jueves, 14 de abril de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL MAREMÁGNUM MUSICAL (137)

MARI TRINI
A finales de 1960, la voz de una joven murciana se empezó a sentir con fuerza en el mundo musical. Poco o mucho podría sospechar Maria Trinidad Pérez, "Mari Trini", que sería una de las más importantes cantautoras españoles con proyección internacional, aunque a decir verdad las primeras canciones que grabó fueron realizadas en París y en lengua francesa. La canción que vamos a recordar ahora perteneció a su tercer disco, y en ella ya se pone de manifiesto sus excelentes dotes para escribir y componer sus propios temas. Seguro que todos ustedes la recuerdan. Se llamaba "Yo no soy esa" (1971), incluída en su disco "Escúchame":

Yo no soy esa / que tú te imaginas, / una señorita tranquila y sencilla / que un día abandonas / y siempre perdona, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / Yo no soy esa / que tú te creías, / la paloma blanca / que le baila al agua, / que rie por nada / diciendo si a todo, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / No podrás presumir jamás / de haber jugado con la verdad, / con el amor de los demás. / Si en verdad me quieres, / yo ya no soy esa / que se acobarda / frente a una borrasca / luchando entre olas / encuentra la playa, / esa niña si...no... / esa no soy yo. / Pero si buscas / tan sólo aventuras, / amigos por guardia / a toda tu casa, / yo no soy esa / que pierde esperanzas, / piénsalo ya. / Yo no soy esa / que tú te imaginas, / una señorita tranquila y sencilla / que un día abandonas / y siempre perdona, / esa niña si...no... / esa no soy si...no... / esa no soy yo. 


MADONNA
En el año 1978 un musical rompe todos los esquemas y salta con un inusitado éxito a todos los países. "Evita", con letra del inglés Tim Rice y música del también londinense Andrew Lloyd Webber, Sir uno y Barón otro, autores también de la célebre ópera "Jesucristo Superstar", consiguió un éxito a escala mundial y su más celebre canción, "No llores por mí Argentina", aún se sigue escuchando y recordando en todas las latitudes y en todos los idiomas. El tema lo hizo internacional la artista y cantante estadounidense Madonna, que lo llevó al cine en 1996. Hicieron también dos versiones excelentes Paloma San Basilio y Nacha Guevara. La alocución musical que Eva Perón "Evita" da a su pueblo es, ciertamente, sentimental. Dice así:

Será difícil de comprender / que a pesar de estar ahora aquí / soy del pueblo y jamás lo podré olvidar. / Debéis creerme, / mis lujos son solamente un disfraz, / un juego burgués nada más, / las reglas del ceremonial. / Tenia que aceptar, / debí cambiar / y dejar de vivir en lo gris / siempre tras la ventana / sin lugar bajo el sol / busqué ser libre, / pero jamás dejaré de soñar / y solo podré compartir / la fe que queráis conseguir. // No llores por mi Argentina, / mi alma está contigo, / mi vida entera te la dedico, / mas no te alejes / te necesito. // Jamás poderes ambicioné, / mentiras dijeron de mí, / mi lugar vuestro es, / por vosotros luché, / yo solo quiero / sentiros muy cerca, / poder intentar / abrir mi ventana y saber / que nunca me van a olvidar. // No llores por mí Argentina. / No llores por mi Argentina, / mi alma está contigo, / mi vida entera te la dedico, / mas no te alejes, / te necesito. // Qué podré decir para convenceros / de mi verdad. / Si aún podéis dudar, / mirad mis ojos / cómo lloran de amor.

El año 1973, y en la voz de nuestro cantante internacional Julio Iglesias, una hermosa canción se sitúa en las listas de éxitos de toda Europa y gran parte del mundo, incluyéndola el cantante en el concierto que ofrece el mismo año en el "Carnegie Hall" de Nueva York. La canción era original de Danny Daniel y se titulaba "Por el amor de una mujer" (1973). ¿Verdad que la recuerdan?

JULIO IGLESIAS
Por el amor de una mujer / jugué con fuego sin saber / que era yo quien me quemaba, / bebí en las fuentes del placer / hasta llegar a comprender / que no era a mí a quien amaba. / Por el amor de una mujer / he dado todo cuanto fui, / lo más hermoso de mi vida, / mas ese tiempo que perdí / ha de servirme alguna vez / cuando se cure bien mi herida. / Todo me parece / como un sueño todavía, / pero sé que al fin, / podré olvidar un día. / Hoy me siento triste / pero pronto cantaré / y prometo no acordarme nunca / del ayer. / Por el amor de una mujer / llegué a llorar y enloquecer / mientras ella se reía, / rompí en pedazos un cristal, / dejé mis venas desangrar / pues no sabía lo que hacía. / Por el amor de una mujer / he dado todo cuanto fui, / lo más hermoso de mi vida, / mas ese tiempo que perdí / ha de servirme alguna vez
cuando se cure bien mi herida.

Pero a pesar de todo este maremágnum de canciones, no desaparece la canción tradicional española. Buena prueba de lo que digo es que una de las composiciones de la chipionera Rocío Jurado abre un hueco y se escucha por todos los lugares. La fuerza y el poderío que tenía por aquel tiempo en su voz la genial cantaora y cantante, logra que este tema de Rafael de León, con música del maestro Solano se haga popularísimo. Me estoy refiriendo a "Un clavel" (1971):

Nadie sabe... nadie sabe, / aunque todos lo quieren saber... / ni la clave, ni la llave, / de mi cuándo, ni cómo y por qué. / Me gusta ser libre lo mismo que el viento, / que mueve el olivo y riza la mar... / tenderme a la sombra de mi pensamiento / y luego de noche ponerme a cantar. // Un clavel... / un rojo, rojo clavel, / un clavel, / a la orilla de mi boca / cuidé yo como una loca / poniendo mi vida en él. / Y el clavel... / al verte, cariño mío, / se ha puesto tan encendío / que está quemando mi piel, / que está quemando... / que está quemando mi piel. // Negro pelo... negro pelo... / que trasmina a menta y limón... / negros ojos, negros celos / primo hermano de mi corazón. / Me importa tres pitos que diga la gente, / que voy y que vengo por el arenal, / y tengo gastadas las losas del puente, / de tanto cruzarlo por la madrugá. // Un clavel... / un rojo, rojo clavel, / un clavel, / a la orilla de mi boca / cuidé yo como una loca / poniendo mi vida en él. / Y el clavel... / al verte, cariño mío, / se ha puesto tan encendío / que está quemando mi piel, / que está quemando... / que está quemando mi piel.

MIGUEL RÍOS
El gran rockero granadino Miguel Ríos nos deja el año 1970 una de sus mejores composiciones, que habría de gozar del éxito general. "El río" era un hermoso tema con letra y música de Fernando Arbex, gran compositor que fuese batería de la primera formación de "Los Brincos":

Yo recuerdo aquel día / que nos fuimos a bañar, / aquel agua tan fría / y tu forma de nadar, / en el río aquel / tú y yo y el amor / que nació de los dos. / Yo secaba tus manos, / tú mirabas una flor, / nuestros cuerpos mojados / bajo los rayos del sol, / en el río aquel / tú y yo y el amor / que nació de los dos. / Allí nada ha cambiado, / nuestro río sigue igual, / con sus aguas tan claras / que se pierden en el mar. / En el río aquel, / tú y yo y el amor / que nació de los dos...

Peret, que no paraba en su exitosa carrera, marcando el número 1 de las rumbas, se deja caer el año 1971 con ésta, tan pegadiza que aún no se nos ha podido olvidar. La versionó, entre otros, Manolo Escobar. ¿Recuerdan "El borriquito"? Como para no acordarse:


Borriquito como tú, / tururú, / que no sabes ni la u, / tururú. / Borriquito como tú, / tururú, / yo sé más que tú. / Yo soy el cantante, / yo soy el poeta, / soy el más querido, / soy el preferido / de la juventud. / Con solo seis letras / hago mil canciones / y todos aplauden / con gran entusiasmo / mis inspiraciones. / Le canto a las chicas, / canto al tabernero, / canto a la portera, / canto a lo que sea, / canto al mundo entero. / Y con este acento / parezco extranjero; / pero soy de Vigo, / me hago llamar Peter / y mi nombre es Pedro. // (Estribillo) //

De esta canción, mi tocayo Emilio "El Moro" hizo una versión humorística que no me resisto a poner.

EMILIO "EL MORO"

Borriquito como usted, / tereré, / que no sabe ni la E, / tarará, / qué borrica es mi cuñá, / tororó, / yo sé más que tó / ¡U! ¡U! / ¡O! ¡O! / ¡I! ¡I! / ¡E! ¡E! / ¡A! ¡A! / Un mulito como yo, / tororó, / y una burra como usted, / tereré, / un penquito pa los dos, / tororó, / eso está chipén. / Yo estaré cantante, / yo estaré poeta, / yo estar más peludo, / el más sucio y barbudo / de la juventud, / con ciento seis letras / pago mis calzones / y el sastre me sigue / con una pistola / por tos los rincones. / Le debo a la hacienda, / debo al tabernero, / debo a la portera, / debo la guitarra, / debo al mundo entero. / Yo con este acento / parezco extranjero / y no soy de Vigo / ni tengo parientes / por ser inclusero. / ¡Ca! ¡Ca! / ¡Ca! ¡Ca! / ¡Ce! ¡Be! / ¡Ce! ¡Be! / Una burra como usted, / tereré, / que no se tiene de pie, / tarará, / y un borrico como yo, / tacató, / no sé ni la o. / Yo sé más que usted e que usted y que todo er mundo entiero y más que aquel, ¡eh! / Un morito como yo, / tororó, / no se encuentra ni en Nador, / tirirí, / y un borrico como yo, / tarará, / no sé ni la a. / ¡A! ¡A! ¡A! / Una bestia como yo, / tororó, / no se encuentra por ahí, / tirirí, / ni un zoquete como yo, / tororó, / yo sé más que tú.

Y mañana, queridos amigos, un poquito más.

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