miércoles, 18 de julio de 2012

DESDE MI TORRE: 63 TACOS DE ALMANAQUE


Parece que fue ayer desde que tengo memoria de mí mismo, y ya han pasado 63 tacos de almanaque por mi vida. No sé si eso es bueno, malo o regular, pero muchas cosas han ocurrido desde aquella mañana del 18 de Julio de 1949, día en que vine a la vida en el viejo arrabal de Triana, en el corral llamado de "Los Sargueros" de la calle Torrijos, atendida mi madre por mis tías y vecinas y por una matrona de la calle Rocío, llamada Esperanza.

Superé el sarampión, la tosferina y todas esas cosas que nos pasan a los críos. Me crié con yodo para curar las múltiples caídas; con jabón de sosa y vinagre para atajar a los piojos; con moneditas de una perra gorda en la frente para bajar los chichones; con pesadas escayolas para una rotura que tuve del brazo izquierdo jugando con mis amigos... De todo me salvé con remedios caseros y una parva medicina. Cuando estuve a punto de ir para allá fue en el año 1969, por culpa de un accidente de moto que tuve y que me dejó tres días en coma tras una larga y dolorosa restauración de mi rostro. Pero me libré. Cuando tenía 20 creía que no iba a llegar a los 25 por aquello de los excesos de la juventud. ¡Cuánto le debemos de jóvenes a los "ángeles de la guarda"! Cuando ya llegué al cuarto de siglo siempre pensaba que la edad ideal para morirse era con 50 años, aunque lo fiaba largo y creía que nunca llegaría al medio siglo. Y lo logré. Y en un momento, sin darme cuenta, me encontré de cara con los 60, y ya han pasado tres años más, muy solo ahora y sin otro interés por la vida de que Dios me llame cuando lo tenga a bien.

Todas las cosas las hice a tope y con ilusión manifiesta en la vida, en el amor y en el trabajo. He podido criar a mis tres hijos y tengo la ilusión de cuatro nietos a los que adoro. He tenido y sigo teniendo muy buenos amigos, aunque algunos se me fueron para siempre y muy jóvenes por aquello del Destino, y otros se hayan quedado en la cuneta del olvido por cosas circunstanciales que suceden en la vida y que jamás pueden explicarse y son difíciles de soldar.

Como decía el gran Machado, hasta ahora creo que he sido, en el buen sentido de la palabra, bueno, aunque algunas putadas habré hecho, de las cuales me arrepiento de todo corazón. Pero, haciendo un examen diario de conciencia, estimo que en mi balance han sido más las cosas positivas. Lo demás, lo normal en la vida de un hombre: más pecados veniales que mortales -según la doctrina de la iglesia- y más rosas que hiel, aunque ha pesado mucho el amargor de ciertas cosas puntuales. Un rejón de muerte ha sido este año el fallecimiento de mi Lola, como también me hirieron los rejones negros de mis padres y mis grandes amigos.

Me he reído mucho, he disfrutado, he gozado de todo lo bueno que la vida puede ofrecerte, bueno, de casi todo. He tenido el trabajo que quería: creativo y aceptablemente bien pagado. Me enamoré de la mujer que quise: una máquina de reñir, como todas, pero guapa, cariñosa y la madre que necesitaban mis hijos. He tenido pocos amigos, muchos conocidos y buenos compañeros, todos excelentes. Es decir, no me puedo quejar de la vida que me ha tocado, aunque ahora el miedo roce mis linderos pensando en el porvenir de mis hijos y nietos con esta crisis despiadada, fomentada por los grandes capitales del mundo para hacernos totalmente esclavos.

Como suelo decir siempre, le digo a la vida que: "Ni me debes ni me debo, que estamos los dos cumplíos". Lo dijo el coplero, y yo lo asevero. Le debo muy poco a la gente del ninguneo y la palmada en la espalda, casi nada, porque fueron pocos los que me echaron una mano en los momentos más difíciles, pero a los de verdad los guardo en mi corazón y en los marcos dorados de mi pobre historia. Mi sudor en el trabajo llenó mi vida, mi cuenta de ahorros, parte de mi felicidad y mi independencia. Y nadie me debe nada porque todo lo que he hecho por mis amigos ha sido con sinceridad, generosidad y entrega, sin pedir nada a cambio. Afortunadamente, no soy político.

He agradecido los piropos y comentarios que me han dedicado a lo largo de esta vida, a los cuales siempre he correspondido. Pido perdón a todos los que he podido ofender, que habrán sido muchos, y también perdono a cuantos me han querido ofender -algunas veces, con soberanas palizas- a lo largo de los años vividos.

63 años. ¡Tiene tomate! Con más dudas que nunca y con más escepticismo, con más soledad y con mayor dolor por las ausencias. Bueno, pero aquí estoy.

Este año no habrá fiesta de cumpleaños. Se celebró el domingo en total intimidad con mi familia, tal como ya os conté. ¡Otro taco de almanaque! Sin Lola es imposible la fiesta anual. La mejor fiesta que puedo brindarle es la de la serenidad. Si hoy, de alguna forma, me siento feliz, es porque ella está, en la ausencia, más presente que nunca. Hoy, para mí, es un día especial. Espero que no venga alguien y me lo joda.


21 comentarios:

  1. Querido Emilio, muchas felicidades. Hay que ir, al menos, a por los noventa, y que nosotros lo veamos. Un fuerte abrazo.

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  2. Muchísimas gracias, querido Enrique, por esa felicitación a tantos años. No creo que llegue a los noventa, pero lo intentaré. Otro abrazo fuerte para ti.

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  3. Pués aunque te gano por poco,vamos a procurar llevarlos con buen aire.Te deseo un día "muy tuyo" y que cumplas muchos más que todavía nos queda mucho que hacer por los nietecillos y que disfrutar de ellos.
    Un abrazo.

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  4. Te agradezco tu felicitación en el día de tantos tacos de almanaque. Intentaré pasarlo sin mucha nostalgia.

    Un abrazo.

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  5. Muchas felicidades y un fuerte abrazo.

    Nos vemos pronto.

    Elisa

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  6. Muchas gracias, Elisa. Veremos si el sábado puedo ir por Triana.

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  7. Muchas Felicidades!!!!!, que sigan los tacos de almanaques que será buena señal, mucho animo....y pa`lante, pa´trás ni pa coger impulso. Un abrazo Emilio.

    Diego Cruz.

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  8. Espero que sigan, aunque tampoco le poco mucho empeño a su continuidad. Eso sí: siempre "p'alante", para atrás ni, como tú dices, para coger impulso. LO decía el maestro Rogelio Sosa a su entrenador Antonio Barrios: -¿Correr yo por la banda, mister? ¡Correr es de cobardes!

    Un abrazo.

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  9. ¡ Enhorabuena Don Emilio ! ¡ Qué sigan brillando sus opiniones y sus enseñanzas !

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  10. Hace mucho tiempo que no le veo aterrizar por estas páginas, me imagino y deseo que sea para bien: por motivos profesionales o de trabajo.
    Gracias por la felicitación.
    En cuanto a mis opiniones, siempre seguirán a mi propia honestidad particular de cómo veo las cosas. En lo de la enseñanza, mejor es que cada cual elija su camino. La lo decía Machado, el gran Antonio, en su "alter ego": "Lo que sé, me lo enseñaron, pero yo tuve la obligación de aimilarlo".

    Un abrazo.

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    1. Muchas felicidades Emilio. Para mi cumple 26 que tengo algo de dislexia.

      Muchos recuerdos.
      Ia

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  11. Muchas gracias, Ia. ¡Quién los cogiera, pero creo que va a ser imposible! Lo importante es que me encuentro bien.
    Gracias de todo corazón.

    Un cordial saludo.

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  12. Querido Emilio, aunque esta mañana mi primera llamada telefónica ha sido para felicitarte, no quería terminar el día sin dejar de hacerlo por escrito, asi que desde Morón te mando un fuerte abrazo encalado con mucha paz.
    Ya sabes que el viernes estamos en Triana y después del Pregón subiremos a la terraza a tomarnos una copa, si te animas te esperamos. El sábado a las 19 horas sale la Virgen del Carmen.

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  13. Emilio : Felicidades por tu cumpleaños , me alegro que te lo pasaras tan bien con tus hijos y nietos en la fiesta que te prepararon
    Un abrazo
    Manolo Damas

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  14. Hoy, José Luis, afortunadamente, he estado con los dos teléfonos a la vez, el de casa y el móvil, cosa que verdaderamente os agradezco a todos los amigos. En Morón tiene que hacer más calor que segando. ¡Ojú que caló!, aunque aquí en Córdoba he visto hoy dos ranas con cantimploras buscando una fuente. ¡Qué barbaridad!
    Mañana me voy a Madrid, como te dije, y por la tarde, a la vuelta, quiero participar en la manifestación, que aquí sale de la misma plaza de la estación del AVE. El 20, como te dije, tengo que ir al oculista y a llevar el coche -de nuevo- para un punto que falla. Y el sábado viene Nona, aunque voy a intentar convencerla para que haga las faenas el viernes por la tarde. Si puedo, me escapo para ver lo de la Virgen del Carmen.

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  15. Muchas gracias, querido Manolo. ¡Viva Huelva! La verdad es que me lo pasé genial y para mí fue una sorpresa el día con esa fiesta inesperada.

    Un abrazo, tío.

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  16. Pues nada, me reitero en mi felicitación de esta mañana, pero ahora la música se la pones tú. Te quiero hermanito y te recuerdo que en agosto me has prometido venir a Mazagón y ya sabes, lo prometido es deuda. Un abrazo y un beso con achuchón.

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  17. En la carrera de los años te gano; aquí no cabe discusión...
    Hace dos días que el calendario me recordó por donde voy en esa marathón.
    Y a ver si dejas algo para cuando cumplas, por lo menos, los ochenta.
    Un abrazo.

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  18. A largo plazo me lo fías, Ángel, como bien hubiese dicho don Juan o don Luis Mejías. Estoy más quemaíto que el papel de estraza de Enrique el de las Pavías, me sostengo con vuestros comentarios o con cuatro tapas. Aún así, he visto a muchos hermanos nuestros de arrabal que han sobrepasado esa edad con la mínina pensión, vergonzosa, de cuatrocientos y algo de euros. Ahí está el ejemplo de "El Perlo" y su hermana. Vergüenza le debería de dar a la Junta de Andalucía. Pero, como no la tienen...

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  19. Querida hermana: Hoy no he parado, ¿sabes?, de coger teléfonos y poner la mejor de mis sonrisas. La música que yo te voy a poner cuando vaya a Mazagón, a tu casa, que he prometido que voy, para estar contigo y con mis queridos sobrinos Tati y Álvaro, será diversa, amplia y siempre divertida, como ha sido nuestra familia.
    ¿Te atreves a bailar conmigo la Primavera de Verdi en versión gitana, unas sevillanas lentas de "El Pali": Sevilla tuvo una niña / y pusieron Triana...; unos boleros de "Los Panchos", con los que Lola y yo nos quedábamos enganchados toda la noche y los niños sabían el tiempo por la altura consumida de la vela que enendíamos...!

    Hemos perdido diez años tontos, y aún nos quedan muchas horas por bailar.

    Un fuerte abrazo, hermana.

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  20. TE QUIERO Y SI, AUN NOS QUEDAN MUCHAS HORAS POR BAILAR. UN ABRAZO GRANDE.

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