viernes, 15 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL MAREMÁGNUM MUSICAL (138)


Aunque formado a mediados de los sesenta, este grupo catalán no logra un rotundo éxito, tras dos grabaciones sin pena ni gloria, hasta 1970, en que lo logran con el tema de Carrere y Vangarde titulado "Un rayo de sol", cuya letra todos recordarán. Decía así:


Cha la la la la, oh, oh, oh, / cha la la la la, oh, oh, oh, / cha la la la la, oh, oh, oh, / cha la la la la, oh, oh, oh, / cha la la la la. / Un rayo de sol, oh, oh, oh, / me trajo tu amor, oh, oh, oh. / Un rayo de sol, oh, oh, oh, / a mi corazón, oh, oh, oh. / Llegó y me dio su querer, que tanto y tanto busqué / y al fin tendré. / Y quiero ser parte tuya, / dentro de ti siempre estar, / ser quien construya / tu alegría y felicidad. / Seré quien vele tus sueños / y daré gracias al sol / que me hizo dueño, me hizo dueño de tu amor. / Cha la la la la, oh, oh, oh…

Y entre los primeros éxitos del pop, la más latente españolidad folklórica con un pasodoble que ha llegado a vender cuarenta millones de copias, que es popular en muchísimos países y, a falta de letra oficial de nuestro himno, el himno extraoficial de nuestras eventos deportivos internacionales. Además, este pasodoble tan español fue compuesto por dos belgas. La música fue de Leo Caerts y la letra de Leo Rozenstraten, grabándolo por primera vez la artista belga Samantha en 1972, aunque quien lo hizo eternamente popular fue nuestro cantante almeriense Manolo Escobar. ¿Que cómo se llama el pasodoble? Hombre, "Y viva España":
MANOLO ESCOBAR


Entre flores, fandanguillos y alegrías / nació mi España, la tierra del amor. / Sólo Dios pudiera hacer tanta belleza, / y es imposible que puedan haber dos. / Y todo el mundo sabe que es verdad, / y lloran cuando tienen que marchar. // Por eso se oye este refrán: / Que viva España. / Y siempre la recordarán. / Que viva España. / La gente canta con ardor: / Que viva España. / La vida tiene otro sabor, / y España es la mejor. // En las tardes soleadas de corrida, / la gente aclama al diestro con fervor. / Y él saluda paseando a su cuadrilla / con esa gracia de hidalgo español. / La plaza con sus oles vibra ya / y empieza nuestra fiesta nacional. // (Estribillo) // Que bonito es el Mar Mediterráneo, / su Costa Brava y su Costa del Sol. / La sardana y el fandango me emocionan, / porque en sus notas hay vida y hay calor. / España siempre ha sido y será / eterno paraíso sin igual. // Laralala... Que viva España. / Laralala... Que viva España. / La gente canta con ardor: / Que viva España. / La vida tiene otro sabor / y España es la mejor. / España es la mejor.

Y un grupo rumbero, que se haría famosísimo como "Los Chichos", comenzó a arrasar a inicios de la década de los setenta. En el año 1974 lograron uno de sus éxitos más importantes con la composición de José Torregrosa "Ni más ni menos". También la tienen que recordar, porque es de esas rumbas que se han quedado para siempre en la memoria colectiva:
LOS CHICHOS
Porque tú te ves bonita / tú te pones orgullosa, / ni más ni menos, ni más ni menos. / Mas bonitas son las rosas, / viene el tiempo y las marchita. / Viene el tiempo y las marchita, / la hermosura es poca cosa, / ni más ni menos, ni más ni menos. / Porque tú te ves bonita, / tú te, pones orgullosa. // Vente mi siana wana. / vente mi siana, mi siana wana, / vente mi siana, mi siana wana, / que yo te quiero. // El cristal cuando se empaña / se limpia y vuelve a brillar, / ni más ni menos, ni más ni menos. / La honra de una mocita / se mancha y no brilla más. / Se mancha y no brilla más / cuando un hombre se la quita, / ni más ni menos, ni más ni menos. // Vente mi siana wana, / vente mi siana, mi siana wana, / vente mi siana, mi siana wana, / que yo te quiero. 

Un nicaragüense singular, Carlos Mejías Godoy, que estuvo en esta década dando unos conciertos por nuestro país acompañado del grupo "Los de Palacagüina", nos dejó una canción de su autoría que también sonaría mucho en el panorama musical de aquellos años. La canción llevaba el título de "Son tus perjúmenes":

Son tus perjúmenes mujer, / los que me sulibeyan, / los que me sulibeyan, / son tus perjumenes mujer. / Tus ojos son de colibrí, / ay cómo me aleteyan, / ay cómo me aleteyan / tus ojos de colibrí. / Son tus perjúmenes mujer, / los que me sulibeyan, / los que me sulibeyan, / son tus perjumenes mujer. / Tus labios pétalos en flor, / cómo me soripeyan, / cómo me soripeyan, / tus labios pétalos en flor. / Son tus perjúmenes mujer, / los que me sulibeyan, / los que me sulibeyan, / son tus perjúmenes mujer. / Tus pechos cántaros de miel, / cómo reverbereyan, / cómo reverbereyan, / tus pechos cántaros de miel. / Son tus perjúmenes mujer, / los que me sulibeyan, / los que me sulibeyan, / son tus perjumenes mujer. / Tu cuerpo chucaro mi bien, / ay cómo me almareya, / ay cómo me almareya, / tu cuerpo chucaro mi bien.

Una preciosa canción inspirada en un poema de Rafael Alberti, con letra de Ana Magdalena y música de Manuel Alejandro se haría muy famoso en la voz de una curtida Marisol, aunque fue un tema que versionaron también Raphael, Isabel Pantoja, El Consorcio y hasta Manolo Escobar. Se titulaba "Háblame del mar, marinero" (1976) y decía así:


Dicen que hay toros azules / en la primavera del mar, / que el sol es el caporal / y las mantillas las nubes / que las mueve el temporal. / Dicen que hay toros azules / en la primavera del mar. // Háblame del mar marinero, / dime si es verdad lo que dicen de él, / desde mi ventana no puedo yo verlo, / desde mi ventana el mar no se ve. / Háblame del mar marinero, / cuéntame qué sientes allí junto a él, / desde mi ventana no puedo saberlo, / desde mi ventana el mar no se ve. // Dicen que el barco navega / enamorado del mar, / buscando sirenas va, / buscando sirenas nuevas / que le canten al pasar. / Dicen que el barco navega / enamorado del mar. // Háblame del mar marinero, / dime si es verdad lo que dicen de él, / desde mi ventana no puedo yo verlo, / desde mi ventana el mar no se ve. / Háblame del mar marinero, / cuéntame qué sientes allí junto a él, / desde mi ventana no puedo saberlo, / desde mi ventana el mar no se ve. / Háblame del mar marinero, / háblame del mar, háblame.

Y mañana, más.

YA HUELE A SEMANA SANTA: JOSÉ FÉLIX NAVARRO (15)


GRAN PODER

Te llamas el Gran Poder
y vas si fuerza y deshecho,
yo no acierto a comprender
cómo es que puede caber
tanto dolor en tu pecho.


José Félix Navarro

EL POETA DE LA SEMANA: FERNANDO VILLALÓN (7)


¿DÓNDE VAS, REINA ISABEL?

¿Dónde vas, reina Isabel,
con la falda recogida?

Una playa de turbantes
duerme de Ceuta a Melilla
y de cruces otra vela
desde Málaga a Algeciras.


"Romances del 800"
(1929. Poema 860)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (126)


ESTOY

Estoy de veras triste y angustiado,
física  y  metafísica me  matan,
pues los determinismos me delatan
y  me siento hasta el alma esclavizado.

No hay salida  posible, vivo atado
a estos huesos que a diario desbaratan
su propia  paradoja mientras atan
mi sombra a su  dolor  desesperado.

Estoy triste, muy triste, pues comprendo
que  no comprendo nada de este burdo
espejo en que envejezco cada  día.

Y es por eso, ya  ves, que  nada vendo,
que  nada  compro, pues, en este absurdo
mercado  del vivir que es  mi  agonía.

Juan Cervera Sanchís 
Ciudad  de  México

LIBROS CON SON FLAMENCO: PARA LAS SEIS CUERDAS


Este libro, cuya recopilación quedó a cargo del poeta sevillano Javier Salvago, es un homenaje de la poesía a la guitarra, que se editó con motivo de la Bienal de Arte Flamenco Ciudad de Sevilla de 1984.

Para homenajear a este hermoso instrumento universal, el recopilador nos ofrece poemas de Salvador Rueda, Juan Antonio Cavestany, Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, Manuel Machado, Antonio Machado, Enrique Larreta, Francisco Villaespesa, Evaristo Carriego, Felipe Cortines Murube, José Moreno Villa, Ramón Gómez de la Serna, César Vallejo, Juan Larrea, Gerardo Diego, José María Pemán, García Lorca, Vicente Aleixandre, Jorge Luis Borges, Rafael Laffón, Nicolás Guillén, Rafael Alberti, Joaquín Romero Murube, Victoriano Crémer, Luis Rosales, Ricardo Molina, Mario López, Rafael Montesinos, Antonio Murciano, Fernando Quiñones, Aquilino Duque, Alberto García Ulecia, Rafael Guillén, Manuel Ríos Ruiz y Félix Grande.

Treinta y cuatro poemas que cantan a la guitarra desde diversos prismas. Bello homenaje para los amantes a la poesía.


Edita: Diputación de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1984
Páginas: 79
ISBN: No consta
Depósito Legal: SE-382-1984

jueves, 14 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL MAREMÁGNUM MUSICAL (137)

MARI TRINI
A finales de 1960, la voz de una joven murciana se empezó a sentir con fuerza en el mundo musical. Poco o mucho podría sospechar Maria Trinidad Pérez, "Mari Trini", que sería una de las más importantes cantautoras españoles con proyección internacional, aunque a decir verdad las primeras canciones que grabó fueron realizadas en París y en lengua francesa. La canción que vamos a recordar ahora perteneció a su tercer disco, y en ella ya se pone de manifiesto sus excelentes dotes para escribir y componer sus propios temas. Seguro que todos ustedes la recuerdan. Se llamaba "Yo no soy esa" (1971), incluída en su disco "Escúchame":

Yo no soy esa / que tú te imaginas, / una señorita tranquila y sencilla / que un día abandonas / y siempre perdona, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / Yo no soy esa / que tú te creías, / la paloma blanca / que le baila al agua, / que rie por nada / diciendo si a todo, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / No podrás presumir jamás / de haber jugado con la verdad, / con el amor de los demás. / Si en verdad me quieres, / yo ya no soy esa / que se acobarda / frente a una borrasca / luchando entre olas / encuentra la playa, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / Pero si buscas / tan sólo aventuras, / amigos por guardia / a toda tu casa, / yo no soy esa / que pierde esperanzas, / piénsalo ya. / Yo no soy esa / que tú te imaginas, / una señorita tranquila y sencilla / que un día abandonas / y siempre perdona, / esa niña si...no... / esa no soy si...no... / esa no soy yo. 


MADONNA
En el año 1978 un musical rompe todos los esquemas y salta con un inusitado éxito a todos los países. "Evita", con letra del inglés Tim Rice y música del también londinense Andrew Lloyd Webber, Sir uno y Barón otro, autores también de la célebre ópera "Jesucristo Superstar", consiguió un éxito a escala mundial y su más celebre canción, "No llores por mí Argentina", aún se sigue escuchando y recordando en todas las latitudes y en todos los idiomas. El tema lo hizo internacional la artista y cantante estadounidense Madonna, que lo llevó al cine en 1996. Hicieron también dos versiones excelentes Paloma San Basilio y Nacha Guevara. La alocución musical que Eva Perón "Evita" da a su pueblo es, ciertamente, sentimental. Dice así:

Será difícil de comprender / que a pesar de estar ahora aquí / soy del pueblo y jamás lo podré olvidar. / Debéis creerme, / mis lujos son solamente un disfraz, / un juego burgués nada más, / las reglas del ceremonial. / Tenia que aceptar, / debí cambiar / y dejar de vivir en lo gris / siempre tras la ventana / sin lugar bajo el sol / busqué ser libre, / pero jamás dejaré de soñar / y solo podré compartir / la fe que queráis conseguir. // No llores por mi Argentina, / mi alma está contigo, / mi vida entera te la dedico, / mas no te alejes / te necesito. // Jamás poderes ambicioné, / mentiras dijeron de mí, / mi lugar vuestro es, / por vosotros luché, / yo solo quiero / sentiros muy cerca, / poder intentar / abrir mi ventana y saber / que nunca me van a olvidar. // No llores por mí Argentina. / No llores por mi Argentina, / mi alma está contigo, / mi vida entera te la dedico, / mas no te alejes, / te necesito. // Qué podré decir para convenceros / de mi verdad. / Si aún podéis dudar, / mirad mis ojos / cómo lloran de amor.

El año 1973, y en la voz de nuestro cantante internacional Julio Iglesias, una hermosa canción se sitúa en las listas de éxitos de toda Europa y gran parte del mundo, incluyéndola el cantante en el concierto que ofrece el mismo año en el "Carnegie Hall" de Nueva York. La canción era original de Danny Daniel y se titulaba "Por el amor de una mujer" (1973). ¿Verdad que la recuerdan?

JULIO IGLESIAS
Por el amor de una mujer / jugué con fuego sin saber / que era yo quien me quemaba, / bebí en las fuentes del placer / hasta llegar a comprender / que no era a mí a quien amaba. / Por el amor de una mujer / he dado todo cuanto fui, / lo más hermoso de mi vida, / mas ese tiempo que perdí / ha de servirme alguna vez / cuando se cure bien mi herida. / Todo me parece / como un sueño todavía, / pero sé que al fin, / podré olvidar un día. / Hoy me siento triste / pero pronto cantaré / y prometo no acordarme nunca / del ayer. / Por el amor de una mujer / llegué a llorar y enloquecer / mientras ella se reía, / rompí en pedazos un cristal, / dejé mis venas desangrar / pues no sabía lo que hacía. / Por el amor de una mujer / he dado todo cuanto fui, / lo más hermoso de mi vida, / mas ese tiempo que perdí / ha de servirme alguna vez
cuando se cure bien mi herida.

Pero a pesar de todo este maremágnum de canciones, no desaparece la canción tradicional española. Buena prueba de lo que digo es que una de las composiciones de la chipionera Rocío Jurado abre un hueco y se escucha por todos los lugares. La fuerza y el poderío que tenía por aquel tiempo en su voz la genial cantaora y cantante, logra que este tema de Rafael de León, con música del maestro Solano se haga popularísimo. Me estoy refiriendo a "Un clavel" (1971):

Nadie sabe... nadie sabe, / aunque todos lo quieren saber... / ni la clave, ni la llave, / de mi cuándo, ni cómo y por qué. / Me gusta ser libre lo mismo que el viento, / que mueve el olivo y riza la mar... / tenderme a la sombra de mi pensamiento / y luego de noche ponerme a cantar. // Un clavel... / un rojo, rojo clavel, / un clavel, / a la orilla de mi boca / cuidé yo como una loca / poniendo mi vida en él. / Y el clavel... / al verte, cariño mío, / se ha puesto tan encendío / que está quemando mi piel, / que está quemando... / que está quemando mi piel. // Negro pelo... negro pelo... / que trasmina a menta y limón... / negros ojos, negros celos / primo hermano de mi corazón. / Me importa tres pitos que diga la gente, / que voy y que vengo por el arenal, / y tengo gastadas las losas del puente, / de tanto cruzarlo por la madrugá. // Un clavel... / un rojo, rojo clavel, / un clavel, / a la orilla de mi boca / cuidé yo como una loca / poniendo mi vida en él. / Y el clavel... / al verte, cariño mío, / se ha puesto tan encendío / que está quemando mi piel, / que está quemando... / que está quemando mi piel.

MIGUEL RÍOS
El gran rockero granadino Miguel Ríos nos deja el año 1970 una de sus mejores composiciones, que habría de gozar del éxito general. "El río" era un hermoso tema con letra y música de Fernando Arbex, gran compositor que fuese batería de la primera formación de "Los Brincos":

Yo recuerdo aquel día / que nos fuimos a bañar, / aquel agua tan fría / y tu forma de nadar, / en el río aquel / tú y yo y el amor / que nació de los dos. / Yo secaba tus manos, / tú mirabas una flor, / nuestros cuerpos mojados / bajo los rayos del sol, / en el río aquel / tú y yo y el amor / que nació de los dos. / Allí nada ha cambiado, / nuestro río sigue igual, / con sus aguas tan claras / que se pierden en el mar. / En el río aquel, / tú y yo y el amor / que nació de los dos...

Peret, que no paraba en su exitosa carrera, marcando el número 1 de las rumbas, se deja caer el año 1971 con ésta, tan pegadiza que aún no se nos ha podido olvidar. La versionó, entre otros, Manolo Escobar. ¿Recuerdan "El borriquito"? Como para no acordarse:


Borriquito como tú, / tururú, / que no sabes ni la u, / tururú. / Borriquito como tú, / tururú, / yo sé más que tú. / Yo soy el cantante, / yo soy el poeta, / soy el más querido, / soy el preferido / de la juventud. / Con solo seis letras / hago mil canciones / y todos aplauden / con gran entusiasmo / mis inspiraciones. / Le canto a las chicas, / canto al tabernero, / canto a la portera, / canto a lo que sea, / canto al mundo entero. / Y con este acento / parezco extranjero; / pero soy de Vigo, / me hago llamar Peter / y mi nombre es Pedro. // (Estribillo) //

De esta canción, mi tocayo Emilio "El Moro" hizo una versión humorística que no me resisto a poner.

EMILIO "EL MORO"

Borriquito como usted, / tereré, / que no sabe ni la E, / tarará, / qué borrica es mi cuñá, / tororó, / yo sé más que tó / ¡U! ¡U! / ¡O! ¡O! / ¡I! ¡I! / ¡E! ¡E! / ¡A! ¡A! / Un mulito como yo, / tororó, / y una burra como usted, / tereré, / un penquito pa los dos, / tororó, / eso está chipén. / Yo estaré cantante, / yo estaré poeta, / yo estar más peludo, / el más sucio y barbudo / de la juventud, / con ciento seis letras / pago mis calzones / y el sastre me sigue / con una pistola / por tos los rincones. / Le debo a la hacienda, / debo al tabernero, / debo a la portera, / debo la guitarra, / debo al mundo entero. / Yo con este acento / parezco extranjero / y no soy de Vigo / ni tengo parientes / por ser inclusero. / ¡Ca! ¡Ca! / ¡Ca! ¡Ca! / ¡Ce! ¡Be! / ¡Ce! ¡Be! / Una burra como usted, / tereré, / que no se tiene de pie, / tarará, / y un borrico como yo, / tacató, / no sé ni la o. / Yo sé más que usted e que usted y que todo er mundo entiero y más que aquel, ¡eh! / Un morito como yo, / tororó, / no se encuentra ni en Nador, / tirirí, / y un borrico como yo, / tarará, / no sé ni la a. / ¡A! ¡A! ¡A! / Una bestia como yo, / tororó, / no se encuentra por ahí, / tirirí, / ni un zoquete como yo, / tororó, / yo sé más que tú.

Y mañana, queridos amigos, un poquito más.

YA HUELE A SEMANA SANTA: AQUILINO DUQUE (14)


MACARENA

Ni azahares ni luna te pondría.
Pondría tu belleza a cal y canto
porque fuera más trágico tu llanto
y fuera más barroca tu alegría.

La Cruz del Sur será tu cruz de guía,
las nebulosas tejerán tu manto.
Vendrás a mí, gala del Viernes Santo,
giralda en vilo, gloria, platería.

Lágrimas, no: alegría, que tu pena
aire es bajo la luna macarena,
río que se te va de entre las manos.

-Déjame pegadito a la muralla.
No le gritéis mi llanto, sevillano.
Dejad que entre las manos se le vaya.

Aquilino Duque

EL POETA DE LA SEMANA: FERNANDO VILLALÓN (6)


PEPE HILLO

Joseph-Hillo, Joseph-Hillo,
el de la peineta grana,
que a marquesas enamoras
y en los cosos toros matas.

De velludillo de oro
la calzona, verde faja,
chaquetilla de caireles
y medias anaranjadas.
Sobre el charol del zapato
dos mariposas de plata.

Joseph-Hillo, Joseph-Hillo,
no vayas más a la plaza
que anoche durmió tu dueña
un sueño de abracadabra:

Negro toro. Negro toro.
Una Muerte en cada asta,
una Pena en cada gota
de su sangre atormentada.

Joseph-Hillo, Joseph-Hillo,
no vayas hoy a la plaza
ni en la calesa te subas,
ni te relíes en la capa
que alfombra fue del chapín
de la duquesa de Alba.

Negro toro. Negro toro.
Una Muerte en cada asta,
una Pena en cada gota
de su sangre atormentada.

Una viuda, de luto,
en cada palco lloraba.

"Romances del 800"
(1929. Poema 801)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (125)


MORERAS

  Para José Luis Jiménez, en Andalucía.


En las moreras  las  moras,
en las moreras  las  hojas,
en las  moreras  la seda.
Moreras  de Andalucía.
Andalucía y las moreras.
Me  acuerdo del mes de mayo
y mis  gusanos  de seda.
Me  acuerdo del niño  aquel,
de aquel  niño  que  yo era
sorprendente y sorprendido
y  rebosando  inocencia;
que aquel  niño,
aquel niño  que  yo era,
aquel niño
irradiaba a vida  plena
alegría,
lo mismo  que las moreras
de Andalucía,
que eran bellamente bellas,
como las jugosas  moras
y las  tiernas hojas verdes
y  mis  gusanos de seda.


  México D. F. 10 Abril  2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: PACO DE LUCÍA, RETRATO DE FAMILIA CON GUITARRA


El periodista y escritor algecireño, Juan José Téllez, nos ha dejado en este libro una excelente biografía de la vida y obra del genial concertista flamenco Francisco Sánchez Gómez, al que todos conocemos como Paco de Lucía. Aquel que renovó la guitarra flamenca hasta alzarla a los mejores escenarios mundiales, se ve retratado a la perfección en este volumen que se lee de un tirón, y que nos descubre paso a paso a tan importante figura.

Con un breve pero extraordinario apéndice fotográfico, el autor ha dividido su obra en tres amplios apartados en los que nos va descubriendo la formación familiar, muy especialmente la imagen de su padre Antonio, sus inicios, el contacto con Camarón, su etapa como acompañante, su concierto en el Teatro Real, la fusión con el jazz, la vinculación artística con su hermano Ramón, y un sinfín de anécdotas que le acaecieron a lo largo y ancho de su dilatada trayectoria.

Libro muy recomendado para los amantes de las biografías flamencas y, cómo no, para los forofos y seguidores de la guitarra.


Edita: Qüásyeditorial
Ciudad: Sevilla-1994
Páginas: 396
ISBN: 84-87435-23-8
Depósito Legal: SE-1.672/94

miércoles, 13 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL MAREMÁGNUM MUSICAL (136)

Esta época que hoy vamos a iniciar en este brevísimo recorrido que nos va a llevar por los años de 1970 a 1980, la hemos denominado como la del maremágnum musical porque en ella se dan cita todos los estilos y tendencias, y hasta vuelven a aparecer algunas de las muestras de la canción tradicional en las voces de nuevos intérpretes. Son años en los que cantantes como Raphael, Serrat, Julio Iglesias, Cecilia, Mari Trini, María Ostiz, Elsa Baeza o Massiel, entre muchos otros, junto con grupos como Mocedades, Los Pekeniques, Los Diablos, Fórmula V, Jarcha, Los Bravos, etc., dejan canciones aún muy recordadas en nuestros días. En este paisaje, una mujer de Chipiona, María del Rocío Mohedano, a la que siempre se le conocerá como Rocío Jurado, que sabe bastante bien de los difíciles "palos" flamencos y que domina como pocas la llamada canción española, aparece con un temperamento especial, olvidando el vestuario de las batas de cola sustituyéndolas por trajes de gala, y haciendo de este tipo de canciones, que tanto interés tuvieron en la época de los 40 y 50, unas baladas dignas de escuchar. Una de ellas fue esta hermosa composición, titulada "Mi amigo", con letra de Rafael de León y el maestro Quiroga:

¿Por qué tienes ojeras esta tarde? / ¿Dónde estabas, amor, de madrugada, / cuando busqué tu palidez cobarde / en la nieve sin sol de la almohada? / Tienes la línea de los labios fría, / fría por algún beso mal pagado, / beso que yo no sé quién te daría, / pero que estoy segura que te han dado. / ¿Qué terciopelo negro te amorena / el perfil de tus ojos de buen trigo? / ¿Qué azul de vena o mapa te condena / al látigo de miel de mi castigo? / Y por qué me causaste esta pena / si sabes, ay amor, ¡Tú bien lo sabes! / que eres mi amigo. / ¡Mi amigo!

Una pareja musical del barrio de Triana da la vuelta musical al año 1975 con el lanzamiento de un hermosísimo disco de principio a fin. La pareja formada por Lole y Manuel rompe todos los esquemas y se cuela por todos los oídos. Su musicalidad y sus letras a nadie deja indiferente. Llenan teatros y grandes auditorios, sus discos se venden por miles y todas sus canciones se quedan pegadas al paladar. Sólo una cosa que apostillar: aunque Manuel Molina se pone como el autor de todos los títulos -no digo que no sea así  en cuanto a la música- creo, con casi total seguridad, que el autor de las letras fue el genial poeta, del que todo el mundo se aprovechó por... cosas de la vida, Juan Manuel Flores, al que desde aquí le rindo mi homenaje particular. Sea como fuese, las canciones que componen la grabación son dignas de ser enmarcadas en la memoria colectiva. Recuerden, si no, este maravilloso tema de "Nuevo día":

El sol, joven y fuerte, / ha vencido a la luna, / que se aleja impotente / del campo de batalla. / La luz vence tinieblas / por campiñas lejanas./ El aire huele a pan nuevo. / El pueblo se despereza. / Ha llegado la mañana. / Al amanecer, / con un beso blanco / yo te desperté. / La noche llegó, / porque la montaña / se ha tragao al sol. / Y en la montaña / se oye un eco de gemíos; / el viento ha quebrao un junco / que ya estaba florecío. / Porque se ha escondío el sol / se queda muda de pronto / la flauta del gorrión. / Saca la red, / hermano, saca la red, / que ya ha salío la luna, / no la vayas a coger. / Ayer cuando amaneció / una mariposa blanca / de un lirio se enamoró. / Que sí, que sí, que no, que no, / que tú a mí no me quieres / como te quiero yo.
HENRY STEPHEN
A principios de esta década, una sensual balada se quedaría para siempre en nuestros recuerdos musicales con el título "La nave del olvido" (1970), canción original del compositor Dino Ramos. Este tema se escribió para que lo cantase el gran cantante mexicano "José José", pero en nuestro país quien lo hizo popular fue el venezolano Henry Stephen, aquel que dos años antes hiciera super exitoso el tema "Limón limonero". ¿Lo recuerdan? El tema que ahora nos ocupa, "La nave del olvido", ha sido una de las canciones más versionada de estos años, grabándola, entre otros, el propio Julio Iglesías. Decía así:

Espera, / aún la nave del olvido no ha partido. / No condenemos al naufragio lo vivido. / Por nuestro ayer, / por nuestro amor, / yo te lo pido. / Espera, / aún me quedan en mis manos primaveras / para colmarte de caricias todas nuevas / que morirían / en mis manos / si te fueras. / Espera un poco, un poquito más, / para llevarte mi felicidad. / Espera un poco, un poquito más. / Me moriría si te vas. / Espera un poco, un poquito más, / para llevarte mi felicidad. / Espera un poco, un poquito más. / Me moriría si te vas. / Espera, / aún me quedan alegrías para darte. / Tengo mil noches de amor que regalarte. / Te doy mi vida a cambio de quedarte. / Espera, / No entendería mi mañana si te fueras, / y hasta te admito que tu amor me lo mintieras. / Te adoraría aunque tú no me quisieras. / Espera un poco, un poquito más, / para llevarte mi felicidad. / Espera un poco, un poquito más. / Me moriría si te vas. / Espera un poco, un poquito más, / para llevarte mi felicidad. / Espera un poco, un poquito más. / Me moriría si te vas. / Espera, espera.


¡Hermoso tema! Y dando un giro de noventa grados nos encontramos con una rumba que se colocó en el número uno de éxitos en las listas españolas, a cargo de dos hermanas gitanas, Carmela y Edelina (Tina) Barrull, más conocidas como "Las Grecas". La canción, cien por cien pegadiza, de ahí que aún quede en la memoria, tuvo la paternidad, en la letra y en la música, del compositor gaditano Felipe Campuzano, y su título: "Te estoy amando locamente":
LAS GRECAS

Te estoy amando locamente, / pero no sé cómo te lo voy a decir. / Quisiera que me comprendieras, / y sin darte cuenta te alejas de mí. / Prefiero no pensar, /  prefiero no sufrir. / Lo que quiero es que me beses, / recuerda que deseo tenerte muy cerca, / pero sin darte cuenta te alejas de mí. / Si me aconvenzo, si me aconvenzo, / dame tu ausencia, / sécame a besos. / Nai no nai no na, nai no nai no na, / nai no nai, nai no nai, nai no na. / Nai no nai no na, nai no nai no na, / nai no nai, nai no nai, nai no na. / Te estoy amando locamente, / pero no sé cómo te lo voy a decir. / Quisiera que me comprendieras, / y sin darte cuenta te alejas de mí. / Prefiero no pensar, /  prefiero no sufrir. / Lo que quiero es que me beses, / recuerda que deseo tenerte muy cerca, / pero sin darte cuenta te alejas de mí. / Si me aconvenzo, si me aconvenzo, / dame tu ausencia, / sécame a besos. / Nai no nai no na, nai no nai no na, / nai no nai, nai no nai, nai no na. / Nai no nai no na, nai no nai no na, / nai no nai, nai no nai, nai no na...


Dentro de todas las canciones que nos dejó desde 1965 y aún nos sigue dejando el genial cantautor catalán Juan Manuel Serrat, recogemos de este inicio del 70 el tema "Penélope", con letra del propio Serrat y música del compositor Augusto Algueró, canción que todavía pervive en la memoria colectiva:
JOAN MANUEL SERRAT

Penélope, / con su bolso de piel marrón / y sus zapatos de tacón / y su vestido de domingo. / Penélope, / se sienta en un banco en el andén / y espera que llegue el primer tren / meneando el abanico. / Dicen en el pueblo / que un caminante paró / su reloj / una tarde de primavera. / Adiós,  amor mío, / no me llores, volveré / antes que / de los sauces caigan las hojas. / Piensa en mí, / volveré a por ti. / Pobre infeliz, / se paró tu reloj infantil / una tarde plomiza de abril / cuando se fue tu amante. / Se marchitó / en tu huerto hasta la última flor, / no hay un sauce en la calle Mayor / para Penélope. / Penélope, / tristes a fuerza de esperar, / sus ojos parecen brillar / si un tren silba a lo lejos. / Penélope, / uno tras otro los ve pasar, / mira sus caras, les oye hablar, / para ella son muñecos. / Dicen en el pueblo / que el caminante volvió / y la encontró / en su banco de pino verde. / La llamó Penélope, / mi amante fiel, mi paz, / deja ya / de tejer sueños en tu mente. / Mírame. / Soy tu amor. Regresé. / Le sonrió / con los ojos llenitos de ayer, / no era así su cara ni su piel, / tú no eres quien yo espero. / Y se quedó / con su bolso de piel marrón / y sus zapatitos de tacón / sentada en la estación.


Hermoso maremágnum en esta década que nos irá ofreciendo, día a día, un manantial de canciones de todos los estilos y para todos los gustos. Canciones que, por una u otra razón, jamás se fueron de nuestra memoria colectiva.

YA HUELE A SEMANA SANTA: RAMÓN CUÉ (13)


MÁS BONITA CADA DÍA

Ayer por Triana pasé
y fui a verte, Madre mía.
Tres años largos hacía
que sin tus ojos vivía.
Entré, te vi, y te encontré
¡más bonita cada día!

Yo te dije hace tres años:
-"No puedes ser más hermosa".
Hoy comprendo mis engaños.
Rosa que hoy vence a una rosa
que a otra rosa ayer vencía...
Virgen de mis desengaños,
¡más bonita cada día!

Desde que Dios te pensara,
antes de soles y estrellas,
instante a instante, más bella
son las rosas de tu cara.
Desde que anunció Gabriel
que estabas llena de gracia,
crece y crece, y no se sacia
el rubor de tu clavel.
Y desde entonces, María,
estás -a tu norma fiel-,
¡más bonita cada día!

¿A dónde vas a este paso
Reina y Señora de Triana,
si estás -pasmo en la mañana
y celos en el ocaso-,
cada día más galana?

Si los relojes trianeros
te cantan su sevillana,
tic-tac, tic-tac, a porfía
-palillos los segunderos-:
¡más bonita cada día!
Y les contesta Triana
-claveles y marineros-:
¡más bonita cada día!

En lo que tarde mi muerte
de subir de Triana al Cielo
serás más bella, de suerte
que cara a cara, sin velo,
exclamaré: Madre mía,
siempre en pasmo, solo al verte:
¡más bonita cada día!

Hasta en el eterno, Señora,
que inmutable en su ser dura,
en tus ojos, hora a hora,
aumentará tu hermosura.
Después de mil siglos, sé
que al mirarte una mañana
-sorpresa eterna- diré:
-"Hoy te encuentro, Madre mía,
como aquella tarde en Triana,
¡más bonita cada día!".

Y mi eternidad sonora
va a ser medir hora a hora
-carrillón de tu portento-
tu belleza en crecimiento
con mi piropo, Señora.
Crece, crece, Madre mía,
que yo, sentado a tu vera,
no cesaré en la porfía
de mi eternidad trianera:
¡más bonita cada día!
¡más bonita cada día!


Padre Ramón Cué, S.J.
"Como llora Sevilla"
(1947)

EL POETA DE LA SEMANA: FERNANDO VILLALÓN (5)


DILIGENCIA DE CARMONA

I

Diligencia de Carmona,
la que por la vega pasas
caminito de Sevilla
con siete mulas castañas,

cruza pronto los palmares,
no hagas alto en las posadas,
mira que tus huellas huellan
siete ladrones de fama.

Diligencia de Carmona,
la de las mulas castañas.

II

Remolino en el camino.
Siete bandoleros bajan
de los alcores del Viso
con sus hembras a las ancas.

Catites, rojos pañuelos,
patillas de boca de hacha.
Ellas navaja en la liga;
ellos la faca en la faja;
ellas la Arabia en los ojos;
ellos el alma a la espalda.

Por los alcores del Viso
siete bandoleros bajan.

III

Siete caballos caretos;
siete retacos de plata;
siete chupas de caireles;
siete mantas jerezanas.

Siete pensamientos puestos
en siete locuras blancas.

Tragabuches, Juan Repiso,
Satanás y Mala-Facha,
José Candio y el Cencerro
y el capitán Luis de Vargas,
de aquellos más naturales
de la vega de Granada.

Siete caballos caretos
los Siete Niños llevaban.

IV

Echa vino montañés,
que lo paga Luis de Vargas,
el que a los pobres socorre
y a los ricos avasalla.

Ve y dile a los milicianos
que la posta está robada,
y vamos con nuestras novias
hacia Écija la llana.

Echa vino montañés,
que lo paga Luis de Vargas.

"Romances del 800"
(1929. Poema 825)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (124)


EL  JUEGO

  Para  Elisa Santos Donaire, en Triana.


Que la  vida sigue aquí,
la  vida  nunca  se va,
la  vida jamás se acaba,
que la  vida  siempre está;
que  está  aquí siempre  la vida
y  no deja de soñar;
que  la  vida  jamás deja
de llorar  y de cantar;
que no deja, que la  vida
nunca deja de ser ella,
y ella es ella  porque es ella,
como es ella y muy ella.
Ella, ella, ella, ella,
la vida, que siempre ha sido
y siempre y siempre será;
que  la  vida  nunca deja
de asombrarse  y de asombrar
y no deja y  nunca deja
de crear  y recrear;
que no deja, que la  vida
nunca  deja de  jugar,
que es la  vida un juego, el juego,
ese  juego de  nunca y nunca acabar,
ese juego que  jamás y jamás nunca
deja y deja de jugar y jugar
                                           y  jugar...
                        
                                      
    México D. F. Claustro Franz  Mayer 
   Domingo  10  Abril  2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: GITANOS, PAYOS Y FLAMENCOS EN LOS ORÍGENES DEL FLAMENCO


Es un tema interesantísimo el que desarrolla, con proverbial claridad, el escritor y estudioso del flamenco Ángel Álvarez Caballero. Dentro de la Colección Telethusa que nos ofreció la editorial Cinterco,  éste es, sin duda, uno de los libros más interesantes que sacaron al mercado.

El autor nos habla de las primeras noticias de los gitanos, los primeros nombres, los gitanos herreros, las grandes familias, las castas, e incide en que los gitanos -como ya está bien demostrado- no trajeron el cante. Continua con los temas andaluces, con las corridas y romances, con los moriscos, con los marginados sociales y las diversas influencias musicales.

Es un ensayo para leer sin prisas, del que se puede sacar un manantial de datos para intentar comprender, fiablemente, las oscuras raíces de esta historia.


Edita: Cinterco
Ciudad: Madrid-1988
Páginas: 159
ISBN: 84-86365-21-X
Depósito Legal: M-43302-1988
Adquisición: Librerías de viejo

martes, 12 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (135)

MIGUEL RÍOS
Una canción que cuajó rápidamente en España y que saltó a la fama internacionalmente fue la que nos trajo el rockero granadino Miguel Ríos con el título "Vuelvo a Granada" (1968), hermoso homenaje a la ciudad que lo vio nacer:

Vuelvo a Granada, / vuelvo a mi hogar. / El tren va muy despacio, / hay mucho tiempo para llegar, / la gente duerme en el vagón / mientras por las ventanas / muy débilmente se cuela el sol. / Vuelvo a Granada, / vuelvo a Granada, / vuelvo a mi hogar, / entre mi gente encontraré la felicidad. / Casi dormido puedo mirar / las cosas que a lo lejos / ya para siempre me retendrán. / Vuelvo a Granada, / vuelvo a Granada, / vuelvo a mi hogar. / Entre mi gente encontraré la felicidad. / Vuelvo a Granada, / que vuelvo a Granada, / que vuelvo a mi hogar. / Entre mi gente encontraré la felicidad.

Fue en el mismo año cuando la joven Karina nos trajo una canción del que fuera su novio y miembro de Los Pekeniques, Tony Luz. La canción, que consiguió mucho éxito, se titulaba "El baúl de los recuerdos" (1968), y decía así:

Qué poco significan las palabras, / uuuh, / Si cuando sopla el viento se las lleva tras él, / y quedan solamente los recuerdos, / uuuh, / promesas que volaron y no pueden volver. / Vive siempre con ilusión / si cada día tiene diferente color, / porque todo llega a su fin, / después de un dia triste nace otro feliz. / Buscando en el baúl de los recuerdos, / uuuh, / cualquier tiempo pasado nos parece mejor, / volver la vista atrás es bueno a veces, /uuuh, / mirar hacia delante es vivir sin temor. / Los recuerdos son el pasado / cuando queda tanto por andar, / uuuuuh. / Buscando en el baúl de los recuerdos, / uuuh, / cualquier tiempo pasado nos parece mejor. / Volver la vista atrás es bueno a veces, / uuuh, / mirar hacia adelante es vivir sin temor. / Si cada día tiene diferente color, / Después de un día triste nace otro mejor...
Un grupo catalán, formado por tres hermanos y un primo, con lo cual todo quedaba en familia, y llamado "Los 4 de la Torre", logró incorporar a la memoria colectiva un tema que todos ustedes van a recordar rápidamente, y  precisamente por la letra hartamente repetitiva pero muy pegadiza. Me refiero a "Mamita" (1965), con letra y música de Navarro y Muñeca:

Mamita, / si pregunta por mí / dile que no estoy. / Tú sabes que hasta ayer / he vivido enamorado, / mas hoy he comprendido / que yo estaba equivocado. / Ya un niño no soy, / sé muy bien adonde estoy. / No quiero despertarme mañana / llorando por la culpa de mi error. / Mamita, / si pregunta por mí / dile que no estoy. / La, la, la, la... / Mamita, / si pregunta por mí / dile que no estoy. / Tú sabes que hasta ayer / he vivido enamorado, / mas hoy he comprendido / que yo estaba equivocado. / Ya un niño no soy, / sé muy bien adonde estoy. / No quiero despertarme mañana /  llorando por la culpa de mi error. / Mamita, / si pregunta por mí / dile que no estoy. / Dile que no estoy, / dile que no estoy, / dile que no estoy.


MERCEDES SOSA
Quizás la canción sentimental más significativa de esta década, y fiablemente la más versionada, fue "Alfonsina y el mar" (1969), cantada por primera vez por la argentina Mercedes Sosa. La letra y música pertenecen a los también argentinos Félix Luna y Ariel Ramírez, inspirándose en el suicidio de la escritora y poetisa argentina Alfonsina Storni, de la que dicen algunos testigos que se adentró en el mar, suavemente, el año 1938. La canción, hermosa por su contenido de tristeza, ha sido versionada, entre otros, por el tenor Alfredo Kraus, Andrés Calamaro, Antonio Machín, José Carreras, Los Panchos, Plácido Domingo, Lucho Gatica, Paloma San Basilio, Shakira y Pasión Vega. La copla canta así:


Por la blanda arena / que lame el mar / su pequeña huella / no vuelve más, / un sendero solo / de pena y silencio llegó / hasta el agua profunda. / Un sendero solo / de penas mudas llegó / hasta la espuma. / Sabe Dios qué angustia / te acompañó, / qué dolores viejos / calló tu voz / para recostarte / arrullada en el canto / de las caracolas marinas. / La canción que canta, / en el fondo oscuro del mar, / la caracola. / Te vas Alfonsina / con tu soledad. / ¿Qué poemas nuevos / fuíste a buscar? / Una voz antigua / de viento y de sal / te requiebra el alma / y la está llevando. / Y te vas hacia allá / como en sueños, / dormida, Alfonsina, / vestida de mar. / Cinco sirenitas / te llevarán / por caminos de algas / y de coral, / y fosforescentes / caballos marinos harán / una ronda a tu lado. / Y los habitantes / del agua van a jugar / pronto a tu lado. / Bájame la lámpara / un poco más, / déjame que duerma, / nodriza, en paz. / Y si llama él / no le digas que estoy, / dile que Alfonsina no vuelve. / Y si llama él / no le digas nunca que estoy, / di que me he ido. / Te vas Alfonsina / con tu soledad. / ¿Qué poemas nuevos / Fuiste a buscar? / Una voz antigua / de viento y de sal / te requiebra el alma, / y la está llevando, / y te vas hacia allá / como en sueños, / dormida, Alfonsina, / vestida de mar.


¡Hermosísima, sublime canción la de "Alfonsina y el mar"!


Han sido varios días, querido amigos, los que hemos empleado en recordar algunas de las canciones más recordadas de esta década que nos lleva de 1960 a 1970. Década en la que, como hemos podido ver, se mezclaron todos los estilos y todas las voces, y en la que contemplamos cómo paulatinamente ha ido desapareciendo lentamente la canción española tradicional para dejar paso a los nuevos ritmos y a las nuevas palabras. Muchas se han quedado durmiendo en nuestro archivo, porque sería totalmente imposible en este trabajo breve significar a todas. Probablemente, las que hemos puesto como ejemplo no sean las mejores, mea culpa, pero sí les puedo asegurar de que han sido de las más pegadizas que hemos ido rescatando de un total de 3.560 composiciones.


A partir de mañana, otra nueva década se nos abrirá ante nosotros. ¿Me acompañan?

YA HUELE A SEMANA SANTA: EMILIO JIMÉNEZ DÍAZ (12)


LA VIRGEN DE LA SALUD

¡Qué oración caminante es tu figura
modelada en el cielo de Triana!
¡Qué blanca y pura y fina porcelana
es la gracia de Dios en tu dulzura!

¡Qué Giralda de amor hasta la altura
de tu Salud humilde y tan cercana!
¡Qué triunfo de luz! ¡Qué soberana
bajo un palio que agranda tu blancura!

Blanca será la tarde por el puente.
Blanca cuando se lleve la corriente
los rezos de la gente de Triana.

Y blanca cuando pases a la orilla
del alma generosa de Sevilla
a la que el mundo llama mariana.


Emilio Jiménez Díaz
"Pregón de la Semana Santa de Triana"
6 marzo 1994

EL POETA DE LA SEMANA: FERNANDO VILLALÓN (4)


GARROCHISTAS

I

Mi caballo se ha cansado.
Mi caballo el marismeño,
que no le teme a los toros
ni a los jinetes de acero.

Por la madrugada,
música de esquilas y espuelas,
garrochas
cruzadas.

II

Ya mis cabestros pasaron
por el puente de Triana,
seis toros negros en medio
y mi novia en la ventana.

¡Puente de Triana,
yo he visto un lucero muerto
que se lo llevaba el agua!

III

La corrida del domingo
no se encierra sin mi jaca.
Mi jaca la marismeña,
que por piernas tiene alas.

Venta vieja de Eritaña,
la cola de mi caballo
dos toros negros peinaban...

IV

¡Islas del Guadalquivir!
¡Donde se fueron los moros,
que no se quisieron ir!...

En el espejo del agua
yo reparo en los andares
salerosos de mi jaca.

Luces de Sevilla,
faro de los garrochistas
que anochecen en la Isla.

V

En las salinas del puerto
se encarga a los salineros
las garrochas de majagua
que gastan los mozos buenos.

Si no se me parte el palo,
aquel torillo berrendo
no me hiere a mí el caballo.

VI

Que me entierren con espuelas
y el barbuquejo en la barba,
que siempre fue un mal nacido
quien renegó de su casta...