miércoles, 9 de mayo de 2012

LIBROS CON POESÍA: PLEAMAR


Con introducción de Carlos Beck, este número 74 de la colección poética "Los Cuadernos de Sandua" se dedicó al poeta portuense Rafael Alberti, símbolo de la libertad para una nueva generación de poetas. En esta mínima antología, participaron: Juan Rejano, José María Pemán, Leopoldo de Luis, Fernando Quiñones, Aquilino Duque, Manuel Mantero, Ángel García López, Manuel Ríos Ruiz, Rafael Soto Vergés, José Luis Tejada, Antonio Hernández y Carlos Clementson. Para esta ocasión, he elegido como ilustración la sarta de coplillas de su paisano José Luis Tejada.


SOLEDADES DEL CAMINANTE EN ROMA

Poetas, pueblos, amigos
los que llamáis al ausente,
venid a callar conmigo.

Vosotros, los que llamáis
con los pañuelos de esteros
y el gesto de los norays.

Cesad en vuestro llamar
que entre la voz y el silencio
aún queda un trozo de mar.

Mar pequeño, pero amargo.
Mar tan viejo, que se arruga
y hace el camino más largo.

¿"Mar Nuestro"? Si ni el hogar
es nuestro ni está encendido
¿cómo podrá serlo el mar?

Anclado está el andaluz
en las riberas del tiempo
mirando morir la luz.

No le habléis más de volver.
Apostó su sangre un día
y la ha sabido perder.

La baza que le salió
fue cruz de espada y la espada
de la cruz le atravesó.

Tendido está el español
a orillas de un gran silencio
mirando girar el sol.

Por cualquier camino vas
a Roma. Pero de Roma
no se vuelve a salir más.

Y en Roma estás, pero triste.
"Peligro de Caminantes".
¡Con qué razón lo escribiste!
Pobre corazón, estad
donde nacisteis, no al tiempo,
pero sí a la libertad.

El "honrado y principal"
debe sostener la cara
aun cuando acertara mal.

"Sostenella y no enmendalla"...
¿Es que España, todavía,
huele a campo de batalla?

Ser hombre. Permanecer.
El mismo dolor de España
que antes de ayer y que ayer.

Que, al fin, la nostalgia ha sido
madre del verso y el verso
sabrá vencer al olvido.

Él se aferró a su verdad.
¿Cómo va a soltarla ahora
ya en puertas la eternidad?

Se habla de perdón, de olvido
pero nadie habla del peso
de un cuarto de siglo erguido.

No le hables más de perdón.
Apostó. ¿Perdió? Los tiempos
dirán quién tuvo razón.

Probablemente, ninguno:
Si dos hermanos se hieren,
¿cómo disculpar a uno?

¿Morir en España? ¿Estar
mudo en su patria el poeta?
¡Su patria es ya todo el mar!

Un hombre escoge... y recoge
en su corazón el polvo
de los caminos que escoge.

Quien vuelve la vista atrás,
no es digno de la alegría
ni se merece la paz.

Libre el andaluz en Roma
como soledad. ¡Dejadle
que con su paz se la coma!

José Luis Tejada
Puerto de Santa Maria
16 Diciembre 1972


Autor: Varios
Edita: Cajasur, Obra Social y Cultural
Ciudad: Córdoba-2002
Páginas: 46
ISBN: 84-7959-417-9
Depósito Legal: CO. 52/2002

2 comentarios:

  1. Me gustó el poema, pero este trocito
    "Un hombre escoge... y recoge
    en su corazón el polvo
    de los caminos que escoge."
    me encantó. No sé mucho que quiso decir el autor, pero me dice algo especial.

    ¡Qué bien que nos publiques alguna cosita, aunque sea de vez en cuando!

    Gracias.
    Ia

    ResponderEliminar
  2. Los poetas, algunas veces, somos bichos raros y elegimos imágenes que ni siquiera nosotros sabemos qué quieren decir. En el caso de José Luis Tejada, con el que compartí una gran amistad, y es de los pocos poetas entendibles, creo que la metáfora es sencilla.

    ResponderEliminar