jueves, 25 de enero de 2018

DESDE MI TORRE: ¡MÁS NO, MARIANO, POR FAVOR!


Se lo están pidiendo hasta de su propio Partido, que ya es difícil; desde la oposición; desde  millones de ese grupo gris que no cuenta para nada en sus planes y que somos los ciudadanos. Usted, como siempre, echando balones fuera, aunque con mucha cara, y viendo llover. ¡Tranquilos, españoles, ya escampará, os lo dice el Presidente! Y encima amenaza usted con presentarse otra vez como candidato cuando lleguen las próximas elecciones. Más no, Mariano, por favor. Ya estamos hartos de sus pasadas, de sus habituales lagunas de memoria, de su nula complicidad con el pueblo, de dar amparo a tantas y tantas corrupciones que ha propiciado y que aún intenta ocultar, como dando a entender que todos los españoles somos tontos y sólo usted y los camaradas que le acompañan son los listos. Y eso sí, listos han sido para esquilmar a nuestro país -usted le llamaría Patria- sin que usted, que es el Presidente, gracias a la desvergüenza del PSOE cuando le ofreció en bandeja la actual presidencia sin pudor alguno, supiera nada de nada. 

Como usted ha dicho públicamente en el tema de la equiparación de salarios de hombres y mujeres: ¡Mejor es no tocar este tema!, pues el tema suyo, el de querer repetir, mejor no tocarlo. Tenga la valentía de irse, y mejor antes que tarde, bien por la puerta grande, bien por la de cuadrillas, o por una de las gateras de la plaza. Pero váyase, no sin antes acabar con todos los temas pendientes de esa corrupción que apesta en todas las comunidades españolas. Repetir, no. Se lo ruego en nombre de la Virgen del Rocío de su ministra Fátima Báñez; de santa Rita, Patrona de los Imposibles; de santa Lucía, que es la de los invidentes como usted y los suyos, que nada ven ni en la calle ni en los banquillos; de Nuestra Señora de los Silencios, protectora de los sordomudos, a cuyos protegidos del PP y la Corona usted presta especial atención para que no se vayan de la lengua. 

¡Más no, Mariano, por favor! Si así fuera, España se quedaría sin ansiolíticos y el Orfidal desaparecería del poco mapa con el que nos vamos a quedar.

Hay que abrir las ventanas: ¡Aire, aire!, como canta José Mercé. Aire nuevo, gente nueva, ideas nuevas, limpios el corazón y las miradas. Gente que trabaje por y para el pueblo y no sólo para los poderosos, para los que están ahora en Davos y son afiliados al selecto Club Bilderberg y tienen en sus fines que los trabajadores lo hagan gratis como nuevos esclavos del siglo XXI. ¡Aire, aire! Y aunque nunca hay aire puro en la política, al menos que todo se oxigene. ¡Que se abran todas las ventanas! Pero usted no, Mariano, por favor. Ni su marca blanca de Ciudadanos a la que tanto temen ahora. Lástima que pocas ruedas de repuesto queden en este país que ha pinchado, durante años y años, la esperanza de millones de españoles. Y desde 1975 hasta nuestra fecha presente, tiempo ha habido para crear una España ejemplar.


2 comentarios:

  1. ¡Ofú! No más, carámba.
    (Espero que al darle a publicar, salga mi comenterio Emilio).
    Abrazo.

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  2. Más Rajoy no, por favor, aunque jamás puedo estar en contra de aquellos que le votan.

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