miércoles, 2 de mayo de 2012

MIS MEMORIAS DEL FLAMENCO (3)


Sin fallar en todos mis flancos, el primero el del trabajo, que era sagrado para mantener a mi familia, me encontré con las páginas periodísticas, con la dirección de la revista "Sevilla Flamenca", y con un sin fin de conferencias y charlas, a lo que se vino a unir, aparte del periódico, el dirigir y presentar un programa diario de Flamenco en Radio Popular de Sevilla, Cadena COPE, de una hora de duración. Lo cuento en breves palabras.

Existía un gran programa flamenco de divulgación que capitaneaba mi buen amigo y excelente radiofonista Paco Herrera, llamado "Ser del Sur". Paco era un hombre de radio desde que nació, y la Cadena SER se fijó en él para altas metas de dirección, aunque también continuó en ella apoyando al Flamenco con un espacio al que tituló de una forma original para no perder el poder de convocatoria de lo que hacía en la anterior empresa: "El Sur en la SER". El programa que él dirigía en la COPE era una especie de buque insignia, ya que tenía infinidad de oyentes. Al director de la emisora, Manuel Fernández Peña, que quería a Paco con locura, y que como buen jerezano era un gran aficionado al Flamenco, parecía que le hubiese caído el cielo encima ante la deserción. Un buen día, estando en mi trabajo habitual, recibí una llamada suya que me convocaba a una reunión en su despacho, en los locales de la emisora en la calle Vírgenes, número 24, de Sevilla. Por la tarde, a la hora convenida, tuve una entrevista con él, en la que me ofrecía la dirección del programa y con un sueldo exiguo que no llegaba a las 15.000 pesetas. Los jesuitas, que eran los dueños de la emisora, a pesar de vivir como Dios, si que llevaban a cabo el lema "Así como Jesús" con sus trabajadores. No era el dinero lo que me importaba en aquella ocasión: era la posibilidad que la COPE me daba para desarrollarme en mi afición, que ya se estaba convirtiendo en una auténtica vocación. Nos conocíamos de antes, y recuerdo que, en alguna ocasión me pidió unos datos sobre los tranvías de Sevilla para un artículo que tenía que hacer y que se incluiría en un libro llamado "El Coliseo y Sevilla". Evidentemente, le regalé mi libro "Sevilla y sus tranvías" (1979) y le dije que podía coger de él cuanto le interesara para su trabajo.

Una vez que nos dimos la mano, delante del comercial de la emisora, Francisco Trevilla, muy trabajador, orondo y buena persona, Manuel Fernández Peña cogió de su biblioteca la primera edición del libro, dedicado a él por su autor, Juan de la Plata, y con la humildad que lo caracterizaba me lo regaló diciendo: -En prueba de nuestra confianza y vieja amistad, y brindando por el éxito del programa. La dedicatoria que le había puesto el autor, el 14 de marzo de 1961, decía: -"A Manolo Fernández Peña, en recuerdo del centenar de programas de Cante Jondo que hemos realizado juntos. Con toda mi amistad: Juan de la Plata".. Mucha confianza tenía que tener puesta en mí el director de Radio Popular para desprenderse, en ese gesto que jamás olvidaré, de uno de sus más preciados libres. Lo que jamás olvidaré.

Quedamos para realizar el primer programa el 14 de Septiembre de 1981. Antes, me presentaron al personal con el que tendría que vivir horas emocionantes: Mari Carmen de las Casas, Eva Montesinos y José Manuel del Castillo, que eran las voces principales de la emisora; a los técnicos Juan José Román -al que andando el tiempo bautizamos Lola y yo a su primera hija, con lo que nos hicimos compadres- y al genial Antonio Franco, siempre solícito ante cualquier petición. Como subdirector estaba Fernando Torres, un tipo ladino y gris, y como administrador un señor muy bien parecido, que murió ciertamente joven, pero tan anodino que jamás tuve interés de saber su nombre. Poco a poco se fueron incorporando voces nuevas, inolvidable la de María Antonia Ruiz, hoy secretaria de la Bienal de Sevilla, y el técnico, y extraordinaria persona, Carlos León, al que pueden seguir sus pasos en "Onda Cero", ya como locutor y especialista en temas políticos de la ciudad de Madrid.

CON ANTONIO MAIRENA (1979)
El primer programa tuvo unos padrinos de lujo. Tras las palabras de bienvenida de Manuel Fernández Peña, bautizaron el programa Antonio Mairena, Matilde Coral y su marido, Rafael "El Negro", Naranjito de Triana, el concertista de piano flamenco José Romero, el Presidente de la Federación de Peñas de Sevilla y su provincia y numerosos directivos de las peñas y entidades flamencas sevillanas. La primera voz cantaora que se escuchó en esta nueva andadura fue la de Terremoto de Jerez, cerrando el espacio la voz de Antonio Mairena.

Fue una época intensa de mi vida en la que cubrí un total de 1.380 programas, aparte de los que conformaron el espacio titulado "Sevillanísima", que se comenzaba a emitir un mes antes de los días feriales presentando todas las novedades discográficas que sobre este tema salía al mercado.

Los martes, el programa se convertía en una amplia tertulia a la que llamé "El Flamenco a debate", con la presencia  de varios contertulios importantes que interrogaban libremente a figuras importantes de la vida sevillana como al arzobispo Carlos Amigo Vallejo, los toreros Manolo Vázquez y Curro Romero, el líder del Partido Andalucista Diego de los Santos, a Rafael Barroso, Luis Uruñuela, Soledad Becerril, Amparo Rubiales, María de los Ángeles Infante, Manuel Barrios, Antonio Murciano, Juan Valdés, Pedro Ruiz Berdejo, Enrique Iniesta, José Luis Ortiz de Lanzagorta, Manuel Clavero Arévalo, Rafael Gordillo, Miguel Ángel Yáñez, Ramón Fernández Guixot... Estos debates eran apasionantes, y los protagonistas salían del estudio verdaderamente satisfechos.

Teníamos cante un director con un concurso al que llamé "El Cuarto de los Cabales", donde se le dio la oportunidad a muchos cantaores y cantaoras de Andalucía, a los que recomendaban las peñas; se hacían programas monográficos apoyados por una discografía escogida... Tanto trabajo, tuvo su compensación consiguiendo el Premio Nacional de Periodismo "Ricardo Molina" del X Concurso Nacional de Córdoba, en mayo de 1983, y el mismo año el Premio "Manuel Torre" de la Junta de Andalucia, aparte de recibir multitud de placas y galardones que hoy duermen el sueño de los justos en el cubículo de mi canapé. Jamás luché por el Flamenco como un deseo personal de promoción. Siempre me ha cansado todo una vez hecho. Quizás el éxito del programa radicó en mi falta de vanagloria y, eso sí lo digo con orgullo, en mi gran capacidad para el trabajo, que he tenido y aún sigo teniendo a pesar de estar jubilado.

Como esta es una somera presentación de estas memorias flamencas, ya nos detendremos, serenamente, punto por punto, en cada uno de los episodios. Jamás he sido tan feliz como en estos años en los que siempre estaba ocupado en diez faenas al mismo tiempo. Dios me ayudó más de lo que merecía mi persona. Jamás me he considerado un crítico flamenco, pero siempre luché, y sigo haciéndolo desde la atalaya que elijo, por su divulgación, promoción y dignificación, aunque la Junta de Andalucía -que se ha apropiado del Flamenco como una seña suya de identidad- no me haya tomado jamás en cuenta.

EN EL ESTUDIO DE LA COPE CON LUIS CABALLERO, SU HIJA EVA,
NARANJITO DE TRIANA Y JOAQUÍN HERRERA CARRANZA (1981)

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