viernes, 7 de septiembre de 2012

DESDE MI TORRE: CADA VEZ QUE HABLA, SUBE EL PAN


Si la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, hubiese nacida muda, hubiese nacido muerta, tal lo que le gusta hablar y hablar y hablar, siempre como protagonista, aunque no entienda de la mayoría de los temas y no sean pocas las ocasiones en las que ha metido la pata hasta el corvejón, como solemos decir por el Sur. Pueden goglear un poco para que encuentren algunos ejemplos, algunos de ellos totalmente insólitos y otros que, por su afición a no permanecer callada, se han convertido en leyendas urbanas.


De tanto y tanto que habla llega a confundir a personajes, lugares y, además, llega a pronunciar perlas como que no llega a fin de mes o que es una pobre de pedir. Ahí sí habría que cortarle la lengua después de como está el país. Metió la pata con Rato, con la madre de la escritora Dulce Chacón, con Zapatero, cuando le dijo aquello de que era un "sindicalista retrógrado y piquetero", la ha metido con toda la prensa, con los micrófonos abiertos de los medios radiofónicos... Esta mujer es completita.

Como le echa una cara dura impresionante, casi como todos los políticos, o aún más, se dejó caer anteayer con su fácil verborrea en otro contencioso cuando en la localidad madrileña de Valdemaqueda -ante la vista del edificio de su ayuntamiento, por cierto muy premiado, obra del estudio de García Paredes y García de Pedrosa- dijo, sin incontinencia alguna "Me caen mal los arquitectos porque sus crímenes perduran tras su vida", apostillando que "habría que matarlos" y que "la única ventaja de la crisis es que esto se acabó". Y se quedó tan pancha, aunque hoy haya tenido que rectificar en todos los medios de comunicación. Esta mujer siempre se lleva rectificando toda su vida..., y es que no para de hablar, hablar y hablar, de todo y de nada. Tiene más fuerza que el célebre loro de Tena, al que aún se recuerda en los predios sevillanos.

No sale de una y se mete en otra. ¿Qué se apuestan a que no pasa una semana sin que vuelva a liarla? Después de gafe, porque ella lo es, y no hay que ignorar lo del helicóptero de Móstoles y lo del acto terrorista del hotel de Bombay, lo único que le faltaba es hablar hasta por los codos. Si al menos aprendiésemos algo de ella, vale, pero es que cada vez que habla esta mujer, un tanto distraidilla en su mirada, es para que suba el pan o para ofender a alguien.

No, no es una cualquiera. Es la responsable de la Comunidad de Madrid, aunque por su desenfado bien pudiera parecerse a algunas de mis vecinas del corral de nacencia. ¿Estos son los políticos que nos representan? ¡Cosas!

9 comentarios:

  1. Entre las muchas maldiciones que sufre Madrid sin duda ella es la peor. Con mucha diferencia.
    Un abrazo

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  2. Para mí, es la bruja del tren de los escobonazos.

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  3. Pues no está ahí porque se haya puesto ella, y además no lleva tres días... ¿Y que me dicen de la señora alcaldesa de la Villa y Corte?
    Algún madrileño, sensatamente normal, nos debería explicar qué ha ocurrido para que estas damas manden en la capital de España. Como para creer que de manos de estos políticos (y de la sensibilidad femenina) nos llegarán las soluciones que, tan urgentemente, necesitamos.

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  4. Pues eso digo yo, que alguien la ha tenido que poner, a ella y a la Botella. Esto es un negocio que sólo ellos/as quieren controlar. Viven como auténticos magnates y la pobreza del pueblo llano les resbala..., hasta cuando pueblo se rebele.

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  5. Bueno, a ésta es que se la nota más por lo bocazas que es, pero no estamos muy finos en cuanto a presidentes/as de comunidades autónomas se refiere ni en cuanto a políticos en general. Sí tienen entre ellos algo en común: siempre priman sus intereses por encima de los ciudadanos. Lo que no entiendo es que a estas alturas, con lo que ya ha caído y con lo que va a caer, sigamos tan pasivos.

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  6. Bueno, a ésta es que se la nota más por lo bocazas que es, pero no estamos muy finos en cuanto a presidentes/as de comunidades autónomas se refiere ni en cuanto a políticos en general. Sí tienen entre ellos algo en común: siempre priman sus intereses por encima de los ciudadanos. Lo que no entiendo es que a estas alturas, con lo que ya ha caído y con lo que va a caer, sigamos tan pasivos.

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  7. Sí, sí, hay varios que son del mismo palo, pero más inteligente. Está claro que ellos son los que viven, nosotros sólo lo intentamos.

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  8. Ese "a" que ha salido soy yo, Emilio, el "a" de A. Vela, que no sé como ha quedado asi. Dice Esperanza que no comprende cómo estamos tan pasivos. Yo echo de menos a los activos "indignados" ahora que cada vez nos están haciendo más falta. El movimiento ha quedado reducido a Sánchez Gordillo y sus más que indignados jornaleros. Y añadiría que también sorprende la pasividad, la persistencia de los políticos en su fondo, modos y maneras sabiendo -es de suponer que su inteligencia llega a eso- lo que les espera de seguir tan "pasivos" en sus malas costumbres.

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  9. Yo echo de menos a todos, y muy especialmente a la juventud, que no tiene perspectiva de empleo, a los trabajadores, que están trabajando prácticamente gratis, y a cuantos meapilas que dicen que luchan por la justicia social pero sólo saben darse golpes de pecho. En Sevilla, se les conoce a todos: con capirotes y sin ellos.
    Esto, confío y tengo profunda fe, tiene que acabar algún día. Lo malo es que cueste muchas vidas.

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