domingo, 27 de marzo de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: LA ÉPOCA DEL ALUVIÓN (119)

PÉREZ PRADO
              En esta década que nos va a llevar desde los 60 a los 70, y que bien podríamos llamarla de aluvión, ya comienzan a aparecer innumerables grupos de música pop, grandes orquestas como la de Pérez Prado, solistas de música moderna y bailes nuevos que, como el casatschok o la yenka, harían furor en estos años de nuevas tendencias musicales. Pero lo curioso es que con estas nuevas intrusiones siguen conviviendo a la perfección los cuplés, los pasodobles, los boleros y las canciones aflamencadas. En nuestro panorama se abren voces nuevas extranjeras como la de Edith Piaf o Herny Stephen, y surgen grupos como "Los Llopis", " "Abba", "Los TNT", "Los 3 Sudamericanos", "Los Mismos", "Los Payos", "Los Bravos", "Los Pequenikes", "Los Pasos", "Los Diablos", "Los Brincos", "Dúo Dinámico", "Los Paraguayos", "Los Cinco Latinos", "Cuarteto Candilejas", "Los Machucambos", "Fórmula V", "Los Munstang", "La Orquesta Topolino"....
          Pisarán fuerte productos nacionales solistas como Marisol, Peret, Nino Bravo, Serrat, Enrique Montoya, Manolo Escobar, Rocío Jurado, Mari Trini, Massiel, Raphael, Cecilia, Julio Iglesias,  Bruno Lomas y más y más y más, como en el antiguo bolero, junto a artistas como Jeannette, José Feliciano, Nana Mousouski, Luis Aguilé, Andy Rusell, Adamo, Palito Ortega, Sacha Distel, Sandie Shaw, Mat Monro..., y seguirán con nosotros Machín, Armando Manzanero, Nat King Cole, Los Panchos, Alberto Cortez o Lucho Gatica... Fue una época en lo que todo convivió perfectamente y en la que cada cual elegía el tipo de música que le gustaba. Se generalizan los guateques y surgen las primeras discotecas de amplio aforo, así como los llamados pub.
                  Como estas páginas no son un estudio musical, y sí un paseo por las canciones más recordadas en las diferentes etapas de nuestro país, seguiremos poniendo en ellas las que más se han quedado en lo que siempre hemos dado en llamar "memoria colectiva".
          El cantaor salmantino Rafael Farina, el que hizo muy popular el tema "Vino amargo", que recordábamos hace unos días, nos dejó en este tiempo un pasodoble que también se anclaría a nuestros recuerdos: "Mi Salamanca" (1961), con letra de propio cantaor y música de Gómez Pitto:
RAFAEL FARINA
          Salamanca, tierra mía, / de arte y sabiduría / eres joya sin igual. / Tu brava ganadería / es la casta y alegría / de la fiesta nacional. / Hay un gitano, gitano, / que va por el mundo entero / cantándote soberano, / con el sombrero en la mano, / como alegre pregonero. / Salamanca, bendita, / qué cosita bonita / tiene el tesoro de tu joyero. / Salamanca, bendita, / qué cosita bonita, / cante flamenco, toro y torero. / Salamanca, campero, / toro, torito fiero, / con divisa verde y blanca. / Ay, que te quiero, te quiero, / ay, que te quiero, te quiero, / ay, que te quiero, / cuánto te quiero mi Salamanca. 
          Un estribillo machacón se nos iría colando por los oídos en la voz de una chiquilla malagueña. Era Marisol la que cantaba aquello de "Chiquitina" (1962), con letra de Guijarro y música de Augusto Algueró, tema incluido en la película "Tómbola", dirigida por Luis Lucía:
          Chiquitina, chiquitina, / le dicen los muchachos / al verla pasar. / Buenos días, chiquitina, / las trenzas de tu pelo / ¿quién la cortará? / las trenzas de tu pelo / ¿quién las cortará?  Chiquiti, chiquiti, chiquiti, chiquiti. / Chiquitina, /  ojitos inocentes / cara de rosa, / y la pobre chiquitina / quisiera ser tan alta como la luna, / y la pobre chiquitina / quisiera ser tan alta como la luna. /  Chiquiti, chiquiti, chiquiti, chiquiti. / Para vestirse de largo, / para poderse pintar, / para ponerse tacones / y aprender a caminar. / Chiquitina, chiquitina, / le dicen los muchachos / al verla pasar / y la pobre chiquitina / quisiera ser tan alta como la luna, / y la pobre chiquitina / quisiera ser tan alta / como la luna. 
          Una rumba, estilo que comienza a imponerse, también va ganando adeptos. Con el largo título: "Lola, con tu indiferencia" (1963), llamada también como "Ave María, Lola", se haría prontamente muy popular por el ritmo con el que la cantaba el célebre grupo "Los Paquiros", formado en 1957 por Paco Liñán, Andrés de los Castillejos y el guitarrista Manuel Molina, que con anterioridad habían hecho famosas las canciones "Soy un hombre del campo" (1958) y "El preso número 9", entre muchas otras:
          Lola, con tu indiferencia, / a mi corazón / lo vas a matar. / Lola, con tu indiferenica, / a mi corazón / lo vas a matar. / Sabes muy bien que se está muriendo por ti. / Sin tu querer sé que dejará de latir. / Lola, ay, Lolita lola, / conmigo vas a acabar. / Ave Maria, Lola, / conmigo vas a acabar, / ay, mira, mira Lola, Lola, Lolita, / conmigo, Lola, vas a acabar. / Ave María, Lola, / desde que te estoy tratando / vivo mi vida sufriendo, / desde que te estoy tratando / vivo mi vida sufriendo, / porque tengo un sentimiento / que ya en el hueso / me estoy quedando. / Cuando te miro yo veo / que tú la espalda me das, / c
uando te miro yo veo / q
ue tú la espalda me das, / s
i lo haces porque soy feo / l
a culpa de ello la tiene mamá. / 
Ave María, Lola, / c
onmigo vas a acabar, / a
y, mira, mira, Lola, Lola, Lolita, / c
onmigo, Lola, vas a acabar. / 
A ti que te gusta mucho, / a 
 mí que me vuelve loco, / y 
 a ti que te gusta mucho / y 
 a mí que me vuelve loco, / t
e pusiste el riqui riqui / para romperme, Lolita, el coco. / Ave María, Lola, / conmigo vas a acabar. / Ay, mira, mira, mira, Lola, Lolita, / conmigo, Lola, vas a acabar, / Ave María, Lola, / conmigo vas a acabar...

NINO BRAVO
A finales de los años sesenta, una canción arrasó con fuerza en el panorama de la canción en España cantada por un joven valenciano con una voz prodigiosa que truncó la muerte en accidente pocos años más tarde. Era Luis Manuel Ferri Llopis, más conocido por el nombre artístico de "Nino Bravo". La letra de la misma era de la autoría de Rafael de León, y la música de Augusto Algueró, que además fue el que le entregó la composición para que él la cantase. La letra era "Te quiero, te quiero" (1969), y decía así:
          De por qué te estoy queriendo / no me pidas la razón / pues yo mismo no me entiendo / con mi propio corazón. / Al llegar la madrugada / mi canción desesperada / te dará la explicación. / Te quiero vida mía, / te quiero noche y día, / no he querido nunca así. / Te quiero con ternura, / con miedo, con locura, / sólo vivo para ti. / Yo te seré siempre fiel / pues para mí quiero en flor / ese clavel de tu piel y de tu amor. / Mi voz igual que un niño / te pide con cariño / ven a mí y abrázame, / porque te quiero, / te quiero, te quiero, / te quiero, te quiero, te quiero / y hasta el fin / te querré. / Te quiero con ternura, / con miedo, con locura, / sólo vivo para ti. / Yo te seré siempre fiel / pues para mí quiero en flor / ese clavel de tu piel y de tu amor. / Mi voz igual que un niño / te pide con cariño / ven a mí y abrázame, / porque te quiero, / te quiero, te quiero, / te quiero, te quiero, te quiero / y hasta el fin / te querré. / La, la, la, la, la.. / la, la, la, la, la, la.. / la, la, la, la, la, la, la, la, la.. / y hasta el fin / te querré.
          Un grupo cubano, formado por los hermanos Manuel y Leandro Llopis, el saxofonista Leandro y el cantante Manolo Vega hicieron las delicias del público español de los sesenta con el nombre de "Los Llopis", dejando canciones tan pegadizas como el "Doctor Brujo", con letra y música de Ithier Bagdasarian:
          Fui a ver un brujo, / le conté de tu amor. / Le dije al brujo / cuál era mi dolor. / Me dijo el brujo: / Para ganar su amor le dices: / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimba, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá , / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimba, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá. / Fui a ver un brujo, / le conté de tu amor. / Le dije al brujo / cuál era mi dolor. / Me dijo el brujo: / Para ganar su amor le dices: / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimbá, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá, / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimbá, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá. / Y si estas palabritas / no te dan buen resultado, / prepara un cocimiento bien cargao: / un poco de tu harina y unos platanos pelados / y un poco de mamey bien coloraó. / Fui a ver un brujo / al no poder lograr / que tu cariño / me fueras a entregar, / me dijo el brujo / para su amor ganar le dices: / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimba, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá, / Uh hi uh ah ha tin tan gauararabimba, / uh hi uh ah ha tin tan guarabarabambá. / Fui a ver un brujo / al no poder lograr....

          Y mañana, un poquito más de ritmo, porque con "Doctor Brujo" nos hemos divertido, pero cansado de lo lindo.

2 comentarios:

  1. ¿Prodigiosa la década de los sesenta? Musicalmente fue mucho más; habría que buscar otro calificativo, si es que existe, para catalogar aquellos años de otro mundo. Y qué suerte haberlos vivido con la edad justa. Lo único triste es que hace 45 años de 1966. Y aquí el suspiro y aquello de "cómo pasa el tiempo...". Habrá que conformarse con los versos de la película "Esplendor en la hierba"... "Y aunque ya nada pueda devolvernos el esplendor en la yerba y la gloria en las flores, no debemos afligirnos porque la belleza subsiste en el recuerdo". Pues sí... Escuchemos ahora la canción de Los Llopis, "La puerta verde", y cantémosla con ellos, que ya sabemos la letra. Gracias, Emilio, por ponernos a mano del sentimiento estos recuerdos.

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  2. Teníamos la prenda valiosísima de la juventud y el mundo era totalmente distinto. Hacía falta poco dinero para divertirse y nos sobraba tiempo.
    ¡Juventud, divino tesoro!...

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