miércoles, 8 de agosto de 2012

LIBROS CON POESÍA: PRIMERAS PROSAS


Con excelente recopilación, selección y prólogo del también poeta Francisco Garfias, nos llegó por medio de la editorial Aguilar este hermoso libro del poeta moguereño Juan Ramón Jiménez, conteniendo sus más exquisitas prosas. El volumen se divide en "Prosas varias" (1898-1903), "Páginas dolorosas", "La Corneja", "Glosario", "Palabras románticas", "Baladas para después" (1908), "Meditaciones líricas" (1906-1912), "Odas libres" (1912-1913) y "Poemas en prosa" (1913-1920-1954). Como ilustración, he elegido el capítulo III de "Glosario", una auténtica lluvia fresca de verano.


Lo demás es sentimentalismo. En los puestos de flores hay aroma de claveles, de mujeres que se llaman Carmen, que se llaman María, que se llaman Pilar, que se llaman Dolores. Y entre la fragancia carnal de los claveles regados y las miradas floridas de las mujeres jóvenes, sentimos que el corazón es rojo y amarillo -lejos el patriotismo- y hablamos de una lengua rica y fervorosa, cuyas palabras terminan en ía, en in, en ejío, en isa con acentos fuertes y músicas alborotadoras. Es la oposición de la carne al jesto melancólico del alma, a la mente en gris, al dejo de llanto y al aire de abandono.

Y entonces vienen los madrigales que abren rosas sangrientas a los ojos negros, y que tienen en su rima galante consonancias carnales.

¿Recuerdas todavía, corazón, los nardos que prendiste en un vestido negro, aquella tarde violentamente romántica? Ella tenía los ojos azules...


Autor: Juan Ramón Jiménez
Edita: Aguilar, S.A.
Ciudad: Madrid-1962
Páginas: 485
Depósito Legal: M. 804-1962

9 comentarios:

  1. Me gusta mucho Juan Ramón Jiménez. Se hizo en Moguer una ruta literaria dedicada a él. No pude ir pero sí Tati, que volvió encantada. Estoy esperando que la programen nuevamente.
    La otra noche se hizo otra, esta vez en Rociana, para conocer la vida y obra de Odón Betanzos, que nació allí. Muy interesante. Estuvimos con amigos suyos que desgranaron sus virtudes y por encima de todas su sencillez, a pesar de su importancia. Compartieron vivencias y anécdotas y también estuvimos en la Fundación que lleva su nombre, donde nos deleitamos con las palabras escritas por aquel hombre, sencillamente sabio, conmovedoramente bueno, que era Odón Betanzos, como lo definió Manuel Garrido Palacios.

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  2. Como persona tuvo que ser un sieso, según cuentan algunos biógrafos, pero fue un poeta monumental. A mí, curiosamente, me gusta más su prosa poética que su poesía.

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  3. Prefiero la opinión de los que le conocieron de cerca. Tengo amigos que lo fueron de él y todos destacan lo mismo: su cercanía y sencillez y también su generosidad -sin llamar al universo para que lo vea, como deben hacerse las cosas buenas-. Yo no lo conocí, o sea, que ni quito ni pongo rey, me limito a constatar lo que vi aquella noche y lo que he oído en tantas otras ocasiones. Si luego el tío era un sieso, pues peor para él.

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  4. Ninguno de los dos hemos tenido ocasión de conocerlo, ya que cuando el murió en 1958 yo tenía nueve añitos y tú solamente uno. Además, murió en San Juan de Puerto Rico.
    Fue muy crítico con sus propios compañeros, demasiado. Miguel Hernández triunfó con la valentía de su poesía social, y también amorosa, sin que él le quisiese tender una mano. Entre la belleza y la búsqueda de la libertad por medio de la Poesía, me quedo con lo segundo. ¿Quiénes dices tú que le conocieron? Me gustaría saberlo.

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  6. Querida hermana: no te he hablado de Odón, sino de Juan Ramón Jiménez. ¿En qué estás pensando? No tiene que ver nada uno con otro, aunque los dos fueran huelvanos o onubenses. Me parece que te has despistado con tanta visitas culturales.

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  7. No, si lees mi comentario, verás que yo te hablaba de Odón y de la maravillosa noche en Rociana. Fue tu respuesta al mismo, el que dice "como persona tuvo que ser un sieso..." el que ha dado lugar a la confusión y aunque ya se que eres un erudito, supose que te podrías haber equivocado como cualquiera. Simplemente ha sido un malentendido, no me he despistado con nada, te lo aseguro que no. Y si eso fuera lo que me hubiese ocurrido -que no es el caso-, pues tampoco pasaba nada.

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  8. Bueno querido, me voy a mis aposentos reales a leer un ratito y descansar (no he parado en todo el día). Programa para mañana: caminar tempranito por la playa para coger fuerzas y después a Sevilla -ay mi Sevilla de mi alma, qué ganas tengo de verte-, a ese nocturno paseo literario recorriendo la historia de nuestra literatura desde Bécquer hasta la generación del 27. Aquí no te digo yo que me pueda despistar y se me vaya la olla cuando comentemos, jajaja.
    Te dejo un proverbio chino que me encanta:
    "Amame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito".
    Besitos y buenas noches.

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