jueves, 17 de mayo de 2012

DELICIAS DEL EROTISMO: EMILIO JIMÉNEZ DÍAZ


JAURÍA

Jamás había asistido a las jaurías
que con gozo narraba un amiguete,
y ya un día decidí ir al banquete
donde había muchos tíos y muchas tías.

Brillaban por doquier las lencerías
que al mínimo cubrían el mollete,
mientras tetas al aire eran juguete,
encanto de mamar las alegrías.

Me besó una morena de azabache
que me cogió, como se coge un bache,
lamiéndome, después, el cachirulo. 

Apagaron la luz y fue un tormento
cuando sentíme algo muy duro dentro
de la diana virginal del culo.


Emilio Jiménez Díaz
"Pecados veniales. Coñografías"
1999

LIBROS CON POESÍA: POEMAS AL VINO DE MONTILLA-MORILES


En el 50 Aniversario de la Fundación del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, y dentro de los actos de la Cata de Vinos de 1995, con coordinación del gran poeta cordobés Francisco Carrasco se editó esta bella antología, en la que intervinieron los siguientes poetas: Federico Abad, Matilde Cabello, Francisco Carrasco, Mercedes Castro, Manuel de César, José de Miguel, María Luz Escuín, Antonio Flores, Manuel Gahete, Encarna García, Inés Herrero, Luis Jiménez Martos, Alfredo Jurado, Ana Montaño, Juan Morales, Vicente Núñez, Fernando Pérez Camacho, Balbina Prior, Carlos Rivera, Antonio Rodrígues Jiménez, Lola Salinas, Pilar Sanabria, José Antonio Santano, Fernando Serrano, Juan Tena, Manuel Tomás, Antonio Varo Baena, Ramón Vázquez Orellana y Soledad Zurera. Con temas en prosa, intervinieron Leonardo Rodríguez y Pedro Tébar. Como ilustración, he elegido este soneto de mi buen amigo Fernando Pérez Camacho, en aquel año Presidente del Consejo Regulador de la denominación.


Tienes alma de tierra, pies de arcilla
quizá sueño de mar tu madrugada
que van dejando impreso en tu mejilla
ola a ola, la mar petrificada.

Mucha historia detrás, demasiada
mucha esperada historia en tus orillas
mucho presente abierto en tu mirada,
rizando el monte llano de Montilla.

Llegar a ti es compartir la vida,
no saber quien es quien, tener abierta
la ventana interior de los destinos.

Para ir hacia ti son los caminos,
sólo puerta de entrada son tus puertas.
¡Ciudad tremenda de la bienvenida!


Autor: Varios
Edita: Consejo Regulador Montilla-Moriles
Ciudad: Córdoba-1995
Páginas: 64
Depósito Legal: CO-409-1995

miércoles, 16 de mayo de 2012

DESDE MI TORRE: UN 15-M CON GASEOSA


Qué duda cabe que cuando se habla de este movimiento, llamado 15-M o "Movimiento de los indignados", con el lema de "¡Democracia real, YA!", que surgió casi espontáneamente hace un año justo, hay que hacerlo con cierta frialdad para verlo en su justa medida, y no con el sentido, ciertamente mediático y partidista, con que abordan el tema los diversos medios de comunicación, a los que se les ve el pelo de la dehesa empresarial -de centro, izquierda o derecha- nada más leer un comentario o escuchar una opinión. Nada nace porque sí, y menos un movimiento al que algunos tachan que está formado por desocupados y niñatos camorristas, pero que arrastró y arrastra a miles y miles de ciudadanos de todas las edades y condiciones sociales que están muy lejos de merecer esa adjetivación despectiva.

Si atendemos a su lema en la petición de democracia real, no sé de qué se tienen que quejar los que no están de acuerdo con él. Nada es más verdad que en nuestro país no existe esa democracia. Es más, ni siquiera existió esa transición "modélica" que nos quisieron vender tras la muerte de Franco, porque lo que existió en realidad fue un traspaso de poderes para el que no se le pidió su opinión al pueblo español, que ni ha pintado nunca en materia política, ni pintará, y al que sólo se acude cuando llegan las elecciones y para secar las escuálidas ubres de sus famélicas nóminas. Tuvimos rey sí o sí, sin ofrecernos la posibilidad de votar una república, e hicieron una Constitución, que jamás se ha cumplido ni se cumple ni cumplirá, hecha a la medida de las bases gobernantes, una Constitución que bien merece un buen repaso borrándole los muchos puntos anacrónicos.

No puede haber una democracia real cuando las cárceles están llenas de pobres tironeros y yonquis y las calles de todas nuestras ciudades están plagadas de gente que han robado por la cara millones de las arcas públicas. No puede haber democracia real con una justicia tan lenta en cuyas manos prescriben los más sangrantes delitos. No hay democracia real cuando los españoles no somos, en principio, iguales ante la ley, ante todas las leyes. Por lo tanto, no creo que deba objetarse nada ante esta petición que me parece de lo más acertada. ¿Movimiento de los indignados? Que salgan a la calle los políticos, que se disfracen de personas normales y que pongan el oído para saber qué se dice de ellos en todos los lugares. Jamás en España la política aparcó al fútbol a un segundo lugar. ¿Quién no está indignado? ¡Todos! En este país se nos está robando, así como suena, han conseguido acabar con la clase media, raro es el día en el que no nos enteramos de un nuevo caso de corrupción. ¿No es para estar indignados...? 


Este señor del sombrero, el alemán de ascendencia judía Stéphane Hessel, que fue uno de los redactores de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que creo que no se cumple desde su firma en 1948, un año antes de yo nacer, venía a decir en su libro "Indignaos" que la amenaza del fascismo no ha desaparecido, y que habría que crear una verdadera insurrección pacífica contra aquellos que sólo nos proponen un consumo de masas, muestran su desprecio hacia los más débiles y gozan de una amnesia generalizada. Ni más ni menos que lo que él propagaba es la base de este movimiento al que a Rubalcaba le interesó amparar el pasado año y al que Rajoy quiere quitar de las plazas de nuestras ciudades como si fuese el cáncer mayor de nuestro país, sin darse cuenta, o sí, que es un movimiento natural en contra de la oligarquía que nos gobierna con él a la cabeza, la Corona, la presidenta de la Comunidad de Madrid, su alcaldesa -el llamado "Clan de los Madriles"-, y todos los presidentes autonómicos, muchos de ellos empantanados en procesos judiciales que jamás llegarán a un fin. La democracia es, en teoría simple, el poder de todos, pero al estar concentrado en tan pocas manos, y ciertamente fácticas, no deja de ser una dictadura encubierta, la "dictablanda" como la llamaban en tiempos de Dámaso Berenguer en 1930. ¿Lucha entonces este movimiento por lo que cree que es justo? Creo, sinceramente, que sí. ¿Eso es malo, o es bueno? A eso sí que deben contestar los medios de comunicación antes de tantas descalificaciones contra un colectivo casual.


Los puntos principales de este movimiento no pueden ser más sensatos ni más plausibles. A saber, y por este orden: Cambio de la Ley Electoral para que las listas sean abiertas. ¿Algo que objetar? En segundo lugar, petición del derecho a una vivienda digna, recogida en la Constitución, sanidad pública y gratuita -que ya vamos a empezar a pagar-, libre circulación de personas y educación pública y laica. ¿Hay algo anormal en este punto? Sigamos: Reforma fiscal favorable para los más desprotegidos y supresión de los paraísos fiscales... Les recomiendo, efusivamente, la lectura del libro "El Club de los pringaos", de Daniel Montero, publicado por La Esfera de los Libros el pasado mes de abril. Me lo van a agradecer, aunque van a coger un cabreo de espanto con las denuncias de lo que ustedes desconocen. Otros puntos: Reforma de las condiciones laborales de la clase política para la abolición de sueldos vitalicios; rechazo y condena de la corrupción; medidas con respecto a la banca y los mercados financieros; democracia participativa y directa; recuperación de las empresas públicas privatizadas; separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; total transparencia de las cuentas y de la financiación de los partidos políticos... ¿Algo malo en ello?

Pues bien, casi todos los medios, pagados por un empresariado potente y evasor, hablan y escriben en su mayoría de estos indignados, entre los que me encuentro, como de unos alborotadores, niñatos, desocupados -¿es que hay trabajo?- y comunistas. El sempiterno complot judeo-masónico del dictador. ¿Dónde la diferencia? ¿Y qué ha hecho el gobierno este año? Pues lo mismo que hacía Franco: mandar a los nuevos "grises" a la caza y captura de los alborotadores y, para que en el exterior vean que en España hay democracia, poner un horario a las protestas: "Hasta las diez de la noche podéis insultarnos, y a partir de esa hora os machacamos a porrazos..." ¡Gila redivivo! -¡Oiga, ¿es Rajoy? ¿No nos podéis dejar media horita más de huelga, que es que hace muy buena temperatura y estamos aquí mu agustito...?

El gobierno, nuestro gobierno, jamás moverá un dedo para contentar al pueblo que depositó su voto en las urnas. Ayer, por ejemplo, Griñán, el presidente andaluz, sin dar la cara, dice que subirá el IRPF autonómico. ¿No es para estar indignado? Pues no, nada de indignarse, nada de protestar. Hay que darles las gracias a todos porque todavía no nos han fusilado, no nos han llevado al paredón en albas llenas de sangre, como hacían en tiempos para olvidar cuando uno no estaba contento con el régimen. ¡Este gobierno, hombre, es bastante más permisivo y sólo te quita la cartera, pero no la vida...!


MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (6)


Decía ayer que a raíz de que se le entregó la Distinción "Compás del Cante" a Pilar López, surgió entre nosotros una entrañable, profunda y sincera amistad. Al día siguiente de que se le entregara la Distinción, apareció por mi casa de la calle Alfarería su sempiterno secretario, que parecía hijo de Alfonso XIII -yo creo que lo era- y que aparece en esta fotografía tras nosotros. Yo estaba acostado, y Loli se llevó un susto de muerte al ver a aquel hombre que se parecía como dos gotas de agua al abuelo de don Juan Carlos y que en nombre de doña PIlar traía dos regalos. Cuando me levanté y Lola me contó lo pasado, le dije que era su secretario particular, una excelente persona, sacada  de otro siglo, que era quien organizaba todo el gran archivo de la bailaora y de su hermana Encarnación "La Argentinita". El regalo era un echarpe precioso para Loli y una bufanda de firma para mí, con una postal agradeciéndonos que tanto mi mujer como yo hubiésemos compartido la noche anterior con ella. ¡Cosas de doña Pilar!

Ya lo escribí en otra ocasión, hará dos años, en las páginas de este blog. Pilar era una gran señora en toda la extensión de la palabra: sencilla, a pesar de tanta grandeza en ella contenida, cortés, simpática a rabiar, con una inteligencia y cultura fuera de lo común y una memoria envidiable. Aunque vasca de nacimiento, parecía una andaluza más. ¡Qué le gustaba nuestra tierra, nuestras costumbres y nuestro humor espontáneo! Me lo dijo una vez en uno de los tarjetones que me enviaba en la mucha y habitual correspondencia que mantuvimos: -¡Qué pueblo maravilloso y qué maravillosos sevillanos!


Al año siguiente de la entrega de su Distinción,tuve la suerte de que aceptara ser miembro del Jurado durante seis años consecutivos, desde 1989 a 1994. Ella se lo pasaba en grande los dos o tres días que permanecía en nuestra ciudad. El día de su llegada, siempre almorzábamos con Enrique Osborne y con los miembros del Jurado que iban llegando de uno y otro sitio en el transcurso de la mañana. Se reía, como una niña, con las ocurrencias, con los chistes y con el revival de las muchas anécdotas que siempre se han dado en el mundo del flamenco de todos los tiempos. Ya por la noche, cuando votábamos durante la cena, siempre celebrada en el restaurante "La Albahaca" de la Plaza de Santa Cruz, y compartíamos un rato con los medios de comunicación, me decía: -Emilio, ¿dónde nos va a llevar usted? Pilar, a la que nosotros nombrábamos siempre como doña Pilar, hablaba a todo el mundo de usted, incluyendo a los artistas de sus compañías y como solía también hacer Pepe Marchena, y por más que me empeñaba en que me hablase de tú, como buena vasca era terca y siempre ponía el usted por delante, que jamás significaba distanciamiento. Acompañados por algunos miembros del Jurado, unas veces aterrizábamos en el tablao del trianero Curro Vélez, allá por El Arenal; otras en "Los Gallos", pared con pared del restaurante, donde todos los artistas la agasajaban y le dedicaban sus actuaciones. Le encantaba ir al "Polinesio Bai-Bai" que tenía "Garbancito" en la avenida Blas Infante, porque allí se reía mucho tanto con el ambiente, siempre grato, como con las más raras y diversas actuaciones que se ofrecían en el local. También pasaba un rato genial en "Portada de Feria", en la calle Castilla de Triana, un lugar exquisito y muy bien decorado al lado justo de mi casa, propiedad de mi amigo Reyes, tristemente desaparecido muy joven. Le encantaba que yo le contase chistes verdes, y cuantos más verdes mejor, y se reía a mandíbula batiente pidiéndome otro y otro. No se cansaba.



Don Enrique Osborne y yo teníamos que estar atentos porque ella siempre se empeñaba a pagar el hotel. No había forma de convencerle de que eso no podía ser, que la organización de Cruzcampo lo pagaba y, además, muy a gusto. Y lo peor para mí era cuando se negaba a coger el dinero que se le daba a todos los miembros del Jurado por los gastos de viajes, etc. ¡Era una batalla perdida en la que ella siempre jugaba a ganar! Como en la cena siempre se nos daba un regalo por parte de la entidad organizadora: una estatuilla, una reproducción de algún elemento representativo de la ciudad, una jarra cervecera de colección o cualquier otra cosa de valor, urdimos el plan de decirle que nosotros le enviaríamos el regalo a su casa de Madrid, en la calle General Arrando, 40, del barrio de Salamanca. Dentro de la caja de regalo es donde metíamos un sobre con el dinero de los gastos. A los pocos días, siempre me llamaba Enrique Osborne lo que yo ya me imaginaba: que doña Pilar había devuelto el dinero con una simpatiquísima tarjeta en tinta verde. También recibía yo una, con su letra peculiarísima, dándome las gracias por las atenciones y por lo bien que se lo había pasado. ¡Qué gran señora doña Pilar!


Muchas veces, cuando yo me acercaba al Alfonso XIII -que era donde la hospedaba la Cruzcampo, aunque con la imposible aventura de pagar-, nos sentábamos ella y yo solos en sus amplias galerías de cara al patio central para tomar un café o un aperitivo. No era la hora de los chistes verdes, sino la de la profundidad. Se interesaba por todo lo mío, pero era yo quien me interesaba muy profundamente, como a ella le gustaba, de las cosas de su amplia vida de emociones, de la alegría de haber compartido tiempos de su vida con Lorca y Alberti, con Ignacio Sánchez Mejías, con Luis Rosales, qué sentía al ser hermana de "La Argentinita", sus mejores recuerdos, sus mayores desgracias... Doña Pilar no tenía secretos para mí, ni pelos en la lengua, ni se cortaba por algunas cosas incómodas que pudiera preguntarle. Las revivía con pasión, moviendo sus manos como si estuviera bailando en "Las calles de Cádiz" junto a su hermana...

Por hoy, creo que está bien. Mañana seguiremos, si Dios quiere.

TOCADA CON CHAPELA BAILANDO CON "FARRUCO"


DELICIAS DEL EROTISMO: GASPAR MARÍA DE NAVA "CONDE DE NOROÑA"


DESCRIPCIÓN DE UNA MUCHACHA

Lo juro por el arco de sus cejas,
por su graciosa unión, por los arpones
con que su hechizo en derredor esparce;

Por la molicie de su lindo cuerpo,
por su agudo mirar y albor brillante
de su frente, y lo negro de su crencha;

Por su gracioso ceño con que espanta
el sueño de mis ojos, y obra siempre
sin razón contra mí, vede o conceda;

Por las ardientes víboras que lanzan
sus rizos empapados en veneno
para matar los pérfidos amantes;

Por las rosas que esmaltan sus mejillas,
el mirto de su bozo, los risueños
rubíes y las perlas de sus dientes;

Por su cuello, y el ramo delicado
en que enhiesto reposa, y las granadas
que firmes en su pecho se mantienen,

ora la espalda con impulso leve
se agite, y ora su quietud recobre
con un balance y ademán donoso;

Por su tacto, a la seda semejante,
por su hálito suavísimo, y por cuantas
especies de hermosura en sí reúne;

Por su índole benévola, y la pura
expresión de su lengua; por su ilustre
nacimiento, y alteza poderosa;

Que el precioso perfume del almizcle
no es otro que su olor, y que el aliento
del aura con su aliento se embalsama;

Que el sol al verla su hermosura esconde,
y a vista de sus luces aparece
deforme, opaca la esplendente luna.


Conde de Noroña
1760-1815

LIBROS CON POESÍA: POEMAS AL VINO


Esta fue la edición del año 2002 que editó en torno al vino el Consejo Regulador de la Denominación Montilla-Moriles. En esta ocasión, participaron en esta antología los siguientes poetas y especialistas: Antonio Flores Herrera, José de Miguel, Ginés Liébana, Elena Medel, Soledad Zurera, Manuel Rámila, Pilar Sanabria, Matilde Cabello, María Rosal, Rafael Antúnez, Encarna García Higuera, Manuel Gahete, Rafaela Hames, Jacinto Mañas, Noelí de las Mercedes, Araceli S. Franco, Manuel Sanchiz, María del Carmen Muñoz de Águeda, Antonio Varo Baena, José Antonio Ramírez Nuño, Juan Tena Corredera, Pedro Tébar y Bartolomé Montijano. Como ilustración, he elegido el poema de Antonio Varo Baena.


VINO FLAMENCO

No hay tiempo ya de sentir que el alma
se sale por la boca y las manos,
como si aún el alma existiera,
como si no bastara con la sombra que dejamos.

Es tiempo de despojarse de atavíos,
de sorber una imagen sentida,
de ahondar en el calor de la carne,
de cruzar el pasado como espita.

Arder en argentíferas voces
con melismas amontillados,
acordes rotos y duendes
con susurros afilados.

Lo que en el corazón se cuela
entre soleares y soleras,
son dolores como duelas,
murmullos finos de la tierra.


Autor: Varios
Edita: Consejo Regulador Montilla-Moriles
Ciudad: Córdoba-2002
Páginas: 66
Depósito Legal: CO-592/2002

martes, 15 de mayo de 2012

DESDE MI TORRE: "LA CIUDAD DE LOS NIÑOS... PUDIENTES"


Este fin de semana pasado ha sido abundante en visitas por parte de mis familiares: mi hermana y mi hija con su marido y mis dos nietos, a los que se sumaron el domingo mi hijo Emilio con su mujer. Tras un calor sofocante y después de visitar algún que otro patio cordobés del barrio de San Basilio, patios que gozan merecida fama, los peques nos obligaron a ir a la llamada "Ciudad de los Niños", un recinto al aire libre, en la parte alta de la ciudad, donde los niños se lo pasan en grande, así como los padres y abuelos. Tiene áreas para todas las diversiones, está bien vigilado por diversas cámaras y cuenta con educadores para algunas de las atracciones y para talleres lúdicos.

Pues bien, este parque, inaugurado el 31 de marzo de 2007 por el Ayuntamiento de Córdoba, con la colaboración y participación económica de varias empresas importantes de la ciudad, era una joya para el esparcimiento y diversión de los críos. Pero como, al parecer, en las arcas edilicias no hay dinero ni para folios, al alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto (PP), no se le ha ocurrido otra cosa para lograr patrimonio que poner el parque de pago desde hace unos días, que hay que pasar por taquilla, vaya. Dos euros los adultos y uno los niños. 

En Córdoba, una de las ciudades de nuestro país más castigada por el paro, sin industrias, con un tejido económico en precario, donde cientos de parejas jóvenes se han tenido que ir a vivir con los padres, se comienza a cobrar una tasa en un parque pagado ya de sobras y que fue un regalo para la ciudad. El domingo, a las puertas de la taquilla, los padres no paraban de protestar y algunos se volvían de nuevo a casa acompañados por los llantos de sus hijos. No se ha podido recaudar dinero quitando coches y chóferes oficiales; no se ha podido ahorrar en almuerzos y cenas de los que componen el Consistorio; no se ha podido sacar el dinero que se vaya a recaudar de las grandes superficies comerciales que pueblan la ciudad; no, no, el dinero hay que sacárselo a esos padres y abuelos que no lo tienen por culpa de un diseño de Gobierno que está ya dando demasiados palos de ciego. ¡Qué pena que uno de los pocos logros para el pueblo de Córdoba se haya convertido también en una oficina recaudatoria más! La "Ciudad de los Niños" sigue ahí, en la preciosa loma del Parque Cruz Conde, pero ya no será la ciudad de todos los niños, sino la ciudad elitista de los niños pudientes. ¡País...!


MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (5)

CHANO LOBATO CON EL ALCALDE MANUEL DEL VALLE
Siguiendo con mis memorias en el mundo flamenco, y para ir apurando las vivencias acumuladas como secretario de la Distinción "Compás del Cante", diré que en la tercera edición salió como ganador el artista gaditano Juan Miguel Ramírez Sarabria, más conocido como "Chano Lobato", un cantaor excepcional y una persona entrañable. La cena de entrega -de nuevo en el Alfonso XIII- se celebró el 30 de enero de 1987. Normalmente, aunque después ha ido cambiando con los años, el Jurado solía reunirse alrededor del 20 de noviembre, y las entregas entre enero y febrero. Tengo que decir que ha sido el único premiado, junto a Pilar López, que escribió una carta de agradecimiento a don Enrique Osborne por tantas atenciones recibidas, lo que le honra en un mundo flamenco un tanto desagradecido. El fin de fiesta de la cena fue memorable, uno de los que no se pueden olvidar en la agenda espiritual de los que saben degustar.




EL PASO A OTRAS MODALIDADES


PACO DE LUCÍA CON DON ENRIQUE OSBORNE
Con algunas modificaciones en los criterios del Jurado, que se realizaron en el año 1987, también podrían premiarse a artistas de la guitarra y al baile, y hubo la posibilidad de abrirse el tema al campo de la investigación, aunque no se llegó a un acuerdo general. Corregidas las bases iniciales, ese año se decidió el Jurado por premiar al mundo del toque y, una vez abiertas las papeletas y explicados los votos, no podía salir otro nombre que el de Francisco Sánchez Gómez, "Paco de Lucía". La cena de entrega de la Distinción se celebró el 29 de enero de 1988, confesando públicamente el tocaor algecireño que era tan tímido que le daba cierto pudor y vergüenza que esa noche todo girase en torno a él.

RECIBIENDO LA DISTINCIÓN DE MANOS DE DON IGNACIO YBARRA
La quinta edición fue una noche también inolvidable: una señora del baile, catedrática de maestras y maestros del baile y la danza, Pilar López Júlvez, recibía de don Ignacio Ybarra Mendaro la Distinción "Compás del Cante", la primera vez que se le otorgaba al baile. Fue en el desarrollo de una cena -también en el Alfonso-, en la que estuvo presente la flor y nata de la sociedad sevillana y un sin fin de amigos de la profesión. Esa noche mágica fue la del 20 de enero de 1989. Pilar estaba radiante, hermosísima, a pesar de su edad, como una vestal romana. Su hermosura, humana y artística, resplandecía por encima de las demás. Estábamos delante de una gran artista y de una gran señora, cosas difíciles de ser conciliadas. Su sencillez apagó a todas las bellezas femeninas que se dieron cita para la entrega de ese galardón. Estuvo la duquesa de Alba y Jesús Aguirre, Cristina Hoyos, Farruco, Manuel Marín, Ana María Bueno, Chano Lobato, Matilde Coral y su marido... ¡Yo qué sé! La lista sería interminable. Políticos, poetas, pintores y gente de distinta condición se dieron cita allí para aplaudirla, para demostrarle su sentido agradecimiento... El fin de fiesta fue apoteósico. Todos los grandes genios bailaron con ella...

A partir de ese día y hasta su muerte, ocurrida en 2008, nació y creció mi amistad con ella. Era una mujer con una sensibilidad suprema y con una generosidad sin límites, y con un cachondeo irremediable. Le gustaba la vida; era una vividora nata después de tantos sustos que tuvo que pasar con su hermana, "La Argentinita", en la guerra incivil y tras ella. Me tomó tan gran aprecio, y también a mi mujer, que ese tema monográfico de su amistad es mejor dejarlo para mañana.

PILAR LÓPEZ CON LA DISTINCIÓN
LOS MIEMBROS DEL JURADO CON PILAR LÓPEZ
RAFAEL "EL NEGRO". ¡TRIANA PURA!

CAYETANA DE ALBA Y PILAR LÓPEZ EN PLENO BAILE

DELICIAS DEL EROTISMO: PURA DEL PRADO


BAÑO

Comienza a serme infiel
la piel de la garganta;
pero ahora que se pierden tras de mí las orillas,
tómame una vez más, mi desdeñoso amante,
mientras las algas ponen
un collar en mi cuello.

Pura del Prado
1931-1996

LIBROS CON POESÍA: POEMAS AL VINO


El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, editó como cada año, con motivo de la "Cata de Vino" que abre el calendario de las fiestas de Mayo, esta hermosa antología poética sobre el vino en la edición correspondiente a 2001. En esta ocasión, participaron en ella: Francisco Carrasco, Juan Castro, Francisco Benítez, Lola Salinas, Manuel de César, Marín Cañete, Manuel Gahete, Vázquez Orellana, Fernando Serrano, José de Miguel, Antonio Varo Baena, Rafael Antúnez, Antonio Flores Herrera, Araceli S. Franco, Balbina Prior, Rafaela Hames, Jacinto Mañas, Lola Moreno, Juan Tena, Pilar Sanaria, Soledad Zurera, José María Molina, Raúl Alonso, Mª Carmen Muñoz, Matilde Cabello, María Luz Escuín y María Rosal. De esta última, he elegido este soneto como ilustración a esta breve ficha:


BRINDIS

No te busca mi sed. Es que la vida
me crece y te reclama cuerpo adentro.
Te requiero testigo en el encuentro
postrero de la miel y de la herida.

Necesito el valor de tu crecida,
el sarmiento sonoro que en el centro
de la lucha dispute desde dentro
a enemiga fatal, agria partida.

Pues te busco con ansia, ya venencia
el loco desatino que hace fuerte
más allá del temor y la prudencia.

Alumbra tu verdad. Quiero tenerte
a la última copa e insolencia
que mis labios le brinden a la muerte.


Autor: Varios
Edita: Consejo Regulador Montilla-Moriles
Ciudad: Córdoba-2001
Páginas: 48
Depósito Legal: CO-486/2001

viernes, 11 de mayo de 2012

DESDE MI TORRE: ¡TANTAS COSAS, TANTAS COSAS...!


Al igual que en Córdoba es imposible hacer votos de castidad por la hechuras de sus hembras, en mi vida es casi imposible cumplir con los silencios y la soledad por las muchas sorpresas que te dan esos amigos que siempre están pendientes de ti en las duras y en las maduras, y que, en un segundo, te montan un parque de fantasías a tu alrededor. 

He pasado un bache más grande que los que tenía la antigua calle Torneo antes de que Alfonso Guerra -tan teatral y esperpéntico- le pegase la patada al muro que dividía a Sevilla con la red ferroviaria, todo se arreglase y nos encontrásemos, ya hace veinte años, con la tan cacareada Expo'92, a cuya ficticia "Roma" llegaban todos los caminos en pro de hacer taquilla. Bueno, que me voy de tema: que he pasado un bache emocional, una depresión pasable, no tan grande como la de Bankia, ni de tan poca vergüenza, un bajonazo como en las tardes malas de mi Curro y los malos partidos de mi Betis. Pero ya está. Sabía que no podía durar mucho porque esta página es una vitamina para mi vida. "Cobaltizaína", dicen los que saben de farmacopeas y mis "médicos" amigos.

Bueno, pues en estos días han pasado cosas, muchas cosas... ¡tantas cosas!, como decía la Piquer en su cuplé, pero ningunas de ellas mentirosas de quereres ni engañosas. Como la recordada copla, sí es verdad que he tenido los pulsos paraos durante unos días, el corazón perdío, los labios enamoraos, y los ojos casi cerraos. ¡Son tantos los recuerdos...! ¡Tantas cosas, tantas cosas...!

Pero en mi cuaderno de bitácora se han quedado apuntadas todas, aparte de las que el corazón no puede contar. El pasado día 3 me animé a viajar a Sevilla en compañía de mi amigo-hermano Juan Peña para asistir al más que merecido homenaje, mantenido en secreto, que la dirección general de Heineken ofrecía a quien hasta hace unos días ha sido Presidente de Relaciones Institucionales de la empresa cervecera, Julio Cuesta, gran amigo desde hace muchos años y, entre otras muchas cosas o cargos importantes, rector físico de la Distinción "Compás del Cante", de la que me honro en haber sido parte creacional en 1984 y seguir siendo su secretario. ¡La verdad es que el Grupo Cruzcampo me quiere mucho y siempre me ha demostrado su amistad y señorío! Ante la invitación de Richard Weissend, presidente de Heineken, y sabiendo la categoría profesional y humana de Julio Cuesta, ni la depresión pudo aguantarme en casa y fui con mil amores.


Allí estaba, como se suele decir ahora: "la Sevilla toda", la de los poderes fácticos y la gente de a pie, como yo, los cortijeros y los que estamos más tiesos que el bacalao de la calle Placentines. Desde el arzobispo hasta el Presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía se dieron cita para darle un fuerte abrazo al amigo Julio. Hasta el gran Rafael Gordillo, "La gacela del Polígono", tuvo la deferencia de regalarle una camiseta del Real Betis Balompié con su nombre en el dorso, siendo Julio tan sevillista. Pude compartir algunos momentos con los periodistas Antonio Burgos y José Luis Montoya, con mi amigo Enrique Osborne y con el exrector de la Universidad de Sevilla, Rafael Infante. Sólo un antiguo amigo, un poeta nacido en Aznalcázar y comentarista de Onda Cero, no quiso ni verme e hizo lo posible y lo imposible para no encontrarse conmigo y darme el pésame por la muerte de mi mujer, tan cariñosa siempre con él y tan bondadosa en copas y tapas en nuestra antigua casona de "Trianilla" en Villanueva del Ariscal. ¡Cosas! Lo dice el refrán: Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió. Vanidad de vanidades. Como poeta y amante del campo, al menos debería saber qué es una noria y que no siempre está arriba el cangilón.

Fue emotivo el acto por las acertadas intervenciones que me hicieron llorar dos o tres veces, y las sentidas, profundas y emotivas palabras de la mujer de Julio, Carmen. Verdad es que siempre detrás de un gran hombre se esconde una gran mujer. ¡Qué gran noche! ¡No me hubiese perdonado nunca el no asistir! 


Al día siguiente, una visita era obligada. ¿Cómo voy a estar en Sevilla, mi tierra, sin rezar a mi Virgen de los Reyes? Y allá que nos fuimos temprano, a la sede provisional del Sagrario de la catedral hispalense, donde ahora se encuentra, a soltarle un par de avemarías y..., a pedirle, siempre a pedirle. Recorrimos la Catedral de cabo a rabo, nos deleitamos en su opulencia y gran esplendor, en sus altas ojivas, en sus vidrieras, en sus rejas..., mientras el órgano nos envolvía con música de Bach y los pasos se dejaban ir con una sonrisa beatífica en los labios. 

Dada que era la hora del Ángelus, y ya estábamos santificados, nos dirigimos a la calle Gamazo, en pleno corazón de la ciudad, y nos endiñamos dos calmantes con dos maravillosas tapas en "Casa Moreno", tienda de comestibles y bar fundado hace muchos años para los más exquisitos paladares. Nos atendió mi tocayo Emilio, al que Dios bautizó con una sonrisa eterna y una gracia profunda. Taxis y AVE de vuelta. Una delicia.

Cuando llegué a casa, me encontré en el buzón el nuevo número de "Triana Crónica", esa maravilla de periódico mensual que no sé con qué milagro sacan adelante mis amigos Ana y Daniel. Buen remate de faena.


El día siguiente, el sábado día 5, fue uno de los más felices de mi vida: mi nieto Daniel hacía la Primera Comunión, esa cosa tan anacrónica que tanta felicidad produce, todavía, a los niños, a los padres y, por supuesto, a aquellos que ya tenemos frágil el lagrimal. Fue en una iglesia de esas nuevas de las modernas barriadas, que más parecen garajes que la morada de Dios. Llovía a mares, pero nada empañó nuestra alegría. La celebración se hizo en la cortijada San Diego, de la cercana localidad de Gerena. Los niños se lo pasaron en grande tirándose de un castillo hinchable que había contratado mi hijo y con la actuación de dos magos con la suficiente gracia para entretenerlos un par de horas, mientras los mayores degustábamos una exquisita y abundante comida.


Me llevé una gran sorpresa cuando, después de una vuelta a Córdoba torrencial en lluvias, me entero de que Griñan ha elegido como mano derecha a una chavala que no sabe hacer la O con un canuto, llamada Susana Díaz, a la que tuvimos que sufrir como delegada de la alcaldía de mi barrio de Triana. ¿En qué manos estamos? ¿No hay nadie un poco más cualificado para estar al frente de la Presidencia de la Junta de Andalucía? ¡Qué país! Menos mal que en Francia, al día siguiente de esta nefasta noticia para el pueblo andaluz, ganó en las elecciones un hombre normal que dice va a poner cara a la devoradora Merkel, a la que tanto miedo le tiene nuestro Rajoy. Un 52% a favor del socialismo no es mal dato en una tierra donde el voto emigrante es más fuerte que el del pueblo francés, un país considerado como la central del "sexo", pero que no se nota en los paritorios. ¿Me lo explican?

El lunes, día 7, tuve que volver de nuevo a Sevilla para un encuentro flamenco que tuvo lugar en la Fundación Cruzcampo, en la que se presentaba el proyecto que lleva para adelante la Fundación Tablao Cordobés, de la que soy uno de sus miembros. Como anfitriones, Julio Cuesta y Claudia Guardiola Osborne estuvieron sensacionales, como siempre. Nos cedieron su salón de actos y sirvieron un almuerzo frío de mucho calibre. ¡Gracias por la parte que me toca! El artisteo se hizo notar: Matilde Coral, Pepa Montes, La Susi, Pastora y José Galván, José el de la Tomasa, Manolete, Pilar Távora, "Los Sordera", Juan Peña "El Lebrijano", "Fosforito", Ricardo Miño -padre e hijo-, Farruquito y "El Farru", Cristina Hoyos...


El día 8 fue triste. Triste porque se cumplían los siete meses de la desaparición de los hermanos Ruth y José en Córdoba, y porque echaron a Rodrigo Rato, no a la cárcel, que era lo que se merecía, sino a la calle después de haber dejado un agujero de mucho cuidado en Bankia. En España siguen tomándonos el pelo y los políticos se cachondean de nosotros un día sí, otro no, y el del medio también. Escuché una mañana una entrevista que le hizo a Rajoy el locutor Carlos Herrera, donde respondía que jamás se daría un duro a los bancos. Por la tarde todo fue al revés. Para comprender este tipo de cosas, no dejen de leer el libro "El Club de los Pringaos" del escritor madrileño Daniel Montero. Ya verán ahí, en un lenguaje llano, cómo nos roban por la cara. ¿Dónde mi escopeta?

Menos mal que anteayer vinieron a verme mis amigos del sanedrín y lo pasamos fenomenal. El anfitrión fue mi hermano Juan Peña, que nos puso de grana y oro en su restaurante, el mejor de Córdoba. Comida, cante, poemas, chistes, risas y amistad. Mis amigos Ángel Vela, Juan Cembrano, José Luis Jiménez y Manuel Melado llevaban cinco kilos más de vuelta entre salmorejos varios, exquisitas croquetas, pavías de merluza, bolitas de gambas... ¡Qué gran rato!


Ayer me pasé casi todo el día sobando la resaca. Un día es un día, y Dios no me lo va a tener en cuenta. Recibir a mis colegas trianeros en Córdoba es siempre un placer, una dicha completa. Me vanaglorio de tener amigos en todos los rincones de España. Y esa es la mayor de las suertes posibles.

Me he llevado sin escribir varios días, pero hoy me he desahogado de lo lindo. Gracias a todos vosotros, amigos y  amigas por vuestro ánimo. Aunque en silencio, ya veis que no paro.

jueves, 10 de mayo de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (4)

D. ENRIQUE OSBORNE ISASI, CREADOR DE
LA DISTINCIÓN "COMPÁS DEL CANTE"

En la época de "Ser del Sur", la firma Cruzcampo patrocinaba la retransmisión de los festivales veraniegos. Recuerdo aquella época como el título de una obra de teatro de Edgard Neville: "La vida en un hilo". No parábamos mi compadre Juan José Román, como técnico, y yo. Había semanas en las que hacíamos de corrido tres festivales. Apenas dormíamos y la verdad es que siempre tuvimos dispuesto al ángel de la guarda por las carreteras. Nunca sabremos cómo pagarle. Aparte de que la mayoría de los festivales de aquellos años los presentaba yo, con otro cansancio añadido, no se me olvidará que, en cierta ocasión, batimos el récord haciendo "La Caracolá de Lebrija" y al día siguiente el Festival de la Mistela de Los Palacios. De allí, sin haber dormido en dos noches, nos fuimos a Algeciras para embarcar en el ferry que nos llevaría al de  Ceuta. ¡Una paliza!

En el año 1984, un buen día me llamó don Enrique Osborne Isasi, por entonces director de relaciones externas de Cruzcampo, citándome en su casa de la calle Zaragoza, número 29, para comentar conmigo algunas cosas relativas a las retransmisiones de los festivales. Ya, en varias ocasiones, yo le había apuntado darle el giro a aquello y utilizar el mucho dinero que costaba en publicidad por algo diferente. No sabía qué, pero algo me rondaba por la cabeza. Una vez en su casa, fuimos echando ideas encima de la mesa y surgió crear una Distinción para premiar al mejor cantaor del momento. La idea fue puliéndose con las valiosas aportaciones de Luis Marín, director de Alas Publicidad. Fuimos dándole vueltas y más vueltas hasta que logramos crear la Distinción "Compás del Cante", que, por votación de las peñas, premiaría cada año "al artista que con más pureza, profesionalidad y constancia mantuviese el arte de nuestro pueblo en su cabal grandeza".

Con los mimbres ya dispuestos, llamé al escultor amigo, Jesús Gavira Alba, para que captara la idea y empezase a trabajar en la estauilla que simbolizaría el premio, un premio sin dotación económica pero que Manuel Martín Martín llamó por su importancia el Nobel del Flamenco. No se equivocó en la adjetivación, ya que hoy por hoy, a 28 años de distancia, es el galardón más prestigioso del mundo flamenco. En este punto, hay que decir que el nombre de la escultura, que da nombre también a la Distinción, se la puso el propio escultor, lo que nos traería a los organizadores más de un dolor de cabeza, ya que algunos medios de comunicación entendieron, o quisieron entender, al lograr la primera Distinción Manuel Mairena, que no se entendía cómo el cantaor había conseguido ser premiado cuando de compás estaba más bien cortito. Una vez explicado el nombre por activa y por pasiva, la Distinción "Compás del Cante", de la que me honro haber sido su creador junto a Enrique Osborne y Luis Marín y secretario permanente del Jurado, ha traspasado nuestras fronteras y es conocida en todos los ambientes flamencos del mundo, siguiendo con el mismo ímpetu e ilusión que en aquel lejano 1984.


El primer Jurado estuvo formado por Luis Caballero, José Luis Ortiz Nuevo, Joaquín Herrera Carranza, Francisco Vallecillo, Marta Carrasco, Manuel Martín Martín y un servidor, actuando como secretaria la querida Marta. Una vez abiertos los votos de las peñas y entidades flamencas, el ganador, según el escrutinio fue José el de la Tomasa, y aunque el Jurado tenía un voto de calidad no estuvo acertado, a mi entender, al concedérselo al menor de los Mairena a propuesta del exagerado "mairenista" Francisco Vallecillo, que fue quien inclinó la balanza a favor de su amigo y casi como homenaje a la memoria de su hermano Antonio, recién fallecido. No me gustó aquello y tuve mis más y mis menos con Vallecillo que, desde siempre, gozaba ya de la fama de querer mandar e imponer a su antojo, desmereciendo las opiniones de los demás. De todas formas, el Jurado siempre es soberano y decidió la balanza, a lo cual no me pude oponer. En un artículo mío  de "El Correo de Andalucía", con fecha del 30 de octubre de 1984, y con el título "Aclarando, que es gerundio", aclaré ciertas cosas sobre la decisión a mi compañero Miguel Acal, que había escrito una columna en "Diario 16", cinco días antes de la mía, sospechando lo que todos sabíamos. Mi remate, después de decirle por qué al "Compás" se le llamaba "Compás", fue el confesar públicamente que yo fui el único que no votó a Manuel Mairena, lo que me granjeó durante cierto tiempo la clara enemistad con el artista premiado. 


La entrega, con la presencia del Jurado, consistió en un acto íntimo en el restaurante "La Dorada" del barrio trianero de Los Remedios, recibiendo Manuel Mairena la Distinción de manos de don Eduardo Osborne Isasi, por entonces Vicepresidente de la entidad patrocinadora. Al acto, y como artistas invitados, asistieron Matilde Coral y su marido Rafael "El Negro".

Con sus más y sus menos, al fin se había puesto la primera piedra de esa idea que habíamos fragüado temerosamente. Los fallos de la presente edición nos harían ser más valientes, aparte de que contaríamos con mayor experiencia para subsanarlos. Y así fue. Al año siguiente, ya no se consultó a las peñas y entidades flamencas, sino que se formó un amplísimo Jurado para otorgarla, compuesto por 19 miembros de distintos medios, estamentos y provincias: José Núñez de Castro, Ángel Álvarez Caballero -que no pudo asistir y delegó en mí su voto-, Manuel Barrios, José Luis Buendía, Luis Caballero, Manuel Cano, Marta Carrasco, Joaquín Herrera, Lucas López López, José Marín, Onofre López, Manuel Martín, Antonio Murciano, Gonzalo Rojo Guerrero, Rafael Salinas, José Sollo, Francisco Vallecillo y un servidor, al que ya Vallecillo comenzó sibilinamente a intentar ignorar y mindundear, lo que jamás consiguió a pesar de su esfuerzo mediático y fáctico. No hay ni que apuntar que desde la edición anterior, y por otros motivos que comentaré, nuestras relaciones amistosas se habían ido deteriorando. Lástima que ya no esté con nosotros para que pudiera defenderse; por eso, precisamente, no me extiendo más en otros detalles que fueron ciertamente desagradables en esa tan hermosa carrera profesional.

Se discute fuerte en este Jurado para que no pase lo de la primera edición, se van sentando bases sólidas y coherentes. Gana mi propuesta de que el ganador sea el más valorado por el Jurado, lo que sigue hasta hoy, afortunadamente. En esta ocasión, con 13 votos se alzó Antonio Fernández Díaz "Fosforito", con 7 José el de la Tomasa -que entonces estaba en un gran momento artístico, pero apenas si tenía trayectoria-, y con 6 Juan Ramírez Sarabria "Chano Lobato", por lo que se concedió, por mayoría, la Distinción al cantaor pontanés, cuya entrega se hizo a través de una cena de gala en el Hotel Alfonso XIII, el 17 de enero de 1986, recibiéndola de manos de don Ignacio Ybarra Mendaro, presidente del consejo de administración de Cruzcampo.

Algo había cambiado sustancialmente. El Flamenco había entrado en el Salón Real del Alfonso para que todos pudieran entender de su categoría y de que las grandes empresas andaluzas apostaban por él. Yo, junto con Enrique Osborne, me sentía como un niño chico con zapatos nuevos. ¡El Flamenco gozando de la dignidad que bien merecía! El esfuerzo había merecido su recompensa: la de ver a un cantaor de la tierra rodeado por lo más granado de la sociedad andaluza. Jamás la humillación a los artistas por parte de los señoritos. El Flamenco por la puerta grande, como siempre debió ser.


DELICIAS DEL EROTISMO: EMILIO JIMÉNEZ DÍAZ


EL ENANO

Dios me libre reírme de un enano,
que Dios sólo es culpable de su hechura
y de mermar su grado en estatura
y un títere parezca, siendo humano.

Me hice amigo de uno: Juan Manzano,
con cabeza de gran arboladura
que no llegando a un metro con su altura
un horno parecía con su habano.

Mas no me sorprendía su chimenea
que al aspirar soltaba una marea
de humo, más que un tren, más que una olla.

Me sorprendió un buen día en alto urinario
cuando el enano, como algo rutinario,
fabricó un arcoiris con su polla.

(¡Qué barbaridad!)


Emilio Jiménez Díaz
"Pecados veniales. Coñografías"
1999

CUADERNO DE SOLEDADES



CASI ANTEAYER TE FUISTE


Casi anteayer te fuiste
y me ofreciste el ancla hundida en la memoria
de la arena salada que tanto compartimos.

Me dejaste la boca marisalada en besos,
la herida de una noche en un mar sin estrellas.

Al cielo que te fuiste jamás yo pude huirme
muy a pesar que la soga de mis manos, tan rudas,
abrazaran la tuya de estambres delicados.

Yo te miraba y tú no me veías,
o quizás querías verme y tu muerte no quiso.

Se me escapó mi alma muy junto de la tuya,
se fugaron mis sueños por tu senda imprecisa.
Mi último latido cabalgó con el tuyo.

Cuando al fin tú cerraste los ojos a la vida,
los míos expiraron, por siempre y para siempre,
aunque Dios me mantenga, crucificado y yerto,
en esa cruz amarga que no llega a acercarnos.


Emilio Jiménez Díaz



LIBROS CON POESÍA: POEMAS A LÁPIZ


El número 38 de la colección poética cordobesa "Los Cuadernos de Sandua", nos dejó este poemario del poeta y pintor burgalés Pablo del Barco, uno de los mejores estudiosos mundiales de la obra de los Machado. Entre su obra poética, aparte de sus numerosos ensayos y traducciones, podemos contar con los títulos: "Piedra quejida" (1975), "Versounverso" (1979), "14 x 14 sonetos" (1980), "Del Burgos desungido" (1981), "Libro blanco para la paz" (1982), "Di(s)curso" (1984), "Amor bajo la pata del caballo" (1985), "Maryando el mar" (1984), "Escribituras" (1986), "El animalario estrafalario" (1986), "...Y Sevilla" (1986), "Inevitablemente amar" (1988), "Palos y aguafuertes" (1989), "Poegrafías" (1990), "Itinamario" (1995), "Los ángeles del NO" (1998), "El hombre a pesar del hombre" (1998)... Interminable su dilatada obra. Para esta ficha breve, he elegido el tramo del poemario que él titula "Con la conciencia".


CON LA CONCIENCIA

con la conciencia 
del mar:
profundo;
con los ojos
de mar:
el mundo;
con los oídos
de mar:
sirenas;
con los amores
de mar:
arenas.

con el viento
y el silencio:
el mar
y el mar
con mi palabra.

abre el mar:
profundo escucho
y veo:
sirenas
viejos tesoros
el tiempo
y las arenas
de oro.


Autor: Pablo del Barco
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-1999
Páginas: 46
ISBN: 84-7959-259-1
Depósito Legal: CO. 2/1999