martes, 3 de enero de 2012

DESDE MI TORRE: NO SE DEBE MENTIR AL ELECTORADO


Ni año nuevo vida nueva ni nada de nada. Aquí todo sigue igual, o peor. Se nota que la mentira, el engaño y la falacia se han instalado en este país para siempre. Consulten las hemerotecas. Antes del 20 de noviembre decía el señor Rajoy -hoy Presidente de nuestros destinos- que, en ningún caso, subiría los impuestos. Su palabra, desde la toma de posesión, le ha durado lo justo que un caramelo a la puerta de un colegio. Bien puede quemarse quien juega con fuego. En principio, ya ha amargado el nuevo año 2012 a todos los españoles, absolutamente a todos. No se puede decir una cosa y mañana otra, como ha dicho el gallego. En el primer tiro, nos ha desgraciado a todos. Siempre pagamos los mismos: los que hemos tenido la desgracia a lo largo de nuestra vida de tener una nómina a costa de un trabajo bastante superior al pago. También, en este caso, siempre somos los paganinis de las malas gestiones. No me vengan a decir ahora que no ha habido más remedio tras la herencia del partido socialista. Al electorado no se debe mentir. Se puede, claro que sí, ya lo ha hecho Rajoy en tres días y medio de Poder. Que no venga a engañarnos de nuevo en las elecciones andaluzas. ¡Ya está bien!

No nos ofrecieron programa -sí, pero no, pero...-, pero aquí está el programa: de nuevo el engaño a un país que ya está harto de promesas, que ha cambiado de izquierda a derecha porque estaba harto del PSOE por sus corrupciones y vaivenes, que está hasta las entrañas de corrupciones y nuevos ricos políticos... ¡De pena!

Mariano Rajoy, por mucho que quiera defenderse junto a sus ministros, nos ha engañado en la primera tirada de billar. Quien empieza diciendo mentirijillas, acaba de Pinocho. Y a España le hace falta, tiene derecho, a que un político no le mienta. Los ciudadanos, a los que se nos ningunea, menos en las votaciones, somos gente muy seria y, además, con más vergüenza, verdad y conciencia que quienes rigen nuestros destinos.

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