jueves, 1 de noviembre de 2012

"LA PLUMA LOCA" BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

"LA PLUMA LOCA"

BOLETÍN CAMELONCIO DE INFORMACIÓN GENERAL

1 DE NOVIEMBRE DE 2012




Quevieneelcoco Press.- Los políticos van de capa caída según todas las encuestas, pero los sindicalistas es que cayeron desde hace tiempo para hacerse papillas sobre la realidad cotidiana. ¡Vaya panda! El barrio cordobés de "Las Margaritas", muy cercano a la estación cordobesa del AVE, es un barrio de humildes trabajadores que, en nuestros días de crisis, lo están pasando bastante mal. Su iglesia, una de las más activas de la ciudad, en colaboración con Cáritas, ha abierto un economato para unas doscientas familias que va a dispensar productos de primera necesidad pagando sólo el 20% de su valor, ya que el resto lo asume la oenegé parroquial. Pero el secretario provincial de CC.OO, de Córdoba, un tal Rafael Rodríguez, ha dicho que Cáritas es una mafia por abrir ese economato, porque puede hacer proselitismo "atendiendo a las personas necesitadas para hacerlas adictas o adeptas". ¡Lo que hacía falta para el cuarto kilo! Rápidamente, como no podría ser de otra manera, al citado secretario de CC.OO. le han leído la cartilla desde el obispado y desde Cáritas. Dolores Vallecillo, la presidenta de esta organización en la ciudad, ha señalado que la necesidad de las familias cordobesas es tremenda, y el obispado le señala que a las personas que acuden a este economato no se les pide, bajo ningún pretexto, ni se les pregunta por su fe o se solicita su adhesión a la Iglesia Católica. Más de 36.000 personas en esta ciudad están en riesgo de exclusión y precariedad económica, pero esto sí parece desconocerlo quien debía de saberlo, el tal señor Rafael Rodríguez, secretario de Comisiones Obreras. ¿De qué obreros? ¿Qué ha hecho Comisiones para paliar el hambre de los que la están pasando en Córdoba? De vez en cuando, los convocan, les ponen una bandera de CC.OO. en las manos, o una republicana, y a chillar por las calles para que defiendan el sueldo de su secretario y allegados. Ya el pueblo está harto de Toxo y Méndez, Méndez y Toxo, de UGT y del COCO. Menos predicar y dar más trigo, menos subvenciones, menos Rolex, menos sueldos de ejecutivos, menos despachos y a doblarla, a estar cerca del pueblo llano..., pero no sólo con la boca. ¿Lo que hacen ustedes no se llama proselitismo? ¿Qué mierda se llama entones?


Agencia Pachucha.- Ya sabíamos nosotros que a la juez Mercedes Alaya le pasaba algo, porque era anormal que no estuviese rematando el caso de los EREs con esa férrea voluntad con la que ha estado llevando tema tan complicado. Por las distintas agencias, nos hemos informado de que ha tenido que ser hospitalizada aquejada de fuertes dolores de cabeza. Desde que volvió de sus vacaciones, a primeros de Septiembre, la guapísima juez, y férrea al mismo tiempo, comenzó a sufrir unas fuertes cefaleas que le han llevado a su ingreso hospitalario. Creíamos, y con sincera esperanza, que este pulso lo iba a ganar ella, y que por fin los andaluces íbamos a sentirnos orgullosos de que, al menos por primera vez, algo se aclarase de la triste corrupción andaluza y varios políticos de puestos importantes fuesen a dar con sus huesos en la cárcel. Pero no, no ha podido ser. El caso de los EREs ha podido más que la salud de esta mujer que creíamos a prueba de bombas. El Palacio de San Telmo ha podido más que el Palacio de Justicia del Prado. Todos los andaluces estábamos, en secreto, enamorados de ella: por guapa y por buen tipo, por una personalidad que no dejaba traslucir ni penas ni alegrías, pero, sobre todo, porque le echó lo que había que echarle para enfrentarse con la omnipresente Junta, la cueva de Alí-Babá en esta tierra bendita de Andalucía. Que no le venza la cefalea que le han producido estos "presuntos" corruptos, pronta recuperación y al campo de batalla del juzgado de instrucción número 6. Se lo imploramos, señora Alaya.


Borregos Press.- La trashumancia es una costumbre muy antigua en nuestro país, tan añeja que viene de allá por 1273, cuando Alfonso X el Sabio creó, con buen tino, el "Honrado Concejo de la Mesta", una organización ganadera, al estilo de las de nuestros días, pero más honrada, como su título indica, que trataba de organizar la cuestión de los rebaños trashumantes. Ya, prácticamente, se ha quedado obsoleta esta costumbre de ir de aquí para allá de las dehesas del verano a las de invierno, o al contrario. Según las épocas, el ganado viajaba de Andalucía y Extremadura a Castilla, y en otras ocasiones el recorrido era a la inversa, según el pasto existente. Tanto se afianzó esta creación del rey Alfonso que aún siguen existiendo, aunque sólo sea en el papel, las llamadas cañadas reales, cuya fotografía anual de la madrileña calle de Alcalá pasando el ganado cada año nos recuerda que sigue siendo cañada. Esa anciana costumbre ya es una vieja postal que prácticamente desapareció a finales del XIX, aunque en algunas tierras de la alta Castilla se ha seguido manteniendo hasta hace algunas décadas. Pero no, qué va, la trashumancia no ha desaparecido de nuestro país. Comenzó a aflorar de nuevo cuando más de un millón de andaluces tuvieron que emigrar a Cataluña y otro millón de españoles a Alemania en los años sesenta. Fue una trashumancia larga y totalmente penosa de la que dan cuenta algunas excelentes películas a ella dedicada. Cuando después de esa experiencia creíamos que ya no iba a suceder jamás, nos llega la nueva trashumancia de esta crisis inventada por los grandes poderes: se nos está trashumando una juventud gloriosa, la mejor juventud de nuestros días, y abuelos, padres e hijos piensan en hacer las maletas para salir de aquí y, al menos, buscar el pan que en su tierra se les niega. Esta trashumancia del siglo XXI, cuando menos es totalmente canallesca e inhumana. Es, aunque algunos quieran ignorarlo, una guerra sin muertos físicos, pero con miles de muertos sentimentales. Los políticos alardean y dan su discurso, y nos tratan como a estos borregos pasando por la Puerta de Alcalá -ahí está, ahí está-, pero el grifo del dinero no corre, y el que lo hace va para los bancos, donde la mayoría de ellos son consejeros, asesores o trincadores directos. ¡Y así nos va!.


HUMOR DE SALVACIÓN



2 comentarios:

  1. Lo de los sindicatos no tiene nombre. Y la jueza Alaya más nos vale a todos que se recupere y ponga a estos golfos en el lugar que les corresponde, porque mucho me temo que se van a ir de rositas, como todos y como siempre. Un abrazo.

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  2. Hubiese estado este sindicalista mejor callado, pero jamás se dan cuenta cuando meten la pata. Yo también deseo la pronta recuperación de la juez Alaya, porque la verdad es que se van todos a la calle sin que nos demos cuenta.

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