jueves, 31 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (123)

MARIFÉ DE TRIANA

Ya dijimos páginas atrás que en esta época en la que estaban entrando de golpe las canciones modernas, la canción española, aunque en menor medida, seguía presente en el panorama musical. Una de las grandes composiciones de este género fue "La Loba" (1964), de Rafael de León y Molina Moles y música del maestro Quiroga, a la que dio una total dimensión interpretativa Marifé de Triana. Era, sin duda, su buque insignia. Marifé, más que cantarla, la llevaba a escena de una manera espectacular, metiéndose en el papel de la protagonista. Entre tantas, y dicho por ella misma, fue su canción, su gran canción:

La risa en los labios, / la noche en el pelo, / Soñando vestirse de blanco azahar, / y un día, sus rosas cayeron al suelo, / con cuatro palabras, no te quiero ya. / A nadie dijo su historia, / y el barco de su alegría / se hundió sin pena ni gloria / en el mar de la bebida. // La loba, ese es mi nombre. / No callarse, qué más da, / pero a ver quién me lo llama / con la cara levantá. // La Loba nunca hace alarde / de jugar con un querer, / y pa llamarle cobarde / al que engaña a una mujer. / Ay, paredes de mi alcoba, / cárcel de condenación, / que aunque quiero ser la loba / no me deja el corazón, / no me deja el corazón. / Su pelo es de plata / y sigue bebiendo, / y un día una moza / la viene a buscar. / Y ve que su hijo / la aparta diciendo / Perdóname madre, / no la quiero ya. / Palabras de negra historia, / palabras de desengaño, / que vienen a su memoria / al cabo de tantos años. // La Loba, ese es mi nombre. / no te calles, qué más da, / Pero a ver si tú eres hombre / pa podérmelo quitar. / La Loba ahora hace alarde / de jugar con un querer, / y pa llamarte cobarde / si no cumples tu deber. / Por la cruz que hay en mi alcoba / que no digan, con razón, / que eres hijo de la loba / y no tienes corazón, / y no tienes corazón.
PEDRO INFANTE














Una especie de vals muy especial, original de Dasca y Rusell, también se abrió paso en esta década de aluvión. Su estribillo pegadizo fue lo que hizo que esta canción, titulada "¡Vaya con Dios!" (1962), triunfase en nuestro país. La interpretó en su tierra Pedro Infante, la versionaron "Los Panchos" y Julio Iglesias, haciéndola muy popular en España Gloria Lasso:


El momento ya llegó de separarnos. / En silencio el corazón dice y suspira: / Vaya con Dios, mi vida, / Vaya con Dios, mi amor. / Las campanas de la iglesia suenan tristes, / y parece que al sonar también te dicen: / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor. / Adonde vayas tú yo iré contigo. / En sueños junto a ti siempre estaré. / Mi voz escucharás, dulce amor mío, / pensando como yo estarás volvernos siempre a ver. / La alborada al despertar te dice: Espera, / sin tu corazón yo voy adonde quieras. / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor. / Vaya con Dios, mi vida, / vaya con Dios, mi amor.
Un chachachá, con un estribillo igualmente pegadizo, hizo su aparición en la voz de Antonio Machín. "Camarera de mi amor" (1965), con letra y música del compositor cubano José Dolores Quiñones, fue también de esas canciones cuyo sonido se quedó con nosotros para siempre. Decía así:


En este bar te vi por vez primera / y sin pensar, te di mi vida entera, / en este bar brindamos con cerveza / en medio de tristeza y emoción. / En este bar se hablaron nuestras almas / y se dijeron frases deliciosas, / en este bar pasaron tantas cosas, / por eso vengo siempre a este rincón. / Sírveme un trago de ron / y toma tu cerveza junto a mi corazón, / tú eres la camarera de mi amor. // Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Sírveme un trago a mí de ron, / camarera de mi amor. / Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Ven y tomate tu cervecita / pero juntito a mi corazón. / Camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor. / Camarera, camarera, / camarera de mi amor, / camarera, camarera, / tú eres la camarera de mi amor.No me niegues tu cariño / camarerita de mi corazón, / camarera, camarera, tú eres la camarera de mi amor. / Tómate tu cervecita / juntito a mi corazón, / camarera, camarera, / tú eres la camarera, de mi amor.


El rumbero por excelencia de esta década fue el catalán de Mataró Pedro Pubill Calaf, más conocido artísticamente por el nombre de "Peret", quien precisamente conoció su primer gran éxito con esta canción titulada "Una lágrima" (1967), que se convirtió en la canción del verano del siguiente año. En su versión original era un vals con letra de F. de Val y música de Genaro Monreal, que él arrumbó con mucha gracia e inteligencia. ¿La recuerdan? ¡Claro que sí, faltaría más!


Una lágrima cayó en la arena, / en la arena cayó una lágrima, / una lágrima cayó en la arena, / yo la quisiera, quisiera encontrar, yo la quisiera, quisiera encontrar. / Me pediste un beso, / tú me pediste un beso / en la orilla del mar, / como no te lo daba, / y como no te lo daba / te pusiste a llorar. / Una lágrima tuya, / una lagrimita tuya / en la arena cayó, / y una ola atrevida, / una olita atrevida / hacia el mar la llevó. // Una lágrima cayó en la arena, / en la arena cayó una lágrima, / una lágrima cayó en la arena, / yo la quisiera, quisiera encontrar, / yo la quisiera, quisiera encontrar.


Pues por hoy está bien. Mañana será otro día.

POEMAS DE MI ARMARIO: DE ROSAS Y DE ESPINAS (y 7)


EL TINTERO DE LA VIDA 

Hoy se ha roto el tintero de mi historia 
y me ha dejado en luto tanta vida 
que no me duele el negro de su herida 
ni la marea que mancha mi memoria 

ni mi alma tapada con su escoria 
ni mi pasión de oscuro ya teñida 
ni su marea grasienta a mí ceñida 
ni su tampón de ingrata mortuoria. 

No me duele saber que ya he tirado 
con tinta china en sangre mi derrota, 
triste de soledad y desamores. 

Sin nada empiezo, porque ya he borrado 
del vital pentagrama la vil nota 
por ver si nacen en Abril las flores. 


Emilio Jiménez Díaz
"De rosas y de espinas" (1987)

EL POETA DE LA SEMANA: RAFAEL ALBERTI (6)



CORRIDA DE TOROS

De sombra, sol y muerte, volandera 
grana zumbando, el ruedo gira herido 
por un clarín de sangre azul torera. 

Abanicos de aplausos, en bandadas, 
descienden, giradores, del tendido, 
la ronda a coronar de los espadas. 

Se hace añicos el aire, y violento, 
un mar por media luna gris mandado 
prende fuego a un farol que apaga el viento. 

¡Buen caballito de los toros, vuela, 
sin más jinete de oro y plata, al prado 
de tu gloria de azúcar y canela! 

Cinco picas al monte, y cinco olas 
sus lomos empinados convirtiendo 
en verbena de sangre y banderolas. 

Carrusel de claveles y mantillas 
de luna macarena y sol, bebiendo, 
de naranja y limón, las banderillas. 

Blonda negra, partida por dos bandas, 
de amor injerto en oro la cintura, 
presidenta del cielo y las barandas, 

rosa en el palco de la muerte aún viva, 
libre y por fuera sanguinaria y dura, 
pero de corza el corazón, cautiva. 

Brindis, cristiana mora, a ti, volando, 
cuervo mudo y sin ojos, la montera 
del áureo espada que en el sol lidiando 

y en la sombra, vendido, de puntillas, 
da su junco a la media luna fiera, 
y a la muerte su gracia, de rodillas. 

Veloz, rayo de plata en campo de oro 
nacido de la arena y suspendido, 
por un estambre, de la gloria, al toro, 

mar sangriento de picas coronado, 
en Dolorosa grana convertido, 
centrar el ruedo manda, traspasado. 

Feria de cascabel y percalina, 
muerta la media luna gladiadora, 
de limón y naranja, remolina 

de la muerte, girando, y los toreros, 
bajo una alegoría voladora 
de palmas, abanicos y sombreros.  


Rafael Alberti

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (114)


 SE NEGABA

Se negaba a despertar
la  golondrina  dormida
herida  de  realidad.

Dormida, la  golondrina,
se negaba  a despertar,
que quería  seguir soñando;
que  prefería soñar,
soñar y soñar la vida,
a vivirla  en realidad.

    
 Ciudad de México
30 de Marzo 2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: MI GUSTAR FLAMENCO VERY GOOD


Dentro de las publicaciones de la X Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, celebrada en 1998, apareció este libro de José Luis Ortiz Nuevo, que es la labor de un largo rastreo por la prensa de mediados a finales del siglo XIX en búsqueda de noticias flamencas.

De las páginas de "El Porvenir", "La Andalucía", "El Cronista", "El Español", "El Noticiero Sevillano", "El Baluarte", "El Tribuno" o "El Liberal", el autor rescata noticias, casos y sucedidos desconocidos en los que el flamenco tenía un papel protagonista visto por cronistas extranjeros.

Libro ameno de crónicas antiguas que nos deja algunos datos interesantes para la comprensión del flamenco en sus primeros tiempos de difusión.


Edita: Bienal de Arte Flamenco
Ciudad: Sevilla-1998
Páginas: 95
ISBN: 84-95020-24-6
Depósito Legal: SE-2067-98

miércoles, 30 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (122)

MANOLO ESCOBAR
Sin lugar a duda, una de las canciones más pegadizas y tarareadas de toda esta década de aluvión fue la que desde 1969 interpretó el almeriense Manolo Escobar, con letra de A. Cintas y R. Jaén, y con el título de "Mi carro", ese carro que al compás de pasodoble lleva buscando sin encontrarlo. ¿Que no la recuerda? ¡Venga, hombre!


Mi carro me lo robaron, / estando de romería. / Mi carro me lo robaron, / anoche cuando dormía ¿Dónde estará mi carro? / ¿Dónde estará mi carro? / Me dicen que le quitaron, / los clavos que relucían, / creyendo que eran de oro / de limpios que los tenía. / ¿Dónde estará mi carro? / ¿Dónde estará mi carro? / Donde quiera que esté, mi carro es mío, / porque en él me crié / allá en el río, / si lo llego a encontrar, / vendrá conmigo, / en mi carro de amor por el camino. / Le digo por el camino, / hablando con los romeros, / que llevan sobre sus varas, / mi nombre 'grabao' a fuego. / En mi carro gasté, / una fortuna / y en mis noches de amor / llevé la luna / Preguntando busqué, / por todas partes / y por fin lo encontré / sin atalajes. / ¿Dónde estará mi carro? / ¿Dónde estará mi carro? / ¿Dónde estará mi carro? / ¿Dónde estará mi carro?


Como es natural, y más con este tipo de canciones, el genial Emilio "El Moro" no dejaría la oportunidad para hacer una de sus magníficas parodias:


Mi suegra me la robaron / estando de romería, / entre cuatro la amarraron / porque la fiera dormía, / dónde estará mi suegra, / dónde estará mi suegra, / dónde estará mi suegra, / dónde estará mi suegra. / Me dicen que le quitaron / los dientes mientras dormía / creyendo que eran de lobo / de largos que los tenía, / dónde estará mi suegra, / quién se llevó a mi suegra, / dónde estará mi suegra, / dónde estará mi suegra. / 
Donde quiera que esté / 
hay que amarrarla, / 
que no está vacuná / 
contra la rabia, / 
quien la llegue a encontrar, / 
Dios no lo quiera, / 
que le ponga un bozal / 
y a la perrera. / 
Que digo por los caminos / 
y hablando con los loqueros / 
que tengo sobre mi cara / 
grabados sus cinco dedos, / 
dónde estará mi suegra, / 
quién se llevó a mi suegra, / 
que le ponga una camisa, / 
una camisa de fuerza. / 
En calzarla gasté / 
y una fortuna / 
porque tiene los pies / 
como dos cunas, / 
preguntando busqué / 
como un demonio / 
y por fin la encontré / 
en un manicomio.




Una ranchera también llegó en estos tiempos para quedarse siempre con nosotros, ya que fue muy popular en aquellos años. Se llamaba "Grítenme piedras del campo", también llamada "Anoche estuve llorando", y la autoría de la letra y la música pertenecía al compositor mexicano José del Refugio Sánchez, más conocido artísticamente por "Cuco Sánchez". En su país la popularizó la actriz y cantante mexicana Ana María González, haciendo lo propio en el nuestro, en esta década de aluvión, María Dolores Pradera:
MARÍA DOLORES PRADERA


Soy como el viento que corre / alrededor de este mundo, / anda entre muchos placeres, / anda entre muchos placeres, / pero no es suyo ninguno. / Soy como pájaro en jaula, / preso y hundido en tu amor / y aunque la jaula sea de oro, / y aunque la jaula sea de oro, / no deja de ser prisión. / Háblenme montes y valles, / grítenme piedras del campo; / cuándo habían visto en la vida, / querer como estoy queriendo, / llorar como estoy llorando, / morir como estoy muriendo. / A veces me siento un sol / y el mundo me importa nada; / luego despierto y me río, / luego despierto y me río; / soy mucho menos que nada. / En fin soy en este mundo / como la pluma en el aire; / sin rumbo voy por la vida, / sin rumbo voy por la vida / y de eso tu eres culpable.


Aunque lo grabó dos años antes de que comenzase esta década de tanta mezcolanza musical, Nat King Cole se introduciría mucho en nuestro país con un chachachá, muy pegadizo en su estribillo, titulado "El bodeguero" (1958), que alcanzó su verdadera aceptación en 1965. La letra y música fue de Richard Egües:


Siempre en su casa presente está / el bodeguero y el chachachá, / vete a la esquina y lo verás / y atento siempre te servirá, / anda enseguida, córrete allá / que con la plata lo encontrarás / del otro lado del mostrador / muy complaciente y servidor. / Bodeguero: ¿qué sucede? / por qué tan contento estás / yo creo que es consecuencia / de lo que en boga está. / El bodeguero bailando va / y en la bodega se baila así / entre fríjoles papa y ají / el nuevo ritmo del chachachá. // Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. // Bodeguero: ¿qué sucede? / por qué tan contento estás / yo creo que es consecuencia / de lo que en boga está. / El bodeguero bailando va / y en la bodega se baila así / entre fríjoles papa y ají / el nuevo ritmo del chachachá. // Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes. / Toma chocolate, paga lo que debes....


Un bolero llamado "Soy un extraño", con letra y música de Gonzalo Curiel, también se adentró en las músicas recordadas de esta década en las voces del estadounidense Andy Russell y de Antonio Machín:
ANDY RUSSELL


Soy un extraño, para ti / que pasa sin decirte nada, / soy un extraño para ti, / soy alguien que va de pasada. / Estás muy lejos de saber / que puedo realizar tus sueños, / estás muy lejos de notar / el fuego que se esconde en mí. / Es un momento nada más / que pudo transformar / la vida de los dos, / es un momento nada más / que pudo ser de tanto amor. / Soy un extraño para ti / que pasa sin decirte nada, /  soy un extraño para ti / que nunca volverás a ver. / Es un momento nada más / que pudo transformar / la vida de los dos, / es un momento nada más / que pudo ser de tanto amor. / Soy un extraño para ti / que pasa sin decirte nada, / soy un extraño para ti / que nunca volverás a ver.


Por estos años, también una cumbia, melódica pero sabrosona, se dejó escuchar con marcado interés y se bailó mucho en los clásicos guateques. La letra y la música fue de J. Morell y R. Cerratto, y su título: "Gibraltareña", que popularizó un trío argentino que se hizo muy famoso en España en esta década que estamos recordando. El trío en cuestión se llamaba "Los 3 Sudamericanos", y estaba formado por Alma María Vaesken, Johnny Torales y Casto Darío Martínez:


De luces y de colores / se viste el mar, / hay brisas en las casitas / de Gibraltar. / España busca el camino de la verdad, / por eso le voy cantando a la libertad. / Gibraltareña, gibraltareña, / fueron muchas noches / las que soñamos / con nuestro amor. / Gibraltareña, gibraltareña, / buscaré La Línea
para besarte junto al Peñón // Ole, ole y olé, ole, ole y olé / por tí mi gibraltareña yo brindaré. / Ole, ole y olé, ole, ole y olé / por ti mi gibraltareña yo viviré. / Ole, ole y olé, ole, ole y olé / por tí mi gibraltareña yo brindaré. / Ole, ole y olé, ole, ole y olé / por tí mi gibraltareña yo viviré.



Y mañana, si Dios quiere, más.

EL POETA DE LA SEMANA: RAFAEL ALBERTI (5)


A PABLO NERUDA, CON CHILE EN EL CORAZÓN

No dormiréis, malditos de la espada, 
cuervos nocturnos de sangrientas uñas, 
tristes cobardes de las sombras tristes, 
violadores de muertos. 

No dormiréis. 

Su noble canto, su pasión abierta, 
su estatura más alta que las cumbres, 
con el cántico libre de su pueblo 
os ahogarán un día. 

No dormiréis. 

Venid a ver su casa asesinada, 
la miseria fecal de vuestro odio, 
su inmenso corazón pisoteado, 
su pura mano herida. 

No dormiréis. 

No dormiréis porque ninguno duerme. 
No dormiréis porque su luz os ciega. 
No dormiréis porque la muerte es sólo 
vuestra victoria. 

No dormiréis jamás porque estáis muertos. 

"Fustigada Luz"
(1978) 

POEMAS DE MI ARMARIO: DE ROSAS Y DE ESPINAS (6)


NAVEGACIÓN IMPOSIBLE 

Cuando llevo mi barco hacia Poniente 
un viento fuerte viene y me lo lleva 
lanceándolo al Este y pone a prueba 
mi alma, que se duele agudamente. 

Si timonel he sido ciegamente 
de tus olas, mujer, solee o llueva, 
¿por qué de nuevo has de ponerme a prueba, 
por qué me marcas con afán hiriente? 

¿Por qué dices que sí si no yo digo, 
por qué dices que no si yo sí pienso, 
qué daño de mi amor causa tu herida? 

Tu vendaval más grande es que mi suerte, 
aunque he vivido sólo por quererte 
y en hacerte feliz dejé mi vida. 


Emilio Jiménez Díaz
"De rosas y de espinas" (1987)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (113)


UNA  HISTORIA DE AMOR

La  música  y el  silencio
un día  se  enamoraron
y aquel amor  imposible
fue  posible, y tan  fantástico
como lo irreal  real
y lo insoñable soñado.

Se  enamoraron  un día,
un día se enamoraron
la  música  y el silencio
y  nadie supo  explicárselo,
que  no tiene explicación
el amor  enamorado.


    México D. F.
  Domingo 27 Marzo 2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: MEMORIA JONDA


Es un largo poema de Juan de la Plata inspirado en las vivencias que él ha tenido en torno al flamenco desde el ayer de su infancia hasta el presente en que lo escribió. Los primeros sonidos flamencos en el fonógrafo antiguo de la casa, los aullidos de la guerra, los tabancos para distraer la pena, las voces de los viejos cantaores que su padre llevaba al hogar en la tarde de los sábados, los recuerdos saeteros desde el Arco de Santiago, la evocación de Tío José y de Tomás Torre, los sonidos de Tía Anica..., todas esas emociones componen la "Memoria Jonda" de las raíces y ancestros de Juan, un poeta jerezano que ha llevado siempre al flamenco en sus labios y en su corazón.


Edita: Cátedra de Flamencología de Jerez
Ciudad: Jerez de la Frontera-1993
Páginas: 19
ISBN: No consta
Depósito Legal: No consta

martes, 29 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (121)

MANOLO ESCOBAR
El almeriense Manolo Escobar pisa fuerte en estos inicios de la década y tiene su amplio batallón de seguidores. Sus canciones, siempre tan pegadizas como "El Porompompero", se tararean por todos los lugares y se quedan para siempre en la memoria colectiva. Así el caso de la rumba "Yo soy un hombre del campo" (1962), que incluyó en la película "Los guerrilleros" (1963), acompañado por Rocío Jurado y dirigida por Pedro L. Ramírez. La letra pertenecía a Escobar y la música al maestro Solano:

Yo soy un hombre del campo, / no entiendo ni sé de letras. / Yo soy un hombre del campo, / no entiendo ni sé de letras, / pero, pero soy de una opinión, / pero soy de una opinión / que el que me busca me encuentra. // Salero, si sabes que yo te quiero, / que por tu querer me muero, / esa es la pura verdad.// Ayayayayay, yayayayayayayay, / yayayayayayayay, yayayaya. / Pobrecita la amapola, / pobrecita la amapola, / no tie, no tiene pare ni mare, / no tiene pare ni mare / y vive en el campo sola. / (Estribillo) / Andalucía es la tierra / del vino y del aguardiente, / Andalucía es la tierra, / del vino y del aguardiente, / de las mujeres bonitas, / de las mujeres bonitas / y de los hombres valientes. / (Estribillo).

Por aquellos años, concretamente por las fechas de 1963, se pone de moda "La bamba", también llamada "La bamba alegre", un son mexicano de Veracruz cuyas raíces se remontan al siglo XVII y que escucha y transforma el músico y compositor catalán Luis Martínez Serrano. Fue el cantautor mexicano Ricardo Esteban Valenzuela, más conocido Ritchie Valens, quien la popularizó, aunque en nuestro país lo hizo el cantante de Puerto Rico José Feliciano:

Ay, la bamba, la bamba, la bamba. / Ay, la bamba, la bamba, la bamba. / Para bailar la bamba, / para bailar la bamba / se necesita un poquito de gracia / y otra cosita, / ay, arriba y arriba, / arriba iré, / yo no soy marinero, / soy capitán, / por ti seré, / por ti seré. / Ay, la bamba, la bamba, la bamba. / Ay, la bamba, la bamba, la bamba. / Para subir al cielo se necesita / una escalera larga y otra chiquita, / pero arriba y arriba, / arriba iré, / yo no soy marinero, / soy capitán, / por ti seré, / por ti seré. / Bamba, bamba, bamba, bamba.

Uno de los grandes grupos de la hornada de los sesenta fue, sin duda, "Los Brincos", que en un inicio estuvo formado por Fernando Arbex, Juan Pardo, Manolo González y Antonio Morales "Junior". Durante su ciclo vital tuvo algunas deserciones importantes, y más tarde desapareció para volver a refundarse, ya sin el éxito anterior, en el año 2000. Hicieron un tipo de música muy significativo y que tuvo gran éxito entre la juventud de aquella década, con canciones como "Flamenco" (1965), "Sola" (1965), "Mejor" (1966), "Un sorbito de champán" (1966) o "Lola" (1967). En esta ocasión, recordamos uno de los principales éxitos del grupo. ¿Recuerdan "Borracho"?


¡Borracho! / ¿Borracho yo? / Tururú. / Quiero estar borracho otra vez, / otra vez, otra vez. / A ver si así dejo de beber / de una vez. / Porque si estoy borracho, / me olvidaré de ti / así, así, así, así. / No quiero estar borracho otra vez, / otra vez, otra vez, / porque te veo doble y no está bien, / no está bien. / No quiero estar borracho, / quiero vivir feliz / así, así, así, así. / Oiga joven, otra copita por favor, / y que conste que no estoy borracho, / estoy un poquito alegre, hip. / No quiero estar borracho, / quiero vivir feliz / así, así, así...


Casi a finales de la década, allá por 1969, una canción con autoría del argentino José Borsani se haría muy famosa en las voces de "Los Mismos", aquel grupo formado por Elena Vázquez, Antonio Pérez y Benjamín Santos, que comenzaron llamándose "Los Jollys" y que se disolvieron en 1978. La canción se llamaba "Voy a pintar las paredes con tu nombre", y decía así:

Voy a pintar las paredes / con tu nombre, mi amor, / para que sepas / que te quiero de verdad. / Tus ojos son como un cielo, / todo azul, todo amor, / tu boca es es tan dulce como miel. / Paredes feas al escribir tu nombre se llenarán / de lindas flores, tan lindas como tú. / Voy a pintar las paredes / con tu nombre, mi amor, / para que sepas / que te quiero de verdad. / Tus ojos son como un cielo / todo azul, todo amor, / tu boca es tan dulce como miel. / Paredes feas al escribir tu nombre se llenarán / de lindas flores tan lindas como tú. / Voy a pintar las paredes con tu nombre, mi amor, / para que sepas / que te quiero de verdad, / para que sepas que te quiero de verdad, / para que sepas que te quiero de verdad...



Un bolero convertido en rumba, original del compositor mexicano Luis Demetrio, y cantado por Peret, aunque también lo haria Lola Flores, se hizo muy famoso en esta década de aluvión con el título "La copa de vino", que se había versionado de los cantantes extranjeros:


Alcé mi copa de vino / para brindar por tu muerte / porque es la única forma / que puede mi alma / dejar de quererte. / Alcé mi copa de vino / para brindar por tu ausencia / para pedirle a mi sino / no volver a verte / más por mi camino. / Contigo sólo el sufrimiento conocí / y felicidad nunca compartí. / Y, sin embargo, / yo de ti me enamoré / pues llegué a creer / en la mentira de tu amor. / Alcé mi copa de vino / para brindar por tu muerte, / porque es la única forma / que puede mi alma dejar de quererte. / Contigo sólo el sufrimiento conocí / y felicidad nunca compartí. / Y, sin embargo, / yo de ti me enamoré / pues llegué a creer / en la mentira de tu amor. / Alcé mi copa de vino / para brindar por tu muerte / porque es la única forma / que puede mi alma dejar de quererte.


GRACIA MONTES


A finales de la década, una rumba flamenca se instalaría en nosotros para jamás olvidarse por su letra y música tan pegadizas. Fue el tema "Maruja Limón" (1970), con letra de Quintero y Rafael de León y música de Quiroga y Clavero, rumba que se ha ría popularísima en la voz de Gracia Montes y en la del grupo "Los Marismeños". La reversionaría también, entre otros, Manolo Escobar:

Era una rosa morena / con los labios de coral. / Para quitarse las penas / cantaba y cantaba / por la madrugá. / ¿Qué tienes en la mirada, / Maruja Limón, / que miras desconfiada, / Maruja Limón? / A saber de tu ceguera, / con esa cara, / amarilla y con ojeras, / qué pena me das. / Ya te he dicho muchas veces, / Maruja Limón, / que ese hombre me parece / palomo ladrón. / Como no pongas cerrojos / en tu corazón, / van a ser fuentes tus ojos, / Maruja Limón, Maruja Limón, / Maruja Limón, Maruja Limón. / Tiene brillantes por cientos / y esmeraldas un sinfín. / Pero por mor de aquel cuento, / los hombres le cantan / por el Albaicín: / ¿A dónde fueron tus cantares, / Maruja Limón, / y tu blusa de lunares, / Maruja Limón? / Que te pones terciopelo / en vez de percal / y no llevas en el pelo / ramitos de azahar. / No me hiciste ningún caso, / Maruja Limón, / y ahora vas pasito a paso / a tu perdición. / Por no haber puesto cerrojos / en tu corazón, / ahora son fuentes tus ojos, / Maruja Limon, Maruja Limón, / Maruja Limón, Maruja Limón.

Nuestro querido Emilio "El Moro" no se podía quedar impasible ante una música tan propicia y un tema tan singular para una parodia:

Eres como una ballena, / con la boca toa doblá, / que al que le pega un mordisco / le arranca un menisco y to lo demás. / ¿Qué te pasa a ti en los rizos, Maruja Melón, / que parecen dos antenas de televisión? / A través de tu ceguera me empiezo a explicar / que tropieces con la estera que está en el portal. / Ya te he dicho muchas veces, Maruja Melón, / que las piedras de la calle no son de algodón. / Como no has puesto cerrojo / en la puerta el balcón... / te has caído encima de un cojo, / Maruja Melón, Maruja Melón, / Maruja Melón, Maruja Melón. / Tiene las chinches por cientos / y de pulgas un sinfín, / y por morder los insectos / no va ni un turista por el Albaicín. / Ya se fueron tus enaguas, Maruja Melón, / y tu blusa de lunares a la desinfección, / ahora gástate el dinero en escama y zotal / y colócate en el pelo una manta liá. / No me hiciste lindo caso, Maruja Melón, / y te has roto el espinazo contra un camión. / Por no haber puesto cerrojo / en la puerta de tu habitación... / te ha puesto denuncia un cojo, / y estás en prisión, Maruja Melón, / Maruja Melón, Maruja Melón, / Maruja Melón, Maruja Melón, / Maruja Melón, Maruja Melón.


Y mañana, si Dios quiere, más, mucho más.

EL POETA DE LA SEMANA: RAFAEL ALBERTI (4)


SE EQUIVOCÓ LA PALOMA

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío;
que la calor; la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)


"Entre el clavel y la espada" 
(1940)

POEMAS DE MI ARMARIO: DE ROSAS Y DE ESPINAS (5)



RENIEGO

Por ti yo perdí las tres:
la Caridad, la Esperanza...
y mucho antes la Fé.


Emilio Jiménez Díaz
"De rosas y de espinas" (1987)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (112)


SE  VAN

Que se van y se van
y jamás vuelven
los  minutos,  las  horas;
y  los días  se  van
y las  noches se van
y los meses, los años.
Se van, se van;
que se van nuestras  vidas.
Que  no vuelven los segundos,
los siglos, que se van
para ya nunca, nunca retornar.
Que  se van, que se  van
y nunca vuelven;
que  nos  vamos,
que  nos estamos yendo,
amor, mi amor,
que yendo nos estamos.
¡Oh  cruel y más que cruel 
e  hiriente  realidad!

    
    27 Marzo 2011
   Claustro  Franz  Mayer. México D. F.

LIBROS CON SON FLAMENCO: MEMORIA DEL FLAMENCO 1 y 2


Félix Grande, conocido poeta, ensayista y estudioso del flamenco, nos deja en este libro un estudio fragmentado de toda la historia flamenca, lo principal y lo accesorio, lo diferencial y lo convergente. Por ésto, la presente edición no es una historia del flamenco, sino varias historias que se van incardinando en el hilo matriz. Este ensayo, por ser tan amplio de contenido, se divide en dos tomos con dos apartados esenciales: "Raíces y prehistoria del cante" y "Desde el café-cantante a nuestros días", a los que se añaden los apéndices "Ziryab, el Pájaro Negro", "El discurso contra los gitanos de Juan Quiñones", "Selección de coplas flamencas" y "Homenaje de los poetas".

El libro está prologado por José Manuel Caballero Bonald.



Edita: Espasa-Calpe
Ciudad: Madrid-1979
Páginas: 768
ISBN: 84-239-1999-4 (Obra completa)
Depósito Legal: M-17.148-1979

lunes, 28 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (120)

ALBERTO CORTEZ
Una voz recia y hermosísima fue entrando en esta década por los  oídos de todos los españoles. La voz del compositor y cantante argentino Alberto Cortez nos llenó el alma de gozo por la gran sensibilidad de sus letras y la hermosura mágica de su música. Tenía un sello especial que nos inundaba y nos envolvía. Bastaría decir tan sólo el nombre de sus canciones para tararearlas entera  de memoria. Tal su fuerza.

De su autoría en la letra y en la música es este tema universal compuesto el año 1967: "En un rincón del alma". ¿Lo recuerdan?:

En un rincón del alma / donde tengo la pena / que me dejo tu adiós. / En un rincón del alma / se aburre aquél poema / que nuestro amor creó. / En un rincón del alma / me falta tu presencia / que el tiempo me robó. / Tu cara, tus cabellos / que tantas noches nuestras / mi mano acarició. / En un rincón del alma / me duelen los "te quiero" / que tu pasión me dio. / Seremos muy felices, / no te dejaré nunca, / siempre serás mi amor. / En un rincón del alma / también guardo el fracaso / que el tiempo me brindó. / Lo condeno en silencio / a buscar un consuelo / para mi corazón. / Me parece mentira, / después de haber querido / como he querido yo. / Me parece mentira / encontrarme tan solo / como me encuentro hoy./ De qué sirve la vida / si a un poco de alegría / le sigue un gran dolor./ Me parece mentira / que tampoco esta noche / escucharé tu voz. / En un rincón del alma / donde tengo la pena / que me dejó tu adiós. / En un rincón del alma / se aburre aquél poema / que nuestro amor creó. / Con las cosas más bellas / guardaré tu recuerdo / que el tiempo no logró / sacarlo de mi alma, / lo guardaré hasta el día / en que me vaya yo.


ENRIQUE MONTOYA
En ferias, verbenas y veladas, "picús" de azoteas y fiestas familiares, se dejó sentir a principios de los sesenta un chachachá que todos nos aprendimos de memoria. Antes lo había grabado el cubano Antonio Machín, pero en la voz que se hizo eternamente popular fue en la del utrerano Enrique Montoya. Recuerdo, por mi amistad con él a partir de los años setenta, que siempre salía en nuestra conversación aquel tema, confesándome que le tenía manía a aquella canción con la que siempre se le identificaba, pero que le dio a ganar mucho dinero. La letra y música pertenecía al compositor cubano Ramón Pavo Argote, que usaba su nombre artístico de Ramón Cabrera. El título de este chachachá era "Esperanza" (1961), y decía así:

Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Te conocí, y te enamoré / y me ilusioné / y ahora todo se acabó / al conocer / tu fingido amor / que causó dolor / a mi pobre corazón. / De nada valen / los abriles que he vivido / si de mujeres nunca se sabe, / la que no es mala / lo aparenta muchas veces / y la que es buena no lo parece. / Ay,  qué pena me das / Esperanza por Dios / tan graciosa / pero no eres buena. / Ay, qué pena me das / Esperanza por Dios / tan graciosa / y sin corazón. // Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. // Te conocí y te enamoré / y me ilusioné / y ahora todo se acabó / al conocer / tu fingido amor / que causó dolor / a mi pobre corazón. / De nada valen / los abriles que he vivido / si de mujeres nunca se sabe, / la que no es mala / lo aparenta muchas veces / y la que es buena, no lo parece. / Ay, qué pena me das, / Esperanza por Dios, / tan graciosa / pero no eres buena. / Ay, qué pena me das, / Esperanza por Dios, / tan graciosa / y sin corazón. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha. / Esperanza, Esperanza, / sólo sabes bailar cha cha cha.




El fenómeno "Marisol", que había comenzado a funcionar en 1960, nos deja aquí otra de sus muestras con la canción "Tómbola" (1962), incluida en la película del mismo nombre dirigida por Luis Lucía. La letra es de A. Guijarro y la música de Augusto Algueró:

La vida es una tómbola, / tom, tom, tómbola, / la vida es una tómbola, / tom, tom,  tómbola / de luz y de color, / de luz y de color. / Y todos en la tómbola, /  tom, tom, tómbola, / y todos en la tómbola, / tom, tom, tómbola, / encuentran un amor. / ¡Tómbola! / En la tómbola del mundo, / yo he tenido mucha suerte, / porque todo mi cariño / a tu número jugué. / Yo soñaba con tu nombre, / esperaba conocerte, / y la tómbola del mundo / me premió con tu querer. / Porque la vida es una tómbola, / tom, tom, tómbola, / la vida es una tómbola, / tom tom tómbola, / de luz y de color, / de luz y de color. / Y el ritmo de la tómbola, / tom, tom, tómbola, / y el ritmo de la tómbola, / tom, tom,  tómbola, / me lleva con tu amor, / me lleva con tu amor. / ¡Tombola! / tom, tom, tómbola tom, tom,  tómbola, / ¡Tombola! / En la tómbola del mundo, / yo he tenido mucha suerte / porque todo mi cariño / a tu número jugué. / Yo soñaba con tu nombre, / esperaba conocerte, / y la tómbola del mundo / me premió con tu querer. / Porque la vida es una tómbola, / tom, tom, tómbola, / la vida es una tómbola, / tom, tom, tómbola, / de luz y de color, / de luz y de color. / Tómbola, tómbola, tómbola... / Tómbola, tómbola, tómbola... / Cantando, cantando, cantando... / Mi corazón. / ¡Tómbola!


JOSÉ GUARDIOLA
Otra canción pegadiza vendría a sumarse a cuantas se asomaban al panorama de la nueva década. "Eso, eso, eso", con letra del argentino Homero Expósito y música de su hermano Virgilio, entraría por todos los hogares por medio de todas las emisoras y en la voz de José Guardiola o en la versión de "Los TNT". ¿La recuerdan?:

Tienes eso, eso, eso, / que me tiene preso, / eso, eso, eso, / tienes todo eso,  eso, eso, / que es la juventud. / Tienes todo, todo, todo, / puesto de tal modo, / todo, todo, todo, / que me gusta todo, todo, todo, / lo que tienes tú. / Tienes tanto, tanto, tanto, / que por eso tanto, tanto, tanto, / porque tienes tanto, tanto, tanto, como un beso en flor. / Tienes eso, eso, eso, / que me tiene preso, / eso, eso, eso, / tienes todo eso, eso, eso, / que me gusta a mí. / Tienes swing, juventud, fantasía, / tienes más, mucho más, / para mí. / Tienes tanto, tanto, tanto, / que por eso tanto, tanto, tanto, / porque tienes tanto, tanto, tanto, / como un beso en flor. / Tienes eso,  eso, eso, / que me tiene preso, / eso, eso, eso, / tienes todo, eso, eso, eso, / que se llama amor. / Tienes swing, oh vida mía, / Tienes más, mucho más / para mí. / Tienes tanto, tanto, tanto, / que por eso canto, canto, canto, / porque tienes tanto, tanto, tanto, / como un beso en flor. / Tienes eso,  eso, eso, / que me tiene preso, / eso, eso, eso, / tienes todo eso, eso, eso, / que se llama amor, / amor...

Y con amor nos despedimos, hasta mañana, por este mundo de canciones por nuestras vidas.