Como si no hubiesen cosas más importantes en las que emplearse para mejorar el bienestar de todos los andaluces y sacar de la basura a esta gran autonomía subdesarrollada, los institutos de la mujer y de la juventud, ambos de la Junta de Andalucía, y cuya cabeza principal es Susana Díaz, se inventan, con muchísimos euros de presupuesto, una campaña -que ha tenido que ser retirada por pura vergüenza-, contra el piropo, al que estos señores no consideran como una expresión del pueblo de toda la vida, sino como una violencia de género, esa de la que ya estamos todos hasta los mismos borlones.
Nada de piropos hacia las mujeres: animales, cerdos, buitres, gallitos, pulpos, búhos, que es lo que sois todos los hombres. Los piropos, si acaso, para tu madre. Lo demás es violencia. Si una chica pasa por la calle y a alguien se le ocurre decirle, con la gracia profunda del pueblo andaluz, y sin faltar al respeto, que eso es un cuerpo y no el que te deja la gripe: violencia, sólo violencia. Si le dices con admiración que tiene unos andares que ni el paso de San Gonzalo: violencia, sólo violencia. Si le dices que eso sí que son unos ojos y no los que tiene Rajoy para elegir a sus ministros: violencia, sólo violencia. Todos los hombres somos muy violentos por decirle a una chavala, con buen garbo, que por algo puso Dios el Paraíso en Andalucía.Ni se te ocurra: violencia, sólo violencia, que sois unos cerdos y todo lo demás y siempre estáis pensando en lo mismo.
No se acaban por ley ni la pobreza máxima en la que habitamos ni la corrupción que nos está minando en los cuatro puntos cardinales; ni se hacen campañas por las preocupantes cifras del paro, por la falta de seguridad física e higiene en los colegios, por la sanidad, por las familias abocadas al desahucio, por la garantía de los puestos de trabajo... La culpa del fracaso de esta Andalucía de nuestras penas y tristezas, la tiene el piropo, que llegó a ser hasta ayer un arte literario de la improvisación para convertirse en violencia de género. ¡Te qui ya, Susana!
Me acuerdo, no sin sorna, lo de su colega Bibiana Aído, también socialista y andaluza, cuando se gastó más de 26.000 euros nuestros, que no de ella, en editar un "Mapa de inervación y excitación sexual en clítoris y labios menores". ¡Toma ya, miembra! Como si hiciese falta decirle a las mujeres -esas a las que ya no se les puede decir un piropo- dónde tienen el chichi y qué hacer con él cuando les venga en ganas. Y es que aquí nos nacen los tontos/as y crecen más que el orégano sin darnos apenas cuenta.
Pues nada, amigos, cuidadín de echarle un buen piropo a una guapa mujer so pena de caer en la pena de violencia de género. No seas animal, paisano. Reprímete y aguanta tu lengua poética. Me imagino que nuestra Presidenta no tiene nada que temer por sufrir uno de estos improperios convertidos en delito.
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