sábado, 13 de marzo de 2010

DESDE MI TORRE: DONDE EL TAPEO SE HACE ARTE

UN TRIANERO CON ARROBAS DE ARTE

Evidentemente, tengo mucha nostalgia de mi arrabal, de la Triana que me vió nacer, crecer y multiplicarme en mis hijos y, por supuesto, de mi tierra de Sevilla, la Ciudad a la que amo tanto y a la que me escapo, cuando el dinero me lo permite, para pasearla a gusto, gozarla, disfrutarla callejeando, fotografiándola a cada paso, como si un día fueran a quitarme la Giralda de mis pupilas, como si fuesen a borrar -ya lo han borrado a medias- esos reductos que me enseñaba mi desaparecido padre y que siempre intento buscar en la memoria.

Aquí, en la calle Barcelona, donde antes había un antiguo despacho de aguardiente que regentaba un gallego, hoy hay una "boutique"; allí, donde tomaba mis primeras cervezas con él, acompañadas de unas exquisitas tapas de ensaladilla, se levanta un café-bar con sabor a Londres; más allá, donde el resturante España levantaba sus reales, y donde celebramos con un almuerzo mi Primera Comunión, a costa de las monedas que me dieron, un banco alza su efigie modernista. Pero yo, cada vez que quiero perderme, sé dónde ir. Tengo preferencia en el centro por la Plaza del Salvador, por las tasquitas de sus soportales y por esa "Alicantina" que, aunque distinta en su trato, me trae los olores y la compañía de la infancia. Y por los centros tabernarios de General Polavieja y alrededores: El Portón -ahora en reforma-, La Viuda, la Taberna Góngora, El Ocho...

No hace mucho, mi buen amigo y paisano, Ángel Vela, me descubrió un sitio que yo desconocía en la calle Gamazo, a unos metros de ese triángulo mágico que forman La Flor de Toranzo, Enrique Becerra y Casa Moreno, que era el que me quedaba por descubrir. Es esta "Casa" esa especie de tienda de comestibles montañesa, con lo mejor de lo mejor, que tiene como rebotica en su parte trasera una barra para tomar el exquisito tentempié del mediodía. A cargo de la barra, está Emilio, este fortachón joven, trianero hasta la médula, maestro en saber atender a sus habituales parroquianos con el agrado necesario y con la información precisa y puntual de la Semana Santa, el Rocío o cualquiera de los actos culturales que se desarrollan en la ciudad.

Si quieres pasar un buen rato, donde el tapeo se hace arte alrededor de una buena conversación, no dejes de pasar por esta estrecha calle, "arrempujar" la puerta, como así reza en en un papelito pegado al cristal, y entrar en este templo de la gastronomía y las buenas atenciones que es "Casa Moreno", pregunta por mi Tocayo Emilio y dile que vas de mi parte o de Ángel Vela. Déjate llevar por las exquisiteces que te pongan, y cuando vayas a salir otro papelito en el cristal te advertirá que hay que "estirá" para salir a la calle y contemplar el cielo azul, límpido, de una Sevilla que ya se prepara esperando la primavera.

4 comentarios:

  1. Mañana por la mañana, como esté el día bueno y convenza a la "tribu" nos plantamos en Casa Moreno, a ver si es verdad tanto presumir de buenas tapas...

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  2. Los domingos permanece cerrado este templo...

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  3. Vaya, qué mala pata. Tendré que esperar al sábado que viene... Aunque no entiendo muy bien eso de que se cierre el domingo los sitios de tapeo y de comida. Para los que trabajamos de lunes a viernes es un rollo.

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  4. Me imagino que cierren los domingos por squello de ser tienda de comestibles.

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