lunes, 1 de enero de 2018

DESDE MI TORRE: FELIZ LO QUE SEA O QUIERAN QUE SEA



Comenzamos un nuevo año y todos -creo que más por tradición que por estar convencidos de ello-, nos deseamos feliz nuevo año y las mejores dichas para el almanaque que se estrena, vírgenes sus páginas hasta que cualquier acontecimiento inmediato tire todas nuestras ilusiones al suelo. Hemos acabado un 2017 de lo más desastroso en casi todos sus días: muertes y más muertes en guerras sin sentido; un Mediterráneo que es un mar hermoso si no estuviese plagado de cadáveres de hombres, mujeres y niños que han venido huyendo de la sinrazón que habita en sus tierras de nacencia; pobreza mundial producida por los grandes poderes; hambrunas y epidemias. Parece que Dios, del que hace unos días se celebraba su nacimiento, jamás haya habitado entre nosotros.

Se han escrito páginas sangrientas en las lindes de un año a otro, se han emborronado cuadernos y más cuadernos, millones de fotografías han dejado clara y desgraciada constancia del ciclón continuado de los días que, con más penas que sonrisas, nos tocó vivir. Hoy tenemos otro manojo de folios en blanco para editar lo que nos depare este 2018 que estrenamos. Que la historia que se inicia pueda llegar a ser feliz, en muy poca parte depende de nosotros: la vida, desgraciadamente, no la fabricamos cada uno de los habitantes de la tierra, sino los poderosos, los que no se hartan de acumular dineros y poderes, de arrastrar a los pueblos a la humillación y a la muerte. Y Dios, a pesar de las predicaciones de la iglesia, sigue sin aparecer, al menos para toda esa población que desaparece sin poder preguntarle siquiera.

Si me encuentro triste por el año que por fin se ha ido de nuestras manos, aún más lo estoy pasando en este mañana que hoy estrenamos y que muy pronto puede vestirse de luto.

No me quiero poner pésimo en un día en el que estrenamos frac nuevo. Seguiré con la tradición -aunque espero que no me la rompan muy pronto-: ¡Feliz lo que sea, amigos, o lo que quieran que sea aquellos que nos programan el Destino!

2 comentarios:

  1. Hola Emilio, el valance que haces del año que acabó, no me parece exagerado, sino bastante real. No se puede decir más claro. Ha sido malo, triste y nos golpeó fuerte.
    A veces, puedes ser objeto de críticas, respeto las opiniones de otros, pero yo en tí veo clarividencia. No te gustan lo que vulgarmente se dice como "paños calientes" y eso tiene su "factura".
    Te lo he dicho en privado, lo repito aquí también: echo de menos tu pluma. Me gustaría que volvieras con tus aportaciones que me parecen que son tan necesarias como objetivas, desde la esperanza, esa es la petición que te hago para el 2018...

    No faltará mis mejores deseos para el Año Nuevo a todos, pero es más un sentimiento que un convencimiento...coincido en mucho contigo. Cuidate, amigo mío.

    Te envio un fuerte abrazón.

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    1. Ojalá que este año que iniciamos sea mejor que el anterior, aunque también ha comenzado fatal.
      Un abrazo.

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