jueves, 24 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA LLAMADA DE LA LEGIÓN (88)

Quizás el himno que más nos ha llenado tanto musicalmente como en el mensaje de su letra haya sido el oficial de la Legión, también llamado como "La Canción del Legionario", compuesta por Emilio Guillén Pedemonti, y con letra de Modesto Romero, aunque no es la única manifestación musical de este colectivo. El himno oficial, del que adjunto la partitura, dice así:

Soy valiente y leal legionario / soy soldado de brava legión / pesa en mi alma doliente calvario / que en el fuego busca redención. / Mi divisa no conoce el miedo, / mi destino tan solo es sufrir / mi bandera lucha con denuedo / hasta conseguir / vencer o morir. / Legionario, legionario / que te entregas a luchar / y al azar dejas tu suerte, / pues tu vida es sólo azar, / legionario, legionario / de bravura sin igual, / si en la guerra hallas la muerte / tendrás siempre por sudario / legionario / la bandera nacional. / ¡Legionario a luchar, / legionario a morir! / Somos héroes incógnitos todos / nadie aspire a saber quien soy yo / mi tragedia es de diversos modos / que el correr de la vida formó. / Cada uno será lo que quiera / nada importa saber quien soy yo / pero juntos formamos bandera / que a Legión da el más alto honor. / Legionario, legionario / que te entregas a luchar / y al azar dejas tu suerte, / pues tu vida es solo azar, / legionario, legionario / de bravura sin igual, / si en la guerra hallas la muerte / tendrás siempre por sudario / legionario / la bandera nacional. / ¡Legionario a luchar, / legionario a morir!

Aparte del himno que hemos recordado, quizás la canción más emblemática de la Legión sea un cuplé que la artista Lola Montes cantaba por los años 20: "El novio de la muerte", que ya recordábamos en los inicios de "Canciones por nuestras vidas" ( ver entrada del blog día 11 junio de 2010). Aunque atribuído su estreno inicialmente a la también cupletera Salud Ruiz, pudo comprobarse que fue efectivamente Mercedes Fernández "Lola Montes" quien lo estrenó, con un éxito extraordinario, en el teatro Vital Aza de Málaga el año 1921. La letra de esta hermosísima canción es de Fidel Prado y la autoría musical de Juan Costa. El año 1952, el director musical de la banda del Tercio de Ceuta, Ángel García Ruiz, serenó su ritmo adaptándolo para el paso procesional de las cofradías de Semana Santa, convirtiendo este tema en una singular composición para escuchar:

Nadie en el Tercio sabía / quién era aquel legionario / tan audaz y temerario / que en la Legión se alistó. / Nadie sabía su historia, / más la Legión suponía / que un gran dolor le mordía / como un lobo el corazón. / Cuanto más rudo era el fuego / y la pelea más fiera, / defendiendo su Bandera, / el legionario avanzó. / Y sin temer el empuje / del enemigo exaltado, / supo morir como un bravo / y la enseña rescató. / Y al regar con su sangre la tierra ardiente, / murmuró el legionario con voz doliente: / Soy un hombre a quien la suerte / hirió con zarpa de fiera. / Soy un novio de la muerte / que va a unirse en lazo fuerte / con tal leal compañera. / Cuando al fin le recogieron, / entre su pecho encontraron / una carta y un retrato / de una divina mujer. / Y aquella carta decía: / "...si Dios un día te llama, / para mí un puesto reclama, / que a buscarte pronto iré". / Y en el último beso que le enviaba, / su postrer despedida le consagraba. / Por ir a tu lado a verte, /  mi más leal compañera, / me hice novio de la muerte, / la estreché con lazo fuerte / y su amor fue mi Bandera.

A todos, sin duda, nos emociona cuando la escuchamos esta canción de "El novio de la muerte", que fue especialmente singular en la guerra de Marruecos. Es una canción, pero que se ha convertido en el himno no oficialista de la Legión, esa Legión cuyo primer himno, antes que "La Canción del Legionario", fue el siguiente:

Tercios heroicos, Legión valiente, / que en la vanguardia sabéis morir, / son el orgullo de nuestra España, / vuestras hazañas al combatir. / Los que en España no habéis nacido / y sangre y vida dais en su honor, / hijos de España sois predilectos, / que habéis ganado su excelso amor. / Legionarios, a luchar, / legionarios, a morir. / Legionarios, a luchar, / legionarios a morir. // ¡Viva España!, valientes hermanos. / ¡Viva España!, Legión inmortal, / que es gran gloria morir por España, / abrazado a sublime ideal. / Con la sangre que vierten sus hijos, / más frondoso el laurel brotará, / del que haremos coronas que España / en sus sienes augustas pondrá. / ¡Viva España! / ¡Viva la Legión! // Ya surja ruda, feroz pelea, / o de la lucha cese el afán / notad que os cercan siempre amorosas / sutiles sombras que un beso os dan. / El pensamiento de España entera / vedlo en el tenue fugaz rumor / que nunca cesa de acariciaros / de vuestros pasos alrededor. / Legionarios, a luchar, /  legionarios, a morir. / Legionarios, a luchar, / legionarios a morir. // ¡Viva España!, valientes hermanos. / ¡Viva España!, Legión inmortal, / que es gran gloria morir por España, / abrazado a sublime ideal. / Con la sangre que vierten sus hijos, / más frondoso el laurel brotará, / del que haremos coronas que España / en sus sienes augustas pondrá. / ¡Viva España! / ¡Viva la Legión! //  Tercios invictos, Legión de bravos / al mundo entero, con altivez, / podéis mirarlo, porque vosotros / del mundo entero sois honra y prez. / Donde el caído lloró angustiado, / donde un hermano la vida dio, / donde traiciones piden venganza / nuestra bravura siempre acudió. / Legionarios, a luchar; / legionarios, a morir. / Legionarios, a luchar, / legionarios a morir. // ¡Viva España!, valientes hermanos. / ¡Viva España!, Legión inmortal, / que es gran gloria morir por España, / abrazado a sublime ideal. / Con la sangre que vierten sus hijos, / más frondoso el laurel brotará, / del que haremos coronas que España / en sus sienes augustas pondrá. / ¡Viva España! / ¡Viva la Legión.

La Legión goza también de otro tema, no oficial, que canta en marchas, campamentos, etc., titulado "Como somos caballeros leginarios", que nos habla de la animadversión de algunas personas hacia este cuerpo militar: 

Como somos Caballeros Legionarios, / hay mucha gente que no nos camela, / como si fuera un delito, / ser de la Legión Extranjera. / Nosotros no nos preocupamos / ni del más grande ni del más chico, / ni tampoco olvidamos / ni a los pobres ni a los ricos. / Cuando vamos por la carretera, / y nuestras carnes se tuestan al sol, / la sangre de nuestras venas es igual que la mejor. / Si asaltamos los corrales / y robamos las gallinas / es para calmar el hambre / que pasamos en la vida. / Y aunque a nadie le importa el sufrimiento / que un legionario lleva en el corazón, / demostramos que estamos satisfechos / y llevamos en el pecho el emblema de La Legión. / Si cantamos soleares / o bailamos bulerías / es para olvidar las penas, / que pasamos en la vida. / Y aunque a nadie le importa el sufrimiento / que un legionario lleva en el corazón, / demostramos que estamos satisfechos / y llevamos en el pecho el emblema de La Legión.

Mañana nos adentraremos por el camino de otros temas, himnos y canciones de ambos bandos en la Guerra Civil, y de guerras anteriores en las que intervino el ejército español.

EL POETA DE LA SEMANA: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO (6)

(Ilustración de Ruiz de Almodóvar)


ROMANCILLO DEL NIÑO QUE TODO LO QUERÍA SER

El niño quiso ser pez,
metió los pies en el río;
...estaba tan frío el río
que ya no quiso ser pez.
El niño quiso ser pájaro,
se asomó al balcón del aire;
...estaba tan alto el aire
que ya no quiso ser pájaro.

El niño quiso ser perro,
se puso a ladrarle a un gato;
...lo trató tan mal el gato
que ya no quiso ser perro.

El niño quiso ser hombre,
empezó a ponerse años;
...le estaban tan mal los años
que ya no quiso ser hombre.

Y ya no quiso crecer,
no quería crecer el niño;
se estaba tan bien de niño...
pero tuvo que crecer.

Y en una tarde, al volver
a su placeta de niño
el hombre quiso ser niño,
pero ya no pudo ser.


Manuel Benítez Carrasco
"Mi barca" (1956)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (82)


SE  DERRUMBA

 Se derrumba  mi  vida, se derrumban mis sueños.
Me  derrumbo. El abismo  se agranda ante mis pies.
Pongo  avisos urgentes, pero a nadie  le importan.
Busco  una  mano amiga y  no la encuentro.
Tú, amor, mi amor, mi amor. Tú que quisieras  ayudarme,
tú,  mi amor, no puedes. Tú, te derrumbas  conmigo.
Amor, nos derrumbamos. Nos derrumban, amor.
Un hilo  de esperanza, únicamente  un hilo.
Un  hilo, amor, un hilo al que poder  asirnos
y, ese  hilo, amor mío... ¿En dónde está ese hilo?
Sin ese  fino hilo yo lloro y lloro  a raudales  por dentro
y  me ahogo en mis  lágrimas dolientes
mientras  que te sonrío de  dientes para  afuera
en mitad del derrumbe  y pido  a la  belleza 
y  al amor que nos salven, y  que  nos salve  pido
a esa fe tuya en Dios. A esa  fe tuya de criatura 
inocente e indefensa  que, contra la crueldad  bestial
del mundo  en que habitamos, nos permita  un instante 
de paz, contra  estos derrumbes  y amenazas constantes
que a diario padecemos, cercados  de alimañas  disfrazadas,
¡sarcasmo  de sarcasmos!,  de afables  semejantes.

        
        México  D. F.   21  Febrero 2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: LAS OSCURAS RAÍCES DEL FLAMENCO


Por su seriedad y rigurosidad en los datos, y también por su más que demostrada amenidad, siempre es un placer leer un libro de Manuel Barrios, y más si es un libro como éste dedicado al tema flamenco, del que es un auténtico maestro.

Ilustrado con bellísimos grabados antiguos, el autor nos va desgranando a través de seis capítulos interesantísimos, manejando una exquisita bibliografía, la forja de un Arte del que muchos han hablado sin claros conocimientos. Estamos ante un libro que hay que leer y releer varias veces para entender, de una vez por todas, que al flamenco le sobraron voceros, que sólo se ampararon ante la tradición oral, y le faltaron estudiosos que apartasen el grano de la paja.



Edita: Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1986
Páginas: 85
ISBN: 84-7580-256-7
Depósito Legal: SE-57-1986 

miércoles, 23 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LOS HIMNOS MILITARES (87)

Todos los cuerpos de la milicia española tienen sus himnos, con los que se identifican sus hombres en todos los actos oficiales para los que están regulados. Todos son ciertamente hermosos y han ido pasando por los años como verdaderas señas de identidad. Hoy, en primer lugar, vamos a comentar un poco la historia del que representa a la Infantería Española, y que fue compuesto por un cadete de su Academia del Alcázar de Toledo el año 1908: Fernando Díaz Giles. Este cadete, perteneciente a la XIV promoción, la misma que Franco, tenía gran prestigio como músico entre sus compañeros de armas, pues siempre les enseñaba sus composiciones, que dejaban tras de sí una clarísima inspiración.  Pues bien, el director de la Academia, coronel Villalba, creyó que aquel joven cadete podría componer el himno, para lo que le dio una semana de permiso con el objeto de que se dedicase exclusivamente a tal menester sin preocuparse de las clases diarias. Pero el cadete aprovechó la semana para otra cosas, listo el muchacho, y se dedicó a visitar el casino y a jugar a los billares. Como a la semana no tuvo la composición esperada por el coronel, el cadete se excusó y pidió al mismo otra semana argumentando que no le llegaba la inspiración. Excusas que el coronel, sabiendo en qué había empleado el tiempo, "premió" con una semana de arresto en la corrección. Allí, aburrido de lo lindo, parece que la inspiración le visitó, y en un cuaderno de apuntes de matemáticas, a falta de papel pentagramado, fue dejando escritas sus melodías hasta concluirlo. Una vez terminado, encargó la letra del himno a los hermanos Jorge y José de la Cueva, y tal éxito tuvo en su estreno, el 8 de diciembre de 1908, festividad de la Patrona de Infantería, que desde entonces pervive hasta nuestros días. Desde entonces, y en el recinto del Alcázar de Toledo, una lápida conmemora tal hecho con los nombres del cadete "experto en billares" y de los citados hermanos. Un buen día, Fernando Díaz Giles se retiró del ejército y se dedicó enteramente a la música profesional, estrenando cerca de 40 obras, entre las que destacan la ópera "Rocío" y las zarzuelas "La ventera de Medina", "Alhambra", "El cantante enmascarado" y "Cantar del arriero", que se estrenó en Barcelona con un beneficio de dos millones de pesetas de la época. El autor, Fernando Díaz, murió en el Hospital Militar de Barcelona el año 1960. El himno de la Academia de Infantería, dice así en su letra:

Ardor guerrero vibre en nuestras voces / y de amor patrio henchido el corazón / entonemos el himno Sacrosanto / del deber, de la Patria y del Honor ¡Honor! / De los que amor y vida te consagran / escucha España, la canción guerrera, / canción que brota de almas que son tuyas / de labios que han besado tu Bandera. / De pechos que esperaron anhelantes / besar la cruz aquella / que formaban la enseña de la Patria / y el arma con que habían de defenderla. / Nuestro anhelo es tu grandeza / que seas noble y fuerte. / Nuestro anhelo es tu grandeza / que seas noble y fuerte / y por verte temida y honrada / contentos tus hijos irán a la muerte. / Y por verte temida v honrada / contentos tus hijos irán a la muerte. / Si al caer en lucha fiera ven flotar / victoriosa la Bandera / ante esa visión postrera orgullosos morirán. / Y la Patria, al que su vida le entregó / en la frente dolorida / le devuelve agradecida el beso que recibió. / El esplendor de gloria de otros días / tu celestial figura ha de envolver / que aún te queda la fiel Infantería / que, por saber morir, sabe vencer. / Y volarán tus hijos ansiosos al combate  / tu nombre invocarán. / Y la sangre enemiga en sus espadas / y la española sangre derramada / tu gloria y sus hazañas cantarán. / Y estos soldados de tu Infantería / sienten que se apodera de sus pechos / con la épica nobleza y gallardía / el ansia altiva de los grandes hechos / te prometen ser fieles a la historia / y dignos de tu honor y de tu gloria.


Dentro de los himnos militares españoles está el de la Armada, con letra de José María Pemán y música de Germán Beigbeder:

Soplen serenas las brisas / ruja amenaza la ola, / mi gallardía española / se corona de sonrisas. / Por ti, Patria, / por ti sola, / mi vida a los mares di, / por ti el peligro ofrecí / mis obras y pensamientos. / ¡En la rosa de los vientos / me crucifico por ti! / Por tu sagrada presencia, / que nada turba ni empaña, / tiene sus horas la hazaña / y sus horas la obediencia. / El Imperio a España vendrá / por los caminos del mar. / Hay que morir o triunfar, / que nos enseña la Historia, / en Lepanto, la victoria, / y la muerte en Trafalgar. / Soñando victorias, diciendo cantares, / marinos de España, crucemos los mares, / delante la gloria, la leyenda en pos, / debajo las voces de nuestros caídos / y arriba el mandato de España y de Dios. / De España y de Dios. / ¡De España y de Dios!

La armada española une a este himno oficial otro oficioso que se empleó con mucha asiduidad hasta 1931. Es la conocidísima y preciosa "Salve Marinera", que siempre llevó este cuerpo militar en los labios y en el corazón. Este canto singular procede de una zarzuela de 1870, titulada "El molinero de Subiza", en cuyo texto se incluye la canción "Estrella de los cielos", cuyo título se generalizó más tarde como "Estrella de los mares" (Stella Maris). La citada zarzuela era original del compositor Cristóbal Ourid, con libreto de Luis Eguilaz. Cuando se estrenó esta zarzuela se comenzó a cantar rutinariamente en algunos barcos de la Armada, especialmente en el "Asturias", que era el buque escuela, llegándose a propagar rápidamente. Hasta el año 1942 no se reglamentó esta "Salve", que tuvo algunos retoques musicales por parte de Jesús Montalbán Vizcón, y de la letra por Mariano Méndez Vigo, declarándose a partir de esta fecha, por orden ministerial, como canto reglamentario:


¡Salve!, Estrella de los mares, / de los mares iris, de eterna ventura. / ¡Salve!, ¡oh, Fénix de hermosura! / Madre del Divino Amor. / De tu pueblo, a los pesares / tu clemencia dé consuelo. / Fervoroso llegue al cielo / y hasta Ti, y hasta Ti, nuestro clamor. / ¡Salve!, ¡salve!, Estrella de los mares. / ¡Salve!, Estrella de los mares. / Sí, fervoroso llegue al cielo, / y hasta Ti, y hasta Ti, nuestro clamor. / ¡Salve!, ¡salve!, Estrella de los mares, / Estrella de los mares, / ¡Salve!, ¡salve!, ¡salve!, ¡salve!.


El Ejército del Aire, que es el de más reciente formación, ya que se creó el año 1939, también tuvo su himno desde entonces con la siguiente letra:

Sobre campos y trincheras / como estrellas matinales / cruzan alas nacionales / del imperio mensajeras. / Al reflejo del radiante sol / brilló el cielo español / con luces de victoria. / Mientras cruza en su esmaltado añil / la audacia juvenil / forjando nueva Historia. / Una, Grande, Libre e inmortal / surges vieja Patria del dolor / prodigio redentor del mundo occidental. / Arma Imperial del cielo / su alucinante vuelo / sobre los campos que acompaña / con decisión sabe atacar hasta vencer. / Honor a los ungidos / por clara fe ascendidos / al claro azul que nada empaña / su inspiración pudo volar y renacer. / En vuelo aviadores / ya rugen los motores / con eco recio ¡Arriba España! / claro clarin, limpio vibrar. Amanecer.

Este himo del Ejército del Aire se cambió por el actual, con música de Ricardo Dorado Janeiro y letra de José María Pemán. Es un hermoso himno, y doy fe de ello ya que fue el que tuve que aprender en mi periodo de instrucción en el reclutamiento de "El Copero" y cantar muchas veces en los actos oficiales en la Base Aérea de Morón de la Frontera, en la que cumplí mis deberes militares:

Alcemos el vuelo, / sobre el alto cielo / lejos de la tierra / la esperanza nos lleva detrás / el Aire en la guerra / comienza a ser paz. / Midiendo del Aire la limpia grandeza / el alma se llena de luz y de amor / la vida y la muerte cantan la belleza / de una españa mas clara y mejor. / Volad, alas gloriosas de España / estrellas de un cielo radiante de sol / y escribid sobre el viento la hazaña / la gloria infinita de ser español. / A España ofrecida, / tengo muerte y vida / como quien la juega / en un lance de gloria y honor / la aurora me lleva / como un un nuevo amor. / Alegre la mano tenaz el empeño / la rosa del viento tomamos por cruz / jamás bajaremos desde nuestro sueño / a una España sin gloria y sin luz. / Volad, alas gloriosas de España / estrellas de un cielo radiante de sol / y escribid sobre el viento la hazaña / la gloria infinita de ser español.


Y mañana continuaremos con este gran manatial de himnos que crecieron por nuestra tierra, agarrando sus raíces en todos los terrenos del sentimiento.

EL POETA DE LA SEMANA: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO (5)

(Ilustración de Hipólito Llanes)


GRANADA

Abro el diario del agua.
"Hoy, día de la tristeza.
Como estaba acongojada,
yo quise llamarme llanto.
Y me han llamado Granada."


¡Qué sonora va el agua
llamándose Granada!
Agua por los arroyos,
inocente y alegre
como la infancia.

Agua por las acequias,
fresca, nueva, graciosa
igual que una muchacha.

¡Qué íntima está el agua
llamándose Granada!
Agua por los aljibes,
abandonada.

Agua por los estanques,
ensimismada.

¡Qué sonora, qué íntima,
y qué triste está el agua
llamándose Granada!


Manuel Benítez Carrasco
"Diario del agua" (1956)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (81)


POBREZA

Me estás asesinando,
apenas  si me das
algún que otro respiro.
Pobreza, eres  terrible
y temible y horrible,
y amarga y limitante.
Corta sueños  y alas
eres sin más pobreza
y eres  supercanalla
y archicabrona y triste.
Eres  canija y  fea
y  mala  madre.
Eres eso y lo otro y mucho más
y también  mucho menos.
En ti no hay  nada  espléndido.
Contigo no es posible
ir  a  ninguna parte
sino a la  gris miseria
que todo  lo envilece
y al total despojo
de aquellas  doradas ilusiones
que  alguna  vez acariciaron
nuestra  lejana infancia.
Maldita seas, pobreza.
Maldita, sí, maldita seas  por siempre,
por lo que yo renuncio
ahora y aquí al reino de los cielos,
a ese  reino que dicen los hipócritas
que es el reino, gran burla, de los pobres.

       
        México D. F.  febrero 2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: LAS MIL Y UNA HISTORIAS DE PERICÓN DE CÁDIZ


Con este libro, José Luis Ortiz Nuevo inventó un nuevo tipo de hacer biografías: la de dejar hablar al biografiado y recoger y apuntar esas notas tal como el protagonista las fue diciendo. De ahí que el resultado desprenda naturalidad, vitalidad y alegría desde la primera a la última línea. Pocos libros gozan de una aleación tan perfecta para convertirse en un documento histórico importante en la bibliografía flamenca.

La gracia innata de Juan Martínez Vilches, Pericón, se trasluce en cada comentario de sus vivencias, contagiándonos su humor surrealista y al mismo tiempo lleno de magia. Tras un introito de Ortiz Nuevo, que sella un genial epílogo, el libro discurre por estos capítulos sin desperdicios: "Algunas cosas de mi vida", "Historias de Cádiz y sus fiestas", "Sus gentes", "¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?", "Los animales son una cosa", y "Recordando a los maestros".

El libro, prologado por Fernando Quiñones, es de los que se leen de un solo tirón, tal la fuerza que tienen estos recuerdos del cantaor gaditano. Imprescindible en la biblioteca de los buenos aficionados, y necesario para pasar un buen rato a gusto.


Edita: Sílex
Ciudad: Madrid-1990
Páginas: 270
ISBN: 84-7737-025-7
Depósito Legal: M-40134-1990

martes, 22 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL HIMNO DE LA FALANGE (86)


El "Cara al sol", que es el himno de la Falange Española, ha sido, quizás, el himno más cantado y escuchado en España desde nuestra Guerra Civil, entre otras cosas porque fue impuesto por el régimen en todos los actos patrióticos, y en muchos civiles, en colegios, campamentos y fechas simbólicas del franquismo. De ahí el gran rechazo hacia él en una sociedad afortunadamente democrática. Dicho esto, no se le puede quitar al himno su grandeza musical y hasta su excelente letra, auspiciada por el propio José Antonio Primo de Rivera, aunque algunos dan la autoría al poeta madrileño Agustín de Foxá. Al parecer, la historia de esta composición es la que sigue. Tras la salida de un mitin de la Falange, el 17 de noviembre de 1935, José Antonio insistió en la necesidad de que la agrupación tuviese un himno para cantarse en actos como el que había tenido lugar. Tras el estreno de la película "La bandera", fue el mismo José Antonio quien convocó -unos dicen que en el bar madrileño "La Cueva del Orkompon" y, otros, en el llamado "La ballena alegre"- a varios de sus camaradas, llamados la "escuadra de poetas", entre los que se encontraban los falangistas Agustín de Foxá, Dionisio Ridruejo, Michelarena, José María Alfaro, Jacinto Miquelarena, Rafael Sánchez Mazas y el marqués de Bolarque, reunión en la que también participó el músico guipuzcoano Juan Tellería, que habría de ser el compositor del mismo. Sobre la marcha se fragüó el himno en pocas horas, y así nacería el célebre "Cara al Sol", que fue presentado en un mitin celebrado en el Cine Europa de Madrid el día 2 de febrero de 1936. La letra, de la que hemos puesto como entrada su partitura, decía así:

Cara al sol con la camisa nueva / que tú bordaste en rojo ayer, / me hallará la muerte si me lleva / y no te vuelvo a ver. / Formaré junto a mis compañeros / que hacen guardia sobre los luceros, / impasible el ademán, y están / presentes en nuestro afán. / Si te dicen que caí, me fuí / al puesto que tengo allí. / Volverán banderas victoriosas / al paso alegre de la paz, / y traerán prendidas cinco rosas, / las flechas de mi haz. / Volverá a reír la primavera / que por cielo, tierra y mar se espera. / ¡Arriba escuadras a vencer, / que en España empieza a amanecer!

Este himno, que tras la Guerra Civil fue uno de los himnos oficiales que impuso Franco, aunque la Falange no estaba muy de acuerdo en que se asociara con el nuevo régimen, tuvo incluso su versión parodiada, cuyos primeros versos fueron estos:

Cara al sol, / al sol que más calienta, / me puse el mono antes de ayer, / me hallará la muerte, si me pesca, / sentado en un café. / Si te dicen que caí, / no es así, / que nunca me moví de aquí...

Hubo otro himno muy especial que la Falange empleó en los tiempos de la contienda y que se utilizaba cuando marchaban al frente. Era la conocida como "Canción del falangista", cuya autoría se debe a Fernando Moraleda:

Falangista soy / falangista hasta morir o vencer, / y por eso estoy / al servicio de España con placer. / Alistado voy en la juventud, / paladín de nuestra fe. / Mi camisa azul, / con el yugo y las flechas en haz, / garantía son / en la España inmortal que triunfar. / Cuando se enteró mi madre, / de que yo era de las J.O.N.S. / me dio un abrazo y me dijo: / "Hijo mío de mi alma / así te quería yo: / falangista valeroso, / y con ese patrimonio, / la Justicia, el Pan, la Patria / y la España Grande y Libre / que soñaba JOSÉ ANTONIO". / Ahora estoy en las trincheras / dando la cara a la muerte, / si me muero, sólo siento, / madrecita de mi alma, / porque no volveré a verte. / Pero se que si me matan, / en la tierra en que yo muera, / sé alzar como una espiga, / roja y negra, / con la pólvora / y la sangre, mi bandera.


Otro de los himnos falangistas fundacionales fue el titulado "En pie camaradas", himno que se cantó mucho en la llamada División Azul. Parece ser que fue compuesto entre los años 1931-32 en Valladolid, y sí fue el aporte que hizo las JONS a Falange Española en la fusión de 1934. También, al parecer, porque no está muy claro, el autor de la letra fue José María Casado, y el de la música Suárez Granda.Aunque su título es el que hemos referido, en otros cancioneros consultados aparece con el de "Isabel y Fernando":


En pie camaradas, y siempre adelante / cantemos el himno de la juventud, / el himno que canta la España gigante / que sacude el yugo de la esclavitud. / De Isabel y Fernando / el espíritu impera / moriremos besando / la sagrada bandera. / Nuestra España gloriosa / nuevamente ha de ser / la nación poderosa / que jamás dejó de vencer. / El sol de justicia de una nueva era / radiante amanece en nuestra nación / ya ondea en los aires la pura bandera / que ha de ser el signo de la redención. / En pie camaradas, siempre adelante / cantemos el himno de la juventud / el himno que canta la España gigante / que sacude el yugo de la esclavitud.

Dentro de la simbología musical falangista, y aparte de los citados, nos encontramos también con el "Himno oficial de Flechas", "Himno de los Flechas", "Los Flechas", "Somos héroes", "Somos Flechas", "Guardia Nueva", "Himno de Campamento", "Allí", "Isabel y Fernando" -que no tiene nada que ver con el estribillo del himno anterior-, "Camisa azul", "Soy Nacional Sindicalista", "Camisa Azul" y "Diana Azul", entre otras. El himno oficial de los Flechas, con letra de J. Villanueva y música de A. Cabañas, fue el himno del Frente de Juventudes:

Prietas las filas, / recias, marciales, / nuestra escuadras van / cara al mañana / que nos promete / Patria, Justicia y Pan. / Mis camaradas fueron a luchar, / el gesto alegre y firme el ademán, / la vida a España dieron al morir, / hoy Grande y Libre nace para mí. / Lánzate al cielo, flecha de España, / que un blanco has de encontrar, / busca el Imperio, que ha de llevarte / por cielo, tierra y mar. / Ya las banderas / cantan victoria / al paso de la paz, / y han florecido, / rojas y frescas, / las rosas en mi haz.

Aparte, con el mismo nombre, aunque para distinguirla se le dio en llamar "Canción del Flecha" y no himno, tenemos esta composición con letra de Agustín de Foxá:

¡En pie, flechas de España! / Falange es victoriosa. / Dame el fusil pequeño, / que suena ya una clara voz: / -Para que yo creciera / sobre una Patria hermosa, / mis hermanos mayores / cayeron cara al sol. / Un día dejaremos / los viejos camaradas, / escuelas y talleres / e iremos todos a formar / en un soto florido, / al pie de las espadas / porque la Patria joven / ha amanecido ya.

El mundo de los himnos y las canciones es suficientemente atrayente, y lo vamos a ir comprobando día trás día en estas páginas de recuerdos que conforman las "Canciones por nuestras vidas".

EL POETA DE LA SEMANA: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO (4)

(Ilustración de Hipólito Llanes)

CALLE DEL AGUA

Y por la Calle del Agua
yo la veía pasar
tan bonita y tan soltera,
guapa hasta no poder más.

Hoy, por la Calle del Agua,
he vuelto a verla pasar
bonita, pero casada.

Casada, pero bonita.
Ser madre da la belleza
que el no ser ya novia quita.

Pero lo que yo daría,
callecita albaycinera,
por verla otra vez pasar
bonita, pero soltera.


Manuel Benítez Carrasco
"Diario del agua" (1956)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHÍS (80)

TODAVÍA

Para Axaí, la única

Te digo que todavía
la luna, noche con noche,
me ilumina y acaricia.
Luna lunita lunera,
luna que envuelves mis noches
con suavidades de seda.
Por los balcones soñantes
sigilosamente entras
a la alcoba de mi alma
y la inundas de belleza.
Luna, luna, luna,
acariciadora y tierna,
que solito estaría yo
si tú desaparecieras.
Monedita de oro puro
yo te guardo en mi cartera
para que mis pobres días
tengan algo de riqueza.
Luna de mis noches niñas,
luna de mis niños cielos,
luna hechizante y callada,
luna de mi amor primero,
te digo que todavía
sigues reinando en mis sueños.


México D. F. 12 Febrero 2011

GALA HOMENAJE AL MAESTRO CURRO MALENA

      El próximo domingo 27 de febrero, a las 20'30 horas, va a tener lugar en el Teatro Lope de Vega de Sevilla una gran Gala Homenaje al Maestro Curro Malena, organizado por la Federación Provincial de Sevilla de Entidades Flamencas, con la colaboración dela Diputación de Sevilla, el Ayuntamiento de la misma ciudad y la Bienal de Flamenco.
      En el citado homenaje actuarán, desinteresadamente, Miguel Poveda, Juan Peña "El Lebrijano", Manuela Carrasco, David Peña Dorantes y Antonio Carrión, estando la presentación a cargo de Manuel Martín Martín.
      Aquellos aficionados que no puedan asistir, pero que tengan interés en colaborar en este merecidísimo homenaje al cantaor de Lebrija, pueden hacerlo mediante una aportación económica en la cuenta 2106-0937-84-2228447031.

LIBROS CON SON FLAMENCO: LAS MÁSCARAS DE LO JONDO


Este es un libro maravilloso de fotografías de la alemana Elke Stolzenber que gira totalmente alrededor del mundo flamenco. Con textos acertadísimos de Ángel Álvarez Caballero, la fotógrafa berlinesa nos va adentrando en un mundo mágico lleno de sensaciones, en la que los perfiles en blanco y negro nos sumergen plenamente en el mundo de lo jondo. Ninguna de sus fotos nos deja indiferentes, es más, nos invitan a colarnos en la piel de aquellos que apresó su objetivo en momentos mágicos.

El libro lo dividen los autores en siete apartados o capítulos: "Un arte joven que parece viejo", "Ese cante que duele", "La fascinación del baile", "Doncellas de carne y plata: la guitarra", "Gitanos: el vínculo de la sangre", "Las máscaras de lo jondo" y "Teatro flamenco".

Editado con una maquetación excelente y un formato de lujo, el libro de Stolzenberg y Caballero es un auténtico placer para la vista.


Edita: Ediciones del Prado
Ciudad: Madrid-1992
Páginas: 194
ISBN: 84-7838-195-3
Depósito Legal: M-35425-1992 

lunes, 21 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: ¿UN HIMNO NACIONAL SIN LETRA? (85)

   Una vez realizado nuestro breve paseo por algunas de la principales figuras del mundo del bolero, tanto cantantes como compositores, vamos a adentrarnos, en este recorrido de "Canciones por nuestras vidas", en el apasionante mundo de los himnos y canciones de nuestro país, y de aquellas composiciones que se cantaban en los dos bandos de nuestra triste Guerra Civil.
      Hay más himnos y canciones de los que creemos en el panorama musical. Muchísimos de ellos, por no decir la mayoría, hermosos tanto en sus letras como en la música que los sustentan. Canciones patrióticas, himnos de los distintos cuerpos armados, marchas ardorosas, jocosas cancioncillas que distraían los momentos de paz fuera de las trincheras...
     Decía Joaquín Calvo-Sotelo en un artículo de la primera de ABC, correspondiente al 20 de octubre de 1992, que "Los himnos envuelven, como llamaradas líricas, a veces una ideología, otras una revolución, otras un pueblo, y han sido escritos siempre para mover el fervor o, por lo menos, el respeto de quienes los escuchan".
      Para mí los himnos, como las banderas, son símbolos que me merecen el mayor de los respetos porque encierran un sentimiento, sea del signo que sea. Si además el himno o la bandera significa la representación del país en el que vivimos, aún más, porque ese sentimiento esta sancionado por la Constitución, es decir, refrendado por la mayoría del pueblo.
       A todos los españoles nos molesta siempre, sobre todo cuando contemplamos competiciones deportivas en las que nuestro país participa, que nuestros jugadores se queden mudos mientras está sonando nuestro himno nacional. Y nos molesta aún más cuando observamos que todos los países competidores cantan con emoción, fuerza y sentimiento contenido, los de sus respectivos lugares. A ésto siempre decimos que es que el Himno de España, Marcha Real o Himno Nacional, no tiene letra. ¿En verdad que tenemos un Himno Nacional sin letra? Nada más alejado de la verdad. La tiene y, para mayor abundancia, varias. Lo que pasa es que, al parecer ninguna ha gustado a quienes tienen que decidirse, y ninguna, por tanto, se ha regulado por Real Decreto. No así su hermosa música, que ya se reguló definitivamente en sus dos versiones, la completa y la breve, así como su uso, por Real Decreto 1560/1997 del día 10 de octubre. Puede, y debe decirse entonces, que nuestro himno lo que no tiene es una letra oficial y reglamentada.
      Los primeros versos para el himno los escribió el escritor, poeta y dramaturgo argentino Buenaventura José María de la Vega y Cárdenas, más conocido como Ventura de la Vega, durante el reinado de Isabel II, remontándose a 1843:
      Venid españoles / Al grito acudid. / Dios salve a la Reina, / Dios salve al país.
      El himno también gozó de una letra, en este caso oficial porque fue pedida por Alfonso XIII, que se debe a la autoría del periodista, escritor y poeta catalán Eduardo Marquina, y que decía así:
     Gloria, gloria, corona de la Patria, / soberana luz / que es oro en tu color. / Vida, vida, futuro de la Patria, / que en tus ojos es / abierto corazón. / Púrpura y oro: bandera inmortal; / en tus colores, juntas, carne y alma están. / Púrpura y oro: querer y lograr; / Tú eres, bandera, el signo del humano afán. / Gloria, gloria, corona de la Patria, soberana luz / que es oro en tu Pendón. / Púrpura y oro: bandera inmortal; / en tus colores, juntas, carne y alma están.
      Hubo también una versión carlista, que decía así:
    Viva España, / gloria de tradiciones, / con la sola ley / que puede prosperar. / Viva España, / que es madre de naciones, / con Dios, Patria, Rey / con que supo imperar. / Guerra al perjuro / traidor y masón, / que con su aliento impuro/ hunde la nación. / Es su bandera / la historia de su gloria, / por ella dará / su vida el español. / Fe verdadera / que en rojo de amor / aprisiona briosa / un rayo de sol.
      Y está, aunque no tuvo nunca un carácter oficial, la que hizo el poeta gaditano José María Pemán por encargo de Miguel Primo de Rivera el año 1928:
      ¡Viva España! / alzad la frente / hijos del pueblo español / que vuelve a resurgir. / Gloria a la Patria / que supo seguir / sobre el azul del mar / el caminar del sol. / Triunfa España / los yunques y las ruedas / cantan al compás / del himno de la fe. / Juntos con ellos / cantemos de pie / la vida nueva y fuerte / del trabajo y paz.
      Esta letra, adaptada al bando ganador en dos estrofas -alzad los brazos por alzad la frente, y los yunques y las ruedas por los yugos y las flechas-, aún sin ser oficial se cantaba en los colegios tras izarse la bandera por la mañana.
      El que fuese Presidente del Gobierno, José María Aznar, también solicitó una letra para el himno a los escritores Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares, Ramiro Fonte y Jon Juaristi, pero, por tensiones políticas y enfrentamientos con la oposición, de nuevo el proyecto se quedó en nada. Se perdió entonces una gran oportunidad, porque además la letra era hermosa y poética, y para nada mezclaba los asuntos bélicos:
Canta, España, / Y al viento de los pueblos lanza tu cantar: / Hora es de recordar / Que alas de lino / Te abrieron camino / De un confín al otro del inmenso mar. / Patria mía / Que guardas la alegría de la antigua edad: / Florezca en tu heredad, / Al sol de Europa / Alzada la copa, / El árbol sagrado de la Libertad.
    También, en el año 2007, el Presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, hizo una intentona para que el himno tuviese letra, con el objeto que decíamos anterioremente: que los deportistas pudieran cantarlo en las diversas competiciones. Se convocó un concurso y la letra elegida fue la de don Paulino Cubero, pero unos días antes de su presentación oficial, preparada para el 21 de enero de 2008, la letra se filtró a los medios de comunicación y se creó una gran polémica, al mismo tiempo que rechazo. El propio Comité retiró la propuesta y, una vez más, el himno se quedó huerfano de letra. Decía así la del señor Cubero:
     ¡Viva España! / Cantemos todos juntos / con distinta voz / y un solo corazón. / ¡Viva España! / desde los verdes valles / al inmenso mar, / un himno de hermandad. / Ama a la patria / pues sabe abrazar, / bajo su cielo azul, / pueblos en libertad. / Gloria a los hijos / que a la Historia dan / justicia y grandeza / democracia y paz.
      Otra gran oportunidad que se perdió, porque en verdad también la letra era hermosísima y estaba actualizada a los nuevos tiempos. Parece que es que nadie quiere, evidentemente el gobierno de la nación, que ésta tenga, como los demás países, una letra que nos represente. Hay también otra versión, anónima, que aparecía en la célebre Enciclopedia Álvarez -esa que yo manejaba de niño- por los años 50:
      Viva España / mi patria esclarecida / madre sin igual / compendio del honor. / Viva España / solar de noble vida / regio pedestal / de Cristo Redentor. / Fuiste de glorias / florido pensil / hoy reverdecen a un impulso juvenil / Veinte naciones / coronan tu sien / ¡Arriba España! / raza invicta es tu sostén.
      Ya vemos que por falta de letras no se ha quedado el himno, y sí por falta del decreto que la haga oficial. Una vez que han existido tantos intentos infructuosos, presumo que ya nadie quiere avivar este tema y que nuestro himno nacional seguirá como sigue: siendo aquella antigua Marcha Granadera que apareció recogida en el Libro de Ordenanzas de toques militares en 1761, y que el rey Carlos III declaró como Marcha de Honor el año 1770. Esta marcha, también llamada Marcha Real, fue siempre el himno oficial español salvo en el periodo de la II República (1931-1939), que fue sustituída por el Himno de Riego. Nuestro himno se oficializó por decreto de Franco el 27 de febrero de 1937, siendo refrendado por el BOE el 17 de julio de 1942.

EL POETA DE LA SEMANA: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO (3)

(Ilustración de José Caballero)


LETRILLAS DEL "PERO" MIEDOSO

Valiente como el primero,
marchoso como el que más,
"pero" tras el burladero.
Y era un torero, un torero
más grande que los demás,
"pero" tras el burladero.

-¿Miedo...? ¿Quién ha dicho miedo?
Es que el toro no veía...
es que el toro se caía...
es que el toro no embestía...
es que el toro... es que el toro...
"Pero" ¿miedo? No, señor.

Y no era miedo. Qué va.
Un valiente como él
nunca supo qué era el miedo.
...Si acaso... en el redondel.

Ni era miedo a las cogidas,
¡qué iba a ser!
ni a tener
en una plaza perdida
una triste muerte de oro.
Era sólo que, ante el toro,
y con razón,
se acordaba de la vida...
"pero" ¿miedo? No, señor.


Manuel Benítez Carrasco
"Frente al toro y el poema" (1952)

POEMAS DEL ALMA: JUAN CERVERA SANCHIS (79)

EL OJO DEL VINO

Por el ojo del vino, ¡oh Dios de dioses!, el vaso
roto se perdió sin memoria.
Ebria de asombro el alma de la luz mojó sus labios
y la amargura del Universo fingió ser dorada miel
en la punta rojísima de su lengua.

-¡No me vuelvas a mirar jamás!, le gritó ella con su
mirada de acero demoledor.

Él, como si fuera sordo de nacimiento, la veía impávido
y ajeno a su manifiesta y volcánica furia. Ella, desesperada,
sacó de su bolso un pequeño espejo con el que logró que
él pudiera ver su propio rostro.

-¡Mira como eres, canalla!, le increpó iracunda.

Él pudo verse a sí mismo y todo el horror acumulado
por el peso del tiempo en el fondo de su propio ser
hizo que bajara aterrorizadamente sus párpados y se
precipitara en los hoyos negros de la negra realidad de
sus abismos interiores.
La voz de ella volvió a resonar como un estruendo
desgarrador por sus desolados tímpanos:

-¡No me vuelvas a mirar jamás!

Jamás, jamás, jamás... La palabra jamás se multiplicó
y se multiplicó y él, sobrecogido por la bestia sin freno
de su propio espanto, no cabía en la palabra jamás y
huérfano del añorado siempre, veía como ella, con
su pequeño espejo en la mano se lo fue acercando a su
preciosa sien e hizo que estallara su linda cabecita en un
surtidor de fresca sangre.
Él, salpicado de vivo escarlata, buscó ansioso el espejo
asesino para seguirla por los vericuetos infinitesimales
de la muerte.
El espejo había desaparecido, condenándole a vivir
eternamente sin ella.
Por el ojo del vino, ¡oh Dios de dioses!, el vaso roto
se perdió sin memoria.


México D. F. Febrero 2011

LIBROS CON SON FLAMENCO: LAS GUITARRAS TAMPOCO VIENEN DE PARÍS


Con motivo de la VI Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, el año 1990, se montó una muestra artesana de construcción de guitarras y se publicó este libro-catálogo que lleva autoría del gran entendido en la materia, Eusebio Rioja. Los guitarreros que participaron fue el granaíno Francisco Manuel Díaz y el cordobés José Ángel Chacón, y se expusieron un total de 24 guitarras que iban desde finales del XVIII hasta 1954.

Tras la introducción de Rioja, se recogen en el libro tres apartados: "Los artesanos participantes en la muestra", con la biografía de los dos constructores presentes en la misma; "Técnicas de la construcción de guitarras", maderas, fondos y aros, mosaicos y filetes, colas, barnices, cuerdas, etc.; y "Catálogo de la exposición de guitarras históricas", con fichero técnico de cada una y tabla compatariva de medidas y materiales.

Libro muy al gusto de los amantes de este instrumento universal, adobado con fotografías y dibujos sobre la colocación de varetajes armónicos de cada constructor.


Edita: Bienal de Arte Flamenco de Sevilla
Ciudad: Sevilla-1990
Páginas: 69
ISBN: No consta
Depósito Legal: SE-1.443-1990

domingo, 20 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL ESPÍRITU DE MARÍA GREVER (84)

Esta gran compositora, autora de música de concierto y especializada en fondos musicales para películas, trabajo que desarrolló en la Paramount y en la 20th Century Fox, tuvo en su haber más de 800 canciones en las que el bolero fue el principal protagonista.

Nacida en Guanajuato (México) en 1884, era hija de padre sevillano y en Sevilla pasó la mayor parte de su infancia y juventud desde los 6 años. Como demostraba unas grandes habilidades y virtuosismo para la música, sus padres la llevaron a París, donde estudió nada menos que con el maestro del impresionismo musical Claude Debussy.

Su nombre es el de María Joaquina de la Portilla Torres, tomando el apellido artístico cuando se casó en 1907 con el norteamericano León August Grever. A raíz de ahí, su imaginación no paró de producir canciones que hoy día siguen recordándose: "Ya no me quieres", "Muñequita linda", "Yo canto para ti", "Te vi", "Inquietud", "Cuando vuelva a tu lado"... Esta última la hizo muy famosa, actualizándola con  su maravillosa voz, la cantante Linda Ronstadt, aunque el primero que la cantó, alrededor de 1926, fue José Mójica.

Cuando vuelva a tu lado / no me niegues tus besos, / que el amor que te he dado / no podras olvidar. / No me preguntes nada / que nada he de explicarte, / que el beso que dejaste / ya no lo puedes dar. / Cuando vuelva a tu lado / y esté solo contigo, / las cosas que te digo / no repitas jamás. / Por compasión, / une tu labio al mío / y estréchame en tus brazos / y cuenta los latidos / de nuestro corazón. / Cuando vuelva a tu lado / y esté solo contigo / las cosas que te digo / no repitas jamás. / Por compasión, / une tu labio al mío / y estréchame en tus brazos / y  cuenta los latidos / de nuestro corazón.
Con ella, en esta época, destacaba la titulada "Te quiero dijiste" (1930), conocida también con el título de "Muñequita linda", uno de los boleros que siempre han permanecido en la memoria colectiva del pueblo:

Alma mía sola, siempre sola, / sin que nadie comprenda tu sufrimiento, / tu horrible padecer; / fingiendo una existencia siempre llena / de dicha y de placer, / de dicha y de placer... / Si yo encontrara un alma como la mía, / cuantas cosas secretas le contaría, / un alma que al mirarme sin decir nada / me lo dijese todo con su mirada. / Un alma que embriagase con suave aliento, / que al besarme sintiera lo que yo siento, / y a veces me pregunto que pasaría / si yo encontrara un alma como la mía. / Fuimos tontos los dos, / yo en adorarte, / y tú en recompensarme, / con tu traición.
 
La gran producción de esta mujer fue inmensa, y así fue reconocida por toda la sociedad americana y muy especiamente por las mujeres, ya que el espíritu de María Grever traslucía un sentimiento íntimo muy parejo al de sus contemporáneas. La película biográfica que dirigió el chileno Tito Davison, incluía, con la voz de Libertad Lamarque como dijimos, esta especie de bolero testimental:

Si me alejo de ti, / es por complacerte, / mas nunca dejaré, / de quererte. / Cuando me vaya, / por mí llorarás, / quizá pensarás: / ¡ qué injustamente, / la hice sufrir, / si por mis celos, / sentía morir ! / Cuando me vaya, / tal vez pensarás, / que a otros amores / sabré conquistar. / Dentro de tu alma, / quizá sentirás / los mismos celos / que me hiciste pasar. / ¡Cuándo me vaya, / sé que por mí llorarás !

¡María Grever, grandiosa mujer que dejó su espíritu repartido en las mejores voces de toda la historia de la música!

Te quiero dijiste / tomando mis manos / entre tus manitas / de blanco marfil, / y sentí en mi pecho / un fuerte latido, / después un suspiro / y luego el chasquido / de un beso febril. / Muñequita linda / de cabellos de oro / de dientes de perla, / labios de rubí. / Dime si me quieres / como yo te quiero, / si de mí te acuerdas / como yo de tí. / A veces escucho / un eco divino / que envuelto en la brisa / parece decir. / Si te quiero mucho, / mucho, mucho, mucho, / tanto como entonces, / siempre hasta morir.

Otras de sus hermosas canciones fueron "Júrame", "Tú, tú y tú", grabada por Juan Arvizu, "Brisas", grabada por Carlos Mejía; "Cuando me vaya", que interpretó Libertad Lamarque en la película biográfica de María Grever "La melodía prohibida" (1953), "El gavilán", "Cobarde", "Florecita", "Volveré" o "Alma mía" que siempre incluyó en su repertorio el tenor mexicano José Mójica.

EL POETA DE LA SEMANA: MANUEL BENÍTEZ CARRASCO (2)

(Ilustración de José Caballero)


JUEGOS DEL CHOTO

La cándida testuz, toda diablura,
con las alas del aire se divierte;
en sus patas el salto se convierte
en una atropellada arquitectura.

Blando mugido, maternal bravura,
la vaca, olfateadora de la muerte,
lo llama; el choto acude, y prueba suerte
topando el costillar de la ternura.

Besa, ¡glotón!, las ubres. Bebe ansioso,
y en nuevos saltos muestra su alegría
por el lechado trago delicioso.

Ladra un perro a lo lejos. Y ¡qué miedo!,
de un perro tiembla quien será algún día
el poderoso mandamás de un ruedo.


Manuel Benítez Carrasco
"Frente al toro y el poema" (1952)