martes, 24 de julio de 2012

DESDE MI TORRE: ¡ÉRAMOS POCOS Y LLEGÓ GALLARDÓN!


Como si la pira de este país no estuviese lo suficientemente encendida con las restricciones que estamos sufriendo, con los recortes, con la pésima gobernabilidad, con el incremento demencial del paro, con la pérdida de una juventud que no sabe en qué emplear sus manos, con familias pasando hambre, con desahucios de miles de familias, con el robo sistematizado de los que desde el Poder debieran dar ejemplo de honradez y austeridad, con una Justicia por el suelo, con la espada de Damocles sobre nuestras cabezas, con la prima de riesgo al punto máximo de su historia, con la bolsa bajando, y con un Ministro de Economía que sólo sabe decir que no hay dinero..., pues por si fuese poco, ahora el señor Alberto Ruiz-Gallardón, desde su tribuna como Ministro de Justicia, no sólo no viene a intentar ayudar a apagar este incendio con el que nos levantamos cada día, sino a echarle a la hoguera una nueva lata de gasolina con la propuesta de que sea ilegal abortar en casos de malformación o minusvalía del feto. ¿Cortina de humo obligada por su partido para desviar la atención de lo que se nos viene encima? De otra forma no se entiende que quiera penalizar a quien aborte, aún más después de que todas las ayudas se protección social se está quitando de la mayoría de las comunidades porque el dinero para su mantenimiento nadie sabe dónde ha ido a parar. Bueno sí, se sabe, y ellos más. ¿Tiene el Estado derecho a meterse en nuestra cama y en nuestros problemas particulares cuando son ellos los que han tenido la culpa de muchas de las situaciones? ¿Se puede obligar a parir a una mujer en los supuestos que aprobó la actual regulación de 2010?

Poco a poco estamos teniendo leyes regresivas en todos los aspectos, cual si viviésemos de nuevo un retorno al franquismo. Si se aprueba la propuesta, volverá nuevamente la clandestinidad abortiva y con ella el peligro para las embarazadas, que, con la crisis, ni siquiera podrán ir a Londres como se hacía hace algunos años, sino que lo harán en manos de quién sabe y con una altísima inseguridad sanitaria. Es un tema delicado este del aborto, pero ya se discutió y se aprobó. ¿A qué venir ahora a querer quitar una ley que estaba funcionando excelentemente bien y que en esos supuestos había hecho bajar considerablemente el número de abortos?

En lo económico, España se le ha ido de las manos a este Gobierno, manos que tan ágiles están para otros menesteres, pero si encima nos ponemos a cambiar leyes por puro capricho o por ideologías religiosas, de nuevo nos vemos con la imposición de las misiones salvadoras, los cursillos de cristiandad, los ejercicios espirituales, el velo en las iglesias, los confesionarios a tope, y los víacrucis callejeros. Nada de modernidad con esta gente. Para atrás, como los cangrejos.

2 comentarios:

  1. ... y era la gran esperanza del Pepé... Qué fiasco este otro Gallardón. Nada, Emilio, a ver quién resiste más; ellos en su actitud o el pueblo llano en la suya.

    ResponderEliminar
  2. Sí, sí, era la gran esperanza, pero nada de nada. Esta gente resiste más que un buzo debajo de agua. ¡Todo por el Poder!

    ResponderEliminar