Dos motivos me tienen hoy en mi barrio de Triana: el almuerzo que vamos a celebrar, muy adelantado a la Navidad, los miembros de "Triana Crónica", y el que por fin un tranvía vuelve al arrabal tras haber sido expuesto en la exposición de 125 años de transporte público en Sevilla, después de una remodelación totalmente falsa que comentaremos. No, no es que el tranvia que vemos en imagen, que es el que se colocó la pasada madrugada en la Plaza San Martín de Porres, vaya a corretear de nuevo por la avenida de Coria, San Jacinto y El Altozano. Estará allí puesto, frente por frente a donde estaban las cocheras trianeras, sin que hasta el momento se sepa si se le va a dar algún uso como oficina de turismo del barrio, mini centro cultural o ambigú de la plaza. Hoy intentaremos sacar la mayor información al respecto para informarles tal como es debido.
Este tranvía, llamado tipo "telera", no es el que hacía el recorrido Plaza Nueva-Macarena-Puerta Osario, ni era de ese amarillo chillón. Tuve el honor de escribir el primer libro sobre este tema: "Sevilla y sus tranvías" (Apuntes y recuerdos de una historia perdida). Gráficas Tebas. Sevilla, 1979. ISBN: 84-300-0909-4, -cuyas páginas se publicaron en este blog- y pude fotografiarlo muchas veces, en desuso y changado en las cocheras. Este mismo vehículo, pintado en plata con cenefa azul, correspondía a la línea "C" Base Aérea de Tablada-Sevilla, el tranvía de los soldados, como se le llamaba por entonces. Como muestra de lo que digo, vayan las siguientes fotos:
Al menos, al estar en Triana, casi a las puertas de las desaparecidas cocheras donde dio su último respiro, me imagino que le cambien la tablilla, y ya que los colores no corresponden al de los tranvías urbanos le asignen la tablilla de la línea 5: Plaza Nueva-Triana-Patrocinio o la de la línea 6: Plaza Nueva-Triana-San Jacinto.
Lo importante es que el tranvía, aunque sea de parche, ha vuelto a Triana, por lo que tanto ha luchado y batallado durante años nuestro buen amigo y gran fotógrafo Gabriel Sánchez "Gasán".
(Foto 1: Europa Press. Foto 2: Emilio Jiménez Díaz. Foto 3: Carlos Ortega.)
Y a propósito sobre el tema, ahí llevan el recuadro que le dedicó a este ejemplar, con motivo de la exposición, nuestro amigo y compañero Antonio Burgos, publicado en el diario ABC de Sevilla el pasado 11 de octubre.
UN TRANVÍA LLAMADO CAMELO
Como si no fuera suficiente el cristo que se ha armado entre el capilliteo con
el Vía Crucis de los 14 Cristos, va el Ayuntamiento y saca un tranvía en
procesión extraordinaria. Sí: el Ayuntamiento ha colocado un tranvía de los
antiguos en la Plaza de San Francisco justo donde ponen por el Corpus la imagen
gótica de la Virgen de la Hiniesta. Sólo ha faltado la cuadrilla de Antonio
Santiago para llevarlo hasta la Plaza con la banda del Carmen de Salteras
detrás. Porque al tranvía me lo han puesto en la Plaza como objeto de
veneración. "De culto", que dicen los pedantes.
¿Y sabe usted qué se celebra
con el tranvía en procesión extraordinaria, varado en la Plaza de San Francisco
como los barcos en la playa valenciana de La Malvarrosa con el último temporal?
Pues algo absolutamente prescindible y completamente innecesario. Una de esas
cosas que si no se celebran, no se hunde el mundo. El tranvía celebra el 125
aniversario de los transportes públicos en Sevilla. No una cifra redonda, el
centenario, el bicentenario, las bodas de oro, no: los 125 años. Cifra de años
absolutamente capillitona, como los 125 años de la aprobación de las primeras
reglas o los 125 años de la terminación del mantolín que lleva San Juan junto a
la Virgen, tonterías así.
Señor, con la falta de dinero que hay en el
Ayuntamiento, con los recortes que están pegando, ¿qué necesidad había de
celebrar los 125 años de los tranvías de mulas, que es lo que dicen que
celebran, que empezaron a circular por Sevilla en 1887? Y además, con una
celebración tan churri. La exposición que han montado dentro del Ayuntamiento da
pena, más de autobuses que de tranvías. Son una mamarrachada las fotos murales
colocadas a lo largo de la Avenida en los cartelones de Monteseirín otra vez
puestos, para que si no te pilla un tranvía, o te arrolla un patinador, o te
coge un ciclista, o te tropiezas con un velador, te pegues el pellejazo con una
foto (movida) de un autobús de Tussam pasando por el Alamillo. ¿Qué celebran?
¿Los 125 años del tranvía de mulas o de los primeros Pegasos de Transportes
Urbanos? Convendría que se aclarasen. Y que en vez de publicar un catálogo
propagandístico, hubieran mejor reeditado el libro "Sevilla y sus tranvías", de
Emilio Jiménez Díaz, obra agotada y fundamental.
Por ese libro sé que el
tranvía en procesión extraordinaria no es un tranvía llamado deseo, sino un
tranvía llamado camelo. Es falso. Ese tranvía que han sacado en procesión
extraordinaria, el 314, nunca estuvo pintado de amarillo y naranja ni circuló
por la Línea 1, que tenía unidades más cuadradotas y pesadas, no éstas que
llamaban "teleras", que iban a Heliópolis y a Guadaira fundamentalmente. Ese
tranvía falsificado nunca pasó por la Cruz Verde ni rozó la esquina de San
Hermenegildo en Capuchinos. El tranvía ahora adulterado era de color azul y
plata, y tenía la tablilla "Base Aérea de Tablada-Sevilla". Estuvo abandonado
muchos años en las cocheras del Barrio León hasta que las derribaron. Me imagino
que Tussam lo restauraría así, tan falsamente que más que a tranvía suena a
carro de doma malo de la Feria. Un tranvía, por cierto, sin trole ni soga para
manejarlo cuando se sale. Con una tablilla metálica, no de madera, como eran las
tablillas, de tabla, de ahí su nombre. E inventándose un recorrido para el disco
1 que muestra: "Puerta Osario-Macarena-Plaza Nueva". En ese sentido daba la
vuelta a la Ronda el 2, que tenía la tablilla blanca con letras rojas, no el 1.
El recorrido del 1, según la autoridad de Emilio Jiménez Díaz, era al revés,
"Plaza Nueva-Macarena-Osario". Para qué seguir con detalles de este camelo o
estafa en forma de tranvía. ¡Qué forma de tirar el dinero absurda e inútilmente
este Ayuntamiento que luego dice que no tiene un duro!