lunes, 6 de agosto de 2012

NUESTRO FUTURO CERCANO (12)

10 comentarios:

  1. Calle San Fernando de Sevilla, años 60 al 70. La Universidad queda a la izquierda de la imagen.

    ResponderEliminar
  2. Eso ya no es futuro, recordemos la carga contra los estudiantes y los yayos esta primavera.

    ResponderEliminar
  3. Sí que es verdad. Esta fotografía bien puede ser del pasado, del presente y del futuro.

    ResponderEliminar
  4. Me recuerda los años 70, con esos uniformes de "los grises", Todavía me acuerdo y me tiembla todo, de susto y de emoción. Fueron años duros pero también apasionantes, con nuestros corazones y almas dirigidos al mismo fin. Pobre mamá, cuánto sufrió conmigo... Lo triste es que todo lo que se ha conseguido en estos años lo están destruyendo éstos en tres días. Y lo que aún tendremos que ver, bueno, que ya estamos viendo, como dice tu amigo Joaquín.

    ResponderEliminar
  5. Los finales de los 60, desde la revolución de París, fueron años calentitos. Pero se consiguieron muchas cosas. Ahora, con el silencio de una juventud que sólo está atada a una pantalla y distraída en tonterías, la juventud vive de los padres, no tienen trabajo y ¡Viva Jauja!

    ResponderEliminar
  6. Entre "los indignados" hay mucha juventud, Emilio, y ya ves cómo los estudiantes también han sabido responder. Ahora falta aunar las fuerzas ante una voz sensata y absolutamente necesaria; sensata, Emilio, que ahí, como sabes, está el dilema. Hemos hablado de lo increíble que resulta que los políticos no se den cuenta que van directos al precipicio, al mismo precipicio adonde pretenden llevarnos. Internet es un gran aliado y de ahí ha de surgir la solución.
    Pero lo más increíble es que la izquierda -la que así se auto llama- no haya respondido quitándose -¡al fin!- la ropa de señorito y poniéndose el mono de esos obreros a los que, supuestamente, defienden. Todos ciegos como los borregos camino del precipicio.
    Que Dios proteja a nuestros jóvenes y a nuestros niños. Nosotros debemos estar dispuesto a todo.

    ResponderEliminar
  7. Yo no creo que la juventud esté como dices Emilio, también los habrá, no te digo que no, pero hay un movimiento muy importante de gente joven que ven como se cierran todas sus posibilidades de futuro y no están por la labor. Sí, muchos han tenido que volver a sus casas, es cierto, pero porque no podían vivir de otra forma, no porque eso sea lo que esperan ni lo que desean. Y otros no han podido marcharse aún por los mismos motivos. No se nota tanto su desencanto porque ellos han nacido en democracia y nosotros no, luego la lucha -hasta ahora- no ha sido, gracias a Dios como la que libramos nosotros (hicimos más ruído). Pero por desgracia, mucho de lo que está ocurriendo me retorna a aquellos tiempos. Y sí, es increíble que la izquierda -por llamarla de alguna manera- no se haya puesto de una vez y como debería ser, al lado de los que, como dice Angel, supuestamente defienden. Una tremenda decepción para todos los que aportamos nuestro granito de arena y apostamos por ellos y sobre todo una preocupación enorme por lo que pueda ocurrir en el futuro.

    ResponderEliminar
  8. Me voy y te dejo este poema de Angel González:
    Te tuve
    cuando eras
    dulce,
    acariciado mundo.
    Realidad casi nube,
    ¡cómo te me volaste de los brazos!
    Ahora te siento nuevamente.
    No por tu luz, sino por tu corteza,
    percibo tu inequívoca
    presencia.
    .... agrios perfiles, duros meridianos,
    ¡áspero mundo para mis dos manos!

    Hasta mañana.

    ResponderEliminar
  9. Contesto a los dos. Me he querido referir a que la juventud no ha hecho nada como hicimos nosotros a finales de los sesenta y los 70. Nosotros, con mucho esfuerzo, conseguimos muchas mejoras laborales, ahora, sin protestar y tirarse a las calles, todos los han perdido en tres días. Y así ha ocurrido con otras muchas cosas. Hablo aquí de la juventud como el colectivo más importante de nuestro país.

    ResponderEliminar