martes, 23 de agosto de 2011

TRIANA EN LABIOS DE LA COPLA (81)

EL RÍO


LAS EDADES DEL GUADALQUIVIR
(Fragmento)

Todo falucho sin prisa
se matricula en Triana.
No se sabe si los remos
se vuelven cañas o lanzas;
no se sabe si la luna,
por ser luna cornigacha,
se lidia en plaza partida,
si en el cielo, si en las aguas;
si alamares son los peces
de lentejuelas o escamas;
y al pasar junto a Sevilla
en sombra celeste y plata,
¡qué capote de paseo
le da el río a la Giralda!

Adriano del Valle

***


DÉCIMAS DEL GUADALQUIVIR

Desde Cazorla a Bonanza
por aguas de sentimientos,
va la rosa de los vientos
camino de la esperanza.
Y la esperanza que alcanza
lo que en Bonanza alcanzó,
en Cazorla lo empezó
con flores, fuentes y brumas;
de caracoles y espumas
Sanlúcar lo terminó.

Por Jaén en su agua-miel
pone esmeralda el olivo,
-agua fresca, cauce vivo-
para recrearse en él.
El cielo pone un dosel
de aguamarina prudente
y se lleva en la corriente
al Santo Rostro en su espejo
y así nace, de reflejo,
esmeralda, cielo y fuente.

En Córdoba ya se acuna,
el pez salta y se hace puente
y Séneca da su frente
a las olas, una a una.
El moro tiende su luna
y hace plata y surtidores.
Un San Rafael de amores
con el pez moja sus manos
y a todos los hace hermanos
sobre un río de rumores.

Sevilla ya es otra cosa.
Lo corta, parte y consiente
que se lleve la corriente
hacia otro tallo su rosa.
Pero Triana es hermosa
y le canta soleares.
Sevilla embarca cantares
que va poniendo en su orilla
y por Triana y Sevilla
su fama se va a los mares.

Desde el puente de Triana
manda su imagen la torre.
Por el río corre y corre
navegando la mañana.
Y cuando llega a Doñana
viste de pinar su altura
y la Giralda que albura
se hace en Sanlúcar presencia
y así se acorta la ausencia
por un cauce de ternura.

Bonanza y el Coto enfrente.
Ya el río perdió su talle,
lo fue dejando en el valle
al compás de la corriente.
Pero Sanlúcar se siente
más marinera y graciosa,
pues se adorna con la rosa
del río que el mar deshace
y en su orilla pisa y pace
un red de mariposa.

La Andalucía del reflejo
por el río -mar salobre-
deja su sangre de cobre
sobre Sanlúcar de espejo.
La cal se hace azulejo
y horizonte en su memoria.
El pueblo espuma de gloria
para elevarse en su orilla
y con sal y manzanilla
termina el río su historia.

Manuel Lozano Hernández


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