lunes, 21 de noviembre de 2011

DESDE MI TORRE: ESTA ROSA YA NO VALE


La rosa del PSOE se ha desmayado en las manos por falta de cuidados. Se estaba viendo venir desde hacía mucho tiempo, desde cuando empezaron  a dar palos de ciegos, a gobernar sin brújula y a hacerlo con la más  vergonzante prepotencia. Se olfateaba la catástrofe desde que se multiplicaban los chanchullos por una y otra comunidad, el nepotismo y la poca vergüenza. Se esperaba este varapalo desde que la endeble estructura de un socialismo inventado crujía y se desmoronaba. El problema ahora, para ellos, es estudiar a fondo cómo levantan de nuevo el chiringuito y hacen creíble aquello de los "cien años de honradez". La defunción no la ha certificado solamente la cifra de cinco millones de parados, ni la crisis económica. El parte de esa muerte presentida lleva las rúbricas de los muchos millones de españoles que nos hemos sentido estafados; que hemos visto con pavor la falta de un gobierno serio y responsable; que hemos percibido cómo, amparados por esas siglas, personajes que ayer no eran nadie se han vuelto millonarios de la noche a la mañana.

Ahora mismo en el PSOE, desde que su capitán anunció que abandonaba el barco, dejando a España en la zozobra durante varios meses, todo está roto y con una dificultad asombrosa para recomponer. En principio, no hay ideas. Tampoco hay ningún líder que sepa manejar el timón. La desconfianza del electorado ha puesto a este Partido entre la espada y la pared, en un callejón sin salida alguna. Tienen que partir de cero, meditar en tantísimas cosas en las que se han equivocado, hacer un profundo examen de conciencia, analizar una por una todas las decisiones que tomaron y ver con absoluta sinceridad si fueron correctas o se tomaron más bien para favorecerse a ellos mismos. ¡Difícil cuestión, pero bien que se lo han merecido!

Y ayer, el duelo fue ciertamente penoso. El perdedor absoluto, el cadáver, ha sido el PSOE, pero sus últimos latidos los ha sentido Rubalcaba. Por eso nadie estaba anoche junto al gran perdedor. ¿Dónde ese Felipe González al que sacaron a pasear en campaña? ¿Dónde Guerra? ¿Dónde Zapatero? ¿Y Bono, y Trinidad, y Cristina Garmendia, y González Sinde, y Carmen Chacón, Elena Salgado, Gabilondo, José Blanco "Pepiño", y Miguel Sebastián, y Caamaño, donde la "convertida" Rosa Aguilar, y Ramón Jáuregui, y Leire Pajín, y Valeriano Gómez, y el ínclito Manuel Chaves...? ¿Dónde? Pues, como siempre que pasan estas cosas en el Partido Socialista: fuera del barco, como las ratas que avisaron del naufragio.

2 comentarios:

  1. La imagen de Rubalcaba fue extremadamente triste; una situación que vino a remarcar el "tunanterío" que ha caracterizado a los mandamaces de un partido que nos "heló el corazón". Nunca ha costado tan poco esfuerzo ni tan pocas ideas conquistar el gobierno de España... Ojalá Rajoy, en bien de la nación, tenga la misma suerte en el futuro, aunque lo dudo.

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  2. Sabes de qué pie cojeo, querido Ángel, pero al menos Rajoy ha hecho una campaña políticamente correcta mientras que los otros siguen asustando con el miedo del doberman, como si fuésemos niños o retrasados mentales.
    Tienen lo que se merecen..., menos en Sevilla, donde creo que hay más "funcionarios" socialistas que habitantes.

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