lunes, 8 de diciembre de 2014

¿POR QUÉ Y PARA QUÉ ESCRIBIR?


No, no he cerrado mi blog, y han sido más de cien páginas las que he borrado después de que en ellas estuvieran impresos mis sentimientos diarios. Pero, una vez terminada mi labor, me preguntaba que para qué, que a quiénes podían interesar si aquí, en nuestro país, el personal se mueve menos que el aire en la calima, que hay un silencio encanallado, que la juventud está más parada que un reloj de caramelo, que el total de la población tiene menos fuerza para chillar que las burbujas de la gaseosa "La Pitusa".

Me da pena esta generación en la que me muevo: la juventud porque va a su aire y gracias a los abuelos tienen lo suficiente para un cubata y unos cigarrillos; los abuelos porque tienen (tenemos) miedo a que desaparezcan las pobres pensiones; los matrimonios mal avenidos porque siguen viviendo y matándose juntos por no tener ni un duro para la separación posible; la sociedad, casi en su totalidad, porque tiene comida el coco de los ecos de una guerra civil en la que siempre ganan los dictadores. Y todos, absolutamente todos, porque vemos crecer y crecer la corrupción sin que nuestros dirigentes muevan el dedo meñique -ya no el índice- para pararla.

Mal está España cuando se parece a la de 1931. Mal se le está poniendo el ojo a la yegua cuando todos le temen a un partido que va tan "in crescendo", como una partitura de Mozart, y que ofrece en su nombre la posibilidad de "Podemos". Mal está cuando quiere salvar a una antigua infanta -yuyu judicial para imputarla- mientras las cárceles están llenas de pobres chavales que han caído en el menudeo de la droga. Mal, muy mal está este país cuando se pasa la mano sobre los grandes ladrones de guante blanco -y a todos los conocemos- que están en la calle y amenazando que si de un árbol se caen unas ramas chiquitas pueden caer otras más grandes. Mal cuando se atosiga, por parte de la Junta de Andalucía, a una jueza que está llevando a cabo una labor ejemplar que no quieren que se cierre con un balance negativo para el PSOE. Mal cuando tenemos en Andalucía a una auténtica analfabeta del Poder, pero más lista que el hambre. Mal cuando un Monago no sabe -después de seis veces queriendo explicar el tema- esos viajes para acariciar a una chavala que está del diez..., pero a cargo de los presupuestos del estado. Está mal España, muy mal, para entrar en la UCI, porque los ciudadanos ya no aguantan más. El hilo está tan tenso que puede romperse en cualquier momento. Lo peor es que cuando pase lo que va a pasar, lo que se presiente que va a pasar, los malos seremos todos los españoles que hemos querido una justicia social, y nos llamarán radicales, antisistemas, la resistencia, y todo aquello que se les ocurra a los aprendices de políticos y a los periodistas políticos del ABC y La Razón -sinrazón- ayudados por sus compañeros adláteres.

Nos están tomando el pelo. Todos. Se cachondean de nosotros, desde el PP, el PSOE, la nadadora IU, la trufa invisible de UPYD, y hasta los futuribles de PODEMOS -Dios nos coja confesados- que van a intentar llevarse lo poquito que queda en la Carrera de San Jerónimo y en el cercano Banco de España.

No sé para qué, por qué y para quiénes escribo. Pero me quedo a gusto. Al menos, me siento honrado, denunciando en un lenguaje coloquial la realidad de un país cuyos gobernantes nos están llevando a la ruina. Bueno, ya estamos en la ruina desde hace una década. ¡Lo malo es que nadie ha encendido la mecha de este polvorín!

13 comentarios:

  1. Emilio, no estás solo porque muchos te leemos y compartimos lo que dices. Un abrazo

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  2. Cuando yo estimo la gran labor que tú has realizo en pro de la Cultura, y por supuesto del Flamenco, y siempre de la libertad política, es un tremendo halago el que estés a mi favor. ¡Pero qué gran pena de los que sólo se rinden al Poder y a la más mísera derecha! Tengo la rodilla rota, pero te llamaré estos días para coincidir y tomarnos las copas que nos debemos.

    Un fuerte abrazo:
    Emilio

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    1. En primer lugar. decirte que me alegro que retomes tu blog. Después, te contesto a tu pregunta: a tus seguidores nos interesa tus escritos pero, sobre todo, escribes para nuestra sociedad y lo valoro muchísimo. Es todo un aldabonazo para despertar reacciones. Al igual que Andrés, somos muchos los que necesitamos leerte y por supuesto compartimos lo que dices en esta y otras entradas.
      Gracias Emilio, por tu sinceridad y clarivedencia. No creas que cae en saco roto...

      No sabia lo de tu rodilla. Te deseo que te restablezcas bien y rápido.

      Un abrazo.

      Mari Carmen.

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  3. Celebramos tu vuelta con tu firmeza habitual,a pesar de las muletas... Nos vemos cada día en tu torre.

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  4. Yo sé y entiendo porqué escribes, querido Emilio, por ejemplo, para que admiradores de quienes hacen gala de la honradez y la integridad que tú demuestras apreciemos el valor de esas palabras y opiniones. No dejes nunca de hacerlo.
    Y a ver cuando nos vemos de nuevo en Triana, brindando por la degradación moral de España, naturalmente, con "La Pitusa". Y sin Monago. Un abrazo.

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  5. Bueno, quizás es que con la rotura de la rodilla me ha venido la mala leche de hablar de aquello que no merece el silencio.
    Gracias a todos vosotros: Andrés, Carmen, Ángel y José Luis. Veo que no estoy solo en mis opiniones.
    Un abrazo.

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  6. ¡Hola Emilio!
    Llegué a este blog hace un par de años, por casualidad. Desde entonces celebro cada vez que publicas algún escrito, especialmente los dedicados a la actual situación de esta sociedad.
    Me gustan y me resultan amenas las reflexiones que haces al respecto, con sentido del humor, a veces con un toque amargo, otras con gran amargura.
    No cae en saco roto. Gracias por seguir publicando.

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  7. Aunque no comparto tu pesimismo, me alegra enormemente tu vuelta. La palabra es un bien preciado y la tuya un tesoro.

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  8. Pues serás tú, querida Caty, la única optimista en este mundo que nos rodea.
    Un abrazo por tu aliento y tus hermosas palabras.

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  9. Estimado Juan: Celebro que estemos en la misma onda.

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  10. La edad está haciendo mella en ti, Emilio, no reconozco a en nada a aquel Emilio del 74 para el que nunca existía un obstáculo cuando sin infraestructura teníamos que hacer frente a las adversidades que planteaba a aquel pequeño grupo de teatro de barrio que decidiste dirigir a sabiendas de que ninguno de los que allí estábamos valíamos un duro.
    Para muchos de nosotros aun queda patente tu influencia literaria (no se si recuerdas aquella artesanal revista de literatura llamada "Raíces del Pueblo"), algo que he redescubierto al publicar en mi blog dos de tus poemas y ver la aceptación que han tenido los mismos.
    ¿Qué para qué escribir?
    1º: Para darte el gustazo.
    2º: Para hacernos disfrutar a muchos de los que te leemos.
    ¿Te parece poco?
    Verás que no suelo comentar (es un defecto que tengo), pero en esta ocasión no he podido ausentarme.
    Un saludo viejo amigo.

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  11. Seguro que me estoy haciendo viejo, más por dentro que por fuera.

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  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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