martes, 30 de enero de 2018

DESDE MI TORRE: NO ESTOY EN LAS REDES DE FACEBOOK NI TWITTER, NI EN LAS DE ISLA CRISTINA


Mis amigos se impacientan casi siempre porque no comprenden cómo es que yo no estoy en eso que llaman las redes sociales, y muy especialmente en aquellas que hacen furor y que me parece que se denominan -lo miro en san Google-: Facebook y Twitter. Ya lo otro, que me parece que le nombran WhatsApp, aunque los propios le llaman "guasa" -ciertamente un coñazo-, al menos te deja la posibilidad del contacto familiar, aunque también algunos de estos familiares sean unos petardos al lanzarte un timbrazo a las siete de la mañana y no te dejan el bendito placer de dormir cuando aún el alba no se arranca por el Este. Pero, nada, que hay que darle a la tecla, que se debe molestar al personal, que hay que provocar la diana del cuñado o del amigo sí, o sí. ¡Joder con la comunicación! Si cada mensaje de estos los cobraran a un euro mínimo ni el mayor de tus amigos, ni el más pérfido de tus cuñados, te molestaría a horas que no son propias, y tampoco en las lógicas. La pela, es la pela, como dicen los catalanes, y todos estos mensajes desaparecerían de la noche a la mañana. ¡El dinero es lo más listo que creó el género humano!

Me da mucho coraje no poder contestar a cuantos me escriben y me envían cosas con un cariño de marcado carácter emocional y de un gran interés cuando se trata de materia de Flamenco, y hasta de cosas particulares. Pero, a mi edad, y antiguo como soy, me gusta más una carta en el buzón de mi querido Daniel Pineda Novo, escrita a mano, que estas cosas frías de Facebook, de Twitter o de WhasApps. Ni me voy a convertir en inglés por estos léxicos que bien hubiesen podido cambiar la RAE . Odio los anglicismos con la gran riqueza que tiene nuestro idioma.

Bueno, que no me voy a enrollar, que sólo quiero decirle a mis amigos que me perdonen si no contesto a sus mensajes de estas redes, que no estoy en ellas, que no me meto aunque me paguen la mensualidad, que no es necesario de que yo bucee en estos líos desperdiciando mi poco tiempo. Ni en las redes marisaladas de mi querida Isla Cristina quiero estar preso. Para redes de las que te aprisionan de verdad, las de las medias hermosas de una guapa mujer. Cervantes escribió lo que escribió sin nada de esto, sin estar conectado. Sólo con su mundo real nos describió cómo era España y qué es España. Y miren si don Miguel está de plena actualidad, y no dejará de estarlo nunca.

Os ruego que no os enfadéis con este amigo que sólo ha tomado la decisión de no correr en el mismo raíl de sus charpas de siempre. Cada uno toma el camino que cree preciso. Y el mío, os valga o no, es éste. Y bien que lo siento; pero también es verdad que me reconfortaría más si pudiéseis comprenderme.

2 comentarios:

  1. Compadre, yo sé que tú eres más de diligencia y cosario que de Ave y Seur pero, ya metido en esto del internet, hay que ir a la última y meterse hasta el fondo. JIMENEZJB

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  2. Hombre, compadre, fui el primer sevillano que inauguró el AVE en abril de 1992, y por SEUR recibía a diario cientos y cientos de paquetes de mi empresa de trabajo. No estoy cerrado a las modernidades, pero sí a los coñazos. No me gustan estas redes. Les tengo pánico. Y, lo que es peor, me aburren.

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