sábado, 30 de noviembre de 2013

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LOS CORRALES Y PATIOS DE VECINOS DE TRIANA


Aunque con una deficiente impresión, este libro sobre los corrales y patios de vecinos de Triana es muy interesante de contenido, al igual que son muy interesantes las fotografías que lo ilustran de Serafina Vicaria, Juan Carlos Marín y María del Carmen Mateos. Tras la oportuna introducción para situarnos en el afán del volumen, el autor nos habla de estos corrales, así como de sus más comunes características, adentrándose en todos y cada uno de ellos, situándolos en unos cuadros de resumen por nombre del corral, viviendas ocupadas, situación del inmueble, equipamientos comunes, renta y número de vecinos. Al libro se une un plano de Triana, dividido en varios sectores, con la ubicación de sus corrales y patios, tanto existentes como desaparecidos.

Autor: Ricardo Morgado Giraldo
Edita: El autor
Ciudad: Sevilla-1993 (2ª edición)
Páginas: 78
ISBN: 84-604-9778-X

viernes, 29 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: UNA FAMILIA GENIAL


Si de algo he podido vacilar siempre con legítimo orgullo, es el de tener una familia sensacional en la que todos sus miembros, mi desaparecida mujer, yo mismo, mis hijos, nietos, cuñados/as y sobrinos/as, nueras y yernos -¡que adjetivaciones más horrorosas!- tienen  un sentido del humor que aprendieron desde nacencia y que suelen poner a gala en cada ocasión en la que tenemos la oportunidad de encontrarnos. Cuando todos nos reunimos, por cualquier circunstancia, hay un peligro inmenso de por medio, un cachondeo que estalla, una chispa que le da inmensa alegría a las viejas y nuevas generaciones.

Ayer, fue una de esas ocasiones en las que la familia Jiménez-Moreno nos reímos como hacía tiempo que no lo hacíamos, es decir, hace dos semanas, cuando el séptimo cumpleaños de mi nieto Pablete. Si todos logramos convocarnos, la risa y la guasa adobada de sal gorda están garantizadas. Teníamos ayer la cita con el notario -no voy a decir su nombre-, para la repartición de la herencia de mi suegra Lola. Este acontecimiento ya llevaba preparándose hace más de un mes, porque, en principio, el notario, demasiado tiquismiquis no dejaba de pedir papeles y más papeles: que si faltan las partidas de nacimiento, los libros de familias, los originales de los DNIs, las antiguas testamentarías... Entre todos, ya llevábamos un cachondeo metido en el cuerpo. Yo me reía porque creía que no tendría que asistir al acto notarial por aquello de que la herencia de la abuela pertenecía sólo a mis hijos. Ninguno de los tres quería llamarme para decirme que sí, que tenía que estar, que no podía faltar por aquello de que mi suegro -como hicieron casi todos los antiguos- no le dio la real gana de testar y, al fin y al cabo, yo tenía una parte.

Cada día era un tropiezo porque el notario pedía papeles y más papeles, y todo para un piso en "El Tardón" que no van a pagar por él más de 60.000 euros. Cuando nos dimos cita en una calle casi tocando a la Plaza Nueva sevillana, donde radica su ayuntamiento, niños y cuñados ya fueron tirando sus perdigones: ¡Papá, ¿has traído el bonobús y el recibo de la comunidad de vecinos, por si te lo pide el notario? ! ¡Espero, cuñao, que te hayas acordado de traerte el carnet de el Betis, antes de que baje a Segunda! ¡Emilito: ¿seguro que traes la tarjeta de descuento del Carrefour?... La preparación para la lectura del acta notarial ya tenía su morbo, pero aún más lo tuvo cuando nos citaron a las 9'50 de la mañana -con lo que mi hijo Emilio y yo tuvimos que salir de noche de Córdoba, con un frío glacial, para tener tiempo de llegar y aparcar- y el notario hizo su entrada triunfal en el despacho de amplísima mesa -como todas las notariales- a las once y algo; él, casi seguro que desayunado; nosotros, sin haber tomado ni un descafeinado y media tostada. ¡Y eso que lo cobran de oro!

Bueno, digamos que es lo de menos. Lo demás es que el notario tampoco parecía que, a pesar de haber desayunado, estuviese muy activo, porque no daba una sobre los informes que tenía en la mesa, y cuando empezó a leer, con una parsimonia de ejercicios espirituales, no acertaba nada en la tómbola. De mi suegro, nacido en 1909, dijo que se había casado en el año 1988, con lo de que ninguna manera cuadraba con mi boda con su hija en 1972 y con el nacimiento de mis tres hijos y cinco nietos. ¡Comenzaron las risas sordas de esta canalla familia! No acertaba con el pueblo vallisoletano en el que nació; le puso tres apellidos a mi suegra; no dio ni una en ninguno de los nueve DNI; siguió en su tema..., y yo miraba a mis hijos, que se estaban descojonando de risas para estallar, hacía lo propio para no pegar yo una carcajada, y el colmo fue cuando ya dijo que mi mujer -tristemente desaparecida el 30 de enero de 2012- dejaba como herederos a sus tres hijos y a aquellos que pudiera tener en el futuro. No yo, como viudo, sino mi mujer. Mi hija Myriam lloraba a lágrimas vivas por contener la risa y no tuvo más remedio que salir de la sala e ir al cuarto de baño; mi hijo Pablo, al que yo no quería ni mirar, porque iba a hacer lo mismo que su hermana, sollozaba de risas a mi lado; yo me tapé con mi clásico sombrero de invierno; y a mi hijo Emilio, a mi vera, casi ni quise mirarlo porque sabía que, como buen carnavalero, podía formar el taco. Firmamos, al final, con la decencia de estos actos, pero, cuando bajamos a la calle, no tuvimos más remedio que llorar de risa, de soltar ese torrente que nos había embargado mientras que el notario -le puede pasar a cualquiera-, totalmente despistado, no daba una a derecho después de cerca de un mes pidiéndonos hasta un análisis de las cerillas del oído.

Sólo hay que conocer a esta familia, a mi familia, para entender lo que nos ha pasado a todos. Lo que hemos vivido hoy se añadirá, sin duda, a la "gracioteca" de esta familia singular que siempre sabe poner una carcajada a su vida. ¡Ayer, ganamos por K.O. al notario más pesado y olvidadizo del mundo!

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LOS CORRALES DE VECINOS DE SEVILLA


Es el estudio más completo que se ha realizado sobre los corrales de Sevilla, un libro que tuvo mucha repercusión en su tiempo, cuya dirección y redacción fue del profesor Francisco Morales Padrón, ayudado por un equipo 21 colaboradores. El volumen está plagado de fotografías -que hoy son un valioso documento- realizadas por Alberto Palau. Sus capítulos son los siguientes: "Origen y descripción del corral o patio de vecinos", "Corrales, portones, vecindades, callejones, patios y conventillos", "La vida en un corral de vecinos en el siglo XIX" y "Consideraciones finales y futuras versiones del corral". Sus interesantes apéndices nos recogen los corrales existentes en Sevilla en 1873, los corrales de vecinos actuales estudiados, estadillos de corrales estudiados según sectores y estadísticas por familias de cuatro corrales. El volumen se culmina, aparte de la lista de bibliografía consultada, con grandes planos de cinco corrales.

Autor: Francisco Morales Padrón
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1974
Páginas: 87 + apéndices y fotografías
ISBN: 84-600-6152-3

jueves, 28 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: EL PLACER DE LA AMISTAD


Lástima que, en contra de lo que hago siempre, el martes se me olvidó la cámara de fotos compañera y no pude fijar uno de los momentos más inolvidables en un almuerzo que disfrutamos Luis Adame -nuestro anfitrión-, con  el cantaor Antonio Fernández "Fosforito", con los guitarristas Víctor Monge "Serranito" y Manolo Franco, y con el último artista ganador de la Distinción Compás del Cante", Manuel Moreno Maya "El Pele", los cuatro artistas miembros del Jurado del Concurso Nacional de Arte Flamenco que se está celebrando en la ciudad califal, en la que habito desde finales de 1995.

La amistad de años se pone de manifiesto cuando uno goza de estas oportunidades. Entre platos excelentes de una cocina tradicional, en un lugar céntrico que no conocía, llamado "El Mesón de los Lobos", en la misma plaza de San Hipólito y muy cercano al Gran Teatro, hablamos de lo humano y lo divino del cante, del baile y de la guitarra, del ayer, del hoy y del futuro, con algunas ilustraciones sonoras por parte de "Fosforito" y de "El Pele", que nos descubrió su vena lírica cuando nos cantó la célebre "Granada" de Agustín Lara en su clasicismo más puro de tema de altos vuelos y por bulerías, no extrañándonos a ninguno de los comensales lo que un día le dijese Monserrat Caballé en Barcelona cuando la sorprendió igual que a nosotros: -Mire, mientras usted canta maravillosamente por mis registros, yo sería totalmente incapaz de cantar como usted lo hace. Es un auténtico genio.

Y el gitano cordobés, con esa sonrisa humilde y pegadiza que lleva como bandera, se puso más ancho que alto con el piropo de esta diva internacional que también goza de la simpatía del cantaor. ¡Qué almuerzo más feliz comentando tiempos pasados y el porvenir del Arte Flamenco! Entre anécdotas, chistes del momento, recuerdos ilustrados por soleá y seguiriyas de mi barrio de Triana alabando al inolvidable Tomás Pavón, se nos pasaron las horas con la rapidez del agua por los arroyos. No queríamos levantarnos de la mesa de tan a gusto que estábamos, pero ellos tenían que volver a las sesiones del concurso. Por mi, sólo con algunas prisas de un viaje ineludible, me hubiese quedado allí hasta que la vida nos echase. Compartir con estos maestros un buen rato de la vida, es un gozo impagable que jamás se puede borrar de la memoria.

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LOS CORRALES DE VECINOS


Con una interesante introducción del profesor Salvador Rodríguez Becerra, se reeditó este interesantísimo libro de Luis Montoto y Rautenstrauch (1851-1929), que se había editado en dos partes en los años 1883-1884. Con el subtítulo "Costumbres populares andaluzas", y con el número 11 de la "Biblioteca de Temas Sevillanos", el volumen nos da a conocer la vida interior de los corrales y casas de vecindad, las costumbres, las obligaciones de los vecinos con relación a la colectividad, las atribuciones de la casera, los vendedores habituales en el corral, los juegos de los muchachos, la noche en el corral, las fiestas: bautizos y bodas, las supersticiones, la muerte, el duelo, la espera de los Reyes Magos, el carnaval, las coplas populares... Todo un tratado encantador que los sevillanos deben conocer.

Autor: Luis Montoto y Rautenstrauch
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 94
Depósito Legal: SE-218-1981

miércoles, 27 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: CONCERTINAS SIN HERIDAS


Esta viñeta de "Puebla", publicada en el diario ABC de hace apenas tres días, vale por mil artículos. Mi aplauso sincero para el dibujante por la genialidad de esta crítica gráfica que casi me deja sin palabras para fabricar la mía a este "desgobierno" nuestro que intenta gobernar a la gente sensata que no pasa por ninguna aprobación de la tortura gratuita sea de la etnia que sea. No se puede mantener el señor Jorge Fernández Díaz en el ejercicio como Ministro del Interior con sarcasmo tan tétrico como que las concertinas -que así se llaman a estas cuchillas criminales- sólo causan heridas de carácter superficial. ¡De auténtica vergüenza!

Este PP-como antes el PSOE, para igualar la balanza, porque lo mismo me da un partido que otro- jamás dará al brazo a torcer para admitir que todas las políticas que está ejercitando -desde la jocosa de las aceiteras de bares y restaurantes, hasta esta criminal de la valla de Melilla- actúa con un auténtico despropósito y un acercamiento a un fascismo, puro y duro, llamado "dictablanda" en la época de Primo, que ya, por fortuna, creíamos finiquitado. Estimo que el tener que poner estas vallas "disuasorias" sólo obedece a un fracaso de inteligencia política. No hacen falta vallas, y menos con concertinas sangrantes, hace falta diálogo serio y contundente entre los dos países. Marruecos -el país hermano, según don Juan Carlos-, como Gibraltar -es decir, la Corona inglesa-, se están riendo de España cada vez que les viene en ganas, y todo porque somos, y debemos admitirlo, un país frágil gracias a nuestros políticos, más atareados en sus riquezas personales que en convertirlo en un lugar serio y con prestigio a nivel europeo y, por supuesto, a escala internacional, un país en el que pudieran haber gobernado los cántabros Hermanos Tonetti con más seriedad que nuestros mandamases actuales.

Como no sabemos gobernar, como nuestros embajadores se dan contra un muro, porque no saben cómo se puede poner a Marruecos en su sitio, este rey vitalicio que es Mohámed VI -como siempre han hecho sus antecesores- no sólo nos envía por miles a sus vasallos camino de la muerte en barcazas y pateras, sino que se ríe a mandíbula batiente de una Comunidad Europea que no existe para estos problemas, y de un Rajoy que, tras sus lentes, siempre mira para otro sitio. Querer cortar el paso de la frontera de Melilla, es legítimo, como legítimo es poner todas las garantías posibles para que los presos no se escapen de un penal. Pero cuando el problema es de que a este señor le da igual ocho que ochenta, el gobierno español debe solucionar el tema con las leyes internacionales en la mano, si es que existen, que lo dudo, pero jamás poniendo concertinas en las vallas en las que mueren, para vergüenza de la humanidad, o en las orillas de las costas andaluzas, cientos y cientos de personas todos los años, aunque el ministro de turno diga lo contrario.

Ante la indignación general de lo que ha dicho el Ministro del Interior, él mismo ha confesado que para tranquilidad de España, y para demostrar que estos elementos de aluminio y acero sólo causan "heridas de carácter superficial", porque es que, al parecer, están fabricados de goma, por aquello de disimular, trepará la valla el próximo 28 de diciembre. ¡Lástima que ese día sea el de los llamados Inocentes, como inocente es el pueblo español y, aún más, penosamente inocentes estos hermanos nuestros que prefieren jugarse la vida antes de vivir en la esclavitud de un rey sin orgullo de su pueblo!

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LOS CORRALES


Pocos temas, aparte de la Feria y la Semana Santa, han sido tan atractivos como el de los corrales, con varios libros importantes en la literatura sevillana. En esta ocasión, fue el profesor Francisco Morales Padrón quien en este breve libro nos dio cuenta de ellos en el número 15 de la colección "Cosas de Sevilla". El autor -que lanzó un volumen definitivo que tendremos ocasión de poner en estas páginas-, dividió su libro en los siguientes capítulos: "La familia arquitectónica del corral", "Breve visita a un corral", "Así se vivía antaño en los corrales", "El corral de nuestros días" y "Requiem por los corrales".

Autor: Francisco Morales Padrón
Edita: Grupo Andaluz de Ediciones
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 83
ISBN: 84-85894-13-8

martes, 26 de noviembre de 2013

NUEVA MESA REDONDA SOBRE JOSELITO Y BELMONTE


Mañana, 27, a las 20'30 horas, en el Castillo de San Jorge (Plaza del Altozano), se celebrará una mesa redonda continuando el ciclo "Joselito y Belmonte, una revolución complementaria. 1914-1920". Actuará de moderador José Antonio Esquinas, participando en ella el crítico taurino Carlos Crivell, y el escritor Andrés Amorós.

DESDE MI TORRE: LO MISMO FRAY PEDRO QUE FRAY PABLO


Recogí esta letrilla popular antigua en mi libro "Erotismo y humor en las coplas flamencas" (Editorial PM. Barcelona-1997) hablando de la afición frailuna al sexo:

Si fueras a la iglesia
ponte en lo oscuro
porque el padre fray Pedro
no es muy seguro.
Pero te advierto
que tan bueno es fray Pablo
como fray Pedro.

Pues en España pasa igual con la clase política, no en referencia al sexo, sino a la trinca más descarada por parte de quienes deberían hacer de su ejercicio en el Poder un ejemplo constante para la ciudadanía. Y lo mismo da igual que sea fray Pedro -llámese PSOE o PP, por ser las dos órdenes más importantes de esta abadía sin cerrojos en sus arcas-, o que sea fray Pablo -llámese PP o PSOE-, o fray Junípero, o fray Luis de Granada, partidos más medianos, organizaciones sindicalistas... m,

No nos despertamos ni un solo día sin que un escándalo político nos levante de un sobresalto, unas veces por parte de la mustiada rosa socialista y, otras, por la que corresponde a una gaviota que parece atontada desde la desgracia del "Prestige", caso en el que, curiosamente. nadie ha sido culpado, como suele suceder siempre que hay partidos políticos de por medio, urdangarines de por medio, presidentes de comunidades de por medio.

Hoy, por fin, la Audiencia de Castellón ha condenado a cuatro años de cárcel y al abono de una multa de 693.000 euros al que fuese expresidente de la Diputación y del Partido Popular castellonense, Carlos Fabra, así como a su mujer, Amparo Fernández, condenada a dos años de cárcel por delitos contra la Hacienda Pública y al pago de 274.000 euros. Hasta aquí, todo normal, todo muy bien, lo que debe hacerse cuando alguien mete la mano en una caja que pertenece al erario público. Pero lo que no me creo, aunque los mismos jueces me juren sobre la Biblia, es que esta pareja encantadora atraviese las puertas de la trena. Aquí, en nuestro país, para ejemplo chulo a la froilan alemana, ni nadie entra en la cárcel ni, por supuesto, que es lo principal, nadie devuelve el dinero sustraído. ¡Faltaría más! Ya lo dijo, aunque no de esta esta manera tan ruda, la exministra andaluza Carmen Calvo Poyato. Ahí -por la parte gaviotera- están los casos de la Gurtel y el de Bárcenas, por recordar los más importantes, y ahora este de Fabra. De seguro que lo defenderán con uñas y dientes y, al final, dirán que ellos, el PP,  no estaba enterado de nada, absolutamente de nada, a pesar de que el citado señor ha estado imputado en muy diversos delitos... ¿Fray Pedro, fray Pablo? ¡Qué más da!

Este Carlos Fabra de impenitentes gafas oscuras, tuerto desde su niñez por un accidente, pero que es capaz de ver un billete de 500 desde el desierto del Sahara, no ha tenido muy buena prensa por su carácter y su lengua viperina, ni por la visión que tuvo -trinca tricando, presuntamente- de un aeropuerto que no vale para nada. ¿Y después dice el PP que de toda la ruina que tiene España la culpa es del PSOE? ¿Lo compartimos, mejor, entre los dos frailes?

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LOS CARNAVALES Y LA MURGA SEVILLANA DE LOS AÑOS 30


El periodista y amigo, José Aguilar, escribió este jocoso libro sobre un tema que apenas si se había tocado muy de pasada en alguna publicación. En el número 26 de la "Biblioteca de Temas Sevillanos", el autor profundiza en esta historia estudiando todo el periplo de los años 30, dividiendo el volumen en estos apartados: "Los antecedentes del Carnaval sevillano", "Sevilla en los años treinta o la crisis presentida", "Cabalgatas, bailes, máscaras y comparsas", "1930-1937. Prohibiciones y liquidaciones por derribo", "La murga como agrupación cómica" y "Creadores y murguistas". Precisamente en este último capítulo cita a mi padre, prolífico autor de temas para la célebre murga de "Manolín".

Autor: José Aguilar
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1983
Páginas: 107
ISBN: 84-500-8538-1

lunes, 25 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: 6,5 MILLONES DE EUROS PARA...


Mi paisana trianera Susana Díaz, que se va a salir del sillón de tanto atracón de títulos, agasajos y homenajes, a menos que acuda pronto a "Nature House", ha entrado tan de lleno en la política andaluza, y hasta nacional, que ya está asfixiando con su cuerpo y metiendo el miedo en el cuerpo no sólo a los habitantes del antiguo Hospital Central de Sevilla, sede oficial del Parlamento Andaluz -con el yuyu que habita entre sus paredes, según algunas leyendas sevillanas-, sino hasta los que, como Rubalcaba, tienen un sillón -inarrancable- en el Congreso de los Diputados, pegado al culo con "Imedio" y "Lostite".

Ha empezado fuerte esta chica que en su barrio pasó tan desapercibida como para que no la recordemos como delegada del Distrito del arrabal más famoso del mundo. Y escalando, escalando, como Pérez de Tudela, y llorando como la virgen de la calle Pureza, ahora tiene la sartén por el mango -no la de la cocina, para que no me tilden de machista, sino la del Poder más absoluto de ese socialismo que está más despistado que un bizco en un cruce-.

Se quiere quitar de en medio a sus moscas cojoneras, como al onubense Mario Jiménez, al que no sé por qué le tenía yo, como ella, cierta manía. Quiere clarear el mapa de nubes y borrascas. Ha dicho -no lo he dicho yo, como siempre pronuncia Peñafiel- que no va a soportar ni permitir ningún manejo de corrupción, aunque una cosa es predicar -el clásico bla, bla, bla de los políticos- y otra es ajustarse a lo prometido. Ya saben ustedes el lío de los sindicatos y de algunos políticos andaluces que se han metido una vida de jeques con el dinero público: ayudas a Venezuela, a países del Caribe, a la Cuba de Castro, a repúblicas rusas, y a mesas con mantel de cinco estrellas, fiestas, mariscadas de hambrientos, cocaína de nuevos ricos, mujeres de buen ver en los guetos clasistas de las grandes urbes, políticos y sindicalistas en el punto de mira de la juez Alaya, políticos y sindicalistas que han engordado a sus amigos y han cebado al señor Pastrana -que también se ha quitado de en medio, como hacen todos, en el momento oportuno-, políticos de bares, sin apenas ética, y sindicalistas no tal como soñaba Pablo Iglesias, no de la defensa en verdad de los obreros, sólo paniaguados sindicalistas mediocres, pero muy listos para jugar con el dinero ajeno.

Y aún estando el caso de las barbaridades cometidas por UGT en los juzgados, a pesar de la nefasta imagen que ha dado tan simbólica institución, manejada siempre desde el PSOE -su fundadora-, su secretario general, todavía más pegado al sillón que Rubalcaba, el extremeño Cándido Méndez, más famoso en su tierra que sus grandes paisanos Francisco Pizarro o Hernán Cortés, consigue de Susanita, de la gran Susana, de la Excma. e Ilma. Sra. doña Susana Díaz Pacheco, seis millones y medio de euros, una limosna, amigos, calderilla común con la que se premia a lo mal realizado, al robo sistemático, al crecimiento personal de estos nuevos señores de la fauna ibérica, tan dada a ganar batallas en comandita como a generar escándalos.

Toda esta derrama la justifican por los cursos y asesoramiento que dicho sindicato ofrece (?) a los parados, a aquellos que por su manifiesta gestión se encuentran en el paro y, muchos miles de ellos, en el umbral de la pobreza, lo que choca en una comunidad riquísima en recursos naturales y de hombres y mujeres capacitados para alzarla desde su lamentable situación, una comunidad infravalorada por culpa de todos los políticos que hollaron su solar. Y se entregan, sin más razón que la del paisanaje político, seis millones y medio de euros, más de mil ochenta millones de pesetas, a quienes salen casi a diario en las portadas de la prensa por corrupción, ocupan los principales foros radiofónicos en su contra, y son apertura de los grandes noticieros televisivos.

Si un sindicato quiere existir, que se alimente tan sólo de la cuota de sus socios sindicados, pero sin un solo euro del erario público. No se puede estar subiendo los impuestos de manera desorbitada, cuando está bajando la calidad de la enseñanza, cuando se están eliminando paulatinamente las ayudas sociales a los más necesitados, cuando apenas si existe la, hasta hace poco feliz, ley de dependencia, cuando baja a ritmo acelerado nuestra atención sanitaria...

La Excma. e Ilma. Sra. doña Susana Díaz Pacheco, ya está subida a la cumbre del Poder. Ahora sólo hace falta que baje de la nube, que empiece a trabajar en serio, que se quite de en medio, urgentemente, a tanta morralla como la rodea, y que ejemplifique su cháchara de estos días en la conformación de una Andalucía poderosa y fuerte en el Estado español, una Andalucía en la que no haya parados y en la que avance, como debe ser, la prosperidad de las familias, una Andalucía que no sólo sea el coto privado del PSOE ni una almáciga de votos, sino un ejemplo claro de prosperidad, siendo nuestra Comunidad, tal como pedía Blas Infante, una muestra ejemplar para sí, para España y la Humanidad.

Claro está que, para eso, hay que quitarse la corona de reina por un día, olvidar los aplausos de los muchos paniaguados, ponerse el chándal de trabajo y correr hacia adelante con el valor necesario para salvar a un pueblo que va camino de la desesperación.

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LIBRO DE LAS FIESTAS


Pregones, narraciones y sueños se dan cobijo en este libro del poeta de Archidona y poeta de Sevilla José Luis Ortiz Nuevo. El autor divide el libro en dos partes. "Introito de incienso y luces para una ciudad en trance de Morfeo", con los tramos "Los caminos de la belleza", "Entre el miedo y la utopía", "Las dos ciudadades" y "Sevillanismo versus universalismo" y en  "Sevilla era una fiesta", con "La fuente de la alegría", "El misterio de Abril", "Pregón de la Velá de Santa Ana de 1979", "Y eran los días selaoas...", "Pregón del barrio de Santa Cruz de 1980", "Un atentado en contra del cemento", "La Semana Santa: un rito para ahuyentar la muerte", "La Semana Santa y el arte popular de los andaluces", "Las reglas de la hermosura" y "Pregón de la Hermandad de la Hiniesta de 1980".

Autor: José Luis Ortiz Nuevo
Edita: Gráficas del Sur
Ciudad: Sevilla-1980
Páginas: 91
ISBN: 84-300-3394-7

domingo, 24 de noviembre de 2013

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LEYENDAS Y TRADICIONES DE TRIANA


El exquisito poeta y escritor de Sanlúcar de Barrameda, avecindado en Triana desde su niñez, Manuel Lauriño Cobos, nos dejó este hermoso e interesante libro en el que nos cuenta de una manera singular las tradiciones trianeras y las leyendas que ocurrieron en su viejo solar. Estos son los apartados en los que el autor divide su libro: "Vuelo sin alas", "El negro", "La agonía del Cachorro", "Bumerang", "El rayo reverente", "La muerte de Torrigiano", "La promesa", "El premio", "Aro de salvación", "El callejón del fantasma", "Esperanza marinera", "El sereno Marchena", "Estrella vespertina" y "Alas en La Torrecilla".

Autor: Manuel Lauriño
Edita: Rodríguez Castillejo
Ciudad: Sevilla-1993
Páginas: 284
ISBN: 84-8058-006-2

sábado, 23 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: UN TRABUCO QUE METE MIEDO EN MADRID


¡Esto es Carnaval! ¡Esto es Carnaval! Así se cantaría esta historia en el Gran Teatro Falla de Cádiz si el caso hubiese ocurrido allí. No, no es una leyenda urbana, no es un chiste, no es un sucedido de cuantos suelen contarse sin ninguna base..., es, tristemente, España, en la que algunos ven a un niño con una escopeta de corcho y ya le están metiendo seis guantazos, enviándole a un correccional y juzgando a sus padres. Es la España insólita que descubriesen muchos viajeros ingleses y franceses, con los que nos cabreamos por decir lo que decían, cuando llevaban, además, toda la razón. Que eso ocurriese a finales del XVIII  y hasta finales del XIX, vale, se podría pasar la mano. Pero que pase en nuestros días, en pleno siglo XXI y en el Madrid de Ana Botella, del de su Comunidad Ignacio González, del Congreso, del Senado, de la realeza, la capital del país, la niña mimada de la Corona y del Poder, parece mentira, no deja de parecer mentira. 

¿Que qué ha ocurrido para tan largo prólogo? Pues apenas nada. Pasó en primavera, pero se dio a conocer ayer a los medios. El célebre restaurante madrileño de la calle Cuchilleros, sito junto a su célebre arco, y bocamanga de la Plaza Mayor, el llamado "Las Cuevas de Luis Candelas" por aquel bandolero nacido en Lavapiés en 1804, restaurante que fue fundado en el año 1949, el mismo año en que yo nací, es decir, la tira de tacos de almanaques hasta juntar más de 64, siempre ha tenido como reclamo en su puerta a un portero vestido a la usanza de aquellos tiempos -en esta ocasión era un empleado llamado José Mato- con un trabuco en la mano que data, y al parecer así lo lleva marcado en su coracha, de 1837. Pues como la policía es tan lista que cuando ve una colilla en el suelo  de una acera dice, categóricamente: -¡Aquí han fumao! los "locales" -entiéndase que la policía municipal y no los majaretas que andan por las calles-, le pidieron al empleado la licencia de armas y que les entregase aquel armatoste dispuesto para matar, hasta el punto de que volvieron al coche patrulla y se pusieron los chalecos antibalas. Ante la negación, enviaron a la Guardia Civil, que hizo un rastreo del local y de las armas, más que en desuso, que decoran sus paredes. Mucho más serio este "cuerpo", parece que los agentes se rieron por lo hondo de la metedura de pata de sus compañeros, pero, a pesar de ello, conminaron al hijo del propietario de tan afamado y conocido restaurante, don Félix Colomo, a registrar dicha arma -trabuco de 1837- en las dependencias de la benemérita entidad. Digno, queridos amigos, para una nueva serie de "Torrente", para los chistes de "Chiquito de la Calzá", o para la antología de Mérimée, Richard Ford, Davilliers o Walter Starkie, entre otros.

La pobre de Ana Botella no para de desgracia en desgracia. Entre su inglés olímpico cafetero, la cola que araña del caso Madrid-Arenas, del que se ha despegado con una habilidad de tigresa, la huelga de basuras, el descontento generalizado de una capital de España que va a menos en turismo, vuelos y querencias y, ahora, el cachondeo del "trabuco", que ya ha dado la vuelta a medio mundo, mejor es que se retire de la alcaldía, donde está por ser quien es.

De todas formas, si algunos de mis blogueros viven en Madrid, que no sean tan ingénuos como para comprar a sus hijos esas pistolitas de agua que tanto distraen a los chavales, ni tiradores de horquillas para lanzar bolas de negra pimienta, ni gomas para lanzar balines, al menos que quieran sufrir los excesos de la Policía Local y quieran pasar por la Comandancia de la Guardia Civil para registrar esos artefactos con los que tantos niños de mi generación hemos sido felices. ¡Qué país! ¡Cosas!

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS SANTAS JUSTA Y RUFINA


Es un delicioso y completo libro sobre la vida de las santas Justa y Rufina, patronas de Sevilla, escrito por el que fue presbítero salesiano Pedro Ricaldone. Con dedicatoria al que fuese Arzobispo de Sevilla, Marcelo Spínola, y presentación de José Roca y Ponsa, el autor nos habla de la patria, los padres y el nacimiento de las santas; de la educación que recibieron, de la muerte de sus padres y de la dedicación al comercio de la loza; del origen y noticias del culto a la diosa Salambona, tanto en España como en Sevilla; de las cárceles en que estuvieron presas; del interrogatorio de Diogeniano y de los tormentos que padecieron; de la muerte de Justa y de la muerte ante los leones de Rufina; de sus reliquias y milagros... Libro antiguo con poemas dedicados a las santas trianeras.

Autor: Pedro Ricaldone
Edita: Tipografía y librería salesiana
Ciudad: Sevilla-1896
Páginas: 240

viernes, 22 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: UN PASITO P'ALANTE, DOS PASITOS P'ATRÁS


Como si fuese poca la tristeza del país por aquello de la economía desastrosa, cada paso que da el gobierno es para restar libertades a los ciudadanos, para poner mordazas a sus pensamientos y puntos en la lengua del pueblo, para fustigar a quienes no tienen nada -sólo la protesta- y a los que piden justicia. El último paso retrógrado de este PP, incansable en hacernos la puñeta, es la de llevar adelante un nuevo proyecto de represión propia de aquel régimen que conocimos los que tienen mi edad. Anteayer lo dijo Rajoy textualmente: que "promete traer de vuelta la España que todos queremos". Posiblemente lo traicionó el subconsciente, porque la España que queremos todos es la del progreso, la del trabajo bien remunerado, la de las libertades de expresión y asociación, la España democrática por la que votamos cuando aquel fraude de una Constitución que sólo habita en los papeles, que no se cumple, y que dictaron los llamados "padres de la patria", cuya denominación ya nos atufa y nos lleva a tiempos afortunadamente idos. Esa es la España que queremos todos: la de la libertad que hace dos siglos se instauró para toda España desde Cádiz, pero no la de la patada a la puerta que dictó el electricista Corcuera, no la de una ley para ganar la seguridad de la calle -como si todos fuésemos unos vándalos-, no la de la prohibición de fotografiar a la policía cuando se pasa de gordo aún en tiempos democráticos (?), no la de prohibir manifestaciones, más que merecidas, ante las puertas del Congreso de los Desahogados o ante las del Senado, desayunado y almorzado a costa del erario, ni la que quiere multar a la juventud botellonera con multas que van de 30.000 a 600.000 euros, teniendo que abonar los padres los desperfectos que ocasionen sus hijos, unos hijos que están en el paro, que no ven salida a sus aspiraciones, que están abocados a ser unos desgraciados hoy, mañana y siempre. ¿Por qué no se puede multar al Estado por tanta dejación de responsabilidades con la referida Constitución en la mano?

Mal están los tiempos para esa nueva ley orgánica de Seguridad Ciudadana, y muy mal le va a venir al ecuador de ese partido la aprobación de la misma cuando sabe por la voz del pueblo que está más cuesta abajo que la de Castilleja viniendo de Huelva.

Prohibido fumar, prohibidas las aceiteras en los bares, prohibido... Ya mismo tenemos una nueva Brigada Político-Social , una nueva Gavidia, unos nuevos sótanos en la Puerta del Sol, unas nuevas dependencias de tortura en Vía Layetana..., y, por decir lo que escribo en estas páginas, ya mismo me encuentro sentado en el banquillo del, hasta ahora extinto, Tribunal de Orden Público, el terrorífico T.O.P. del Palacio de las Salesas de Madrid (1963-1977), por el que pasaron importantes amigos escritores sevillanos.

Ricky Martin cantaba que un pasito p'alante y un pasito p'atrás. En nuestro país, tan especial, como es totalmente diferente a los demás, y de tantos contrastes, damos uno al frente y dos, o tres, o quinientos atrás, pasamos del blanco al negro de la noche a la mañana, bailamos a trompicones, trastabillamos, nos caemos, pisamos al contrario..., y así nos va. ¿No aprendieron nuestros políticos -que eran tan jóvenes o más que yo en aquel maravilloso 1968 francés- que estaba prohibido prohibir? ¡Que espabilen si no quieren verse en las urnas sólo con las papeletas de las rifas de cestas de Navidad, y sin ningún voto!

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS PLAZAS DEL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA


Este libro de investigación, "Apuntes sobre el origen y evolución morfológica de las plazas del casco histórico de Sevilla", nos va contando de la transformación de los espacios urbanos a través de los siglos por medio de amplios estudios y de planimetrías que nos enfocan los entornos incluídos. Libro para especialistas en arquitectura civil.

Autor: R. Vioque, L.M. Vera y N.López López
Edita: Ayuntamiento de Sevilla y Junta de Andalucía
Ciudad: Sevilla-1987
Páginas: 225
ISBN: 84-505-4261-8

jueves, 21 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: DEFRAUDE A HACIENDA SIN COMETER DELITO


No me tomen en cuenta el título de la página, porque sólo pueden defraudar a Hacienda, presuntamente, sin cometer delito, aquellos que, como el señor Iñaki Urdangarín, hayan pegado un braguetazo tal que muy conocidos medios de comunicación, de todos conocidos, miran para el lado opuesto silbando, y algunos fiscales, entre ellos el general del Estado, tratan de quitar importancia al caso. Parece que haya una operación con el lema de "Salvar a la infanta" y, ya que se va a por atún, por qué no al duque. Así que ni se les ocurra, porque ni ustedes han metido un braguetazo real, ni han sido duque de Palma -ya quisieran haberlo sido de la barriada de Palmete o de La Palma del Condado-, ni conocen a un amigo fiscal, ya que al único fiscal al que conocen, pero con capirote, es al de su hermandad del barrio, que no vale para estos casos, a pesar del poder fáctico de las hermandades.

Ni usted, ni yo, ni nadie de los mortales que nos hemos llevado toda la vida para conseguir una pepla de pensión, gozamos del suficiente dinero para defraudar al organismo más negro y omnívoro de España: la temible Agencia Tributaria, la bruja del escobazo que es Hacienda, aún más temida que la Brigada Político-Social de la era franquista. Usted se equivoca en diez euros y, por aquello de la paralela, ya tiene embargada la nómina, le llaman al orden y también le llaman estafador, le recuerdan que Hacienda somos todos, y que usted no sabe vivir en una sociedad civilizada al querer escaquear al fisco esa cantidad de dinero que debe revertir en ella, en la propia sociedad, por los servicios que el Estado le presta. Y a usted no le llega la camisa al cuerpo y se acojona, argumentando, casi sin palabras, que sólo ha sido una equivocación, un traspapeleo que no volverá a ocurrir.

Pero si usted se llama como se llama este señor, que fue un excelente genio con las manos en el balón, y ahora -también presuntamente- lo es con el balón del dinero ajeno en la mano, y defrauda a Hacienda 281.000 euros -que se sepa- en cuatro años, como la media no llega a 120.000 anuales ese distraimiento, ese traspapeleo que a usted lo tuvo sin sangre por la equivocación de diez euros, es un excelente ciudadano al que no se le puede acusar de delito fiscal. Claro está que eso es mentira, porque si usted se llama Pepe López, o Emilio Jiménez, a usted, a mí, y a mis muchos amigos, esa Hacienda, tan benevolente con algunos, nos arruina la vida. Así que ni se les ocurra a ninguno de mis lectores infringir las normas de la desigualdad.

Ya lo escribí hace mucho tiempo desde esta "torre" de mi nacencia: que el duque deportista se nos iría de rositas..., y se va, claro que se va. Y su santa esposa, ya se ha ido, ya se han puesto todas las trabas, no ha cometido delito fiscal ni personalmente ni por medio de la sociedad de ambos. Ya no es suya la sociedad de "Aizoon". La infanta -así lo dice la Audiencia de Palma- no conocía las supuestamente actividades irregulares de su marido con el Instituo Nóos. Y me pregunto, hago rápido examen de conciencia a manera de ejemplo: yo me presento con un "Mercedes" último modelo en casa, tiro fajos de billetes de 500 por el salón, me compro diez trajes de Hugo Boss, cambio mi vida de repente, compro un palacio, vivo del cuento, y Lola, mi difunta esposa, antes de meterme dos guantazos de plano lo primero que hubiese hecho es decir que de dónde, que si me ha tocado la lotería, que si trafico con cocaína, que qué he hecho para tener tanto dinero de pronto. En este caso -faltaría más-, la infanta no sabía nada, lo que me da en pensar que o no se hablaban, o ella había tenido una repentina ceguera tras recibir los rayos azules de los ojos de su esposo...

¿A quién quieren engañar estas instituciones que dicen trabajar por la libertad y la democracia? ¿Sólo ellos, por el lugar que ocupan, son los listos y los demás unos analfabetos? Nos tragamos los sapos, porque no tenemos más remedio hasta que el núcleo estalle, pero lo que jamás conseguirán por muchas páginas de prensa a favor del delito de este señor -porque no es otra cosa-, y por muchos espacios y tertulias radiofónicas penosas, por muchas defensas que hagan fiscales, abogados y magistrados, es que el señor Iñaki Urdangarín no debe eludir la cárcel, porque por menos, por mucho menos, han entrado en la trena miles de inocentes que no supieron acertar con dedicarse a la política, ni pegar un braguetazo de lujo.

Como dice mi maestro Burgos cuando contempla una injusticia: ¡Aquí no passssa nada!

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS OCURRENCIAS DE PEPE PEREGIL


Por la taberna de Pepe Peregil -tristemente desaparecido en enero del pasado año, en el mismo hospital y justamente dos días antes de que falleciera mi esposa-, ha pasado media vida sevillana, y en ella se vivieron diez mil anécdotas que pueden parecer imposibles a los que no hayan pisado nunca el solar. El tabernero, cantaor, gigante bonachón de una Sevilla que lo quería de veras, contó parte de lo allí ocurrido al maestro Joaquín Arbide, que fue el encargado de refugiarlas en las páginas sabrosísimas de este volumen con el que no paras de reírte. Con prólogo del comunicador Carlos Herrera, y epílogo del querido compañero José Luis Montoya, los apartados se funden de esta manera: "El invento del turismo", "Quitapesares" -el nombre de su establecimiento-, "Una escapadita", "Muchachitos distraídos", "Personajes de incógnito", "El mundo del artisteo", "Personajes reales en vivo y en directo", "Toreros", "Poetas y poesías", "Manzanilla, mi pueblo", "Peregil escritor" y "Despedida". ¡Una gozada!

Autor: José Pérez Blanco
Edita: RD editores
Ciudad: Sevilla-2003
Páginas: 154
ISBN: 84-95724-26-X

miércoles, 20 de noviembre de 2013

DOS INVITACIONES CULTURALES


Mañana jueves, día 21, a las 9 de la noche, en la Basílica del Cachorro, tendrá lugar una Mesa Redonda con el título "Juan Belmonte y El Cachorro", dentro de las actividades paralelas de la exposición "Joselito y Juan Belmonte, una revolución complementaria". En la mesa participarán Juan Carlos Gil, comisario de la Exposición, y Rafael Belmonte, familiar de Juan y hermano del Cachorro.


Y el lunes 2 de diciembre, a las 20 horas, en el Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, en calle Sierpes, número 65, el poeta José Luis Rodríguez Ojeda presentará su último libro "Sin pensar en el final", interviniendo el mismo autor, que será acompañado por don Álvaro Romero Bernal, doctor en periodismo, y por don José Mª Toro, editor. En el acto participarán la cantaora Laura Vital y el guitarrista Eduardo Rebollar. El volumen ha sido publicado por Guadalturia Ediciones.

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS LEYENDAS Y TRADICIONES DE SEVILLA


Es uno de los libros más interesantes para conocer las muchas leyendas, aparte de las tradiciones, que tiene en su ser la ciudad de Sevilla. Con un lenguaje siempre coloquial, José María de Mena -labor que en nuestros días ha ampliado el escritor Manuel Lauriño-, nos va explicando las que han existido, y existen en el colectivo emocional de la ciudad, en los diferentes tiempos. Así divide el autor su libro: "Las leyendas y tradiciones fenicias y romanas", "Las leyendas y tradiciones de la época visigoda", "Las leyendas y tradiciones de la época árabe", "Las tradiciones de la época de san Fernando", "Las leyendas y tradiciones desde san Fernando a don Pedro I", "Las leyendas y tradiciones de don Pedro I", "Las últimas leyendas y tradiciones de la Edad Media", "Las leyendas y tradiciones del siglo XVI", "Las leyendas y tradiciones del siglo XVII", "Las leyendas y tradiciones del siglo XVIII" y "Las leyendas y tradiciones del siglo XIX". Libro para tener a mano en nuestra biblioteca.

Autor: José María de Mena
Edita: El autor
Ciudad: Sevilla-1968
Páginas: 229
Depósito Legal: SE-119-1968

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS FERIAS DE SEVILLA


Si de la Semana Santa hay cientos de libros de todos los estilos, no había un ejemplar serio sobre la Feria de Abril y, mucho menos, un libro que nos hablase de las muchas ferias que ha acogido Sevilla de todos los órdenes, tanto en la antigüedad como en nuestros días. Nicolás Salas -prolífico autor- se puso a ello y nos dejó este libro que ya es imprescindible para consultar cualquier dato sobre este tema. El autor divide el volumen en los siguientes apartados: "Orígenes de las ferias de Sevilla", "Siglo y cuarto de historia", "Del Prado de San Sebastián a Triana", "Del tipismo y otros tópicos", "Contenido mercantil" y "Sevilla, año 2000", sumándose a ellos estos apéndices: "Apuntes para una bibliografía sobre temas feriales", "Primera hemerografía ferial" y "Síntesis cronológica". El autor incorpora también unos interesantes índices analíticos. El libro está profusamente ilustrado con fotografías dignas para el recuerdo.

Autor: Nicolás Salas
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1974
Páginas: 288
ISBN: 84-7405-817-1
Existe una 2ª edición de 1992

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LAS CIGARRERAS


Si las cigarreras sevillanas tuvieron renombre universal, no sólo fue por la gracia, el donaire y la "guasa" que poseían , según relatos de todos los tiempos, sino por aquella falsa que retrató el francés don Próspero Mérimée y a la que Bizet internacionalizó en su célebre ópera. Toda la historia de la tabaquería en Sevilla, y por supuesto de sus cigarreras, nos lo cuenta José Luis Ortiz de Lanzagorta en el número 17 de la colección "Cosas de Sevilla": El tabaco, el comercio y la industria tabaquera, las fábricas de Sevilla, pureras y cigarreras, la célebre "Carmen" y otras historias desconocidas. Libro muy ameno e instructivo para conocer una industria fuerte en un tiempo de la ciudad, apagado ya para siempre.

Autor: José Luis Ortiz de Lanzagorta
Edita: Grupo Andaluz de Ediciones
Ciudad: Sevilla-1981
Páginas: 83
ISBN: 84-85894-19-7

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA "VIUDA" DE SEVILLA


Es una historia real divertidísima que ocurrió en la Sevilla de 1940, y que no se me va a ocurrir descifrar aquí para que aquellos que puedan adquirir el libro la disfruten a gusto. Justamente sesenta años más tarde de que ella ocurriera, salió a la luz este suceso que conmovió a la ciudad en aquel año gracias a la animosidad para que no se perdiese de Manuel Ruiz-Maya Chinchilla. Con un excelente prólogo de Manuel Barrios, la historia va desarrollándose con la cita de los lugares, las personas y las cosas de la época que la rodearon. Tras el vibrante relato -plagado de humor por la tremenda broma-, se nos ofrece un apéndice fotográfico del mayor interés. Busquen el libro, en la seguridad de que me lo van a agradecer.

Autor: Manuel Ruiz-Maya Chinchilla
Edita: Guadalquivir Ediciones
Ciudad: Sevilla-2000
Páginas: 121 + fotografías.
ISBN: 84-8093-088-8

martes, 19 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: COSAS, SÓLO COSAS...


Que digo yo que cuando los expresidentes resucitan es que algo está fallando en el sistema democrático, porque cuando los viejos hablan, y en público, y poniendo los cachetes colorados a más de uno de sus colegas, es que estos no lo están haciendo bien, o sí lo hacen bien y a estos viejos, a estos cascarrabias, les cae mal la cosa. Ellos quisieran que el país siguiera siendo como ellos lo soñaron, pero cuando argumentan tal o cual cosa jamás se acuerdan de sus profundos errores. Felipe González -el renombrado más grande socialista tras Pablo Iglesias-, aboga porque los trabajadores trabajen más -no ha dicho si cobrando menos- y que se dejen el pellejo hasta que llegue "El Ocaso" a recogerlos. Y lo dice aquel al que escuché de propia boca que los empresarios eran omnívoros y que había que atacarlos, en una charla que dio en el salón de actos del colegio salesiano de Triana el día 2 de junio de 1973, curiosamente el mismo día y casi a la misma hora que en la barriada de Juan XXIII se detenía a un sonriente Eleuterio Sánchez "El Lute". Felipe, al que hay que agradecerle la modernidad de España, como a Carlos III, o a Alfonso XIII (sólo en Madrid), por estas fechas debería estar mejor callado y, si no quiere estarlo, recordar que le costó el puesto los manejos sucios que ya se iban instalando en el PSOE con el hermano de su vicepresidente Alfonso Guerra, el ínclito Juan, amo y señor de Sevilla. Le fallaron ahí sus dos bemoles porque su amigo Alfonso, muy amante teatrero, se los tenía cogidos desde la base, en las bambalinas y en el foso, en el patio de butacas y en el gallinero. Manejos que, aprendiendo, aprendiendo, aún llegan a nuestros días. Se tiene que callar con el "socialismo avanzado" de su ministro Boyer, el que hizo posible -por medio del Partido Socialista (?) OBRERO Español- que los miles de trabajadores de los grandes almacenes no pudiesen descansar los domingos para estar con sus familias, conversar con sus amigos e ir al fútbol si les apetecía, en claro beneficio de los grandes empresarios. Tiene que esconder su lengua tardía si recuerda el caso "Cisneros", y tiene que cerrar la boca sabiendo todo el mundo de que siendo un simple abogado laboralista del bufete de la calle Capitán Vigueras de Sevilla -junto a Rafael Escuredo-, es hoy día uno de los grandes millonarios de España tras pasar por la Presidencia. ¿Tanta ganancia dió aquella vaquería familiar de la cercana barriada de Bellavista, o fue, acaso, la Política?


Pero el otro exvicepresidente tampoco se puede estar callado. Faltaría más. Éste es que se cree que aún sigue estando en la presidencia del gobierno español, que es Franco "in eternum". En su libreta azul -como la del entrenador  Louis van Gaal- ponía estrellas, cruces, sumas y restas, y cuando tuvo que dejar el barco nombró al fogonero, porque no quería que el futuro capitán le hiciese sombras. Y ahora va y se queja. Lo pone más que verde cuando le sale de allí, de donde todos sabemos que es "allí", le quiere dar consejos sin nadie habérselos pedido, le da por retambufa cuando quiere dejándolo al aire desde dos periódicos muy afines al Poder, lo pone a parir en la tele y encima -¡qué caradura!- quiere que el señor Rajoy, con todos sus ministros, como en las antiguas procesiones del Corpus, vayan a la presentación del segundo tomo -¡toma ya!- de unas memorias que ni siquiera es capaz de leer su mujer, Ana Botella, que aburre a las hienas, y que es -según los dos o tres que las han leído, a pesar de tan ingente propaganda- una enciclopedia total de la egolatría. Ante la ausencia de los ausentes, con balas dialécticas marcadas dice que toma nota, más o menos como hacía "Juncal" en aquella inolvidable serie.


Otro que tal anda es el señor Rubalcaba, que no se sabe si está, si ha salido, si entra, se va o si vuelve. Es el embaucador más grande de la historia. Los que están en las cercanías de la estación de Atocha son puros imitadores. La antigua escuela de Monipodio de la trianera calle Betis, era una auténtica escuela de honradez. La que ha tenido que organizar Susana Díaz -paisana de arrabal- para salvar el pellejo de este lobo estepario que sólo quiere vivir de la política -les pasa a todos- y estar en el candelero... ¿Cómo es que vuelve el PSOE? ¿Por qué se fue? ¿Hubo un vacío de la oposición hasta la fecha en la que se produce esta Conferencia? ¡Es que es muy grave, coño! El personal no debería pasar de estas aberraciones que pagamos con nuestro dinero. Tenemos la obligación y la vergüenza moral de denunciar estas cosas, cosas que son muy graves, y ciertamente, aunque el dinero es importante, muy lesas para nuestra moral. ¿Quién nos maneja, quién llevan nuestro rumbo, en qué manos estamos, amigos?


Y para terminar las cosas que me preocupan, y que han dado de sí la pasada semana, tenemos a la infanta Cristina... Pues el fiscal no ve el pobre nada para inculparla. Tendremos que regalarle las gafas de "El Pali" y otro par de repuesto de las que lleva "El Bari de Triana", con las que se ven hasta las piedras de mechero en un suelo de chinorrris. La chica es de lo más modosita, vive en una austeridad franciscana, no tiene nada de ella -eso sí es verdad-, y se encuentra acosada por las malas lenguas de la prensa, la radio y la televisión, que son malas, más que malas. ¿Pero, ella? Honrada y cabal, no ha tocado un euro que no sea suyo -¿eso es también verdad?-, y es una princesa a la que le han tomado manía. Recuerdo que en mi época de estudiante, y cuando salía tocando la bandurria en las rondas que dábamos los tunos los fines de semana, cantábamos una canción que no me sé totalmente, pero de la que apunto algunas estrofas:

La infanta, la infanta Leocadia,
se tapaba el chiquichí con una dalia.
Y la infanta, y la infanta Maribel,
se tapaba el chiquichí con un clavel.
La infanta, la infanta Sinforosa,
se tapaba el chiquichí con una rosa.

¡Hay que llamarle la atención a las infantas
por el uso que hacen de las plantas!

Eso está bien, eso está bien, eso está bien,
de esa opinión participo yo también.

Pues creo que todos participamos de que hay que llamarle la atención a esta infanta, y no sólo por el uso que pueda hacer de las plantas, sino por el de otras cuestiones. La mejor manera de salvar una Democracia es que la Justicia sea igual para todos. ¿Conformes?

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: LA VERDAD SOBRE MIGUEL MAÑARA



Interesantísimo libro con la profusión de datos y el estilo exquisito con el que siempre nos ha sorprendido Manuel Barrios, escritor amigo al que siempre tengo en el mejor rincón de mis recuerdos. El autor nos va desmenuzando, con su habitual maestría, la vida e historia de este singular personaje del siglo XVII a través de los siguientes capítulos: "La historia convencional", "El mensajero de la muerte", "Limpieza de sangre", "A la vieja usanza", "Linajes, perdularios y tapadas", "La conversión", "El gran enigma", "En la celda", "Los testigos del proceso", "La verdad de Mañara", "Milagros y desvaríos", "Tropelías y desmanes", "El vencedor de la muerte" y "Post mortem", acompañados de un interesante apéndice documental.

Autor: Manuel Barrios
Edita: Almuzara
Ciudad: Córdoba-2007
Páginas: 185
ISBN: 978-84-96968-20-2

lunes, 18 de noviembre de 2013

DESDE MI TORRE: DOS EMOCIONANTES CUMPLEAÑOS


Este fin de semana, dos cumpleaños me convocaban, dos hermosos y emocionantes cumpleaños: los siete de mi nieto Pablo -oro de lujo en su pelo y sonrisa eterna en su rostro- y el de mi queridísimo amigo Juan Cembrano, que ya reunía, gracias a Dios, setenta años de almanaque. Lástima que los dos coincidieran en el mismo día de celebración, aunque el de mi nieto fuese el viernes, día 15, y el de mi admirado Juan, el día 13. Pero ya se sabe que siempre es mejor un fin de semana para que familiares y amigos puedan asistir a una fiesta común en la que siempre reina la alegría.

La variante está en que mientras mi Pablete sabía y esperaba la presencia de sus abuelos, de sus tíos y primos, y del gran montón de regalos que iba a recibir -sin faltar la nave de "Star Warts", Juan Cembrano no tenía ni idea de la encerrona que le tenían preparada, a las ocho y media de la tarde, en la hospitalaria casa que tiene en la aldea de El Rocío, a la que se escapa siempre que tiene dos minutos libres. Su deliciosa hija Ester -o Esther, que ambos nombres son válidos-, me llamó hace unos días para invitarme sabiendo de la gran amistad que nos une, cuya generosa invitación decliné por coincidir con la de mi nieto. Aunque buscando un punto intermedio -que siempre existe- llegué al acuerdo con ella de hacerle un soneto de mi cuño a su padre, que lo imprimiese, lo enmarcase y que alguien lo leyese en mi nombre. Y así se hizo. Juan no sabía nada de nada, y a la hora prevista, con muchas docenas de familiares y amigos esperando con las luces apagadas, a la vuelta de su paseo se encontró con la tremenda e inesperada sorpresa cuando su nieta pulsaba el interruptor de la luz y todos le aplaudían cantándole a compás el célebre cumpleaños feliz... Miren la cara de asombro que se le quedó al bueno de Juan: la que se le queda siempre a todos los hombres de buena voluntad cuando reciben la lluvia del amor.


Ante una señal telefónica de nuestro común amigo José Luis Jiménez -autor de la fotografía-, tuve la gran satisfacción de felicitarlo, mientras me daba las gracias por ese sencillo soneto macarrónico, a mi modo, que dice así:

Setenta años, Juan, que son setenta
los que has dado a una vida tan lozana
sobre el valle bendito de Triana
con una Estrella al lado que te alienta.

De tus amigos siempre te alimenta;
de tu familia, tu pasión se ufana,
y conviertes el gozo en filigrana
haciendo mucho bien sin darte cuenta.

Hoy te rodean aquellos que te aman,
que te quieren y miman, que te adoran
porque es tu bonhomía su sostén.

Todos te piden, todos te reclaman
y hasta en sueños el día conmemoran
cuando en ese Rocío cumplas cien.



A no muchos kilómetros de El Rocío, en Valencina de la Concepción, nuestra fiesta seguía tras una paella extraordinaria que le salió a mi hijo Pablo, aún siendo para tantas personas. Se encontraba ufano y orgulloso de tantas felicitaciones. Es verdad que le salió de lujo. A ella se sumaron las múltiples tapas, el salmorejo, las gambas de Huelva traídas por mi hermana Esperanza, los postres... Son unos genios preparando fiestas al por mayor. Y digo al por mayor porque entre abuelos, cuñados, titos, primos y agregados, al final formamos un montón, menos mal que muy bien avenidos y con un envidiable sentido del humor, al que hay que sumar el arte musical de todos. Ahí tienen  en la foto a tío y sobrina interpretando una pieza clásica al piano y la guitarra -mi hijo Emilio y mi nieta Irene-, tras la que siguió el concierto, los chistes, el cachondeo y la guasa gorda que nos traemos cuando estamos juntos.

Y como al arbolito hay que enderezarlo desde chiquitito -según reza el refrán-, ahí tienen a mi pequeña Lola no perdiéndole la melodía al piano de su prima. Con cuatro meses, no se puede esperar más.


Lo dicho, amigos, dos emocionantes cumpleaños que viví de distinta manera: uno desde la cercanía inmediata y, el otro, con mi corazón en El Rocío, junto al de mi amigo Juan, al que le prometo asistir cuando llegue a los cien y se celebre ante los pies de la Blanca Paloma. Con gente como la que tengo alrededor, la crisis es una anécdota que pasa de tarde en tarde. ¡Felicidades públicas a los dos!