lunes, 11 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: UN BARRIO QUE SE DESMORONA


(Publicado en el diario "Nueva Andalucía", en las páginas centrales, el día 25 de marzo de 1977, con el título: LA TRIANA QUE NO SE VE DESDE EL PUENTE. "Un barrio que se desmorona, sucio, antihigiénico y al margen de la preocupación de los responsables de la Ciudad")


Si en algo hubo que destacar a la Triana de siglos pasados, entre otras muchas cosas, fue primordialmente por su belleza, cantada por no pocos viajeros que llegaron a nuestra orilla. Pero si en algo hubiera que destacar a la Triana de nuestros días -pobre Triana, cenicienta de la administración local-, sería adjudicándole el calificativo, poco noble, de inmunda. Inmunda por la cochambre que rebosan casi todas sus calles; por los derribos sin vallar, en espera de una amplia especulación; por la suciedad insalubre, bochornosa, de sus mercados; por el insoportable hedor de su río -con vocación administrativa de cloaca-; por sus barrios sin adecentar, sin urbanizar, sin escolarizar, sin...

El problema viene de largo. Parace que va casi parejo con el gran problema de una Andalucía de miseria, mutismo y despreocupación oficial. En esta Sevilla, ciudad de la gracia y la desgracia -como la define nuestro compañero Francis Nemo- lo importante y saludable, por lo visto, es vivir, sin importar un ápice las condiciones de vida. Da lo mismo que sean infrahumanas y vergonzantes. Da lo mismo que se viva junto a un estercolero. Yo invitaría a todos a desarrollar un día de paseo por esta Triana perdida, sucia y desconsoladora, como si de una visita turística se tratase, pero variando el itinerario de la misma. Leí una vez la profundísima obra de Tennessee Williams "La noche de la iguana", en la que un guía turístico -personaje en busca de la propia humillación- decía: "El mundo entero, el mundo de Dios ha sido campo de mis viajes. Yo no me he limitado a los planes de los folletos y siempre hice de manera que los que quieren ver... vean. Que vean los bajos fondos de todos los lugares, y si poseían corazones que conmoverse, sentidos con que sentir, yo les proporcioné la oportunidad invalorable de sentir y conmoverse... ¡y ninguno de ellos lo olvidará jamás!"

La meditación del personaje creado por Williams es importantísima. Sin ser experto en viajes turísticos, yo ofrecería un recorrido singular por todas y cada una de las calles y barriadas de Triana, sin buascar el motivo de nuestra visita, porque la propia vergüenza afloraría ante nuestra vista continuamente.

EJEMPLO DE LO QUE NO DEBERÍA EXISTIR

La visita a esta Triana de nuestros días se me antoja -después de un análisis reflexivo- como ejemplo de lo que no debe darse, ni existir, en cualquier sitio habitado por personas. El ejemplo gráfico del vacie continuo que forma la calle Tejares lo estimo suficientemente elocuente. Pero aún hay más. Podríamos pasarnos por una de las arterias principales: la calle Pagés del Corro, que, curiosamente, se denominó así en memoria del teniente de alcalde sevillano que se distinguió por mejorar las condiciones higiénicas del lugar. De estos cocos, pocos. Sus dos "cavas" no sólo no guardan resquicio alguno de lo que fueron entrañable y sentimentalmente, sino que apenas conservan algo en pie. Su antiguo cofre sólo es un recibidor de ruinas e inmundicias: solares vacíos desde hace años en espera de una mayor rentabilidad, algunos sin tapias y con las basuras en plena calle; sus casas -bellas casas populares de décadas atrás- en espera de una ruina que haga posible el desalojo; su propia calle llena de despojos, sus colegios (José María Izquierdo, San Jacinto y José María del Campo) desangelados, casi en ruinas, inhóspitos para niños en edad de formación.

PRIMERA VERGÜENZA: EL MERCADO

Da igual entrar por El Altozano que por cualquiera de sus otras dos entradas. Todo está en las mismas circunstancias desagradables. Si entramos por el puente de nuestros tormentos -al que algún ingeniero inspirado en la Semana Santa o en el cuento de Blancanieves quiere pintar de purpurina plata-, nuestra visita estará más justificada con nuestros propósitos. Un leve viraje a la derecha, una bajada de escalones mugrientos y ya está: el mercado de Triana -antiguo Castillo de la Inquisición- nos ofrecerá su propia vergüenza. Lo que allí se trasiega y vende no son bloques de cemento. Se maneja la carne y el pescado, la verdura y la fruta, la seguridad alimenticia, en una palabra, de miles y miles de consumidores que ya no están dispuestos a aguantar tanta desidia, tanta sinrazón, tanta desvergüenza. Ahí está, al pie del Altozano, para contemplación vergonzosa de aborígenes y foráneos. Junto al artículo, dispuesto para la venta, aguas residuales, suciedad y falta total de limpieza. De noche hemos estado expectantes viendo cómo los roedores se pasean a gusto y entran y salen por las cuarteladas. ¿Qué hay que hacer? ¿A quién hay que dirigirse? ¿Hasta cuando va a continuar tanta falta de higiene?

CALLE CASTILLA ADELANTE

Sigamos. Salgamos del asqueroso mercado por la puerta que da a Castilla. Los puestos ambulantes se entrecruzan cortando la circulación de vehículos y peatones. La suciedad en el sector puede comprobarse cada mañana. Castilla adelante veremos el mismo paisaje: casas que se caen, derruídas; solares sin construir con hambre especulativa; corrales apuntalados faltos de la más elemental higiene; hornos cerámicos que contaminan el ambiente, ya de por sí cargado; basuras por todos lados, y un largo etcétera que abarca multitud de injusticias y falta de responsabilidad de una política municipal arcaica y sin proyección de futuro, que sólo está sufriendo el ciudadano, ciudadano al que se obliga -por parte de los mismos organismos- a pagar los múltiples impuestos de servicios que, curiosamente, la mayoría de las veces no disfruta. Esto es Triana, parte de una Triana que, como Sevilla, se está hundiendo lentamente a causa de un tumor maligno imposible de curación y, lo que es peor, con pocas ganas de que se cure.

EL INTERIOR DE UN BARRIO ANTES ENTRAÑABLE

Me gustaría que en esta visita girásemos un recorrido al Haza del Huesero, al conocido Charco de la Pava -ya desconocido-, a la calle Rodrigo de Triana, Vázquez de Leca, Pureza, paseo Virgen de la O, Flota, Alfarería, así como a las antiguas barriadas (Tardón, Barrio de León, Patrocinio) y a las nuevas urbanizaciones construidas al libre albedrío de los especuladores y con bastantes problemas a pesar del poquísimo tiempo transcurrido desde sus respectivas construcciones. Me gustaría -como el guía creado por Tennessee Williams- que entrasen conmigo en no pocas viviendas donde las condiciones insalubres de vida se repiten sin posible esperanza de solución, y contemplásemos después, uno por uno, los vertederos existentes de basuras al lado de viviendas y núcleos escolares, los vacies adosados a las nuevas construcciones y la falta total de saneamiento y sanidad.

Sobre esta visita, y a tenor de las preguntas que se suscitasen, mucho tendría que responder nuestro Ayuntamiento. Y digo responder porque parece que no ha llegado todavía al convencimiento de que sus métodos de actuación se han quedado antiguos para una Sevilla que va creciendo y multiplicándose por todas sus áreas. En una palabra, no ha existido nunca planificación y las cosas salen al azar. A la vista está. Después de ostentosas planificaciones -que casi nunca se llevaron a cabo-, después de múltiples proyectos de planes de ordenación urbana, la cosa sigue igual. Ahora contemplamos calles de nuestra ciudad donde por fin, en 1977, se están acometiendo las obras de alcantarillado con perfección y solidez. No hace falta ser detallista para darse cuenta de la duración de cualquier obra que se acomete por insignificante que sea (valga el ejemplo de la avenida del Cristo de la Expiración o carretera de Chapina, que en junio hará un año del comienzo y a la que, todavía, no se le ve la punta, y de la que, por supuesto, empezaron las obras sin exponerlo a la opinión pública, que en nuestra ciudad sólo cuenta para pagar los tributos).

Por si esto fuera poco, tenemos el peor servicio de limpieza. A excepción de la recogida nocturna de basuras, el servicio municipal de limpieza, además de escaso es anticuado. No se comprende que multitud de barriadas, de las que se ha hecho cargo el Ayuntamiento, tengan que sufrir en sus gastos comunitarios la nómina de un hombre que limpie sus calles. ¿Para qué entonces los impuestos municipales? Por qué la escasez del servicio?

SEVILLA NO ESTÁ AL DÍA

Sevilla, en cuestión de limpieza. aún no se ha mecanizado al compás de los tiempos que corren. El clásico barrendero sigue efectuando su labor por los distritos, con su antigua escoba de palmas, su pobre uniforme y su gorra, donde el clásico "no me ha dejado" parece que pregona irónicamente: "no me ha dejado limpia", "no me ha dejado modernizarme", "no me ha dejado evolucionar". Ciudades con menos densidad de población que nuestra ciudad, utilizan camiones especiales para su limpieza, con máquinas que absorben toda clase de suciedades y en menos tiempo. ¿Por qué no en Sevilla? Aquí el interrogante.

Nuestra ciudad, en materia de solares sin edificar, tiene unas leyes promulgadas, publicadas solemnemente. ¿Por qué no se cumplen? ¿Por qué, al igual que una expropiación forzosa, no existe una ley de edificación forzosa? Existe. ¿Por qué no se lleva a cabo? Solares y solares de Triana desbordan sus basuras y suciedades a las propias aceras. ¿Nadie puede impedirlo? Furgonetas y coches particulares, amén de camiones, arrojan sus desperdicios y escombros en estos solares. ¿No existe ley alguna que lo impida? Y si las hay, ¿por qué no se cumplen con severidad?

Ahí está el juego. Nadie quiere saber nada. Si los propios responsables del municipio hacen oídos sordos, no harán menos los que benefician con esta sordera congénita. Si sólo se les impone una multa que oscila entre 500 y 1.000 pesetas, ¡bendita sea la ley!, ya que el coste de limpiar y vallar un solar cuesta un promedio de cincuenta mil. ¡Así no hay arreglo! Y así, Sevilla, y la Triana que estamos comentando y a la que invitamos a efectuar una visita, se está desmoronando, hundiéndose sin explicación alguna, después de tantas explicaciones.

¡Qué lástima que junto a los adjetivos con los que se adorna el escudo de nuestra ciudad: muy noble, muy leal..., no resplandezca el de "muy pulcra", y nos tengamos que conformar con las frases del personaje de Williams: "Y siempre hice de manera que los que quieren ver... vean. Que vean los bajos fondos de todos los lugares, y si poseían corazones que conmoverse, sentidos con que sentir..."


(Texto y foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (19)


Tamisa fui cuando aquello de los romanos. Mixa casi anteayer,
cuando los musulmanes me pusieron almínar como cetro y poblaron mi vientre de palmeras.

Tengo restos de murallas velando mi iglesia parroquial,
donde dicen los que saben que se alzaba una mezquita.

Me guardan los cerros de La Cruz de la Misión, Pedregales,
los del Calvario y los del Olivillo...

Mi verdor, mi blancura, mis calles empinadas, mis burros-taxis,
mi clima, mi ambiente y mi talle me hacen más Mijas que nunca.

¿No son buenas razones para conocerme?

LIBROS CON SON FLAMENCO: DON GITANO


Aunque este libro del dublinés Walter F. Starkie es una extraordinaria muestra de la literatura de viajes, lo incluyo en este apartado por sus muchas citas y pasajes sobre el flamenco, que se hacen más abundantes en la segunda parte de la publicación dedicada íntegramente a Andalucía. No tiene desperdicio, por ejemplo, la narración "La fiesta en Triana", "El Sacro Monte", "La ciudad cantora de las Alpujarras" o las páginas dedicadas al Puerto de Santa María, Cádiz y Sevilla.
El libro se escribió el año 1935 y se publicó en Inglaterra y América al año siguiente, conociendo su edición española, con traducción de Antonio Espina, el año 1944. Precisamente, esta edición es facsímil de la de ese año que anotamos.

Libro de viaje muy entretenido en el que también podemos apreciar de primera mano muchas singularidades de personajes gitanos de la época.


Edita: Diputación Provincial de Granada
Ciudad: Granada-1985
Páginas: 429
ISBN: 84-505-1618-8
Depósito Legal: GR-560/1985

domingo, 10 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LA CALLE DORNILLO, EL REINO DE LA HUMEDAD Y EL AGUA PODRIDA


(Artículo publicado el 12 de marzo de 1977 en el diario Nueva Andalucía)


Otra Triana perdida aparece en nuestras páginas: la de las calles solitarias, construidas en años donde los "palmetes" estaban a la orden del día; Triana de suburbios sórdidos, inhóspitos, con olor a humedad y sabor a cieno, perdidos en los resquicios casi despreciados de las grandes urbanizaciones.

La calle Dornillo se encuentra situada en la parte suroeste de la ciudad y en la parte norte de Triana, consta de una sola vía sin asfaltar donde viven 23 familias, y está construida en la vaguada denominada "Haza del Teniente", cercada por su parte sur por el Núcleo Santa Ana y por la norte con el puente del Patrocinio y capilla del mismo nombre, limita con el antiguo tejar de Santas Justa y Rufina y el muro de contención, y en su costado trasero con un inmundo descampado y criadero de roedores y la calle (?) Tejares. Su centro: humedad, cloaca, agua y barro. Un corazón de ciénaga.

Decíamos lo de los "palmetes" porque, en el tiempo que se construyó esta calle -alrededor del año cincuenta-, el Ayuntamiento no daba permiso para construir, pero sí dio permiso para la parcelación del terreno, propiedad de un teniente del ejército por el que viene la denominación de la Haza; acusándose a estos vecinos, no pocas veces, de propiedad ilegal, cuando ellos compraron los terrenos parcelados.

En el año 1972 empezaron los problemas de la expropiación -en este caso, forzosa- por parte del Ministerio de la Vivienda. El problema se agudiza. Por un lado, los verdaderos propietarios no quieren abandonar su lugar de residencia, ya que alegan que el propietario tiene derecho a seguir viviendo en su propiedad; por otra, los arrendatarios de algunas de las viviendas están deseando que expropien para que les entreguen un piso en cualquier barriada de la periferia y, por una tercera parte, los habitantes viven en condiciones infrahumanas a causa del agua depositada en la vaguada y que se filtra a las viviendas.

Con esto el problema se agrava aún más. Ya no es sólo el tira y afloja entre propietarios y arredantarios, sino las condiciones de habitabilidad de las casas que es, en definitiva, por lo que la casi desconocida calle Dornillo saltó a las páginas y ondas de la información al principio del mes de febrero, a causa de una manifestación de mujeres residentes en la citada calle por la que forma la espina dorsal del barrio trianero: la calle de San Jacinto. No pedían pisos, no querían dinero, querían escucha a sus problemas y soluciones a los mismos. Planteemos el problema desde el principio. Partimos de la base de una malísima infraestructura general en la ordenación del subsuelo de Sevilla. Las obras de alcantarillado, por lo general, están realizadas no de acuerdo con un eficiente y serio plan de ordenación y sí en "plan compadre", que es lo que se ha estilado desde hace muchos años por estos lares, y sigue estilándose.

Refiriéndonos concretamente al terreno sobre el que se asienta la calle Dornillo, diremos que es terreno de relleno, frágil e inconsistente, así como el de los alrededores (Numancia y Santa Ana), y las tuberías, al estar montadas en estos terrenos, y deficientemente, ceden y se desconectan, cuando no se rompen, originándose los ya tan consabidos escapes de agua y, con ellos, los temidos y peligrosos socavones. Preguntando a los vecinos, entrando en muchas de las casas que forman esta sola calle, y observando detenidamente los alrededores de la misma, podemos asegurar (los vecinos lo han confirmado a través de muchos escritos sin respuesta) que el agua existente en la vaguada a espalda de la calle Dornillo, y a causa de los múltiples problemas que se están creando con este salidero, no proviene -como dijo Emasesa- de filtraciones del río, ya que giramos también una visita a la Vega de Triana, con construcciones a más bajo nivel que las de la citada calle, sin encontrar la más remota señal de filtraciones.
Los vecinos nos comentan que los problemas vienen sucediéndose desde la construcción de las barriadas colindantes y afirman que las flitraciones vienen de una tubería de agua potable, perteneciente a uno de estos núcleos, que ha roto alguna de sus arquetas, probándose asimismo que en varias de las torres del núcleo Santa Ana apenas si sube el agua.

Por otra parte -siempre según los vecinos- se han hecho análisis de las aguas origen de las filtraciones, comprobándose su potabilidad, quejándose de la inconsciencia de que una red de agua potable se vaya al subsuelo por el camino de las despreocupaciones.
Desde el día 18 de enero está el servicio de bomberos sacando agua de la hondonada, y el problema no sólo no desaparece sino que aún se agudiza más, ya que el agua no deja de salir y los muros de las casas -lo hemos podido comprobar- y las paredes están mojados, y en alguna de ellas con serios deterioros, amén del apurgamiento de ropas y enseres y de las consecuencias de bronquitis para casi todos los habitantes del sector.

Hay familias que han tenido que evacuarse con sus hijos a casa de los padres o familiares, y la mayoría de los habitantes que permanecen tienen que dormir con gruesos cartones, utilizados como penoso aislante entre el somier y el colchón.

El problema existe. El agua corre y nada se soluciona. Y nos pensamos, igual que los vecinos, que los bomberos no van a estar toda la vida allí, y que las misteriosas filtraciones deben tener alguna solución, como, por ejemplo, la de tomarse el asunto en serio, sin dar tantos pares y nones, porque es muy cierto que, además de los gravísimos problemas que están soportando estas familias, muchos miles de litros de agua potable se están desperdiciando. Y no siempre las vacas gordas de los años lluviosos están a la orden del día.

La calle Dornillo es otra de las calles de una Triana que no se ve desde el puente.


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (18)


Sol.
Que no hay corrida sin sol,
que el capote nos desplega
su corazón de grosella sin su bendición.

Sol.
Que la verónica quiere
que un haz de su luz la lleve,
mano baja, giro breve,
jugando con el pitón.

Sol.
Sol de las amanecidas.
Sol de todas las corridas.
Y sol que se va al Poniente
aunque no sepa la gente
que ya el Poniente no es vida.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DIEZ AÑOS A COMPÁS


Este libro, lujosamente editado, recoge la historia de los diez primeros años de la Distinción "Compás del Cante", creada y auspiciada por el Grupo Cruzcampo. Desde la primera entregada a Manuel Mairena en 1984 hasta la décima, concedida a Mario Maya, pasando por estas páginas todos los demás premiados: Fosforito, Chano Lobato, Paco de Lucía, Pilar López, Fernanda de Utrera, Manolo Sanlúcar, Farruco y José Menese. El libro muestra también todas las actividades que se realizaron en esta década, como el Día de Honor de la Cruzcampo en la Expo'92 cuya gala se dedicó íntegramente al flamenco; la edición de los libros "Andalucía, gloria y compás" y "Homenaje al Arte Flamenco"; la dedicación del XXXVI Potaje Gitano de Utrera al Grupo Cruzcampo; la entrega de "La Higuera Flamenca" en Huelva a don Enrique Osborne; la hermosa publicación "Antonio Mairena, veinte perfiles de un maestro"; el homenaje a don Enrique Osborne por parte de los miembros del Jurado de la Distinción; los treinta dibujos de Capuletti que se insertaban cada año en las carpetas de las convocatorias y un álbum de recuerdos fotográficos de los diez años del "Compás". En él se insertan también las diez portadas de las carpetas anuales.
Un libro interesante para recoger el resultado de todas esas noches memorables que muchos de nosotros tuvimos la suerte de degustar en las cenas de gala del Alfonso XIII.


Edita: Ediciones Giralda para el Grupo Cruzcampo, S.A.
Ciudad: Sevilla-1995
Páginas: 165
ISBN: 84-88409-11-7
Depósito Legal: NA-140-1995

sábado, 9 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LA CALLE TEJARES


(Este artículo se publicó en el diario "Nueva Andalucía" el día 23 de marzo de 1977)

Decíamos en nuestro comentario sobre los problemas de Numancia y zonas adyacentes (Triana Norte) que el comentario sobre la calle Tejares, aunque incluida en esta zona, necesitaba de un espacio aparte dadas las circunstancias problemáticas de la misma. El asunto viene de largo. La calle Tejares, en razón por los muchos hornos que en ella había, siempre recibió la denominación de "calle abierta" desde Alfarería al campo. Claro que el campo, en razón del tiempo -nos referimos al campo "urbano"- cobró un valor importante.

Hasta 1859, según el nomenclátor de la ciudad, era una calle sin nombre, otorgándosele entonces el de Tejares por las razones antes citadas. El único testigo que quedó como testigo de una época pasada -aunque sin funcionar- es el de Santa Justa y Rufina, situado al final de la calle, casi pegando al muro de contención y dedicado a chatarrería.

En sustitución de los tejares -tiempos de abundante especulación- se izaron núcleos residenciales que dejaron a la citada calle más deteriorada que se la encontraron, ya que no hubo ni una sola constructora que decidiera echar un poco de asfalto en su parte correspondiente. Lo que nos da a entender que bien el terreno por urbanizar pertenece al Ayuntamiento o que éste no ha obligado -por los motivos que fuesen- a las empresas de construcción para que lo realizasen antes de le recepción o entrega de los núcleos al municipio.

Desde 1859 hasta nuestros días, la calle Tejares ha padecido 118 años de continuos olvidos y de peticiones sin realizar. Tal vez sea porque la municipalidad, desde su creación, siempre la haya considerado como un "vacie", denominación que debe tomar en futuros callejeros, ya que son innumerables los vertederos de basura que contiene.

La asociación familiar de Numancia y zonas adyacentes envió a la Alcaldía, con fecha 23 de septiembre de 1975, un escrito en el que se planteaban los problemas de esta calle: descuido y abandono; falta de pavimentación, con los consiguientes baches y desniveles, agravándose el problema con las lluvias hasta hacerse totalmente intransitable; falta total de iluminación eléctrica; existencia de vacies de basuras, para los que pedían posterior vallado, etc.

Ante el mutismo de la Alcaldía, los vecinos, con fecha 2 de febrero del pasado año, vuelven a enviar un ecrito en los mismos términos, aunque los problemas, dado el abandono por parte de las autoridades, iban agravándose por día. El estado de la calle Tejares es lamentable y penoso. Su ambiente, insalubre.

Partiendo de Alfarería, nos encontramos en primer lugar con el núcleo de viviendas "Virgen de la Estrella". En la acera de enfrente -aunque sin aceras- se encuentra otro núcleo mayor que el anterior: "Virgen de la Amargura". Más abajo, con dirección al muro de contención y a un lado y otro de la calle, casi todas sus edificaciones (?) son talleres de automóviles, almacenes y algunas pocas y pobres casas particulares. A continuación se encuentra el núcleo Numancia, con entrada o salida por esta calle o Manuel Arellano, con la que se comunica. Seguidamente, y a lo largo de una valla que separa unos talleres, los vacies se continuan, encontrándose la propia calle convertida en un puro estercolero, donde pueden encontrarse desde restos de maderas de las carpinterías cercanas, materiales de derribos o multitud de objetos y muebles inservibles de los núcleos colindantes. Pegada a este gran vacie, tal vez para que nada desentone, una vaquería ofrece su mal olor y su fisonomía de techos de latas, y unos pasos más adelante -pegado al vacie, también- el recreo de una guardería infantil -"Benjamín"- despliega las risas de los pequeños junto al insoportable olor tóxico de las basuras quemadas.

Quizás en nuestra ciudad gritar sea clamar en el desierto, porque parece como si las críticas y denuncias resbalasen a las papeleras de las oficinas de la Plaza Nueva o de la Tenencia de Alcaldía, que en no pocos casos sólo dan como solución el encogimiento de hombros o la frase final de: -"No hay dinero". Lástima que los contribuyentes tengan que aguantarse con estas soluciones o, en su defecto, actuar por su cuenta, como fue el caso de parte del muro de la calle Manuel Arellano.

El problema de la calle Tejares es urgente. Urgente de una planificación a fondo que parece no llegar nunca. El pasado día 29 de enero, la prensa local se hacía eco de una noticia procedente de la Alcaldía y que reflejaba la dotación económica de algunas subastas convocadas. Entre otras calles de nuestra ciudad, se encontraban las calles de la zona norte de Triana: Crucero Baleares y acondicionamiento de la pavimentación de la calle Tejares, con una dotación económica de 4.513.334 pesetas, sin que, al parecer, se hayan adjudicado las obras.

Las cosas de palacio van despacio, reza un antiguo refrán; pero ya va siendo hora de que se haga un poco por agilizarlas si no queremos encontrarnos con más estercoleros, más ratas, más baches y, por supuesto, con menos colaboración por parte de las asociaciones de vecinos, que están hartas de llamar a las puertas municipales escuchando, en el mejor de los casos, una vaga promesa por respuesta.


(Fotos: Asociación de Vecinos "Triana Norte". Texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (17)


Roja y gualda unas banderas;
otras, menos, verdiblancas.

El trío de sangre y de oro.
El par, de paz y esperanza.

La sombra y sol de una vida
que sobre la cal se clava
jugando con un cartel:
6 toros 6. Tres espadas.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DIEGO CLAVEL, MAGISTERIO Y HONDURA DEL CANTAOR SEVILLANO


Quien quiera saber todo sobre el cantaor morisco Diego Andrade Martagón, "Diego Clavel", no tendrá más remedio que acudir a esta excelente biografía que hace del cantaor un gran aficionado y experto como Salvador Arias Nieto, amante a partes iguales de los mundos del cante y el toreo.

Nada se deja en el olvido, desde sus inicios hasta la fecha de la impresión del libro en 1993. Sus vivencias, sus primeros pasos artísticos, su participación en los concursos de toda la geografía andaluza, sus grabaciones, los comentarios críticos o laudatorios de los especialistas en la materia, sus premios, los libros que hablan de él y de su arte, sus antologías, sus premios y homenajes, y sus coplas, porque Diego, amén de cantar, compone sus propias letras.

Si a nadie ha dejado indiferente Diego Clavel encima de un escenario, menos lo deja en esta distancia corta de una biografía desapasionada, en la que cuenta lo que ha vivido y cómo.

Libro muy interesante para los amantes de las biografías de los artistas flamencos.


Edita: El Autor
Ciudad: Santander-1993
Páginas: 173
ISBN: 84-87464-67-X
Depósito Legal: SA-17-1993

viernes, 8 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LOS NUEVOS NÚCLEOS DE LA PARTE NORTE



(Este artículo se publicó, en las dos páginas centrales del diario "Nueva Andalucía", el día 19 de marzo de 1977)


En la zona norte de Triana, y alrededor de su arteria principal (calle Manuel Arellano), se abren multitud de nuevas barriadas o urbanizaciones -como se denominan ahora, con cara a una mayor comercialización-, o bien, núcleos residenciales.

En los nomenclátor antiguos de la ciudad, describían a la calle Manuel Arellano como vía que iba de Procurador al campo. El campo -en su mayoría tejares de ladrillos- tomó valor, se construyeron estas edificaciones y, en poco menos de seis o siete años, surgieron abundantes problemas.

A un lado y otro de la arteria citada, y casi por orden de localización, se encuentran los siguientes núcleos o edificaciones: el que toma el nombre de la propia calle Manuel Arellano (construido en parte de terrenos pertenecientes a la antigua fábrica de cristales), Josefa Ramos de la Orden, Numancia, Nuestra Señora de la Esperanza (construido en 1969, con salida o entrada por Manuel Arellano y San Vicente de Paul), Crucero Baleares (1970) y Santa Ana (construida en terrenos del antiguo Tejar del Moro por la misma fecha).

En torno a estos seis núcleos residenciales se eleva el común denominador de casi todas las barriadas sevillanas: la desatención absoluta por parte de los organismos competentes. Porque los problemas sevillanos, en general, nunca se solucionan desde la Plaza Nueva, proliferan en Sevilla las asociaciones de vecinos, que son, sin duda, alguna, las que están realizando, a todos los niveles, una labor social de envergadura. Burocracia y buenas palabras sin soluciones, sobran. La Asociación Familiar "Numancia y Zonas Adyacentes" va funcionando contra reloj, avanzando metros perdidos en años difíciles. Sus estatutos están en trámite de legalización. Sus primeras victorias -aunque pueden contarse con los dedos de la mano- parece que están dando fruto. El boletín que, bajo el encabezamiento de la asociación y la localización de Triana Norte, imprimen, va por el número cuatro. En él se recogen los problemas especiales de la zona, que no son pocos, y que intentaremos plasmar en su medida.

Uno de los grandes problemas con los que se encuentran estos núcleos "residenciales" es el de la contaminación. Contaminación descarada y amparada por los organismos pertinentes, ya que, durante más de cinco años, no se han evitado. La contaminación procede, por una parte, de los hornos situados en la famosa Vega de Triana, a los que, por si fuera poco, se une uno más de reciente construcción -a unos cincuenta metros de estas urbanizaciones- sin que se haya impedido la obra. Los hornos -famosos hornos de ladrillos de taco- están situados casi al pie de núcleos donde la habitabilidad se hace asfixiante los días de cochura, llenando paredes, cortinas, muebles y pulmones -que es lo principal- del humo grasiento de los mismos.

Por otra parte, pasando el muro de defensa y a la misma altura de los hornos, se queman los desperdicios -latas de pinturas en su mayoría- procedentes de Astilleros Españoles, que dejan en el ambiente de estos núcleos y de sus habitantes el fuerte e insoportable olor del material quemado. Además de estos factores importantísimos de contaminación, existen quemaderos de basura procedentes de obras y derribos. Sumando estas tres resultantes (hornos, astilleros y basuras) los núcleos adquieren el perfil de un gran incendio, en el que, a pesar de no existir víctimas reales ni bomberos, sí existe un alto grado de peligrosidad para todos los habitantes de la zona norte de Triana.

Pero éste es sólo un punto. Pasemos al segundo. La vía del ferrocarril, empleada por la empresa "Campsa" para el transporte de combustible, dista unos diez metros de la barriada más próxima: Santa Ana. Los chiquillos -hastiados de tantos polideportivos inexistentes- quieren jugar, y qué mejor que con el tren crecido de sus años infantiles. Como campo de deportes, utilizan la vía en plan experimental. Discípulos de Nerón, utilizan los raíles para quemar rastrojos, con el peligro -el día menos pensado- de que, a causa de una salida de combustible, pueda resultar una tragedia. Tragedia a la que, rápidamente, se adherirán en condolencia todas las fuerzas de la ciudad, cuando ya la cosa no tenga solución. El remedio que la Asociación de Vecinos de la zona norte de Triana plantea es la construcción de una tapia que aísle el paso a la vía férrea de la grey infantil, y un paso elevado hasta el muro de contención para que puedan pasar los vecinos y trabajadores de la Vega sin necesidad de romper las frágiles vallas antes existentes. El peligro está en pie a falta de una solución urgente, sin tantos "trámites burocráticos". Los vecinos de la zona norte no quieren aportar para su solución la vida de cualquier niño y esperan, por lo tanto, una respuesta concreta.

Y la tapia: el muro de la vergüenza de una Triana que se está muriendo de la misma enfermedad. Dividiendo la calle Manuel Arellano y el núcleo Crucero Baleares, se encuentra este muro de unos sesenta metros de largo por casi cuatro de alto, aislando a varias barriadas y convertido en encubridor de basuras, vivienda de roedores y cable funambulista para niños arriesgados. Hace pocos días -concretamente el 6- los vecinos de esta zona -después de continuos llamamientos a la Tenencia de Alcaldía para la solución del problema- derribaron, en un ambiente de hermandad y unión, dos de los gruesos y anchos paños del citado muro, para dar paso de salida al núcleo Crucero Baleares, cerrado sistemáticamente por desidia del ayuntamiento.

Ante tales problemas, la Asociación acudió a la Tenencia de Alcaldía trianera, comunicándoles su titular que había salido a subasta el derribo del muro y la limpieza de terrenos -propiedad del propio ayuntamiento-, así como el acondicionamiento de la calle Crucero Baleares, por un importe de 4.392.779 pesetas (29 de enero de 1977), pero que no había podido ser factible, y que si querían tirar el muro que lo tirasen y que presenciaría él mismo la demolición. No nos imaginamos -nos comentaban los vecinos- cómo pueden efectuarse las obras realizadas en el centro de la ciudad, para las que parece ha sobrado dinero, dejando a nuestro libre albedrío la solución de unos problemas que deben ser resueltos por ellos, ya que, como los demás ciudadanos, pagamos nuestros elevados impuestos -muchas veces por causas desconocidas- para la solución de los mismos.

Pero ahí no para el carro. Aún hay más. Además de los problemas generales de infraestructuras de las nuevas edificaciones, poco controladas y suficientemente malogradas en cuanto a sus condiciones (caso de Santa Ana con el alcantarillado, zonas ajardinadas, parque infantil, todo muy bonito en la maqueta pero inexistentes), los problemas se multiplican. En cuanto a la sanidad, es inconcebible que una población como Triana, que rebasa en mucho el censo de muchas capitales españolas, sólo tenga un ambulatorio de la Seguridad Social: Amante Laffón, con un servicio deprimente y cabreante, lleno de irregularidades, y otro especializado, pasando la otra orilla, en Marqués de Paradas. Sanidad falta, igualmente, en los mercados, tres actualmente en la zona: Mercadillo de la plaza de San Martín de Porres, Josefa Ramos de la Orden y Mercado Central de Triana, histórico por su emplazamiento pero deprimente en cuanto a conservación y limpieza, a pesar de existir (?) cierto organismo que debe cuidar el problema.

Y llegamos al principal de los problemas: los niños, los hombres del mañana que, sin duda, deben crecer en otro ambiente muy distinto al nuestro. Al problema se une la falta de escuelas, educación escolar deficiente y peligrosos problemas de tránsito camino de los poquísimos centros escolares. Comencemos por una sola nota de los colegios existentes: José María Izquierdo, colegio estatal que, además de insuficiente, tiene problemas de desdobles y está en malas condiciones; José María del Campo -conocido por Reina Victoria-, adonde tiene que trasladarse, por fuerza, parte de la población de la zona norte, aun estando el citado colegio con claros síntomas de ruina. El de la barriada de La Dársena -en periodo de éxodo- no funciona desde hace tres años. Y los restantes (Santa Cecilia, Sara María, Salesianos, Virgen de la O y Nuestra Señora del Rosario) son de carácter privado, sin haber olido los padres el tan aireado sabor de la enseñanza gratuita. A este problema escolar se une la peligrosidad de las accesos a los citados colegios, autores de más de un disgusto y provocadores de la justa y gran manifestación del pasado día 15, en la que hombres, mujeres y niños cortaron el tráfico durante más de una hora a las puertas del José María Izquierdo.

Radica el problema en la inexistencia de semáforos o pasos cebras -pocos respetados éstos en nuestra ciudad- en los accesos a los centros escolares. El cruce de Manuel Arellano con Procurador y su transversal Clara de Jesús Montero es peligrosísimo para los niños que caminan al de la Virgen de la O (barriada de la Esperanza) o Nuestra Señora del Rosario. Los vecinos de la Asociación Familiar de Numancia y Zonas Adyacentes, en protección de sus propias familias, tuvieron que lanzarse a la calle, en un gesto de petición rebelde en contra de tanta burocracia sedentaria, esperando de los organismos y del teniente de alcalde solución a estos problemas, que si no se resuelven tendrán que ser solucionados con el afán de unos cuantos hombres, de unas cuantas familias -muchas- que no quieren vivir presas de la contaminación y la basura, ni pensar -sería horrible- en la posibilidad de un accidente de sus hijos, cuando ellos, antes que nadie, aportaron unas soluciones que, creen, no será difícil de solucionar por parte de los organismos competentes, que alguna vez al menos deberán demostrar que son representativos de la sociedad.

La zona correspondiente a la calle Tejares, dados sus enormes problemas, la dejaremos para un próximo encuentro con esta Triana que, a pesar del famoso mirador, NO SE VE DESDE EL PUENTE.


(Texto y foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (16)


Negros, blancos, grises, bayos, ruanos, tordillos...
Crines largas. Larga cola. Campeón del Terciaro que creció en belleza con el paso del tiempo.
Mudos hoy sus respingos, quedaron para siempre, como anónimos testigos,
las herraduras -dicen que dan suerte- que abrieron mil caminos
por entre Ronda y hacia la mar cercana.

¿Cuántos caminos sembraron
de huellas contrabandistas
estos camperos zapatos?

LIBROS CON SON FLAMENCO: DIDÁCTICA DEL CANTE JONDO


Son muchos los libros de opinión sobre el cante flamenco, y éste de Andrés Salom se suma a los ya existentes: ¿por qué flamenco?, lugares geográficos, diversos periodos en su desarrollo, etc. Cada escritor sobre este tema se basa, por regla general, en lo ya escrito con algunas opiniones particulares, por los que casi todos se suelen parecer como dos gotas de agua.

El libro se divide en dos apartados diferentes. Mientras que la primera parte quiere desarrollar el mundo flamenco por medio de once capítulos, desde los orígenes a la guitarra y otros acompañamientos, la segunda está conformada por amplio apéndice con el estudio de todos los palos del cante en general, apoyado por el consejo de una discografía básica.

Siempre es interesante acercarse a la opinión de los escritores y estudiosos sobre el tema, aunque repito que, salvo visiones particularísimas, suelen repetirse los textos cuando no se abordan desde la perspectiva de un ensayo riguroso.


Edita: Ediciones 23-27
Ciudad: Murcia-1976
Páginas: 155
ISBN: 84-85178-14-9
Depósito Legal: MU-156-76

jueves, 7 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LA BARRIADA DE LA DÁRSENA


Con el título genérico de "La Triana que no se ve desde el puente", en el año 1977 inicié una serie de artículos en el diario "Nueva Andalucía" denunciando todos los problemas que tenía el arrabal por aquellos años. En esta ocasión, 16 de marzo de 1977, la página, en grandes caracteres llevaba el siguiente título: LA DÁRSENA, QUE ESTÁ EMIGRANDO AL POLÍGONO SUR. Decía así:

Según papeles oficiales -incluido un plano general de ordenación urbana, correspondiente a mayo de 1945- la barriada de La Dársena se denominaba de "Vázquez Armero" por el nombre del alcalde que tuvo la ciudad en el año correspondiente al periodo 1917-1918, y propietario, a su vez, de los terrenos sobre los que se construyó la barriada, que pasaron al Patronato Municipal de Casas Baratas.

Los primitivos vecinos de La Dársena vinieron a vivir a esta otra parte del río después de ser expropiados, forzosamente, de la antigua barriada de San José -suburbio tomado como el "lejío" trianero-, enclavada en las cercanías de la Cartuja, sobre el terreno del antiguo cementerio del mismo nombre.

La barriada de La Dársena se construyó por el Patronato citado el año 1933. Las viviendas constan de dos dormitorios, un pequeño comedor, una cocina pequeñísima y el servicio de una sola pieza.

La barriada linda por la parte más cercana al río con una vía férrea destinada a transporte de carburantes, al sur con la Avenida de Coria y paso elevado hasta la carretera de San Juan (muro de contención), al norte con la barriada de Santa María y al este con el asilo de ancianos de la Fundación Carrere. Consta de trece calles con nombres correspondientes a diversas ciudades españolas: Albacete, Alicante, Almería, Cáceres, Ciudad Real, Coruña, Jaén, Murcia, Orense, Pontevedra, Toledo, Valladolid y Vitoria. Calles cerradas al tráfico por la estrechez de las mismas, exceptuando las correspondientes al acceso del grupo escolar (clausurado hace tres años) y Avenida de Coria.

Los problemas planteados en esta barriada hace poco más de cuatro años son importantes y queremos plasmarlos después de haber conversado largamente con la Comisión de Vecinos, gestora de la difícil tarea de la evacuación de la barriada a otra de nueva ejecución construida en terrenos del Polígono Sur, en su parte lindante con la carretera de Su Eminencia y el cruce de la carretera de Utrera.
En la actual bariada de La Dársena viven un total de 275 familias, en condición de renta, contando con 136 niños en edad escolar.
Los problemas empezaron a plantearse en el año 1971, cuando el Patronato quiso llevar a cabo la expropiación de terrenos para especular con un suelo que, sin duda alguna, reportaría más pingües beneficios que los obtenidos por una renta que oscila entre las 60 y 500 pesetas mensuales. El problema se calló porque los vecinos no apoyaban las condiciones impuestas por el Patronato, ya que salían seriamente perjudicados.

Pero el terreno empieza a cobrar valor. Con los antiguos tejares se especuló a gusto y sin problemas. Crecen los núcleos de moderna habitabilidad: Santa María, Santa Ana, Santa Cecilia, Baleares, Agentes Comerciales, etc., y la barriada de La Dársena permanecía inamovible. Sus viejos y calurosos techos de uralita y su formación baja de casitas de una sola planta, contrastaba fuertemente en un paisaje crecido en pocos años, lleno de torres de once pisos. La Dársena -al igual que los otros terrenos colindantes- era un sitio ideal para levantar estos mostruos locales y gananciosos de estructuras de hormigón y hierro.

A partir de aquí empieza la expropiación y, con ella, los múltiples problemas de los vecinos. Todos quieren un piso. Todos lo van a tener dentro de poco. Cuarenta y tres años viviendo bajo una calurosa uralita y, por suelo, una tremenda humedad, debida a los problemas de infraestructura, pesan en el cuerpo. Y aquí empieza el problema: en la forma de adjudicación de las viviendas y locales; en la escolarización de los niños en una barriada de nueva creación que, por los problemas burocráticos que sean, no ha previsto un grupo escolar; en el éxodo forzoso a que tienen que someterse los habitantes de La Dársena, después de vivir media vida en este sector donde va a especularse con unos terrenos a los que tienen "prioridad" de volver -una vez construido en ellos-, pero pagando 350.000 pesetas de entrada, más costosas mensualidades, ya que no van a construirse viviendas sociales.

Para compensar la pérdida de sus viviendas actuales (propiedad, como dijimos del Patronato) y dejar el terreno de 24.600 metros cuadrados que suma el global de la barriada, la entrada de los nuevos pisos -pertenecientes del Ministerio de la Vivienda- del Polígono Sur la paga el Patronato (unas 50.000 pesetas) efectuando la adjudicación, conjuntamente, el organismo citado y la comisión de vecinos, con el objeto de repartir las viviendas según tamaño y conforme a las necesidades de cada familia (preferencia de los pisos bajos a personas mayores, unión de familiares en un mismo bloque de viviendas, etc.)

Pero el gran problema no radica en la distribución de las citadas viviendas -58, 69 y 80 metros cuadrados. respectivamente, según las necesidades-, ya que ha sido resuelto a través de la propia comisión de vecinos. El gran problema radica en los locales comerciales. Tres industrias son las que viven continuamente, a lo largo de todo el año, de su propio vecindario: una taberna-bar, una tienda de comestibles y una peluquería de señoras. Industrias que acabarán en la miseria si, al concederse las viviendas -de las que ellos también serán futuros inquilinos-, no se les entrega el local, locales que el Ministerio de la Vivienda quiere sacar a subasta en vez de concedérselos por adjudicación directa, que es lo que los industriales, justamente, reclaman.

Los vecinos están hablando, pataleando -como suele decirse- en un solo bloque, para que se haga justicia a estos modestos industriales que no pueden desprenderse, momentáneamente, de una cantidad de dinero para participar en una subasta que la ganará -si el Ministerio sigue en sus trece de la puja- aquel que más dinero tenga y no el que verdaderamente lleva defendiendo su negocio durante cuarenta y tres años dentro de una barriada con la que se va a especular. Éste, en realidad, es el más gordo de los problemas de los "emigrados" trianeros. Y decimos que es el más gordo y no el único, porque se unen muchos más no menos importantes.

Decíamos que hacía tres años, aproximadamente, que se cerró el grupo escolar de La Dársena, que tenía una población de 136 niños en edad de escolarización, y que tuvieron que sufrir el periodo de adaptación en otros grupos escolares nacionales (San José de Calasanz, Elena Canel y José María Izquierdo), amén de grupos particulares: Salesianos, Protectorado, etc., con el consiguiente problema de acoplamiento y distancias. Éste, nuevamente, es otro de los problemas que se le plantea a los habitantes de La Dársena: el traslado a otro sector donde no se ha tenido en cuenta la población en edad escolar y, lo que es peor, la cantidad de niños que irán sumándose anualmente.

Nuestro cometido de información está cubierto. Se han expuesto los problemas principales de este núcleo de población que -como nómadas de tiempos imperativos- tendrán que abandonar la orilla trianera para acercarse al cauce del Guadaira, no sólo con la tara de gastos de traslados, enganches de agua y luz, rentas superiores, etc., sino con la pena de tener que abandonar sus casas, su pequeña patria, después de cuarenta y tres años, y con el susto en la espalda de que algunos de los compañeros, convecinos y amigos queden en la más tremenda miseria si el problema de unos pequeños locales no se soluciona.

Esta es la Triana que no se ve desde el puente. La Triana apartada de carteles turísticos y agencias de viajes tiene muchos problemas y, lo que es muy importante, enormes deseos de superarlos.


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (15)


Anfiteatro. Coso
sin toro ni torero.

Libre el sol por los arcos
y solo el callejón
de las tardes de miedo.

Descansan los pitones
y el filo del acero.

Ronda en piedras doradas
y en sombra los chiqueros.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DICCIONARIO GITANO


Ya en su día dimos a conocer en esta misma parte del blog dedicada a los libros flamencos la edición de "Apuntes del dialecto caló o gitano puro" de Barsaly Dávila y Blas Pérez (1943). En esta ocasión nos encontramos con un auténtico diccionario caló-español, español-caló, realizado por dos gitanos jienneses que han rastreado en la tradición oral de los gitanos viejos y en multitud de archivos, dándose la circunstancia de que uno de ellos, Pablo Moreno Castro, era analfabeto y se preocupó de aprender a leer y escribir para llevar a cabo esta obra con la colaboración de Juan Carrillo Reyes.

Diccionario muy interesante para los lingüistas y para aquellos aficionados ávidos de conocer, aunque sólo sea en el apartado de los léxicos, una lengua que, aunque prácticamente en desuso en nuestro país, aún sigue viva entre los gitanos más ancianos.


Edita: Los autores
Ciudad: Jaén-1981
Páginas: 301
ISBN: 84-300-4410-8
Depósito Legal: J-99-1981

miércoles, 6 de octubre de 2010

DESDE MI TORRE: EL PARO, PATRIMONIO ORAL Y TANGIBLE DE LA HUMANIDAD (ANDALUZA)


Hay que ver la que están dando con hacer lo posible e imposible para que la UNESCO -que nadie sabe en definitiva a qué se dedica-, nombre, o premie, o designe al Flamenco como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. En esa lista de peticionarios acérrimos -que tampoco saben qué significa tal nominación- se encuentran todos los que dicen ser y sentirse flamencos, hasta el betunero de El Patio Sevillano, pasando, claro está, por aquellos del "pesebre" que no sabrían distinguir una soleá de una sevillana rociera. Nos jugamos la vida en ésto, en que el Flamenco, tan denostado por nuestros políticos hasta que Felipe se inventara lo de "La Bodeguiya", sea reconocido mundialmente con ese título tan largo que sí que no sirve para nada, excepto para que los asesores de la "cosa" se hayan gastado una buena millonada de euros en viajes, langostinadas varias, cosillas diversas y álbumes de fotos como recuerdo de esa lucha encarnizada con otros países que quieren, lo mismo que nosotros, que el "balumba-balumba" de El Congo también consiga tal prestigio.

A los socialistas de hoy -¡Ay, Pablo Iglesias!- no les importa que España haya rebasado en este mes los cuatro millones de parados, más de seis si contamos esos "trabajadores" que el Presidente dice que están en periodo de formación. Y a Griñán -el nuevo virrey de Andalucía- no le hace llorar que cuatro de cada diez de esos parados sea andaluz, uno de los suyos (?), uno de los que él debe defender a capa y espada. Desde el remozado Palacio de los Montpensier, la vida se tiene que ver de otra manera.

El paro no se ve, no se quiere ver desde San Telmo. A él, a este abogado subido al carro de la política -que es una primitiva con los complementarios- el paro no le va a poner la cara de té que se le puso a María de las Mercedes y a Bernarda de Utrera en su romance por bulerías. ¿Qué importa un parado más o menos? Ahora bien, el Flamenco debe ser Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. ¡Toma ya el título! Si no fuese oral, no habría cante; y si fuera tangible -aunque Antonio Mairena nos lo quiso colar con aquello de la "razón incorpórea", toda razón lo es-, posiblemente no nos sirviesen los oídos y sí las manos.

Pongamos que esa UNESCO que nadie sabe a qué se dedica, y tras abrumarse con tantas firmas rimbombantes, más la de los miles de mindundis, nos concede la distinción. ¿Qué pasa ahora? ¿Se cambia el ritmo y la sentencia de la soleá? ¿Ya no se cantaría la seguiriya de El Marrurro como debe cantarse? ¿Hay que respirar de otra manera cuando alguien cante los tangos de El Titi de Triana? ¿Se le quitará a Vallejo la "Llave" por haber tenido la mala suerte de no nacer gitano? ¿Valdrán más baratas las entradas de la Bienal? ¿Tendremos que ir todos con sombrero de ala ancha y pañuelo de lunares, o casi en pelotas como hacen los nuevos y encumbrados bailaores? Pido que alguien me explique, por ejemplo cualquiera de los muchos asesores, para qué sirve esto tan largo de nombrar.

Pero lo que sí es oral y, desgraciadamente tangible en una Andalucía que podría ser El Dorado de España y Europa, es el paro, el humillante paro, el paro del que Griñán no quiere saber ni oír nada -siendo la voz más fuerte de nuestra comunidad-; el paro que es tangible, que se puede tocar con las manos, con la vista y con las lágrimas del corazón. Si aquí no está pasando nada es porque todo el apoyo está en la familia, como pasó en los años de posguerra. Si no existiese esta solidaridad, tan tristemente seria e impuesta por las circunstancias, posiblemente nuestro presidente autonómico estaría más escondido que Léon Degrelle en Constantina, y eso del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad del Flamenco le sonaría a un chascarrillo de los que se contaban en la taberna de El Traga.

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: EL PUENTE, SÓLO ADORNO


Se publicó en la portada del vespertino "Nueva Andalucía" el día 28 de septiembre de 1976, con el siguiente pie:

Ayer se colocó en el puente de Triana la primera vigueta cajón, metálica, que junto a otra que se soldará el mes que viene, soportará los 140 metros de longitud del puente. Con este motivo, el tráfico de peatones quedó cerrado desde las ocho hasta las once de la mañana, hora en que por haber terminado el trabajo, se renaudó. Esta vigueta especial de acero A-42 pesa 85 toneladas y tiene una longitud de 50 metros.


(Fotografía: Escamilla)

POR DISTINTOS CAMINOS (14)


No se sabe si la vida les ofreció la espalda de sus espinas y desesperanzas,
o si fueron ellos -quizás más sabios- los que le dieron las espaldas a la vida.

Lentos los andares.
Corvas las espaldas.
De tantos trabajos,
las manos cansadas.
De tanto haber visto,
gacha la mirada.
De tantos problemas,
la cabeza cana.

No hay prisa ninguna
por ver el mañana.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO ILUSTRADO DEL FLAMENCO


El "Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco" era una obra totalmente necesaria que hicieron posible dos grandes escritores y estudiosos del tema como José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz. Su confección, aún sin tener que seguir la nota preliminar de los autores, tuvo que ser ardua y ciertamente difícil para que ningún término, nombre o dato se quedase fuera de la misma.

Como todos los diccionarios, ya se hace necesario, a los 22 años de la primera edición, una revisión para complementar con aquellos nuevos nombres que han ido apareciendo en los caminos del cante, el baile y el toque, sobre todo en estas dos últimas facetas del Arte Flamenco.

Esta obra, que nos recoge todos los aspectos etimológicos, históricos, artísticos, literarios, musicales, sociológicos y geográficos del flamenco, más un apéndice de cerca de 3.000 fichas de grabaciones discográficas, está profusamente ilustrado con grabados, cuadros, carteles antiguos, fotografías y programas de incalculable valor.

Es una cuidadísima edición, en dos tomos, que deben tener todos los aficionados en los anaqueles de sus bibliotecas, no sólo porque el libro es una fuente prodigiosa de datos, sino porque la sola contemplación de sus páginas es un auténtico placer para la vista.


Edita: Editorial Cinterco, S.L.
Ciudad: Madrid-1988
Páginas: 868 (2 tomos)
ISBN: 84-86365-27-9 (Obra completa)
Depósito Legal: M-28.220-1990

martes, 5 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LAS OBRAS DEL PUENTE


Esta fotografía, con su texto correspondiente, fue publicada en el diario "Nueva Andalucía" el día 13 de diciembre de 1976:

Siguen las obras del puente de Triana. Y sigue el populoso barrio aislado del resto de la ciudad. Y sigue el comercio de Triana sintiendo los efectos (no beneficiosos, desde luego) de ese aislamiento. Aunque el humor y el estoicismo trianeros saben pasar por todo. Y se han sacado de las alacenas de la inspiración una seguiriya que dice así: "Al puente de Triana/ no han podío arrumbarlo/ porque allí vive la Virgen del Carmen/ que hace milagros".


(Texto y foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (13)


Estoy segura de mí,
que fuertes torreones guardan
las nueve puertas que tengo
para que se vea mi alma.

Piedra sobre piedra, alguien
quiso tenerme encerrada.
No por celos de que un rey
el corazón me robara,
no porque el puñal del aire
dejase el hielo en mi cara.

Silenciosa me quisieron,
niña con amor guardada
para que sólo Teresa
entre rezos me cantara.

Quien no atraviese mis puertas
jamás dará con mi alma.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DEL CARANDE CON DUENDE


Estamos ante un cancionero originalísimo porque está formado por una colección de coplas flamencas escritas por alumnos de primero de B.U.P., del instituto Ramón Carande de Sevilla, alentados por el profesor, poeta y gran aficionado de lo hondo, José Cenizo Jiménez, quien ha logrado con esta obra de 44 alumnos, 22 chicos y 22 chicas, el interés de los mismos por la literatura primordial del flamenco, formada por las coplas, y hacer afición.

Con una entradilla del poeta Carmelo Guillén Acosta, que alaba la importancia de este libro, y un saludo de su coordinador, José Cenizo, la edición nos va desplegando la frescura lírica de estos alumnos que de seguro, a través de esta prueba hecha realidad, se habrán enganchado para siempre al mundo del flamenco.

Hemosa iniciativa, como hermosas son todas y cada una de las composiciones que forman esta obra singular.


Edita: Alumnos del I.B. "Ramón Carande"
Ciudad: Sevilla-1992
Páginas: 47
ISBN: 84-600-7968-6
Depósito Legal: SE-835/92
Adquisición: I.Ramon Carande. Alfonso Lasso de la Vega, 4. 41013-SEVILLA
Teléfono: 955-623703

lunes, 4 de octubre de 2010

DESDE MI TORRE: DAVID GANÓ A GOLIAT


Lo primero que habría que decir es que, aunque a regañadientes, el PSOE ha aceptado unas primarias. Esto es democracia. No es el dedo de Aznar señalando directamente a Rajoy como su sucesor. Para que Rodríguez Zapatero, a quien nadie conocía, llegase a la Moncloa, se hizo un congreso en el que, sorprendentemente, cayó el gran barón de Bono. Principios quieren las cosas. Ahora bien, dentro de los pensamientos dictatoriales que se mueven en el seno de lo que algunos entienden como democracia, a Zapatero la victoria de Tomás Gómez le ha tenido que sentar como una patada en las partes por do más duele el zapatazo, allí donde todos sabemos, donde el dolor se acusa tanto que te hace perder el sentido de la razón.

Tomás Gómez no ha querido ser un miembro más de la comparsa que pobremente se dirige desde la Moncloa, y ha querido hacer oír la voz de las bases. Trinidad Jiménez es un Goliat de la política, y máxime si aúpan su cuerpo -que parece de mujer criada en un colegio de las Irlandesas-, el propio Presidente y dos ministros de tanto poder como Rubalcaba y Blanco, ese que, como buen gallego -también lo fue Franco-, puede llevarse hablando seis horas seguidas sin decir nada y contestando con otra pregunta. ¿Qué ha pasado para que un pobre David, amenazado por la cumbre de su partido haya acertado con la pequeña piedra de la sinceridad -piedra redonda de León Felipe- en el corazón de la Moncloa?

Todos los libros tienen muchas lecturas. Yo la hice nada más leerme el guión. Después volví a releer y a marcar al margen las dudas. Por fin, sabía de seguro que Tomás Gómez ganaba. Se lo ha jugado el todo por el todo, hasta que lo echasen de su propio partido. Pero el pueblo, siempre sabio, le animó cuando disparó certeramente.

Y es que hoy, como nos pasará en el mañana próximo de las municipales y autonómicas, el pueblo, cansado de tantas promesas, sólo quiere un cambio. Pena, o no pena, que entrase una derecha que sólo se está manteniendo con la debilidad del contrario. Pero es que Zapatero ya no tiene capacidad para engañar ni siquiera a los suyos, que han sido lo únicos en votar en estas elecciones.

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: PLENAS LIBERTADES


Ya dije que las cosas en la época de la transición no fueron nada fáciles, pero los vecinos no se arredraban por nada. La fotografia está tomada en el núcleo residencial Santa Ana, y salió publicada en 26 de julio de 1977.

Los titulares fueron los siguientes: "PLENAS LIBERTADES A LOS VECINOS PARA ORGANIZAR SUS ACTIVIDADES" y "Las piden varios cientos de habitantes de Triana-Norte". Este fue el texto:

Varios centenares de firmas han conseguido los directivos de la Asociación de vecinos de Triana-Norte para el escrito que reproducimos a continuación: "Los abajo firmantes, vecinos de la zona Triana-Norte, exponemos a la opinión pública con indignación y asombro los siguientes hechos:
La reproducción de una obra de teatro popular en la barrio, cuyo título es "En un lugar de Alemania", de Patricio Chamizo, obra aprobada por la censura y de libre venta en cualquier librería, ha sido impedida por parte del Gobierno Civil por falta de permiso de Información y Turismo, Ministerio desaparecido por la reciente reforma administrativa.
Ante tales hechos, exponemos nuestra más firme repulsa a una burocracia que impide la promoción de la cultura y el esparcimiento y convivencia de los vecinos en sus barrios, al tiempo que reivindicamos plenas libertades para los vecinos y sus organismos representativos a la hora de organizar sus propias actividades."

El escrito fue puesto a la firma en unas mesas que se colocaron por el barrio junto a un cartel en el que se daba cuenta del hecho, como muestra una de las fotos de Emilio Jiménez Díaz. En la otra, un grupo de jóvenes que se congregaron junto a los peticionarios de firmas para recalcar las reivindicaciones que en él se hacen.


(Foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (12)


Quizás por estos claustros, allá por el XVI, dejara sus santas huellas la mística Teresa
y en ellos se quedasen, ancladas para siempre, las voces santas de
Pedro de Alcántara, Francisco de Borja y Juan de Ávila...

Castillo interior del alma.
Las moradas por donde andaba Teresa
mirándole a Dios la cara.

Siglo de Oro en la pluma
más santa y carmelitana.
Como torre de la fe
se alza -sobria y firme- Ávila.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DEL AMIGO Y MAESTRO MANUEL CANO


Al ser un libro escrito por mí sería casi totalmente parcial hablar de él y aconsejarlo. Pero como soy tan severo conmigo, seguro que voy a ser su mejor crítico. El libro se me requirió con prisas para incluirlo dentro del apartado de publicaciones de la VI Bienal de Arte Flamenco "Ciudad de Sevilla", correpondiente al año 1990 y dedicada al toque. Y se me pidió hablar de Manuel Cano por la gran amistad que tuve con el genial concertista y tocaor flamenco granadino; si genial como artista, extraordinario en la amistad y en la conversación.

El libro, prologado por Francisco González Ramírez, recoge una justificación de su edición y una biografía exhaustiva de Manuel Cano desde la grabación de su primer disco en 1959 hasta su muerte en 1990. En él se habla de la obra magna del concertista: "La guitarra, estudios y aportaciones al arte flamenco", y se recoge una gran antología flamenca sobre él compuesta por los poemas de Antonio Márquez, Adarver, María José Arredondo, Rafael Gómez Montero, Lola Peña, Fernando Lastra, Felipe Molina Verdejo, Miguel Salcedo Hierro, Antonio Murciano, Manuel Emilio Palomo, Manuel Moreno Facal, Manuel Benítez Carrasco y un servidor, Emilio Jiménez Díaz. Amparado por un gran álbum de fotografías del artista, en su segunda mitad se muestran al lector tres de los más importantes escritos de Manuel Cano sobre la aportación de la guitarra al flamenco.

Libro sin otras pretensiones que dar a conocer la vida y obra del gran concertista granadino.


Edita: La Cruz del Campo, S.A.
Ciudad: Sevilla-1990
Páginas: 95
ISBN: 84-86080-38-X
Depósito Legal: SE-1478-1990
Adquisición: Librerías de viejo.

domingo, 3 de octubre de 2010

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: PELIGRO EN LA PLAZA DE CHAPINA


Cuando comenzaron a cargarse toda la plaza de Chapina, en este estado quedó este poste de teléfonos. La fotografía salió en portada en el diario "Nueva Andalucía" el 26 de marzo de 1977, y llevaba el siguiente texto:

El peligro no está, por supuesto, en la fiereza de ese "King Kong" publicitario que espanta a los aviones como si fueran moscas y que, por supuesto, si le viniera en gana, se engulliría unos cuantos viandantes como merienda. El peligro -real, no imaginario- serio, no en plan de broma, está en el poste del tendido telefónico en difícil y extraño equilibrio en la trianera plaza de Chapina. No sabemos por qué raras causas el poste quedó así, medio sostenido por una maraña de cables, en espera de que alguien venga a quitarlo o, cuando menos, a ponerlo derecho. Mientras sí, mientras no, es un peligro para todos los peatones, porque el poste puede cansarse de hacer "el pino" y le va a propinar al viandante de turno un buen coscorrón.


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (11)


Iglesias y conventos pueblan mi vientre ciliciado por la piedra.
El gótico ojival, el arte renacentista y el románico dejaron sus huellas sobre mi cuerpo.
Los maestros Berruguete y Vasco de la Zarza hicieron sus retablos.
Mi catedral mi iglesia de san Vicente y mi convento de santo Tomás son,
entre otros, mis mejores avales para enseñar al mundo.

El silencio es como una masa espesa y grita más en el espacio que las mismas palabras.
La piedra, curtida por el tiempo, se hace grave sobre el paisaje que riega el Adaja,
el único cantarín, aunque sobrio, por las altitudes domde me alzo como Abula.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DE LAS DANZAS Y ANDANZAS DE ENRIQUE EL COJO


Como ya hiciera con Pepe el de la Matrona, Pericón y El Borrico de Jerez, José Luis Ortiz Nuevo recoge, ordena y escribe las memorias de Enrique Jiménez Mendoza, más conocido como Enrique El Cojo. Es una delicia este tipo de memorias, porque el protagonista va contando toda su vida de corrido, como si se la contase a un antiguo amigo, incidiendo en aquellos tiempos de más esplendor personal y artístico y en los de las miserias comunes. Con esta saga de memorias, Ortiz Nuevo siguió la senda que dejase marcada para siempre el gran Manuel Chaves Nogales cuando hizo lo propio, señalando el camino, con el genial Juan Belmonte.

El oyente de primera mano de estas memorias divide el libro el libro en cinco tiempos o cinco movimientos: "Razón de infancia", "Tiempo de aprender", "Una academia muy particular", "Flamenco, cabaré y otras aventuras y, tras un selecto álbum de fotografías de Enrique, "Y to me salía bien".

Quien quiera saber de la vida y obra, esperanzas y desesperanzas de este extremeño que logró la fama en Sevilla, tiene que leer este libro: ameno, ágil y muy interesante, en el que se nos muestra la Sevilla de aquellos años y cuántas figuras importantes salieron de su pequeña academia atiborrada de arte.


Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1984
Páginas: 131
ISBN: No consta.
Depósito Legal: SE-594-1984
Adquisición: Librerías de viejo.

sábado, 2 de octubre de 2010

HOY ESTÁ DE LUTO LA HERMANDAD DE LA O


Ayer murió el decano de los capataces sevillanos, Rafael Ariza Sánchez, historia viva de una de las sagas más importantes de la historia cofradiera de nuestra ciudad. La Hermandad de la O, a la que estaba tan vinculado tanto él como su familia, está hoy de luto. Hasta esta pasada Semana Santa, Rafael tuvo la fuerza para llevar hasta La Campana a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Ayer, su "Jorobadito" lo acogería en el seno celestial y lo sentaría a su vera, sería Él quien lo alzase de la tierra al infinito.

Nieto del célebre Rafael Ariza Aguirre "Ariza el Viejo", hijo, hermano, padre y tío de costaleros, dejando su martillo de responsabilidad a sus hijos Ramón, Pedro y Rafael, y a su sobrino Antonio, el patriarca de esta tercera generación ya no está con nosotros y su muerte se llorará por muchos rincones de Sevilla, por San Julián, San Estéban y por la plaza de San Lorenzo, pero muy especialmente por la calle Castilla y por el recio puente isabelino, por donde tantas veces sus manos sabios y amorosas llevaron al Nazareno camino al Gólgota.

Nuestro sincero pésame a toda su familia, a sus hijos y sobrino, y a la querida Hermandad de la O, con la que tan vinculada está toda la saga.
Rafael Ariza Sánchez, descanse en paz.

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: LA FORTALEZA SE DESMORONA


Con este título y esta fotografía se publicó el 28 de marzo de 1977 este comentario en el diario "Nueva Andalucía":

De fortaleza no hay gran cosa en esa calle Fortaleza de Triana, porque, para empezar, el inmueble que soporta, ufano, el rótulo de la calle está que se cae de puro decrépito. Y hace tiempo, además, que admitió esa degeneración de la mampostería cegando la nobleza de unos arcos que, en su tiempo, tuvieron, sin duda, altos arrestos de armonía en el conjunto de una arquitectura que, a golpes de cemento y aluminio, está feneciendo.


(Texto y foto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (10)


Sólo hable el silencio, el suspiro de un pétalo entreabierto,
la brisa que mueve, suavemente, el verdioscuro tornasol de las frondas.

El campanario segoviano se alza con vertical majestad dominando el paisaje,
seguro de sí, enhiesto y firme como una banderilla en el coso de la ciudad,
vigía perpetuo del pueblo y sus afanes, de los tiempos de trilla y de la nieve pronta.

Hoy, con un sol radiante, su mirada busca el horizonte de la meseta,
lejos los picachos de Matariego, La Peñota y Navafría...

LIBROS CON SON FLAMENCO: DE LA TIERRA AL AIRE (ANTOLOGÍA DE COPLAS FLAMENCAS)


Esta interesantísima antología del colectivo "Gallo de Vidrio" registra la producción de coplas flamencas de una generación de excelentes poetas, entre los que se incluyen dos cantaores: Naranjito de Triana y Calixto Sánchez. Junto a ellos están los nombres de José Cenizo -que fue el coordinador de la edición-, Soledad Fernández, Juan Peña, Julio Porlán, José Prada, Enrique Jesús Rodríguez Baltanás, José Luis Rodríguez Ojeda y Miguel Ángel Villar, a los que prologan brevemente sus trabajos Carmelo Guillén Acosta, Fernando Quiñones, Caty León, José Luis Ortiz Nuevo, Enrique J. Rodríguez Baltanás, Jean Paul Tarby, Blanco Garza, Rosa María Rodríguez Güeto y Amalio García de Moral, correspondiendo el texto de presentación de la obra a Alberto Fernández Bañuls.

Es un cancionero excelentemente cuidado tanto en su diseño como en su contenido. Libro especialmente atractivo para los amantes a la poesía y a las coplas flamencas.


Edita: Gallo de Vidrio, Fundación Machado y Ediciones Alfar
Ciudad: Sevilla-1992
Páginas: 146
ISBN: 84-604-0597-4
Depósito Legal: SE-1.293-92
Domicilio: Pgno. Industrial "La Chaparrilla", 34-36. 41020-SEVILLA
Teléfono: 954-406100
Correo electrónico:
alfar@edicionesalfar.es

viernes, 1 de octubre de 2010

LA NUEVA ALBOREÁ


Con la misma calidad de siempre, ha salido a la calle el número 15 de la revista "La Nueva Alboreá", editada por la Agencia Andaluza del Flamenco, trayendo a su portada una imagen del cantaor Rafael Romero "El Gallina", del que se cumplen los cien años de su nacimiento, efemérides que quiere celebrarse este mes de octubre con un congreso dedicado a su figura y con una edición antológica de su obra.
Entre los artículos a destacar, entresacamos la entrevista que Aida Rodríguez Agraso le hace a Manuel Moreno "Moraíto"; el tema sobre la Fundacion Cristina Heeren, y el reportaje sobre la vida y obra del artista jiennense.

Los aficionados que quieran hacerse con un ejemplar -ya que la revista es gratuita-, deben hacerlo poniéndose en contacto con la Agencia Andaluza de Flamenco. C/ Santa Teresa, 8. 41004-SEVILLA, o solicitándola al correo electrónico:

TRIANA, TIEMPOS PASADOS: EL DESENCANTO DE TRIANA


Con el título "El desencanto de Triana", fue portada del diario "Nueva Andalucía", el 4 de marzo de 1977, esta fotografía, a la que acompañaba el texto siguiente:

Triana, con toda su carga de leyenda, se nos cae a los pies. Porque ya de leyenda bien poco le queda a fuerza de derribos de casas de vecinos, que dan paso a modernos bloques sin alma y sin gracia -o con gracia dudosa, que para el caso es lo mismo: porque la gracia es o no es-, y a fuerza de basuras que ya han perdido la vergüenza de cuando vivían ocultas tras las tapias de los solares desnudos. Como esta visión de la calle Pagés del Corro, que de Triana, de la Triana de siempre, tiene bien poco.


(Foto y texto: Emilio Jiménez Díaz)

POR DISTINTOS CAMINOS (9)


Maestros canteros modelaron mi cuerpo y forjaron el talle que hoy admiras
y que admiraron ojos de todas las generaciones.

Piedras que hablan de siglos, de miradas y hombres que se fueron,
de bravía fortaleza a la que sólo vence el discurrir del tiempo en el mudo silencio de los días.

LIBROS CON SON FLAMENCO: DE LA SOLERA FINA


Este libro, publicado por vez primera el año 1925, es un cancionero de autor que recoge composiciones de polos, cañas, javeras, fandangos, jaleos, malagueñas, granaínas, rondeñas, peteneras, tarantas, saetas, soleares, alegrías, seguidillas, aradoras, serranas, tonás, martinetes y seguiriyas gitanas.

Con prólogo del poeta Manuel Urbano, tras una introducción poética como homenaje a las ocho provincias andaluzas, a la que titula "Los odres de la solera", el autor giennense, Antonio Alcalá Venceslada, nos deja su impronta poética por medio de trescientas coplas que, según confesión del propio autor, sólo esperan la gloria de ser cantadas para que se hagan anónimas.


Edita: Paña Flamenca de Jaén
Ciudad: Jaén-1982
Páginas: 111
Depósito Legal: J-736-1982
Adquisición: Peña Flamenca de Jaén. Maestra, 11. 23002-JAÉN
Teléfono: 953-231710