ANGEL VELA NIETOPiensa, sueña y respira en trianero
este hermano del verso y de la pluma
que, con maestría y con amor perfuma,
por ser "ángel", su cielo arrabalero.
Triana para él es lo primero:
su ritmo, su canción, su aire, su espuma,
y bien puedo jurar que, aunque no fuma,
se ha tragado su humo verdadero.
Va de aquí para allá, para, pregunta
cosas de su Triana, archiva, apunta
los verdores de tiempos de hermosuras...
Y hoy, más sabio, la encuentra ya perdida,
con menos corazón, con menos vida.
¡Para lo que hay que ver, gafas oscuras!
se ha tragado su humo verdadero.
Va de aquí para allá, para, pregunta
cosas de su Triana, archiva, apunta
los verdores de tiempos de hermosuras...
Y hoy, más sabio, la encuentra ya perdida,
con menos corazón, con menos vida.
¡Para lo que hay que ver, gafas oscuras!
De nuevo gracias por este soneto que desde que nació de tu inspiración y afecto guardo con cariño. El retrato no me gustó mucho, pero Badía decía que era una imagen "psicológica"; estos artistas... Me hizo una foto en el Kiosco de las Flores después de una jornada "intensa" en la taberna de José... y de ahí sacó el dibujo.
ResponderEliminarAyer tocaste el tema de "Hecho en Triana" y no pude hacerte ningún comentario; hoy lo hago porque además me siento aludido cuando, en respuesta a uno de ellos, comentas que "algunos amigos tuyos cayeron en la trampa". En mi caso no fue trampa.
El invento es de hace ya algunos años; o sea, que "el muchacho" no llevaba mucho tiempo castigándonos. Me invitó su jefa, la nieta de Campos que fue mi amigo -y porque se ella se atribuía la "gran novedad"-, me invitó, digo,a la presentación del tema. Le dije que no me gustaba el logo, porque no reflejaba lo que era Triana, sino todo lo contrario; pero, claro, era la opinión de un "crítico". Y añadió algo así: "Tú que siempre te estás quejando de que no se hace nada en Triana ahora tienes la oportunidad de ayudarnos a lo queremos hacer viniendo a las reuniones, porque vamos a organizar una comisión...". Y asistí a las primeras convocatoria con una cierta ilusión. Pero como no veía al delegado dije, que si él no asistía yo tampoco lo haría, aquello ya me puso algo mosca. Luego, al pasar del tiempo y comprobar que mis propuestas no avanzaban en nada (digo "mis" porque yo tenía claro la Triana que quería desde hacía muchos años). Las propuestas eran, entre otras, estas: Adecentar los monumentos, terminar el dedicado "Al Arte Flamenco", que nadie sabe qué significa esa figura huérfana de motivo; la puesta en marcha de los museos de la Inquisición y el de la Cerámica; la recuperacón del mejor edificio del barrio, que es el el la antigua Casa de Socorro para un museo taurino-flamenco; la exposición permanente en La Hispano de varios modelos de "Saetas" que un particular tenía en una nave en Coria y de lo que me enteré casualmente... y muchas cosas más, Emilio. Los demás: Arcas, Mohiño, Augusto, un tal Antonio Vacarías que lleva un taller municipal de cerámica, todos afines al partido, no reclamaban ni exigían gran cosa. Ángel Bautista apoyaba siempre las ideas y estaba dispuesto a trabajar por ellas. Por cierto que casualmente nos enteramos de que Cerámica Santa Ana se había vendido a un constructor y hasta ya se ofertaban los apartamentos de lujo en los que se iba a convertir. Nadie del ayuntamiento decía saber nada del asunto que hicimos llegar al alcalde con nuestra exigencia de que aquella vieja fábrica tenía que ser la sede del añorado Museo de la Cerámica de Triana. Arcas, hay que decirlo, de acuerdo con nosotros, mandó confeccionar unas camisetas con el slogan "Salvemos Cerámica Santa Ana"... y ante la amenaza de formar un lío ante la prensa, se salvó por lo pelos gracias, te repito, a Bautista, Arcas y yo mismo. Fue el único rédito de aquellas reuniones de las que me despedí acusando a Moriñas de pasividad y desinterés y ser el autor de la muerte de la Revista Triana, ya en plena discusión y ante todos los citados. El secretario, con él delante, me espetó que tenía las puertas abiertas y yo les contesté que por ellas tendrían que salir ellos rodando; mandé a la pareja a freir espárragos. Arcas corrió tras de mi para que regresara... Ya nunca quise saber nada de esta gente tan ajena a nuestros sentimientos.
Hay otras muchas historias que podría contarte para que veas que hemos hecho lo que se podía hacer.
Bueno ya está bien por ahora.
Mi abrazo.
Jamás he dudado de tu clara honestidad y bien lo sabes, ni de que te vendieras en almoneda. Sé cuánto has luchado y sigues luchando por el barrio. Lástima que, por ahora, la gente del partido le esté ganando la jugada a gente como tú, como yo y como muy pocos más. La manifestación de Octubre do debería haber sido en contra de Torrijos ni de Monteseirín, sino de la inactividad e incompetencia de Alberto Moriñas. Ya sabes que en eso estábamos de acuerdo, como en tantas cosas. Sí me acuerdo que entre tres: tú, Lauriño y yo, con la prensa a nuestro lado: Burgos, Paquiño Correal, Barbeito, Machuca, Barrios, etc., pusimos a Yáñez entre las cuerdas y nos quitamos a Floranes. Eso puede seguir haciéndose. ¡Ah, y nos costaba a los tres el dinero de los almuerzos!
ResponderEliminarPoco queda, me parece, para que a Triana manden a un delegado trianero, o al menos que conozca sus problemas e intenciones. ¿Dónde hoy la parcela cultural de nuestro barrio?
Como sabes tuvimos, recientemente, que crear una asociación con la pretendemos cubrir en alguna medida este vacío. El presidente es Alfonso Orce. Lo primero que hemos hecho es la placa al "Ángel rojo", nativo de la calle San Jorge, recuperando su memoria. Ahora estamos con el homenaje a Manuel Carriedo, otro gran trianero olvidado, para abril, en la semana entre fiestas y muchos proyectos culturales y artísticos. La Tenencia está mosca, como puedes imaginarte. Estamos en los primeros pasos...
ResponderEliminarYa he hecho fotocopias de socios para repartirla entre mis amigos. Por algo hay que empezar. Si la Tenencia se mosquea, ya sabe lo que tiene que hacer su representante y adláteres: coger el macuto y marcharse. Ellos están puestos a dedo en Triana. Nadie nos preguntó si queríamos a tal elemento.
ResponderEliminarPues no entiendo cómo la Tenencia (o la Venencia) se mosquea. Supongo que, en un país libre, cada uno puede asociarse como le dé la gana y lo que hacen falta son muchas asociaciones de gente que trabaje altruistamente por aquello que considera merece la pena. Y si funciona sin subvenciones públicas y al margen de los políticos, pues mejor, que la sociedad civil es la sal de la convivencia.
ResponderEliminarEl mosqueo de la Tenencia se debe a que le gustaría que contáramos con ellos... Mientras se mantenga la estricta independencia que está en su origen y estatutos nuestra asociación tendrá sentido, y si pierde ese sentido hará lo que hizo el que llamaron "árbitro de la elegencia"... suicidarse.
ResponderEliminarPero ¿qué clase de asociación es ésa y de qué trata la cosa?
ResponderEliminarMejor te lo podría explicar Ángel en este blog. El interés principal es mover la Cultura del barrio, que no es que esté enferma: ¡Está muerta gracias a don Alberto y sus paniaguados!
ResponderEliminarPor correo aparte te envío boletín de suscripción y te amplío un poco más el tema. La Tenencia de Alcaldía teme porque, si esto va para adelante, que va, dejamos a nuestros minícipes fuera de juego. El dinero aquí no es lo que importa, y ellos tienen la mala costumbre de creer que todo se hace con dinero, hasta tapar las bocas.