya nacerá el siguiente con nuevas ilusiones,
o con nuevas tristezas, nuevas guerras
y más gente en pateras entregando sus vidas
a esta sinrazón que llaman mundo.

Alza tu copa, hermano, y llora 
por la emoción de estar vivo
muy a pesar de todos los pesares.

Aunque no sepas cantar, canta.
Aunque no te haya tocado ni el reintegro, canta.
Aunque estés viudo y solo y pobre, canta.
Aunque tu soledad sea tan canalla, canta.
Sólo el cantar premia a los desheredados.

Hoy estoy yo cantando fiando en el futuro.
 Estoy loco, es verdad, pero qué importa
pegarse un homenaje en estas fechas
en las que todos, por no sé qué misterio,
nos volvemos tan locos de repente.

Si crees en Dios, canta en su nombre.
Y si no crees en Él, canta a la vida.
Mas nunca desfallezcas. Canta.

Cántale al hombre nuevo,
al agua que se cruza en tu camino,
a la carta del banco, a la de Hacienda. 
Pon un tercio al cante de tu vida
en esta Navidad que se nos viene encima.

Tú eres un hombre de buena voluntad.
Y no quiero que me dejes por embustero, amigo.


Felicidades a todos:
Emilio



jueves, 17 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: MI CAMPAÑA PARTICULAR SOBRE EL VOTO DEL 20-D


Los que todos quieren arreglar en 24 horas, lo podían haber hecho con las promesas del cambio (PP) y con los alientos de la oposición (PSOE) en menos de los cuatro años que se han llevado, unos y otros, viviendo de la mamela, de la corruptela y del cuento. Ahora, todos nos quieren bajar el precio de la electricidad, del gas, subir las pensiones y ocuparse de la "cosa" pública. Cuatro perdidos años no han servido para atajar las grandes corrupciones, la pobreza generalizada de todos los españoles -a excepción de ellos-, y la triste desesperanza que anida en un pueblo que, a trancas y barrancas, todavía quiere llamarse español. Nos creen, sencillamente, gilipollas, tontos, analfabetos, zamburiños, gente desgraciada que sólo tiene la oportunidad de ir a las urnas cada cuatro años..., para votarlos, según piden, evidentemente.

Son muchos tacos de almanaques los que guarda el Poder en sus archivos. No han hecho nada: sólo jodernos la vida a los habitantes de este país. Nos engañan con mentiras de cuentos de toda la vida. Ellos se enriquecen -ninguno son lumbreras- ejerciendo el cargo mientras sacan su panes, sus posiciones y queridas al coste del personal trabajador, que es el que verdaderamente tributa en nuestro país, y por una muy estricta ley: en la que nada se le perdona a los pobres pero que, siempre, favorece a los ricos.

Soy jubilado desde el año 2009. Tengo mi propio asesor fiscal para que nada me falle en ese fusilamiento anual de la declaración tributaria. Y, a pesar de todo, aguantan hasta el último día para devolverme lo que me adeudan. Ignoro si es el mismo baremo que aplican a Bárcenas o a tantos mangantes como andan sueltos, o poco amarrados por nuestro país. Me cobraron un montón de miles de euros -en los que Hacienda se llevaba una parte, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y, por supuesto el Notario- cuando quise formalizar el fallecimiento de mi esposa. Al parecer, ni Hacienda sabe que mi mujer ha muerto -a pesar de la sangrante testamentaría, de los informes bancarios y sabiendo de más con tanta burocracia, que yo soy el que pago la hipoteca de un piso que tengo en usufructo, del cual son herederos mis hijos.

Y me animan ahora a que los voten, porque son los mejores, por sus caras bonitas, porque trabajan por el bien de España y de todos sus ciudadanos. Y encima aparecen dos partidos emergentes que se disputan el solar, para hacer lo mismo que los demás y para forrarse en cuatro años, como todos. ¡Y un mojón! y no precisamente de los que marcan las carreteras comarcales.

Cuando me devuelvan el dinero que me pertenece, a lo mejor voy el día 20 a depositar en la urna el voto al que tengo derecho. Siempre lo hago, aunque blanco. Y siempre le pido a la Democracia que este voto sea útil para eliminar a tantos inútiles como nos gobiernan. Al final -si Dios no lo remedia- van a hacer bueno a Franco. Son un calco.

lunes, 14 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: TRIANA SIEMPRE ES TRIANA


Nunca le vino bien el PSOE a Triana. Jamás. En todos los periodos de la Democracia que hemos vivido y sufrido, Triana, los trianeros, tuvimos la mala suerte de que los delegados no se ocupasen de este viejo y sabio y archiconocido arrabal. Parece que nos hemos caído mal, sin saber el por qué, muy a pesar de que la trianera Susana Díaz -hoy, presidenta de la Junta de Andalucía- pasase por aquí de rositas: sin haber hecho nada por su barrio de nacencia. 

La oposición, sin embargo, siempre se entregó por él, tanto en la época floreciente de Alberto Jiménez-Becerril (adecuación y arreglo del arquillo de la Inquisición, monumento al Arte Flamenco en el Altozano, placas cerámicas a sus hijos más ilustres, exposiciones...), como en la de Faustino Gutiérrez Alviz, en la de Adolfo Lama o, muy especialmente, en la última legislatura, en la que se emplearon a fondo Curro Pérez, su concejal, y el director del distrito Manolo Alés, quienes no pararon en convocar actos culturales de todo tipo: exposiciones, conciertos de la Filarmónica Municipal, reactivación de nuestro Corpus y dando prestigio al Pregón de la Velá y a sus premiados en tan singular gala.

No sé si es que el PSOE -desde que echamos a Manuel Fernández Floranes, así tal como suena, y desde que pusimos en la picota al gafe de Luis Yánez- en un pulso a corazón abierto de Manuel Lauriño, Ángel Vela y el que esto escribe, tachó de su lista de favoritismos a este pueblo tan singular y con tantas características. Restaron, en vez de sumar. Fueron tontos, como aún lo siguen siendo sus representantes. Triana es siempre Triana, arrabal al que nunca le importaron los vendavales de los políticos de turno: un barrio que tiene su Estrella, una Salud que siempre la conforta, una O que une a todos sus miembros, una Esperanza eterna, una Patrocinio que a todos nos protege y una Victoria que nos define en todos nuestros sencillos afanes.

Pero, a pesar de los políticos -los que suman y los que restan-, Triana es tierra mundial del Arte; se pisa en su solar con un pie al ritmo de bulerías, de tangos o de soleá..., y lo telúrico fructifica en  materia viva. Ayer pasó eso. Este año -el primero del PSOE en su nueva legislatura- ha acordado no convocar la "Poleá Flamenca", que tanto favor gozaba por parte de trianeros y visitantes. Pero mi compadre José Luis Jiménez Buzón, con el apoyo de grandes amigos, la han celebrado en la antigua barreduela de Valladares, alrededor del sencillo y hermoso monumento que labró en su día en homenaje a la Virgen del Rocío,  Paco Maireles.


Me bajé del Avant a la hora estimada, y a las 11'30 ya estaba en la Catedral para darle gracias por la vida a mi virgen de los Reyes, para pedirle salud y para que me regrese a casa, a mi barrio de siempre. Enseñé a mi compañera la Catedral, y Ella lucía en el altar de lujo de la gran Custodia. Paseo por la avenida, por la Plaza Nueva, parada en el mercado del Barranco, y el cruce por el puente, por mi puente de niño, por la puente, con las lágrimas fileteando mi rostro. Dios. Triana. Mi nacencia. Mi juventud. Mi vida entera. Mis mejores y mayores emociones. Mis primeros amores. Mis primeras muertes...


Esto es pueblo, esto es vida, este es mi eterno arrabal, donde se invita a cada uno que pase por la calle, y donde el amor está presente en cada segundo, y donde el Arte -así, con mayúsculas- es Arte de verdad. No vale aquí el dinero, no convence, no nos importa, no nos vale. ¿Cuánto daría uno por tener a pie de calle a Cristina Hoyos, Pepa Montes, Manolo Marín, Juan Antonio, Ricardo Miño, Paco Bulerías, Manuel Machuca, Gualberto..., y a gente de tanto abolengo patriarcal como  Manuel Melado, Juan Cembrano, Antonio Fernández-Cachero, Ángel Vela...; flamencos de Morón, de Paradas, de Dos Hermanas... Cantes por todos los estilos, sin faltar los villancicos flamencos. Comida para aburrir a un regimiento: filetitos de lomo aliñados; aceitunas gordales; potaje de los clásicos para darle una medalla de oro; sangre encebollá al estilo de Sevilla; pavías de bacalao, pero de las de verdad; secretitos ibéricos; manzanilla del mejor aroma de Sanlúcar; tinto de Rioja y de la Ribera; cerveza "Cruzcampo" a su punto; refrescos... Nada de la nueva cocina: la gran cocina tradicional que nos llegó a conformar el cuerpo orondo y saludable que tenemos. ¡¡La Gloria!!


Triana, mi barrio de nacimiento, mis esquinas, sus espacios, mis olores, las aceras de mis juegos, mi vida entera, de nuevo me la devolvió visitando a la Estrella, vestida de hebrea, a la Esperanza de azul purísima, y tomando una cerveza fría con gambas en mariscos Emilio.


Conocimos a buena gente, exquisita; nos reímos, disfrutamos de lo lindo gracias a mis amigos de siempre. A las 19'35 mi Avant me volvía a la Alemania del Sur, a la Córdoba que habito. Vine echando un sueño todo el trayecto, soñando lo que había ocurrido todo el día y esperando que estos ratos se vuelvan a repetir. Gracias a todos mis amigos por hacer posible que estas cosas ocurran de vez en cuando.

ÁLBUM  DE RECUERDOS







¿Hay quien pague esto? Este milagro sólo puede ser posible en Triana.

jueves, 10 de diciembre de 2015

DESDE MI TORRE: DEWATERs


Todos quieren hacerse dueños del piso de Protección Oficial que es España, quedarse con sus terrenos, mandar sobre nosotros e imponernos leyes nuevas que, rara vez, van a favor del pueblo. En el dewaters de hace unos días, estaban el guapo, el feo y el malo, aunque el más malo y feo huyó de rositas y dejó su puesto a su vicepresidenta. Lo seguí con auténtica pasión. Parecía que por fin nuestro país iba a cambiar de una vez por todas, pero vuelta a la noria, como el borrico castigado por ser torpe.

No voto ni por uno ni por otro, ya que todos me parecen iguales, gemelos, siameses, idénticos, con la misma avaricia por el Poder y con la misma desvergüenza de aquellos que ya nos han gobernado, aunque con nuevas promesas para arrancar el voto. El más tranquilo de todos, Pablo Iglesias, a pesar de que nombre y apellidos coincidentes no tengan nada que ver con aquel fundador del PSOE que, sin querer, dejó más que una herencia multimillonaria a sus sucesores, y a cuyo partido no pertenece; el más nervioso, casi sin manos para expresarse el catalán Rivera, que no sabe si se va a la izquierda, a la derecha, al centro, o a la calle Sierpes de Sabadell; una agencia de datos Soraya, cargante y derechona en su propia imagen y cumpliendo un papel que para nada le pertenecía, ni siquiera como vicepresidenta; y el más vapuleado, Pedro Sánchez, que no se ha zafado aún de ese martillo de herejes que es Susana Díaz y que, normalmente, suele confundir las churras con las merinas, cosas que no hacen los pastores de una tropa. Bueno, al ejemplo de Susana.

Estos debates son, amigos, de WC, de urgencias que nadie puede aguantar, de pipís rápidos y de cacas inmisericordes atadas al reloj de las prisas perentorias. No son debates, sino de Waters. A todos se les dispara el riñón, y a todos los alumbra la "cara del muñeco" si no son ganadores, nuevos dueños de este coto privado que es España. 

Muy pocas veces me ha gustado recomendar un libro, pero les remito al de "Avaricia", del andaluz Juan Eslava Galán, dentro de su serie "Los pecados capitales de España" (Ediciones Destino. Volumen 276. año 2015. ISBN: 978-84-233-5003-2)

Mientras ustedes se lo leen, y yo pienso, volveré una vez más a tirar de la cadena.

viernes, 27 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: LOS SUEÑOS DE RAFAEL RIQUENI



Estas fotografías se las hice en mi despacho hace 40 años a Rafael Riqueni, y fueron las primeras que se publicaron suyas en la prensa, concretamente en el vespertino "Nueva Andalucía". Estaba tomando lecciones de Manuel Carmona hijo, un exquisito y humilde tocaor de Los Palacios que jamás, por su espíritu, quiso encumbrarse cuando Dios le había dado la sabiduría de la sonanta. Por la terquedad del padre de Riqueni -que tenía una tienda de bicicletas junto a la iglesia de los Paules de Pagés del Corro-, me interesé sobremanera en él, aconsejándole en lo que pude y sabía, diciéndole fervientemente de que jamás tuviese prisas en su más que prometida carrera. Le costó mucho trabajo el inicio, casi obligado paternalmente, y adquirir el amor que se debe a un instrumento tan universal, del que muy pocos alcanzan sus glorias.

He vivido momentos sublimes escuchando a Rafael. Y he vivido los más tristes de su vida, y de la mía, cuando veía que se tiraba a un pozo sin salida. Rafael es pura música, es la música en sí mismo, rozando los momentos flamencos más sublimes y esas creaciones propias imposibles de calificar en unas líneas.

Creo que uno de mis hijos -funcionario de la prisión sevillana en la que tuvo que ingresar por antiguos problemas- se ha portado muy bien con él ante mi llamada de alerta y ante el amor de mi hijo a ese singular instrumento. La mayor alegría fue la del concierto de pájaros y trinos, y agua, que ofreció hace unos días en el Maestranza. Rafael, resucitado. Qué suerte para Sevilla y para el mundo la de recuperar a este maestro al que hay que besarle las manos por la calles, como decía Alberto García Reyes en las páginas de ABC.

Suerte, amigo, maestro, creador de un nuevo universo entre los seis ríos que bajan por el diapasón. Sevilla siempre te acompañará como bien te mereces. Yo te llevo -bien lo sabes- en el alma y en el corazón, desde que eras chico.

Recuerdo aquel soneto que te dediqué -qué de años han pasado, Rafa-. Aún espero que lo recuerdes con el mismo amor que yo en estas felices jornadas de tu vida.

No sé por qué senderos, qué aventuras,
se encalló la guitarra entre tus manos,
siendo bendito tú entre los humanos,
arrancándole hieles y dulzuras.

Nunca sabré por qué suenan tan puras
-crespadas olas de tus oceanos-
las notas de unos duendes alazanos
que cabalgan al son de tus diabluras.

Arañas, sortilegias, luz floreces
en ese diapasón que forma mares
de orillas blandas para tu corcel.

Pleamar de seis cuerdas, tú te creces
y eres jinete que en sonoros lares
siempre domas al duende, Rafael.

jueves, 26 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: ES SU TURNO, SEÑORA


Ahora le ha tocado el turno, paisana de arrabal, de entrar en un combate profundo para salvar a la empresa mayor de Andalucía y una de las más importantes del mundo. No hay ni que decir que se llama Abengoa. De palique está usted para comérsela, pero de acciones está usted más falta que la defensa del Betis y la delantera del Sevilla. Todo se le va en sus labios y en su forma corralera de expresarse, pero ni una ganancia para nuestra tierra andaluza en su mandato. Nada ha cumplido de su programa de a bordo. Todo en su política es un bla, bla, bla que nos deja atónitos. A usted le da igual, señora Susana. Ha conseguido lo que pretendía: llegar a ser presidenta de la Junta, de una comunidad que, más o menos, tiene ocho millones de habitantes bajo su voluntad, aunque no me canso de repetir que su cultura es la de un cero patatero, y quiere enfrentarse -aunque nadie la haya votado, absolutamente nadie, sólo el dedo de Griñán- a intelectuales, catedráticos, ingenieros, grandes escritores, poetas valorados, artistas de todos los órdenes...

Pues bien, hija, hasta ahí ha llegado. Pero no nos tire ahora balones fuera con el tema Abengoa. En este momento tiene que dar la cara para la defensa de nuestra empresa líder. No nos hable de bancos, ni de historias. Como decía León Felipe -el zamorano- no nos cuente cuentos. Actúe, mójese de una vez, grite con razón, explique, díganos algo a nuestro favor que sea creíble. Más cuentos no, señora Susana, no más milongas, no más versarios de Campoamor. Verdades como puños es las que usted nos tiene que contar, realidades fuera de las mentiras comunes. Ahora le toca a usted mover a la reina sobre el tablero del ajedrez o a la blanca doble en el dominó de esos viejos a los que ha abandonado. Es su turno, señora, y mueva ficha pronto.

Yo no la he creído nunca desde que fue concejal del ayuntamiento en nuestro barrio de Triana, en la que fue un desastre, y en cuyo mandato de aprendizaje político no dejó nada positivo.

Ahora, en momentos ciertamente difíciles para una triste Andalucía, ahí la espero como Presidenta de nuestra Comunidad: defendiendo a esta empresa señera, luchando por su miles de trabajadores, dando la cara por las energías alternativas y defendiéndolas.

Sí es capaz de conseguir lo que le propongo, de seguro que algún día le envío un piropo. Palabrita del Niño Jesús.

lunes, 23 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: VUELTA A TRIANA


De nuevo vuelvo a Triana, mañana.
A escuchar su diapasón y el son
que me alegra el corazón.

Me trasiegan los amigos, testigos
 de la vuelta a mis linderos
con mil abrazos sinceros.

Y estaré en El Altozano, de la mano
de mis amados de siempre:
corazones permanentes.

Volveré triste al regreso, con un beso
de mi barrio enamorado
al que jamás he olvidado...

Y menos, nunca, en mi verso.


Córdoba, 23 de noviembre 2015

jueves, 19 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: ¿NERVIOS?


Anteayer me ocurrió una cosa que no me había pasado desde el año 1974, cuando trabajando yo en unos grandes almacenes de la Plaza del Duque, foco de ebullición de protestas por la cercanía de la indeseada Jefatura de la Gavidia - cuyo edificio quieren convertir ahora, más o menos, en arquitectura singular y protegida (?)- y en donde estaban ubicados los sindicatos franquistas verticales, se daban todas las citas de protestas habidas y por haber en los estertores de un pueblo que sabía y creía que ya Franco estaba caducado y que dada era la hora de que la juventud -como la mía- viviésemos en plena libertad, sin aquellas botas que nos aplastaban los pescuezos, las razones y los corazones limpios.

Había que andar con cuidado, ¡vaya que sí!, con mucho cuidado. No te podías fiar ni de aquel que se tomaba el café contigo en el cercano bar Vitoria. De nadie. Cualquier amigo era un auténtico hijo de puta que se chivaba a la "pasma" de conversaciones particulares sobre el régimen. Yo fui uno de los que pasaron por sus acristaladas estancias  a los pocos días de morir mi querido padre y cuatro días después de nacer mi segundo hijo, Pablo. Yo ayudaba a unos chavales -sin cobrar ni un duro- a que algunos jóvenes del Polígono San Pablo se interesasen por la cultura en general, por la literatura y el teatro..., y por eso me convocaron allí, con los huevos puestos de corbata, aunque nada pudieron achacarme, sólo me dejaron el alma acojonada.

Así funcionaba aquello por aquellos años a los que hemos vuelto de repente tras el bigote de Aznar y la derechona de Rajoy. 

Caminando un día del café a mi trabajo, que estaba a cincuenta metros, o menos, un policía me pidió que me identificara. Sin problemas. Año de 1974. Nervios en España porque el dictador ya pegaba coletazos muy graves, aunque tardó año y algo en palmarla definitivamente.

Hoy, al salir de casa para hacer un rato de deporte, mientras me estaba poniendo mis guantes para pedalear un rato con mi bici, bautismada como "Trianilla", un chaval joven de cuidada barba, con pantalones vaqueros y una sudadera de marca, que estaba sentado en la parada del autobús que tengo en mi propia puerta del bloque, se identificó como policía con su placa y me preguntó mi nombre. Naturalmente le dije que Emilio. Y añadió: -completo, por favor. -Jiménez Diaz, le contesté con la misma amabilidad con la que me estaba tratando. -¿Su piso? -3º-2. -Que tenga usted un buen paseo y un buen día. -Gracias agente, ¿Pero pasa algo? -Nada, nada, un vecino suyo un poco distraído. Y hasta ahí. 

Me fui  en la bicicleta un tanto acojonado por el impacto del policía secreta y por aquello de qué vecino sería el fruto de las investigaciones, ya que a los pocos minutos todo mi bloque estaba rodeado con un furgón policial y varias motocicletas del gremio.

A los 41 años de aquella odisea de la plaza del Duque, es la segunda vez  que me he tenido que identificar a la policía. Espero que sea la última. ¿Nervios?

miércoles, 18 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: JAMÁS PUEDEN BORRARNOS LA SONRISA



JAMÁS PUEDEN BORRARNOS LA SONRISA

Nos pueden atacar metiendo el miedo
en el pétalo frágil de la rosa,
atacando a la dulce mariposa
de corta vida y de hermoso vuelo.

Pueden cambiar el fuego por el hielo,
la primavera por la nebulosa
de un otoño que lleva la biliosa
sangre y terror que deja un negro velo.

Pueden decirnos que matarnos quieren,
que en nombre de no sé las vidas hieren
hasta a hacer del suicidio su divisa.

Que tiren, y disparen y me maten.
Aquí estoy preparado, cuando quieran,
pero siempre encendida mi sonrisa.

martes, 17 de noviembre de 2015

DESDE MI TORRE: PARÍS


PARÍS

Siempre me quedará París para el recuerdo
de húmedos besos y eterno escalofrío.
Y siempre en la memoria estará el río
que loco me volvió, estando cuerdo.

¡Cómo me acuerdo, amor, cómo me acuerdo
de aquel intenso rayo de amorío
que puso en nuestros cuerpos luz y brío!
Hoy, soñando en el Sena, yo me pierdo.

Nuestro París de entonces está triste,
la sonrisa bohemia ya no existe
y no está la ciudad para conquistas…

Le han roto el corazón los asesinos,
se han cargado el amor varios cretinos
a los que el mundo llama terroristas.