martes, 7 de agosto de 2012

DESDE MI TORRE: NUESTROS PASEOS EN BICI


Todos los días, con la fresquita, mi vecino Pedro y yo cogemos nuestras bicicletas y nos pegamos una vuelta de una hora y media por Córdoba, no para emular las gestas de Contador ni querer participar en un tour, sino para eliminar un poco nuestra barriguita "gambrinera", estar un poco en forma y distraernos, evadirnos un poco por esta ciudad con tanto encanto.

Cada día elegimos una ruta distinta. Hoy le ha tocado una vuelta a algunos monumentos emblemáticos de la misma: la Judería, la Mezquita, la Puerta del Puente, el Puente Romano, La Calahorra, paseo completo por la ribera del Guadalquivir, desde donde Córdoba goza de unas vistas hermosísimas, y vuelta a casa para desayunar en el bar que tenemos abajo.


En esa hora larga se le da una buena vuelta a la ciudad romana y califal, sin prisas y con la suficiente tranquilidad para observar el mucho turismo nipón que llena sus calles desde tempranito. Da gloria pasear a esa hora y sentir la brisa de los aspersores que humedece a los cuidados jardines, y da gusto observar que son muchas las personas mayores que practican nuestro mismo deporte o corren por los muchos senderos del Parque de Miraflores o por los circuitos de las orillas del río.


Si pasa uno por el Puente Romano no tenemos más remedio que pasar bajo el Arco del Triunfo, levantado en su orilla sur por Hernán Ruiz III, y en la mitad justa del puente parar ante el monumento del San Rafael más antiguo de la ciudad, datado en 1651, obra de Bernabé Gómez del Río, al que le tienen una especial devoción los cordobeses, y que ha inspirado diversas coplas como esta tan hermosa del poeta de Puente Genil Joaquín González Estrada:

En la madrugá del puente,
a ver si se atreve el viento
a soplarle las velillas
que a San Rafael le enciendo.

O la de Miguel Molina Campuzano:

Por cima el Puente Romano
¡Córdoba de los molinos!
San Rafael custodiándolo.

Pues la verdad es que echamos todos los días un buen ratillo mañanero. Hoy ha tocado ciclismo cultural y paisajístico; otro día toca hacer más kilómetros dándole la vuelta completa a la ciudad, o bicheando carriles nuevos. No nos eligen para las olimpiadas, pero nosotros somos felices. Ah, por cierto, si no hemos salido los dos juntos en las fotografías es porque, con la crisis, cualquiera se atreve a dejarle a alguien la cámara para que nos "retrate", ni siquiera a un "guiri". Cuando quieres darte cuenta no lo alcanzas ni con la bici. ¡Están los tiempos...!


13 comentarios:

  1. Tal y como se están poniendo las cosas, Emilio, creo que tendremos que sacar de nuevo las bicicletas para ir al trabajo; además de ahorrar en gasolina también ahorramos en gimnasio y por supuesto en multas, porque los de la DGT y policías locales parecen que van a comisión.
    Y qué cantidad de velas acompañan a San Rafael, supongo que serán directamente proporcional a los problemas que los cordobeses padecen. Y digo yo, Emilio, no sería buena idea instalar en nuestro Puente un monumento a San Jorge y en lugar de velas colocamos espadas, seguro que algunos problemas se solucionan más rápido; en cuanto nos tomemos dos tintos con tapa de potaje en Casa Manolo y hablemos de política ya estamos en busca del ALcalde, pero haciendo previamente la parada en la mitad del puente para trincar una espada y el que quiera, de paso, que se encomiende al santo.

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  2. No sé si en nuestro puente es mejor poner a Santiago "El Matamoros", ya que en Triana sólo pinta para poner su nombre en los carteles y programas de la Velá. Así, aparte de espadas, podríamos vender caballitos de cartón y pasear por el bodrio de San Jacinto.

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    1. Pero bodrio. Oye, que estás muy guapo en bici (y no es pasión de hermana)

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  3. Lo de San Jacinto, como lo de Santiago, no tiene nombre, que tan malo es San Pablo como San Pedro, como reza la copla que decía más o menos así: Si tú vas a la iglesia / ponte en lo oscuro, / porque es que el fraile Pedro / no es muy seguro. / Pero te hablo /que si malo es fray Pedro, /peor fray Pablo.

    No te metas conmigo con lo de guapo en la bici. No me miran ni las viejas que venden mascotillas de paja a la entrada del puente. A mi "Trianilla" sí, mi bici sí que es guapa.

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  4. Me has recordado a Pedro que decía que solo le gustaba a las viudas, entendiendo como viudas a las tías más feas y viejas. Nos partíamos de la risa con aquello.

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  5. A mí, ni las viudas. Las mujeres me miran, pero no me ven.

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  6. Bueno querido, me despido hasta mañana (voy a leer un rato en la cama) con Fray Luis de León:

    Aquí la envidia y mentira
    me tuvieron encerrado.
    Dichoso el humilde estado
    del sabio que se retira
    de aqueste mundo malvado,
    y con pobre mesa y casa
    en el campo deleitoso,
    con sólo Dios se compasa,
    y a solas su vida pasa
    ni envidiado ni envidioso.

    Hasta mañana si Dios quiere.

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  7. Te has buscado un compañero para llegar siempre el primero, ¿no, Emilio? O es que has querido asegurarte no pasar de los diez por hora por aquello de evitar las caídas...
    Y enhorabuena por la lectora de tu sangre que anima a la "torre" con singular ingenio.

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    1. jajaja, tengo que conocer yo al vecino en cuestión....

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  8. ¡Que va, Ángel, que va! No veas como ataca mi vecino. Está gordito, pero como se machaca cada día en el gimnasio aprieta más que un mes de renta.

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  9. Me parece que lo conoces, Esperanza. Es tan bajo y rechoncho como un barril de la Cruzcampo, pero con mucha fuerza en la bici.

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