sábado, 19 de febrero de 2011

CANCIONES POR NUESTRAS VIDAS: EL GENIAL AGUSTÍN LARA (83)


Pocos compositores en el mundo de la música latina llegaron al sitio que de siempre pareció reservado para este mexicano genial. No estaba dotado para cantar, pero lo hizo en muchas ocasiones superando con marcado sentimiento su falta canora. Me recuerda el mismo caso de Manuel Pareja Obregón. No era guapo, ni resultante, pero fue protagonista de muchas películas, como "Novillero", "Señora tentación", "Perdida", "Los tres bohemios" o "Bolero inmortal", entre otras. Apenas sabía leer música, pero se erigió en uno de los músicos y compositores más famosos. Ahí están algunos de los títulos que nos recuerdan su genialidad: "Amor de mis amores", "Farolito", "Granada", "Noche de ronda", "Madrid", "María bonita", "Piensa en mí", "Solamente una vez", "Mujer", "Veracruz"... Comenzó tocando el piano con 12 años de edad en salas de alterne y cabarets, y sin embargo su obra terminó en los labios de José Carreras, Plácido Domingo, Luis Mariano, Pavarotti, Pedro Vargas, Hugo Avendaño, José Mójica, Los Panchos y Toña la Negra...

Agustin Lara, el genial músico autodidacta, fue quien impuso con sus composiciones las normas del bolero, que tomó tanta fuerza que fue desplazando poco a poco al tango, que era el rey del panorama musical de aquellos años. Desde la que parece ser su primera canción: "Imposible" (1928), grabada por el trío Garnica-Ascencio en Nueva York, el mexicano no paró de componer, teniendo la suerte el año 1929 de conocer al reconosidísimo tenor Juan Arvizu, que lo ayudó muchísimo y que lo contrató para que le acompañase al piano en sus actuaciones en los teatros. Trabajando afanosamente, salieron a la luz: "Reliquia", "Nunca te olvidaré", "Boquita chiquita", "Serenata", "Rosa" y "Mujer" (1930), una de los boleros más hermosos de su amplio repertorio:

Mujer, mujer divina, / tienes el veneno que fascina en tu mirar. / Mujer alabastrina, / tienes vibración de sonatina pasional, / tienes el perfume de un naranjo en flor, / el altivo porte de una majestad, / sabes de los filtros que hay en el amor, / tienes el hechizo de la liviandad. / La divina magia de un atardecer / y la maravilla de la inspiración / tienes en el ritmo de tu ser / todo el palpitar de una canción. / Eres la razón de mi existir, mujer.

 Su vida, que fue un tanto turbulenta, estuvo marcada por la rigurosidad del trato paterno, por lo que huyó de casa cuando era un niño; y su primer revés con las mujeres fue cuando una cabaretera lo atacó con una botella, marcándolo para siempre con una cicatriz al filo de los labios, en una noche aciaga de 1927. Muy bohemio y enamoradizo, estuvo ligado a temprana edad con Esther Rivas (1917), con Angelina Bruscheta Carral (1928), con Yolanda Santacruz (1953), y con Rocío Durán (1964), aunque logró una cierta estabilidad emocional con la actriz María Félix, mexicana como él y que antes había tenido una borrascosa relación con Jorge Negrete. El matrimonio de Agustín Lara con ella sólo duró tres años (1945-1948), pero de ese encuentro matrimonial surgieron inspiradísimas canciones como "María bonita", a ella dedicada, y "Noche de Ronda":

Noche de Ronda / qué triste pasa, / qué triste cruza / por mi balcón. / Noche de ronda / cómo me hiere, / cómo lastima / mi corazón. / Luna que se quiebra / sobre la tiniebla / de mi soledad, / a dondé vas. / Dime si esta noche / tú te vas de ronda / como ella se fué, / con quién está. / Dile que la quiero, / dile que me muero / de tanto esperar, / que vuelva ya. / Que las rondas / no son buenas, / que hacen daño, / que dan penas, / que se acaba / por llorar. / Dile que la quiero, / dile que me muero / de tanto esperar, / que vuelva ya, / que las rondas / no son buenas, / que hacen daño, / que dan penas, / que se acaba / por llorar.


MARÍA FÉLIX
 
Amantísimo de las corridas de toros, mundo en el que había hecho amistad con dos diestros cordobeses de distintas épocas: Manolete y El Cordobés, por su gran amor a España y, muy especialmente, por sus universales composiciones dedicadas a Granada y a Madrid, el mismo Franco le regaló una hermosísima casa en la ciudad de La Alhambra el año 1965. La verdad es que nombrar "Granada" es asociarla al momento con el nombre de Agustín Lara, canción que han interpretado los mejores tenores y artistas del mundo:

Granada, tierra soñada por mí, / mi cantar se vuelve gitano cuando es para tí. / Mi cantar hecho de fantasía, / mi cantar flor de melancolía / que yo te vengo a dar. / Granada, / tierra ensangrentada / en tardes de toros. / Mujer que conserva el embrujo / de los ojos moros. / Te sueño rebelde y gitana, / cubierta de flores / y beso tu boca de grana, / jugosa manzana / que me habla de amores. / Granada, / manola cantada / en coplas preciosas. / No tengo otra cosa que darte / que un ramo de rosas, / de rosas de suave fragancia / que le dieran marco a la virgen morena. / Granada, / tu tierra está llena / de lindas mujeres, / de sangre y de sol.


"El Flaco de Oro", como así solían llamarlo, dejó a su muerte, ocurrida el 6 de noviembre de 1970, cerca de 500 composiciones, entre ellas más de 170 boleros de la más alta calidad. Entre ellos, es inolvidable el titulado "Solamente una vez" , que dedicó al actor y tenor méxicano José Mójica:

Solamente una vez / amé en la vida, / solamente una vez / y nada más. / Solamente una vez en mi huerto / brilló la esperanza, / la esperanza que alumbra el camino / de mi soledad. / Una vez nada más / se entrega el alma / con la dulce y total / renunciación. / Y cuando ese milagro realiza / el prodigio de amarse, / hay campanas de fiesta que cantan / en el corazón.
Genial Agustín Lara al que el ayuntamiento de Madrid levantó un monumento en bronce en el barrio de Lavapiés por el chotis más famoso del mundo:


Cuando llegues a Madrid, chulona mía, / voy a hacerte emperatriz de Lavapies / y alfombrarte con claveles la Gran Vía / y a bañarte con vinillo de Jerez. / En Chicote, un agasajo postinero / con la crema de la intelectualidad / y la gracia de un piropo retrechero / más castizo que la calle de Alcalá. / Madrid, Madrid, Madrid, / pedazo de la España en que nací, / por algo te hizo Dios / la cuna del requiebro y del chotis. / Madrid, Madrid, Madrid, / en Méjico se piensa mucho en tí / por el sabor que tienen tus verbenas, / por tantas cosas buenas / que soñamos desde aquí. / Y vas a ver lo que es canela fina / y armar la tremolina / cuando llegues a Madrid.

El gran Agustín Lara, no podía ser menos, está enterrado en su ciudad de nacencia, en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de los Dolores.

2 comentarios:

  1. Hombre de gusto exquisito Agustín Lara; María Félix lo ratifica. Y es verdad, Emilio, nos recuerda este extraordinario músico-compositor a nuestro Manuel Pareja Obregón. Y si el mexicano tuvo a Granada en su inspiración, el sevillano eligió a Triana. Clara demostración, también, de buen gusto...

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  2. Yo tuve la suerte de verlo en persona a finales de los 60 en la plaza de la Maestranza, en un espectáculo que el dirigió que se llamaba algo así como México canta en Sevilla. Era un espectáculo cien por cien mexicano y en el que, por supuesto se cantó "Granada".
    ¡Qué duda cabe que la gran inspiradora de Manuel Pareja-Obregón fue Triana!

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