domingo, 21 de agosto de 2011

PÁRESE, POR FAVOR, A PENSAR (15)


Tiene guasa dónde ha aparcado esta inválida su carrito, y más guasa tiene Holgado, al que no se le escapa ni una para fijar la historia desde otro punto de vista. Podía haberlo hecho en los escaparates de una confitería, en la acera de enfrente, en Filella, y así su vida, por unos instantes, hubiese sido "de dulce". Pero lo aparca en la puerta de uno de esos "chinos" que, cual fatídica tela de araña, están acabando de un plumazo con nuestros comercios más tradicionales. Y, para mayor gloria del sarcasmo, una careta nos recuerda que es la gran fiesta de Halloween, la comercial fiesta de la muerte que, como si no tuviésemos ninguna en nuestra ciudad, viene arrasando desde la tierra del dolar y los mascachicles. Es la calle San Jacinto, no se crean que estamos en uno de los establecimientos del distrito de Manhattan, cercanos al río Hudson. El Guadalquivir casi roza las estanterías de este local en el que la anciana desvalida apoya sus muletas dispares. ¡Viva el SAS! Que digo yo que a la pobre mujer -y perdonen por esta clasificación peyorativa- ya podían haberle comprado dos iguales, y ella podía haberse procurado un estacionamiento mejor: bien en la puerta de la citada Filella o de Lidia, si por la mañana; o bien en la esquinita de la Blanca Paloma, donde las tapas resucitan a los muertos, sea o no sea la gran fiesta del maldito Halloween americano.

Fotografía: José Manuel Holgado Brenes
Texto: Emilio Jiménez Díaz

2 comentarios:

  1. José Manuel Holgado Brenes21 de agosto de 2011, 13:31

    ¡Ole tus ..., querido Emilio (y perdón por el desahogo)que yo también estoy en contra del puñetero "Jalogüín", como dice el maestro Burgos!
    Nosotros tenemos nuestro Día de los Difuntos y previamente, el de Tosantos, y no hacemos las imbecilidades de los usacos (término nada menos del historiador don pío Moa)para celebrar tan importante conmemoración de nuestros fieles difuntos.
    En fin, Emilio, otra diana. Grasiaaaas

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