jueves, 16 de junio de 2011

DESDE MI TORRE: CARTA DE CORAZÓN AL NUEVO DELEGADO DE TRIANA


Permítame, señor Francisco Pérez Guerrero, recién nombrado delegado del Distrito de Triana, que le envíe esta breve carta que me sale del corazón, no sin antes felicitarle por el éxito de su partido en las elecciones y porque gran parte de ese logro se debe a usted, a su inteligencia y trabajo, acompañando a su jefe Zoido por todos los barrios para informarse de tantos problemas como a cada uno de ellos le acosan. Como en esas giras preelectorales habrá tenido ocasión de visitar este arrabal alguna que otra vez, tanto usted como el nuevo alcalde se habrán dado perfecta cuenta de las barrabasadas que en él se han cometido en pro de una malentendida modernidad psoeniana y de las carencias que tiene gracias a ilustrados (?) como Moriñas, que no sólo no han hecho nada por barrio tan singular, mundialmente conocido, sino que han jugado con los intereses y los sentimientos de todos y cada uno de sus habitantes, a excepción de los que durante tan largo tiempo han estado viviendo y trincando de la mangoleta, los llamados mamandurrios.

A usted le ha tocado el honor de ser el nuevo Delegado de Triana, nuestro alcalde, como así cariñosamente le llamamos siempre a quien por él se desvive. No tenga miedo, Triana es un barrio generoso y trabajador con aquellos que bien la quieren y que por ella se interesan, que me imagino es el norte de sus intenciones. Sé que le habrán dejado la caja bajo mínimos, porque el anterior personal se lo llevaba todo. Es un auténtico milagro que los hermosos paneles cerámicos de la antigua casa de los Mensaque, sede de su Tenencia, aún estén en su lugar y no en algún chalet particular. No se preocupe y empiece desde cero. Pero déjese aconsejar, si tiene alguna duda, por personas que aman y sienten el barrio como sólo a una madre puede amarse: por personas que crearon la desaparecida revista "Triana" -muerta, como la rosa de su mano, por la mano del PSOE-; que hicieron posible la erección en el Altozano del Monumento al Arte Flamenco -aún inacabado-; que colocaron placas cerámicas conmemorativas en las viviendas de nacencia o habitabilidad de tantos y tantos artistas como ha dado Triana a la historia en el toreo, el cine, la copla, las artes o las letras -hable con Ángel Vela para que se lo explique mejor-; que dejaron como los chorros del oro el entonces semiderrumbado arquillo del "Callejón de la Inquisición"; que organizaban hermosos ciclos de conferencias en la Casa de las Columnas y exposiciones multitudinarias; que han luchado por los intereses del barrio sin interés de clase alguna...

La época de mayor esplendor de actividad la protagonizó un compañero de su partido, vilmente asesinado por ETA junto a su querida mujer. Bien sabe a quien me refiero: al querido e inolvidable Alberto Jiménez Becerril. Tome su ejemplo, hable con todos, escuche, anote... y haga lo que pueda, don Francisco, pero hágalo. Tome el libro de Alberto y hágalo suyo. Será el mejor homenaje que pueda ofrecerle.

Sé que ahora tiene la patata caliente entre sus manos de una Velá que está a la vuelta de la esquina. Pero no se preocupe, todas las cosas que se hacen con el corazón salen, y salen bien. No se preocupe por quién pueda ser el pregonero, no le faltarán poetas en Triana y, si es necesario, yo mismo me ofrezco para repetir el del año 1980. No le van a faltar manos expertas que le ayuden en llevar esta su primera importante celebración adelante. Sólo tiene que cuidar del espíritu de la Velá: que no se le cuelen quioscos que venden camisetas con frases estampadas en contra de Sevilla; que sobre el muro del malecón de Betis no se vean otras banderas que las institucionales; que exista la seguridad suficiente para tan masiva celebración, y poco más.

Pero esa no es, con serlo, la gran preocupación de los trianeros. Hay muchos proyectos aparcados a los que usted debe imprimirle la velocidad suficiente. De los más importantes, solucionar el problema del tráfico en el arrabal, estrangulado por un capricho de un Monteseirín de grato olvido. Solucionar que los coches no pasen por la calle Antillano Campos, uno de los principales lugares turísticos por sus afamadas alfarerías. Quitar los horribles bancos de San Jacinto, que degradan la imagen del barrio más famoso del mundo en materia cerámica, y eliminar la banda luminosa que pusieron en su suelo, y cuyo hormigón traslúcido está totalmente roto y es peligroso para los viandantes. Devolver el esplendor, sudado a pulso, a la revista "Triana". Vigilar las obras del futuro Museo de la Cerámica, porque miedo me da lo que están haciendo en la antigua Cerámica Santa Ana. Quitar el asfalto de la calle Pureza, la calle más señorial de Triana, para cambiarlo por un adoquinado que realce su abolengo. Intentar que nuestro barrio, el mayor de Sevilla, y el más universal, tenga un auditorio para celebrar actos, conferencias y exposiciones. Animar y proyectar actos culturales que devengan en favor de la gigantesca historia que el barrio ha ido atesorando desde tiempos inmemoriales. Atender las muchas quejas razonables de los comerciantes y, muy especialmente, de los de su Plaza de Abastos, a los que, hasta última hora, han hecho la vida imposible. Ayudar en lo posible a don Manuel Azcárate, párroco de Santa Ana, que con tesón, casi sin medios y en silencio está realizando una labor inmensa en el rescate de nuestro patrimonio artístico y humano con la creación de una escuela-taller...

Sé que son muchas las cosas y que están pobres las arcas, pero con buena voluntad y con el amor expectante que Triana ha puesto en su designación, muchas cosas podrán lograrse. Los consejeros trianeros, que no piden nada a cambio, jamás serán sus enemigos, sino unos hombres que intentarán ofrecerle, altruistamente, por su inmenso cariño a su barrio de nacencia, muchos proyectos, todos realizables, y muchas ilusiones. Me ha dado alegría saber que hoy, a las seis de la tarde, está citado con algunos de los trianeros más significativos de varios colectivos. Que no sea sólo este día, sino que se sucedan en el tiempo y usted, aunque "choquero", se convierta en un trianero más. Verá como se alegra de haber sido designado para llevar las riendas de este barrio cariñoso, afable y trabajador.

Llegaremos algún día a conocernos y le hablaré de Triana con la misma pasión con la que hoy le van a hablar mis paisanos de arrabal. Sea generoso con un barrio que siempre ha sido "guarda" de Sevilla, y el que ha escrito, con letras de oro, las páginas más brillantes de su historia.

Con mi felicitación por delante, un cordial saludo:

Emilio Jiménez Díaz


9 comentarios:

  1. Ojalá llegue a sus manos y a su corazón tu carta, Emilio; nada ha quedado por decir y gracias por mencionarme. Todo el que viene a ocupar el despacho de la Tenencia sabe que los trianeros de corazón siempre estarán dispuestos a la ayuda, a laborar porque se sienta el pulso de Triana como tiene que sentirse. Pero también han de saber que les dolerán las heridas de olvidos y desidias y que protestarán con toda sus fuerzas.
    No sabía lo de la reunión de esta tarde. A ver qué sale de ella. De momento, la esperanza...

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  2. Espero que le llegue al corazón y comience a trabajar pronto contando con todos vosotros.
    Creía que sabías lo de la reunión de esta tarde.
    José Luis ha quedado en llamarme para ver en qué ha quedado todo.

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  3. Pues veremos qué dice José Luis. Lo normal es que ahora todo sea color de rosas (no las pesoe). A ver si no se nos descoloran estas tambien...
    Tengo que comentarte que no soy partidario del agobio, de las avalanchas, de todo el mundo a la vez... Hay que dejar respirar un poco al recién llegado y que sea él quien, después de mirar el horizonte, convoque a quienes crea conveniente. Tiempo habrá para todo.

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  4. José Luis no me ha llamado y no te puedo decir nada. Ignoro si la reunión la ha convocado el nuevo Delegado o si han sido las instituciones quienes se lo pidieron. Estoy, como tú, "in albis". De todas formas, si va a seguir un director, un subdirector, dos secretarias, etc., estamos en las mismas.
    Espero saber algo mañana.

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  5. A.Fernández de Cachero M.17 de junio de 2011, 2:21

    Emilio al nuevo delegado le has dado la partitura y el piano solo, hace falta que alguién le dé la banqueta -¿A. Vela?- y a tocar. Y si se hace el güili y dice que no sabe solfeo que se vaya al conservatorio onubense un par de años y que traigan a otro que sepa de música trianera y si no que venga un Joaquín Turina de asesor, de secretario o como se llame eso.

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  6. La reunión no se llevo a cabo, una excusa y a otra cosa,
    hubo tiempo para ir a Castilleja a las carretas, para la puesta de largo de la Cruz Roja y para de nuevo esperar a las carretas en la calle San Jacinto, pero no para recibir al barrio.

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  7. Pues mal empieza esto, Ángel. Es lo que dice Antonio: yo le he dado la partitura muy clarita y un gran piano, sólo hace falta que él sepa tocar, pero..., al primer tapón, zurrapa.

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  8. Poco os puedo decir salvo que tenemos la promesa del Sr. Pérez de reunirnos la próxima semana; aclarar que la reunión es con la Asociación Cultural y Artística Trianera.
    Emilio, me comprometo a entregarle en mano tu carta, es una buena partitura.
    De momento lo mejor será dejarlo pensar un poco y darle tiempo; tiene una papeleta difícil y algunos asuntos muy urgentes que resolver.

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  9. Me alegraría mucho que así lo hicieras. Además es altamente positiva para él. Es una buena idea.
    Ya me contarás cuando os reunáis.

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