viernes, 31 de agosto de 2012

DESDE MI TORRE: APUNTES DE MI CUADERNO


Buenos días, extraordinarios, los que he pasado con mis hijos y nietos entre Isla Antilla e Isla Cristina, donde mi hijo Pablo tiene un piso en una calle tan marinera rotulada como Bonanza. Estar a la vera de ellos, aunque sea verano alto, es como descubrir y admirar, un año más, el misterio de la Primavera. Mis nietos están más altos y radiantes, y mis hijos, apuntando ya la cuarentena, más hechos y más guapos. Menos mal que tomaron la belleza de su madre, aunque de mí de seguro que han tomado la guasa, la dadivosidad y el desinterés. ¡Días geniales!

Comencé, cuando las calores eran fuego en Córdoba, visitando a mi hermana en Mazagón, en su casa a orillas de la playa. Tenía el pie quebrado de un infortunio que la llevó a que le escayolaran la pierna, pero, con todo y con eso, almorzamos y cenamos en dos hermosos sitios de este rincón pegado al Parque de Doñana. Hacía tiempo que no podía estar con ella ni con mis sobrinos, Tatiana y Álvaro, y la experiencia del encuentro fue muy interesante y provechosa. Al día siguiente, partí para Isla Cristina. Mi hijo me había dicho que llegase sobre el mediodía para que ellos pudieran descansar. ¡Qué poco conoce todavía a su padre! A las 8 de la mañana salí de Mazagón y en un momento me encontraba en Cartaya. Desayuné allí y la visité, porque siempre había ido de paso. Puse brújula hasta Ayamonte por la carretera general, aparqué, y me sentí como un Dios pequeño observando cómo el Guadiana entregaba su vida al mar. El viento me daba de cara y me hizo olvidar los cuarenta y muchos grados que había dejado en la tierra califal. ¡Qué alegría de mar, de pinos, de veleros, de aire y de horizonte cristalino...! En un salto, sobre las diez de la mañana, ya estaba mi coche aparcado en la puerta de mi hijo después de haber dado una vuelta por la lonja y ver la subasta de las sardinas, y decidí tomar unos exquisitos churros en un bareto que abre temprano y que está lleno, desde el amanecer, de borrachos nocturnos, guapísimas putas y olores a aguardiente de la tierra.

Oteaba desde mi sitial privilegiado el zaguán de mi hijo. Y lo vi salir, junto a mi nieto y un amigo, media hora más tarde. Vieron mi coche, miraron, y el silbido familiar le indicó el lugar donde me encontraba. Desayunamos todos juntos..., y ya empezó la vida. Paseamos las calles de Isla, fuimos al mercado, hicimos transacciones con las gitanas que venden coquinas en las esquinas cercanas, nos encaminamos a la playa cuando la hora del Ángelus caía sobre nosotros... ¡La felicidad!





Al día siguiente llegaba mi hija con su marido y mis nietos a Isla Antilla. Más gente para la diversión...


Un antiguo compañero, natural de Isla Cristina, Pedro Quesada, gran amigo, gran navegante y gran pintor, me había llamado días antes para que, cuando estuviésemos allí, lo llamase para navegar con los nietos, esas cosas que jamás pueden olvidársele a los críos. Fue una tarde deliciosa. Cuando mi amigo Pedro llegó al Puerto Náutico, los niños, la mano en horizontal, y más tieso que una vela de un "pasovirgen", con la guasa reglamentaria de la familia, le dieron el saludo de bienvenida: -¡A sus órdenes, mi capitán!, saludo que, evidentemente, habían ensayado con su abuelo diez minutos antes. ¡Qué artistas!

Navegamos. Los niños hacían diez mil preguntas a "su capitán". Mis hijos y yo mirábamos las estelas del mar donde en Enero, desde el mismo velero de mi amigo Pedro, habíamos depositado las cenizas de Lola. La tarde era apacible, maravillosa y, como una cinta de purpurina plata, nos parecía que su espíritu se asomaba sonriendo, como siempre, por las sorpresas que su abuelo, sin duda el preferido, le ofrece siempre a estos grumetes, tan correctos como cachondos.

¡Qué gran semana!

DELICIAS DEL EROTISMO: ANÓNIMO DEL SIGLO DE ORO


-Mujer, aunque sintáis lo que yo quiero,
de agora para siempre os amonesto
que no os pongáis a punto tan de presto,
ni luego me metáis por el sendero.

Dejádmele buscar a mí primero;
haced como que voz no dais en esto;
haced que como a hombre que es molesto
me deis entrada con semblante fiero.

Si vos de mí sois luego sujetada,
piérdese la mitad de todo el gusto;
no sabe mucho lo que poco cuesta,

y aquello que otras veces a la entrada,
y como dicen, suele entrar muy justo,
entra más flojo que madeja en cesta.

NUESTRO FUTURO CERCANO (29)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: ¡OJÚ, QUÉ MIEDO!


LIBROS CON POESÍA: RIMAS Y LA CASA ENCENDIDA


Dentro de la colección Libro Joven de Bolsillo, de la editorial Doncel, aparecieron en un solo volumen estos dos libros del poeta granadino Luis Rosales: "La casa encendida" (1949) y "Rimas" (1951), con poemas la mayoría de ellos inéditos, año en el que recibió el Premio Nacional de Poesía. Como ilustración, he elegido al azar este soneto que da entrada a "La Casa Encendida".


RECORDANDO UN TEMBLOR
EN EL BOSQUE DE LOS MUERTOS

Si el corazón perdiera su cimiento,
y vibraran la tierra y la madera
del bosque de la sangre, y se pusiera
toda tu carne en leve movimiento

total, como un alud que avanza lento
borrando en cada paso una frontera,
y fuese una luz fija la ceguera,
y entre el mirar y el ver quedara el viento,

y formasen los muertos que más amas
un bosque ardiendo bajo el mar desnudo
-el bosque de la muerte en que deshoja

un sol, ya en otro cielo, su oro mudo-
y volase un enjambre entre las ramas
donde puso el temblor la primer hoja...


Autor: Luis Rosales
Edita: Doncel
Ciudad: Madrid-1971
Páginas: 173
Depósito Legal: M. 25.356/71

jueves, 30 de agosto de 2012

DESDE MI TORRE: SIETE MESES CONTIGO


Y ya han pasado siete meses, siete, veintiocho semanas, desde que cerraste tus ojos y labios a la vida: a la tuya y a la mía. Hoy te sigo abrazando como entonces, como cuando hace diez años nos dieron la noticia de que éramos poseedores de nuestro primer nieto, Daniel. No nos dijimos nada. Nos miramos con lágrimas en los ojos y nos hicimos un mismo cuerpo entre los dos a la puerta del maternal del Virgen del Rocío, esa Señora de Almonte a la que tantas veces hemos visitado para pedir por la solución de lo que los dos sabíamos que nos podía talar el gran árbol de nuestras ilusiones.

Cada día te sueño abrazándote como entonces, dejándome la piel entre tus manos, mis lágrimas sobre tus hombros, mis labios sobre la aduana hermosa y sonriente de tu boca, siempre dispuesta para el amor y el gozo. Dios, hace siete meses, me quiso cambiar ese abrazo para que me helara en el intento, para que todo cambiase, para que dejara de tenerte... Y aún le pregunto por qué, qué necesidad tenía, qué daño le hicimos a Él, amo del Universo...

Te recreo, te sueño, recuerdo en cada viaje los perfiles por donde anduvimos, donde tomamos una copa, donde nos dimos un beso furtivo en medio de los amigos, las calles que atravesamos de todos los paisajes, las conversaciones sobre los hijos, sobre nuestro porvenir, sobre el trabajo..., y todo llegó menos ese futuro que pensábamos vivir intensamente, a nuestro aire, sin necesidad de que nadie nos hiciera una hoja de ruta.

No me importa que nos hayan fallado muchos amigos, porque es cierto que no lo serían tanto. Ya no los necesito, no los necesitamos. Estamos tú y yo solos, como al principio, como cuando quisimos construir una vida con nuestro propio esfuerzo. Nadie nos dio nada: nos lo dimos nosotros. Nos dimos la niñez que levanta la mirada a la belleza, y la juventud que todo lo convierte en milagro. Nos dimos en una cruz de carne para que nuestra sangre corriera en tres hijos maravillosos: Myriam, Pablo y Emilito, y ellos la destilaran en cuatro nietos geniales por los que camina la "guasa" genética que siempre nos ha definido.

He estado con todos pasando unos días en Isla Antilla y en Isla Cristina, y no hay momento en que tu nombre no suene por el espacio, ni ojos que no señalen un punto en ese mar en el que ya reposas para siempre. Siempre estás con nosotros en nuestras conversaciones y, muchas veces, en el sabor salobre de una lágrima furtiva que queremos contener para que los niños no sufran.

Si vieras lo mal que lo paso cuando llega este día..., el trabajo que me cuesta serenarme sabiendo que en aquella hora de hoy, a las dos y cuarto de la tarde, tu muerte se llevaba gran parte de mi vida. Intento superarme, pero todo es en vano. Me animan algunos amigos -ya sabes, los clásicos-, pero ninguno puede comprender el dolor de tu ausencia...

Nadie me hace falta, Lola. Nadie nos hace falta para seguir juntos. Hoy, cuando he vuelto de estar dos días en Marbella en una reunión, me acuerdo de aquellas calles que pisábamos junto en busca de un restaurante indio que se obstinó en encontrar José Luis Navarro, lo que nos divertimos hasta encontrarlo, lo bien que lo pasamos... Y es que tú y yo siempre lo pasábamos bien en cualquier lado..., sólo nos faltaba estar juntos.

Ahora, dentro de unos días, llega la entrega del "Compás del Cante", que este año se hace en el Alcázar por primera vez, pero me parece que ni siquiera voy a ser capaz de leer el acta. Le pediré el favor a Julio. No puedo, no me sale la voz, no tengo ganas de ir, aunque no tengo más remedio que estar allí, sintiendo tu silla vacía, tu esplendidez hermosa y sencilla en noches de fiestas, en las que siempre destacabas por tu belleza sin caros abalorios.

La vida se me está haciendo tan difícil que sólo quiero espacio libre para seguir pensando en ti, para estar contigo siempre. Te fuiste el día 30 de Enero de este año nefasto para todo y para todos, pero bien sabes que siempre vas conmigo, que estás con nosotros: en el recuerdo amoroso de tus hijos y nietos, y en los de aquellos pocos amigos que tuvieron la suerte infinita de conocerte.

DESDE MI TORRE: FUEGO EN LAS ALMAS


La noticia corrió como la pólvora y nos sorprendió a todos aquellos que queríamos entender que Ruth y José estaban vivos en casa de cualquier amigo del padre. Pero la realidad, una vez más, ha superado a la ficción, aunque nos cueste trabajo creerlo, a pesar de que jamás entendamos qué anida en una mente que logra la venganza por la separación de su mujer quemando y haciendo desaparecer a sus hijos y se convierte durante meses en un consumado actor negando un acto tan salvaje y espeluznante, tan fuera del pensamiento de cualquier persona normal.

En Córdoba hay fuego en las almas por la incineración de estas dos criaturas a manos de su propio padre, dos críos indefensos que, durante seis años Ruth, y dos José, sólo le llenaron de risas, besos y carantoñas, aportándole la vida que él negó a los suyos. Cada día este caso se iba convirtiendo en un calvario común que todos hemos ido padeciendo; cada semana, los cordobeses salían a su calle más emblemática para dejar constancia a la madre, en absoluto silencio, de que todos estaban a su lado; cada mes que pasaba de la desaparición, era una punzada lacerante que nos traía el calendario.

España entera ha llorado viendo el rostro de esa madre que también ha muerto con sus hijos, que murió, entre la esperanza y el mal presagio, el 8 de Octubre del pasado año. No hay palabras que puedan justificar la vileza de este hombre, la sinrazón, la barbarie premeditada, la locura inspirada en su afán de protagonismo... Todos hemos muerto un poco con Ruth y José. Este cabrón nos ha incinerado el alma a todos en un tiempo tan falto de valores y en el que sólo anida la tristeza por todos nuestros puntos cardinales. Todos teníamos la fe de que estos niños aparecerían cualquier día para volver junto a su madre y para devolvernos a todos la sonrisa. Se nos ha quedado congelada en los labios y marcada a fuego en el corazón. Sólo nos queda pedir -¡qué difícil!- que Dios le dé a la madre la entereza suficiente para seguir viviendo. Y de paso, pedir al Ministro del Interior que dote de más medios a la Policía Científica, porque el triste fallo de sus hombres, la ligereza en una investigación tan crucial, sólo ha hecho aumentar este dolor familiar diez meses más.


DELICIAS DEL EROTISMO: EMILIO JIMÉNEZ DÍAZ


LA VIUDA

Viuda de buen ver, de buen tamaño,
ojos incendiadores, llama al punto
que no asistiera nunca su difunto.
¿Por marica, impotente, por tacaño...?

El que quiso hacer bueno que el buen paño
en el arca se vende, fue un presunto
corniveleto miureño. Y punto.
La mujer que se entrega, no hace daño.

Conocí a una viuda -tan veloz como el AVE-,
mujer de un militar, serio y muy grave,
de rimbombantes y altas graduaciones,

que en su coño tenía una medalla
que rezaba: "Si no tienes la talla,
retira de mi hucha tus cojones".


Emilio Jiménez Díaz
"Pecados veniales. Coñografías"
1999

NUESTRO FUTURO CERCANO (28)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: LA DICTADURA DE NUESTRO SIGLO


LIBROS CON POESÍA: RETRATOS DESDE EL TENDIDO


Este libro del matrimonio cordobés formado por Adela Álvarez Suárez y Juan Carlos Morales Rodríguez, es un claro homenaje a la fiesta taurina, y está conformado por 36 sonetos, los siete primeros dedicados a la lidia y el resto a los distintos toreros de ayer y de hoy. Como ilustración, he elegido el que escribieron en homenaje al ídolo de la tierra de de media España, Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete".


MANOLETE

Medio siglo, Manuel, de aquel Agosto
En que Islero en la plaza te dio muerte
Y el recuerdo tan vivo: perfil fuerte,
La cicatriz tremenda sobre el rostro.

Córdoba se quedó tan desvalida
Al perder tu toreo palpitante
Que jamás ha dejado de aclamarte
Fingiendo no saber de tu partida.

En la calle Mayor, La Lagunilla,
Aún esperan, Manuel, tus naturales.
Y las niñas estrenan sus mantillas

Al visitar, rezando los altares,
En Jueves Santo, por Santa Marina,
Bajo el denso perfume de azahares.


Autor: Adela Álvarez y Juan Carlos Morales
Edita: Los autores
Ciudad: Córdoba-1999
Páginas: 52
Depósito Legal: CO-1.424-1999

miércoles, 22 de agosto de 2012

DESDE MI TORRE: ¡HASTA LA VUELTA!


Aunque la verdad es que no le pego un palo al agua, como suele decirse, a pesar de que me llevo trabajando en mis cosas más de diez horas diarias, ahora sí me ha apetecido de nuevo disfrutar un poco del agua de la costa de Huelva, tierra de mis ancestros paternos, y pasármelo lo mejor que pueda con mis hijos y nietos. Nada de ordenador, y espero que el móvil suene poco, nada de calores insoportables y nada de esos periódicos que te dejan los vellos de punta en cada tragedia. Un poquito de homenaje a "Gambrinus" y un buen libro, aparte de la excepcional compañía.

Cuatro mil y pico de páginas de este blog tienen para repasar, si es que les viene en ganas, en estos pocos día de ausencia. A mi vuelta les contaré como me ha ido, así como las cosillas puntuales de las que haya tomado nota y merezca la pena.

¡Que se lo pasen bien, y hasta la vuelta..., si Dios quiere!

martes, 21 de agosto de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: RUBÉN DARÍO


ITE, MISSA EST

Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa,
virgen como la nieve y honda como la mar;
su espíritu es la hostia de mi amorosa misa,
y alzo al son de una dulce lira crepuscular.

Ojos de evocadora. gesto de profetisa,
en ella hay la sagrada frecuencia del altar;
su risa es la sonrisa suave de Monna Lisa,
sus labios son los únicos labios para besar.

Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente,
me mirará asombrada con íntimo pavor;

la enamorada esfinge quedará estupefacta,
apagaré la llama de la vestal intacta,
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!


Rubén Darío
(1867-1916)

NUESTRO FUTURO CERCANO (27)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: ¡IGUALITOS...!


LIBROS CON POESÍA: RETABLO DE NAVIDAD


El número 97 de la colección poética "Los Cuadernos de Sandua", nos dejó este "Retablo de Navidad" del poeta arcense Antonio Murciano, que tiene dedicado a este tema navideño varias de sus obras. De su vida y obra nos preocupamos de él cuando le dedicamos estas páginas con el título "El Poeta de la Semana", que pueden buscar en nuestro índice, páginas correspondientes a los días del 5 al 11 de Febrero del pasado año. Al azar, he elegido como ilustración este hermoso "Villancico de los abuelos".



VILLANCICO DE LOS ABUELOS

I
Repica una campana
desde los cielos,
porque Joaquín y Ana
ya son abuelos.

Que vuestra campana
resuene sin fin,
Señora Santa Ana,
Señor San Joaquín.

II
Cántale la nana,
duerme el serafín;
abuela Santa Ana,
abuelo Joaquín.

Santa Ana es morena,
rubio San Joaquín
y el Niño, canela
revuelta en jazmín.

Bendita Santa Ana.
Bendito Joaquín,
que esta Nochebuena
nazca Dios en mí.


Autor: Antonio Murciano
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-2003
Páginas: 46
ISBN: 84-7959-537-X
Depósito Legal: CO. 1.656/2003

lunes, 20 de agosto de 2012

DESDE MI TORRE: ¡Y SE MUEVE EL BALÓN!


El sábado se puso en marcha el balón en algunos estadios y ya empieza a cambiar la vida de millones de españoles, esos mismos que están al borde del abismo por culpa de una crisis que han puesto en marcha los grandes grupos económicos del mundo. Pan y circo. Lo malo es que mientras que el circo sigue, el pan nos puede faltar, o el dinero para comprarlo. Todo es moverse la pelota, tocada por unos jóvenes multimillonarios, con sueldos inmorales por mucha valían que tengan, y más de medio país se vuelve loco con sus ídolos y con sus clubes, tal vez ignorando que estas empresas futbolísticas, a día uno de Enero del presente año, debían al fisco, es decir, a la Hacienda Pública, la cantidad de 752 millones de euros, más otros cuantos a la Seguridad Social, a cuyos datos jamás tendremos acceso.

Desde 2008 hasta nuestros días, en vez de bajar sus deudas, estas sociedades deportivas del balompié, aumentaron sus débitos a las arcas públicas más de un 25%. Débale usted a Hacienda 100 euros, tal vez por una equivocación, y verán la que le lían de expedientes y amenazas de embargo sobre sus pobres bienes. Cuando se toca este tema, el ministro del ramo, Cristóbal Montoro, mira para otro lado; si le pregunta a Rajoy, dirá que esto es el célebre chocolate del loro; si quiere que le aclare algo el señor Luis de Guindos, ministro de Economía, se saldrá por la tangente...

Aquí, fútbol, la banca y la iglesia son intocables, nadie se atreve a meterse con ellos. ¿Pero es justo? Creo que no. La reforma que nos ha traído Rajoy ha empezado al revés: se ha atacado con saña a aquellos que menos tienen, a los poseedores de unas nóminas, ya de por sí precarias, que apenas si pueden llegar a fin de mes. No se ha empezado por los poderosos, por la cabeza, por los que evaden miles de millones, por aquellos que, aún siendo directores generales de algo, apenas si pagan en la declaración de la renta.

Si a mí el Estado me obliga a pagar hasta el último céntimo de euro de mis ingresos, exijo, como ciudadano amparado por la Constitución (aunque sea entre comillas), que todos los españoles cumplan con su deber. ¡Ya está bien esta desigualdad!

Si muchos clubes tienen que desaparecer por sus deudas con Hacienda, que desaparezcan. Lo que no es de recibo es que se instaure el copago sanitario, que se eliminen las ayudas sociales, que se prive a los ancianos de la ley de dependencia, que se nos suba el IVA de una forma descarnada, que haya casi seis millones de parados, que sigan sucediéndose los desahucios a familias que no pueden pagar..., mientras el fútbol está exento de las miradas de los inspectores del fisco con el beneplácito del Gobierno.

Si esto va a seguir siendo así, como así nos parece a todos, mejor es plegar velas y decir que se vayan nuestros gobernantes, entre otras cosas: porque no saben gobernar con el mismo rasero.

DELICIAS DEL EROTISMO: ANÓNIMO DEL SIGLO DE ORO


El vulgo comúnmente se aficiona
a la que sabe que es doncella y moza,
porque ansí le parece al que la goza
que le coge la flor de su persona.

Yo, para mí, más quiero una matrona
que con mil arteficios se remoza,
y, por gozar de aquel que la retoza,
una hora de la noche no perdona.

La doncella no hace de su parte,
cuando la gozan, cosa que aproveche,
ni se menea, ni da dulces besos.

Mas la otra lo hace de tal arte,
y amores os dirá, que en miel y leche
convierte las médulas de los huesos.


Anónimo del Siglo de Oro

NUESTRO FUTURO CERCANO (26)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: LO DE SIEMPRE


LIBROS CON POESÍA: RETABLO DE CENIZAS


La extraordinaria poeta sevillana, María Sanz, consiguió con este poemario el Premio "Ciudad de Alcalá" el año 2010, uniéndolo a los muchos que ha conseguido, entre ellos el "Ricardo Molina", "Cáceres", "Leonor", "Tiflos", "Manuel Alcántara"... Su muy amplia obra poética está jalonada de éxitos desde la aparición de su primer libro, "Tierra difícil", en el año 1981. Le siguieron, entre otros, "Cenáculo vinziano y otroes escorzos" (1985), "Aquí quema la niebla" (1986), "Pétalo impar" (1991), "Domus aurea" (1999), "Tu lumbre ajena" (2001), "Dos lentas soledades" (2002), "Voz mediante" (2006), "Lance sonoro" (2007), "Luna de Capricornio. Antología 1981-2006" (2007), "Lienzos de cal" (2008), "Los cielos tardíos" (2009), "Los pulsos cardinales" (2010), "Jardines de Murillo" (2011), "El templo del albatros" (2011), "Contrapunto" (2012) y "Danaide" (2012). Para ilustrar esta fiche, he elegido el segundo poema de este volumen "Retablo de cenizas".



El amor lleva cíngulo de adioses,
se viste de fronteras, luce escarcha,
va tocado con nubes cenicientas.
Ahora digo que un día
me ciño su ropaje
como oculto cilicio,
habitando mis poros
su lava permanente.
Soy estatua sin él, impío mármol
en donde la hojarasca se refugia,
caótico deseo para algunos
cuya insistencia me solidifica.
Y digo que una noche
cubrió mi desnudez
su túnica de llamas,
extático suplicio
con el que ya me había
disfrazado la muerte.


Autor: María Sanz
Edita: Ayuntamiento de Alcalá de Henares
Ciudad: Madrid-2011
Páginas: 49
ISBN: 978-84-87914-39-3
Depósito Legal: M-13418-2011

domingo, 19 de agosto de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: PIETRO ARETINO


SONETO I

(Un poeta recita a su amada bellos versos, hasta que ésta,
furiosa, reclama menos palabras y más hechos)

-Amémonos sin tasa ni medida
puesto que para amar hemos nacido
adora mi gorrión cual yo tu nido
pues sin ellos ¿valdría algo la vida?
Y si aún luego de ésta extinguida
fuese posible amar, bien querido,
a gritos pediría el bien perdido
para seguir gozándote todavía.
Gocemos cual lo hizo regiamente
la primera pareja de mortales
bien aconsejados por la serpiente.
Que nos perdieron por amar, se dice
blasfemia son dichos tales
que sólo a quién no ama satisface.
-Pues calla y ama y también, ¡castigo!
Calla y méteme hasta los pendones
jueces de amor y del amor testigo.

Pietro Aretino
(1492-1556)

NUESTRO FUTURO CERCANO (25)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: POBRE ALEMANIA

LIBROS CON POESÍA: RESEÑA DE LOS DÍAS


Este hermosísimo poemario de la cordobesa Lola Salinas (1955), es el número 55 de la colección poética "Los Cuadernos de Sandua". Su autora, perteneciente al grupo Zubia, hasta la fecha de este volumen en el año 2000, había publicado "Cuando nos busque abril" (1985), "Diez poemas" (1988), "Orate" (1989), "Taraceas" (1992), "Cantos" (1992), "Aula de Poesía" (1993) y "Por encargo" (1998), aparte de haber sido antologada en "Las Diosas Blancas" (1985), "Polvo serán..." (1988), "El dos de pecho" (1989) y "Eros en los cinco sentidos" (1990). Como ilustración, he elegido este poema.


Hoy hemos desnudado la mesa del salón.
Las enagüillas cuelgan
lavadas de otoño y de brasero,
secas de invierno y navidades.
Las miro
y miro
cómo siembras las cannas rojas junto al laurel,
y veo cómo pasan las nubes sobre ti,
y sé que el mes de abril será benigno.



Autor: Lola Salinas
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-2000
Páginas: 45
ISBN: 84-7959-345-8
Depósito Legal: CO. 662/2000

sábado, 18 de agosto de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: JUAN-EDUARDO CIRLOT


Negra de salvación como dorada
roca de soledad entre la sola
sombra que me traspasa con su nada,
océano del no en cada ola

es una transparencia exasperada
que se rompe y rompiéndose me inmola.
Negra de salvación como negada
rosa sólo de espinas, sin corola.

Cava en el corazón de la amargura,
excava entre mis ojos y mis dientes,
desgarra mi amargura de locura;

encontrarás tu voz no pronunciada,
encontrarás tus labios ascendentes,
encontrarás tu vida y tu mirada.


Juan-Eduardo Cirlot
(1916-1973)

NUESTRO FUTURO CERCANO (24)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: BIPARTIDISMO


LIBROS CON POESÍA: RESCATE DE UNOS POEMAS OLVIDADOS


Este es un libro singular al estar formado, como su propio título indica, por poemas que el cineasta barcelonés, Francisco Rovira-Beleta (1912-1999), fue escribiendo a lo largo de su vida sin otras pretensiones que desahogar su estado de ánimo de algunos momentos. El volumen está prologado por Joan Manuel Serrat y lleva un breve epílogo de Bigas Luna. Como director cinematográfico, dejó películas como "Once pares de botas" (1954), "El expreso de Andalucía" (1956), "Los Tarantos" (1962), "La dama del alba" (1966) o "Crónica sentimental en rojo" (1986). Como ilustración a esta obra, he elegido al azar el poema siguiente.


HE VUELTO A NUESTRA PLAYA...

He vuelto a nuestra playa, amada mía,
a nuestra hora el cielo a contemplar,
estaban las estrellas todavía
e igual que ayer la tarde se moría
sobre el rumor del mar.

El agua, perezosa, acariciaba
junto a mis pies la arena igual que ayer
y su murmullo, igual que ayer, hablaba
de una historia de amor que aún flotaba
en nuestro atardecer.

El eco de tus besos todavía
en el aire un instante tremoló,
un perfume de rosas envolvía
el espacio... el aroma persistía
pero la flor ya no.


Autor: Francisco Rovira-Beleta
Edita: Ediciones Carena
Ciudad: Barcelona-1997
Páginas: 68
ISBN: 84-88944-17-9
Depósito Legal: B-48.589-97

viernes, 17 de agosto de 2012

TRIANA EN MI MEMORIA: LA PRIMERA LUZ


Tal vez, las primeras memorias que tenga de mi vida fueron mis paseos por la calle Betis, en las que unas altas y oxidadas barandas, rematas en formas puntiagudas, nos separaban de la orilla del río, en la que unos gigantescos álamos crecían cercanos, tatuados de nombres y corazones, cercanos al agua. Tornasolados, hermosos, verdes y grises en primavera y verano, y una paleta de sienas y amarillos en el dorado otoño. Sé que mi primera visión que pueda recordar es la de mi madre, paseándome por esa acera que ella tantas veces recorrió en sus años de juventud, cuando vivía junto a su hermana Teresa y su familia –niña de la guerra, y huérfana-, en un piso amplio y lleno de luz del número 88.

No tengo otra visión que la de ella, a la que casi recuerdo con moña de jazmines en su pelo cobrizo, siempre oloroso, con nariz afilada de patricia romana, con una amplia sonrisa que bastaba para llenar todo mi universo, con vestidos de flores y cara de virgen trianera, más de Estrella alabastrina que de morena Esperanza.

Cuando fui creciendo, el mismo paisaje marcó mi vida, y por la misma acera de la orilla derecha del Río Grande. Paseaba todas las tardes a Yola, la perrita que mi abuela amaba tanto y, a cambio del paseo, don Miguel Bermudo, Canónigo de la Catedral, y de la que ella era su ama de llave, me daba una moneda de plata, preciosa, que mis padres se encargaban de decir que había que depositar en una alcancía de barro, que estaba siempre vacía por muchos paseos que le daba yo a Yola desde El Altozano al terrizo de lo que más tarde se convirtió en Plaza de Cuba.

Fue creciendo el niño, pero mi vista estaba allí, sentado sobre el musgo fresco y húmedo de la orilla, quedándome embobado con la visión mágica que me ofrecía una torre más alta de lo que yo me pudiese imaginar. ¡Qué hermosa! Me enseñaron que se llamaba Giralda y, andando el tiempo de un niño que no perdía la vista a nada, me prometieron subir a ella. Fue la excursión y el descubrimiento más grande de mi vida. Mis padres, aunque muy pobres, cumplieron con la palabra dada. El campanero era gran amigo de mi progenitor –sin duda, amigo de versos y de vinos-, y allá que, tras una caminata en rampa, escalones y estrecheces, por cuyos ventanales angostos yo veía entusiasmado que mi vista mandaba sobre la Ciudad, me veía enano ante sus gigantescas campanas, observando su enorme esfera del reloj, y, en una última escarpada, me vi tocando con mis manos frágiles una gran esfera de bronce, y , arriba de ella, esa gran figura que era su veleta, y que hasta muchos años más tarde no supe que llamaban el Giraldillo, porque todo el mundo se empeñaba en conocerla como Santa Juana.

La curiosidad de un niño tan insistente como el que he creído sentirme siempre, hasta incluso ahora que soy un niño jubilado, me ha deparado momentos como el que viví la primera vez que subí a la Giralda, esa torre altísima a la que sentí por primera vez junto a mis padres, plateada de día, dorada al Poniente, símbolo de mi niñez, veleta máxima de mi fe. Rosa, que no piedra -dije alguna vez-, mujer, que no torre, que hoy me resucita de nuevo la lejana nacencia. ¡Mi Giralda!



DELICIAS DEL EROTISMO: JUAN JIMÉNEZ


PEPÍN EL MÁS TURBADOR

Oiga, el órgano se toca más piano,
Pepín, le dije, puesto que en la apuesta
acabo de un allegro con la orquesta
a más de desollar batuta en mano.

Una vez por semana es lo cristiano,
si acaso dos, cuando el verano tuesta,
tres a lo sumo si cuando se acuesta
soporta el varomando en partisano.

Ya cuatro es mucho, no lo recomiendo;
cinco es de locos, seis de apoplegía,
siete y no pasa de espicharla joven.

A ese ritmo tocando no le arriendo
las ganancias Pepín. En sinfonía
a esa octava no llega ni Beethoven.


Juan Jiménez
"Antología de Poesía Erótica Actual"
Sevilla-1988

NUESTRO FUTURO CERCANO (23)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: DE PELÍCULA...


LIBROS CON POESÍA: RELÁMPAGOS TARDÍOS


Este número 137 de la colección poética "Los Cuadernos de Sandua", nos trajo una de las últimas obras del longevo poeta burgalés Victoriano Crémer (1906-2009). Autor tan prolífico como premiado, desarrolló las facetas de ensayista, novelista, poeta y periodista. Su primer libro fue "Tendiendo el vuelo" (1928), al que siguieron, entre muchos otros: "Tacto sonoro" (1944), "Fábulas de B.D." (1945), "Caminos de mi sangre" (1947), "Las horas perdidas" (1949), "La espada y la pared" (1949), "Nuevos cantos de vida y esperanza" (1951), "Furia y paloma" (1956), "Con la paz al hombro" (1959), "Tiempo de soledad" (1962), "Diálogo para un hombre solo" (1963), "El amor y la sangre" (1966), "Poesía total 1944-1966" (1967), "Nuevas canciones para Elisa" (1972), "Los cercos" (1976), "El cálido bullicio de la ceniza" (1990), "La escondida senda" (1993), "El fulgor de la memoria" (1996), "Cualquier tiempo pasado" (2003), "Relámpagos tardíos" (2007), "Antología poética" (2007) y "El último jinete" (2008). Como ilustración, he elegido al azar el siguiente poema.


EL MUERTO AL HOYO

Fue retirado del bordado catafalco
especial para muertos y sonaron
las campanas. Murió de pronto.
Le sonó un rumor dentro del cuerpo
y pregonó: "¡Me muero!" Y se murió.

Nadie se lo podría creer. La esposa
contemplándole ya blanco, le gritaba:
"¡No te me mueras! ¿Qué puede ser de mi
si tú me faltas?" Se produjo un silencio
de muerte, se diría, y las plañideras
del pueblo iniciaron sus preces y rosario.

Recogió el cura los santos utensilios
de la muerta y de nuevo las campanas
colgaron su estrépito ante el espanto
de los palomares y el réquiem oficial
"Era un gran hombre. Lo sentimos"

Y fueron retirando de la escena retratos,
diplomas y nombramientos nobles.

-"¡Cada cosa en su sitio!", suplicó la viuda
El pan en la panera y el muerto al hoyo.

Se personó devotamente y apagó la vela
de la muerte. Cerró los ojos y se echó a dormir.



Autor: Victoriano Crémer
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-2007
Páginas: 44
ISBN: 978-84-7959-638-5
Depósito Legal: CO. 527/2007