jueves, 22 de noviembre de 2012

LIBROS CON SEVILLA AL FONDO: PRESENTACIÓN


Una vez dado un repaso a la modesta biblioteca que tengo de temas poéticos -que está a disposición de todos vosotros-, y tal como ya hice con los volúmenes dedicados al Flamenco, me he animado a realizar unas breves fichas de los libros que tengo sobre temas sevillanos, ciertamente pocos en comparación con los que puedan tener muchos paisanos, pero más de los justos si se tiene en cuenta que llevo diecisiete años fuera de mi querida ciudad.

Soy trianero de nacimiento, de la aguja, de pata negra, como suele decirse por aquí, pero mi nacimiento en tan singular arrabal no me lleva a la ceguera de sentirme nacionalista. Soy un enamorado de mi Ciudad, la gran Sevilla que cantaron los más gloriosos poetas y escritores de la Historia, la que plasmaron en sus lienzos los más insignes artistas.

Para mí, Sevilla es lo máximo, como si me preguntaran qué significa mi madre para mí. He tenido la suerte de verla de frente durante muchos años de mi vida desde el mirador glorioso de su calle Betis. He sentido el pálpito de mi infancia junto a ella; he recorrido sus calles empapándome de sus añejos edificios; he gozado desde niño de sus espectáculos en el Teatro San Fernando y en el Cervantes; y me gané la vida durante 18 años en el centro de su mismo corazón: en la Plaza del Duque.

Me arrastra Triana por nacencia y soy un apasionado de mi barrio. Pero mi augusto arrabal pertenece a Ella,  de la que es su "guarda y collación", porque, con ser lo que es, sólo es una parte importantísima de una de las ciudades más hermosas del mundo, quizás la más cantada en todos los tiempos; ciudad que más que una realidad bien pudiera parecer un sueño...

Rebusco entre mis fichas y me sale la Ciudad, violeta y oro, en sus inigualables ponientes. Acaricio mis libros dedicados a Ella, y saltan, de pronto, los nombres de tantos y tantos como la amaron y la dejaron fijadas por y para siempre en los volúmenes que hoy con veneración vuelvo a acariciar. No había motivos para adjetivarla, y así lo entendió Manuel Machado -tan trianero, tan sevillano- cuando le dió la goma laca de su último verso en su "Canto a Andalucía": Y Sevilla...



2 comentarios:

  1. Manuel Hidalgo Ortega23 de noviembre de 2012, 1:04

    Enhora buena por su sevillania, trianeria y esa facilidad para transmitirlas, porque leyéndole, se enardecen nuestros sentimientos, tambien sevillanos y trianeros. Continue así para satisfacción de los que sentimos ese pellizco de trianero,Un cordial saludo

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  2. Muchas gracias por sus palabras, esperando que estas nuevas páginas sean de su agrado.

    Un cordial saludo.

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