lunes, 16 de enero de 2012

OFICIOS PERDIDOS, COSAS Y COSTUMBRES DEL AYER (16)


EL GUARDIA URBANO EN NAVIDAD

Ya hace mucho tiempo que desaparecieron de nuestras puertas los responsables de todos los oficios habidos y por haber en el mundo en las fechas cercanas a la Navidad, con su tarjetita o su almanaque pidiendo el aguinaldo, algunas veces unas pesetillas y otras una botella de aguardiente, tabaco o lo que hubiese por la casa. "El barrendero de esta calle -al que no veías jamás- le desea Felices Pascuas y próspero 1955", y así como el barrendero, el cartero, el regador, el sereno y hasta el cobrador del Ocaso. Tal las fotografías que he elegido, era también muy habitual ver al guardia urbano -con cara de buena gente ese día-, unas veces a pie de calle y otras subida en una especie de taburete desde el que ordenaban el escaso tráfico, rodeado de regalos que le dejaban los taxistas y automovilistas. Botellas de "Soberano", un saco que presumimos de patatas, y hasta un melón, llevaba a esa hora del día este agente de la autoridad de la fotografía de arriba al que le viene como anillo al dedo la acuñada frase de que estaba más contento que unas pascuas, aunque tampoco tenía que estar triste el de la de abajo, al que cuento varios estuches y hasta un balón de plástico con la firma publicitaria "Elena".

Hoy sería impensable ver en nuestras calles esta imagen. Por una parte, porque el tráfico está regulado por semáforos, inexistentes en aquellos años; y por otra, porque hoy un agente de la polícía local cobra bastante más que muchos de los que se topan con ellos cuando te están multando por tener mal aparcado el coche.


6 comentarios:

  1. Esos guardias tienen cara de buenas personas, no como los de ahora que siempre van con gafas de sol, perdonando la vida y con la libreta de las multas encima.
    Vaya lote de licores que se llevaban como aguinaldos; como para hacer la prueba de alcohol estaba el guardia.

    ResponderEliminar
  2. Los de ahora son agentes guaperas y, la mayoría de ellos, creídos y pasados de rosca. En Córdoba tuve un altercado con uno porque me habló de tú, y no cejé en el intento hasta que me habló de usted, tal como yo le estaba hablando. Los de ahora no se merecen ni una botella de gaseosa "La Pitusa". Sólo nacieron para poner multas.

    ResponderEliminar
  3. Hay que imaginarse a los cachondos del "Bar Triana" (el de los toreros) contemplando al guardia del Altozano subido éste en su podio, moviendo los brazo como aspas dislocadas y viendo, contento, como se convertía en una isla rodeado de botellas y cajas...
    Y hay que escuchar a Chaves, el picaor, mandando a Joseliqui por un triciclo a la parada de allí mismo para que trajera al bar todo lo que tenía el guardia porque le estaba estorbando.
    Y hay que ver a Joseliqui metiendo en el triciclo las botellas con el guardia echándole miradas como rayos sin poder distraer su atención de la apretada circulación del día de Nochebuena... hasta que no pudo más y agarró por la chaqueta al pobre mandado diciéndole de todo mientras Joseliqui pedía socorro mirando, desesperado, a los que se estaban muriendo de risa en la esquina del bar...

    ResponderEliminar
  4. Es una imagen inolvidable. Me acuerdo mucho del guardia sobre su podio, blanco y rojo, de la Plaza de la Magdalena, en el cruce de Méndez Núñez, en donde estaba el Hotel Madrid, todo él rodeado de cajas de bebidas, turrones... ¡Qué tiempos, Ángel....!

    ResponderEliminar
  5. Para la pequeña historia.Acabo de llegar de El Arahal de gozar de una agradabilísima charla sobre nuestra afición desmedida:El flamenco ,con Pepe el de el Bar Los Cabales buen aficionado ,buen guitarrista y sobre todo,buena gente.Hemos recordado historias,anédotas y todo eso que acompaña a una buena tertulia.
    Y ha salido a colación el primer guardia urbano que ilustra éste comentario tuyo,cuya foto del año 1958, adorna las paredes del bar y que para la pequeña historia ,sabemos que se llamaba Antonio Sánchez (como el protagonista de Historia de una Taberna de Cañabate), que un hijo suyo murió en Sidi Ifni y que su mujer falleció hace pocos años.
    Perdona el sarpullido de erudición de garrafa, pero la intención es poner nombre a uno de los los homenajeados en ésta entrañable galería de oficios desaparecidos.

    ResponderEliminar
  6. ¿Sabes si era de El Arahal?
    Muchísimas gracias por tu información, que de seguro será muy buena para todos nuestros lectores.

    ResponderEliminar