sábado, 9 de junio de 2012

DESDE MI TORRE: TRIANA EN VALLADOLID


Con esta diapositiva, en una pantalla gigantesca, del gran Teatro Lava, en la sala "Concha Velasco", un centro de interpretación escénica que ya debería tener nuestro universal barrio, se abría mi conferencia sobre Triana y sus cantes por Soleá, con la ilustración que, desde hace un año, pedí a mi buen amigo y gran flamenco Pedro Sanz, de Manuel Márquez "El Zapatero", una reliquia de los cantes de nuestro arrabal que va a cumplir ahora 82 años de edad. Casi nada. 

Como en mi barrio de nacencia apenas si se le da valor legítimo a sus intereses, tuvimos que recorrernos más de 700 kilómetros para demostrar en esa tierra de acogida que Triana es algo más que un nombre, que algunos conocen y muchos aman. ¿No se podía haber dado este recital en Triana? Claro que sí. ¿Dónde? ¿En ese teatro que estamos reclamando desde hace décadas y que ningún munícipe pone en marcha? La conferencia-recital no se hizo en la sala Miguel Delibes, como en años anteriores, sino en un magnífico centro del que tuve auténtica envidia por su belleza, por su sonoridad, por su modernidad y por la gentileza de su jefe de sala, "Atila", un grandote que tenía en kilos los mismos que en humanidad, atención y sabiduría.


Pedro Sanz, casi gitano en su porte, factor de estos eventos, es el que lucha porque el flamenco no se pierda en Valladolid. Nueve jornadas lleva el Flamenco en estas tierras de Castilla la Vieja dándonos lecciones al Sur. El público fue, como siempre, maravilloso, atento, no perdiéndose ni una palabra, ni un tercio, y aplaudiendo al final como en tardes de grandes faenas maestrantes. Triana, una vez más, estuvo en Valladolid, mientras que mi Triana jamás ha entrado en Triana. La Presentación fue de 90 diapositivas con mas de 200 artistas trianeros. Creo que no me dejé a ninguno en el tintero. Cuando el público ya estaba embebido en la muleta de estas imágenes, dije lo mucho o poco que sé de las soleares trianeras, y Manuel Márquez "El Zapatero", durante cerca de una hora, sin repetir ni una sola letra, cantó, con una fuerza inusual para sus años, los estilos de "El Sordillo", de "El Pancho", de "Oliver", de Emilio Abadía, de "El Arenero", de "El Teoro", de "El Niño del Túnel", de Pepe "El de la Matrona"... Cuarenta y cinco minutos, con su mano izquierda alzada dándonos una lección de flamenco puro, ese que se escapa de los libros de los historiadores. El cante, tal como decía Luis Rosales, el poeta granadino, es un puñal que se tiene que clavar en el alma, y hablar de él, teorizar sobre él, es el mismo despropósito que enamorarse de una mujer por haber visto sólo su fotografía. Su recital fue de los que hacen época, y así lo entendió el público.


Yo intenté mecer mi palabra en los labios hablando de mi barrio, y parece que lo conseguí. El mérito es hablar con el corazón. Y, para hablar de mi viejo arrabal, hay que hacerlo con el corazón encendido. Valladolid me lo agradeció con esos aplausos que sólo premian la verdad. "El Zapatero" estuvo supremo, y la delicadeza armónica de Antonio Carrión lo llevo entre sedas, lo mimó, lo acarició entra los seis arroyos de las cuerdas del diapasón.

Triana, como se merece, abrió surcos en las tierras pucelanas. Yo estaba triste, un poco triste, y así me lo dijo Isma, la guapa y simpática esposa de Antonio. Pero cuando salí al amplísimo escenario, sólo hablar de Triana me llevaba en volandas, olvidando el luto cercano.



Que hablen de sus atenciones mi querido amigo José Luis Jiménez y el propio "Zapatero". Que hable el agente artístico Antonio Montoya, que estaba allí embelesado. Que hablen los aficionados de la Peña Flamenca "La Seguiriya"... Triana entró y salió por la puerta grande de Valladolid.

No os puedo decir más. Valga un breve álbum de recuerdo para dar las gracias a todos los aficionados de la tierra pucelana, los que siempre me han dado un cariño sincero.






Gracias por todo, Pedro y amigos de "La Seguiriya". Gracias, Valladolid, por haberme dejado entrar con mi barrio de Triana en vuestra alma. Gracias de todo corazón, queridos amigos,  No sabéis cuántas lágrimas le habéis secado a mi luto en un par de días de convivencia y con unos cuantos claretes.

(Fotografías de José Luis Jiménez Buzón)

2 comentarios:

  1. Ha sido un privilegio amigo Emilio tenerte en estas Jornadas para conocer tu barrio TRIANA, donde, el ADN del flamenco más añejo y cabal. Tu conferencia brillantemente ilustrada nos permito que, por unas horas todos los presentes en el Teatro Concha Velasco, no sintiéramos trianeros.
    Lo había comentado Emilio, hoy como le pille bien a Márquez “el Zapatero”, puede ser una velada de las que hacen historia y, francamente, la ultima reliquia de los Cantes de Triana Manuel Márquez “el Zapatero”, se llevo, cantando por Triana, el corazón de los aficionados y aficionadas de Valladolid.
    Serian las nueve de la noche, el público recibe con una calurosa ovación, como si adivinara lo que iba a ocurrir minutos después, a Manuel Márquez “el Zapatero” y Antonio Carrión.
    Con unas buenas noche y agradeciendo a publicó su asistencia, Márquez el zapatero, se pudo a cantar por soléa de Triana, muchos aficionados se miraban entre si, no daban crédito a los que se estaba escuchando, Márquez “el Zapatero con 82 años, estaba ofreciendo un recital autentico, como es él, del flamenco más añejo, que hace que se erice el pelo o que los estados emocionales se desboquen ante tanta carga emotiva.
    Los duendes del cante de, Emilio Abadía, de "El Arenero", de "El Teoro", de "El Niño del Túnel""El Sordillo", de "El Pancho", de "Oliver", Pepe el de la Matrona , etc, estuvieron ocupando las primeras filas del Teatro Concha Velasco de –LAVA- de Valladolid.
    Antonio Carrión, volvió a demostrar una vez más el por qué es uno de los guitarristas mas solicitados por lo profesionales, a sus dotes de excelente tocaor hay que remarcar sus calidad humana que engrandece más su figura, gracias Antonio
    Dos Trianeros de postín, el uno Emilio Jiménez Díaz, nacido el Corral de Sargueros de la Cava de los Gitanos nos hablo de Triana, su barrio el otro, Manuel Márquez “el Zapatero” nacido en Villanueva de Arisque, Trianero de adopción canto por Triana, ambos salieron en calesa como en la grandes faenas de Belmonte y el Gallo, camino de su barrio sevillano TRIANA.

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  2. Gracias, querido Pedro por tu comentario. Pero nada de esto hubiese pasado si tú no hubieses inventado y trabajado tanto por estas Jornadas Flamencas de Valladolid que ya han cumplido nueve ediciones. En tu tierra me siento como en casa, aún mejor. Todavía en Triana no se ha ofrecido ni ese documental ni esa conferencia.
    Gracias y abrazos fuertes para toda la charpa.

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