sábado, 7 de mayo de 2011

DESDE MI TORRE: MIEDO ME DA


Hace unos días se fugaron mis pasos a Triana y, casi a la soledad del alba, me fui reencontrando con mi arrabal de nacencia y reencontrándome también, que ambas cosas son necesarias de vez en cuando. Tras mis visitas de rigor a mis sitios señalados en la agenda de la nostalgia, ya más alta la mañana me dirigí a esas calles  en las que los alfares tuvieron sitio y lugar, calles para el trabajo y la meditación que nuestros munícipes, "tan abiertos de miras", han dejado libre para la circulación más infame y bárbara.

Cuando contemplé, cámara en ristre, la fachada de Cerámica Santa Ana, donde irá ubicado el museo de tales labores, no pude reprimir mis miedos ante el adefesio que quedará en su lugar. Lo que se entendía como una rehabilitación de tan singular edificio, me da la espina de que es un derribo en toda regla para dar paso a los sueños modernistas de las nuevas modas arquitectónicas. ¿Por qué tocar un edificio que goza de toda la belleza popular posible? Conozco muy bien por dentro las arterias, venas y capilares de la casa. Fueron muchas las veces que estuve allí con mis padres, amigos de Antonio Kiernam, merendando en su domicilio, cuyas estancias ya han derribado. Y han sido también muchas las que acompañado por el ceramista Manuel Adorna y por el dependiente amigo Pepe Fuentes, contemplé los molinos trituradores de los minerales, las amplias salas de dibujo y relleno de azulejos, los hornos...

Ahora, con la excusa de una remodelación, están dejando hueca el alma de tan prestigiosa casona trianera. Miedo me da pensar en que van a desaparecer sus antiguas y señoriales vigas de madera, la propia argamasa de sus robustas paredes, sus añejos suelos, los antiguos caballetes alineados a la pared del gran salón, de los que salieron los mejores retablos del mundo... Miedo me da de que el resultado va a ser, nuevamente, el que ya hemos podido contemplar con horror en otras rehabilitaciones (?) recientes. Ya no podremos contemplar esa belleza que hasta anteayer estaba ahí, y nos encontraremos con un museo virtual lleno de fotografías, diapositivas y proyecciones para explicarnos lo que podíamos haber contemplado con nuestros propios ojos.

Se están cargando nuestra ciudad y se han cargado a Triana. Esta es su penúltima ejecución, sin que nadie levante la voz. ¡Miedo me da!


4 comentarios:

  1. Pues sí, pienso como tú que van a convertir a Triana en un parque temático.

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  2. Emilio Jiménez Díaz7 de mayo de 2011, 16:11

    Desgraciadamente, tenemos lo que nos merecemos. Ya no hay ningún trianero que se desfogue en la prensa, que active al barrio, que luche. Hoy, todos somos trianeros de despachos, mirándonos el ombligo del "que bien escribo"... Habría que preguntarles a todos: ¿Para qué?

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  3. Por desgracia, tenemos lo que nos merecemos, o la gente en este barrio tenemos el windows bloqueado.
    ¡Con la cantidad de gente cualificada y llena de buenos proyectos!
    La gente hace la guerra por su cuenta.
    El Museo de La Cerámica tiene toda la pinta de ser un "derribo".¡ Que nos cojan confesados!

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  4. Interiormente ya es un derribo. Espero que paséis por allí para que lo comprobéis con vuestros propios ojos. Hizo un gran reportaje fotográfico y, en otra ocasión, sacaré más fotos.

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