CÓMO DUELEN LAS NOCHES DE TRIANANoche, luna, Guadalquivir, Triana.
¿Dónde están las palomas encendidas
que vi cruzar la tarde por el puente?
Se fueron las palomas y dejaron
un aire azul dormido entre naranjas.
Sevilla va tejiendo sobre el río
una red infinita de silencios;
de rosas negras, densas, incontables;
de brumas con estrellas; y de olvido.
¡Cómo duelen las noches de Triana!
Abrasado en jazmines y luciérnagas
levanta el Aljarafe un alto muro
y se encierra en sí mismo altivamente.
La luna va callada por el cielo...
¡Cómo duelen las noches de Triana!
Qué incomparable y dulce lejanía
la del barrio perdido entre las sombras.
Qué inmensa soledad en estas horas
repletas de recuerdos y de insomnios...
¡Cómo quiero a las noches de Triana!
(FOTO DE JESÚS PÉREZ)
de brumas con estrellas; y de olvido.
¡Cómo duelen las noches de Triana!
Abrasado en jazmines y luciérnagas
levanta el Aljarafe un alto muro
y se encierra en sí mismo altivamente.
La luna va callada por el cielo...
¡Cómo duelen las noches de Triana!
Qué incomparable y dulce lejanía
la del barrio perdido entre las sombras.
Qué inmensa soledad en estas horas
repletas de recuerdos y de insomnios...
¡Cómo quiero a las noches de Triana!
(FOTO DE JESÚS PÉREZ)
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