lunes, 29 de enero de 2018

DESDE MI TORRE: UN POQUITO DE POR FAVOR, SEÑORA AMBROSIO


Le he tomado el título prestado a un actor paisano suyo -el señora Ambrosio es mío-, a Fernando Tejero, que acertó, equivocándose con lo que quería decir, con esta frase que se ha hecho muy popular y que aún maneja el personal cuando llega alguna que otra ocasión para introducirla. De ninguna de las maneras quisiera meterme con usted en esta página que sólo refleja mis pensamientos sobre personas e instituciones. Recuerdo que allá en el año 2000 inicié una serie diaria en la COPE, en Radio Popular de Córdoba, la ciudad que usted preside, enviándole un poema diario a quien entonces era su alcaldesa y buena amiga mía, Rosa Aguilar, con el título de "Buenos días, señora alcaldesa". No sé si alguna vez me descubrió el pastel, o no, aunque jamás me dijo nada y seguimos con la misma amistad. Quien pareció muy cercano a acertarlo, a pesar de que tenía sus serias dudas, fue el por aquel entonces delegado de festejos. En versos, muy cameloncios, como exigía el guión, le daba caña cañí de la buena, aunque siempre con el respeto debido que siempre he profesado a todas las personas con las que me he cruzado en mi vida. En este mismo blog, si usted se anima a la lectura, están publicados todos aquellos poemas cachondos que se preocupaban de manera jocosa del devenir de las cosas ciudadanas.

A usted aún no tengo la suerte de conocerla personalmente. De seguro que llegará el día. Soy muy paciente para los encuentros que sólo Dios propone y auspicia convirtiéndolos en casualidades. Pero, claro, la conozco evidentemente por la prensa, por la radio y por algún que otro reportaje de Canal Sur, y lo que más me preocupa de usted es que tiene una nómina de sonrisas eternas, pero una corta nómina, por no decir ninguna, de realizaciones en pro de esta Ciudad que espera más agilidad suya para resolver los muchos problemas que tiene la Córdoba que usted preside. Gobernar con el apoyo de otros siempre es muy difícil, pero para una mujer nunca deben existir barreras. Rosa las tiró, y las derribó con la valentía y gallardía de su carácter. Usted debe hacer lo mismo. Tal vez menos viajes como representante de las ciudades del Patrimonio y más andando calles y barrios para dar con las soluciones que preocupan a los cordobeses, que son muchas, doña Isabel, más de las que usted se cree.

Córdoba, salvo la excepción de algunos lugares de la Judería, que es por donde pasan los turistas, es un basurero, un vertedero, por mucho que usted diga emplear a Sadeco en la limpieza diaria de cada día. Hay fuentes, como la de la glorieta moderna de Ibn Zaydun, que no funcionan desde hace años, casi desde su inauguración, y sus palmeras presentan un estado lamentable. La de la Plaza de las Tres Culturas, entrada desde el AVE a la Ciudad, ha vuelto a recuperar su frescor hace unos días tras muchísimos años de abandono. La Plaza de la Noria de Poniente es un vacie..., y le hablo de la cercanía que más conozco. Me imagino que todas las barriadas tengan sus propias quejas, muchísimas, como los habitantes de la Avenida Parque, en la que han talado árboles y más árboles sin reponer ninguno.

Un poquito de por favor, señora Ambrosio. Cuando doña Soledad Becerril llegó a ser alcaldesa de Sevilla, se notó en pocos meses su mano femenina, el cuidado de los parterres, el amor a las plantas en sus jardines y avenidas. Se notaba que mandaba una mujer en la Ciudad. Eso es lo que esperamos los cordobeses, y los que no siéndolos estamos aquí censados, de usted: un poquito de por favor para vigilar más de cerca a esta Ciudad que la tiene como alcaldesa.

Es que no ha hecho nada por ella desde que accedió a la alcaldía en 2015. Y mucho que me extraña. Nacimos, usted y yo, el mismo día: el 18 de julio -por aquello del lógico movimiento de nuestros padres- aunque le llevo 21 años de vida y experiencia. Los dos somos del horóscopo Cáncer: ser sensible, intuitivo, trabajador, incansable en nuestros afanes. Algo falla. O usted viaja mucho o yo me preocupo en demasía por cuestiones que sólo a usted le pertenecen. 

El día de san Antonio de hace 3 años tomó usted posesión de la alcaldía, aunque con serias hipotecas. Recomiéndese al santo no para pedirle novio, que bien casada está usted, sino para que le ayude en esa gestión tan difícil que es ser alcaldesa de Córdoba, en la que queremos verla, como a Rosa, patear su calles, tomando notas en su cuaderno de campo y poner a trabajar a todo el mundo que esté a su cargo. Para llegar a eso, lo primero está en que ellos reciban el ejemplo de que la primera que trabaja es usted, como a toda Córdoba le demostró Julio Anguita.


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