sábado, 9 de junio de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (11)


Uno de los días más hermosos de la Distinción "Compás del Cante" fue cuando la firma Cruzcampo celebró su Día de Honor en su pabellón de la Expo'92. El día, totalmente inolvidable, fue le 6 de Junio. En tierra tan flamenca como Sevilla, a nadie se le había ocurrido que el Flamenco debía estar representado en esta muestra universal. Ni a Pellón, ni a Casinello, ni al alcalde de la Ciudad. Había que huir del tópico, de la más importante seña de identidad andaluza, de la manifestación telúrica más fuerte y arraigada. Y a Cruzcampo se le ocurrió lo contrario: qué mejor ocasión que celebrar el Día de Honor dedicándoselo al flamenco con las insignes personalidades que habían conseguido hasta entonces ese prestigioso galardón de "El Compás".

No se cabía en el recinto. Antonio Gala abrió el acto con un breve prefacio, muy a su forma poética y genial, y yo fui el encargado de presentar a todos los artistas. Tan memorable fue el acto que Casinello, con un cabreo descomunal por mis palabras contra la ausencia del Flamenco en la Expo, abandonó el auditorio. Aplausos a su huida. Recuerdo que entre otras personas importantes -todas lo son para mí- estuvo la duquesa de Alba y su entonces marido Jesús Aguirre.

Aprovechando la ocasión, se editaron y distribuyeron ese día dos librillos que me había encargado de pergeñar por encargo de la empresa patrocinadora: "Andalucía, gloria y compás" y "Homenaje al Arte Flamenco", en el que me ayudó con las biografías mi compañero Manuel Martín Martín y se incluía el breve texto de Gala.



El programa era para enmarcarlo: Chano Lobato con la guitarra de Paco del Gastor por Alegrías y Bulerías de Cádiz; Fosforito, acompañado por Manuel Silveria, en la interpretación de Soleá apolá, Tangos y Tarantos; Manuel Franco, como guitarra de concierto, por Tarantas y Colombianas; Manuel Mairena, con la guitarra de Pedro Peña, por Seguiriyas y Romances; Fernanda de Utrera, con Paco del Gastor, por sus dos "palos" predilectos: Soleá y Bulerías; Enrique de Melchor, también en concierto, por Granaínas y Tangos del Perchel; y como cierre, Farruco y su familia por Alegrías y Fiesta por Bulerías con todos los artistas...


Fue una tarde-noche sensacional, donde los artistas dieron todo lo mejor de sí, que era mucho. Esa fecha, el 6 de Junio de 1992, siempre se quedará en mi memoria. Ninguna otra tan memorable. Bien cumplió sus deberes la firma Cruzcampo en este día singularísimo, en donde se llevó al Flamenco a sus más altas cotas, y más dentro de una Exposición Universal.








No hay comentarios:

Publicar un comentario