lunes, 11 de junio de 2012

DESDE MI TORRE: DIOS PASEADO Y PASEANTE POR TRIANA


Aunque estaba muy cansado por tantos viajes seguidos en las dos semanas anteriores, ayer, a las 7'55, salía en el AVE para Sevilla, y desde Santa Justa me acercó un táxis a mi corazón de arrabal, el que marca mis latidos desde la Plaza del Altozano. Una mañana preciosa cuando llegué, que se aventuraba a un día de luz magnífica y de mucho calor. A las nueve, con mis amigos José Luis y Elisa, ya estaba recorriendo la vértebra de San Jacinto buscando la Cava de los Civiles para que ellos desayunaran en "El Horno", mientras yo me pedía una copita de anis dulce, tradición con la que sólo cumplo en los días grandes: y el Corpus Chico de mi barrio siempre lo es. Me puedo perder muchos días de fiestas de mi arrabal, pero nunca éste: Triana huele a pueblo con la juncia y el romero, con sus balconadas engalanadas, con sus altares callejeros... Siempre ha sido para mí el mejor día del año, quizás porque recuerde cuando revivía hace ya muchos años, en los de mi nacencia, esta misma celebración pasando por la puerta de mi corral y sonaban trompetas y tambores...



Era un placer recorrer la calle Rodrigo de Triana viendo sus hermosos altares, montados por unos vecinos que se habían llevado trabajando toda la noche para el esplendor del barrio y el recibimiento de Dios paseado y paseante por sus perfiles. Jamás decae esa fiesta en la que he notado bastante mayor cantidad de público que en años anteriores. Las calles estaban llenas, clara señal de que hay que rescatar las cosas populares, y eso que la Tenencia no ha tenido el detalle, como sí hizo el pasado año, de poner banderolas en  El Altozano y San Jacinto. Evidentemente estamos en crisis, pero no tanto como para quitar una decoración vistosa que vale tres perras gordas. También se notó, en la propia calle de la Tenencia de Alcaldía, de que no había montado ningún altar. O no se han tomado el trabajo de montarlo, o no había dinero, o es que en esta calle no vive nadie de la "piompa" tradicional y conocida y vamos a tener que ir en busca de los mariquitas trianeros a los polígonos de la Ciudad.



El ambiente se iba animando camino de la Real Iglesia de Santa Ana, mientras los hombres encargados de desparramar el oloroso romero por las calles iniciaban su trabajo llenando el arrabal de los recuerdos aromáticos de nuestra vida.


Más y más altares, todos hermosos. Nuestro paseo siguió por la Plazuela, Bernardo Guerra, Pureza y Altozano, esperando encontrarnos la comitiva a la salida de Rodrigo de Triana. ¡Vean qué gusto en retablos y balconadas!






Triana tenía el sabor de mis días de niño: olor a romero y espliego, a lavanda. jara y juncia, a incienso quemado, a vela derretida, a alcanfor y naftalina de los mantones y colchas guardados desde su Semana Santa; olor a tahona vieja, a dulces de fogones comunales, a aguardiente mañanero, a sudor de costales y a puros de tardes maestrantes. Este año había más gente, bastante gente más. En años de crisis todos quieren acercarse a Dios para pedirle algo. Yo me acerqué desde Córdoba para pedirle también: para rogarle que calme mi soledad, para pedirle la tranquilidad necesaria para mi vida, para llorarle por mi ausencia..., aunque sé que son cosas que ya no se llevan. Pero nadie hay quien me quite mi mañana de este Corpus pueblerino, en la que disfruto más que en la de un Domingo de Ramos. Disfruto viendo los perfiles de mis calles y de mi gente, mis espacios llenos de luz, mis rincones jamás olvidados...

Tras una mañana en la que me encontré con muchos amigos: Rafa Martín Holgado, Pepa Montes y Ricardo, "El Huelva", Paquito Bulerías y Paco Solis, Godino y mi amiga Rocío, cuando me volví en el AVE de las 12'30 me venía cargado de besos y de aromas, de amistad, de una belleza tan pueblerina que no se puede contar con palabras. En definitiva, me venía cargado de Dios, con la falta que me hace.




Este es siempre mi gran día. Abandoné los de Pasión por las grandes bullas que tanto me marean. Dejé de ir a la salida del Cachorro por lo mismo. Más viejo ya, sólo voy -si el tiempo acompaña- a la mañana del Domingo de Ramos y a la salida de la Hermandad del Rocío. Pero ningún día como éste, ¡qué va! En mañanas como esta es cuando Triana vuelve a convertirse en pueblo, lo que siempre ha sido, por muchos Remedios añadidos y mucha modernidad de la Torre Pelli. Triana, cuando quiere, como en esta ocasión, una vez más, hace las cosas de lujo. Quizás sus destinos de fiestas y festejos haya que dejarlos en manos de sus hermandades. Ellos sí saben de estas cosas de una justa parafernalia y barroquismo.


MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (12)

HOMENAJE DEL POTAJE GITANO DE UTRERA



Estos eran los méritos que esgrimían los organizadores del "Potaje Gitano de Utrera" para dedicar su XXXVI edición a la firma Cruzcampo por la creación y mantenimiento de su distinción "Compás del Cante". Fue otra noche memorable la que vivimos en el amplio patio del Colegio Salesiano el 27 de Junio de 1992, acto que presentó nuestro compañero Manuel Martín Martín y en el que yo intervine haciendo el ofrecimiento del homenaje brindado por la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Esperanza. En este Potaje, intervinieron Fernanda y Bernarda, Juanito Villar, Pepa de Utrera, Rancapino, Gaspar de Utrera, Manuel de Paula, Inés, La Cañeta y su cuadro flamenco con la colaboración de Enrique El Extremeño; las guitarras de Manuel Domínguez y Manuel de Palma; y como artistas invitados de honor: Manuel Mairena, Fosforito, Chano Lobato y Farruco.

"El Compás" ya estaba teniendo adhesiones tan hermosas como esta, con las que yo me vanagloriaba por la mínima parte que me correspondía.



------------

HOMENAJE A DON ENRIQUE OSBORNE ISASI


Al año siguiente, 1993, don Enrique Oborne Isasi, alma de la Distinción, dejaba el rumbo de la misma en manos de don Julio Cuesta Domínguez, que aún continúa en la brecha dinamizándola. Se me ocurrió que un amigo como Enrique no podía irse sin más. Así que, sin que él supiera nada de nada, escribí y llamé a todos los miembros del Jurado para rendirle un sentido homenaje en el restaurante "La Albahaca", donde siempre nos reuníamos para dilucidar al ganador. Le regalamos una copia en bronce del "Compás" y un hermoso diploma, dibujado por el artista Carlos de Córdoba de León Sotelo, con un soneto macarrónico de mi cuño que decía así:

Te rodea el altar de los amigos,
liturgia del Amor, la Vida entera,
sarmientos de una eterna Primavera,
una gavilla hermosa de tus trigos.

Tu corazón, mil puertas, mil postigos
de par en par abiertos. ¡Quién pudiera
tener tanta bondad como bandera
y tantos corazones por testigos!

Estamos, buen Enrique, a tu costado,
sorprendiéndote, al fin, tu fantasía, 
tu mágica chistera, tu talante...

Benditos somos con estar al lado
del que nos dio diez años de alegría
en la amistad y en el Compás del Cante.


La celebración fue el 19 de Noviembre de 1993, antes de que el Jurado nos retirásemos a la cena de la votación. Enrique, que no sabía absolutamente nada, se quedó totalmente sorprendido, que era lo que pretendíamos. Con emotivas palabras agradeció ese gesto, y a todos se nos resbaló una lágrima de gozo. Enrique, con el que sigo manteniendo una amistad muy profunda y sincera, siempre tan detallista, me envió unos días después a casa con un mensajero una carta y una preciosa cadena de oro con una medalla de la Virgen del Rocío para Lola. No me resisto a publicarla después de 19 años guardada con celo en mis archivos:



Fue la noche en la que tras la deliberación del Jurado salió como ganador el querido bailaor, ya tristemente desaparecido, Mario Maya, cuya entrega del "Compás" se hizo el 11 de Febrero de 1994, lo que ya contaremos en otra ocasión.

También fue 1993 cuando, ante una propuesta mía a Enrique Osborne, a los diez años de la muerte de Antonio Mairena, se editó la hermosísima carpeta "Antonio Mairena. 20 perfiles de un Maestro". Lo dejaremos también para mañana.




domingo, 10 de junio de 2012

LIBROS CON POESÍA: POEMAS DE LA CONSUMACIÓN


Dentro de la colección "Selecciones de Poesía Española" que lanzó en los años 60 Plaza & Janés, en diciembre de 1969 salió este poemario del escritor sevillano, obra que logró el Premio de la Crítica de aquel año, galardón que también consiguió en 1963 por su libro "En un vasto dominio". El poeta, que consiguió el Premio Nacional de Literatura en 1933, y al que se le concedió el Nobel de Literatura en 1977, tiene, entre otras muchas obras en prosa y poesía, los títulos siguientes: "Ámbito" (1928), "Espadas como labios" (1932), "Pasión de la tierra" (1935), "La destrucción o el amor" (1935, "Sombra del paraíso" (1944), "Mundo a solas" (1950), "Poemas paradisíacos" (1952), "Nacimiento último" (1953), "Historia del corazón" (1954), "Mis poemas mejores" (1956), "Poemas amorosos. Antología" (1960), "Poesías Completas" (1960), "En un vasto domino" (1962), "Presencias" (1965), "Retratos con nombre" (1965) y "Dos vidas" (1968). Como ilustración de esta ficha, he elegido el poema "Quien hace vive".


QUIEN HACE VIVE

La memoria de un hombre está en sus
besos.
Pero nunca es verdad memoria extinta.
Contar la vida por los besos dados
no es alegre. Pero más triste es darlos 
sin memoria.
Por lo que un hombre hizo cuenta el tiempo.
Hacer es vivir mñas, o haber vivido,
o ir a vivir. Quien muere, vive, y dura.


Autor: Vicente Aleixandre
Edita: Plaza & Janés, S.A.
Ciudad: Barcelona-1969
Páginas: 117
Depósito Legal: B. 42137-1969

sábado, 9 de junio de 2012

DESDE MI TORRE: GRACIAS POR LAS 200.000


Hoy, queridos amigos, hemos llegado a las 200.000 visitas al blog, una cifra redonda con la que me siento más que recompensado y que jamás podría soñar alcanzar desde que temerosamente inicié mi primera subida a esta torre, símbolo de mi vida.

Por ella ha pasado gran parte de mi pequeña historia, mis poemas, mis alegrías y mis lutos, pero también las valiosas palabras de cuantos me habéis ayudado en este intento que hoy ya creo una absoluta realidad. Gracias de corazón a todos los que alguna vez se han entretenido en visitar esta página que no tendría ningún valor si no estuviese apoyada por todos vosotros. ¿Vamos a por los 250.000? Espero que no me falte el ánimo.

DESDE MI TORRE: TRIANA EN VALLADOLID


Con esta diapositiva, en una pantalla gigantesca, del gran Teatro Lava, en la sala "Concha Velasco", un centro de interpretación escénica que ya debería tener nuestro universal barrio, se abría mi conferencia sobre Triana y sus cantes por Soleá, con la ilustración que, desde hace un año, pedí a mi buen amigo y gran flamenco Pedro Sanz, de Manuel Márquez "El Zapatero", una reliquia de los cantes de nuestro arrabal que va a cumplir ahora 82 años de edad. Casi nada. 

Como en mi barrio de nacencia apenas si se le da valor legítimo a sus intereses, tuvimos que recorrernos más de 700 kilómetros para demostrar en esa tierra de acogida que Triana es algo más que un nombre, que algunos conocen y muchos aman. ¿No se podía haber dado este recital en Triana? Claro que sí. ¿Dónde? ¿En ese teatro que estamos reclamando desde hace décadas y que ningún munícipe pone en marcha? La conferencia-recital no se hizo en la sala Miguel Delibes, como en años anteriores, sino en un magnífico centro del que tuve auténtica envidia por su belleza, por su sonoridad, por su modernidad y por la gentileza de su jefe de sala, "Atila", un grandote que tenía en kilos los mismos que en humanidad, atención y sabiduría.


Pedro Sanz, casi gitano en su porte, factor de estos eventos, es el que lucha porque el flamenco no se pierda en Valladolid. Nueve jornadas lleva el Flamenco en estas tierras de Castilla la Vieja dándonos lecciones al Sur. El público fue, como siempre, maravilloso, atento, no perdiéndose ni una palabra, ni un tercio, y aplaudiendo al final como en tardes de grandes faenas maestrantes. Triana, una vez más, estuvo en Valladolid, mientras que mi Triana jamás ha entrado en Triana. La Presentación fue de 90 diapositivas con mas de 200 artistas trianeros. Creo que no me dejé a ninguno en el tintero. Cuando el público ya estaba embebido en la muleta de estas imágenes, dije lo mucho o poco que sé de las soleares trianeras, y Manuel Márquez "El Zapatero", durante cerca de una hora, sin repetir ni una sola letra, cantó, con una fuerza inusual para sus años, los estilos de "El Sordillo", de "El Pancho", de "Oliver", de Emilio Abadía, de "El Arenero", de "El Teoro", de "El Niño del Túnel", de Pepe "El de la Matrona"... Cuarenta y cinco minutos, con su mano izquierda alzada dándonos una lección de flamenco puro, ese que se escapa de los libros de los historiadores. El cante, tal como decía Luis Rosales, el poeta granadino, es un puñal que se tiene que clavar en el alma, y hablar de él, teorizar sobre él, es el mismo despropósito que enamorarse de una mujer por haber visto sólo su fotografía. Su recital fue de los que hacen época, y así lo entendió el público.


Yo intenté mecer mi palabra en los labios hablando de mi barrio, y parece que lo conseguí. El mérito es hablar con el corazón. Y, para hablar de mi viejo arrabal, hay que hacerlo con el corazón encendido. Valladolid me lo agradeció con esos aplausos que sólo premian la verdad. "El Zapatero" estuvo supremo, y la delicadeza armónica de Antonio Carrión lo llevo entre sedas, lo mimó, lo acarició entra los seis arroyos de las cuerdas del diapasón.

Triana, como se merece, abrió surcos en las tierras pucelanas. Yo estaba triste, un poco triste, y así me lo dijo Isma, la guapa y simpática esposa de Antonio. Pero cuando salí al amplísimo escenario, sólo hablar de Triana me llevaba en volandas, olvidando el luto cercano.



Que hablen de sus atenciones mi querido amigo José Luis Jiménez y el propio "Zapatero". Que hable el agente artístico Antonio Montoya, que estaba allí embelesado. Que hablen los aficionados de la Peña Flamenca "La Seguiriya"... Triana entró y salió por la puerta grande de Valladolid.

No os puedo decir más. Valga un breve álbum de recuerdo para dar las gracias a todos los aficionados de la tierra pucelana, los que siempre me han dado un cariño sincero.






Gracias por todo, Pedro y amigos de "La Seguiriya". Gracias, Valladolid, por haberme dejado entrar con mi barrio de Triana en vuestra alma. Gracias de todo corazón, queridos amigos,  No sabéis cuántas lágrimas le habéis secado a mi luto en un par de días de convivencia y con unos cuantos claretes.

(Fotografías de José Luis Jiménez Buzón)

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (11)


Uno de los días más hermosos de la Distinción "Compás del Cante" fue cuando la firma Cruzcampo celebró su Día de Honor en su pabellón de la Expo'92. El día, totalmente inolvidable, fue le 6 de Junio. En tierra tan flamenca como Sevilla, a nadie se le había ocurrido que el Flamenco debía estar representado en esta muestra universal. Ni a Pellón, ni a Casinello, ni al alcalde de la Ciudad. Había que huir del tópico, de la más importante seña de identidad andaluza, de la manifestación telúrica más fuerte y arraigada. Y a Cruzcampo se le ocurrió lo contrario: qué mejor ocasión que celebrar el Día de Honor dedicándoselo al flamenco con las insignes personalidades que habían conseguido hasta entonces ese prestigioso galardón de "El Compás".

No se cabía en el recinto. Antonio Gala abrió el acto con un breve prefacio, muy a su forma poética y genial, y yo fui el encargado de presentar a todos los artistas. Tan memorable fue el acto que Casinello, con un cabreo descomunal por mis palabras contra la ausencia del Flamenco en la Expo, abandonó el auditorio. Aplausos a su huida. Recuerdo que entre otras personas importantes -todas lo son para mí- estuvo la duquesa de Alba y su entonces marido Jesús Aguirre.

Aprovechando la ocasión, se editaron y distribuyeron ese día dos librillos que me había encargado de pergeñar por encargo de la empresa patrocinadora: "Andalucía, gloria y compás" y "Homenaje al Arte Flamenco", en el que me ayudó con las biografías mi compañero Manuel Martín Martín y se incluía el breve texto de Gala.



El programa era para enmarcarlo: Chano Lobato con la guitarra de Paco del Gastor por Alegrías y Bulerías de Cádiz; Fosforito, acompañado por Manuel Silveria, en la interpretación de Soleá apolá, Tangos y Tarantos; Manuel Franco, como guitarra de concierto, por Tarantas y Colombianas; Manuel Mairena, con la guitarra de Pedro Peña, por Seguiriyas y Romances; Fernanda de Utrera, con Paco del Gastor, por sus dos "palos" predilectos: Soleá y Bulerías; Enrique de Melchor, también en concierto, por Granaínas y Tangos del Perchel; y como cierre, Farruco y su familia por Alegrías y Fiesta por Bulerías con todos los artistas...


Fue una tarde-noche sensacional, donde los artistas dieron todo lo mejor de sí, que era mucho. Esa fecha, el 6 de Junio de 1992, siempre se quedará en mi memoria. Ninguna otra tan memorable. Bien cumplió sus deberes la firma Cruzcampo en este día singularísimo, en donde se llevó al Flamenco a sus más altas cotas, y más dentro de una Exposición Universal.








miércoles, 6 de junio de 2012

DESDE MI TORRE: EL CIERRE DE LA "TORRES-MACARENA"


Parece que fue ayer cuando llegó el día soñado del 11 de Octubre de 1974 en que, modestamente, la Peña Flamenca "Torres-Macarena" abría sus puertas en la calle Torres, en un diminuto local que fue el germen de grandes ambiciones que llegaron con el tiempo a cumplirse. Antonio Mairena fue el encargado del brindis, en el que deseaba larga vida y realizaciones a esta entidad sevillana del barrio de la Macarena. Pocos metros cuadrados y pocos socios, pero el aceite flamenco se iba extendiendo y cada vez era mayor el número de personas que se hacían socios siguiendo el ejemplo de su primer presidente, Juan Campos Navarro, excelente pintor y extraordinario amigo, en cuyo taller pictórico empezó a alumbrarse esta genial idea flamenca.

Pasaron sólo unos meses para que la "Torres-Macarena" se hiciese ver en Sevilla, en su Teatro Lope de Vega, el 11 de Enero de 1975, con un recital flamenquísimo llamado "Ecos de Torres-Macarena". Noche de lujo, apadrinada por el cantaor de los alcores y padrino de la entidad, lleno hasta la bandera, y un cartel formado, casi en su totalidad, por el elenco peñistico. Con la presencia de Paco Herrera, de Radio Popular de Sevilla, y de Miguel López Monsalvete, socio de la peña, intervinieron Antonio Suárez, Alfonso Campoy, José el de la Tomasa, Antonio Cabello, Enrique Montes, El Chozas, Pedro Marín, Manolo Oliver, El Cabrero, La Tomasa y Pies de Plomo..., y en las guitarras: Eduardo el de la Malena, Isidoro Carmona, Manolito Montes, José "El Colorao" y "Filigrana". Como invitados: Carmina Plata, Consuelo, María Teresa Gómez, La Chiqui, Francisco Javier y María Luisa. Desde aquella noche hasta nuestros días, cientos de artistas han pasado por la calle Torres y por la amplia sede de la calle Torrijianos, que ha sido clausurada por la Consejería de Medio Ambiente el último día del mes de Mayo de 2012, este año en el que vivimos y que vio alumbrar, hace pocos meses, el título que la UNESCO concedió a nuetro Arte como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.



Tuve la suerte de ser el encargado de transcribir a un libro los XXV años de la entidad, lo que siempre agradecí a la entidad macarena, que siempre me trató con un afecto especial, muy en contraposición a mi barrio de nacencia. Recuerdo con enorme emoción la inauguración de la nueva sede, y del esfuerzo, muy especial de Jaime del Pozo, que nos dejo de lujo la nueva casa, donde daba gusto recibir a cuantos artistas pasaron por allí dede el 7 de Diciembre de 1976, y en la que Triana, junto con Jerez, tenía "cuartos" diferenciados para escuchar buen cante. Fueron muchos los grandes que pisaron sus tablas, tantos que se me olvidan: Antonio Mairena, José Romero, Matilde Coral, Rafael "El Negro", Gabriela Ortega, El Lebrijano, Curro Malena, "El Arenero", Manolo Oliver, Paco Taranto, Luis Caballero, Manuel Maierna, Rafael Riqueni, Rancapino, El Chozas, Emilia Jandra, Manuel Domínguez, Terremoto de Jerez, Fosforito..., todos, sin faltar ninguno.

Recuerdo los actos del homenaje a Manuel Torre en su Centenario en 1978, y la Quincena dedicada a Manuel Vallejo en 1971, la larga historia de presentaciones de discos, los actos dedicados a las comarcas cantaoras, la entrega de insignias a los que hicieron posible el milagro de la entidad, el genial detalle de reunir en un almuerzo a los competidores por el primer "Giraldillo del Cante"... Han sido muchas noches y muchos días viviendo entre sus paredes, al lado del corazón de sus hombres: Juan Campos, Mauel Centeno, Pepe Ojeda, Salvador Feria, Manolo Vargas, Jaime del Poozo, José Alfonso Ceballos, Jerónimo España, Juan Iglesias, Juan Heredia, Jerónimo Roldán -que es quien me hace llegar esta triste noticia del cierre-...


Han sido muchas cosas durante muchos años: los homenajes anuales a Pastora Pavón, sus sabrosos boletines, sus concursos de bailes, cantes y saetas. Una escuela genial para la flamenquería sevillana... Hoy, en un cabreado comunicado, su socio número 17, Jerónimo Roldán Pardo, nos ofrece la noticia. 

!Torres-Macarena  Clausurada¡

Por fin se ha conseguido,  por  fin se ha derribado uno de los bastiones flamencos que quedaban en Sevilla.  Por fin se ha demostrado que el flamenco es solo ruido, tal como indica la denuncia que obra en poder de la Peña. Torres macarena ha sido clausurada por Medio Ambiente esta aciaga noche que quedara como una de las más negra, de la historia del flamenco en nuestra ciudad.

Si levantara la cabeza tantos y tantos flamencos orgullosos de una peña emblemática  como esta, seguro que no lo creerían. Una entidad que fue bautizada por Antonio Mairena. Que fue cuna de la Federación de Peñas y  después  pario  a la propia Confederación Andaluza, que desde el año pasado lleva con orgullo la Medalla de Andalucía. Que le dio a Sevilla la Bienal del Flamenco que tanto renombre le da a esta nuestra ciudad, ha sido aniquilada por el empecinamiento de unos vecinos que solo llevan cuatro días viviendo en el barrio. Han clausurado un centro de cultura flamenca con más de  38 años de existencia, que ha mostrado nuestro arte a miles y miles de visitantes foráneos. Que ha servido para rodar películas, que ha sido motivos de reportajes de la BBC, de la TV alemana, francesa, japonesa y de casi todas las televisiones de los países amigos del flamenco. Que actualmente tiene tres talleres del Distrito Macarena dando cursos de Flamenco, y que en ella ha formados a cientos de flamencos de todo tipo,Esta es la verdad de un arte que poseemos  de forma milagrosa, pero que desgraciadamente solo lo queremos en los grandes espacios donde podemos lucirnos. Que penosamente ni el pueblo,  ni sus dirigentes tienen la menor sensibilidad para con el, puesto que no cuidan su base.

Desde nuestra indignación como un colectivo que ha sido humillado por un grupo de persona,  recabamos la ayuda de todos los flamencos de corazón para que esta ignominia no sigua hacia adelante. Por muchas razones que les atienda,  un grupo de personas no pueden  derribar un acerbo cultural de tanto valor. Los flamencos somos gente de paz, pero no podemos soportar semejante atropello. ¿Como se puede justificar actos de este tipo ante la UNESCO que nos ha declarado Patrimonio de la Humanidad, y que entre sus exigencias para declararnos,  esta la protección de este bien por las Administraciones solicitantes?

Jeronimo Roldan Pardo             
Socio de Torres Macarena nº 17
              Sevilla 1 de Junio del 2012


Parece mentira, pero mientras andamos por el mundo del Flamenco significando su identidad, y alabando sus bondades, una consejería de la Junta viene y cierra las puertas de esta añeja Entidad, máxime cuando hace poco han titulado al Flamenco, rimbombantemente, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. ¡Cosas!





martes, 5 de junio de 2012

DESDE MI TORRE: ¡QUE NO HAY PARÓN!


Aunque me cueste un poco mantener el blog, no os creáis que estoy en un bache técnico, de esos que los médicos llaman depresión. Lo que pasa es que días atrás se ha celebrado la Feria de Córdoba, y no ha habido día en el que no hayan venido a arroparme mis amigos de Sevilla para sacarme de casa y llevarme a los terrenos de El Arenal, donde se concentra por metro cuadrado la mejor legión de mujeres guapas del mundo. Las cordobesas siempre se ganaron a pulso este piropo.

Me cuesta mucho trabajo arrancar, pero cuando lo hago soy como un "Vitorino" al que nadie sabe domesticar. Entre Feria y viajes previstos, no he tenido tiempo material para acudir a la cita con vosotros. No tenía ganas de días lúdicos y me han hartado. No quería ir a la Feria, no estaba dispuesto mi ánimo para ello, pero me han llevado a la fuerza. Por eso vinieron a buscarme estos viejos compañeros de trabajo y de la vida a sacarme del teclado: José Luis Torres y Carmelo Jiménez, José Luis Jiménez y su compañera Elisa. A pesar de la crisis, cayeron unas buenas raciones de gambas y de manzanilla de Sanlúcar por el paseo ferial y por la ciudad. Me vino ciertamente mejor que el Tranquimazín que me receta don Pedro, mi médico de familia. ¡Bendito sea Dios!

¿Creéis de verdad que con tanto ajetreo tiene uno tiempo para escribir? ¿Verdad que no? Pues eso: que parón no hay, pero en Córdoba, señores, ha sido la Feria de Mayo, y he tenido la suerte, hasta ahora, de no perdérmela y estar acompañado de algunos de mis buenos amigos de la nacencia y de la vida. La crisis se ha notado, claro que sí. Como decía Manuel Melado de la Feria de Sevilla, una cuña de tortilla y 40 tenedores. En los toros no ha habido nadie, a pesar de dos interesantes carteles. No me extraña que Chopera, su empresario, haya dicho que si te vi no me acuerdo y la haya dejado. Lo malo es quién se va a hacer cargo de ella el año que viene. Me parece que nadie. Entre la crisis y que el cordobés -salvo excepciones- es un poquito corto de codo, y se estira menos que el portero de un futbolín, la feria ha sido un desastre económico, y eso que los precios estaban bajos. José Luis Moreno, Morante de La Puebla y Manzanares no pudieron llenar ni media plaza, y en la de Enrique Ponce, El Juli y Jiménez Fortes sólo un cuartito benevolente. ¡Viva la Córdoba taurina!

Todo fue acabarse la Feria y me tuve que ir a Madrid para la cita de la Fundación "Tablao Cordobés", en el segundo encuentro de "Flamenco y Sociedad". Buenos amigos y buenos flamencos: Fosforito, Matilde Coral, Pepa Montes y Ricardo Miño, "Serranito", José el de la Tomasa, Nana Lorca, Cristina Hoyos y su marido, Pilar Távora, Susi, El Farru y El Carpeta, Manolete, Pastora Galván... Llegada y almuerzo en el "Café de Chinitas", donde se celebraron las primeras sesiones del encuentro después de un sabroso y contundente cocidito madrileño, al que le cantaba con lágrimas en los ojos Pepe Blanco. En la mesa, aparte de su organizador, Luis Adame, Fosforito, Juan Manuel Suárez Japón, Rafael Infante, Juan Antonio Esquivel, Manuel Martín, Gonzalo Rojo y un servidor, que dio lectura a un manifiesto breve de don Julio Cuesta, Presidente de la Fundación Cruzcampo, en cuyas instalaciones sevillanas se celebrará el próximo noviembre el tercer encuentro.


Por la tarde del día 30, y para descansar un poco del mucho flamenco digerido, paseo por la nueva ribera del Manzanares, frente por frente del hotel, y una cerveza para ver esa especie de milagro que a base de muchos millones de euros hizo el entonces alcalde Ruiz Gallardón. De nuevo autobús y tablao, en esta ocasión en uno que yo no conocía y que está en pleno centro de la ciudad, junto al elitista mercado de San Miguel: Las Carboneras, un lugar moderno y precioso pero con un "cuadro flamenco" que era un revival de la guerra del Vietnam. ¡Vaya cuadro! Hoy, desgraciadamente, bailaores y bailaoras, no saben bailar si no es metiendo los pies como una metralleta. ¿No han podido aprender de Rafael "El Negro", de Alejandro Vega...? Flamenco para turistas..., y así está el Flamenco en nuestros días.


El lugar de encuentro del día 31 fue en "Torres Bermejas", tablao madrileño por el que pasaron todos los artistas flamencos cuando iban a Madrid a buscarse la vida. Fosforito lo recordaba con nostalgia. Veinte años se llevó allí trabajando. Excelente la tarde flamenca, en la que los artistas sevillanos dejaron su claro sello de esplendor. Ya por la noche, e invitados por el Instituto Andaluz del Flamenco, tuvimos la suerte de asistir a la presentación del Ballet Flamenco de Andalucía en el Teatro Fernán Gómez (antiguo Teatro de la Villa), en la Plaza de Colón, donde Pastora Galván, la bailaora sevillana, nos ofreció una lección de maestría con la bata de cola.


Tres días hermosos conviviendo con parte de la gran familia flamenca. Tres días excelentes para el recuerdo, para anotarlos en la agenda de las buenas sensaciones. Llegada el viernes por la tarde y salida el sábado para Sevilla, para estar con mi nieta Irene en su fiesta de cumpleaños. 9 añitos. ¡Quién los pillara de nuevo..., pero con la sabiduría de ahora! Vuelta a la ciudad califal y, nuevamente, a preparar las maletas para llevar el nombre de mi barrio de Triana a la ciudad de Valladolid en sus jornadas flamencas. Me va a acompañar en el cante Manuel Márquez "El Zapatero", uno de los cantaores con quien empecé a divulgar las soleares alfareras junto a "El Teta" y Antonio "El Arenero". Ya les contaré cómo sale aquello, porque me he entretenido en preparar un visual sobre el barrio que creo puede gustarle a los pucelanos, tan amantes del flamenco.

¡Que no hay parón! ¿Lo ven? Hay mucha actividad y no me da tiempo a sentarme en el ordenador. Además, como estoy "single", soy yo quien tiene que limpiar, fregar y prepararse la comida, y es un trabajo añadido para quien jamás se ha dedicado a estos menesteres.


DELICIAS DEL EROTISMO: CARLOS GERMÁN BELLI


A LA NOCHE

Abridme vuestras piernas
y pecho y boca y brazos para siempre,
que aburrido ya estoy
de las ninfas del alba y del crepúsculo,
y reposar las sienes quiero al fin
sobre la Cruz del Sur
de vuestro pubis aún desconocido,
para fortalecerme
con el secreto ardor de los milenios.

Yo os vengo contemplando
de cuando abrí los ojos sin pensarlo,
y no obstante el tiempo ido
en verdad ni siquiera un palmo así
de vuestro cuerpo y alma yo poseo,
que más que los noctámbulos
con creces sí merezco, y lo proclamo,
pues de vos de la mano
asido en firme nudo llegué al orbe.

Entre largos bostezos,
de mi origen me olvido y pesadamente
cual un edificio caigo,
de ciento veinte pisos cada día,
antes de que ceñir pueda los senos
de las oscuridades,
dejando en vil descrédito mi fama
de nocturnal varón,
que fiero caco envidia cuando vela.

Mas antes de morir,
anheloso con vos la boda espero,
¡oh misteriosa ninfa!,
en medio del silencio del planeta,
al pie de la primera encina verde,
en cuyo leño escriba
vuestro nombre y el mío juntamente,
y hasta la aurora fúlgida,
como Rubén Darío asaz folgando.


Carlos Germán Belli
Perú, 1927

LIBROS CON POESÍA: POEMAS DE JUANA DE IBARBOUROU


El número 265 de la entrañable Colección Austral, de Espasa-Calpe, nos trajo la décima edición de una breve, pero interesante antología, de la poeta uruguaya Juana de Ibarbourou, una de las voces más interesantes de la poesía de lengua hispana. Nacida como Juana Fernández Morales, y llamada como Juana de América, nació en 1892 y falleció en 1979, tras dejar una inmensa obra poética y en prosa. En poesía, hay que recordar el título de sus libros: "Las lenguas de diamante" (1919), "Raíz salvaje" (1922), "La rosa de los vientos" (1930), "Perdida" (1950), "Azor" (1953), "Mensaje del escriba" (1953), "Romances del Destino" (1955), "Angor Dei" (1967) y "Elegía" (1968). Su obra completa está recogida en cinco volúmenes que estuvo al cuidado de Jorge Arbeleche (1992). Para ilustrar esta página, he elegido el poema titulado "El ciprés".


EL CIPRÉS

Quizá nació en Judea,
Pero se ha hecho ciudadano en todos
Los cementerios de la tierra.

Parece un grito que ha cuajado en árbol
O un padrenuestro hecho ramaje quieto.
No ampara ni cobija. Siempre clama
Por los muertos.

Y si a veces se enrosca por su tronco
Un rosal que florece en los veranos,
Como un trapense extático no siente
La brasa de la flor sobre sus gajos.

Tiene pasta de asceta, el solitario.
O pasta de abstraído.

Pero si uno está hastiado o está triste,
Le hace bien recostarse contra el tronco
Recto y liso.

Se siente algo en la sedante mejilla,
Como si dentro del leñoso tallo
Una intuición ardiente y sensitiva
Compadeciera el gesto de cansancio,

Nunca el ciprés comprenderá la risa,
La plenitud, la primavera, el alba.
Sólo se da a la angustia de los hombres
Y arrulla el sueño eterno como un aya.

Es un gran dedo vegetal que siempre
Está indicando al ruido: ¡calla!


Autor: Juana de Ibarbourou
Edita: Espasa-Calpe, S.A.
Ciudad: Buenos Aires (Argentina)-1968
Páginas: 145
Depósito Legal: 11.723