domingo, 8 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (24)


Hay muchachos que suelen tapar muy bien a la novia sus carencias ortográficas con alguna excusa:

A su novia le escribía
un soldadito de Aroche,
y en la carta le decía:
Me ze hestá aziendo de noche,
perdona la hortografía.

¡Ole, ole y ole! Me parece que no es la percha adecuada para colgar nada lo que nos dice esta copla:

Ahora tiene mi abuela
sólo un colmillo
donde mi abuelo cuelga
sus calzoncillos.

¡Cómo sería el gachó de feo, o de bruto, para que el padre de la muchacha le endiñase de tal forma!:

Ayer pasé por tu puerta,
sin querer metí el hocico
y tu padre me dio un palo
creyendo que era un borrico.

El personaje de la siguiente letrilla parece que se ha licenciado en ciencias económicas, porque sabe sumar de una manera prodigiosa:

Con los dedos de las manos
y los dedos de los pies
y la picha y los cojones
suman justo veintitrés.

¡Ni uno más ni uno menos, qué genio se perdió la ciencia! Y este otro nos demuestra la antitesis del dinamismo:

De tu casa a la mía
sólo hay un paso,
pero no voy a verte
porque me canso.

Menos mal que la novia no vivía en Alcosa y él en El Tardón. Seguro que un muelle de guita tenía más fuerza que el individuo. Hay quienes se acostumbran a su oficio y cuando salen de ellos se encuentran totalmente perdidos. Fue lo que le pasó al protagonista de esta coplilla popular:

Dejé la zahurda un día
y me fui a correr caminos,
al no encontrar la alegría
me volví a cuidar cochinos
que era lo que yo sabía.

Cuando las mujeres se dan aires de grandeza, siempre hay algún borde que se los corte:

Dices que tienes, que tienes,
qué coños vas a tener,
cuatro pelos en el culo
como cualquiera mujer.

Aquí, en esta copla anotada por Manuel Garrido Palacios en "Alosno, palabra cantada", en la página 47, nos encontramos con otro flojo de tomo y lomo:

El furriel me dio tu carta,
el cabo me la leyó,
el sargento dio respuesta
y el brigada me la echó,
y yo durmiendo la siesta.

¡Viva Cartagena! Cómo sería el tío de tonto cuando la novia no para de repetírselo una y otra vez:

Eres tonto de noche,
tonto de día,
y tonto por la tarde
y al mediodía.
Se me olvidaba
que también eres tonto
por la mañana.

Ahora bien, él se desquitaba con ella de una forma más soez:

Eres una guarrindonga
y eso bien lo sabes tú,
que cuando vas a cagar
haces cla, cle, cli, clo, clú.

Y es que los hombres son todos unos insultantes. No se puede comparar de ninguna de las maneras a una mujer y a una burra:

La mujer y la burra
apostaron a correr,
a correr ganó la burra
pero a burra la mujer.

Y a lo mejor no es que sean burras, es que en ocasiones tienen mucho temperamento. Nos lo dice la coplilla:

La mujer que sale brava
aunque la tiren al río
y la metan de cabeza
no se le quita el bravío.

No me explico por qué las porteras tienen que purgarse tanto:

La portera de mi casa
se purga con clorato de potasa,
sin embargo la de enfrente
se purga con clorato efervescente.
Son distintas maneras
que tienen de purgarse las porteras.

¡Está bien con las porteras! Y qué me dicen de la pobre vida de los hortelanos. ¿Esto es vida?:

La vida del hortelano
es mu larga de contá:
almuerzan pan y cebolla,
meriendan cebolla y pan,
y si a la noche no hay olla
cenarán pan y cebolla.

¡Dieta mediterránea pura! Hay que tener cuidado de que a uno no le mire esta mujer de la copla, porque entonces nos deja con la edad de la primera comunión:

Los ojos de mi morena
tienen un mirar extraño,
que cuando miran a un hombre
le quitan de vida un año.

Qué clase de penas tendría este hombre para hacer llorar de esta manera a los peces. La letra es de Jorge Llopis:

Al mar le conté mis penas,
y lloraron los besugos,
las carpas y las ballenas.

¡Qué pena de hombre! También me da pena de este otro que está amargado con su pareja. Copla firmada por "Cipresito de Alarcón" y recogida en el libro-programa "Er-77" (1954), citado en la página 63:

Vivir sin ti no es vivir,
vivir contigo tampoco.
¿Me quieres tú a mí decir
si no es pa romperte el coco
y sacarte el aserrín?

Ahora bien, para pena de verdad la que sentía Rodesinda. ¿Por qué? Paciencia, leed la copla:

Y aquella picha fea y asquerosa
gustaba a Rodesinda,
la cual la hallaba linda,
y de gusto expiraba
cuando se la metía,
y la pena muy triste la ponía
cuando se la sacaba.

Cuando se tiene mucha avaricia pasa lo que pasa. Y esto suele pasarle a muchas mujeres. Nos lo cuenta Manuel Garrido Palacios en "Alosno, palabra cantada" (1992) en la página 79:

Yo conocí quien tenía
un pajarillo en la mano
y por ir a coger otro
los dos se fueron volando.

Nos cuenta el mismo caso esta coplilla:

Yo te quería a ti sola
y tú querías a dos,
tú querías repicar
y andar en la procesión.

Las mujeres siempre suelen dar mucho disgusto a los hombres. Vuelve a ser Manuel Garrido Palacios quien anote esta copla en el libro citado, página 74:

Yo sembré un perejinal
y me salieron culantros,
las mujeres hoy en día
le pegan un palo a un santo.
La vergüenza está perdía.

Hay hombres que ya están hartos de cartearse con la novia o con la pretendiente. Francisco Álvarez Curiel nos anota esta copla en su "Cancionero popular andaluz" (1992), página 169:

No me mandes ya más cartas
que me harto de leer,
y mándame ya tu cuerpo
que es lo que quiero ver.

Aconseja el dramaturgo Ventura de la Vega que las mujeres sean rápidas en el amor, si no quieren que al hombre se le vayan las "cabras" con demasiada antelación:

No os descuidéis, mujeres,
que la ocasión es calva,
abrid las piernas antes
que el hombre se distraiga.
Si no, ya véis qué pronto
gasta en puñetas vanas
todas las municiones
que tiene la canana.

Anotemos "canana" para nuestro diccionario. Por regla general, los oficios delatan:

No puedes negar, Fuensanta,
que tu novio es piconero,
que siempre tienes la cara
llena de churretes negros.

Menos mal que las mujeres dan algunas veces felicidad a los hombres. Nos lo cuenta esta coplilla:

Las mujeres dan al hombre
dos veces felicidad,
al casarse uno con ellas
y al llevarlas a enterrar.

¡Qué chasco, y es que todo se sabe cómo empieza pero nunca cómo acaba! Bueno, yo si he terminado por hoy. Mañana, si Dios quiere, más. ¡Ah, y a vuestra salud la Cruzcampo!

LIBROS CON SON FLAMENCO: AURELIO, BERNARDO, MATRONA, CIEN AÑOS QUE NACIERON


Este libro se editó en la Cumbre Flamenca de Madrid de 1987 con motivo de la celebración del primer centenario del nacimiento de tres grandes artistas: Aurelio Sellés, Bernardo el de los Lobitos y Pepe el de la Matrona. Es una buena edición en gran formato y muy bien ilustrada con fotografías de la época, llevando como segundo apéndice la reproducción facsimilar de la revista "El Cante", que se editó en Sevilla desde diciembre de 1886 a enero de 1887.

Los textos son de León Carlos Álvarez Santaló, Ortiz Nuevo, Francisco Almazán, Eugenio Cobo, José Romero, Francisco Gutiérrez Carbajo, Anselmo González Climent, Miguel Espín y José Blas Vega.

El libro está dividido en cinco apartados: "El marco histórico", "Vidas paralelas", "De uno en uno" con las biografías y discografía de los tres artistas, "Artículos de prensa de 1887 sobre temas flamencos" y el apéndice que hemos comentado de la revista "El Cante".

Una interesante publicación por la que, sin duda, se puede conocer, a través de plumas de tan prestigiosos como conocidos y serios autores, gran parte de la vida y obra de los tres cantaores. Libro muy recomendado que puede encontrarse -yo lo encontré sin dificultad- en alguna de las muchas librerías de viejo.


Edita: Ministerio de Cultura
Ciudad: Madrid, 1987
Páginas: 143 más apéndice
ISBN: 84-505-5412-8
Depósito Legal: M-10.554-1987

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: SALINERA

SALINERA

En tu campo de espumas
me hundí una noche
como si mar tú fueras.

Anclé por las cerezas de tus pechos
y, encallado de amor, me rompí en ti,
como un prisma de sal.

Recorrí tus contornos con mis labios
y tanto me gustó tu litoral
que me quede orillado varias horas.

Puse carne de arena en tus mejillas.
Tú, canción a mi voz, ola a mi verso.

Me saliné en tus mares y encallé.
No me arrepiento.

sábado, 7 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (23)


Ya han pasado por aquí muchas coplas explicándonos el miedo que los hombres tenemos a casarnos y perder la libertad. Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911) insistía en el tema en la página 110:

Cuando yo quiera casarme
que el cura se vuelva loco
y el sacristán no aparezca
y el monaguillo tampoco.

Sin embargo, aunque no quieren casarse sí que están deseando "lo otro", tal como nos dice la copla anotada por "Demófilo" en su "Colección de cantes flamencos":

Chiquiya, bente conmigo,
que no te fartará ná
para andar encueros bibos.

La manía otra vez con los gazapos y la escopeta pronta:

Debajo de tu mandil
tienes un conejo vivo,
si quieres voy esta noche
y le doy un par de tiros.

Aunque "conejo" está ya anotado en nuestro diccionario, no dejemos de anotar "tiros". Lo que se guardan las mujeres en los bajos no tiene nombre:

Debajo del ombligo
tiene mi novia
un gallinero hecho
para mi polla.

A apuntar "gallinero" toca como atributo sexual femenino, y también el ordinario de "polla" como masculino. Hay un refrán que dice que la jodienda no tiene enmienda. La coplilla que viene a continuación parece estar de acuerdo:

Desde el rey hasta el gañán,
de la infanta a la pastora,
y desde Adán hasta ahora
han jodido y joderán.

Si no lo hubiese hecho Adán no estaríamos aquí nosotros. Cuando no se sabe algo tendrá que enseñárnoslo alguien. Eso es lo que quería esta muchacha, ni más ni menos:

Dicen que no sé besar,
enséñame tú la clave,
que es obra de caridad
enseñar al que no sabe.

Lo que pasa es que después del beso ya se sabe lo que pasa, que quiere que le enseñes otra cosa y así se complica todo. Las viudas, por regla general, están muy tristes hasta que alguien les alegra las pajarillas:

El coño de la viuda
es como una lechuguita,
si uno la riega un poquito
al momento resucita.

Pero no hace falta que sean viudas. A cualquier mujer suele pasarle lo mismo:

El amor de las mujeres
es como el de las gallinas
que faltándoles el gallo
a cualquier pollo se arriman.

Si ya es malo estar con las suegras en la vida, ¿os imagináis estar con ellas en el mundo futuro?:

El demonio en el infierno
a suegras con yernos junta,
el contar lo que estos sufren
pone los pelos de punta.

Y es que las suegras siempre se están entrometiendo con los pobres yernos. Fijaros lo que le decía éste a la novia:

Anda diciendo tu madre
que no me quiere por sordo
y yo no te quiero a ti,
chiquilla, por lo que oigo.

Donde las dan las toman. El hombre de esta siguiente coplilla parecía que no estaba muy experto en la materia:

Si no te atino,
loca te pones.
¡Cuélgame un farolito
de los cojones!

¡Menos luz y más práctica! Ya hemos dicho muchas veces que hay tío muy bordes. ¿Creéis que se le puede decir a una mujer lo que éste le dijo?:

Si quieres vivir a gusto
cásate con un corneta,
por la mañana diana
y por la tarde retreta.

¡Qué gracioso el tío! Y otros, además de bordes, son desconfiados de entrar en el pinar de Valsaín:

Si quieres que te lo meta
vete y llama al barbero,
que yo no meto la polla
en esa mata de pelo.

¡Ni que tuviese la criaturita el Mato Grosso! Ahora bien, ellas también saben defenderse cuando se cachondean de ellos diciéndoles:

Si tienes el pito malo,
úntatelo con aceite,
si no se te pone bueno
se te pone reluciente.

De nuevo vuelven a a aparecer los "grutos" por estas páginas. ¿Es forma de decirle a la novia o la mujer que está con la menstruación?:

Si tiés una bacinilla
y arremeas colorao
eso es señal, prenda mía
de que el mes ya t'ha llegao.

¡Fino como un coral el muchacho! Muchas veces los matrimonios se hacen por conveniencia, pero éste pedía demasiado:

Si tu hermana no me da
las dos mulitas y el macho
yo tampoco le doy a ella
el molde de hacer muchachos.

Hay que anotar "molde de hacer muchachos" como atributo sexual masculino. Sería chula esta tía que lo va pregonando por ahí. La copla pertenece a la zarzuela cómica "La chula de Pontevedra" (1928):

Soy la chula madrileña
más castiza que ha nacío,
soy más chula que mi abuela,
y hay que ver lo que ella ha sío.

¿Será tonta esta mujer que no ha reparado en el daño que le han hecho al marido, y encima se enfada? La copla es de Pedro Muñoz Seca y la recoge Manuel Barrios en su libro "Andalucía, genio y donaire", página 138:

No me dejo de acordar
lo que de mí te burlaste
cuando te apretó el verdugo
y la lengua me sacaste.

Cuando se muere un pajarillo da mucha pena, pero aún más si se muere dentro de un convento:

Un pájaro se murió
en el patio de un convento
y las monjitas lloraron
con el pajarito dentro.

Este hombre de la coplilla siguiente estaba rifado, a tenor de lo que cuenta:

Una tonta me lo dio
y otra me lo estaba dando
y otra me estaba diciendo:
yo tengo mejor fandango.

No se nos puede olvidar anotar "fandango" como atributo sexual femenino. ¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de léxicos que están apareciendo por entre las coplas? Bueno, pues mañana un poquito más. Ahora voy a hacer mi parada diaria gambrinera.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ARTE, GENIO Y DUENDE


Este libro de Luis Melgar Reina y Ángel Marín Rújula, "Arte, genio y duende", editado por Cajasur, es la recopilación de los artículos flamencos que durante seis años consecutivos llevaron a cabo los autores en las páginas dominicales del diario "Córdoba".
El libro lo han desmenuzado en siete apartados para mayor facilidad en la lectura, ya que las páginas periodísticas llevaban un poco de todo en cada columna. Así, su primero apartado lo dedican a "Lo flamenco", con ocho interesantísimos artículos como "La politización de las Peñas", "El flamenco como artículo de consumo" o "El cante como expresión viva del pueblo andaluz", entre otros. La segunda está dedicada íntegramente a los concursos y festivales, desde la III Llave de Oro, con un material sensacional de primer orden, al primer Giraldillo de la Bienal. La tercera parte está dedicada al estudio de dos grandes figuras como Manuel Torre y Antonio Mairena, dedicando la cuarta a los apuntes sobre 20 estilos de cantes diferentes, desde la alboreá al zángano de Puente Genil. "Córdoba y su cante propio" ocupa el quinto apartado con cuatro estudios pormenorizados de este tema. La sexta son opiniones sobre maestros del cante, el baile, el toque, la afición y los flamencos cordobeses. El siguiente apartado se dedica exclusivamente a los artistas cordobeses que pasaron por la página flamenca del periódico, desde Concha Calero a María Fernández "La Talegona", concluyéndose con un interesante y trabajado apéndice de nombres y apodos artísticos de artistas de Córdoba.

Durante seis años, las páginas de ambos periodistas, que habían tenido el honor de ser presidentes de la Peña Flamenca de Córdoba, se esperaban cada domingo como agua de mayo por el interés de las mismas. Libro, pues, necesario para la biblioteca de un buen aficionado, porque recoge lo mejor del periodismo flamenco desde finales de los años 70 hasta los 80.


Edita: Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba
Ciudad: Córdoba, 1988
Páginas: 263
ISBN: 84-505-8025-0
Depósito Legal: CO-1.271/1988
Adquisición: Servicio de Publicaciones de Cajasur
Domicilio: Ronda de los Tejares, 18-24. 14001-CÓRDOBA
Teléfono: 957-214417

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: MIS DUNAS DE SAN ANTÓN

MIS DUNAS DE SAN ANTÓN

Redonda y alta la luna,
y en cruz, trenzado, el amor
sobre una duna.

La una.

Y las dos.

Y a las tres,
bajo un relente de pinos,
un no sé qué que pasó
por un camino.

A las cuatro
-ya la noche más cansada-,
silencio y gozo de amor.
Y todo. Y nada.

Las cinco.

Las seis.

Y a las siete,
cuando el sol vino venciendo
los caminos de la luna,
amanecimos los dos
esperando que el reloj
diera de nuevo la una
para trenzarnos los dos
sobre la desierta duna,
sin temor.

viernes, 6 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (22)


Ya hemos repetido muchas veces en estas páginas que no casan bien las uniones de los viejos con las mozas, las edades no se correspoden y, mientras ella está que arde, el viejo está apagado. La coplilla que recogió Fermín Sacristán en su libro "Reagalo de boda" (1911), anotada en la página 144, nos lo dice con mucha gentileza:

Ella está en la ventana,
yo en el brasero,
¡Qué mal ligan los Mayos
con los Eneros!

¡Ay, los celos de este muchacho porque ha visto luz en cierto sitio!:

En aquella casa hay luz,
allí se están acostando,
allí está mi corazón
y yo por aquí penando.

Pues a mí me parece que esto ya no tiene remedio, muchacho. El novio quería hacerle una operación a la novia, pero lógico que la novia no quisiese por aquello de que él no estaba titulado:

En el canal de su pecho
tiene mi novia un grano,
no quiere que se lo opere
porque no soy cirujano.

¡Normal, hijo, normal! Hay mujeres que quieren al novio o al marido instante por instante, tal como nos cantaba en una grabación Dolores Vargas "La Terremoto":

En enero igual que en febrero
y en marzo como en abril,
en los doce meses del año
yo me muero, Manué, por ti.

Va a ser cuestión de llamar al Ocaso, por si las moscas. Algunas veces se dan situaciones en el campo que parecen una película de suspense de Alfred Hitchcok. La recoge "Galerín" en su revista "Sevilla en broma" (1919):

En la choza no hay nadie.
El padre fue al cortijo.
Maruja estaba sola.
¡Josús, hijo!

Es normal que los hombres se pongan celosos cuando, como en la antigua canción, la vereíta verde no cría yerba. La anota Manuel Garrido Palacios en "Alosno, palabra cantada", página 291:

En tu casa y con idea
entra y sale cierto amigo,
¿cómo quieres que no crea
que nada tiene contigo
si no deja la verea?

¿Dice esta letra lo que me estoy imaginando? Sería una barbaridad el tamaño..., vosotros diréis:

Es mi cofre de una pieza
pero caben muchas dentro,
y no le veréis el centro
aunque metáis la cabeza.

Anotaremos "cofre" como atributo sexual femenino. ¿Pero tan grande tenía el cofre esta mujer? Algunos se imaginan, tan sólo por ver bailar a una chavala, hasta el sabor de lo que vosotros sabéis:

Esa niña que baila
tan coquetilla,
¡cómo tendrá de dulce
la empanadilla!

A anotar rápidamente el término de "empanadilla", que es la primera vez que sale por estos renglones. Muchas veces, las envidias levantan coplas como ésta tan maliciosa:

A ese que va por ahí
no le pega la corbata
que lo que le pega a ese
son los cuernos de una vaca.

¡Qué ganas de ofender, leche! Éste con la corbata y la otra con el pañuelo. Y me pregunto, si es verdad lo que dice la copla, si por un pañuelo merece estar toda la noche boca arriba:

Ese pañuelo que llevas
no lo has ganao trabajando,
lo has ganao boca arriba
a las estrellas mirando.

¿Y eso no es trabajar, coño, y toda una noche por un pañuelo? También hay hombres que quieren ser expertos en meteorología y que aseguran lo siguiente:

Esta noche va a nevar,
que lleva cerco la luna,
copitos van a caer
entre las piernas de alguna.

¡Estaría de Dios! Si no fuese así no estaríamos nosotros en este mundo. Pena la de este sobrino que no podía salir porque a su tío, demasiado calenturiento, le gustaba todo lo bueno. La copla está anotada por Génesis García Gómez en su libro "Cante flamenco, cante minero" (1993), en la página 269:

Estoy pasando un verano
que no me divierto un día,
porque mi tío Cayetano
se está gastando en queridas
tós los dineros que gano.

A veces hay ansias en los novios de consumar el acto sexual, aún más potente que el amor. No es la forma más delicada de decirlo, pero, sin duda, la más efectiva:

Hasta aquí mi amor llegó,
y si tú lo determinas
te taparé el conqueorinas
con el conqueorino yo.

Me imagino que tendréis dispuesto el bolígrafo para apuntar estos atributos, el "conqueorinas" y el "conqueorino". Hay formas de vender y vender. Ya he dicho en muchas ocasiones que hay que saber colocar las palabras en su sitio, de otra manera puede dar lugar a una doble interpretación:

Inés, la de Villarejo,
en la plaza vende caza
y ayer gritaba en la plaza:
¿Quién me compra este conejo?

Algunos hacen los actos sexuales en lugares no recomendables, y después se quejan:

Yo se lo metí a una tía
en lo alto una paré,
estate quieta, tía puta,
que nos vamos a caer.

Para decirle que no se mueva tampoco hay que decirle puta a la criatura. Es que estos tíos son muy insultones. Así sería la mujer para que a un hombre le temblasen las piernas. Nos lo dice la copla anotada por Antonio Alcala Venceslada en su libro "De la solera fina" (1982), en la página 62:

Yo, que a nadie le temí,
sólo he temblao en mi vida
delante de una gachí.

Me imagino que temblase delante de un monumento. Si tiembla ante todas es que el hombre está hecho de "pasta flora", y ya sabemos que quiere decir eso. Hay hombres que, si saben que han sido los primeros, les importa igual cualquier cosa:

La mula que yo ensillaba
la ensilla mi compañero
pero eso me importa poco
pues yo la ensillé primero.

¡Hombre, lo que no me gusta es que a la mujer le llame mula! Aunque sea tan desarbolada como ésta que nos trae la siguiente copla, tan tetona y con la orejas tan grandes, no se le puede llamar mula a una mujer. ¡Bastaría más! La letra es de Jorge Llopis, de su libro "La rebelión de las musas"(1977), en la página 157:

La novia de Reverte
tiene un sostén
con las minas de Asturias
y de Almadén.
Y en las orejas
lleva sendos retratos
de Canalejas.

Parecía un cosario la mujer de la copla. Cuando hay una tarde gafe mejor es retirarse. La letra gafada la anota Manuel Garrido Palacios en su libro citado, página 323:

Se le chorriscó el pan,
y se le cayó el chorizo,
me rompiste la botella
llenita de vino tinto.
¡Vaya tardecita aquella!

La verdad es que no fue una buena tarde para salir. Como tampoco fue un día bueno para ir a la playa, nada más que a la de Almería, lo que hizo este gachó. El citadísimo Jorge Llopis es el autor de este fandango:

En el puerto de Almería
me acerqué llorando al mar,
y estaba el agua tan fría
que no me pude bañar.
Ya me bañaré otro día.

¿Qué iba a hacer ser el hombre? Pues eso, volverse a Triana si el agua estaba fría. ¿Mujeres locas? Las hay. Es el mismo Llopis quien nos ofrece un ejemplo de su cuño:

Ayer me quisiste dar,
porque estás ya medio loca,
con un taco de billar
en el cielo de la boca,
¡y eso no se pué a aguantar!

¡Es que tiene "borlones" quererle dar al novio o al marido con un taco de billar, y más en el cielo de la boca! Siempre hemos dicho que el matrimonio es muy bueno, pero demasiado largo. Fermín Sacristán me da la razón en esta coplilla de su libro citado "Regalo de boda":

Si el casarse fuera un día,
una semanilla o dos...,
pero por toda la vida
¡ya tiene cuerda el reloj!

Lo mejor para estos desencantos es lo que nos aconsejaba el libro-programa de "Er 77" (1950), en su página 99:

Si están malos con anginas
no se preocupen ni lloren
ni compren penicilina...
hagan gárgaras con Gina
y arrópense con la Loren.

¡Eso, eso sí que es una buena medicina y no la que descubrió Fleming! Si sería pobre el pueblo que sólo había una pareja y, claro, tendrían que hacerlo más grande:

Si me das con el que meas
te daré mi conqueorino
y entre los dos formaremos
un pueblo con dos vecinos.

Bueno, así, según dice la Biblia, se comenzó en el paraíso terrenal. ¡Ánimo, que fijaros los miles de millones de habitantes que estamos aquí por aquello de los "conqueorinos"! Hay hombres que son sinceros y no pierden toda la vida esperando que la novia diga sí o no. Ahí tienen la copla:

Si me quieres, dímelo,
y si no, vete al carajo,
que otras mejores que tú
he tenido yo debajo.

Pues debajo, en el congelador, he puesto hace un rato unos botellines. Iré a mirar si están fríos para brindar con vosotros y desearos suerte hasta mañana.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ARTE Y ARTISTAS FLAMENCOS


Estamos ante uno de los libros que formaron historia en los pocos escritos sobre el flamenco que había por entonces: 1935, año en que sale la primera edición de este trabajo importante del cantaor, guitarrista, letrista y escritor Fernando Rodríguez Gómez, más conocido con el nombre artístico de "Fernando el de Triana".

La importancia que tiene este libro en la historia flamenca es crucial, puesto que sin su publicación nos hubiésemos quedado sin conocer una gran nómina de artistas del cante, el baile y el toque que pasan por sus páginas, no sólo con sus comentarios y las letras de sus mejores cantes, sino con una gran cantidad de fotografías de la época que nos situan a los personajes en su tiempo.

Quizás, junto a la colección de cantes flamencos anotados por "Demófilo", ha sido uno de los libros más citados por todos los tratadistas y al que menos "peros" se le han puesto, ya que Fernando comenta su etapa y la lleva al papel historiándola. No hace otra cosa que reflejar lo que ve y conoce de aquellos grandes artistas, no se inventa nada, no tiene necesidad alguna de engañar.

Prácticamente, desde principios del siglo XX hasta los días en que se imprime, recoge a todos los grandes intérpretes desde Tomás El Nitri, Silverio o Chacón a Tomás Pavón y su hermana Pastora, hasta totabilizar 103 artistas de todas las modalidades.

Un libro, ciertamente muy interesante, que no debe faltar en la biblioteca de ningún aficionado al flamenco. No es difícil localizarlo en las librerías de viejo. Esta edición fue realizada por la Peña Flamenca "Amigos del Cante" de Zamora.


Edita: Ediciones Demófilo
Ciudad: Fernán Núñez (Córdoba), 1978
Páginas: 293
ISBN: 84-85157-15-X
Depósito Legal: CC-119-1978
Adquisición: Asociación Cultural "Amigos del Cante"
Domicilio: Trevinca, 16. 49032-ZAMORA

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: PLAYA DE LA PUNTILLA

PLAYA DE LA PUNTILLA

¡Salta, amor, corre, aligera,
que viene la mar serena
en este agosto de sol!

¡Párate, amor, ten cuidado,
porque viene el mar picado
en este invierno traidor!

¡Ay, corazón...!

Cuando apriete Primavera
de mayo todo el verdor
¡corre, salta, brinca y vuela,
sin temor,
que toda la mar es tuya
y el amor es de los dos!

jueves, 5 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (21)


Le pica a la muchacha... el pie, por eso se rasca un poquito, cosa que haríamos todo el mundo. La verdad es que está bien, que está buena. Yo le haría lo que nos dice la copla anotada por Francisco Álvarez Curiel en su "Cancionero popular andaluz" (1992), en la página 119:

Te agarraba y te besaba
y te hacía un cariñito
y te rechupeteaba
como a los niños chiquitos.

Tienen las mujeres la manía de tocar algunas cosas que no debieran, y por eso los hombres le piden ese tocamiento. Esta copla la anota Juan Manuel Villén en su libro "Novísimo cancionero" (1887), en la página 18:

Tocando las castañuelas
muy alegre ayer estabas,
yo sé que otros instrumentos
sabes tocar con más gracia.

Éste, al menos, era fino refiriéndose a los tocamientos, pero el que nos relata la siguiente copla es un borde de solemnidad:

Tócame los cojones,
María Manuela,
tócamelos flojitos
que no me duela.

Ya las pistolas, pistolitas y trabucos han pasado por estas páginas, pero no sus fundas. La copla la anota Camilo José Cela en su "Diccionario secreto" (1974), tomo segundo, página 413:

Todas las mujeres lucen
en el pecho una amapola
y más abajito tienen
la funda de la pistola.

Anotemos "funda de pistola" para nuestro diccionario. Desde antiguo las cosas del sexo han estado muy guardadas, pero esta familia Pérez no tienen recato alguno y se anuncian hasta en la prensa:

La señora de Pérez y sus hijas
comunican al público y al clero
que han abierto un taller de chupar pijas
en la calle Santiago del Estero.

¡Qué horror, e invitan también al clero... si es que estos curas no tienen remedio! Siempre lo ha dicho la copla:

Los curas y los lobos
tienen su apaño,
en las noches oscuras
hacen los daños.

¡No me lo puedo imaginar, pero me convence la letrilla que viene a continuación!:

¡Viva la Revolución!
¡Viva Prim, viva Topete!
¡Viva el párroco del pueblo
que sabe donde la mete!

Y es que hay curas que tienen unos atributos que para nosotros lo quisiéramos:

Los cojones del cura
de Almendralejo
le pesan veinte arrobas
sin el pellejo.

Ahora bien, cuando capan a un cura pasa lo que tristemente le pasó a éste:

El cura de nuestro pueblo
murió de la capadura,
si no lo hubieran capao
no se hubiera muerto el cura.

Existen más personas brutas de las que nos imaginamos. La copla la anota Manuel Garrido Palacios en su libro "Alosno, palabra cantada" (1992), en la página 202:

Las bragas que te ponías
me las llevé de sombrero,
ahora tú no tienes bragas
y yo no me encuentro el pelo.

¡Hacen unas cosas esta gente que no se comprende! Hay muchachas que en vez de hacerse unas muñecas de trapo hacen otros muñecos:

Las mocitas de mi pueblo
se hacen pichas de trapo
y están todas las noches
que la meto, que la saco.

Que juego más agradable, ¿verdad? ¡Guarras, que son unas guarras! Esto de sacar y meter parece que está de moda:

Las mujeres en el horno
andan siempre muy calientes,
unas es por lo que sacan
y otras es por lo que meten.
Y muchas se meten lo que tienen más a mano, y valga la redundancia con el texto de la copla:

Otras se suelen meter
a falta de un buen pepino
los dedos en el chumino
hasta que les da placer.

¡Pécoras, más que pécoras! Si los curas deben ser célibes y tienen hechos votos de castidad ¿para qué sirven sus atributos? Más o menos es lo que se pregunta la coplilla anota por Camilo José Cela en su libro citado, página 339:

¿Para qué quiere el cura
lo que le cuelga?
Que se lo eche a los gatos
que se entretengan.

¡Hombre, ni tanto ni tan calvo! Algunos, cuando tienen que hacer una excursión saben qué es lo que deben llevar para no pasarlo aburrido. La anota Manuel Garrido Palacios en su libro citado, en la página 42:

Para subir a la sierra
no hace falta llevar costo,
una mujer de bandera
y dos garrafas de mosto
por si una se rompiera.

Hay que tener mucho cuidado con aquello que se le da a un amigo:

Pepita a Pepe le dio
de su caja de rapé
un polvo, él lo tomó
y estornudando exclamó:
-¡Qué buen polvo tiene usted!

Las puertas de los aposentos en los que se vaya a hacer el amor deben estar completamente cerradas, y es que hay por ahí muchos fisgones:

Por la rendija de tu alcoba
cuatro piernas juntas vi,
cola yo no vi ninguna
pero dos cojones sí.

Hay mortuorias en las que no hay que poner a qué se dedicaba la difunta. La letra es de Jorge Llopis, de su libro "La rebelión de las musas", en la página 90:

Rogad a Dios por Pilar
Pi, que en sus años mejores,
se dedicó a sus labores,
pero no a las del hogar.
Con lo que ahorró (pudo ahorrar),
compró un piso en Compostela,
y con seis chicas en vela
fomentó el trato social.
Se anuncia el hecho fatal
a su selecta clientela.

¡Pues vaya con doña Pilar Pi! Mujeres hay que se casan y creen que no va a pasar nada. Pues que tengan cuidado. La copla popular la utilizó después Álvaro Retana para incluirla en el célebre cuplé "Ven y ven" (1911) que estrenó La Goya y que cantó también Raquel Meller:

Una niña se creía
que el matrimonio no era nada,
pero se encontró con algo,
con algo que no esperaba.

Ese "algo" tan de soslayo deberíamos también anotarlo para nuestro diccionario. Da pena cuando se llega a una edad y ya "aquello" no es lo mismo. Lo decía está mujer pasada de años:

Una vieja en un corral
se lo miraba y decía:
qué feo te vas quedando
rapacuartos de mi vida.

"Rapacuartos" hay que anotarlo sin remedio como atributo sexual femenino en decadencia. En otra coplilla hacía idéntica comparación pero con otros vocablos:

Una vieja muy revieja
se lo miraba y decía:
a este candil cuando nuevo
no le faltaba torcía.

Estos dos términos, candil y torcía, ya los habíamos anotado anteriormente. Pero anótenlos de nuevo para recordar. Las mujeres deben tener mucho cuidado cuando contestan a las preguntas difíciles del médico. Preferible es callar hasta comprender la pregunta:

Viendo toser a Leonor
le dijo el doctor: -¿No esputa?
Y encendida de rubor
le contestó irresoluta:
-¿Quién se lo dijo, doctor?

¡Cuidadín, cuidadín! Como también hay que tener cuidado a la hora de pedir algo cuando es el primer día de la semana:

Yo se lo pedí a mi novia
un lunes por la mañana
y me dijo la puñetera:
¡Buen comienzo de semana!

Hay primos que o se lo hacen o son tontos. ¿Vosotros no sospecharíais de una prima como ésta que nos canta Jorge Llopis?:

Que tengo una prima que sale de noche,
que siempre regresa metía en un coche,
¡y no sé qué porras hará por ahí,
pero vuelve con doce cincuenta
y gracias a eso podemos vivir!

Por hoy ya está bien. Yo voy a ver si puedo vivir también con una cerveza fresquita. Mañana será otro día.

LIBROS CON SON FLAMENCO: ARDIENDO Y ECHANDO CHISPAS


Este libro, maravillosamente coordinado por nuestro compañero Carlos Arbelos, tristemente desaparecido, es el resultado de las memorias de la bailaora flamenca granadina María Guardia Goméz, más conocida en el mundo del Arte Flamenco como "Mariquilla". De hecho, el libro lleva como subtítulo "La memoria de Mariquilla".

Es una publicación muy interesante en cuanto la artista nos va relatando, de forma muy amena, toda su biografía, añadiéndole el recuerdo de sus actuaciones y las mil y una anecdótadas que le han ocurrido a lo largo de su carrera artística. A través de más de un centenar de breves capítulos, Mariquilla nos desgrana, en su primera parte, todo lo que precisamente le rodeó en su vida hasta nuestros días, pero de manera sencilla y comprensible. Hay un segundo apartado de la gran producción de coplas y versos que la propia artista ha ido dejando, poemas y letras de cantes que ella ha ido dedicando a artistas flamencos, de la copla, del cine, a sus padres y familia, a los poetas, a los guitarristas, a los bailaores y bailaores...

Un siguiente apartado en el libro es el que forman los comentarios que se han escrito sobre ella por parte de un amplio manojo de críticos, amigos y periodistas. Continua con una exhausta e interesante cronología biográfica desde 1944 a 2004, y acaba con una amplia lista de todos los artistas que le han acompañado en sus muchos espectáculos.

Libro muy interesante para saber aún más de esta gran artista del Sacromonte granadino, que va acompañado con un vídeo en DVD con actuaciones antiguas y nuevas de "Mariquilla".


Edita: Carlos Arbelos y María Guardia
Ciudad: Granada, 2005
Páginas: 240
ISBN: 84-609-4301-1
Depósito Legal: GR-251-2005
Adquisición: Academia de baile "Mariquilla"
Domicilio: Santa Clotilde, 14. GRANADA.
Teléfono: 958-292310
Correo electrónico:
mariquilladanza@hotmail.com

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: PUENTE SOBRE EL GUADALETE

PUENTE SOBRE EL GUADALETE

¡Mira el puente, negro y verde,
alfombrado en amarillos
de jaramagos silvestres!

Tú, malva de sentimientos.
Yo, de ilusiones, celeste.
Y de múltiples reflejos
las aguas del Guadalete
llevando en ellas un beso.

miércoles, 4 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (20)


¿Quién ha dicho que las tiene caídas? Para caída la que pegaron estos dos que nos canta la copla..., pero queriendo. La anota Juan Manuel Villén en su "Novísimo cancionero" (1887) en la página 9:

Al subir yo la escalera
tú la bajabas, Juanilla,
tropezamos en el centro
y dimos una caída.

Siempre tropiezan en el centro las parejas, como si no hubiera barrios marginales en el cuerpo. Cómo sería esta Clara que nos canta la siguiente copla para ir regalando azucarillos:

La Clara cuando va a misa
lleva terrones de azúcar
para darlos a los mozos
y que no la llamen puta.

La letra que viene ahora se ha colado en muchos cancioneros porque siempre ha pasado igual: el dinero es el dinero, y ya se sabe que don sin dín son cojones en latín. El derecho de pernada viene desde bastante antes de la Edad Media. Siempre se ha acostado el rey con las cortesanas, los duques y condes con sus criadas, los latifundistas con las cortijeras, los jefes con las secretarias..., nada hay nuevo bajo el sol. Y esta copla lo cuenta muy clarito:

La hierba de los caminos
la pisan los caminantes
y a la mujer del obrero
la pisan cuatro tunantes
de esos que tienen dinero.

El verbo "pisar" hay que anotarlo porque nos hará falta para el futuro diccionario. Cuando en el apartado de "Canciones por nuestras vidas" comentábamos los tiempos de la sicalipsis y de los primeros cuplés picantes que venían de París, no sé si anotaba esta letra que tiene mucha gracia y que se solía cantar en los espectáculos de revistas de moda:

La lechera, sí señores,
ha puesto una lechería
donde dicen que trabaja
más de noche que de día.
Hay a unos que les gusta
la leche en polvo,
hay otros que les guta
la leche helada,
hay otros que prefieren
la leche con café...
y usted que tanto mira:
¿Qué leche quiere usted?

¡Vaya piropo bonito que le echa este hombre a una mujer que pasa por la calle! Eso es un piropo y no el de "Niña, que tienes un culo pa darle con el cachirulo". Fijaros qué cosa más bonita:

La madre que te parió
tuvo que ser pastelera
porque un bombón como tú
no lo fabrica cualquiera.

Cuando la mujer cumple treinta años y no se ha casado parece que se le va a hundir el mundo, y todos se meten con ellas:

La moza que a los treinta
no tiene esposo,
o es muy fea o muy tonta
o quiere torno.

Para ir al torno, para meterse a clausura, no tiene que esperar a cumplir los 30 años. Esta coplilla que viene a continuación es demasiado pesimista con estas edades:

La mujer que a los treinta
no tiene majo,
ya puede echar las llaves
del cuarto bajo.

Anotemos con celeridad "cuarto bajo" como atributo sexual femenino. También los hermanos Álvarez Quintero dejan esta coplilla pesimista:

La mujer que un novio quiera
que se ponga la mantilla,
porque si así no lo pilla
nunca saldrá de soltera.

¡Qué manía con que la mujer se quede o deje de quedarse soltera! Hay coplillas que nos dicen cómo se debe tocar a las mujeres, como si no lo supiésemos:

La mujer y la guitarra
son distintos instrumentos,
uno se toca por fuera
y otro se toca por dentro.

Fermín Sacristán, en su libro "Regalo de boda" (1911), en la página 187, nos deja también un símil de la guitarra para saber acariciar:

La mujer y la cuerda
de la guitarra
es menester gran tino
para templarlas;
si no se templan
saltan muy facilmente
mujer y cuerda.

Mucho cuidado tienen que tener los novios con esas novias demasiado vehementes, sobre todo cuando se va a ver una película:

La otra noche fui al cine
a ver "Romeo y Julieta",
me sentí en la última fila
y vi "La mano que aprieta".

¡Qué barbaridad cómo cambian las películas! Hemos visto algunas coplillas que nos hablaban del pinar de Valsaín por la cantidad de vello púbico de las mujeres. Pero ¿cuánto tendría ésta para asustar hasta al marido?:

La primera noche de novios
yo creí que me moría
al ver aquel gato negro
las barbas que me ponía.

¡Esto se está pasando de castaño a oscuro! Los hombres deben ser sobrios al andar y hacerlo sin contonearse, pues si lo hacen de otra forma no hay más remedio que darle la razón a la copla:

El hombre que mueve el culo
y al mirar sus ojos mece,
yo no digo que lo sea
pero sí que lo parece.

Esta fue la contestación que el artista de revistas, Luis Cuenca, dio a un periodista que le preguntaba qué era la vida para él:

La vida es un libro abierto
que me ha enseñao a vivir,
después que yo me haya muerto
¡qué coño me importa a mí
que esté cerrao o abierto!

¡Claro como la vida misma! Como está clara la conclusión a la que llega Pedro Muñoz Seca en esta letrilla por soleá:

La vida es un mal asunto,
porque a lo mejor te acuestas
y te levantas difunto.

Hay criadas que son demasiado rácanas con los prometidos y muy dadivosas con los señores de la casa, y eso no está nada de bien:

Las criadas de servir
tienen un vicio muy malo,
se lo niegan a los novios
y se lo dan a los amos.

Hay pueblos, según la copla, donde las mujeres son demasiado tetonas. Observen:

Las mocitas de mi pueblo
se han comprado una romana
para pesarse las tetas
dos veces a la semana.

Todo el mundo sabe que san Ramón Nonato es el patrón de las parturientas, pero éste se queja de que nada más le recen cuando van a parir:

Las mujeres al parir
se acuerdan de San Ramón,
pero ninguna se acuerda
cuando están en la función.

Lo de "función" no podemos dejar de anotarlo como léxico significativo del acto sexual. Por estas coplas están pasando mujeres de todas clases, pero creo que ninguna tan bruta como esta que anota Manuel Garrido Palacios en su libro "Alosno, palabra cantada", en la página 203:

Las mujeres de la sierra
para dormir al chiquillo
en vez de llamar al coco
le dan con medio ladrillo
y lo duermen poco a poco.

¡Me ha dolido hasta a mí! ¡Qué bruta, brutísima! Con la cuestión del significado de las palabras uno a veces se hace un lío. Fermín Sacristán nos lo comenta en esta copla:

Le esposan al criminal
y al casado le desposan,
y esposa tienen los dos,
que todo es la misma cosa.

¡Un lío! También hay muchas palabras que, según estén colocadas, pueden dar lugar a malos pensamientos:

Lo primero que le mete
el señor novio a la novia
es el anillo en el dedo
al hacer la ceremonia.

Ya estabais pensando otra cosa, ¿a que sí? Sí es verdad lo que nos dice esta coplilla, anotada por Fernán Caballero en "Cuentos y poesías populares andaluces" (1861), en la página 242:

Los amantes y la luna
son en todo semejantes,
entran con cuarto creciente,
salen con cuarto menguante.

Anotemos, rápido, "cuarto creciente y menguante" para nuestro diccionario. Las mujeres algunas veces no saben lo que quieren, según dice esta coplilla:

Los hombres son el demonio,
según dicen las mujeres,
y luego están deseando
que el demonio se las lleve.

Hacen muy bien los soldados que se van a incorporar al ejército de decirles a las novias unas cuantas cosillas como consejos:

Los quintos cuando se van
a las novias les encargan
que no se dejen meter
las manos entre las nalgas.

La única pena que tienen algunas novias es quedarse solas y sin novios durante tanto tiempo:

Madre, mi novio se va,
y yo me quedo sin novio,
mi novio se echará otra
y yo aquí no tengo otro.

¡Qué bordes son algunas coplas! ¿Creéis que se puede decir esto?:

Más arriba del ombligo
sé que tienes una peca,
y un poquito más abajo
San Juan con la boca abierta.

¡Mira que comparar a San Juan con los atributos femeninos más íntimos! Esta expresión, "san Juan con la boca abierta", hay que apuntarla por fuerza. Hay mujeres que son unas desagradecidas y, además, se burlan de los maridos. Venía el hombre tan contento y...:

Mató dos ciervos
un marido contento,
y a su mujer le trajo
todos los cuernos.
Y ella le contestaba:
-Pobre ignorante,
con los que yo te pongo
tienes bastante.

¡Malina, pécora, putañera indecente, hacerle eso a un marido! He cogido un sofocón con la fulana esta. Así que lo dejo por hoy y voy a ver si queda cerveza...

LIBROS CON SON FLAMENCO: AQUÍ, UN AÑO FLAMENCO EN CATALUÑA


Con motivo del XXIII Congreso de Arte Flamenco, celebrado en Santa Coloma de Gramenet el año 1995, se editó este lujoso libro escrito por Francisco Hidalgo Gómez, cordobés, aunque avecindado en Barcelona, e ilustrado con magníficas imágenes de Paco Feria, fotografías que aportan al libro un valor documental extraordinario, independientemente de su magnífica calidad.

En el libro se recogen todos los momentos flamencos que ha vivido Cataluña a lo largo de los años con un amplio rol de artistas que pasaron por allí y las aportaciones de semanas culturales, festivales y recitales y artistas nacidos en aquella región. Cuenta además el libro con una larga nómina de perfiles de todos los artistas que dentro del cante, el baile y el toque dejaron su impronta en ella.

Estupendo libro digno de tenerse si es que puede encontrarse.


Edita: XXIII Congreso de Arte Flamenco de Santa Coloma de Gramenet.
Ciudad: Barcelona, 1995
Páginas: 101
ISBN: 95-86569-03-6
Depósito Legal: B-28.933-95

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: VAPOR "ADRIANO"

VAPOR "ADRIANO" DE MI NIÑEZ

¡Adiós, vapor Adriano,
navajeando el horizonte
por la mañana temprano!

¡Quién se volviera a montar
-infantiles las pupilas-
en tu caballo de mar!

Si yo volviera a nacer
de nuevo me subiría
en tu proa, como la vez
que la vida yo sentía
navegar bajo mis pies.

Pero mi vida se fue
siendo siempre menos mía...

Aunque nunca olvidaré
aquellos azules días
en tu montura de nuez
cabalgando la bahía.

¡Adiós, vapor Adriano...!

(Recuerdo de una niñez
que se marchitó en mis manos
y que nunca ha de volver)

martes, 3 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (19)


Es poco recatadita esta mujer, ¿verdad? ¿Será ella la toquera que nos canta la copla popular:

Soy toquera y vendo tocas
y tengo mi cofre donde las otras.
Es grande y bien decorado
y lo abre cualquier llave,
con tal que primero pague.

¿Os creíais que era gratis esta monada? Nada de nada. Lo que hay que hacer es lo que hacía este hombre que iba a casa de Juana, tal como recoge Juan Manuel Villén en su libro "Novísimo cancionero" (1887) en la página 10:

Te suplico, bella Juana,
que si voy a visitarte
nunca me hagas esperar.
Despáchame cuanto antes.

Hay hombres que se calientan por nada. Menos mal que lo que había visto no era a Sofía Loren ligerita de ropa:

Te he visto sin yo querer
el encaje de tu enagua
y para apagar el fuego
me eché de cabeza al agua.
¡Por una enagua, amigos, tan sólo por ver el encaje de una enagua! ¡Anda que si llega a ver a esta mujer del balcón!:

Te pones con ropa corta
en el balcón, y se ven
cosas que callar importa
aunque muy limpias estén.

Este bruto que nos cita la copla siguiente era muy cariñoso, pero un poquito bruto, de verdad:

Te quiero como si fueras
cinta de mis alpargatas,
mira si te quiero bien
que te quiero por las patas.

Éste tampoco se anda con demasiada fineza:

Tienes el carro a la puerta
y es señal de labradora,
quién pudiera ser mulero
pa montar a la señora.

Hay mujeres a las que les entra todo lo que le metan, pero creo que es una barbaridad lo que insinúa la copla de Jorge Llopis de su libro "La rebelión de las musas" (1977) en la página 160:

Tienes en tu piel de trigo
tatuada una damajuana,
y muy cerca del ombligo
a la Escuadra Americana
entrando al puerto de Vigo.

Anotemos "puerto" como atributo sexual femenino antes de que se nos olvide. No guardéis el bolígrafo, por favor:

Todas las mocitas tienen
en el ombligo un pelillo
y un poquito más abajo
la fábrica de chiquillos.

"Fábrica de chiquillos" no se nos puede olvidar, es genial. Lo que no puedo comprender es que haya hombres que disfruten pegándole a la mujer y que digan, además, que es por amor. La anota Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911) en la página 39:

No te importe que te pegue,
que el cariño es como el fuego,
cuando no hay leña abundante
dura na más que un momento.

Pues que la leña se la peguen a él, al tío bruto. A menos que la mujer sea como la que nos retrata la copla de Ginés Jorquera:

Pa ti corren los quereles
al compás del calendario:
un querío cada semana
y más de cincuenta al año.

En muchos pueblos se recurre a veces para dar un susto a vestirse alguien de fantasma, de pantasma, que es lo correcto. Nos la anota Manuel Garrido Palacios en su libro "Alosno, palabra cantada" (1992) página 90:

Pantasma, ay qué pantasma,
qué blanquito personaje,
anda y vete pa tu casa
y asusta a tu puta madre.

El asustado, como habréis visto, no tenía pelos en la lengua. Hay que tener mucho cuidadín de reirse de las personas, y más si son feas. Mirad lo que le pasó a este indivíduo, según cuenta Fermín Sacristán en el libro comentado, página 59:

Para reirme a mis anchas
hice el amor a una fea,
pero se casó conmigo
y la que se ríe es ella.

Hay celosos con los que se deben tomar todas las precauciones. Anotó esta copla Manuel Barrios en su libro "Modismos y coplas de ida y vuelta" (1982), página 29:

Por pillar a uno en tu puerta
ando que bebo los vientos,
como lo llegue a pillar
tienes en tu puerta un muerto.

¡Qué asesino el tío! Es posible que la novia fuese tan joven como la que canta la copla:

Porque canto y me divierto
me llaman la escandalosa,
tengo diecisiete años,
no tengo edad pa otra cosa.

Algunas abuelas tienen mucha guasa. La copla nos lo dice:

Porque pido pendientes
dice mi abuela:
coño, qué amiga eres
de lo que cuelga.

A todos los tontos les da por lo mismo:

Qué bonitos ojos tienes,
qué bonitas tus rodillas,
pero a mí me gusta más
cuarta y media más arriba.

Todos acaban en el mismo sitio. Fermín Sacristán daba un consejo en el libro citado, en su página 241:

Todo el que se va a casar
esta cuenta se ha de hacer:
"si yo llevo que comer
que ella lleve que cenar."

Es sabio el consejo, ¿verdad? Y Juan Manuel Villén recomienda que los viejos no se casen con mujeres jóvenes, porque pasa lo que suele pasar:

Todo viejo que se casa
con una joven bonita
puede convertirse en buey
por tamaña tontería.

Hay familias de las que lo mejor es huir. Nos lo cuenta Jorge Llopis en su libro "La rebelión de las musas" (1977) en la página 160:

Tu padre preso en Mairena;
tú, asesinando de espanto,
y tu hermana Filomena
haciendo eso que se hace tanto...
¡Vaya una familia, nena!

Y otras familias que nada más que quieren que el novio de la niña sea un licenciado. La anota Manuel Barrios en su libro citado, página 287:

Tu gente a mí no me quiere
porque no tengo carrera.
Yo tengo en mi casa un galgo,
manda por él cuando quieras,
que yo pa correr no valgo.

Por eso el novio se venga en algunas ocasiones tirándole a la novia a la cara, y a su madre, algunas cosillas. La copla lleva el seudónimo de "Cipresito de Alarcón" y se publicó en el libro programa "Er 77" (1954) en su página 63:

Tú tienes la cara hoyosa
de viruelas que te han dao.
La culpa tuvo tu madre,
que no te había vacunao
y hasta vacunan de barde.

¡Eso de las viruelas es una gran veganza, sí señor! Debemos tener cuidado a quién se le da de beber y en qué vasija. La copla pertenece a la producción de los hermanos Álvarez Quintero, y queda citada en sus "Obras completas" (1969) tomo 7º, página 9.207:

Un concejal fue a tu puerta
y le diste de bebé...
Te quedaste sin la jarra,
eso era de suponé.

Y es que a lo largo de la historia, cosas que no varía en nuestros días, los concejales, sean del partido que sean, tienen fama de trincones. Cuidadito tienen que tener también las muchachas con las heridas de la espinitas, porque suelen durar muchos meses:

Un arriero a una niña
una espinita le clavó,
fuera o no fuese una espina
nueve meses le duró.

Las mujeres saben manejar muy bien sus encantos cuando la ocasión lo requiere. Anota esta copla Manuel Garrido Palacios, en el libro citado, página 345:

Una vez que quise irme
a una nación extranjera,
fui a tu casa a despedirme
y tú, pa que no me fuera,
desnuda saliste a abrirme.

¡Mira que quererse ir al extranjero con los buenos productos nacionales que tenemos...! Mucho cuidado hay que tener con las viejas. Parece que no están ya para esos trotes y pueden con todo:

Una vieja soñando
dijo en voz alta:
no hay mejor instrumento
que el de la flauta.

Qué poca vergüenza, y además provocaba al marido de esta guisa:

Una vieja y un viejo
estaban dentro de un pozo,
y la vieja le decía:
qué fresquito tengo el chocho.

¡Guarra, más que guarra esta vieja! Bueno, lo de "chocho", aunque es léxico muy habitual, debemos anotarlo. Pues igual de guarra que la vieja, o más, era esta mocita de la copla que pedía casamiento:

Veintidos años tengo,
madre, casarme,
que me duelen los dedos
de tanto hurgarme.

Y más guarro el mocito que viene a continuación:

Vengo a rondarte esta noche
y a traerte el aguinaldo:
una morcilla caliente
que está llenita de caldo.

Yo lo dejo por hoy porque no puedo con estas indecencias. Veré si hay una Cruzcampo fría para quitarme la irritación de tamañas borderías.

LIBROS CON SON FLAMENCO: APUNTES Y DATOS PARA LAS BIOGRAFÍAS DE ROJO EL ALPARGATERO, LA TRINI, CHACÓN Y MANUEL TORRE


Este librillo, editado por la revista "Candil" en edición gratuíta y numerada de mil ejemplares es, como su propio nombre indica, un libro de biografías de cuatro puntales del cante de diversos lugares geográficos .

Conociendo al autor del libro, nuestro querido amigo Manuel Yerga Lancharro, sólo podemos decir que todos los datos que ofrece son fidedignos, porque supimos de su minuciosidad a la hora de confrontar fechas, archivos, discografías y conversaciones. Siempre se ha dicho por los buenos aficionados que el mejor archivo flamenco de España lo tenía el autor.

Por medio de unas pequeñas pero precisas biografías, adobadas con partidas de nacimientos y con cuanto material fue agrupando el autor, se nos presenta lo más esencial de cada uno de estos cuatro artistas: Antonio Grau Mora "Rojo El Alpargatero", Trinidad Navarro Carrillo "La Trini", Antonio Chacón García y Manuel Soto Loreto "Manuel Torre".

Para los amantes de datos sobre los artistas es éste un librillo singular.


Edita: Peña Flamenca de Jaén
Ciudad: Jaén, 1981
Páginas: 69
ISBN: 84-300-4899-5
Depósito Legal: J-409/1981
Adquisición: Peña Flamenca de Jaén
Domicilio: Maestra, 11. 23002-JAÉN
Teléfono: 953-231710

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: EL PUERTO

EL PUERTO

Media vida yo daría
por dormir entre tus olas,
Puerto de Santa María.

Que media vida yo diera
por dormir entre tus olas
sin timón, quilla ni vela.

Sin nada que a mí me estorbe...,
pero siempre junto a ella.

lunes, 2 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (18)


La manía que tienen los hombres de comparar los excelentes y hermosos atributos sexuales con cualquier cosa, con lo bonitos que son. Leamos tranquilos esta copla popular:

Todas las mujeres tienen
un ombligo con piñote
y un poquito más abajo
un soldado con bigote.

Tenemos que anotar, por fuerza, eso del "piñote" y lo del "bigote" para nuestro diccionario común. ¡Qué cantidad de seudónimos del "moño" se nos aparecen en estas próximas letrillas!:

Todas las mujeres tienen
en su cuerpo un cuarto oscuro,
por eso los hombres tienen
una vela junto al culo.

Anotaremos, rápidamente, "cuarto oscuro" y "vela" para ir conformando ese diccionario. Lo de la "campana" es muy recurrido, pero también debemos anotarla:

Todas las mujeres tienen
hacia el culo una campana,
también los hombres tenemos
badajo para tocarla.

¡Faltaría más! Otros comparan el atributo femenino con las medidas agrarias. Pues muy bien:

Todas las mujeres tienen
hacia el culo un celemín,
también nosotros tenemos
rasero para medir.

Claro, habrá que ver qué rasero tiene cada uno. Como habrá que averigüar también qué cantidad de mata adorna esos atributos femeninos. Algunos serán los bosques de Bolonia, otros el desierto del Sahara, y algunos no pasarían de un pobre césped en un rincón del jardín. El de la copla, por lo visto, estaba bien decorado:

Todas las mujeres tienen
en el ombligo una "Y"
y un poquito más abajo
el pinar de Valsaín.

En el pueblo cuyo nombre calla la copla las mujeres se ven que salían muy poco a las calles. Poco he dicho, mentira, apenas nada. Nos lo dice Fermín Sacristán en su libro "Regalo de boda" (1911), en la página 167:

Tres veces salen de casa
las mocitas de mi pueblo:
a bautizarse, a casarse
y en el día de su entierro.

Igual que hay hombres malos hay muchos hombres buenos. Éste, además, era tranquilo y no actuaba inmediatamente, tal como querían los amigos. Está anotada en el libro-programa de la Peña "Er-77" (1954), con el seudónimo de "Cipresito de Alarcón", quien ya salido por aquí algunas veces:

Toíto el mundo me aconseja
que te orvie y te haga daño,
pero como soy muy bueno
lo dejaré pa otro año.

¡Cacho pan, que este hombre era un cacho pan! Lo juro. Como bueno era este otro, más listo que el hambre, que se daba cuenta de cómo se la había pegado su novia o mujer:

Tú traes el pelito mojao
del relente de la noche,
los ojos de haber llorao
y a ti te faltan los broches
del vestío que te he comprao.

¡No me digáis que no es para tirar por un barranco a esta tía desagradecía! ¡Mira que romperle los broches a un "vestío" que tuvo que costar un dineral! Hay hombres que cantan muy malamente, peor que yo, pero yo al menos no canto. Si lo hiciera, el diluvio universal se hubiese quedado en la anécdota de un simple grifo abierto. La copla es de Juan Arias Aragón, incluída en su libro "Entre Sevillana y Triana" (1988) en su página 40.:

Un fandango yo canté
al amanecer del día,
un fandango yo canté,
y cómo lo cantaría
que se hartó de llover
y acabé con la sequía.

Parece que las mujeres andaluzas son muy apetecibles para algunos gallegos. Está bien ese intercambio intercultural, aunque me parece que el sexual puede más. La seguidilla la anota Camilo José Cela en su libro "Primer viaje andaluz" (1977), en su página 276:

Un gallego mirando
pa el bullarengue
de una andaluza, dijo:
¡Viva mi suerte!
¡Ay, madre, qué trasero
jacarandoso!
No me canso de verlo
tan saleroso.

Anotemos inmediatamente "bullarengue" y, por qué no, también "trasero" para nuestro acopio al diccionario que estamos formando. José Manrique nos anota un término muy interesante que también deberemos apuntar. Lo incluye en su libro "Coplas flamencas" (1982) con el título "El Vito":

Un velón tengo en mi casa,
pero no tiene torcía.
Si yo estuviera casada
otra luz me alumbraría.

¿No anotamos "velón" como atributo femenino y "torcía" como masculino? ¡Claro que sí, ahora mismo! Hay mujeres que tragan y tragan sin parar, como si fueran "El Pali" con las torrijas. ¿Qué tragan? No lo sé. Que cada uno piense lo que quiera de esta copla extremeña:

Una niña bonita
se tragó, se tragó
El Montijo y La Puebla,
Talavera y Lobón,
y si no la sujetan
se traga a Badajoz
con la plaza de toros
y toreros y tó.

¡Joder con la gachí, menos mal que no se habla nada de los picadores y sus caballos! Es que hay mujeres que no tienen ningún término medio. Yo iba a hacer este año el camino de Santiago pero se me han quitado las ganas, no vaya a ser que me salga esta mujer al sendero:

Una tía de mi hermana
caminando hacia Luján
se jodió a diez peregrinos
en la puerta de un zaguán.

Vamos a tener que sacar el bolígrafo otra vez con esta coplilla que viene a continuación. De tantos nombres goza el tradicional coño que yo me hago un lío:

Una vez fui a lavar
servilletas y manteles
y se me metió una rana
por el quítame y no enredes.

Primero, hay que ver dónde estaría lavando la muchacha; y segundo, anotemos rápidamente eso del "quítame y no enredes" como atributo sexual femenino. Es que tienen guasa estas palabrejas que uno ignora. Las ranas deben ser más peligrosas que las famosas pirañas. A esta otra también se le metió el anuro por el mismo sitio, aunque con diferente nombre y, justamente, lavando igual que la anterior:

Una vieja fue a lavar
un par de medias azules
y se le metió una rana
entre el domingo y el lunes.

Imagino que tendréis el bolígrafo en la mano, ¿verdad?. Debéis anotar "entre el domingo y el lunes" como atributo sexual de importancia en el sexo femenino. ¡Qué barbaridad estas ranas! Ocurren cosas que uno no puede imaginarlas. ¿No vería este hombre el cartel habitual de "cuidado, pinta"? Pues, al parecer, no:

Yo me agarré a tu ventana
para ver tu cara pura
y cuando solté las manos
me había llenao de pintura.

Es que a nadie se le ocurre agarrarse a una reja para pelar la pava con la pintura fresca. Muchos hombres temen a casarse por aquello de los malditos cuernos. No es la primera vez, ni la última, que sale este tema por entre las coplas. Ésta la anota José Luis Ortiz Nuevos en el libro "Pepe el de la Matrona, recuerdos de un cantaor sevillano" (1975), en la página 43:

Yo no me quiero casá
por no vivir con recelo,
porque no quiero llevar
lo que llevan los becerros.

Y es que con estas cosas puede uno hasta volverse majara. Ya lo anotaba Antonio Machado Álvarez "Demófilo" en su "Colección de cantes flamencos" (1881):

Yo me boy a gorbé loco
porque una biña que tengo
la está bendimiando otro.

¿Sería este otro hombre el vendimiador? Puede ser, según la copla que anota "Don Preciso":

Voces desde una viña
me daba un guarda
después que la tenía
yo vendimiada:
dije, compadre,
las voces al principio
que ahora ya es tarde.

¡Pillín, más que pillín! También el que viene ahora sabía cuándo había que pedirle a la novia la "cosa":

Yo se lo pedía a mi novia
que venía de lavar,
me dijo: gran puñetero,
fresco lo quieres pillar.

¡Qué menos que lavadito y fresquito, como debe ser! Este otro novio era más adivino que Rappel, porque hasta sabía dónde tenía su novia la mano en aquel justo instante:

Yo sé que estás en la cama,
bien sé que durmiendo no,
ya sé que tienes la mano
donde el pensamiento yo.

De nuevo el clero. La manía que le tienen algunos. Aunque siempre es bueno hacer caso de los consejos:

Si fueras a la iglesia
ponte en lo oscuro
porque el padre fray Pedro
no es muy seguro,
pero te advierto
que tan bueno es fray Pablo
como fray Pedro.

Total que, como dice el refrán: "Tires tú por donde tires, te jode don Benavides". Eso de la oscuridad es una constante en el terreno de los enamorados, pero a éste es que le daba miedo aventurarse a explorador:

Si quieres que te lo meta
me tienes que dar un duro,
que yo no meto la polla
en un sitio tan oscuro.

¡Qué borde el tío, qué borde! Recordaréis todos el célebre pasodoble que tenía el siguiente estribillo:

Si vas a Calatayud
pregunta por la Dolores,
que una copla la mató
de vergüenza y sinsabores.

Pues el pueblo rápidamente la reversionó así:

Si vas a Calatayud
pregunta por el alcalde,
que hace los mismos favores
solamente que de balde.

O en esta otra, que ya no de balde sino ofreciendo dinero:

Si vas a Calatayud
pregunta por la Joaquina,
que te hace lo que la Dolores
y te da dinero encima.

¡Qué barbaridad! Lo dejo por hoy porque estoy perdiendo la inocencia con estas coplas desvergonzadas. Estoy hasta sudando, y por eso me voy a tomar una birra bien fresquita.

LIBROS CON SON FLAMENCO: APUNTES DEL DIALECTO "CALÓ" O GITANO PURO


"Apuntes del dialecto caló o gitano puro" es un curioso libro escrito por Barsaly Dávila y Blas Pérez que, aparte de incluir un amplio diccionario español-caló, incluye apartados tan interesantes como los nombres en esta lengua de los utensilios para la comida, los artículos de primera necesidad, los útiles del fumador, los del toreo, el argot taurino, coplas, poesía, profesiones, la persignación, el Padre Nuestro, el Avemaría, el Credo, el Gloria, los Mandamientos, las obras de misericordia, refranes, maldiciones gitanas, piropos, nombres de personas, oficios, prendas de vestir, la semana, los meses, conjugación de algunos verbos...

Es un libro muy entretenido y del que se aprenden cosas interesantes sobre esta lengua a punto de desaparición. Al ser un libro relativamente antiguo sólo se podrá encontrar en librerías de viejo.


Edita: Diana, Artes Gráficas.
Ciudad: Madrid, 1943
Páginas: 200
Adquisición: Librerías de viejo.

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: SOÑANDO EL RETORNO

SOÑANDO EL RETORNO

¡Con qué paciencia esperé
el paso de horas en Arcos!

Te buscaba en los minutos,
en las piedras, en el lago.
Te iba acercando en sus aires
y te soñaba, temblando,
en blancas amanecidas
y en atardeceres largos.

Cual Platero moguereño
y junto al acantilado,
soñaba con tardes malvas
y con paisajes dorados.

¡Qué lento pasaba el tiempo
contigo, y sin ti, por Arcos!
¡Y qué herida más profunda
sentirse libre y con amo!

domingo, 1 de agosto de 2010

UNAS GOTAS DE EROTISMO Y HUMOR (17)


Hay muchos hombres que están equivocados al casarse con una fea. Todas son iguales ante la ley..., ante la ley natural de las calenturas. Nos lo dice la seguidilla recogida por Rodríguez Marín en su libro "El alma de Andalucía" (1929) en su página 327:

Todo aquer que se casa
con una fea,
de que no se la peguen
yeba la idea.
Y se equiboca,
porque siempre hay cabayos
de buena boca.

Y más si el marido está ausente. También es Rodríguez Marín quien anota esta vieja coplilla en la página 310:

Todo er mundo me lo dise,
yo lo afirmo por berdá
que en estando un hombre ausente
otro ocupa su lugar.

Después pasa lo que pasa, se enteran los maridos y se pelean unos con otros:

Tu marido y el mío
se han insultado,
se han llamado cornudos
y han acertado.

Las mujeres, que son muy listas, siempre suelen advertir al amante de que no venga cuando está el marido en casa:

No me vengas más a ver
con tu yegua Reluciente
que el potro de mi marío
relincha cuando la siente
y va a descubrirse el lío.

Algunas mujeres cogen unos cabreos tremendos por culpita de los celos malditos. No sólo no saben aguantarse sino que, además, insultan:

Me han dicho que tienes otra
que la quieres más que a mí,
quiérela mucho y aprisa.
me cago en ella y en ti.

¡Por favor, señora, por favor! Yo ignoraba que las mujeres tuviesen cierta parte de su cuerpo helada, pero me lo ha descubierto esta copla popular:

No he visto cosa más fría
que las manos de un barbero,
el culo de una mujer
y las narices de un perro.

También hay mujeres que se dan unos aires de grandezas que pá qué, y sin embargo están más tiesas que el bacalao de la calle Placentines. Menos mal que el novio de ésta supo cantarle las cuarenta:

No me vengas con tonteras,
ni presumas de grandeza,
tu casa es como la mía,
un paraguas, media mesa
y cuatro sillas partías.

Por nuestras coplas están pasando mucha gente bruta, pero ¿tan brutas como los habitantes de este pueblo?:

No he visto gente más bruta
que la que hay en Vejer
que echaron el Cristo al río
porque no quiso llover.

¡Cualquiera le niega un favor a esta gente! También hay coplas que nos sirven para saber ciertas cosas escatológicas de la vida que desconocíamos. Por lo menos yo:

Si quieren saber, señores,
la mierda que caga el perro,
primero echan un zurullo
y luego zurrullo y medio.

¡Ea, pues ya lo sabemos! Fijaros en el catálogo de insultos que le ofrece este novio a la muchacha:

Tienes la nariz de alcuza,
hocico de berenjena,
andares de burra panda
y el cuerpo de una colmena.

¿Es que no tenía nada bonito? Pues parece que no, al menos observando, según la copla, la cinturita de la criatura:

Tienes una cinturita
que anoche te la medí,
con vara y media de guita
catorce vueltas le dí
y me sobró una mijita.

Y además seguro que sería tan guarra como esta mujer:

Una novia tuve yo
que no la tuvo ninguno,
tenía las uñas negras
de tanto arrascarse el culo.

¡Por Dios, por Dios! Las suegras no gozan de mucha devoción en el cancionero. Tienen fama de malas, malas, malas. Ninguna se libran de un palito en cada copla:

A mi suegra le metieron
la cabeza en una olla
y salieron los garbanzos
pidiendo misericordia.

Hasta los garbanzos huyen de estas madres políticas. Lo que los yernos no pueden hacer es lo que hizo este gamberro:

A mi suegra le he metido
la cabeza en el retrete
y cuando se la saqué
tenía la permanente.

Ya lo dice el refrán: Suegra, abogado y doctor, cuanto más lejos mejor. Pero este hombre, cansado ya de ella, le dio un ultimátum a su novia:

Tu madre te pone en guardia
como si fueras un castillo,
ni guardia ni centinela,
me voy a casar contigo
quiera tu madre o no quiera.

Algunas veces las suegras es que quieren un príncipe o un rey para sus hijas. Y eso no puede ser:

Si tu madre quiere un rey
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

De nuevo salta el clero en las coplas. Es una exageración decir que todos los curas tienen novia:

Tós los curas tienen novia
y si alguno no la tiene
anda con la changarilla
buscando quien se la suene.

¿Anotamos "changarilla" como atributo eclesial masculino? Creo que sería conveniente. Bueno, lo de la "changarilla" de este cura hasta puede ser normal si lo comparamos con lo que hizo este fraile sinvergüenza y necrófilo:

Un frailazo más largo que un misterio
entróse a pasear a un cementerio,
la gana de joder le vino al punto
alzó una losa y se cargo a un difunto.
Moraleja:
Cuando la gana de joder aprieta
ni la paz del sepulcro se respeta.

¡Qué barbaridad, ver para creer! Y también es una barbaridad que los curas abusen de la bebida, porque puede pasar lo que pasó en este convento:

Un cura que daba misa
en un convento de madres
se bebió todo el mistela
y se armó el taco padre.

Con razón había muchas mujeres que no querían entrar a profesar en un convento, tal como nos cuenta esta coplilla de tierras extremeñas:

Una moza de Montijo
le dijo a otra de La Higuera:
con tal de no entrarme a monja
que me entren lo que quieran.

¡Seguro que ya estáis pensando en lo mismo! Y hay otras que son capaces de suicidarse, menos mal que siempre hay un salvador de por medio:

Una niña se tiró
por el balcón a la calle
y le ha venido a caer
en la bragueta de un fraile.

Los frailes, la verdad, es que siempre están a todo lo que cae. Como este tal don Paco que nos dice la copla:

La cogió don Paco,
le dio un achuchón
le metió en el cuerpo
la contribución.

Esta "contribución" hay que anotarla por fuerza, ahora mismo. Esa vehemencia de don Paco no la tenía este joven que parece arrepentirse:

La culpa fue de tu madre
por dejar la puerta abierta,
mía por entrar adentro
y tuya por quedarte quieta.

Pues yo no me voy a quedar quiero y voy a abrir el "frigo" para ver si me encuentro una cerveza fresquita. ¡A vuestra salud!

LIBROS CON SON FLAMENCO: APROXIMACIÓN A UNA DIDÁCTICA DEL FLAMENCO


Es una especie de cuadernillo elaborado por Calixto Sánchez y José Luis Navarro García para dotar a los profesores de los centros educativos de E.G.B. de un manual de formación inicial del flamenco, al que acompaña unas grabaciones del propio Calixto, con las guitarras de Pedro Bacán y Manolo Franco, por sevillanas, fandangos de Huelva, tanguillos de Cádiz, fandangos abandolaos, tangos, tientos, soleá, romance y bulerías.

Su mismo nombre lo indica: "Aproximación a una didáctica del Flamenco", con una primera parte dividida en tres capítulos: Marcando el compás, del flolklore al cante y lugar y momento del flamenco. En la segunda, encaminada a escuchar un cante, a la enseñanza del compás, a la presentación de la letra del cante y a la lectura de la letra, desmenuzándose una serie de "palos". En su última parte, se ofrece a los enseñantes una serie de bibliografía y discografía básicas.

En realidad, es un librillo o manual dedicado especialmente para el profesorado. No creo que quede algún ejemplar en la Consejería, aunque de todas formas dejo su contacto.


Edita: Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía
Ciudad: Sevilla, 1988
Depósito Legal: SE-170-1988
Páginas: 44
Adquisición: Consejería de Educación
Domicilio: Juan Antonio de Vizarrón, s/n
Edificio Torre Triana
Isla de la Cartuja
41092-SEVILLA
Teléfono: 955-064000

AMOR ENTRE MAR Y PIEDRA: LIBERTAD

LIBERTAD

Calle de la Libertad
quiero llamarle a mi vida.
¿Quién me la rotulará?