jueves, 12 de julio de 2012

DESDE MI TORRE: UN VIERNES DE DOLORES ADELANTADO A UN MIÉRCOLES


Jamás España ha sentido más temor, ni siquiera cuando las "pavas" del 36 al 39 dejaban sentir sus zumbidos por los cielos de las ciudades de nuestro país, entonces Patria, que cuando habla Mariano Rajoy. Jamás en nuestra historia un Presidente se ha contradicho tanto así mismo como este hombre que está haciendo semana a semana todo lo contrario de lo que prometió. Nadie le obligó a querer alcanzar el Poder. Nadie. Pero él quería alcanzarlo aunque fuese a costa de mentiras y promesas falsas.

Ayer, el hemiciclo fue, desgraciadamente, un pasillo de Almagro, en el que hasta los propios responsables de  esta tragicomedia aplaudían para preservar sus abultados sueldos y prebendas. La amargura de este viernes de dolores pasado al miércoles, aunque mañana afinarán aún más el tiro, fue el impacto de la subida del IVA, de quitarle la paga de Navidad a los funcionarios y subirles el aumento de jornada, de retocar abusivamente las prestaciones del paro, de quitar la desgravación de la compra de viviendas..., más lo que te rondaré, morena. ¡Todo en nombre del compromiso con Europa!

Insisto: ¿para cuándo acabar con el fraude del fútbol?, ¿para cuándo suprimir un Senado que no vale para nada?, ¿para cuándo la eliminación de las diputaciones?, ¿para cuándo va a dejar el señor Rajoy y su gobierno la eliminación de todas las autonomías?, ¿para cuándo tiene previsto eliminar la clara evasión de impuestos a través de fundaciones, SICAVs, etc.? ¿para cuándo la obligación de que se ocupen todos los escaños del Congreso en todas y cada una de las jornadas de trabajo? ¿Sólo tienen que trabajar los funcionarios mientras los principales miembros del Gobierno no lo hacen?

Rajoy dijo en las elecciones que tenía su varita mágica, y España entera, hasta la derecha que lo apoya está cabreada con él porque ha visto que la varita se le ha convertido en un As de Bastos.

No se puede engañar a un país entero con promesas falsas. No se puede estirar del chicle de la nómina de los pocos trabajadores existentes. Rajoy ha demostrado que no sabe gobernar, aunque es un excelente obediente a los mandatos de Europa. No ha sabido coger al toro por los cuernos, enfrentarse a los empresarios, a los clubes, a los sindicatos, a la iglesia... Quiere nadar y guardar la ropa, o que se la guarden sus pelotas de turno, esos que aplauden todas sus decisiones.

El pueblo está harto y eso es muy peligroso. Que ellos, desde el Presidente, pasando por los ministros, por los directores generales, por secretarios/as, recogecosas, abrepuertas, etcétera, no sólo se quiten la paga navideña sino todas las extraordinarias, y sólo cobren al mes un máximo de 3.000 euros, que ya está bien pagado lo que hacen. Cuando esto suceda, con algunas medidas añadidas, otra cosa sucederá. ¿Nadie le pedía a las grandes empresas un esfuerzo especial cuando el crecimiento a partir del año 1996 llegaba hasta el 8% y lo superaba. Pues, en épocas de vacas flacas, que los empresarios también sufran la merma de esas ganancias desorbitadas que jamás repartían entre su personal.

Como la política de Rajoy siga siendo la misma, se cumplirá la profecía de Hernández: ¡Tanto sufrir para morirse uno!

2 comentarios:

  1. Jomío, se puede decir más alto pero no más claro. Es estupendo leerte, es como estar oyéndose uno mismo pues hasta la poesía de Hernández la digo yo a diario. Insisto, no debemos dejar pasar ni una mas, esto se va pareciendo cada vez más a tiempos que creíamos olvidados. ¿y la de Cospedal? ¿se puede tener la cara más dura?. En fin, todo es muy triste, como el ver a esta gentuza aplaudir y reirse cuando el tema era tan grave. Y para colofón Andreíta, la del papá que le dice al nieto: Mira, ¿te gusta el aeropuerto del abuelito? Vomitivo.

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  2. Pues menos mal que, excepto tú, alguien se ha preocupado por comentar esta página. Ahí puedes ver el miedo que tiene todo el país a protestar. La gente está cansada de pasar cosas a estos que están repitiendo una dictadura en la Democracia. No hay otra conversación en la calle, en los bares, en las plazas de abastos. El pueblo está cabreado, pero, desgraciadamente, muy asustado..., hasta que pase el primer contratiempo, que nadie duda va a pasar de un día a otro.
    Son varios aeropuertos como el que dices..., pero nadie va a la cárcel; son varias torres Pelli; son muchas barbaridades mientras se cierran plantas de hospitales y se deja a los dependientes a favor de "su Dios" o a su suerte. ¿Dónde está el Tribunal de Estrasburgo?

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