viernes, 30 de noviembre de 2012

DESDE MI TORRE: VUELVE A TRIANA EL TRANVÍA


Dos motivos me tienen hoy en mi barrio de Triana: el almuerzo que vamos a celebrar, muy adelantado a la Navidad, los miembros de "Triana Crónica", y el que por fin un tranvía vuelve al arrabal tras haber sido expuesto en la exposición de 125 años de transporte público en Sevilla, después de una remodelación totalmente falsa que comentaremos. No, no es que el tranvia que vemos en imagen, que es el que se colocó la pasada madrugada en la Plaza San Martín de Porres, vaya a corretear de nuevo por la avenida de Coria, San Jacinto y El Altozano. Estará allí puesto, frente por frente a donde estaban las cocheras trianeras, sin que hasta el momento se sepa si se le va a dar algún uso como oficina de turismo del barrio, mini centro cultural o ambigú de la plaza. Hoy intentaremos sacar la mayor información al respecto para informarles tal como es debido.

Este tranvía, llamado tipo "telera", no es el que hacía el recorrido Plaza Nueva-Macarena-Puerta Osario, ni era de ese amarillo chillón. Tuve el honor de escribir el primer libro sobre este tema: "Sevilla y sus tranvías" (Apuntes y recuerdos de una historia perdida). Gráficas Tebas. Sevilla, 1979. ISBN: 84-300-0909-4, -cuyas páginas se publicaron en este blog- y pude fotografiarlo muchas veces, en desuso y changado en las cocheras. Este mismo vehículo, pintado en plata con cenefa azul, correspondía a la línea "C" Base Aérea de Tablada-Sevilla, el tranvía de los soldados, como se le llamaba por entonces. Como muestra de lo que digo, vayan las siguientes fotos:




Al menos, al estar en Triana, casi a las puertas de las desaparecidas cocheras donde dio su último respiro, me imagino que le cambien la tablilla, y ya que los colores no corresponden al de los tranvías urbanos le asignen la tablilla de la línea 5: Plaza Nueva-Triana-Patrocinio o la de la línea 6: Plaza Nueva-Triana-San Jacinto.

Lo importante es que el tranvía, aunque sea de parche, ha vuelto a Triana, por lo que tanto ha luchado y batallado durante años nuestro buen amigo y gran fotógrafo Gabriel Sánchez "Gasán".

(Foto 1: Europa Press. Foto 2: Emilio Jiménez Díaz. Foto 3: Carlos Ortega.)


Y a propósito sobre el tema, ahí llevan el recuadro que le dedicó a este ejemplar, con motivo de la exposición, nuestro amigo y compañero Antonio Burgos, publicado en el diario ABC de Sevilla el pasado 11 de octubre.


UN TRANVÍA LLAMADO CAMELO

Como si no fuera suficiente el cristo que se ha armado entre el capilliteo con el Vía Crucis de los 14 Cristos, va el Ayuntamiento y saca un tranvía en procesión extraordinaria. Sí: el Ayuntamiento ha colocado un tranvía de los antiguos en la Plaza de San Francisco justo donde ponen por el Corpus la imagen gótica de la Virgen de la Hiniesta. Sólo ha faltado la cuadrilla de Antonio Santiago para llevarlo hasta la Plaza con la banda del Carmen de Salteras detrás. Porque al tranvía me lo han puesto en la Plaza como objeto de veneración. "De culto", que dicen los pedantes. 

¿Y sabe usted qué se celebra con el tranvía en procesión extraordinaria, varado en la Plaza de San Francisco como los barcos en la playa valenciana de La Malvarrosa con el último temporal? Pues algo absolutamente prescindible y completamente innecesario. Una de esas cosas que si no se celebran, no se hunde el mundo. El tranvía celebra el 125 aniversario de los transportes públicos en Sevilla. No una cifra redonda, el centenario, el bicentenario, las bodas de oro, no: los 125 años. Cifra de años absolutamente capillitona, como los 125 años de la aprobación de las primeras reglas o los 125 años de la terminación del mantolín que lleva San Juan junto a la Virgen, tonterías así. 

Señor, con la falta de dinero que hay en el Ayuntamiento, con los recortes que están pegando, ¿qué necesidad había de celebrar los 125 años de los tranvías de mulas, que es lo que dicen que celebran, que empezaron a circular por Sevilla en 1887? Y además, con una celebración tan churri. La exposición que han montado dentro del Ayuntamiento da pena, más de autobuses que de tranvías. Son una mamarrachada las fotos murales colocadas a lo largo de la Avenida en los cartelones de Monteseirín otra vez puestos, para que si no te pilla un tranvía, o te arrolla un patinador, o te coge un ciclista, o te tropiezas con un velador, te pegues el pellejazo con una foto (movida) de un autobús de Tussam pasando por el Alamillo. ¿Qué celebran? ¿Los 125 años del tranvía de mulas o de los primeros Pegasos de Transportes Urbanos? Convendría que se aclarasen. Y que en vez de publicar un catálogo propagandístico, hubieran mejor reeditado el libro "Sevilla y sus tranvías", de Emilio Jiménez Díaz, obra agotada y fundamental. 
Por ese libro sé que el tranvía en procesión extraordinaria no es un tranvía llamado deseo, sino un tranvía llamado camelo. Es falso. Ese tranvía que han sacado en procesión extraordinaria, el 314, nunca estuvo pintado de amarillo y naranja ni circuló por la Línea 1, que tenía unidades más cuadradotas y pesadas, no éstas que llamaban "teleras", que iban a Heliópolis y a Guadaira fundamentalmente. Ese tranvía falsificado nunca pasó por la Cruz Verde ni rozó la esquina de San Hermenegildo en Capuchinos. El tranvía ahora adulterado era de color azul y plata, y tenía la tablilla "Base Aérea de Tablada-Sevilla". Estuvo abandonado muchos años en las cocheras del Barrio León hasta que las derribaron. Me imagino que Tussam lo restauraría así, tan falsamente que más que a tranvía suena a carro de doma malo de la Feria. Un tranvía, por cierto, sin trole ni soga para manejarlo cuando se sale. Con una tablilla metálica, no de madera, como eran las tablillas, de tabla, de ahí su nombre. E inventándose un recorrido para el disco 1 que muestra: "Puerta Osario-Macarena-Plaza Nueva". En ese sentido daba la vuelta a la Ronda el 2, que tenía la tablilla blanca con letras rojas, no el 1. El recorrido del 1, según la autoridad de Emilio Jiménez Díaz, era al revés, "Plaza Nueva-Macarena-Osario". Para qué seguir con detalles de este camelo o estafa en forma de tranvía. ¡Qué forma de tirar el dinero absurda e inútilmente este Ayuntamiento que luego dice que no tiene un duro!


A LOS DIEZ MESES DE TU AUSENCIA


(Para Loli, recordando todos los tiempos que vivimos)

ENCADENADOS

No te vayas, espera. 
Sujeta los dinteles del corazón 
y aguanta. 

Necesito tus manos, 
patena abierta a las desgracias. 

Necesito tus ojos 
fundidos en los ojos del olvido 
y del amor que pasa. 

Necesito tus labios, 
valle de tanta lágrima embalsada, 
muy cerca de los labios que, apretados, 
sólo espera tu llave que los abra. 

Te necesito, amor, te necesito 
en mi vida, 
en mi pecho, 
en la casa, 
con tu caricia amable 
sobre las penas ¡tantas! 

No te vayas, espera. 
No me dejes, aguarda. 
Que fue mucha la angustia 
y poca la esperanza. 

Y si se va la poca que encendía la llama, 
si te vas ahora mismo 
-pañuelo de tanta lágrima secada- 
me quedaré sin fe, 
sin universo, 
y sin el verso que busco hace años 
para darte, sincero, las gracias.

GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: CAMBIO RADICAL


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: APUNTES PARA UNA HISTORIA MUSICAL DE SEVILLA


Dentro de la Colección Ciclos, de las publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla, se publicó este libro del historiador y musicólogo de la población gaditana de Sanlúcar de Barrameda, Enrique Sánchez Pedrote (1913-1985). En él, recoge la historia musical sevillana de la época primitiva, de la etapa latino-germánica, la medieval árabe y cristiana, el Renacimiento y de la producida desde el siglo XIX a nuestros días. Libro ameno y muy didáctico para todos los amantes sevillanos de la música en nuestra tierra.


En un texto contenido en "Al-Maqqan, Kitab nafh al-tib", editado por Dozy, en 1856, se nos narra: "Se dió una discusión ante el rey del Magreb, Al-Mansur Yacub, entre el faqui Abu-l-Walid ben Rus'd (Averroes) y el magnate Abu-Bakr-ben Zuhr (Avenzoar). Y decía Averroes a Avenzoar acerca de la preferencia de Córdoba. No sé lo que opinas. Sólo sé que cuando muere un ulema (sabio) en Sevilla y sus herederos desean la venta de sus libros estos son llevados a Córdoba para venderlos. En cambio, si muere un músico en Córdoba y desean la venta de sus instrumentos, estos son llevados a Sevilla, pues Córdoba es la más abundante de las ciudades de Dios en libros".


Autor: Enrique Sánchez Pedrote
Edita: Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1983
Páginas: 91
Depósito Legal: SE-167-1983

jueves, 29 de noviembre de 2012

DESDE MI TORRE: ¡TRIANA SE ANIMA!


A Triana, a los trianeros, sólo se les puede entrar al trapo con el tema de las hermandades, lo que no deja de ser una pena, porque, mientras éstas son unas corporaciones, Triana es un arrabal que nació desde antiguo y creció a la historia sin necesidad alguna de ellas. Hoy por hoy, da la sensación de que este viejo e histórico barrio sólo está en pie porque ellas existen, cuando es todo lo contrario: estas hermandades viven y gallean porque Triana les dio su cobijo, las amparó, empeñó el oro familiar para sus coronaciones y les demuestra el favor de su fe más profunda, ya sea a la Esperanza, a Patrocinio, la O, la Estrella, la Salud de San Gonzalo y hasta a la andariega Cigarrera, adosando a esta fe la que tienen a todas sus hermandades llamadas de "Gloria". Nuestro barrio, tan dadivoso, siempre acogió bien a todas las hermandades que nacieron en ella de sus distintos espíritus gremiales, aunque ellas, en tiempos nuevos, han ido robándole el protagonismo al solar en las que nacieron, y los trianeros se han dejado un poquito ir...

Es una pena que Triana no se hubiese aunado cuando en la Expo'92, la Capillita del Carmen, fielato del arrabal, símbolo cerámico de su fe más marinera y profunda, estuvo cubierta de toldos durante meses y meses. Sólo unos cuantos hombres del barrio protestamos en silencio, convocados por el delegado del Distrito, nuestro querido Alberto Jiménez Becerril, cuya ocasión recoge una célebre fotografía, tomada en la escalera de Tagua, con su imágen al fondo, que se publicó en la portada del Diario ABC de Sevilla el 29 de enero de 1993.


Sigue siendo una pena que ante la desaparición con alevosía del retablo cerámico de la Esperanza de Triana, obra de Antonio Morilla Galea, que encargó José Ruiz para su tejar de la calle Covadonga, número 9, hoy "Casa de los Artesanos", y ante la denuncia de muchos de aquellos que sabemos de la historia del arrabal y queremos proteger su patrimonio, se ataque nuestra postura de devolver el citado retablo a la finca en la que siempre ha estado por deseo expreso del popular "Joselito", que fue quien hizo el encargo para conmemorar que durante la Guerra Civil la Señora de Triana estuviese allí guardada de las hordas revolucionarias, fuesen de un bando u otro.

Sigue siendo una pena que los trianeros siempre fijen su vista en el río y no en los muchos y graves problemas de su lugar de nacencia: la falta de actividades culturales -con lo fácil que es convocar un ciclo y con la cantidad de gente que estaría dispuesta a dar una conferencia sobre los muchos temas de la que en ellos es protagonista-; la dejación con su plaza de abastos; la ninguna preocupación con su Museo de la Cerámica, que terminará en un pastiche más... Triana, por encima de todo, es absolutamente semanasantera. Y así nos va, claro.

Pero título esta página como "¡Triana se anima!" porque, con opiniones a favor o en contra, al menos el personal está vivamente entusiasmado siguiendo este tema del expolio cerámico. No dejen de seguir la cantidad de comentarios en "Triana en la Red", en la página que escribió José Luis Jiménez. Otro gallo nos cantaría en Triana si  para todas las cosas los trianeros pusieran sus voces a prueba. Nadie habló del asfaltado de la calle Pureza, donde radica la basílica de la citada Hermandad, nadie de la peatonalización de la calle San Jacinto, nadie del descuido y la basura habitual que tiene el barrio en sus calles, nadie de sus derribos... Hablaron los de siempre, los trianeros que sí tienen, o tenemos, la obligación de hacerlo. Por eso, ojo, que cuando digo "nadie" me refiero al conjunto del pueblo trianero en general.

Ahora solamente hay que tener un poco de paciencia para desentrañar este suceso extraño, tan rocambolesco como para que el Distrito se implique, para que la Hermandad de la Esperanza emita un comunicado, así como Juan Silverio, y para que las agüitas vuelvan al cauce del que nunca debieron salir..., y para que el retablo de Morilla, que es lo principal, vuelva a su lugar de origen. ¡Y aquí paz y después gloria!

¿Será posible alguna vez una Triana unida? Estoy seguro de que sí. Cada uno puede ser hermano de la advocación que crea conveniente, pero las hermandades son sólo un añadido más de este arrabal que se basta con su nombre. ¿Lo entenderán alguna vez estos hermanos de las respectivas hermandades?

LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: TRIANA, CINEMA PARADISO


TRIANA, CINEMA PARADISO

LA fábrica de sueños no sólo es el cine. Un libro también puede serlo. Iba a Madrid para acompañar al dilectísimo Ignacio Camacho en la entrega de su justo premio González Ruano, y me eché en la cartera un libro nuevo para leerlo en el Ave. Se llama «Triana, un barrio de cine». Lo ha escrito Ángel Vela y lo acaba de publicar RD Editores. Y gracias a este libro de recuerdos trianeros, el Ave no pasaba por los riscos de Brazatortas: me asomaba a la ventanilla y me creía que me iba a encontrar con la taquillera del Cine Emperador. Ni por el pasillo llegaba el carrito de la venta a bordo: creía que iba a venir el tío de las gaseosas en un intermedio del Avenida de Verano, mientras cambiaban los rollos de «Currito de la Cruz», de «La Virgen del Rocío ya entró en Triana», de «La cruz de mayo», o de «Macarena», que, lo que son las cosas, se rodó íntegramente en el Hotel Triana. 

En las páginas del libro de Ángel Vela va uno descubriendo, junto a los locales de exhibición y las películas que se filmaron sobre Triana, toda una intrahistoria social de la otra orilla sevillana, con su gracia, sus personajes, sus ilusiones, sus tejares, sus cantes, su devoción «rociana» (como en Triana se llamaba a lo rociero), sus corrales, sus toreros, sus artistas. Como en una vieja cinta muda, como del Mudo de Santa Ana metido a peliculero, o de Carlos Gardel: «Melodías de arrabal... y guarda». 

No me ha sorprendido que Ángel Vela sepa tanto, y tan verdadero, y tan hondo, de Triana. Estoy harto de leerle descubrimientos y semblanzas, como un nuevo Arana de Varflora que publicara el «Aparato (cinematográfico) para escribir la Historia de Triana». Triana tiene unos lujos que no se permite Sevilla, como la meritísima revista que se llama como el barrio, «Triana», y donde en cada número hay cien vidas, cien historias, cien sueños, escritos por Ángel Vela Nieto, por Manuel Macías Míguez, por los animosos cronistas del Círculo Don Cecilio o de la Peña Trianera. Lo que sí me ha sorprendido es la urdimbre, tan literaria, de este libro, en el que toda la Triana del siglo XX pasa ante tus ojos como en una película. Ángel Vela toma al viejo cine Rocío (donde yo aún acerté a ver una representación de Salvador Távora, en aquella calle empedrada con chinos lavados en cuyo bar de la esquina echaba la mañana La Finito con sus perros) como el sentimental local de proyecciones de «Cinema Paradiso». Al fin y al cabo, Triana es el Paradiso de tantos amantes del barrio, al que Ángel Vela le ha puesto el Cinema. Del Cinema Paradiso Rocío se oye hasta el chiscar de las cáscaras de las pipas, y del Cine Alfarería hasta se ve la salamanquesa de plantilla recorriendo el telón cuando ha terminado la proyección y suena la música de la marcha del Puente sobre el Río Kwaii. Sí, Ángel Vela convierte el Puente de Triana en cinematográfico Puente del Río Kwaii, en Puente de San Francisco, en Puentes del Sena con la primera noche de amor, en Puente de Madison, puente de un sueño, por donde pasa la reina. Reina que no se llama Juanita, sino Antoñita (Colomé), Gracita (de Triana), Paquita (Rico), Lolita (Sevilla) o Isabelita (Pantoja). 

En esa Italia interior del Trastevere romano o de la otra florentina orilla del Arno que es Triana, hay también en el libro de Ángel Vela una novela que está por escribir: la de los sueños y esperanzas de aquellos hijos del hambre que juntaban una peseta, perra gorda a perra gorda, para ir al cine del bayón de Ana, que se repetía tres veces. En el libro, a retazos, se adivina como una «Crónica de los pobres amantes» de Pratolini, con los muchachos que imitaban a los artistas y acabaron fusilados en las tapias del Cine Playa, mientras los García Matos, Manuel el pianista y Antonio, Antonio Triana, el bailarín, se tenían que ir al Hollywood de verdad, donde le enseñarían flamenco a una de Castilleja que se llamaba Margarita Cansino, a la que luego trajo al barrio nada menos que don Juan Belmonte, cuando ya era Rita Hayworth. 

Proyectaban en el Cinema Paradiso Rocío «Así canta Jalisco», de Jorge Negrete, y un trianero de arte y de gracia se tiró un sonoro cuesco que se oyó en todo el local y dijo: «Y así se pee Triana...» Quizá el mismo trianero que, echándole valor, cuando salió un día el león de la Metro, imitando la voz de Queipo de Llano dijo: «¡Buenas noches, señores!». Y se acabó el carbón, tercer año triunfal.


(Diario ABC de Sevilla. 9 de mayo de 2008)



GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: NUEVA PROHIBICIÓN


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: APUNTES DEL NATURAL


Este libro facsímil, publicado en 1994 con motivo de la celebración de la XVII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla, por la Asociación de Amigos del Libro Antiguo, nos recoge el original que se publicó en Sevilla en 1883 por la pluma del escritor e historiador del Arte, José Gestoso y Pérez (1852-1917). De su obra general, habría que destacar su "Guía Artística de Sevilla" (1884), los tres volúmenes de su "Sevilla monumental y artística" (1899-1902), o "Historia de los barros vidriados sevillanos desde sus orígenes hasta nuestros días" (1904), entre cientos de trabajos sobre Arqueología y de libros sobre la escultura y pintura sevillanas. 


SAN ISIDORO DEL CAMPO
(Recuerdos de Sevilla)

Fue una tarde de primavera la del día en que hice la excursión que voy a referirme al monasterio cuyo nombre encabeza estos apuntes. Esa actividad vertiginosa que agita constantemente las grandes poblaciones con su incesante ruido, con su continuo movimiento, sofoca mi espíritu, me aturde, me ahoga hasta tal punto, que hasta las ideas de mueven perezosamente dentro de mi cerebro informes, confusas, con esa vaguedad que oculta los contornos, los colores, la luz, que son, por decirlo así, la vida y el alma de nuestros pensamientos. Cuando mi espíritu experimenta este vacío, y falto de aire que respirar cae en ese paroxismo, en esa laxitud que coarte su vuelo y envenena las fuentes de su existencia, dejo entonces las poblaciones y busco la vida en aquellos lugares en que todo al parecer ha muerto...


Autor: José Gestodo y Pérez
Edita: Asociación de Amigos del Libro Antiguo
Ciudad: Sevilla-1994
Páginas: 218

miércoles, 28 de noviembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

28 DE NOVIEMBRE DE 2012




Sacasaca Press.- Una vez más, y nos tememos que no será la última, el Gobierno va a meter mano de nuevo en el Fondo de Reserva para poder pagar a los pensionistas, aquellos que tras el esfuerzo de toda una vida cumplimos nuestros deberes y fuimos cotizando puntualmente para poder disfrutar de una jubilación honrosa. El Secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, lo ve como de lo más natural, aduciendo que para eso están estos fondos, para echarles mano ante tiempos de crisis económica. Los políticos, como están en el taco, no se paran en pensar el miedo que a todos los jubilados nos entra por el cuerpo cada vez que sale este tema a relucir, y el terror que nos produce cuando la mano se mete en una hucha que debe ser sagrada. Aún no se ha hablado de la subida por Ley de la derivación del IPC, con la que se están cachondeando de un montón de personas que han dado lo mejor de sí mismos para engrosar las arcas en sus vidas laborales, cuando ya se ponen a hablar de problemas para la paga extra de Navidad y de que van a tener que acudir a los 66.000 millones de euros, de los que ya metieron un pellizco el pasado mes de septiembre de tres mil y pico. ¡Cuidadín, cuidadín, porque gracias al esfuerzo continuado de estos jubilados, a los que el Gobierno los trata como a piltrafas, se están manteniendo un montón de familias con hijos que viven a sus expensas por culpa del gigantesco paro! Si estos aprendices de políticos no saben cómo se arregla un país, que dimitan. Todavía no se ha hecho el cambio político propuesto para bajar el listón de tantos cargazos, cargos, carguillos y carguetes; aún no se ha dado de baja ni a un solo coche oficial, y las listas del paro, que se incrementan día por día, están llevándonos a la ruina. ¿Para qué entonces un Gobierno? En épocas de vacas gordas, hasta el más tonto de un pueblo es capaz de llevar España para adelante. En tiempos de crisis -diseñadas por ellos mismos- es cuando los políticos tienen que dar la talla. Y no la dan, desgraciadamente, porque no la tienen.


Agencia Capirote.- La historia de la desaparición de un retablo cerámico en Triana, del que dejábamos constancia en este boletín el pasado día 24, ha sido inaudita, pero corta y breve. Sabemos que el retablo de la Esperanza de Triana se está restaurando -aún cuando estaba perfecto- y que lo tiene como donación la propia Hermandad, para colocarlo en la fachada de su basílica, tras ser expoliado del corral de la "Casa de los Artesanos" en la calle Covadonga, número 9, del arrabal trianero. Desde este boletín, y ya que sabemos de esta donación irregular por parte de don Juan Silverio de la Chica, propietario de la finca expoliada, pedimos al Hermano Mayor de la Esperanza, don Alfonso de Julios-Campuzano, que desestime este regalo teñido de tintes negros por el contencioso que el citado propietario mantiene con los artesanos que tienen alquilada la casa, y que corrijan su página web y borren de ella el nombre de don Vicente Acosta, hombre para nada vinculado con este doloroso tema para Triana y los trianeros. A su vez, pedimos públicamente a la Tenencia de Alcaldía del arrabal, muy especialmente a su Delegado, Francisco Pérez Guerrero, que se le retire a don Juan Silverio de la Chica el título de "Trianero de Honor" que se le concedió el pasado año 2011 en el transcurso de los actos de la Velá, petición que a su vez deberían apoyar los miembros que la otorgaron, así como los que justa o injustamente fueron galardonados con este título. 


Cachondeogordo Press.- Si no fuese porque casi todo nos lo tomamos a cachondeo, nos hubiera dado un infarto al escuchar las declaraciones del portavoz del Gobierno Andaluz, Miguel Ángel Vázquez, que es el que de verdad se ha cachondeado de todos nosotros al decir, sin que se le caiga la lengua a cachitos, por embustero, que la Comisión de los EREs ha sido un ejemplo en el apartado de transparencia y en el de rigor. Mientras que el interventor dijo que es el mayor fraude de los cometidos en España, este señor, que está viviendo de la mamela política del PSOE, dice textualmente: "El trabajo realizado por los grupos parlamentarios durante cinco meses, ha sido una verdadera comisión de investigación, un ejemplo de  transparencia, que ha tenido la presencia de todos los comparecientes del Gobierno, presentes y anteriores, que le ha dado rigor y calidad" ¡Ay, si los pinos hablaran...!, como dice la "sevillana". ¡Ay, si hablasen esos despachos, si se pudiesen conocer esas conversaciones de dos para ti y cuatro para mí, si los paniaguados desembucharan, si los colocados a dedo ladrasen, si los falsos jubilados denunciasen...! Al final, al menos en las responsabilidades políticas, todo se queda en Francisco Javier Guerrero, ex director general de trabajo. Es decir, que nadie sabía nada de esta cuestión, y que tal individuo, que ha conocido la trena por poco tiempo, ha podido mover él solo miles de millones de euros. ¿Se lo creen? Estamos deseando que se celebre ya el juicio por este caso. No hablaremos entonces de responsabilidades políticas, esas que en España se pasan todos por el forro de donde ustedes saben, sino de responsabilidades penales. Deseamos que la juez Alaya se encuentre fuerte y sea tan férrea en aplicar la Justicia como estos políticos en querernos hacer tragar sus mentiras a golpes de cucharones. Es decir, comulgar con ruedas de molinos.


HUMOR DE ACTUALIDAD



LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: EL MUDO DE SANTA ANA


EL MUDO DE SANTA ANA


ESTO érase que se era una ciudad con palmeras, jacarandas, buganvillas, magnolios, vencejos y canarios que cantaban su mozartiana flauta mágica en las jaulas colgadas de los altos balcones, donde el arte negaba a cada paso la lógica, con la mayor gracia del mundo y a la mayor gloria de Dios. En aquella ciudad de la que hablo, de la que ya apenas queda ni sombra de su memoria, hubo una vez un Cojo, de nombre Enrique, que fue maestro del baile flamenco, y a quien por genio aún tienen todas las generaciones de batas de cola. En aquella ciudad reinaba un ábaco enloquecido ante tanta penumbrosa belleza catedralicia, de modo que al sumar seises, siempre le salían diez. Aquella ciudad tenía también un mapa de torres alocadas según cuya planimetría los vértices geodésicos determinaban que los toreros de Triana nacieran en la calle Feria y en Triana, a la orillita del río, los de la Alameda. Lugar por cierto único en el mundo, donde, con el referido ábaco, a Hércules se le multiplicaba por dos, de modo que eran Los Hércules. En aquella ciudad mágica, en fin, los mutilados torsos de las estatuas romanas eran incrédulos Hombres de Piedra. De la misma piedra en la que eran decapitados los crueles reyes de Castilla, que la memoria de todos, magnánimamente, hacía justicieros.
Y en el arrabal y guarda de aquella ciudad soñada que ahora evoco y que ya no existe más que en la memoria de sus gentes y en el malva de sus atardeceres, había un peregrino anual prodigio de estos portentos. Cada Viernes Santo por la mañana, cuando después de pasar el puente en su nave de plata y terciopelo verde, tras haber navegado invicta y gloriosa, heroica e inmortal todos los mares de la otra orilla del río, una voz proclamaba valiente y rotunda, como un ángel anunciador de la primavera, la Pureza de la Virgen que nombre a la calle Larga del barrio le daba, y que resulta que era la Madre del Que, con su Gran Poder, aquella mañana había vuelto a crear la belleza de su pintura del amanecer al llegar al Museo. Tal proclamación no se hacía en latín evangélico, ni en griego de doctores, ni en castellanos versos de poetas populares, sino que era traducida al lenguaje de la gracia del barrio con una sola palabra: «¡Guapa!» Y hete aquí que en ese justo momento es cuando el portento anual se obraba, pues tan profundo y rotundo pregón lo daba, iba a decir un mudo, pero no, era El Mudo: el más sabio, humilde y sufridor Mudo de la ciudad de tantas vanidosas palabras vanas y tantos silencios cobardes. No lejos de allí, en la esquina de la Cava, el Evangelista anónimo de tal calle lo decía con sus letras de barro vidriado de los hornos de Mensaque: «En Triana, cuando Cristo se levanta de sus Tres Caídas y hace más alto el Altozano, los ciegos ven a Dios mismo en la esquina de Berrinche y los mudos hablan, proclamando la Suprema Gracia de su marinera Madre». 
Aquel Mudo, que se llamaba Francisco Rodríguez Moreno, fue sacristán de la real parroquia de Santa Ana y siempre sirvió a la Iglesia según Triana. Los más viejos del Corral del Cura aseguran que formaba parte de la parroquia, como un viviente azulejo del Negro, y que era una prolongación de la pila de los gitanos, donde le echaron el agua de la verdadera gracia, la gracia de Triana, a los que luego llevaron su nombre de arte o de esforzado trabajo por el universo. El Mudo, cuentan las crónicas escritas en el papel de estraza de los pavías de Enrique, era como la concha del bautizo de los trianeros desde los tiempos del Padre Ladrillo.
Y cuando estaba llena la primera luna de la primavera, horas antes de su proclamación particular de la Pureza en la calle Larga, El Mudo era también itinerante evangelio puro, pues cogía su cruz, la alzada Cruz de plata de una manguilla parroquial, seguía a Cristo en un paso y abría el cuerpo de nazarenos de una Virgen. Alzando una cruz parroquial, en silencio, humildemente, El Mudo proclamaba mejor que muchos predicadores la Palabra de Dios. Milagros de aquella ciudad con palmeras, jacarandas, buganvillas, magnolios y vencejos, que ya apenas existe más que en el malva de sus atardeceres, cuyos prodigios llegaron a oídos del Papa de Roma, quien impuso la Cruz Pro Eclessia et Pontifice en la rebequita de punto de aquel Mudo que habladora excepción era, y raya en el agua del río entre tantos silencios cobardes.

(Diario ABC de Sevilla. 22 de septiembre de 2008)


GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: NAUFRAGIOS


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: APARATO PARA ESCRIBIR LA HISTORIA DE TRIANA


Para conocer la historia de Triana y de su Iglesia Parroquial de Santa Ana, es totalmente imprescindible la lectura y reelectura de este libro del historiador sevillano Justino Matute (1784-1830). En la magnífica introducción al volumen, realizada por el trianero Francisco J. Ruiz Torrent, se nos apunta que la obra de Matute es para Triana lo que la obra de Morgado para Sevilla. Y es verdad que este libro es -debe ser- la biblia de los que hemos nacido en esta orilla derecha del Río Grande. Nada de las cosas más notables del arrabal se le escapó a este historiador: nombres, sitios, costumbres, industrias, advocaciones, cofradías, signos de su emporio e iglesias, abundando en todos los rincones de la Real Iglesia de Santa Ana. Libro que recomiendo por la minuciosidad de su autor para sacar a la luz tantas cosas del viejo arrabal que se hubieran perdido sin esta historia, publicada por primera vez en 1818.



Autor: Justino Matute Gaviria
Edita: Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1988
Páginas: 188

martes, 27 de noviembre de 2012

DESDE MI TORRE: SI TE SIENTES TRIANERO, ÚNETE A NOSOTROS


Bien saben todos mis seguidores de este blog la denuncia que en él publicamos el pasado día día 18, dando cuenta de la desaparición de un hermoso retablo cerámico de la Esperanza de Triana de la llamada "Casa de los Artesanos", finca propiedad de Juan Silverio de la Chica, ex hermano mayor de la Hermandad de la Estrella, "Trianero de Honor" en el pasado año 2011, y constructor (y destructor) en Sevilla y en su arrabal de Triana. Volvió a aparecer un comentario mío en "La Pluma Loca" el día 24, y hoy, por mi querido amigo José Luis Jiménez Buzón, me entero en el blog "Triana en la Red", que tuve el honor de crear, de toda esta rocambolesca historia en la que se da cuenta de quién tiene el retablo, cómo se ha hecho la donación y quiénes intervienen en este lío.

Por medio de la página Web oficial de la propia hermandad trianera, José Luis descubrió el tema. Leamos lo que se dice en la página:

"La hermandad ha recibido la donación de un azulejo de Nuestra Señora de la Esperanza por mediación de N.H. D. Vicente Acosta y perteneciente a N.H. D. Juan Silverio de la Chica, anteriormente ubicado en la Casa de los Artesanos, calle Covadonga N º 9.

Este retablo cerámico fue encargado por N.H.D. José Ruiz Flores (R.I.P.), popular y castizo trianero "Joselito" en la década de 1940 al Sr. D. Antonio Morilla Galea para el patio de su tejar. Está catalogado como una obra de arte de la Fábrica El Carmen y de las mejores cerámicas de Nuestra Señora de La Esperanza. Desde estas líneas también queremos tener un especial recuerdo a nuestro hermano "Joselito" el cual sus desvelos por la Hermandad le hizo merecedor de que su Hermandad le distinguiese con la Medalla de Oro, estamos convencidos que ahora estará orgulloso que el retablo que él encargó para su tejar presida la fachada de la casa de su Bendita Madre. 

Actualmente el retablo cerámico está siendo sometido a un proceso de restauración a cargo del profesor de Bellas Artes D. Alberto Mañero, con el fin de colocar la cerámica en la fachada de la capilla de los Marineros por expreso deseo de su donante, para que esta obra pueda ser disfrutada por todo los fieles y devotos, no como anteriormente en el patio privado de su propiedad donde estaba ubicado . 

Desde estas líneas, la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, desea mostrar el máximo agradecimiento por tan generosa donación a Don Juan Silverio (Trianero de honor) y familia, la cual una vez más ha mostrado su magnánima generosidad con la Hermandad, así como interés en la preservación de obras de artes autóctonas del barrio de Triana, ya que gracias a su donación este retablo cerámico será conservado de manera adecuada para el disfrute de todos en el barrio de Triana." 

Don Vicente Acosta Domínguez, médico otorrino avecindado en El Altozano, que fue pregonero de la Semana Santa de Sevilla de 1984, y extraordinaria persona, no creo que haya tenido la fuerza suficiente, por su avanzada edad y su estado físico, para mediar en este robo alevoso de fin de semana, cuando la "Casa de los Artesanos" estaba totalmente vacía. No sé de dónde se sacan los organizadores de la Web de la Hermandad tan gran desatino. Bien es verdad que la propiedad del retablo, ya que lo es de la finca, es de Juan Silverio, pero estas no son las formas de actuar de quien recibió el galardón de "Trianero de Honor" que se nos ha negado a otros. Creo que, ante las primeras denuncias, alguien debería haber dado la cara: bien la hermandad de la Esperanza, bien la Tenencia de Alcaldía, o bien el mismo propietario,

La historia la tienen arriba, pero que no nos vengan ahora estos hermanos de la Esperanza diciéndonos que el popular José Ruiz Flores, "Joselito", estará orgulloso, desde el cielo, porque el retablo presida la fachada marinera. No, hombre, no. La historia la han contado a medias. José Ruiz encargó ese retablo al ceramista Antonio Morilla Galea para dejar eterno recuerdo en su tejar de cuando, con dos bemoles, ocultó su imagen durante la Guerra Civil en el mismo lugar donde han hecho el expolio.

No creo que tan elitista y rica Hermandad de la Esperanza tenga las arcas tan pobres como para no encargar un nuevo retablo, después de la cantidad de millones que se han gastado en hacer una basílica horrible. Pero sí espero, y creo, en que todos los trianeros amantes de nuestro barrio hagamos valer nuestra voz para que el retablo de Antonio Morilla vuelva a su lugar de origen. Si te sientes trianero, únete a nosotros con tus quejas y deja tu mensaje. Hoy, desgraciadamente, es la única forma de hacernos sentir en una democracia con tufo de dictablanda, como en los tiempos de Primo de Rivera.

Y otra cosita más: que la Comisión de nombramientos de los títulos de la "Velá" tenga mejor vista, y que ella y la Tenencia de Alcaldía quiten tal nombramiento a don Juan Silverio de la Chica, que nos ha vuelto a demostrar por qué no debería haber sido elegido nunca como "Trianero de Honor". Un poquito de "pesqui", hijos.


DESDE MI TORRE: ¡VIVA ER BETIS!


No hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista. Si la semana pasada me dieron la caña por todos sitios, incluidas las técnicas de la red, desde el pasado sábado nadie me ha llamado, ni me ha escrito, ni me ha enviado un chiste a mi correo electrónico para vitorear a mi Real Betis Balompié por la proeza de ganar a todo un Real Madrid, al que dejamos con las patitas flojas, con sus tantas "celebridades", allanándole el camino al Barcelona. ¿No hay cachondeo esta semana por los cuatro chicharitos que le coló ayer el Atlético de Madrid al equipo "Palangana"? ¿Se han estropeado los ordenadores para felicitarme por el triunfo de mi equipo y llorar por la desgracia del suyo, que ya nos mira la matrícula a cinco kilómetros de distancia? Donde las dan, las toman. Aguanté estoicamente, como Séneca, la paliza y el cachondeo de la pasada semana, tan trágica para mis sentimientos verdiblancos. Ahora -como dice la copla- me ha tocado a mí, y lo corroboro con aquel sonetillo que le hice al equipo de mis amores para publicarse en el libro "Poemas verdiblancos" (1995).


Jamás soñó la historia tanta historia
cual la del Betis, aupado en sus puntales
por la Real Corona y sus reales
gestas que lo subieron a la gloria.

Vueltas de penas y alegrías su noria,
sonoros vientos y fuertes vendavales,
tardes de llantos y auroras triunfales
forjaron el sendero a su victoria.

Hoy, arriba su pulso y su latido,
izada su afición y su talante,
¡Manque gane! será, siempre en Primera,

un Betis de mil suertes sostenido,
verde y blanco su escudo relumbrante
por el verde jardín de La Palmera.


Posdata:


LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: ME PIDO LA SEVILLA DE FLORENCIA


ME PIDO LA SEVILLA DE FLORENCIA

Me encanta vivir en Sevilla, y suelo decir que no hay guardia civil suficiente como sacarme de aquí: Portugal tendría que mandar refuerzos de guardiñas para lograr el propósito de trasterrarme. Aunque haya que pagar el que suelo comentar con otros dos que tampoco se van por nada del mundo, con José Víctor y con José Luis, Victorio y Lucchino, quienes coinciden conmigo en que los que no hemos querido irnos a trepar y a ganar dinero facilón en Madrid tenemos encima que pagar el IVA, el «Impuesto por Vecindad en Andalucía», con sus impresos trimestrales de la envidia que hay que soportar, las cobardías que hay que padecer y las falsedades que hay descubrir. Mas a pesar de todos esos pesares, Sevilla merece estas penas y alegrías del amor, por decirlo con título de libro de poemas Rafael de León. Cuyo centenario, por cierto, está al caer y nosotros con estos pelos, con estos tradicionales olvidos, que esto sí que es una tradición: cómo Sevilla ignora a sus mejores hijos.
Pero si me encanta vivir en la Sevilla de verdad, en la de los problemas, o en la de los sueños que quizá no exista más en el teclado de mi ordenata, más me gustaría ser vecino de la Sevilla que se han inventado en Florencia. Esa sí que es bonita, la Sevilla que se han inventado en Florencia. Ni los viajeros románticos en sus relatos o en las obras que dieron pie a los libretos de las óperas del ciclo que tan bien se conocer Jacobo Cortines se inventaron una ciudad de ficción tan hermosa y perfecta como la que han levantado en Florencia. En Florencia no han escuchado la última verdad proclamada en su Tertulia del Coliseo por el profesor don Manuel Olivencia: «Lo de Sevilla no es la construcción de un sueño, es la destrucción de una realidad». Claro, como los vídeos que les han mandado reflejan todos la construcción del sueño y no tienen la menor información sobre la destrucción de la realidad, pues en Florencia quieren tomar como modelo a Sevilla. A efectos de tranvía especialmente. A mí me gustaría vivir en esa Sevilla que dicen los florentinos. No los florentinos que fueron presidentes del Real Madrid y ahora están con el agua al cuello inmobiliario, sino los florentinos de Florencia. Los florentinos de Florencia se olvidan de la ciudad de Florentino Pérez Embid, pongo por caso, y dicen que los sevillanos estamos encantados con el tranvía. Vamos, que tenemos callos en las manos de aplaudir que el tranvía pase junto a la Catedral, y que en el mejor cahíz de tierra del cronista hayan puesto esas catenarias tan líricas que mire usted cómo se me erizan los vellos de emoción nada más evocarlas...
¿Pero saben los de Florencia lo que son las catenarias, y han mirado los de Florencia la Giralda desde la Puerta de Correos, con esas catenarias delante y esa parada de acero inoxidable, igualita de Magefesa que cierto famoso báculo? ¿Por qué nos tomarán los florentinos a los sevillanos, cuando lleguen allí con las catenarias y siembren toda la Plaza de la Señoría, y pasen los tranvías con los anuncios de la Cajasol de allí haciendo temblar las vidrieras del Duomo, y llenen el Ponte Vechhio de farolas diseñadas por Alberto Corazón, que son de «corazón, por qué diseñas estos mamarrachos de farolas»?
Los habitantes de Florencia deberían ser advertidos de la que se les viene encima como quieran copiar a Sevilla. Si de verdad quieren ser como Sevilla, de momento tienen que buscarse a un tío con una pipa que con 25.772 votos sea el que mande en la ciudad y tenga al Síndaco, que es como allí se le llama al alcalde, cogido por los ya me entiendes. De momento tienen que montar una factoría de facturas falsas. Tienen que poner la Plaza de la Señoría como la Puerta Jerez; sin Fuente de los Meones, pero con el mismo surtido de farolas y bancos de Ikea. Y más cosas. Tienen que llenar la ciudad de monumentos, modelo Lladró o modelo falla infantil, como el que han dedicado a los alfareros de Triana junto al Callejón de la Inquisición. Que más que un monumento parece el tablón de anuncios del corcho de la pared del supermercado, donde las tatas ecuatorianas ponen los papelitos para buscar casa y donde siempre hay quien vende un traje de flamenca o una bicicleta de montaña. Vamos, como que estoy por ir al monumento al Alfarero de Triana y poner mi anuncio. Por soleares, naturalmente: «A buen precio, de regalo,/vendo túnica de niño/pá salir en San Gonzalo».

(Diario ABC de Sevilla. 26 de enero de 2008)



GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: MAL CAMBIO


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ANTOLOGÍA DE SEVILLANAS


El escritor y letrista trianero, Aurelio Verde, un especialista en el tema de las "sevillanas", recogió en este breve volumen, número 2 de la Biblioteca de Temas Sevillanos, un manantial de coplas tanto populares como de autor que todos en algún momento hemos escuchado, casi siempre olvidando su autoría. El autor nos habla de los orígenes de este cante y baile singular de Sevilla, del tema del amor en las coplas, de Sevilla y su gente, de Alosno y las "sevillanas" de los Hermanos Toronjo, de las "sevillanas rocieras" y de la nueva hornada de autores e intérpretes. Interesante este librillo para mejor comprender los cambios sufridos en esta temática a lo largo de los años.


El clavel que me diste
lo tiré al pozo
yo no quiero claveles
de ningún mozo.
Ay que me pesa
el tiempo que lo tuve
en la cabeza.


Autor: Aurelio Verde Carmona
Edita: Ayuntamiento de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1980
Páginas: 100
ISBN: 84-500-3681-X
Depósito Legal: SE-115-1980

lunes, 26 de noviembre de 2012

LA TRIANA DE ANTONIO BURGOS: UN NAZARENO-BOMBONERA



UN NAZARENO-BOMBONERA

ENTRAMOS en el tiempo prodigioso./Sevilla, sola, escribe endecasílabos./ La luz, el aire, el agua, los sonidos/ ya plumas son, de armao o de alguaciles,/ que escriben la hermosura de estos versos/ que quedan en el viento que barrunta/ tambores, incensarios, capirotes.
Al pasar por el Parque has comprobado/ que silenciosamente, como siempre,/ el árbol del amor ha florecido. / Ese hermano menor de los naranjos/ que no heredó fortunas de azahares/ trasminando los aires de la tarde,/ ni versos de poetas que cantaran/ los días que se acercan racheando./ Tienen color capote estas hojas,/ capote de Romero, recogido,/ que el invierno es recuerdo de esclavina,/ de bufanda, de abrigo y Cabalgata/ cuando bajan las manos que ahora tocan/ la certeza del día que se alarga/ esperando la luna novelera/ que estrena la ciudad en cada marzo,/ zapatos nuevos para andar la rampa/ de un Salvador que viene con su Burra,/ con sus palmas y olivos, proclamando/ que en incienso y en cera se remansan/ los recuerdos de cal de aquella esquina/ que está esperando un palio como espera/ a su novio, impaciente, una muchacha. 
El árbol del amor ha florecido/ y es el anuncio cierto: ya ha llegado/ la luz en este coche de cuadrillas/ que ahora monta los palcos en la plaza/ y en la Puerta Carmona ha desplegado/ protestas de pancartas que reclaman/ bosques de capirotes de los barrios/ que buscan terciopelos de la dicha,/ el descalzo ruán o la azul sarga/ de la colla del muelle, marinera,/el Puerto de las Indias interiores/que cada primavera descubrimos/y conquistan cornetas y tambores. 
Suenan martillos, yunques del recuerdo,/que el frío del invierno ya desmontan:/ la humedad de los muros de verdina,/ las losas de Tarifa de las Gradas/ en procesión de espadas fernandinas,/ la alhucema de copas que levantan/ el brindis del adiós a las camillas,/a beber y apurar los coroneles/que mandan soldaditos de Pavía/que ya ocupan murallas, costanillas,/Placentines, balcones saeteros/y silencios antiguos penitentes./ Y hasta el cisco picón que había en la copa/ ya busca con su brasa un incensario/ que perfume la tarde de recuerdos. 
Compiten con torrijas y pestiños/los viejos nazarenos-bomboneras/en este escaparate centenario/ en donde una Campana da la hora/ y la venia a los gozos que se acercan./Y está en el mostrador un nazareno/que cada Viernes acompaña a un Cristo/que expira sobre el puente de Triana,/comprando un nazareno con su túnica,/ la misma que heredó de sus mayores,/ blanca como la cal de Cerca Hermosa/ y negra como un cante del Zurraque./ El nazareno compra un nazareno:/ contemplo este milagro de Sevilla,/ porque encierra la luz muñecas rusas/ de los recuerdos dentro de un recuerdo./«Se lo llevo a mi nieto», ahora me dice/ el viejo nazareno del Cachorro/ al que están despachando la alegría/salida de esos tramos que proclaman/ tras los cristales todos los colores/ del tiempo de nostalgia que se acerca./ Algunos nazarenos-bomboneras/ son morado Pendón de Cigarreras,/ o del Sentencia por la calle Feria./ Los otros verdes son, de la Esperanza/de Pureza o de Parras, que es La Misma./ El que lleva este hombre de Triana,/ los más dulces bombones para el nieto,/ visten con los colores Patrocinio/ de un Gitano que siempre está expirando/ junto a una Señorita de Triana./ Y una lágrima quizá derrama ahora/ cuando me explica que es maniguetero,/ que sale donde iba Juan Belmonte./ Luego calla, señala ese bolsillo,/ en donde se ha guardado otro tesoro:/ papeleta de sitio a buen recaudo,/ la misma que se cuenta por Triana/ que aquel Pasmo llevaba en su cartera/ la tarde que salió en Gómez Cardeña/ directamente por la puerta grande/en donde lo esperaba su Cachorro. 
Toda esta Triana me he encontrado/ en el seguro azar de La Campana,/ comprando yo también un nazareno/ de verde terciopelo de juguete,/ con el dulce merino de la dicha/ que le daré a una niña de mi sangre/ en cuanto llegue a ver las cofradías/ como anuncia en su luz color capote/ el árbol del amor que ha florecido,/ que florece en Sevilla cada año/ el amor, que hasta el tiempo ha detenido/ tu dulzor, nazareno-bombonera.


(Diario ABC de Sevilla. 6 de marzo de 2008)



GOTITAS DE HUMOR EN LA RED: NO HAY BAREMO


LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: ALFONSO XIII Y LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA DE SEVILLA DE 1929


En un magnífico libro, excelentemente editado por la Universidad de Sevilla, Alfonso Braojos Garrido, quien fuera director de la hemeroteca sevillana, nos desmenuza el largo proceso de la Exposición Iberoamericana de Sevilla y la importancia que tuvo el rey Alfonso XIII para que este largo proceso se convirtiese en una realidad que modernizó la ciudad de aquellos años. El volumen, con documentación de Mercedes Castelló, Elena González, Inmaculada Molina, Rosario Rodríguez, Julia Sánchez y Manuel Toribio, se complementa con un amplio y extraordinario apéndice fotográfico, cuyos documentalistas fueron Matilde Batanero, Amapro Gayoso, Rosario Nosete y Cristina Ojeda. El libro es esencial para conocer a la perfección todo lo que ocurrió antes, en y después de la Exposición.



Autor: Alfonso Braojos Garrido
Edita: Universidad de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1992
Páginas: 293
ISBN: 84-7405-960-7
Depósito Legal: SE-1.342-1992

domingo, 25 de noviembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

25 DE NOVIEMBRE DE 2012




Agencia Alibabá.- El mayor caso de corrupción que se ha dado en España, según el ex interventor general de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Martínez, lo cometieron José Antonio Griñán y Carmen Martínez Aguayo, entonces titulares de la Consejería y Viceconsejería de Hacienda. No sólo no trataron de luchar contra las irregularidades sino, según sus palabras, cebaron sin descanso la corrupta partida presupuestaria de los EREs. Por fin alguien ha tirado de la manta para que se sepa la verdad, aunque todos los andaluces la sabemos de carrerilla y la Comisión de mentirijilla se tapó hasta la cocorota con mantas gordas de Grazalema para salvarse del frío del banquillo. Bueno, una Comisión que, también según sus declaraciones, ha sido un fraude que se une al inmenso fraude de los EREs, añadiendo que hasta quince veces advirtió de todas las irregularidades sin que nadie hiciese absolutamente nada para corregirlas. Estaría bien que estos "presuntos" corruptos dieran de una vez la cara y nos contasen a los andaluces otros cuentos, porque éste nos lo sabemos todos de memoria, se sometan a la Justicia y vayan a Ranilla si así tiene que ser. Creemos que la juez Alaya utilizará todos los recursos de la Ley en la condena de estos indeseables, mientras rogamos a Dios que no vuelvan a atacarle las malditas cefaleas.


Trileros Press.- En España, nuestro país, y según sus dirigentes, todo lo que se está haciendo y ordenando es en beneficio del pueblo: de usted, de mí, de todos, y nosotros, ingratos, sin creérnoslo, sin alabar la buena voluntad de Rajoy, Montoro, Luis de Guindos y Gallardón, sin hacerle un regalito por Navidad a Sorayita, y sin tener un solo detalle con Ana Mato, que vaya apellido para una ministra que lleva la Sanidad, los Servicios Sociales -que nos imaginamos serán los waters de Atocha- y la Igualdad, por aquello de que todos vivimos igual que los políticos... Pues para andar entre ellos,  bien estaría leer una y otra vez la célebre "Antología del timo" del maestro Manuel Giménez, porque es que los políticos utilizan toda clase de trucos para embaucarnos y llevarse la pasta gansa. Los timadores, como dice el autor, son excelentes conocedores de las debilidades humanas, y algunos derrochan talento en poner en práctica sus artimañas, incorporando siempre a su trabajo nuevas modalidades. Nos hicieron el truco de las promesas en las elecciones, tan parecido al viejo truco del "nazareno", se han convertido en trileros para engañarnos, ¿dónde está la bolita, dónde la paga extra de Navidad, dónde los prometidos puestos de trabajo, dónde los brotes verdes? ¿en el de la derecha, en el de la izquierda, en el cubilete del centro...? Han sido y son "políticos ful", porque ninguno de ellos tiene ni puñetera idea de política; nos dieron el timo de la "estampita" con el cambio al euro; nos hacen el "tocomocho" a diario; nos ponen por ley el timo del billete marcado... Y, cuando nos hemos dado cuenta, hemos perdido nuestros puestos de trabajo, nos han dejado sin el piso que habíamos comprado con tanto esfuerzo, pagamos por tomar una aspirina, se llevan el 21 por ciento de nuestros pocos ahorros, te cobran porque la Justicia cumpla su cometido, te embargan las cuentas, te controlan por vía satélite los euros que llevas en el bolsillo del pantalón, te registran los oídos y te dan por el culo todos los viernes y fiestas de guardar. Con el "gancho" de que todo cambiaría, caímos en la trampa de todos esos trucos urbanos que ejercitan de una forma extraordinaria, mientras que ellos, cuando llega la policía, ya se han pegado el piro y se han sentado de nuevo en sus poltronas. El pueblo ya está harto y está comprando manuales sibaritas para que cuando lleguen las elecciones, las que sean, abran las urnas y se encuentren una mierda. A este timo, de seguro que los especialistas llamarán como "timo de la desesperación".


Corona Press.- A nadie escapa que nuestro rey tiene ya una cierta edad y que está más torpe que una vieja haciendo punto, pero es que desde hace más de treinta años se pega más cates que los triciclos de la Gran Plaza, unas veces por la práctica de deportes y, otras, por aquello de que con el vino de Jerez y el vinillo de Rioja..., que a todos nos gusta, ¿vale? Que si caídas practicando el esquí, que si la mampara de cristal que se comió al entrar o salir de su piscina, que si luxaciones, que si los elefantes de Botsuana, que si la prótesis de la rodilla, que si el nódulo pulmonar, que si el talón de Aquiles, que si las varices, que si el platillo tibial, que si la fibrosis, que si las caderas... ¡Vaya vida real más desgraciada! Y nos preguntamos: ¿Guarda el monarca la lista de espera que nos imponen a todos sus súbditos? Desde marzo, el director de esta publicación está esperando una visita a la Unidad de Rodillas del Reina Sofía y no tiene cita, aproximada, hasta julio del 2013. ¿Pasa igual en el caso de su Majestad? Deseamos y esperamos que así sea, más que nada al objeto de no tener que decir que la Sanidad no es igual para todos. Le deseamos a nuestro rey una pronta recuperación y le recomendamos un mayor cuidado. Siempre hemos confiado más en él que en todos nuestros aprendices de políticos.


HUMOR REAL