jueves, 24 de mayo de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (10)

ROBERT HERMANS ENTREGA LA DISTINCIÓN A JOSÉ MENESE
Con diferencia, ha sido la peor entrega de toda la historia de la Distinción "Compás del Cante", evidentemente no por la organización, que siempre es modélica, sino por el artista galardonado, que dejó mucho que desear, cosa que suele suceder cuando se tiene alguna copa de más. Ya empezó a meter la pata en un almuerzo que celebramos al mediodía en el restaurante "El Rincón de Casana", en el barrio de Nervión. Normalmente, como los miembros del Jurado llegaban por la mañana, yo, en nombre del Grupo Cruzcampo, atendía a los visitantes y celebrábamos un almuerzo en el que en algunas ocasiones también asistía el artista premiado, al objeto de compartir íntimamente parabienes. Casi siempre, por la cercanía con el hotel Los Lebreros, donde se hospedaba el Jurado, se hacía en aquel lugar. El gran artista de La Puebla de Cazalla montó un numerito que todavía comentamos algunos miembros del Jurado cuando nos vemos, y que por respeto al Flamenco me van a permitir que silencie en esta página.

Como coordinador de la "Distinción", yo me puse malo. Si esto sucedía al mediodía, ¿qué podría pasar tan sólo unas horas después? ¡Pues lo que pasó, ni más ni menos! Uno de los responsables de la entidad creadora de la Distinción, tristemente desaparecido, una persona con una paciencia sin límites, tuvo que aguantarle todos sus improperios en el transcurso del acto, hasta el punto que en un aparte, como coordinador de la "Distinción", me dijo: -Emilio, si este hombre sigue con sus impertinencias, lo echo del Alfonso y seguimos cenando sin él. A lo que yo le contesté, después de haber contemplado su penoso comportamiento en el almuerzo: -Querido amigo, si lo tienes que hacer, no lo dudes, siempre estarás apoyado por mí y creo que por la mayoría del Jurado.


FARRUCO Y JOSÉ MENESE
Fue un mal día y una mala noche del extraordinario cantaor, uno de los más ortodoxos que haya dado este Arte, y esos momentos vividos jamás se me olvidarán. Lo acompañaron muchos amigos, porque es verdad que todos lo apreciaban y solían aguantarlo de vez en cuando. Allí se dieron cita en la entrega, entre otros: Nano de Jerez, Pilar López, Fosforito, José el de la Tomasa, Manuel Miarena, Farruco y su nieto, El Moreno, Enrique de Melchor, Antonio Carrión, Miguel Vargas, Diego Clavel y Juan Peña "El Lebrijano". Al final, y tras sus desabridas e imprudentes palabras, él mismo nos deleitó con unos cantes soberbios por Soleá, Seguiriyas y Tonás, dándonos de sí casi todo su potencial flamenco, después de haber dejado a este Arte a una altura indeseada con sus comentarios. Me quito el sombrero con el artista, pero no con el hombre, con quien ya en cierta ocasión tuve una áspera polémica en el diario vespertino "Nueva Andalucía" a causa de una crítica mía por una noche deprimente en el Festival de la Mistela de Los Palacios, polémica que se cerró varios meses después, con la mediación de Francisco Moreno Galván, en el Festival de Villanueva del Arzobispo.

UNA LECCIÓN DE CANTE CON ENRIQUE DE MELCHOR

JURADO DE LA IX DISTINCIÓN CON EL GALARDONADO

miércoles, 23 de mayo de 2012

DESDE MI TORRE: UN ARTÍCULO DESAGRADABLE DE ANTONIO GARCÍA BARBEITO

ANTONIO GARCÍA BARBEITO EN LA TRIANA QUE ABANDONÓ

Mis siempre eternos amigos de Triana, me envían la copia de un artículo de Antonio García Barbeito que salió hace unos días, me parece que el pasado domingo día 13, en su habitual columna del diario ABC de Sevilla. Su opinión, que me merece todo el mayor respeto del mundo por la independencia de las personas, creo que, en esta ocasión, no se ajusta a razón y cuenta tan sólo lo que a él le ha convenido para intentar dañar, con cierta cobardía, a terceras personas que lo trataron en el barrio de Triana como ahora ha demostrado que no se merecía. Pero antes de juzgar, hay que escuchar su palabra impresa.


Tan vulgar modo de tergiversar la historia mínima del arrabal, pero donde hay personas de por medio, ha visto su réplica, a manera de carta, en la contestación que ha enviado a todos los medios de comunicación escritos de Sevilla, incluyendo ABC, sin publicación por ahora, Ángel Vela Nieto, nuestro gran amigo, el hombre que consideramos todos los trianeros como el que más sabe de Triana, demostrándolo en muchos libros que no desconoce Barbeito: "Triana en tres tiempos", "Triana, fiestas y costumbres", "Triana, un barrio de cine", "Personajes relevantes de Triana", "Triana y su Velá", "Triana, sitios y presencias" o "Treinta toreros de Triana", con dibujos de Antonio Badía, estando pendiente una excelente publicación que he tenido la suerte de leer: "Triana, la otra orilla del Flamenco". Lo demuestra en sus libros y en su indesmayable amor por el barrio que le vio nacer, crecer y multiplicarse en sus hijas y nietos.

La carta que Ángel Vela ha enviado a todos los medios sevillanos, y que desde ayer salió publicada en el blog "Triana en la red", dice así:

ÁNGEL BONILLA, MANUEL LAURIÑO, ÁNGEL VELA,
 ALBERTO JIMÉNEZ-BECERRIL, ANTONIO GARCÍA BARBEITO Y YO

LA MALA MEMORIA DE BARBEITO

         Señor director:

         Hace unos días el señor Barbeito escoge una noticia sin especial relevancia para ensalzar la figura de Alberto Jiménez Becerril como delegado del distrito trianero, lo que en Triana hemos hecho docenas de veces y públicamente. Claro que él lo desconoce porque el barrio que le dio todo, ya hace mucho tiempo que dejó de interesarle. Y como es asunto que ha repetido, en esta ocasión, aun con una cierta pereza, no voy a tener más remedio que recordarle lo que parece ha olvidado, resumiendo en un nombre, el de Manuel Lauriño, toda la ayuda que disfrutó en esta orilla el inolvidable concejal.

         Pero, desgraciadamente, no podemos pedirle a Alberto que le claree al columnista la memoria, y de eso se vale. Todo lo que -físicamente- dejó en la geografía del barrio durante el tiempo de su gestión, a saber: “Monumento a los Descubridores”, el de “Triana al Arte Flamenco” y la mayoría de esos “azulejos que saben a lápidas de cementerio” están, como ideas, en un libro titulado “Triana en tres tiempos”, editado por el Ayuntamiento en 1990 y que el columnista debe tener, dedicado por el autor, el firmante de esta carta.

         Lauriño no fue más que uno del grupo que apoyó activamente la labor de Alberto (¿es cierto Emilio Jiménez Díaz?), y tuvo su premio desde la comisión de la Velá -a la que perteneció- nombrándosele pregonero de la fiesta y “Trianero Adoptivo”, desapareciendo después -como otros cuando consiguieron lo mismo- de la trinchera que iban a defender hasta la muerte. Y antes he señalado sólo lo material, pero cuántos actos organizamos en Triana en aquellos dos fértiles años. Entre ellos el del centenario de Demófilo, la muestra sobre la Exposición Iberoamericana y el pregón-denuncia que di en la Velá de 1991 porque Alberto me lo pidió.

         Y remato de manera directa: ¿Es posible que hayas olvidado, Antonio, que participaste en el primero de los actos citados (uno de tantos) y que me presentastes en el segundo?). Alberto siempre estuvo abrigado por toda Triana; es absolutamente incierto que pasara “malos ratos” y que se quedó “muy solo”. Y todo, además, en un texto enmarañado y sin la valentía de nombrar a los que quieres dañar. Nos vamos haciendo viejos, Antonio, pero no todos perdemos -maliciosamente- la memoria a la par.

Ángel Vela Nieto.

ÁNGEL VELA EN SU COMPROMETIDO PREGÓN DE LA VELÁ,
QUE FUE PRESENTADO POR EL PROPIO BARBEITO

No es mi estilo echar más leña al fuego cuando éste no lo necesita. Pero si este artículo ha dolido mucho a Ángel Vela, también me ha dolido a mí por su sarta de mentiras y verdades a medias. Sólo recuerdo al articulista cuando llegaba a Triana para dejarse ver, copear con nosotros, conseguir dar el Pregón de su Velá -como bien dice Ángel- y ser nombrado con el título de "Trianero Adoptivo". Barbeito, entre otros desatinos cuajados de veneno, podía haber tenido más valentía para decir abiertamente que la hermosa ocurrencia de las placas cerámicas trianeras, señalando dónde nacieron o vivieron sus hijos ilustres, fue de su entonces amigo Ángel Vela, no sólo la ocurrencia sino los sabios textos.

Alberto Jiménez-Becerril, jamás estuvo solo ni pasó ningún mal rato durante el tiempo que estuvo de alcalde de Triana. Al contrario: nos llamaba a Ángel y a mí cada dos por tres para pedirnos nuestras opiniones de en qué se podía mejorar. Claro que el articulista no estuvo cuando Alberto, Ángel y yo hicimos posible que se adecentara el Arquillo de la Inquisición, que se caía a trozos; ni cuando fuimos a su propio despacho de abogado en la calle Méndez Núñez para observar el precioso proyecto del Monumento al Alfarero que había hecho Sebastián Santos; ni cuando anduvimos lo propio y lo ajeno para conseguir la financiación del monumento al Arte Flamenco; ni cuando en un día de lluvias torrenciales nos pateamos Triana entera para ver  los sitios donde se iban a colocar las 23 placas cerámicas iniciales, único día en el que nos acompañó Lauriño, al que siempre he considerado un gran poeta, pero que hizo como él: dio el pregón, se le nombró otro año Hijo Adoptivo y si te vi no me acuerdo.

Alberto jamás actuó al dictado de caprichos ni de intereses personales, sencillamente porque no los había. Si Barbeito -aún siendo Hijo Adoptivo- hubiese trabajado por ese barrio que lo galardonó, con las ganas y el desinterés de nosotros, probablemente hoy no hubiese que poner en el estribo del puente esos carteles que nos indiquen las direcciones de nuestras más importantes señas de identidad. No fue Lauriño, con perdón del articulista, quien le dio su apoyo porque estaba solo. Nunca estuvo Alberto solo, el mejor alcalde que tuvo Triana en estos últimos tiempos. A Floranes sí que lo dejamos solo, porque se lo merecía, y logramos echarlo de Triana con un escrito que está firmado y publicado en la prensa. ¿No habría que nombrar también al editor Rodríguez Castillejo, a Paco Solís desde el silencio, a Badía, a cuantos hicieron posible una Triana ilusionada e ilusionante? ¿No había más gente en la calle Pureza cuando "Muy ilustres personajes de la Triana Popular" (1994) y "Muy ilustres mujeres de la Triana Popular" (1995) que en su Pregón de la Semana Santa de Sevilla, al que yo defendí, por sus vergonzosas críticas previas, con capa y espada? La alegría de Alberto, acompañado siempre de Ascen, se notaba en su rostro, en él y en el de su exquisita compañera, y por lo que nos decía continuamente. ¿Dónde y por parte de quién esas anónimas puñaladas del articulista? ¿De dónde ha podido sacar eso...? Acaso de la "valentía" que da el que Alberto no pueda contestarle.

Barbeito nos dejó hace mucho tiempo a todos los que le creíamos amigos. Le cegó la efímera gloria, esa mujer tan traicionera. Buscó nuevos caminos, lo que es legítimo en la vida de las personas, pero sin deber abandonar el tesoro de la amistad. Ha querido herir con mentiras a cuantos le dieron en su día gran parte de su alma trianera. Ha querido herirnos a Ángel y a mí, aunque bien sabe Triana quiénes somos, como lo supo Alberto y nos lo demostró con su inmenso cariño. 

Hace algunos meses, en un bar muy sevillano de Santa Catalina no quiso ni ver al que fue su gran amigo Ángel Vela. Hace dos semanas, en un acto de la Fundación Cruzcampo, no sé si se acordará, me vio y tampoco quiso verme, ni siquiera para darme en persona el pésame de mi mujer, que tan bien se había portado con él; no tuvo la valentía de acercarse, de mirarme simplemente a los ojos. Y es que se ve, por esos gestos tan repetidos, incluido el artículo en ABC, que la cobardía es lo suyo. Me da lástima por él, porque ya está muy calado entre sus propios compañeros de los medios de comunicación

Me da pena, mucha pena, que lo único que está deshecho en Triana tristemente es él.

CUANDO EL ARTICULISTA BUSCABA LA AMISTAD EN TRIANA

CUADERNO DE SOLEDADES


FERIA

Dicen que hoy han encendido
millares de bombillas
porque empieza la feria de Córdoba
y su gente.

Me han invitado a ir, me llamó nuestro hijo
para ver de gitana a su mujer, tan guapa.

Y le he dicho: -Hijo mío,
no está para las fiestas este cuerpo maltrecho...

No van los farolillos con mi luto de hoy.
Me sentará muy mal el Montilla-Moriles
que nunca me ha gustado.

Aquí no hay manzanilla,
y ya no está tu madre,
¿y qué coño hago yo por esa Feria
como un perro perdido por la vida?


Emilio Jiménez Díaz
Mayo 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: EMILIO JIMÉNEZ DÍAZ


EL LUCHADOR

Al ring saltó, cual bruto troglodita,
corpulento, de músculos atroces,
y enseñando sus dotes daba voces
que el público en aplausos felicita.

-¡Esto que tengo aquí es dinamitaaaa!,
gritaba con estruendos más feroces,
mientras al aire repartía coces
y seguía gritando: ¡Esto es trilitaaaa!

Y, mientras de sus pechos vacilaba,
una churrita mínima asomaba
por sus calzonas, pernil de la derecha.

Y un maricón que contemplaba aquello
le espetó al luchador chillando al cuello:
-¿A qué tanto explosivo si no hay mecha?


Emilio Jiménez Díaz
"Pecados veniales. Coñografías"
1999

GOTITAS DE HUMOR: "EL CURRO DE LA EXPO'92" SEGÚN ALBERTO

Mi hijo Emilio, entre la gente de los carnavales, los músicos y los artistas, está rodeado de gente de bien. Y así me lo demuestra enviándome la imagen que ha hecho un amigo suyo, vecino de mi bloque: el bueno de Alberto Moreno Pavón. ¡Arte sobre desvergüenza! No tiene desperdicio para que fuese la felicitación navideña de este año del ínclito Griñán.


domingo, 20 de mayo de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: ÁNGEL GONZÁLEZ


CANCIÓN, GLOSA Y CUESTIONES

Ese lugar que tienes,
cielito lindo,
entre las piernas,
ese lugar tan íntimo
y querido,
es un lugar común.

Por lo citado y por lo concurrido.

Al fin, nada me importa:
me gusta en cualquier caso.

Pero hay algo que intriga.

¿Cómo
solar tan diminuto
puede ser compartido
por una población tan numerosa?

¿Qué estatutos regalan el prodigio?


Ángel González
"Prosemas o menos"
1985

LIBROS CON POESÍA: POEMAS DE BAJO-GUÍA


En el Cuarto Centenario de la población sanluqueña de Bajo de Guía, el poeta sevillano Manuel Lozano Hernández sacó este poemario en claro honor a este reducto desde el que se observa la enorme lengua verde del Coto de Doñana. El autor dividió el libro en los apartados: "Desde mi prólogo", "Paseo libre", "Salinas", "Amanecer", "La noche", "Del tiempo en la mirada" y "Tres mensajes desde el paisaje". Como ilustración, he elegido al azar el siguiente poema.


El marinero...
es pan moreno
y es sal
sacudido
por el viento de la mar.

La Virgen del Carmen tiene
un ancla de caramelo,
para endulzar la tristeza
del marinero.


Autor: Manuel Lozano Hernández
Edita: Patronato Municipal de Turismo de Sanlúcar de Barrameda
Ciudad: Cádiz-1991
Páginas: 113
Depósito Legal: CA-220/91

sábado, 19 de mayo de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (9)

DON EDUARDO OSBORNE ENTREGA LA DISTINCIÓN A MANOLO SANLÚCAR
El día 7 de marzo de 1991, la guitarra entraba de nuevo por la puerta grande del Salón Real del Alfonso XIII, en esta ocasión, de manos de Manuel Muñoz Alcón, "Manolo Sanlúcar", cuya Distinción le era entregada por don Eduardo Osborne Isasi, tan recordado por todos los que tuvimos la gran suerte de conocerlo. La noche fue, como casi todas, ciertamente maravillosa. Antonio Gala le dedicó unas palabras en su homenaje y a la fiesta se unieron Chano Lobato, Manuel Mairena, Farruco, Pilar López, Matilde Coral y Rafael "El Negro" y Fernanda, que nos dejó a todos con la miel en los labios tras una corta serie de soleares marca de la casa.

Manolo Sanlúcar, un gran hombre y un extraordinario artista, se unía así a la historia de los galardonados, dignificando la Distinción y el mundo de la guitarra flamenca acompañante y de concierto.

MIEMBROS DEL JURADO DE LA VII DISTINCIÓN "COMPÁS DEL CANTE"
Una de las más apoteósicas noches, por el personaje y por el quorum, fue la noche de entrega de la Disitinción "Compás del Cante" a Antonio Montoya Flores "El Farruco", que se celebró el 16 de enero de 1992, un año lleno de parabienes para Cruzcampo, la entidad organizadora.

DON ROBERT HERMANS ENTREGA EL "COMPÁS" A FARRUCO

Por aquel entonces, y antes de entrar en la cena, yo solía reunirme con los galardonados en el Café Coliseo, casi frente al hotel, a dos pasos. No me pude reír más aquella noche cuando, esperándolos, vi venir a toda la familia emperifollada y llena de pieles y abalorios. Los clientes del bar nos miraban a todos como bichos extraños: todos tan gitanos, tan llamando la atención, tan lujosamente vestidos. Fue un momento que jamás se borrará de mi memoria.

UNA FAMILIA TOTALMENTE MAQUEADA 
Sin lugar a dudas, y en la ya gran historia del "Compás", fue la cena más multitudinaria. Había mucha gente que quería de corazón al genial y racial bailaor. Allí, a vuelapluma, se dieron cita, aparte de los muchísimos invitados, Manolo Sanlúcar, Pilar López; su cuñado y "Compás" del año 2002, Antonio "El Chocolate";  José el de la Tomasa, Chano Lobato, El Lebrijano, La Paquera de Jerez y los toreros Manolo Vázquez y Julio Aparicio. No pudo faltar el cante ni el baile a los postres, y se armó la marimorena. ¡Qué gran noche de Arte!

Robert Hermans, presidente ejecutivo del Grupo, tristemente desaparecido años más tarde cuando pilotaba su propio avión, estuvo genial en el ofrecimiento del homenaje. La cosa empezó con buen pie y con buen pie terminó.

Yo, que conocía desde hace muchos años antes a "Farruco", llegué a intimar con él no sólo por mi amor por el el Flamenco, sino porque a ambos nos unía una sinceridad sin límites y nos divertíamos juntos, y eso que tenía fama, inmerecida, de mala follá y de hombre desagradable. Cuando nos encontrábamos, revivíamos los momentos en los que estuvo en la Compañía de Pilar López, que lo tuvo alojado en su casa de General Arrando, número 40, en Madrid, unos cuantos meses, por un lío de faldas. Pilar, la bendita Pilar, lo acopló en  el sótano de su casa, perfectamente lustrado y cómo, y todos los días le llevaba, o le hacía llevar si estaba de viaje, su buena comida, su buen vino y su tabaco, y hasta un "peta" cuando se terciaba. Le salvó la vida, vaya. Y todo eso lo recordábamos y se nos salía la sonrisa. Recordábamos la muerte de su hijo en un triste accidente de motocicleta, y cuando y veía que iba a empezar a llorar le cambiaba la conversación en un santiamén. Hablábamos de su nieto "Farruquito", por el que sentía pasión, de sus excelentes hijas, de su academia en la avenida del Tamarguillo, de su gran amigo trianero Paco Taranto, de su compadre León, campeón de lucha libre en la época de "El Tagua", "El Gran Mañas", "El Ángel Blanco" y José Luis Torres...

ENTRAÑABLE IMAGEN DE ABUELO Y NIETO: ARTE SOBRE ARTE
Dentro de mis memorias del Flamenco, tengo que decir a boca llena que Antonio fue un gran amigo, aparte de que lo admiré como uno de los bailaores más geniales de los que he alcanzado en conocer, junto a mi paisano, y tan excelente persona como él, Rafael "El Negro". No sé si os conté en este blog que, en cierta ocasión, entrevisté en directo a "Farruco" en mi programa diario de la COPE, "Ser del Sur". Un estudio de radio, como todos sabéis, está sellado en todos sus flancos para que no entre ni una mota de ruido del exterior. Pues bien, allí sacó nuestro hombre un "moro liao en un papel de estraza" y se fumó un canuto de mucho cuidado. Yo, sólo con el olor, me estaba mareando. En un momento de la publicidad salí a la sala de control y le dije a Antonio Franco, que se moría de risa porque se estaba imaginando lo que pasaba adentro: -Antonio, no hagas ruído, pero voy a dejar la puerta abierta. El director de la emisora, Manuel Fernández Peña, un jerezano que chanelaba y le gustaba muchísimo el Flamenco, y que tenía su despacho en una planta más abajo del estudio, cuando supo que estaba entrevistando a "Farruco" subió para saludarlo. ¡Qué olor no habría por toda la estancia que sólo le dio tiempo a decir: -¡Buenas tardes, don Antonio! Ni que decir tiene que al día siguiente me llamó a cabildo y tuve que darle cuenta de lo que había ocurrido.

¡Gran Antonio Montoya Flores "El Farruco", que nos hizo inolvidable esa noche de un 16 de enero de 1992! Para despedirnos por hoy, os dejo parte el álbum fotográfico de aquella noche, cuya autoría es de Manolo Gallardo. Disfrútenla como si hubiesen estado en aquella cena.

DON ROBERT HERMANS LE ENTREGA LA DISTINCIÓN

CON MANOLO SANLÚCAR

CON SU CUÑADO, ANTONIO "EL CHOCOLATE"

DELICIAS DEL EROTISMO: GONZALO ROJAS


ENIGMA DE LA DESEOSA

Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus.

Gonzalo Rojas
(Chile 1916-2011)

LIBROS CON POESÍA: POEMAS


Con selección y prólogo de Miguel A. Toledano Fernández, Ediciones Demófilo nos trajo esta obra del poeta cordobes de Fernán Núñez, Alfonso Yuste (1912), poeta campesino con un personalísimo lenguaje, que se erigió en voz de un tiempo y de una clase social deprimida. El libro lo divide el autor en "Siglo XX. Voz y signo", "Horas de sol" y "Tipos populares". Como ilistración, he escogido al azar el siguiente poema.


PANORAMA

Ni el vaquero, ni el cabrero, ni el gañán.
¡Todos se han ido!

Sorbo a sorbo, seca y turbia, la ciudad
los ha bebido.

Están sordas las campiñas, sin pisadas
con calor de obreras gentes, los caminos.

El sol arriba,
abajo el río.

El sol, sin una espalda en que clavarse-
El río ausente, solitario y monorrítmico.

1974


Autor: Alfonso Yuste
Edita: Ediciones Demófilo
Ciudad: Córdoba-1978
Páginas: 88
ISBN: 84-85157-17-6
Depósito Legal: CO-375-1978

viernes, 18 de mayo de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (8)

FERNANDA DE UTRERA ENTRE DON IGNACIO YBARRA MENDARO
Y EL ALCALDE DE LA CIUDAD MANUEL DEL VALLE

El 18 de enero de 1990 se le entregó la VI Distinción "Compás del Cante" a la genial cantaora Fernanda Jiménez Peña, más conocida como Fernanda de Utrera. Fue una lástima que las bases de la concesión no contemplaran dársela a dos personas a la vez, porque el binomio Fernanda y Bernarda era inseparable, tal como ocurría años más tarde, en 1997, con Matilde Coral y su marido Rafael "El Negro". Pero ese gesto, que no pasó desapercibido para nadie, no ensombreció para nada una de las noches más hermosas y emotivas de la historia de la Distinción. Hubo fiesta de la grande con los bailes de Pilar López, la Duquesa de Alba, Pepa de Utrera y Caracolillo, y con los cantes de Inés, Luis, Gracia Montes, Tate Montoya, Nano de Jerez, Chano Lobato y, por supuesto, de Fernanda y Bernarda.

FERNANDA Y BERNARDA FUNDIDAS EN UN EMOTIVO ABRAZO
Mi querido amigo Ramón Ramos, que parecía gitano hasta en los andares, del equipo de relaciones externas de Cruzcampo, y yo fuimos los encargados, días antes de la entrega, de visitar en su casa de Utrera a nuestra gran amiga Fernanda, que nos recibió con honores de rey, dada la cantidad de viandas que sacó para agazajarnos. Estaban las dos hermanas y sus sobrinos Inés y Luis. Nos reímos de lo lindo en el buen rato que compartimos, y hasta Fernanda se estiró, sin guitarra, obsequiando con un par de soleares de su sello. Las tapas , apenas si se probaron. Ramón comía menos que un pichirichi, y yo, antes de salir para Utrera iba como el niño del chiste de Paco Gandía después de un potaje con pringá que me había hecho mi Lola.

Esa visita protocolaria siempre solía hacerse para pedirle a la persona distinguida con el "Compás" la lista de sus invitados y sus direcciones, al objeto de que recibieran una invitación oficial de parte de la entidad patrocinadora para asistir a la cena de gala del Alfonso XIII. Cuando Fernanda nos entregó la lista de invitados, creo que estaban todos, menos los Álvarez Quintero, Rodrigo Caro y Francisco Antonio Ruiz de Gijón, aquel escultor que perpetuase al "Cachorro". ¡Toda Utrera! Nos reímos y, con la mayor suavidad posible, Ramón le dijo que un máximo de 15 personas: su familia más directa, el alcalde de la localidad, su médico..., un total de quince, más o menos. Ella, con cierto pesar, fue tachando y tachando y, al final, se quedó la lista en 20, ni uno más ni uno menos. Pero cuál sería nuestra sorpresa cuando en la noche de marras yo observaba que en el patio de el "Alfonso" había más gente que nunca en el aperitivo previo. Enrique Osborne me estaba buscando a mí, y yo a él. Estábamos desbordado. Los gitanitos de Utrera se habían presentado allí para acompañar a su artista, y hubo que habilitarse otro salón para atenderlos. Aquello le costó una pasta improvisada a la Cruzcampo.


Fue una noche magnífica, una de las que tendremos que recordar siempre en la historia de la Distinción. A los dos años, el 27 de junio de 1992, los gitanos de Utrera quisieron devolver el regalo y le dedicó su XXXVI Potaje Gitano al Grupo Cruzcampo por su "Compás", acto en el que tuve el honor de actuar como mantenedor y hacer el acto de ofrecimiento.


Con tal motivo, y para su programa de mano, la Hermandad de los Gitanos de Utrera me encargó un escrito que sinteticé en un soneto de esos que yo llamo "a mi estilo", sobre la marcha y sin pretensiones literarias.


Mi amistad con Fernanda y con los gitanos de Utrera, ya vieja, se fue afianzando aún más y el 28 de marzo de 1993 tuve el gran honor de dar el Pregón de la Semana Santa de Utrera a petición de un querido amigo, un gitano cabal llamado Manuel Peña Narváez, confirmado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de tan querida Ciudad. Utrera también me ofreció el alto honor de hacer el ofrecimiento del acto del título de Hijas Predilectas de la Ciudad de Utrera a las hermanas Fernanda y Bernarda en el transcurso de un acto multitudinario que estuvo presidido por el entonces Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves.


No sé por qué, pero siempre he sentido una especial veneración por Utrera, por su gente, por sus cantes y por su trato deferente para mi persona. Una soleá de Fernanda puede matarme; una bulería de Bernarda me da vida; una copla de Enrique Montoya me acerca al humanismo más sencillo; unos tientos de Gaspar me erizan todos los vellos de mi cuerpo; y una rumba de Bambino me transporta y me lleva a bailar. Cualquier cante de un artista de Utrera es para ponerlo en un marco; cualquier apretón de manos de un utrerano es un contrato en firme y una seña de confianza. Fueron muchas las horas que compartí con sus gozos, muchas las que disfruté con ellos y junto a ellos. Por eso, se me cae la baba de los labios cada vez que pronuncio su sonoro nombre.


EL JURADO DE LA VI DISTINCIÓN CON FERNANDA Y BERNARDA DE UTRERA

DELICIAS DEL EROTISMO: JUANA DE IBARBOUROU


LA HORA

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que es aún sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora, que tengo la carne olorosa,
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora, que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora, que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.

Después... ¡ah, yo sé
que nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. Oh amante, ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?


Juana de Ibarbourou
1892-1979

LIBROS CON POESÍA: POEMAS ARABIGOANDALUCES


Este libro está marcado con el número 162 de la entrañable Colección Austral de Espasa-Calpe, y su primera edición vio la luz en el año 1940. Antologado por el gran arabista Emilio García Gómez, autor a su vez de un excelente estudio de presentación, en él se recogen las voces más importantes de los poetas del Occidente, del Centro y del Oriente de Al-Andalus. Como ilustración, he elegido parte del poema del poeta cordobés Ben Zaydun, entre otras cosas porque la plaza a él dedicada en Córdoba está bajo mi mirada desde el estudio en el que escribo.


DESDE AL-ZAHRA

Desde al-Zahra te recuerdo con pasión. El horizonte está claro y la tierra nos muestra su faz serena.

La brisa desmaya con el crepúsculo: parece que se apiada de mí y languidece, llena de ternura.

Los arriates me sonríen con sus aguas de plata, que parecen collares desprendidos de las gargantas.

Así fueron los días deliciosos que ya pasaron, cuando, aprovechando el sueño del Destino, fuimos ladrones de placer.

Hoy sólo me distraigo con las flores, imán de los ojos, en las que la escarcha juega vivaz, inclinando sus tallos:

Son como pupilas que, al ver mi insomnio, lloran por mí, y por eso el irisado llanto resbala por su cáliz.


Autor: Varios
Antólogo: Emilio García Gómez
Edita: Espasa-Calpe, S.A.
Ciudad: Madrid-1971
Páginas: 147
Depósito Legal: M. 10.390-1971

jueves, 17 de mayo de 2012

DESDE MI TORRE: UN DILEMA EL DE LOS HIJOS PREDILECTOS


El protocolo del ayuntamiento de Sevilla no ha bajado a tanto como para hacer hijo predilecto  de la ciudad a  Eleuterio Sánchez Rodríguez, "El Lute", entre otras cosas, aunque aquí lo capturasen, porque, acaso, sería "adoptivo", ya que nació en un suburbio salmantino. Si saco esta fotografía a colación es porque no se me olvida que fue precisamente ese día en el que lo detuvieron en Sevilla, en la barriada de Juan XXIII, el 2 de junio de 1973, cuando conocí y pude charlar por primera vez con él a Felipe González, el que con el tiempo, nueve años más tarde, llegaría a ser el primer presidente andaluz del Gobierno de España. 

Fue en un acto -evidentemente clandestino- que se celebró en el salón alto anexo a la iglesia de los salesianos de Triana. Estaba lleno de una juventud deseosa de que algo cambiase en España, y la charla fue sobre la gran mentira del sindicato vertical y los sindicatos amarillos de las grandes empresas, y de la importancia que tenía estar vinculado a la Unión General de Trabajadores. Al finalizar su exposición, las preguntas se sucedían unas a otras, tal era el deseo de todos de colaborar a levantar un país mejor. Yo ya estaba casado y tenía un hijo con otro que venía de camino, tenía un puesto en una empresa, una gran superficie que me exprimía al máximo y en la que echaba más horas extraordinarias que lectivas sin pagármelas. En esa misma línea estábamos todos los asistentes rasados. Felipe González, que por aquel tiempo contaba con 29 años de edad, tenía un piquito de oro y logró convencernos a todos, yo creo que incluso a algunos de la "social" que estaban entremezclados en el auditorio y que yo conocía de sobras por estar mi trabajo junto a la célebre jefatura de la Gavidia de tan tétricos y malos recuerdos.

Al salir de allí, junto a mis compañeros Manuel Fernández Chavez y Pepe Salvatierra, fue cuando pudimos enterarnos de la gran noticia que ya corría por las calles. -¡Han cogido al Lute, han cogido al Lute...!, ese globo sonda, hecho para engañabobos, que Franco soltaba a su antojo para distraer al personal, y que formaba una trilogía de asueto junto a los partidos de fútbol y las innumerables corridas televisadas, radiadas por Matías Prats.

A partir de ese día, fueron varias las veces que tomé café con él -casualmente, ojo- en el bar Victoria de la Plaza del Duque, frente por frente a mi trabajo y que regentaban los hermanos Alonso. Allí, ya lo conocí acompañado del que fuera su vicepresidente, Alfonso Guerra, quien me invitó en alguna que otra ocasión a asistir a los ensayos del grupo teatral que él dirigía: "Esperpento", cuya sede estaba alrededor de la Plaza del Museo, no recuerdo bien ahora si en la calle Goles o en la de Redes. Allí se daban cita muchos de los que después llegarían a tener un gran peso en el Partido. Sin darme cuenta, me estaban metiendo en la boca del lobo. Y una cosa era querer cambiar la situación laboral de este país y otra entrar de lleno en un movimiento político de los que siempre he querido estar fuera, quedándome sólo con mi pensamiento.

De todas formas, me dio mucha alegría cuando ese joven al que yo conocí, y al que casi nadie conocía, y que se hacía llamar por "Isidoro", salió como Presidente de España con una mayoría absoluta de 202 diputados. España respiraba socialismo con el nombre personalísimo de "felipismo". 


Felipe estaba muy bien apoyado desde el extranjero por  grandes pesos pesados de la política mundial que querían establecer una democracia en España. Su nombre de batalla lo sabía hasta el propio Franco, tuvo conversaciones con don Juan Carlos antes de morir el dictador, y sus pasos parecían ser perseguidos cuando en realidad todo estaba pactado y más que pactado. Los sótanos oscuros de la política. Aún antes del congreso francés de Suresnes en 1974, Felipe ya era un peso fuerte en la clandestinidad, acabó con el histórico Rodolfo Llopis, fracturándose el Partido, y se convirtió en diputado a las Cortes en las primeras elecciones democráticas de 1977. Listo como el hambre, y con enorme ambición de poder, supo mover los hilos, como a nosotros nos movió aquella conferencia de 1973.

Una vez en la poltrona del Poder, tuvo sus muchos días claros y oscuros. No podemos olvidarnos de la expropiación dudosa de Rumasa, que casi regaló a sus propios amigos, y de la que se dice que él algo trincó por el camino; de la instauración de los contratos basura, favoreciendo a los empresarios; de la estampación de su firma en la más que de derechas Ley Boyer; el recorte por las prestaciones de desempleo; el llamado "medicamentazo"; el aumento de la deuda pública; el recorte de las pensiones... ¡Vaya, vaya, que el socialista aquel que casi me llega a convencer tuvo, por esos devaneos con la banca y los empresarios, dos grandes huelgas generales importantes: la de 1988 y la de 1994! Pero él ya estaba en el dólar...


En sus albas acertadas, hay que hacer constar que hubo un gran crecimiento económico en su mandato, con el sudor de los trabajadores, como siempre; que modernizó el país y lo dotó de amplias redes viarias y que instauró el tren de alta velocidad (AVE); que abrió el país al exterior; que hizo que España entrase en la Comunidad Económica Europea, para bien o para mal; y que, en definitiva, bajo sus mandatos, España soltó el aire de cuarenta años de dictadura y se liberó de no pocas mordazas, aunque también es verdad que nos metió en la OTAN, a pesar de un referéndum ciertamente aliñado.

Sus peores días en la memoria, seguro que estarán en saber (?) que fue la X del GAL, responsable de más de veinte asesinatos; estar marcado políticamente por el caso Lasa y Zabala; tener sobre sus hombros la larga historia del uso de los fondos reservados; haber aceptado tantas y tantas corruptelas: caso Roldán, caso Juan Guerra, caso Filesa... Un hombre, al fin, con todas sus virtudes y contradicciones. El precio del Poder.

Este largo prólogo -creo que demasiado extensivo-, es para dejar mi opinión sobre la ocurrencia del alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, curiosamente del PP, de hacer Hijo Predilecto de Sevilla a Felipe González Márquez el próximo día 30 de Mayo, festividad de San Fernando, a lo que se ha opuesto -¡faltaría más!- la formación de Izquierda Unida. O Zoido es una Hija de la Caridad, organización eclesiástica a la que también se premia, a pesar de saber evadir a la perfección sus impuestos y prebendas, o es un inconsciente, lo que ya es bastante peor.

No creo que Felipe González sea hombre de títulos, ya que desechó, no sé si de corazón o por despecho, el título nobiliario que le ofreció el rey Juan Carlos una vez terminado su mandato, con la excusa de su coherencia personal y política, que él basaba en ser lider de un partido socialista y obrero, aunque creo que lo de obrero le sobró, porque la "O" de obrero se le cayó hace mucho tiempo de sus siglas al Partido Socialista. Pero, en fin. Ahora, sí acepta de muy buen grado este reconocimiento de una ciudad tan maravillosa como voluble, tan encantadora como encanallada. Creo que por esas mismas convicciones podría decir que no acepta ningún honor de esa derecha contra la que tanto ha despotricado. ¡Cosas de viejos! ¡Viva Zoido y Cartagena! ¡Aquí, como siempre, o con el palo o con el cirio, sin tintas intermedias!

Ahora bien -y por más que he buscado los datos en internet no he podido encontrar ninguno-, me pregunto: -¿Tiene Cernuda ese título, y Bécquer, y Antonio Machado, y José María Izquierdo, y Manuel Chaves Nogales, Joaquín Romero Murube, Melchor Rodríguez García "El Ángel Rojo", las Hermanas de la Cruz...? Es que no lo sé, de verdad, y me encantaría que alguien me sacase de esta terrible duda. Sigan poniendo nombres de pintores, hombres de Ciencia, escritores, periodistas, y de seguro que harán una lista interminable en la que siempre se quedará como último, a razón de sus méritos, el de este ex-presidente, porque creo que el hacer una Expo y poner un AVE a nuestra disposición es poco bagaje para ser nombrado con tan alta distinción.

Con los títulos hay que tener mucho cuidado. Este no es el ramito de violetas que cantaba "la Piquer". Yo, solamente por haber instaurado el AVE, se lo daría con los ojos cerrados, pero el nombre de Sevilla debe tener la suficiente entidad para no darse libremente por mi propia comodidad y la del colectivo. Ya se ha desprestigiado bastante el nombre de mi ciudad con monumentos que no vienen al caso (valga el ejemplo de la Duquesa de Alba). Cualquier día, y porque tenía mucha gracia y era muy buena persona, se lo entregamos a Gandía a título póstumo, con mis respetos a tan genial humorista. El mismo respeto que yo me merezco como sevillano para que, en mi nombre, se tengan más cuidado con estas cosas. Los experimentos sólo deben hacerse con gaseosa, y el nombre de SEVILLA pesa mucho para jugarlo a una partida de poker con la política, esa que todo lo ensucia y empaña. Si a Felipe González Márquez lo hacen Hijo Predilecto de Sevilla, que me borren del censo, por favor, aunque le dé las gracias, silenciosamente, cada vez que cojo ese tren de alta velocidad para Madrid.

LA VIDA ES PURO TEATRO

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (7)


Lo dejábamos ayer en esas confidencias que doña Pilar y yo teníamos en las muchas veces que tuvimos la ocasión de charlar a solas. Cuando hablábamos de su azarosa vida, de la muerte de Encarnación, de su amor tormentoso, de sus debilidades como mujer, de lo bueno y lo malo, de lo que se olvida pronto y de lo que jamás se olvida, siempre me contestaba igual: -Mire usted, Emilio, la vida es así, sencillamente. No hablábamos de sus maravillosos y sonados éxitos, de sus contínuos viajes, de su actividad febril desde 1946 a los años 70, de sus coreografías, de sus numerosas condecoraciones -Medalla de Oro, Cruz de Isabel la Católica-, de sus premios. No, no. Hablábamos de nuestros problemas y sinsabores, de la sociedad, de la política tan desastrosa que llevaba el país. Hablábamos -yo le preguntaba fervientemente- por la parte humanista que había encontrado a su paso, por la gente, cómo era, que sentía bajo el paragüas de su tutela. Y, entonces, se arrancaba a hablar con señoriales maneras pero con exaltación profunda, para que nada ni nadie se quedase sin nombrar por los rincones de su alma. Qué duda cabe que sabía más de Ignacio Sánchez Mejías que Andrés Amorós, que fue su biógrafo; más secretos de Lorca que los que haya podido descubrir el hispanista Ian Gibson; y más de Ramón Montoya y Pastora Imperio y toda una legión generosa de artistas que todos los flamencólogos juntos, Ella todo lo vivió en primera persona desde su infancia hasta su augusta vejez, y, como era una mujer tan sensible, lo absorbió con absoluta naturalidad, que es desde donde nacía esa fuerza para contarme la historia íntima de su vida sin que le temblaran los labios ni el pulso de sus bellas y afiladas manos.

"FARRUCO" POR MIGUEL ALCALÁ

Aparte del amor que le tenía a todos los bailaores y bailaoras, muy especialmente a "El Farruco", se desvivía hablando de Mario Maya, de "El Güito", de Antonio Gades..., ella tenía un icono íntimo para personas que habían pasado por su vida como algo especial, y me hablaba de Manuel Cano con veneración, contándome la anécdota de cuando al subirse el telón de boca de un teatro, donde actuaban, los flecos del mismo se enredaron en el clavijero llevándose la guitarra hasta el cielo de la embocadura ante la mirada atónita del concertista granadino y las risas de ella entre bambalinas. Me hablaba y no paraba de Luis Rosales -¡qué guapo era!-, al que admiraba y del que me contaba la mala suerte de haberse casado con una mujer que no seguía sus pasos intelectuales y que estaba deseando que vendiera su biblioteca "para hacer caja". Me hablaba de lo humano y lo divino, de su desastrosa vida sentimental, de la muerte de su amado perro... Tenía un cariño muy especial a nuestro común amigo Luis Caballero, siempre tan lorquiano, y especialísimo a Fernando Lastra, ginecólogo granadino al que todos llamábamos "Lastrón" por su alto porte, anchura y grandeza de corazón, aparte de ser un excelente poeta, compositor muy inspirado y cantaor por fandangos para "comérselo", casi todos ellos dedicados a la Virgen del Rocío, por la que sentía tanta devoción.

FERNANDO LASTRA CANTANDO POR FANDANGOS

Esta era doña Pilar fuera de los escenarios. Ella quería que yo moviese el tema para que, con la herencia de su hermana Encarnación, que permanecía intacta, se pudiera crear una Fundación cuyo dinero se destinase a la formación íntegra de los nuevos bailaores y bailaoras del Flamenco. La oferta, ciertamente tentadora, me dio miedo, no porque no supiera sacarla adelante, sino porque eso significaba tenerme que ir a vivir a Madrid, y porque mi trabajo me gustaba demasiado como para dejarlo, aunque mejor es que me hubiese lanzado sin pensarlo ante aquella propuesta ciertamente generosa e interesante.

Cuando me hablaba de sus espectáculos sus ojos se llenaban de algo especial, como si estuviesen iluminados por los reflectores de los grandes teatros, y se desvivía contándome mil anécdotas. También me contaba que era muy exagerada con la estética de sus artistas. Cada vez que uno nuevo entraba a formar parte de su "Compañía", lo primero que hacía, después de saludarlo, era entregarle dos cepillos nuevos: uno para la ropa y otro para el calzado. Con eso se lo decía todo. Y era norma que antes de empezar cada función, los artistas formaban en el escenario mientras ella revisaba al milímetro la indumentaria de cada uno y sus zapatos. 


Jamás podría haber yo soñado que la gran maestra de la danza, doña Pilar López, se cruzaría alguna vez en mi camino, o yo en el de ella. ¡Cosas del Destino!