lunes, 25 de septiembre de 2017

DESDE MI TORRE: ERES UN GENIO, SERRAT


Tus paisanos independentistas te han puesto a parir por la sinceridad de tus palabras sobre esa payasada que está dividiendo en dos a Cataluña y que le va a salir cara en la parte humana -la principal- y en la económica. Te has expresado como siempre, Juan Manuel, con la verdad de la profundidad de tus pensamientos, esos que llevaste a tus coplas y que nos han convencido a muchas generaciones. Nadie: ni el Pujol, ni Mas, ni el Puigdemón, ni el Junqueras, ni las madres que los parió a todos, han sido más valientes que tú a lo largo de toda una vida, más comprometidos y más metidos en el gazpacho de la justicia social. Y, por supuesto, más catalán.Quizás se han olvidado que querías cantar en catalán el "La, la, la" en Eurovisión en el año 1968, cuando la dictadura franquista era más que dura y te lo prohibieron. Se han olvidado de que fuiste uno de los primeros iconos de la Nova canción catalana. Perdona que lo escriba en castellano. Que tu obra, magnífica, está repleta de discos con el lenguaje de tu tierra de nacencia. Que estuviste vetado, durante muchos años en la televisión de este país nuestro; que, junto a algunos artistas comprometidos con la libertad, te encerraste en el Monasterio de Monserrat, allá por los 70, en protesta por el proceso de Burgos; que estuviste un año exiliado en México por culpa de la dictadura franquista que, además, prohibió en España la difusión de tu obra.

Maestro: nos has acompañado en toda nuestra vida a todos los que tuvimos la gran suerte de vivir la revolución francesa del 68, años en los que, junto con tu voz, nos sentimos más libres. Tengo todos tus LPs, y los disfruto como si fuera aquel adolescente que los escuchaba en el pobre plato de un tocadiscos antiguo, marca Lavis, que me compró mi padre cuando saqué buenas notas en un curso, y que fue el caballo de batalla que llevábamos a las azoteas de nuestros bloques para bailar e intentar darle el primer beso a nuestra niña preferida. Después, ya con más poder adquisitivo, compré toda tu obra en en LPs, que la dupliqué con la salida de la tecnología CDs, y son muchas las tardes, cuando el sol se está ocultando por la Sierra Morena cordobesa, a la que veo con orgullo desde mi estudio, cuando escucho tu voz de lección magistral, tu reposo, el mensaje de tu sabiduría...

La primera vez que te escuché en directo fue en el solar que hoy ocupa el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Por aquello de trabajar en la Cadena COPE  estaba en zona VIP, junto a ti, cerca de las notas maravillosas del piano de Miralles y pegado a tu voz y sus mensajes. Cuatro mil personas te aplaudían a rabiar, mientras que yo estaba llorando de emoción.

La segunda vez fue el pasado año, cuando con mi compañera Elena y mi hija Myriam te vimos, junto a Miguel Ríos, Ana Belén y Víctor Manuel en el estadio de La Cartuja. Tu voz era mínima de tantos conciertos, pero tu verdad de siempre estaba engrandecida.

Y ahora vienen tus paisanos, los torpes que piden la independencia de Cataluña, a ponerte bajo el pie de los caballos porque te has sincerado y has dicho una verdad como un pino. Nadie, ni en España y en la separatista Cataluña puede quitarte tu poder y tu valiosísima palabra, tu sereno mensaje.

Sevilla, sólo se acordó del gran maestro Antonio Machado dedicándole una mínima calle, triste, fea y sin salida en una barriada periférica de la ciudad: en El Tardón. Tú lo hicistes universal con tu álbum, como también diste a conocer a todos al olvidado Miguel Hernández. No sé si los que ahora te dicen traidor por haberte manifestado libremente sobre este grotesco referendum, saben que has estado defendiendo las libertades, jugándote la cara, en todos los paises del mundo en los que habitaba la dictadura, negándote algunos la entrada a su territorio.

Nadie ha grabado en lengua catalana más discos que tú y con más sentimientos, canciones con las que, incluso los que no sabemos catalán, disfrutamos emocionados. No te hablo de tus innumerables premios, ni de las veces que te han nombrado doctor "honoris causa" importantes universidades, entre ellas la Complutense de Madrid el 2006. Pero sé que hay tres distinciones que serán tu máximo orgullo: la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, ganada a pulso y que nadie puede quitarte, la Medalla de Oro de Barcelona en el 2006, y la Medalla de Honor del Parlamento de Cataluña. No creo que estos tipos sean tan bestias, porque cabezones sí que son, para que por tus palabras sinceras sobre el referendum te expropien de estos galardones. Estos politicastros, tan faltos de cultura, son así.

2 comentarios:

  1. Sin palabras Emilio, acudir al chiste viral resulta mu jartible, pero es lo que me sale del alma: "A dios pongo por testigo que estoy del referéndum hasta el higo". Apoyo tus palabras letra por letra. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Yo, como soy de Triana, expreso mis opiniones diciendo que el referendum me tiene hasta los co...
    Un beso.

    ResponderEliminar