RAÍCES
Heredé de mi madre esta tristeza.
Heredé de mi padre este coraje.
Por criatura extraña, por salvaje,
soy animal sediento de belleza.
Mi corazón desnudo clama y reza
en medio de este trágico oleaje,
buscando una isla fiel, con su bagaje
de verdad, de dolor y de pureza.
Soy el amor y el rayo enfurecido.
Y, misteriosamente estremecido
por fantasmas secretos, me desgarro.
Creo en Dios y en el hombre. Creo y espero
que mi honda fe de hombre verdadero
me pueble de alas vírgenes mi barro.
Del libro "De par en par"
Sevilla, 1961

No hay comentarios:
Publicar un comentario